01 julio 2019
La Iglesia y la diplomacia vaticana
06 noviembre 2018
La Iglesia y Francisco siguen en el Paleolítico
29 agosto 2018
Sánchez: donde dije digo, digo Diego; también en el Valle de los Caídos
28 agosto 2018
Francisco, un Papa de boquilla
23 agosto 2017
“La culpa es de Ada Colau y sus bolardos”
03 junio 2017
Y la Iglesia sigue con sus trolas sectarias
14 enero 2017
La Iglesia Católica en España es un parásito social opaco
17 julio 2016
18 de julio: 80 años después, el golpe sigue vivo
02 junio 2016
El cardenal Cañizares sigue inmerso en el Nacional-Catolicismo
- En una carta, recientemente
enviada a Ximo Puig y a Mónica Oltra, les dice “ustedes me recuerdan a Franco (más que nunca el refrán: “Se
cree el ladrón que todos son de su condición”, tiene valor aquí).
- “El
imperio gay y la ideología de género” tienen amenazada de muerte a la
familia cristiana”
- “Hay que
desobedecer las leyes inspiradas en la ideología de género”
- “¿Esta
invasión de emigrantes y de refugiados es todo trigo limpio? ¿Dónde
quedará Europa dentro de unos años?”
27 marzo 2016
Semana Nacional-Católica, más que Santa
23 febrero 2016
Ministro Fernández Díaz: “A dios rogando y con el mazo dando”
17 noviembre 2015
Los refugiados empiezan a pagar los atentados de París
Estaban como locos. Había muchos que esperaban la mínima para echar la culpa, cualquier culpa a los refugiados. Y llegó la masacre de París. Y con ella la excusa falsa, la justificación espuria, la sinrazón xenófoba salió a flote.
Ahí tienen ustedes al ministro polaco de Asuntos Europeos demostrando su xenofobia, negándose a admitir más refugiados, a pesar de que las disposiciones europeas le obligarían. Sólo acogerá a los refugiados que tengan garantía de seguridad –¿quién puede darle esas garantías?
Y qué decir de Marine LePen, la reina racista de la ultraderecha francesa, que ha reclamado el cierre inmediato de las fronteras en Francia y habla de prohibir las mezquitas y el tránsito libre de los inmigrantes.
El 14 de noviembre hubo una noticia que podría haber incriminado a un refugiado en los atentados terroristas de París. Se encontró un pasaporte de un refugiado en uno de los lugares del crimen. Pues bien, hoy se sabe que como ese pasaporte hay tres iguales y que están falsificados. Hoy se sabe, también, que todos los terroristas autores de los atentados eran de nacionalidad francesa. Sin embargo, las acusaciones siguen persistiendo. Además, aunque se encontrara que un refugiado fuera un terroristas, ¿es suficiente excusa para dejar abandonados a todos los refugiados?
Por poner un ejemplo patrio, también aquí, en nuestro país, se dan muestras de rechazo a los refugiados. De hecho ya lo hizo el obispo Cañizares hace un mes diciendo aquello de que los refugiados no eran trigo limpio. Bueno pues ahora le da la razón el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, quien en un alarde de xenofobia ratifica a su compañero Cañizares, haciendo referencia al brutal atentado parisino. Y es que esta Iglesia, a pesar de las arengas del Papa Francisco, todavía no ha digerido lo del amor al prójimo, sobre todo cuando éste está en un estado de debilidad absoluto.
Y no es el único caso, un concejal del PP, Martín Noriega, de un pueblo asturiano, ha publicado en facebook una proclama “magistral” en la que llama hijos de puta a los refugiados, haciéndoles responsables de lo ocurrido en París y sugiriendo que hay que darles un tiro en la cabeza a todos. Un buen ejemplo de pepero desbocado, quien, en un momento de lucidez, ha demostrado su esencia.
Todo esto empieza a ser la respuesta a lo sucedido en París. Al margen de las acciones que se tomen contra el criminal Estado Islámico, está claro que quien va a empezar –ya ha empezado— a pagar los vidrios rotos de estos atentados son los refugiados.
