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01 julio 2019

La Iglesia y la diplomacia vaticana


Y es que la Iglesia es la Iglesia, y no hay nada que hacer. En cuanto tienen ocasión, demuestran que su estado natural es el Nacional-Catolicismo. Se saltan todos los protocolos, incluso los diplomáticos, para demostrar que ellos están por encima de cualquier poder terrenal, puesto que representan la doctrina divina en la tierra.

Hoy, Renzo Fratini, Nuncio del Vaticano en España, la ha vuelto a liar. Y es que supuran integrismo y supremacismo por cualquier lado. Este personajillo, embajador del Papa Francisco, se cree con la facultad de dar lecciones al gobierno de nuestro país, y critica la exhumación de Franco. Claro que se le ve el plumero, para él Franco es su segundo dios y como tal, cree tener la autoridad para injerir en la decisiones del gobierno español. Lo cual dice mucho del individuo. Se trata de un diplomático de pega, puesto que cualquier principiante del oficio sabe que su primera labor es no intervenir en asuntos que conciernen sólo al otro Estado.

Aunque ya no sorprende ver cómo funciona la Iglesia Católica. Y menos cuando se trata de defender a dictadores y a genocidas. La historia –también en el siglo XX-- tiene pruebas irrefutables de ese comportamiento.

Lo más grave es que no pasará nada. El gobierno español ya ha dicho que hará una queja por las declaraciones del Nuncio, pero la verdad es que tanto al cardenal Fratini como al Vaticano se las trae al pairo. La diplomacia vaticana pedirá disculpas y hasta la próxima. El Papa ya ha demostrado en numerosas ocasiones que hablar es más fácil que actuar.

Se volverán a reír de nosotros. Inconcebible que en un Estado de Derecho aconfesional ocurran estas cuestiones sin que se tomen acciones que haga saber a quien las provoca, que la infamia tiene un coste.

La solución es fácil y el gobierno lo sabe, pero no se atreve. Al Vaticano le importa un pito una queja, está acostumbrado a pedir perdón con la boca pequeña y a seguir haciendo lo que le viene en ganas, en aras de ese absoluto poder que creen representar.

Lo que hay que hacer es atajar la cuestión contestando con lo que más les duele. ¿Y qué es lo que más le duele a esta institución? El dinero. Señores del gobierno, hagan la queja que quieran, pero que venga acompañada de una serie de acciones que, de una vez por todas, nos igualen con otros países católicos, como Italia y Francia, por ejemplo. Que paguen impuestos, de una vez. Y que de una vez por todas se quiebren los privilegios que tiene la Iglesia, que se rompa el Concordato y los acuerdos con la Santa Sede, que ya está bien de chupar del bote. Hoy, todavía, entre picos, palas y azadones, según Europa Laica, a la Iglesia la estamos regalando 11.000 millones de euros al año.

Sí de verdad queremos seguir el camino de la laicidad, debemos empezar a desmontar todos los privilegios de este chiringuito –éste sí que es un chiringuito de los ‘buenos’-- que nos está chupando la sangre y que hace bueno ese refrán castellano que dice: “encima de puta, pongo la cama” .


Salud y República

06 noviembre 2018

La Iglesia y Francisco siguen en el Paleolítico


Parecía que cambiaría a la Iglesia. Un Papa progresista, decían muchos. Sólo escucharle traía aíres nuevos. Francisco entró en el Vaticano y parecía que se comería el mundo. Sin embargo, todo sigue igual. El mundo se lo ha comido a él.

Sí, o el mundo de la curia ha podido con Francisco, o simplemente engañaba cuando hablaba. En los últimos días la prueba ha sido clara y palpable. Después de varios años de soltar frases bonitas, con vientos de cambio, se ha soltado la melena y se ha quitado la careta.

Nada ha cambiado, al menos nada importante. Salvo los mensajes esperanzadores que se han quedado en nada. Porque cuando Francisco ha tenido que dejar clara sus opiniones lo ha hecho. Para él, abortar no tiene que ver con el derecho de las mujeres, es lo mismo que pagar a un sicario para resolver un problema. Es necesario recordar la definición de sicario de la RAE: ‘Asesino asalariado’. La verdad es que no sé si llama asesino al médico que lo practica o a la madre que lo sufre, o a los dos.

Y no se ha quedado ahí. Días después ha declarado que el cuerpo humano no es un instrumento y que la lujuria no cabe en el amor. Y ha llamado inmaduro al lujurioso o al infiel. Algo que ya decía el Cardenal Segura hace noventa años.

Eso sí, sobre el problema de la pederastia en la Iglesia, a pesar de haberlo condenado de forma contundente, ha mostrado una indulgencia clara con los acusados, a los que, como mucho, les ha cambiado de parroquia, o les ha apartado temporalmente de sus oficios, siempre dentro de la Iglesia, obstaculizando la labor de la justicia civil. Está claro que la lujuria de los curas pedófilos es comprensible y perdonable, mientras que la de los seglares es condenable.

Mientras tanto, en este país más papista que el Papa, la Iglesia:

·        Sigue acumulando miles de inmatriculaciones –algo así como el robo del siglo (eso sí, legal gracias a Aznar).
·        Sus mujeres –las monjas— siguen discriminadas y actúan como asistentas de los párrocos y obispos, cosiendo casullas y fabricando pastelitos, sin que se haya dado ni un solo paso en la igualdad de género.
·        En aras de un acuerdo caduco y trasnochado que ningún gobierno se ha atrevido a cambiar, sigue recibiendo subvenciones y dinero público a mansalva (según Europa Laica: 11.000 millones de euros anuales).
·        Juega un importantísimo papel en la educación pública, con su asignatura de Religión, gestionada por la misma Iglesia, eso sí, pagada con dinero público.
·        No paga impuestos: el IBI, por ejemplo. No sólo inmatricula activos inmobiliarios de forma arbitraria, sino que además no paga impuestos por ellos.
·        Como institución se adhiere siempre a las decisiones que benefician a los más poderosos (salvo Cáritas, a la que aporta el 5% de su presupuesto, ni más ni menos)
·        Se queda impávida y se hace la tonta, sin mover un dedo, para evitar que un dictador criminal y sanguinario, como Franco, se sepulte en la Catedral de la Almudena.

Claramente, la Iglesia Católica hoy se ha quedado anclada en tiempos de Maricastaña. Su apoyo a regímenes dictatoriales le ha dejado con un ADN tocado, que le hace actuar de forma injusta e inmutable, propia del pasado. Trata de influir en las decisiones políticas, en su propio beneficio, aunque esto suponga una actitud insolidaria y egoísta. Su máximo jerifalte no ha cambiado nada a pesar de sus palabras, sus promesas y sus proyectos. El vacío y la caspa lo ocupan todo. Y es que la Curia Vaticana es mucha curia, y Francisco habla demasiado.

Salud y República

Les adjunto unas viñetas del gran Manel Fontdevilla que hablan por sí solas:


29 agosto 2018

Sánchez: donde dije digo, digo Diego; también en el Valle de los Caídos


El presidente socialista se está convirtiendo en el mago de la contradicción. Temas importantes han sufrido un vaivén que ha producido vértigo a tirios y troyanos.

Hoy es el Valle de los Caídos. Pero esto viene de lejos. Empezó con la afirmación de un NO taxativo al 155 para Cataluña y terminó en un SÍ, emparejándose con PP y Ciudadanos.

Hace unos días, nos ha sorprendido con la política de inmigración. Comenzó con la magnífica y acertada acogida del Aquarius, para días después despachar a Marruecos a los 116 inmigrantes que entraron, en cuestión de horas.

Otro episodio ha sido pasar de decir que el Juez Llarena tendría que defenderse con sus medios, por declaraciones hechas fuera de su actuación oficial, sobre el juicio que instruye y, a los dos días, por la presión de la mayoría de la Judicatura y de la oposición, dice justo lo contrario: El Estado pagara la defensa a Llarena ante la Justicia belga.

Y ya lo último, el Valle de los Caídos. Resulta que después de hacer varias declaraciones, desde el año pasado, confirmando que el monumento tendría como fin recordar y honrar a las víctimas del franquismo, ha rectificado, de nuevo. Ahora dice que no lo ve como tal y que se quedará como Cementerio Civil.


