04 febrero 2021

La corrupción durante dieciocho años, marca del partido

No parece muy necesario, aunque lo haga, decir que ese partido es el Partido Popular. Un partido que ha estado robando desde 1982 hasta 2009. Casi nada, más de diecisiete años. Un partido que todavía sigue sin reconocer hechos notables y que disculpa su implicación en la corrupción.

Por mucho que traten de defender sus próceres, hoy, la inocencia de su partido, olvidan que deberían haber empezado por no mentir, por no esconder o destruir pruebas, por no obstaculizar las investigaciones, por no creerse impunes como dioses.

Además, el colmo de los colmos ha sido haber traicionado a quien les sirvió en esos menesteres delictivos, asignándole el papel de chivo espiatorio. Hablo de Bárcenas, quien ha callado gran parte de lo ocurrido, creyendo --¡qué infeliz!-- que iban a cumplir la promesa de evitar la cárcel a su mujer. Y claro, la realidad es la que es. La esposa de Bárcenas ha entrado en la cárcel hace tres meses.


Este hecho ha provocado que Bárcenas se haya rebelado y, como mafioso traicionado por sus capos, haya decidido cantar y contar lo que fue durante tantos años una normalidad propia sólo de una institución tan corrupta como el PP. Y parece que a estas alturas tiene pruebas que empezará a presentar en el próximo juicio a celebrar dentro de pocos días.

La actuación del PP, que ha jugado todas las cartas para desvincular a su partido, ha sido errónea. Puesto que aunque haya retrasado las decisiones judiciales, haya sembrado dudas con sus mentiras, haya desviado responsabilidades a personajes menores, lo que ha tratado es alejar la bomba para que hiciera menos daño y, sin embargo, lo que ha conseguido es mantener una situación insostenible de culpabilidad probable durante más de ocho años y lo que queda, algo que podría haberse evitado, en un primer momento, reconociendo su delito, pidiendo perdón y aceptando responsabilidades. Pero claro, conociendo a este partido, eso es pedir peras al olmo. Ellos son como son y eso creen que les permite actuar con total impunidad, ‘que para eso son España’.

Error tras error, los peperos han conseguido obtener peores perjuicios –y los que parece que les quedan-- por haber defendido lo indefendible, en contra de pruebas objetivas.

Y es que son tantos los episodios vergonzantes y delirantes que ha cometido el PP de forma ilícita que sólo se les puede conferir el título de organización mafiosa. Y si no, que alguien me diga cómo hay que calificar a una organización que --además de haberse nutrido de fondos que conformaron una caja B, de haber obtenido mordidas de obras públicas, de haber utilizado su influencia (hoy ilegítima y caducada) del poder judicial, de haber puesto en marcha un previsto secuestro de la familia de Bárcenas, de haber destruido pruebas judiciales, de haber evitado pagar impuestos en los complementos salariales pagados en negro a los capos-- ha utilizado a parte de la policía y de los jueces para tapar sus vergüenzas.

¡Que no vengan con milongas! Los actuales dirigentes del PP tienen responsabilidad en las actuaciones delictivas de su partido, ya que han heredado y defendido toda la causa. Sin olvidar que el gran capo actual, Pablo Casado, fue nombrado en 2015 por Mariano Rajoy, ‘uno de los suyos’ y ayudado para ser presidente del PP, de forma decisiva por María Dolores de Cospedal, otra que tal baila.

Así es que la contaminación y el hedor es tan fuerte en Génova –qué pena, con lo que costó la remodelación de hace unos años-- que no les queda otra que deshacerse como PP y regenerarse con otro nombre, evitando cualquier personaje que tuviera algo que ver con la época inmunda y mafiosa, al igual que hizo la antigua CiU. Todo lo demás, excusas de mal pagador que les puede llevar a dejar de ser el primer partido de la derecha. Y si no, al tiempo.

Salud y República

05 enero 2021

Otro dislate de Ayuso: las vacunas

 Pues sí, es verdad que poner en marcha un proceso tan complejo como el de la vacunación masiva, no es fácil. Ahora bien, es deleznable la gestión de los primeros días, que nos muestran que hay Comunidades Autónomas que, como Madrid, sólo han empleado el seis por ciento de las vacunas recibidas y lo justifiquen con milongas.