Se les ha empezado a echar las culpas. Hay muchos mandatarios esperando excusas, cualquiera vale, para dejar en papel mojado la mísera respuesta que se había dado de acoger 150.000 emigrantes en una Europa de 500 millones de habitantes. Esto que comparado con los refugiados acogidos por Jordania, Turquía, Líbano o Iraq es una mezquindad, ya verán como se verá contestado por muchos países que, al albor de los acontecimientos de París, pretenderán desdecirse del acuerdo europeo. Y si no, ¡al tiempo!
Está claro que después de las víctimas directas de los atentados parisinos, los paganinis de esta situación son y serán los refugiados que, a pesar de venir de una situación de guerra violenta, serán acusados de ser instigadores de la violencia. Ahora sólo queda dinero para la guerra que se prepara, ya no queda nada para recoger refugiados.
El Estado Islámico seguirá recibiendo ayuda y recursos de países como Arabia Saudita y perpetuará la guerra, mientras que los que huyen de ella, para no morir, se encontrarán entre los dos fuegos, heridos, ahogados, maltratados o en el mejor de los casos en un campo de refugiados, aislados, donde se irán consumiendo poco a poco.
Salud y República
27 agosto 2015
Otro caso de pederastia consentido por la Iglesia
Y van… Eso sí, muchas buenas palabras, promesas de colaboración con la justicia, afirmaciones contundentes de tolerancia cero contra la pedofilia, pero la Iglesia española sigue consintiendo con una inusitada comprensión y con una encendida defensa a sus curas pederastas.
Y si no, a las pruebas me remito. He aquí el último caso: el párroco de Villanueva del Duque, Ignacio Mora Vilaltella fue detenido por la Guardia Civil, acusado de tocamientos a una niña de diez años en abril pasado, la jueza de Pozoblanco dictó una orden de alojamiento que obligó al párroco a retirarse.
Mientras tanto el obispado de Córdoba comunicó su intención de colaboración absoluta y de una tolerancia cero contra cualquier caso de abuso a menores. Eso fue por abril, sin embargo, ahora sabemos que hace diez días este párroco ha sido trasladado de pueblo y que hoy preside otra parroquia, la de San Sebastián de Espiel, sin que haya sufrido, por parte de la jerarquía la mínima sanción.
Está claro que la diócesis de Córdoba, con su obispo al frente, está mucho más preocupado por los fetos que por los niños, puesto que mientras que condena y llama asesinos a los que cometen un aborto, deja libre a un presunto pederasta, a pesar de que sobre él pesan graves acusaciones.
Y no es el único caso, se sabe que la diócesis de Córdoba mantiene a un cura condenado por pederastia trabajando en la diócesis. Se trata de José Domingo Rey Godoy, religioso sentenciado en mayo de 2003 a 11 años de cárcel por abusar sexualmente de ocho menores de entre ocho y nueve años.
Es increíble que mientras el Papa condene estos actos, algunos obispos españoles –el de Córdoba no es el único caso—, defiendan a capa y espada a presuntos pederastas sin que el castigo vaya más allá de un traslado a otra parroquia –y no tanto como castigo sino con el fin de hacer olvidar el asunto--. Parecen olvidar, aunque estoy seguro de que son conscientes de ello y no les importa, de que los pederastas son personas que suelen repetir sus delitos.
Ellos con su corporativismo insultante cambian de parroquia a los curas pederastas sin importarles lo que pueda ocurrir en el futuro, a sabiendas de que pueden seguir delinquiendo en el nuevo lugar asignado. Está claro que su prioridad es defender a su gente, a los que perdonan y redimen por el simple hecho de que pecar es humano, algunos incluso han llegado a decir que los jóvenes les provocan, sin que ello haya supuesto ninguna reprimenda por parte de la jerarquía eclesiástica. Y todo esto mientras que excomulgan a las mujeres y a los médicos que practican el aborto.