Claro que hay que decirlo todo, para entender cómo ha sido este cambio. Era natural y preceptivo que si el monumento llegara a convertirse en un Museo de la Memoria, donde se dignificase a las víctimas, no era compatible con que hubiera una basílica o cualquier otro tipo de templo en el lugar. Sin embargo, Sánchez, con cara de bueno, ha manifestado que ese Museo se hará en otro lugar y que Cuelgamuros quedará como cementerio civil, eso sí, con la basílica funcionando.

Ahora entiendo lo que ha pasado. Está claro, así pienso, que la Iglesia –que rechazaba con fuerza la exhumación de Franco--, ha cedido al traslado de los restos del dictador, a cambio de que no se toque la basílica y el prior franquista siga haciendo de las suyas, y continúe haciendo del lugar –aunque no lo reconozca Sánchez--, un centro de apología del Franquismo, eso sí a costa del erario público. Y si no, al tiempo.

De momento ahí ha quedado Primo de Rivera y ahí queda ese templo que tantas misas y tantos oficios, en honor del genocida Franco, ha celebrado.

Como siempre, el PSOE amaga, pero no termina de dar. Se queda en el camino, cuando no vuelve al principio. Y es que son muchos años haciendo lo mismo. Hablar, prometer y volver atrás. Todo empezó con el NO a la OTAN, y parece no tener fin.

Salud y República

28 agosto 2018

Francisco, un Papa de boquilla


No me interesara en absoluto lo que ocurra dentro de la Iglesia Católica. Sólo en el caso de que tenga repercusiones sobre los que estamos fuera. Si cambian sus ritos, sus fórmulas, es cosa suya. Yo, a pesar de haber sido –a la fuerza— educado como tal, no soy católico. No soy creyente. Bastante tienen con creer cuestiones tan irracionales como la Virgen y el Espíritu Santo, la Eucaristía o los milagros, entre otras maravillas. Su influencia se extiende fuera de ella y, por lo tanto, repercute en los que no son sus fieles. De ahí mi interés en escribir sobre aspectos importantes.

Francisco no ha hecho sino condenar la pederastia dentro de su Iglesia, y sin embargo prácticamente no ha actuado. Sus hechos así lo dicen. No ha colaborado con la justicia. Al contrario, la mayoría de los casos se han tapado desde el Vaticano, y lo más que ha ocurrido ha sido un cambio de parroquia, una condena de palabra, o una petición de perdón, sólo en casos muy claros y graves se ha suspendido al sujeto. Todo ello de cara a la galería. Y el gran capo, Francisco, en esa línea, lamentando esos sucesos, criticando a los pederastas, pero sin tomar decisiones que lo corrija y lo castigue.

Así, hoy todavía, en Estados Unidos, en Irlanda, en Australia y en otros países –también hay casos en España--, hay curas pederastas que, aunque se les ha castigado cambiándoles de parroquia o bien porque ha prescrito su delito, siguen en activo. Ni Francisco, ni el Vaticano, desde que está él, han sido capaces de castigar a estos delincuentes deleznables, capaces de utilizar a los niños como mercancías de sus míseros instintos.

Pero también podría decir que, a pesar de algunas declaraciones aisladas, el papel de la mujer en la Iglesia sigue siendo secundario, más que secundario: penoso. Cuando se está luchando en la sociedad porque la mujer consiga la igualdad real, a estas alturas, en pleno siglo XXI, las monjas están absolutamente discriminadas. No pueden celebrar misa y sólo hacen cuestiones menores y de ayuda a los sacerdotes, como cocinar, lavar, coser y planchar sotanas o casullas, y otras faenas de esta guisa. Sirviendo de criadas a los machos curas.

Por cierto, lo último de este Papa ha sido para mear y no echar gota. Desmonta la fama de progresista de boquilla que tiene. Ha aconsejado que los niños homosexuales vayan al psiquiatra. ¡Toma castaña!

Francisco todavía no ha hecho otra cosa que hablar, sin que haya habido ningún cambio sustancial durante su mandato. No me extraña que muchos le llamen el Papa Boceras. Porque hace bueno el famoso refrán: “Del dicho al hecho, hay mucho trecho”. O no expresa lo que siente, o la curia del Vaticano le ha ganado la batalla. La batalla que él no se ha atrevido a dar.

Salud y República

23 agosto 2017

“La culpa es de Ada Colau y sus bolardos”

¡Qué barbaridad más bárbara! Que diría Miliki. Es tanto el odio que destilan que cuando hablan sueltan heces por su santísima boca. Y es que sigue en marcha la calumnia y la mentira contra la izquierda. Los fanáticos no paran, mentir es congénito a su ultraderechismo.

Ahora resulta que Ada Colau es culpable, al menos en parte, según algunos energúmenos por no poner bolardos en Las Ramblas. Así lo dicen un cura pirado de una parroquia de Madrid y también el alcalde pepero de Alcorcón –quien tiene la virtud de meterse en todos los conflictos de ideología ultraderechista--, como se sabe machista empedernido. Y muchos otros, periodistas de extrema derecha, peperos de pro y gente interesada en cambiar la historia, a base a mentiras, con el fin de obtener ventaja política.

Y es que Ada Colau para ellos es la enemiga número uno. Saben de la valía de la alcaldesa, saben de su valentía y de su buen hacer, y conocen perfectamente la dificultad de ganarla en próximas elecciones si no es denostándola, levantando calumnias y mintiendo miserablemente. No respetan nada, ni tan siquiera las víctimas de este atentado atroz.

Todo ello cuando saben que un informe de diciembre pasado habla de poner bolardos, opcionalmente, durante fechas navideñas, y además no fue una decisión personal de Colau, sino que fue la Junta de Seguridad la que decidió aumentar la seguridad incrementando el número de agentes del orden público. ¿O acaso hay que poner bolardos por toda Barcelona? ¿Por qué sólo en las Ramblas y no en la Sagrada Familia, en Diagonal, en el Parque Güel…?


Se unen como en viejos tiempos, la Iglesia (al menos la Conferncia Episcopal no ha rectificado ni ha criticado a este cura abominable) y la derecha (tampoco Cifuentes ni nadie del PP ha condenado las declaraciones del alcalde de Alcorcón, al contrario, tanto desde NN.GG., como peperos individuales han apoyado esta falsa tesis), para formar un segundo Nacional-Catolicismo que tanto daño hizo a este país el siglo pasado.

Los mismos que criticaron que se peatonalizara la Gran Vía de Madrid, durante un corto periodo. Son los mismos que callan cuando Arabia Saudí pisotea los Derechos Humanos (la última, si no fuera por lo que tiene de grave, sería objeto de risa incontrolada: ‘Han detenido a un saudí de catorce años por bailar la Macarena en un semáforo’, acusándole de ‘quebrantar las normas de la decencia’), también callan cuando ven que España negocia y exporta armas con los mayores financiadores del salafismo como son: Qatar y Arabia Saudí. Bueno pues ni en las homilías del cura ultraderechista, ni en el twitter de los peperos indomables aparecen críticas que no sea por la falta de bolardos o por la entrada de ‘inmigrantes’. Esas son sus contaminantes mentiras. Lo demás no tiene importancia.

Y es que cuando ocurre un acto tan extremo y criminal es cuando salen las bilis a pasear y queda demostrada la calidad humana de las personas. Mientras que muchas personas ayudan y se solidarizan con las víctimas y con las ciudades afectadas, demostrando una humanidad encomiable, otros, los canallas, buscan rédito político, sin importarle las nefastas consecuencias. Lo suyo es ganar elecciones, y lo triste es que lo consiguen.

Salud y República

03 junio 2017

Y la Iglesia sigue con sus trolas sectarias

Mientras que los Cañizares de turno siguen criminalizando la homosexualidad o el aborto, desde sus tribunas, e incomprensiblemente a alcaldes como Kichi, de Podemos, les da por otorgar una medalla de honor a una virgen, la Iglesia Católica cabalga a sus anchas.

Los homosexuales proceden de familias desestructuradas, dicen y se quedan tan panchos, contrariando lo que dice su jefe el Papa Francisco. Pero les da igual, muchos jerarcas católicos de este país son más papistas que el Papa.

Y es que en vez de practicar aquello de ‘dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios…’ su afán totalitario les lleva a meterse en charcos de forma gratuita, eso sí, con el apoyo del gobierno, también con la pasividad del PSOE (que no ha movido un dedo para denunciar en cuarenta años los acuerdos con la Santa Sede) y últimamente con algún podemita alucinado por la Virgen del Rosario, siguen estando en el candelero con declaraciones y actuaciones sectarias y propias de un Estado Católico (Nacional-Católico) y no Aconfesional.

Lo último, si no fuera porque la cosa es seria y puede haber quien se lo crea, sería para partirse de risa. Me refiero a la Memoria Anual de Actividades de la Iglesia Católica en España. Esta Iglesia, con aquello de que la fe es lo importante y lo que mueve montañas, se aleja constantemente de la razón, dejando que su mente calenturienta siga más en la alquimia que en la física, en la astrología que en la astronomía, en el curanderismo que en la medicina, en la Inquisición que en la Justicia. Ellos son así. La razón es algo secundario, lo importante es creer. Los datos no son sino obstáculos en su camino al más supino sectarismo y por lo tanto no son importantes. Lo importante es lo que ellos –los prebostes católicos españoles— piensen, digan o hagan.

Es curioso leer esta memoria anual, porque es un informe donde no hay datos, sino opiniones, donde se aseguran cuestiones que no se demuestran y donde las falsedades, en aras de una autoridad --para quien se la crea— investida por ellos mismos, los obispos se crecen hasta llegar a afirmar cuestiones indecorosas, perniciosas y falsas.

Por ejemplo, este informe asegura que ‘la formación católica en los colegios genera grandes beneficios, como reducir la criminalidad, las diferencias sociales y mejorar la salud’. Eso sí, sin un mal dato, ni tan siquiera falso, que confirme esa realidad.

No me dirán que no es de coña. Cómo se obtiene el dato de reducir la criminalidad, y cómo el de la disminución de las diferencias sociales. Y qué me dicen de la mejora de la salud. ¡Qué barbaridad! ¡Qué insensatez! ¡Qué irracionalidad más irracional!

Por si lo anterior fuera poco, se empeñan en decir que la Iglesia aporta mucho más de lo que recibe de recursos públicos. Hay que tener jeta. No sólo nos mienten sino que además nos vacilan. Después de que la Iglesia recibe, según Europa Laica, 11.000 millones de euros anuales, quieren hacernos creer que ellos aportan mucho más (hablan de un 138% más, no me dirán que no es manipulación absoluta).

No se conforman con nada. Están acostumbrados a recibir y a poner el cazo y a decir que ellos devuelven más. Tenemos un ejemplo clásico, el de Cáritas, ahí están esos obispos que no hacen sino defender a Cáritas como algo suyo y resulta que lo que la Iglesia subvenciona a esta ONG es el 2,5% de su presupuesto. Eso sí, presumen como si fuera el 100%.

Cuentan medias verdades o falsedades plenas y las repiten, ya conocemos esa táctica. Pero ahí siguen, cada vez con menos seguidores, con menos vocaciones pero mantienen su influencia gracias a los recursos públicos que nos quitan. Y el Laicismo lejos, todavía lejos de nuestras instituciones.

Salud y República 

14 enero 2017

La Iglesia Católica en España es un parásito social opaco

Es curioso ver cómo presumen de caridad y cada vez se asientan más en la riqueza, a medida que su influencia social baja y sin embargo su influencia política se mantiene, gracias a nuestros gobernantes del bipartidismo.

Para ver la riqueza de la Iglesia basta observar como ha aumentado su patrimonio, gracias a las inmatriculaciones –apropiación de inmuebles, fincas y otras propiedades que no están registradas— que les ha permitido la ley –ley del siglo pasado, actualizada por Aznar en 1998— hasta que el TEDH (Tribunal Europeo de Derechos Humanos) ha dicho basta y ha considerado ilegal tal latrocinio. Más de 5.000 propiedades en los últimos años han pasado a ser propiedad de la Iglesia.

Esta institución que recibe, ni más ni menos, que 11.000 millones de euros de dinero público –entre lo que recibe y lo que no paga, por estar exenta de acuerdo al concordato firmado en 1979--, resulta que no tiene que dar ninguna explicación sobre sus cuentas. Todo ellos gracias a que el mismo Tribunal de Cuentas ha votado (con el apoyo de los siete consejeros del PP y en contra de los del PSOE y de Unidos Podemos) a favor de que no se expongan ni controlen públicamente los gastos de la Iglesia. De esta forma, esta institución se convierte en la única que, recibiendo importantes fondos públicos, no debe someterlos al Tribunal de Cuentas.

Se trata de un tic nacional-católico que los consejeros peperos de ese Tribunal han heredado y les mantienen unidos a tiempos franquistas de lamentable memoria.

A pesar de que sus seguidores cada vez son menos (los bautizos, bodas y entierros católicos son menos cada año), a pesar de que los seminarios cada vez están más vacíos y que los templos no se llenan como en otros tiempos, ellos siguen inasequibles al desaliento, y pretenden –eso sí con la aquiescencia de los gobiernos, tanto del PSOE, que les subió el porcentaje del IRPF del 0,5 al 0,7, como del PP, con quién parece formar un único cuerpo social.--, mantener esos beneficios sustanciosos que tienen como institución.

Y es que, a pesar de que en 1979, con la última actualización de los Concordatos con la Santa Sede, se hablaba de situación provisional hasta conseguir la autofinanciación, los popes de esta secta católica se han instalado en el más puro parasitismo social, dependiendo de subvenciones e ingresos del Estado, mientras que mantienen, social y políticamente, una convicciones antiestatales, próximas al conservadurismo liberal. Una contradicción que mantienen por intereses espurios.

Como ejemplos claros, por citar alguno llamativo, podemos hablar de que gracias a la inmatriculación de la Mezquita de Córdoba –efectuada en 2006, por 30 euros--, ésta ha pasado a ser propiedad de la Iglesia Católica. O, también, cómo la exención del IBI, llega no sólo a los templos, sino a las casas de religiosos o a otras propiedades que no son templos. Así, dos aparcamientos de su propiedad, uno en Valencia y otro en Lugo, no pagan IBI, lo que provoca una competencia desleal consentida. Y, otro claro ejemplo, es la que la mansión palaciega donde vive el antiguo presidente de la Conferencia Episcopal, Rouco Varela, valorada en 1,5 millones de euros, no paga IBI.

Para colmo, la más importante ONG de la Iglesia, Cáritas, sólo obtiene de ésta el 5% de su presupuesto, a pesar de que la Iglesia presume de mantener obras de caridad, cuando lo que trata es de consolidar una ideología religiosa que consiste en mantener poder terrenal --con dinero público--, aunque finjan su interés por “la salvación del alma y la vida eterna”.

Y todo ello sin rendir cuentas. Está claro que no sólo los dogmas religiosos son oscuros, también la contabilidad católica adolece de total transparencia. Y es que la opacidad es parte de su reino.

Salud y República Laica

17 julio 2016

18 de julio: 80 años después, el golpe sigue vivo

El golpe de Estado del 18 de julio de 1936 fue la mecha encendida por los fascistas para comenzar una guerra civil que hizo de España, durante cuarenta años, un campo de concentración donde la dictadura cruel, asesinó, violentó y mantuvo en silencio a millones de españoles.

El franquismo sigue, es verdad que hoy es de baja intensidad, pero ahí está. Mientras que los caídos golpistas fueron homenajeados en un tiempo récord, todavía quedan los cuerpos de miles de republicanos desparramados por las cunetas de España.

Hoy, aquellas arengas radiofónicas de Queipo de Llano han sido sustituidos por una división mediática de armas tomar, que defiende valores arcaicos, crueles y superados por la Constitución y que se aparta de la justicia social y de los derechos humanos.