Por cierto que en el caso citado, el tal Ignacio Mora ya ha pasado por la cárcel, en los años 90, por haber pertenecido a un grupo terrorista ultraderechista, llamado “Milicia Catalana” que ayudaba a preparar cartas bombas y las enviaba a distintas instituciones, una organización que también atacaba a locales de ambiente gay.
En fin, le han premiado y a olvidar el asunto. Parece como si les enviasen a nuevos destinos para ver si son capaces de superar sus tentaciones, aunque el riesgo lo corran los niños. Pero eso, ¡Qué más da!
Salud y República
26 marzo 2015
Suma y sigue: La Iglesia sigue haciendo caja
¿Hasta dónde llegará esta Iglesia? ¿La pondrán en su sitio algún día o seguirá ordeñándonos a todos? Ahí la tienen, chupando de la vaca Estado y cada vez con más hambre. No hay forma de saciarla.
Todos los que defienden a la Iglesia hablan de que hay que cumplir los acuerdos entre el Estado Español y la Santa Sede pero se olvidan de que:
- Los acuerdos se pueden cambiar
- En el apartado 5 de los acuerdos económicos firmados la Iglesia declara, literalmente, su propósito de conseguir recursos suficientes para sus necesidades (después de 35 años, no sólo no ha conseguido la autofinanciación, sino que cada vez chupa más)
- Se trata de cumplir dos preceptos constitucionales: España es un estado aconfesional y La igualdad ante la ley de todos los españoles por razones de raza, sexo, religión…
Los mismos católicos, denominados cristianos de base, en un artículo están de acuerdo y se hacen esta pregunta: ¿No sería mucho más ejemplar, y conveniente para la libertad de la Iglesia, que los clérigos vivieran de su propio trabajo y que los propios fieles sostuvieran las necesidades económicas de la Iglesia Católica?
Pero la cosa no acaba ahí. Esta Iglesia insaciable, vergonzosamente materialista a pesar de ese falso empeño de que su reino no es de este mundo, sigue haciendo de las suyas. Y no conforme con que todos los años le caen de las arcas públicas 11.000 millones de euros (datos de Europa Laica) se dedica a rapiñar lo que pilla.
Así, sigue con su política de adjudicarse por artículo 33 todo lo que se menea. Eso que se llama las inmatriculaciones. O sea que ve algo que no tiene dueño y ¡zascas! lo hace suyo. Algo infame que puede hacer gracias a una ley del ex presidente Aznar, ya saben un católico de tomo y lomo que tenía un pequeño pecado venial, le gustaba la guerra más que a un tonto un lápiz, y allí nos metió.
Al revés de lo que ocurre en todo el mundo mundial, donde lo que no tiene propiedad es del Estado, en España no es así. Lo que no tiene propiedad no es de nadie, salvo que la Iglesia, por medio de un obispo, decida, en ese afán de cumplimiento del voto de pobreza, hacerlo suyo. No es fácil de entender pero es la legalidad.
Pues sí, día sí y día también, esta Iglesia nos sigue desvalijando. Desde ermitas a fincas, desde comercios a caserones, y llegando a inmatricular la Mezquita de Córdoba, que se ve que no tenía dueño–¿cómo es posible que no fuera de propiedad del Estado?— para reconvertirla en “Catedral de Córdoba” (¡Chupa del frasco Carrasco!) y tan campantes. A ver quién se atreve ahora a quitársela.
Y además, como no paga impuestos ¡faltaría más!, se aprovecha y llega a actuar con una desfachatez que clama al cielo –será para que la apoyen desde arriba—. Porque fíjense en la siguiente operación: El ayuntamiento de Valencia cede un aparcamiento al Arzobispado de Valencia (por arte de birlibirloque), éste lo utiliza como parking público para obtener fondos, pero claro a pesar de estar obteniendo ingresos que podrían ser públicos no paga el IBI, puesto que la Iglesia está exenta de ese y de otros impuestos. Total, negocio redondo. Y es que así cualquiera hace negocios. Naturalmente, los demás aparcamientos públicos de Valencia pagan sus impuestos y es que con la Iglesia hemos topado. Será que la señora Rita, cuando firmó la concesión, estaba con el caloret.