Ahí están los Pío Moa, Cesar Vidal o el mismo líder de Ciudadanos Juan Carlos Girauta (este demócrata, que hoy tiene un puesto en la dirección del partido de Rivera, escribió un libro prologado y elogiado por PíoMoa, donde se defiende la tesis de que la República fue la responsable de la guerra civil y defiende la actitud patriótica de los golpistas), que tratan con su inconsistencia histórica de dar la vuelta a la realidad de la República y la Guerra Civil.

Todavía vemos, día a día, como algún alcalde, concejal, diputado o miembro del Partido Popular nos deleita con frases e improperios contra la Memoria Histórica, despreciándola y olvidando a las víctimas franquistas, mientras que, por puro interés electoral, defiende a ultranza a las víctimas del terrorismo de ETA, como si aquellas no hubieran sido víctimas de un Estado terrorista, el franquista.

Aún estamos esperando una condena del franquismo y una petición de perdón por parte de los que dirigieron el cotarro de nuestra dictadura, también de la Iglesia Católica que acumuló beneficios, aún en vigor, impensables en una sociedad democrática. Hoy, bien en el PP, bien en otras instituciones pasan de largo, hablan de mirar adelante, eso sí, con sus muertos bien enterraditos, y con el gran genocida Franco sepultado en un mausoleo donde murieron al construirlo miles de presos republicanos, que muertos pretenden que le sigan prestando vasallaje.

A lo más que se llegan, con desvergüenza y con cara dura, es a defender una inverosímil equidistancia entre republicanos y golpistas con un desparpajo que alumbra su ignominia y esconde la verdad histórica.

Se iguala en culpa y responsabilidad a los golpistas con los republicanos, a los terratenientes con los obreros, a los militares con el pueblo, a los verdugos y a las víctimas.

Hoy ya queda lejos el tiempo en que se podía enjuiciar a los instigadores. Han pasado ochenta años, pero al menos no cejamos en pretender que se devuelva la dignidad a las víctimas, que se les pida perdón, que no se desvirtúe la historia, que la verdad aflore y que se repare su honor.

Parece que la única esperanza que nos queda está ubicada en Argentina. La jueza María Servini, que aunque no pueda ajusticiar a los culpables, por la defensa a ultranza que de ellos hace el gobierno español –son de los suyos--, al menos los está haciendo visibles y los está avergonzando ante el mundo para su propio bochorno.

Hoy, todavía sigue vivo el 18 de Julio. No es sólo historia, es una realidad que vivimos. Y mientras que no se reconozca y se repare ese episodio, no se considerará algo pasado. Somos muchos todavía, los que no olvidamos. Muchos los que seguiremos gritando, aunque sea en un desierto lleno de huesos tricolores, que les seguimos recordando, que su muerte ha sido un crimen y que su ejemplo nos dignifica.

Salud y República

02 junio 2016

El cardenal Cañizares sigue inmerso en el Nacional-Catolicismo

Desgraciadamente, todavía hay miembros eclesiásticos de alto nivel capaces de resucitar el Nacional-Catolicismo franquista y pretender seguir viviendo en un Estado confesional católico.

Alguno, afortunadamente, se retiró (hablo del ínclito Rouco, que hoy vive jubilado en un “pequeño ático” de un valor aproximado de tres millones de euros) pero todavía quedan discípulos suyos capaces de seguir su doctrina anticuada, totalitaria e interesada.

Y es que Cañizares, desde su trono en Valencia sigue erre que erre tratando de convertirse en un esperpento decimonónico capaz de sorprender a tirios y troyanos.

Sus ansias de poder y su conexión con la ultraderecha le han dejado fuera de órbita y lo demuestra con sus constantes salidas de tono, sus diatribas extemporáneas y sus constantes ataques a las leyes y normas de un Estado democrático.

Pretende hacer de su verdad: la Verdad. Éste podría ser su lema. Y en aras de su derrotismo extremo es capaz de mentir, insultar o denigrar, a la vez que hace uso de un barroquismo lujoso propio de un príncipe renacentista. Sus actuaciones, en vez de perseguir la reconciliación, le llevan a ser un propagador de intrigas, cual descendiente cualificado de los Borgia.


Y entre sus últimas declaraciones podemos citar:
·        "La ideología de igualdad de género es la más insidiosa y destructora de la humanidad de toda la historia” "Con la ideología de género se ha querido destruir a la familia como en la URSS marxista"
  • En una carta, recientemente enviada a Ximo Puig y a Mónica Oltra, les dice “ustedes me recuerdan a Franco (más que nunca el refrán: “Se cree el ladrón que todos son de su condición”, tiene valor aquí).
  • “El imperio gay y la ideología de género” tienen amenazada de muerte a la familia cristiana”
  • “Hay que desobedecer las leyes inspiradas en la ideología de género”
  • “¿Esta invasión de emigrantes y de refugiados es todo trigo limpio? ¿Dónde quedará Europa dentro de unos años?”
Simples ejemplos, sin querer ir más lejos en el tiempo, que el susodicho obispo tiene un largo recorrido genuino nacional-católico.

Miren ustedes, que dentro de su Iglesia, este obispo inquisidor, proteste, allá él y su Iglesia, pero que lo haga contra el Estado, que le mantiene y le da de comer, con declaraciones antisistema, es para echarle de comer aparte.

Naturalmente, el PP defiende a este obispo, contando entre sus apoyos con la presidenta pepera valenciana y con el ministro opusdeista Fernández Díaz, que estaría encantado si pudiera salir bajo palio en las procesiones.

Está claro que se pasa por el arco del triunfo las manifestaciones del Papa Francisco, al que contradice sin inmutarse. Es difícil de entender cómo el pontífice no le ha cesado y enviado a un monasterio en Transilvania. La Iglesia católica española recibe del Estado Español, por todos los conceptos, unos 11.000 millones de euros, pero parece que no es suficiente para esta caterva de indocumentados como el tal Cañizares y sus seguidores.

En fin, en vez de vivir en un Estado Laico, vuelve otro Torquemada. Afortunadamente los tiempos no le permiten encender la pira, si no, más de uno nos tendríamos que dar por quemados.

Salud y República

27 marzo 2016

Semana Nacional-Católica, más que Santa

Hablar de la Iglesia católica en España es hablar de una Iglesia que ha heredado y actúa como si estuviera viviendo hace cincuenta años, en un régimen totalitario, en un Estado Nacional-Católico.

Ellos son así, incapaces de comprender que el tiempo pasa, que los beneficios que obtenían en tiempos de la dictadura no se pueden perpetuar. Siempre han ido muy por detrás de la sociedad, pero digamos también que todo esto ha sido posible porque se les ha cubierto y beneficiado políticamente, incluso por aquellos que dicen desear un Estado Laico, y que sin embargo, son más papistas que el Papa, eso sí, tratan de disimular.

Y es que en la Iglesia no se ha producido ningún cambio, en primer lugar porque es manifiestamente una institución retrógrada e insolidaria con los que no son católicos, pero también, y en gran parte porque ha sido apoyada por gobiernos y gran parte de la oposición política de este país.

No olvidemos que unos gobiernos, los socialistas, apenas les han hecho cambiar y han sido incapaces de denunciar los Convenios con la Santa Sede o de cortar el grifo de las subvenciones, es más aumentaron el porcentaje del IRPF dirigido a la Iglesia. Y qué decir de los gobiernos de derecha. Estos no sólo han mantenido sus privilegios sino que los han aumentado. Recordemos como ejemplo, la ley de 1998 que les ha permitido aumentar sus inmuebles, regalo que el Sr. Aznar les otorgó y que ha permitido por ejemplo que la Mezquita de Córdoba, hoy sea propiedad e la Iglesia Católica por arte de birlibirloque. Por no hablar de lo jacarandoso y rocambolesco que es solicitar la ayuda de vírgenes o santos para solucionar problemas políticos, o de homenajear y condecorar a vírgenes o santos por el hecho de ser quienes son.

Son innumerables los hechos que demuestran los grandes beneficios que obtiene de este Estado, llamado aconfesional, que hacen de este país un Estado católico más que laico.