En fin, ya ven ustedes cómo actúa esta institución, justo como predica. Ahí queda, a lo suyo, o sea a acaparar. La pobreza, la solidaridad y la igualdad para los demás, ellos no son de este mundo, es este mundo el que es de ellos.
Salud y República
27 febrero 2015
Y el B.O.E. lo confirma: Dios existe y su negación es pecado. Amén
El martes pasado se registró en el B.O.E. el currículo de la asignatura de religión de la nueva ley de educación (LOMCE). Y, ¡milagro!, en el libro oficial del Estado apareció el Señor.
No sólo esta ley obliga a que la asignatura de Religión sea evaluable a todos los efectos (contará igual que Matemáticas, Sociales, Lengua, etc.), incluido a efectos económicos puesto que también contará para solicitar becas, pero ahí más. Mucho más.
Wert y sus muchachos, han conseguido que el BOE sea un libro que defiende a Dios, un libro divino, y de qué forma. Hoy podemos decir que hemos vuelto a conseguir nuestra gran ideología, la que reinó durante cuarenta años el siglo pasado: El Nacionalcatolicismo.
Algunos que tenemos cierta edad recordamos el famoso catecismo bien fuera el Ripalda o el Astete. Donde aprendíamos a la fuerza a conocer en profundidad la doctrina de nuestra impuesta fe. Y algunos ingenuos pensábamos que esa etapa estaba superada, pues no. Ahora los niños que se acercan y que eligen religión volverán a rezar en las aulas.
La cuestión está clara, cerrándose seminarios, con iglesias vacías había que volver a imponer “la verdad” a esa juventud alegre y descarriada. Hoy es alarmante que no haya vocaciones sacerdotales y que la edad media de los 19.000 sacerdotes en activo sea de 64,6 años. Vamos, ¡juventud, divino tesoro! Por todo ello hay que incidir y extremar la religión de forma que se vuelva a los años dorados del siglo pasado, a ver si se puede cambiar la tendencia.
Eso es lo que es la LOMCE, un caballo de Troya dogmático que se come una parte importante de áreas fundamentales para pensar y razonar, como la filosofía y las artes, en favor de los misterios de la religión. Porque lo importante no es la ciencia, ni la filosofía, lo importante son las creencias.
No echemos la responsabilidad a los obispos, ellos son así. La culpa es de nuestros políticos peperos que son más meapilas que la propia cúspide de la Conferencia Episcopal, y todo lo que les piden se lo dan con creces. Seguramente buscan una posible salvación en el otro mundo, a sabiendas de que la están cagando en éste. Cuanto más se bajan los pantalones nuestros peperos, más exigen los obispos. Ahora dicen que son pocas horas. ¡Hay que tener cara dura!
Y lo que es más bonito, todo esto pagado con el dinero de los paganos, de todos los ciudadanos sean o no católicos, quieran o no que se dé religión. O sea que los profesores los elige la Conferencia Episcopal y nosotros los pagamos. Por cierto, una cifra pequeña: 700 millones de euros. Total que ellos imponen el currículo, eligen al profesorado y nosotros aportamos nuestros impuestos (el total de dinero que recibe la Iglesia Católica en España, por todos los conceptos, es de 11.000 millones de euros, sin contar las inmatriculaciones de inmuebles, por arte de birlibirloque).
Mal está que paguemos lo que no queremos, pero es que, con notable desvergüenza, se ha llegado a contaminar –de forma divina, eso sí— al BOE. Un diario de Estado donde por primera vez se hace apología de Dios y supone su presencia y esencia como algo indiscutible, defendiendo el creacionismo. ¡Viva Adán y Eva! Por cierto que si usted quiere ser feliz, ahora ya no hay que dormir en Pikolín, sino que tiene que relacionarse con el Ser supremo, salvo que sea usted un pecador.
Y si no, fíjense en párrafos textuales del BOE:
La “profunda unidad y armonía de la iniciativa creadora y salvífica de Dios” se manifiesta en datos tan “evidentes” como que “las cosas, los animales y el ser humano no se dan el ser a sí mismos”. “Otro los hace ser, los llama a la vida y se la mantiene”, lo que es “signo de Dios, habla de Su existencia.”
“Dios ha creado al ser humano para que sea feliz en su relación con Él”
“El ser humano pretende apropiarse del don de Dios prescindiendo de Él. En eso consiste el pecado.”
En fin, que mientras que nuestro gobierno esté lleno de meapilas y chupacirios estamos condenados a mantener a la Iglesia Católica a todo trapo y a tragarnos sus diatribas, a los que pensamos de otra forma, y sus dogmas sectarios.
Salud y República
07 diciembre 2014
La Iglesia adoctrina a niños en el Valle de los Caídos
Les da igual. Ellos a lo suyo. Es verdad que la actitud del nuevo Papa, al menos con el tema de la pederastia, dentro de la institución, ha cambiado, pero la Iglesia sigue siendo ese dinosaurio, con mucho peso muerto sobre sus espaldas, con años de atraso, siempre llegando tarde.
Bien, pues si alguien creía que el nacional-catolicismo había pasado a la historia, se equivoca. Ahí están las distintas muestras de monumentos con su cruz y su recuerdo a los muertos victoriosos, y ahí queda la Conferencia Episcopal con obispos que demuestran día a día que el nacional-catolicismo pervive en connivencia con gran parte de los miembros del partido popular y de su gobierno, donde ministros, diputados y otros cargos institucionales pertenecen a las ramas más oscuras y extremas de la Iglesia, como son el Opus-Dei, los Legionarios de Cristo o los Kikos.
Y qué decir del discutido monumento de ‘El Valle de los caídos”, levantado con el sudor y la muerte de los presos republicanos para la gloria del asesino Franco, de José Antonio y de su victoria. Allí, donde millares de republicanos murieron con el pico y la pala, yacen en su tumba el dictador y el creador de la Falange.
Y lo que es más grave, hoy, cuando se ha pedido que este monumento sea un espacio de reconciliación, no sólo sigue siendo el sitio de reunión de lo más casposo y fachoso de este país sino que además tiene una escuela donde se adoctrina a niños.
Se trata de una escuela dogmática que está levantada sobre los muertos que la construyeron y que pretende perpetuar el nacional-catolicismo en las generaciones venideras.
Allí, hace unos años se rodó el documental ‘A la sombra de la cruz’, del italiano Alessandro Pugno, donde se puede ver qué tipo de educación inculcan los agustinos a niños de unos diez años.
Este documental (que se puede ver aquí) ha recogido escenas donde, por medio de monólogos, el educador, en vez de clases, da sermones y mantiene charlas individuales con las que alecciona al niño, sin dejarle pensar y dándole la respuesta en la misma pregunta.
De este documental nacional-católico se pueden extraer, entre las enseñanzas que se dan a los alumnos, verdades ‘ontológicas’, tales como:
Platón, con su filosofía, destruye la familia
El gobierno socialista anterior era un régimen comunista
Y para que no haya ni trampa ni cartón, voy a copiar textualmente cómo razonan con estos niños y cómo llegan a la conclusión de que dios existe:
"¿Si una persona dice que dos más dos son cuatro y otra dice que dos más dos son cinco, cuál tiene la verdad?" los niños responden a coro: "La que dice que dos más dos son cuatro" "Si una persona dice que de día ve el mar azul y otra dice que lo ve negro, quién tiene razón", continúa el sacerdote. "La que dice que lo ve azul", contestan los alumnos. ¿Si una persona dice que Dios existe y otra dice que Dios no existe, quién dice la verdad? Naturalmente, los niños responden que la primera, a lo que el cura añade una pregunta más: "Por lo tanto ¿la verdad existe?" Un "sí" unánime de los pequeños, que el religioso remata con un "y al mundo de hoy le falta creer en la verdad".