Europa Laica lo explica muy bien. Se calcula que, además de los beneficios de otro tipo, los económicos suman un total de 11.000 millones de euros al año. Recursos que dejan de destinarse a otras necesidades para pagar profesores de religión que eligen los obispos, para subvencionar asociaciones católicas, estar exentos de pagar el IBI en sus inmuebles y el IVA, y otras zarandajas que les permite ahorrarse esa cantidad ingente.

Quién me conoce lo sabe, respeto que a titulo personal cada uno tenga sus ideas, el campo privado pertenece a cada cual, por lo tanto no estoy en contra de las religiones, aunque no sea religioso. De lo que si difiero enérgicamente es de que alguna religión –en nuestro caso, la Católica— se subvencione con dinero público, o sea también con mi dinero, y de que disponga de atribuciones que le confieren un poder civil que no deberían detentar, pues en el Estado Laico que deseo, la religión es un hecho personal, privado y al margen de la sociedad civil.

La llamada Semana Santa demuestra la tesis del poder que tiene la religión católica en nuestro país. Por ejemplo, las subvenciones que reciben las distintas cofradías para sus actos procesionales. Es entendible que se den facilidades para la realización de una procesión, por ser un espectáculo al público, por ejemplo, el cierre de calles al tráfico, una dotación policial que garantice el orden, etc. Sin embargo es impresentable que se su subvenciones, con dinero público, trajes de santos o vírgenes, comidas de hermandad y tantos otros gastos que deberían soportar los propios miembros de las Hermandades o la Iglesia.

Y el aspecto económico no es el único caso. Hay otro muy singular, imposible de entender; y es la concesión de indultos a petición de distintas Hermandades. O sea que el gobierno, todos los años, indulta a presos (este año a trece) sugeridos por las asociaciones religiosas. ¿No es un desatino? ¿Hasta qué punto una asociación religiosa puede intervenir en la administración de Justicia? ¿Por qué persiste esta costumbre ancestral que le confiere a la Iglesia un poder terrenal que no debería tener?

No soy partidario de los indultos, puesto que son medidas de gracia que se conceden aleatoriamente y pueden intervenir aspectos ajenos a los méritos del reo, pero si existen no debe ser ninguna asociación religiosa quien los sugiera y los prescriba. Entre otras cosas porque se hace en aras de unos sentimientos y creencias religiosas que no deben intervenir en los poderes civiles.

Esto es lo que convierte a nuestra Semana Santa en una Semana Nacional-Católica, donde lo religioso y lo civil se confunden para unificarse y propiciar un sentido religioso de la vida civil. Algo que nos asemeja a países islamistas o al Estado totalitario que durante cuarenta años gobernó este país el siglo pasado.

Cada día es más necesario un Estado verdaderamente Laico. Todo lo demás, es herencia ancestral, argucias antidemocráticas y jugar con ventaja.

Salud y República

23 febrero 2016

Ministro Fernández Díaz: “A dios rogando y con el mazo dando”

El pobre ministro no sabe qué decir. Por mucho que reza e invoca a sus santos, ángeles, vírgenes y demás personajes de altos vuelos, siguen apareciendo casos de corrupción en el Partido Popular. Y Fernández Díaz se mosquea y dice que no cree en casualidades.

Porque según él, no es casualidad que todos los casos de corrupción que siguen apareciendo sean sólo del PP. Debe estar convencido de que los otros partidos tienen casos y no salen a la luz. Francamente, no está equivocado cuando dice que no es casualidad, porque lo que es, es causalidad. Al haber causa (o sea presunto delito) hay efecto: detenciones, imputaciones, acusaciones, etc.

Según el ministro la tienen tomada con el PP. Tanto los fiscales, que nombra el propio Partido Popular, como los Jueces, como las fuerzas de Orden Público encargadas de investigar y detener estos delitos, deben tener un acuerdo para ir contra el PP. No es posible tantos actos delictivos (actos impuros diría el ministro en su delirio opusdeista), o los exageran o se los inventan para hacerles daño. ¡Pobrecillos!

Y toda esta crítica viene de un ministro meapilas, miembro supernumerario del Opus-Dei y que tanto ha hecho y sigue haciendo por esta España tan ingrata. Un hombre religioso y honesto, sensible y solidario, capaz de condecorar a la Santísima Virgen de los Dolores de Archidona o a la Virgen del Pilar, mientras coloca cuchillas hirientes en las vallas de Melilla y Ceuta; capaz de tener un ángel de la guarda (Marcelo, de nombre) que le ayuda a aparcar, mientras defiende que los guardias civiles hayan disparado bolas de goma a inmigrantes en el mar provocándoles su muerte. Capaz de comulgar a diario, mientras propugna su aversión por los homosexuales. Capaz de recogerse para rezar, con frecuencia, en el Valle de los Caídos, mientras recibe en su despacho del ministerio al imputadísimo Rato para consolarle y reconfortarle por la injusta situación por la que pasa.

Un hombre lleno de amor y de paz, capaz de haber elaborado una ley, conocida como Ley Mordaza, que obstaculiza las manifestaciones e impide las concentraciones so pena de abultadas multas o de incurrir en delitos penales.

Bueno, pues este hombre, para más inri Ministro del Interior, desde su puesto en funciones, ha decidido comportarse como un impostor, y tomar parte por su partido antes que por la defensa de la honradez y la lucha contra la corrupción. Para él, las corrupciones del PP son un montaje exagerado. Este ministro quiere volver a poner de moda las conspiranoias. Es tanto lo que desbarra, que estoy convencido de que su ángel de la guarda, Marcelo, lo ha abandonado.

¿Por qué no se va de una puta vez al Valle de los Caídos y se queda allí para siempre, acompañando a sus amigos? Ya está bien de fariseos y de chupacirios farsantes que defienden a los corruptos y hacen daño a la gente decente. Pero él, nada, a lo suyo: “A dios rogando y con el mazo dando”.


Salud y República

17 noviembre 2015

Los refugiados empiezan a pagar los atentados de París

Estaban como locos. Había muchos que esperaban la mínima para echar la culpa, cualquier culpa a los refugiados. Y llegó la masacre de París. Y con ella la excusa falsa, la justificación espuria, la sinrazón xenófoba salió a flote.

Ahí tienen ustedes al ministro polaco de Asuntos Europeos demostrando su xenofobia, negándose a admitir más refugiados, a pesar de que las disposiciones europeas le obligarían. Sólo acogerá a los refugiados que tengan garantía de seguridad –¿quién puede darle esas garantías?

Y qué decir de Marine LePen, la reina racista de la ultraderecha francesa, que ha reclamado el cierre inmediato de las fronteras en Francia y habla de prohibir las mezquitas y el tránsito libre de los inmigrantes.

El 14 de noviembre hubo una noticia que podría haber incriminado a un refugiado en los atentados terroristas de París. Se encontró un pasaporte de un refugiado en uno de los lugares del crimen. Pues bien, hoy se sabe que como ese pasaporte hay tres iguales y que están falsificados. Hoy se sabe, también, que todos los terroristas autores de los atentados eran de nacionalidad francesa. Sin embargo, las acusaciones siguen persistiendo. Además, aunque se encontrara que un refugiado fuera un terroristas, ¿es suficiente excusa para dejar abandonados a todos los refugiados?

Por poner un ejemplo patrio, también aquí, en nuestro país, se dan muestras de rechazo a los refugiados. De hecho ya lo hizo el obispo Cañizares hace un mes diciendo aquello de que los refugiados no eran trigo limpio. Bueno pues ahora le da la razón el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, quien en un alarde de xenofobia ratifica a su compañero Cañizares, haciendo referencia al brutal atentado parisino. Y es que esta Iglesia, a pesar de las arengas del Papa Francisco, todavía no ha digerido lo del amor al prójimo, sobre todo cuando éste está en un estado de debilidad absoluto.

Concejal pepero contra refugiados

Y no es el único caso, un concejal del PP, Martín Noriega, de un pueblo asturiano, ha publicado en facebook una proclama “magistral” en la que llama hijos de puta a los refugiados, haciéndoles responsables de lo ocurrido en París y sugiriendo que hay que darles un tiro en la cabeza a todos. Un buen ejemplo de pepero desbocado, quien, en un momento de lucidez, ha demostrado su esencia.