Como pueden observar un método racional y demostrativo de la existencia del ser supremo. ¡Hay que joderse! Y no se les cae la cara de vergüenza. Y estos son los que decían que la asignatura de ‘Educación para la ciudadanía’ era un medio de adoctrinar a los jóvenes.
Pues ahí siguen, con sus mentiras, sus privilegios, pagados con dinero público, mantenidos con nuestro dinero. Saben que poco a poco las iglesias se van vaciando, que la gente que les sigue cada vez es menos, pero ellos con la connivencia de los gobiernos del bipartidismo –más el PP que el PSOE, pero éste también—tratan de perpetuarse, adoctrinando a niños que todavía no han alcanzado la madurez para decidir por sí mismos. Les da igual, no van a cejar en su empeño aunque cada vez haga más frío en los seminarios y las iglesias parezcan cementerios. Y es que verdaderamente, en este país, es muy difícil matar a los muertos.
Salud y República
05 mayo 2014
¿Está la pederastia vaticana en declive?
La pederastia vaticana está en declive. Así lo ha manifestado el portavoz vaticano y se ha quedado tan pancho. Lo ha manifestado el arzobispo Tomasi, ante el comité de la ONU contra las torturas.
Magnífica respuesta que nos anuncia, en primer lugar, que este crimen sigue produciéndose puesto que si está, aunque sea en declive, quiere decir que sigue existiendo. Se ve que se conforman con que la cosa disminuya. Eso sí, sin aportar datos y todo basado en declaraciones sin pruebas. Así cualquiera.
Y es que no quiero decir que la Iglesia esté a favor de la pedofilia, pero desde luego está claro que no ha atacado en problema con energía. En primer lugar, recordamos que hasta que no tuvo más remedio no reconoció que existían estos casos dentro de su colectivo, y cuando lo hizo las medidas que tomaron fueron leves y de disculpa hacia los delincuentes, puesto que lo que ocurrió fue que les trasladaron de sede y les recriminaban su delito. Sin embargo, no denunciaron a los curas pedófilos sino que los ocultaron y les taparon para que no se conociera ni el delito ni el delincuente.
Hoy dicen –no sé por qué deberíamos creerles— que la pedofilia ha disminuido entre sus filas, pero no dicen en qué se basan. Es más, ante preguntas de la relatora de las Naciones Unidas: ¿Cómo han sido castigados y dónde están los 700 curas pederastas reconocidos por la Iglesia? ¿Qué medidas piensan tomar para evitar que estos casos se sigan produciendo? Silvano Tomasi no respondió.
Pero claro, mientras que en la Iglesia católica la tipificación de la pederastia en su legislación sea sólo un delito grave contra las costumbres, sin ser tipificada como lo estipula la Convención contra la Tortura o sea un delito contra los derechos humanos agravados por ser el sujeto menor de edad, el delito no tendrá la gravedad que debería, de forma que los castigos a los que la Iglesia somete a los suyos son leves.
Luego, con un desparpajo propio de un sofista de primera, el representante del Vaticano utilizó la técnica de esparcir la mierda, y manifestó que la pederastia es un problema mundial, con millones de casos, que se dan sobre todo dentro de las familias y en todas las profesiones y contextos. O sea que ellos solamente son una parte pequeña del problema, olvidando quienes son y de que forma tratan de ejemplificar con su comportamiento cuando les viene en gana. Y como si eso les justificara.
En fin, para finalizar, el tal Tomasi dijo que la Iglesia no tiene jurisdicción sobre el tema y que son los distintos Estados, donde se dan los casos, los encargados de juzgar estos hechos. Lo que no dice Tomasi es que toda persona –más en su caso, si cabe— tiene la obligación de denunciar esos casos, más cuando se trata de un delitos graves y que no denunciarlos es colaborar con el delincuente y que quien lo oculta comete otro delito.
Mal asunto, primero piden perdón tarde, cuando lo descubren desde fuera, y con la boca pequeña. Luego tratan de ocultar a quien comete tal atrocidad y en caso de que se le castigue, se le traslada de parroquia o centro. Y además consideran la pederastia un delito contra las costumbres y no contra los derechos humanos.