Todo esto empieza a ser la respuesta a lo sucedido en París. Al margen de las acciones que se tomen contra el criminal Estado Islámico, está claro que quien va a empezar –ya ha empezado— a pagar los vidrios rotos de estos atentados son los refugiados.

Se les ha empezado a echar las culpas. Hay muchos mandatarios esperando excusas, cualquiera vale, para dejar en papel mojado la mísera respuesta que se había dado de acoger 150.000 emigrantes en una Europa de 500 millones de habitantes. Esto que comparado con los refugiados acogidos por Jordania, Turquía, Líbano o Iraq es una mezquindad, ya verán como se verá contestado por muchos países que, al albor de los acontecimientos de París, pretenderán desdecirse del acuerdo europeo. Y si no, ¡al tiempo!

Está claro que después de las víctimas directas de los atentados parisinos, los paganinis de esta situación son y serán los refugiados que, a pesar de venir de una situación de guerra violenta, serán acusados de ser instigadores de la violencia. Ahora sólo queda dinero para la guerra que se prepara, ya no queda nada para recoger refugiados.

El Estado Islámico seguirá recibiendo ayuda y recursos de países como Arabia Saudita y perpetuará la guerra, mientras que los que huyen de ella, para no morir, se encontrarán entre los dos fuegos, heridos, ahogados, maltratados o en el mejor de los casos en un campo de refugiados, aislados, donde se irán consumiendo poco a poco.

Salud y República

27 agosto 2015

Otro caso de pederastia consentido por la Iglesia

Y van… Eso sí, muchas buenas palabras, promesas de colaboración con la justicia, afirmaciones contundentes de tolerancia cero contra la pedofilia, pero la Iglesia española sigue consintiendo con una inusitada comprensión y con una encendida defensa a sus curas pederastas.

Y si no, a las pruebas me remito. He aquí el último caso: el párroco de Villanueva del Duque, Ignacio Mora Vilaltella fue detenido por la Guardia Civil, acusado de tocamientos a una niña de diez años en abril pasado, la jueza de Pozoblanco dictó una orden de alojamiento que obligó al párroco a retirarse.

Mientras tanto el obispado de Córdoba comunicó su intención de colaboración absoluta y de una tolerancia cero contra cualquier caso de abuso a menores. Eso fue por abril, sin embargo, ahora sabemos que hace diez días este párroco ha sido trasladado de pueblo y que hoy preside otra parroquia, la de San Sebastián de Espiel, sin que haya sufrido, por parte de la jerarquía la mínima sanción.

Está claro que la diócesis de Córdoba, con su obispo al frente, está mucho más preocupado por los fetos que por los niños, puesto que mientras que condena y llama asesinos a los que cometen un aborto, deja libre a un presunto pederasta, a pesar de que sobre él pesan graves acusaciones.

Curas pederastas

Y no es el único caso, se sabe que la diócesis de Córdoba mantiene a un cura condenado por pederastia trabajando en la diócesis. Se trata de José Domingo Rey Godoy, religioso sentenciado en mayo de 2003 a 11 años de cárcel por abusar sexualmente de ocho menores de entre ocho y nueve años.

Es increíble que mientras el Papa condene estos actos, algunos obispos españoles –el de Córdoba no es el único caso—, defiendan a capa y espada a presuntos pederastas sin que el castigo vaya más allá de un traslado a otra parroquia –y no tanto como castigo sino con el fin de hacer olvidar el asunto--. Parecen olvidar, aunque estoy seguro de que son conscientes de ello y no les importa, de que los pederastas son personas que suelen repetir sus delitos.

Ellos con su corporativismo insultante cambian de parroquia a los curas pederastas sin importarles lo que pueda ocurrir en el futuro, a sabiendas de que pueden seguir delinquiendo en el nuevo lugar asignado. Está claro que su prioridad es defender a su gente, a los que perdonan y redimen por el simple hecho de que pecar es humano, algunos incluso han llegado a decir que los jóvenes les provocan, sin que ello haya supuesto ninguna reprimenda por parte de la jerarquía eclesiástica. Y todo esto mientras que excomulgan a las mujeres y a los médicos que practican el aborto.

Por cierto que en el caso citado, el tal Ignacio Mora ya ha pasado por la cárcel, en los años 90, por haber pertenecido a un grupo terrorista ultraderechista, llamado “Milicia Catalana” que ayudaba a preparar cartas bombas y las enviaba a distintas instituciones, una organización que también atacaba a locales de ambiente gay.

En fin, le han premiado y a olvidar el asunto. Parece como si les enviasen a nuevos destinos para ver si son capaces de superar sus tentaciones, aunque el riesgo lo corran los niños. Pero eso, ¡Qué más da!

Salud y República

26 marzo 2015

Suma y sigue: La Iglesia sigue haciendo caja

¿Hasta dónde llegará esta Iglesia? ¿La pondrán en su sitio algún día o seguirá ordeñándonos a todos? Ahí la tienen, chupando de la vaca Estado y cada vez con más hambre. No hay forma de saciarla.

Todos los que defienden a la Iglesia hablan de que hay que cumplir los acuerdos entre el Estado Español y la Santa Sede pero se olvidan de que:

  1. Los acuerdos se pueden cambiar
  2. En el apartado 5 de los acuerdos económicos firmados la Iglesia declara, literalmente, su propósito de conseguir recursos suficientes para sus necesidades (después de 35 años, no sólo no ha conseguido la autofinanciación, sino que cada vez chupa más)
  3. Se trata de cumplir dos preceptos constitucionales: España es un estado aconfesional y La igualdad ante la ley de todos los españoles por razones de raza, sexo, religión…

Los mismos católicos, denominados cristianos de base, en un artículo están de acuerdo y se hacen esta pregunta: ¿No sería mucho más ejemplar, y conveniente para la libertad de la Iglesia, que los clérigos vivieran de su propio trabajo y que los propios fieles sostuvieran las necesidades económicas de la Iglesia Católica?

Pero la cosa no acaba ahí. Esta Iglesia insaciable, vergonzosamente materialista a pesar de ese falso empeño de que su reino no es de este mundo, sigue haciendo de las suyas. Y no conforme con que todos los años le caen de las arcas públicas 11.000 millones de euros (datos de Europa Laica) se dedica a rapiñar lo que pilla.

Así, sigue con su política de adjudicarse por artículo 33 todo lo que se menea. Eso que se llama las inmatriculaciones. O sea que ve algo que no tiene dueño y ¡zascas! lo hace suyo. Algo infame que puede hacer gracias a una ley del ex presidente Aznar, ya saben un católico de tomo y lomo que tenía un pequeño pecado venial, le gustaba la guerra más que a un tonto un lápiz, y allí nos metió.

Al revés de lo que ocurre en todo el mundo mundial, donde lo que no tiene propiedad es del Estado, en España no es así. Lo que no tiene propiedad no es de nadie, salvo que la Iglesia, por medio de un obispo, decida, en ese afán de cumplimiento del voto de pobreza, hacerlo suyo. No es fácil de entender pero es la legalidad.

Inmatriculaciones

Pues sí, día sí y día también, esta Iglesia nos sigue desvalijando. Desde ermitas a fincas, desde comercios a caserones, y llegando a inmatricular la Mezquita de Córdoba, que se ve que no tenía dueño–¿cómo es posible que no fuera de propiedad del Estado?— para reconvertirla en “Catedral de Córdoba” (¡Chupa del frasco Carrasco!) y tan campantes. A ver quién se atreve ahora a quitársela.

Y además, como no paga impuestos ¡faltaría más!, se aprovecha y llega a actuar con una desfachatez que clama al cielo –será para que la apoyen desde arriba—. Porque fíjense en la siguiente operación: El ayuntamiento de Valencia cede un aparcamiento al Arzobispado de Valencia (por arte de birlibirloque), éste lo utiliza como parking público para obtener fondos, pero claro a pesar de estar obteniendo ingresos que podrían ser públicos no paga el IBI, puesto que la Iglesia está exenta de ese y de otros impuestos. Total, negocio redondo. Y es que así cualquiera hace negocios. Naturalmente, los demás aparcamientos públicos de Valencia pagan sus impuestos y es que con la Iglesia hemos topado. Será que la señora Rita, cuando firmó la concesión, estaba con el caloret.

En fin, ya ven ustedes cómo actúa esta institución, justo como predica. Ahí queda, a lo suyo, o sea a acaparar. La pobreza, la solidaridad y la igualdad para los demás, ellos no son de este mundo, es este mundo el que es de ellos.

Salud y República

27 febrero 2015

Y el B.O.E. lo confirma: Dios existe y su negación es pecado. Amén

El martes pasado se registró en el B.O.E. el currículo de la asignatura de religión de la nueva ley de educación (LOMCE). Y, ¡milagro!, en el libro oficial del Estado apareció el Señor.

No sólo esta ley obliga a que la asignatura de Religión sea evaluable a todos los efectos (contará igual que Matemáticas, Sociales, Lengua, etc.), incluido a efectos económicos puesto que también contará para solicitar becas, pero ahí más. Mucho más.

Wert y sus muchachos, han conseguido que el BOE sea un libro que defiende a Dios, un libro divino, y de qué forma. Hoy podemos decir que hemos vuelto a conseguir nuestra gran ideología, la que reinó durante cuarenta años el siglo pasado: El Nacionalcatolicismo.

Religión en la escuela 2

Algunos que tenemos cierta edad recordamos el famoso catecismo bien fuera el Ripalda o el Astete. Donde aprendíamos a la fuerza a conocer en profundidad la doctrina de nuestra impuesta fe. Y algunos ingenuos pensábamos que esa etapa estaba superada, pues no. Ahora los niños que se acercan y que eligen religión volverán a rezar en las aulas.

La cuestión está clara, cerrándose seminarios, con iglesias vacías había que volver a imponer “la verdad” a esa juventud alegre y descarriada. Hoy es alarmante que no haya vocaciones sacerdotales y que la edad media de los 19.000 sacerdotes en activo sea de 64,6 años. Vamos, ¡juventud, divino tesoro! Por todo ello hay que incidir y extremar la religión de forma que se vuelva a los años dorados del siglo pasado, a ver si se puede cambiar la tendencia.

Eso es lo que es la LOMCE, un caballo de Troya dogmático que se come una parte importante de áreas fundamentales para pensar y razonar, como la filosofía y las artes, en favor de los misterios de la religión. Porque lo importante no es la ciencia, ni la filosofía, lo importante son las creencias.

No echemos la responsabilidad a los obispos, ellos son así. La culpa es de nuestros políticos peperos que son más meapilas que la propia cúspide de la Conferencia Episcopal, y todo lo que les piden se lo dan con creces. Seguramente buscan una posible salvación en el otro mundo, a sabiendas de que la están cagando en éste. Cuanto más se bajan los pantalones nuestros peperos, más exigen los obispos. Ahora dicen que son pocas horas. ¡Hay que tener cara dura!

Religión en el BOE

Y lo que es más bonito, todo esto pagado con el dinero de los paganos, de todos los ciudadanos sean o no católicos, quieran o no que se dé religión. O sea que los profesores los elige la Conferencia Episcopal y nosotros los pagamos. Por cierto, una cifra pequeña: 700 millones de euros. Total que ellos imponen el currículo, eligen al profesorado y nosotros aportamos nuestros impuestos (el total de dinero que recibe la Iglesia Católica en España, por todos los conceptos, es de 11.000 millones de euros, sin contar las inmatriculaciones de inmuebles, por arte de birlibirloque).

Mal está que paguemos lo que no queremos, pero es que, con notable desvergüenza, se ha llegado a contaminar –de forma divina, eso sí— al BOE. Un diario de Estado donde por primera vez se hace apología de Dios y supone su presencia y esencia como algo indiscutible, defendiendo el creacionismo. ¡Viva Adán y Eva! Por cierto que si usted quiere ser feliz, ahora ya no hay que dormir en Pikolín, sino que tiene que relacionarse con el Ser supremo, salvo que sea usted un pecador.

Y si no, fíjense en párrafos textuales del BOE:

La “profunda unidad y armonía de la iniciativa creadora y salvífica de Dios” se manifiesta en datos tan “evidentes” como que “las cosas, los animales y el ser humano no se dan el ser a sí mismos”. “Otro los hace ser, los llama a la vida y se la mantiene”, lo que es “signo de Dios, habla de Su existencia.”

Dios ha creado al ser humano para que sea feliz en su relación con Él”

“El ser humano pretende apropiarse del don de Dios prescindiendo de Él. En eso consiste el pecado.”

En fin, que mientras que nuestro gobierno esté lleno de meapilas y chupacirios estamos condenados a mantener a la Iglesia Católica a todo trapo y a tragarnos sus diatribas, a los que pensamos de otra forma, y sus dogmas sectarios.

Salud y República

07 diciembre 2014

La Iglesia adoctrina a niños en el Valle de los Caídos

Les da igual. Ellos a lo suyo. Es verdad que la actitud del nuevo Papa, al menos con el tema de la pederastia, dentro de la institución, ha cambiado, pero la Iglesia sigue siendo ese dinosaurio, con mucho peso muerto sobre sus espaldas, con años de atraso, siempre llegando tarde.

Bien, pues si alguien creía que el nacional-catolicismo había pasado a la historia, se equivoca. Ahí están las distintas muestras de monumentos con su cruz y su recuerdo a los muertos victoriosos, y ahí queda la Conferencia Episcopal con obispos que demuestran día a día que el nacional-catolicismo pervive en connivencia con gran parte de los miembros del partido popular y de su gobierno, donde ministros, diputados y otros cargos institucionales pertenecen a las ramas más oscuras y extremas de la Iglesia, como son el Opus-Dei, los Legionarios de Cristo o los Kikos.

Y qué decir del discutido monumento de ‘El Valle de los caídos”, levantado con el sudor y la muerte de los presos republicanos para la gloria del asesino Franco, de José Antonio y de su victoria. Allí, donde millares de republicanos murieron con el pico y la pala, yacen en su tumba el dictador y el creador de la Falange.

Y lo que es más grave, hoy, cuando se ha pedido que este monumento sea un espacio de reconciliación, no sólo sigue siendo el sitio de reunión de lo más casposo y fachoso de este país sino que además tiene una escuela donde se adoctrina a niños.

Adoctrinamiento Nacional-Católico

Se trata de una escuela dogmática que está levantada sobre los muertos que la construyeron y que pretende perpetuar el nacional-catolicismo en las generaciones venideras.

Allí, hace unos años se rodó el documental ‘A la sombra de la cruz’, del italiano Alessandro Pugno, donde se puede ver qué tipo de educación inculcan los agustinos a niños de unos diez años.

Este documental (que se puede ver aquí) ha recogido escenas donde, por medio de monólogos, el educador, en vez de clases, da sermones y mantiene charlas individuales con las que alecciona al niño, sin dejarle pensar y dándole la respuesta en la misma pregunta.

De este documental nacional-católico se pueden extraer, entre las enseñanzas que se dan a los alumnos, verdades ‘ontológicas’, tales como:

Platón, con su filosofía, destruye la familia

El gobierno socialista anterior era un régimen comunista

Y para que no haya ni trampa ni cartón, voy a copiar textualmente cómo razonan con estos niños y cómo llegan a la conclusión de que dios existe:

"¿Si una persona dice que dos más dos son cuatro y otra dice que dos más dos son cinco, cuál tiene la verdad?" los niños responden a coro: "La que dice que dos más dos son cuatro" "Si una persona dice que de día ve el mar azul y otra dice que lo ve negro, quién tiene razón", continúa el sacerdote. "La que dice que lo ve azul", contestan los alumnos. ¿Si una persona dice que Dios existe y otra dice que Dios no existe, quién dice la verdad? Naturalmente, los niños responden que la primera, a lo que el cura añade una pregunta más: "Por lo tanto ¿la verdad existe?" Un "sí" unánime de los pequeños, que el religioso remata con un "y al mundo de hoy le falta creer en la verdad".