En fin, una serie de actuaciones que hace que los pederastas de la Iglesia gocen de impunidad, y cuando menos de una comprensión imposible de entender. ¿Qué hace falta para que la Iglesia Católica haga, de verdad, examen de conciencia, pida abiertamente perdón y castigue merecidamente a sus pederastas?
Salud y República
17 abril 2014
Los indultos y la Semana Santa
¡Qué maravilla! ¡Qué placer! Nos encontramos en plena Semana Santa. Y nuestras calles se llenarán de nazarenos, pasos, velos, mantillas, cadenas y saetas. Y al frente de ellos siempre irá el político de turno, ese que de darse golpe de pechos tiene la caja torácica más hundida que el Titanic.
Y no me entiendan ustedes mal. Los católicos, faltaría más, tienen derecho a reunirse, a manifestarse, a cultivar su religión y a celebrar sus fiestas. Eso sí, todo se debe hacer ‘comme il faut’, o sea como dios manda, y nunca mejor dicho. Porque recordarán ustedes que el buen dios dijo aquello de: Al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios. Pues eso, las celebraciones religiosas deben darse al margen del Estado. Recordemos que nuestra Carta Magna habla de aconfesionalidad. Por lo tanto, los que participen que lo hagan como cualquier ciudadano de a pie, sin publicidad, sin alharacas, con discreción.
Y ahí es donde entra la crítica. A mí, francamente, que el Sr. Trillo se vista de nazareno o que la Sra. Cospedal saque su mantilla y su peineta a pasear me la trae al pairo. Otra cosa es que ellos mismos se encarguen de publicitar con ayuda de sus medios afines que el embajador español en Londres o que la presidenta de Castilla-La Mancha encabezan tal o cual procesión como debe hacer un “buen servidor del Estado”. O sea tratar, como es su costumbre, de intentar identificar el Catolicismo con el Estado. Total, seguir defendiendo el Nacional-Catolicismo de tan infausta memoria.
Porque claro, aquí se mezcla el Estado y la Religión, y encima los gastos corren a cargo del contribuyente y ahí están los Rouco y demás jerifaltes católicos frotándose las manos y participando en ritos que pagamos todos, compartamos o no sus creencias.
Y por si fuera poco, además, para celebrar esta semana de pasión, se otorgan indultos a presos convictos, a petición de las diversas Hermandades y Cofradías católicas que participan en los actos de la Semana.
A mí, que los indultos me parecen algo arcaico y reaccionario, si encima los mezclan con la fe y la religión, me parece que se produce un cóctel molotov troglodita, incapaz de pasar cualquier filtro democrático.
Ya de por sí, los indultos son una alteración del Estado de derecho, de la democracia, puesto que significa la injerencia injustificada del poder ejecutivo sobre el judicial –qué diría Montesquieu si levantara la cabeza—, si además le añadimos el componente católico es para llorar.
Total que a un preso convicto, con sentencia firme, con todos los recursos judiciales agotados, va un ministrillo y por el artículo 33, o sea porque le sale de ahí, le indulta y se pasa por su forro las decisiones del poder judicial. Si encima esto además viene porque en nombre de una religión alguien pide esos indultos, la cosa ya es de juzgado de guardia.
Este año el Faraón Gallardón ya ha concedido, a petición religiosa, 29 indultos. O sea 29 decisiones judiciales revocadas. Y además, para colmo, entre ellas está la de un director de banco que se apropió de 30.000 euros de uno de sus clientes.
En fin, se conceden indultos –yendo contra los principios democráticos—, a petición de organizaciones religiosas –saltándose la aconfesionalidad del Estado—, y además se hace de forma indiscriminada –indultando a un señor que ha robado a sus clientes—. ¿Hay quien dé más? Seguro que sí, basta esperar el siguiente capítulo, porque lo que no cabe duda es que cada día este gobierno se supera llegando a hacer válida aquella premisa circense del “más difícil todavía”.
Salud y República

