Como pueden observar un método racional y demostrativo de la existencia del ser supremo. ¡Hay que joderse! Y no se les cae la cara de vergüenza. Y estos son los que decían que la asignatura de ‘Educación para la ciudadanía’ era un medio de adoctrinar a los jóvenes.

Pues ahí siguen, con sus mentiras, sus privilegios, pagados con dinero público, mantenidos con nuestro dinero. Saben que poco a poco las iglesias se van vaciando, que la gente que les sigue cada vez es menos, pero ellos con la connivencia de los gobiernos del bipartidismo –más el PP que el PSOE, pero éste también—tratan de perpetuarse, adoctrinando a niños que todavía no han alcanzado la madurez para decidir por sí mismos. Les da igual, no van a cejar en su empeño aunque cada vez haga más frío en los seminarios y las iglesias parezcan cementerios. Y es que verdaderamente, en este país, es muy difícil matar a los muertos.

Salud y República

05 mayo 2014

¿Está la pederastia vaticana en declive?

La pederastia vaticana está en declive. Así lo ha manifestado el portavoz vaticano y se ha quedado tan pancho. Lo ha manifestado el arzobispo Tomasi, ante el comité de la ONU contra las torturas.

Magnífica respuesta que nos anuncia, en primer lugar, que este crimen sigue produciéndose puesto que si está, aunque sea en declive, quiere decir que sigue existiendo. Se ve que se conforman con que la cosa disminuya. Eso sí, sin aportar datos y todo basado en declaraciones sin pruebas. Así cualquiera.

Y es que no quiero decir que la Iglesia esté a favor de la pedofilia, pero desde luego está claro que no ha atacado en problema con energía. En primer lugar, recordamos que hasta que no tuvo más remedio no reconoció que existían estos casos dentro de su colectivo, y cuando lo hizo las medidas que tomaron fueron leves y de disculpa hacia los delincuentes, puesto que lo que ocurrió fue que les trasladaron de sede y les recriminaban su delito. Sin embargo, no denunciaron a los curas pedófilos sino que los ocultaron y les taparon para que no se conociera ni el delito ni el delincuente.

Hoy dicen –no sé por qué deberíamos creerles— que la pedofilia ha disminuido entre sus filas, pero no dicen en qué se basan. Es más, ante preguntas de la relatora de las Naciones Unidas: ¿Cómo han sido castigados y dónde están los 700 curas pederastas reconocidos por la Iglesia? ¿Qué medidas piensan tomar para evitar que estos casos se sigan produciendo? Silvano Tomasi no respondió.

el_roto pederastia Pero claro, mientras que en la Iglesia católica la tipificación de la pederastia en su legislación sea sólo un delito grave contra las costumbres, sin ser tipificada como lo estipula la Convención contra la Tortura o sea un delito contra los derechos humanos agravados por ser el sujeto menor de edad, el delito no tendrá la gravedad que debería, de forma que los castigos a los que la Iglesia somete a los suyos son leves.

Luego, con un desparpajo propio de un sofista de primera, el representante del Vaticano utilizó la técnica de esparcir la mierda, y manifestó que la pederastia es un problema mundial, con millones de casos, que se dan sobre todo dentro de las familias y en todas las profesiones y contextos. O sea que ellos solamente son una parte pequeña del problema, olvidando quienes son y de que forma tratan de ejemplificar con su comportamiento cuando les viene en gana. Y como si eso les justificara.

En fin, para finalizar, el tal Tomasi dijo que la Iglesia no tiene jurisdicción sobre el tema y que son los distintos Estados, donde se dan los casos, los encargados de juzgar estos hechos. Lo que no dice Tomasi es que toda persona –más en su caso, si cabe— tiene la obligación de denunciar esos casos, más cuando se trata de un delitos graves y que no denunciarlos es colaborar con el delincuente y que quien lo oculta comete otro delito.

Mal asunto, primero piden perdón tarde, cuando lo descubren desde fuera, y con la boca pequeña. Luego tratan de ocultar a quien comete tal atrocidad y en caso de que se le castigue, se le traslada de parroquia o centro. Y además consideran la pederastia un delito contra las costumbres y no contra los derechos humanos.

En fin, una serie de actuaciones que hace que los pederastas de la Iglesia gocen de impunidad, y cuando menos de una comprensión imposible de entender. ¿Qué hace falta para que la Iglesia Católica haga, de verdad, examen de conciencia, pida abiertamente perdón y castigue merecidamente a sus pederastas?

Salud y República

17 abril 2014

Los indultos y la Semana Santa

¡Qué maravilla! ¡Qué placer! Nos encontramos en plena Semana Santa. Y nuestras calles se llenarán de nazarenos, pasos, velos, mantillas, cadenas y saetas. Y al frente de ellos siempre irá el político de turno, ese que de darse golpe de pechos tiene la caja torácica más hundida que el Titanic.

Y no me entiendan ustedes mal. Los católicos, faltaría más, tienen derecho a reunirse, a manifestarse, a cultivar su religión y a celebrar sus fiestas. Eso sí, todo se debe hacer ‘comme il faut’, o sea como dios manda, y nunca mejor dicho. Porque recordarán ustedes que el buen dios dijo aquello de: Al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios. Pues eso, las celebraciones religiosas deben darse al margen del Estado. Recordemos que nuestra Carta Magna habla de aconfesionalidad. Por lo tanto, los que participen que lo hagan como cualquier ciudadano de a pie, sin publicidad, sin alharacas, con discreción.

Y ahí es donde entra la crítica. A mí, francamente, que el Sr. Trillo se vista de nazareno o que la Sra. Cospedal saque su mantilla y su peineta a pasear me la trae al pairo. Otra cosa es que ellos mismos se encarguen de publicitar con ayuda de sus medios afines que el embajador español en Londres o que la presidenta de Castilla-La Mancha encabezan tal o cual procesión como debe hacer un “buen servidor del Estado”. O sea tratar, como es su costumbre, de intentar identificar el Catolicismo con el Estado. Total, seguir defendiendo el Nacional-Catolicismo de tan infausta memoria.

Porque claro, aquí se mezcla el Estado y la Religión, y encima los gastos corren a cargo del contribuyente y ahí están los Rouco y demás jerifaltes católicos frotándose las manos y participando en ritos que pagamos todos, compartamos o no sus creencias.

Y por si fuera poco, además, para celebrar esta semana de pasión, se otorgan indultos a presos convictos, a petición de las diversas Hermandades y Cofradías católicas que participan en los actos de la Semana.

A mí, que los indultos me parecen algo arcaico y reaccionario, si encima los mezclan con la fe y la religión, me parece que se produce un cóctel molotov troglodita, incapaz de pasar cualquier filtro democrático.

Ya de por sí, los indultos son una alteración del Estado de derecho, de la democracia, puesto que significa la injerencia injustificada del poder ejecutivo sobre el judicial –qué diría Montesquieu si levantara la cabeza—, si además le añadimos el componente católico es para llorar.

Indultos Semana Santa

Total que a un preso convicto, con sentencia firme, con todos los recursos judiciales agotados, va un ministrillo y por el artículo 33, o sea porque le sale de ahí, le indulta y se pasa por su forro las decisiones del poder judicial. Si encima esto además viene porque en nombre de una religión alguien pide esos indultos, la cosa ya es de juzgado de guardia.

Este año el Faraón Gallardón ya ha concedido, a petición religiosa, 29 indultos. O sea 29 decisiones judiciales revocadas. Y además, para colmo, entre ellas está la de un director de banco que se apropió de 30.000 euros de uno de sus clientes.

En fin, se conceden indultos –yendo contra los principios democráticos—, a petición de organizaciones religiosas –saltándose la aconfesionalidad del Estado—, y además se hace de forma indiscriminada –indultando a un señor que ha robado a sus clientes—. ¿Hay quien dé más? Seguro que sí, basta esperar el siguiente capítulo, porque lo que no cabe duda es que cada día este gobierno se supera llegando a hacer válida aquella premisa circense del “más difícil todavía”.

Salud y República