Y esto que parece grave, lo es más cuando dicen que se han recibido menos vacunas de las que se esperaban. La primera conclusión que se me ocurre es que el objetivo de la presidenta de Madrid es no llegar ni al cinco por ciento, ya que de haber recibido más, el porcentaje sería menor. Una contradicción que no lo es tanto.

A esto debemos añadir, que la tal presidenta echa de nuevo la culpa al gobierno central. ¡Hay que tener mucha cara dura! Se ha pasado la pandemia, cada vez que tomaba una decisión el Ministerio de Sanidad, hablando de invasión de competencia y desprecio de la libertad por parte de Sánchez, Illa, Iglesias o el sursuncorda de ese gobierno socialcomunista que destroza todo lo que toca.

¿Cuál sería el objetivo de Ayuso al vacunar tan poco y quejarse tanto? Desde luego vacunar poco, cuando la esperanza de todos es la vacuna, no parece que tenga como objetivo evitar muertes. Y es que para Ayuso, así lo ha dicho en una ocasión, es más importante la economía que un puñado de fallecidos. Por lo tanto el objetivo es otro.

Lo ocurrido hasta ahora ya lo sabemos. Mentiras, olvidos y desprecio hacia los mayores en residencias, y afán de contener el gasto en la sanidad pública, como sea, aunque ello implique mayores riesgos sanitarios. No se puede entender de otra manera que a estas alturas, con la tercera ola entrando, todavía no haya los rastreadores pertinentes ni se hayan reforzado los centros de atención primaria, ni se haya medicalizado casi ninguna residencia de mayores. Seguimos hoy con un 5% menos de personal sanitario en la CAM que hace diez años.

Luego entonces, conociendo el afán privatizador de la presidenta y su partido, la cosa empieza a estar clara. Se trata de, ante la imposibilidad –absolutamente forzada y pretendida-- de la Sanidad Pública de acometer el plan de vacunación, ‘forzar’ la privatización y seguir enriqueciendo, a costa de lo público, a amiguetes empresarios e instituciones de la Sanidad Privada. ¡Esa es la cuestión! Ya veremos lo que tardamos en ver cómo nuestros impuestos irán a contribuir beneficios extraordinarios de algunas entidades privadas.



De momento, hoy nos enteramos que ha empezado contratando a Cruz Roja, por 130.000 euros al mes. Y esto no acabará aquí. Seguirá troceando el pastel de la Sanidad Pública entre instituciones y empresas privadas hasta dejar la cesta sin huevos.

Y seguiremos con pocos rastreadores, continuaremos con unos ambulatorios atestados y con un seudo-hospital –en el que van gastados 130 millones-- innecesario, sin paliar la escasez de sanitarios, que además cobran salarios bajos. Y todo para justificar la falsa necesidad de la sanidad privada, y seguir agrediendo y disminuyendo el pastel de la Sanidad Pública, esa que tanto necesitamos y cuyas costuras hemos visto romperse por una despreciable gestión pepera, durante los últimos años, a pesar del ejemplar trabajo del personal sanitario. ¿Cuántos sanitarios se podrían haber contratado con los 130 millones? Está claro que esta no es la opción de la presidenta.

Curiosamente este proceder de Madrid no parece ser la regla general del PP. Puesto que en otras Comunidades donde gobierna –léase Andalucía, Castilla y León o Galicia-- el porcentaje de vacunación ha sido mucho más alto y no han echado la culpa, si no han llegado a lo previsto, al gobierno central.

En fin, esta presidenta de pega, que gobierna en contra de su propio líder, con el que compite a disparates y al que pretende quitarle el puesto con ayuda de Vox, es cada vez más inepta, maléfica, incompetente, zafia y rabanera –la sustancia de sus acciones la pone su asesor MAR, ya saben aquel personajillo indeseable de la cuerda de Aznar--, capaz de despotricar hasta el infinito con tal de que se hable de ella. Y es que además, la votan… ¡Oh, país!

Salud y República

03 diciembre 2020

Asesinar a 26 millones de hijos de puta

 ¡Qué bonito! Hay que ver cómo se lo pasa esta gente que, al albor y gracia de la democracia que tanto abominan, siembran odio y manifiestan su deseo criminal, sin pudor, sin vergüenza. Ellos sí, tienen derecho a la libertad de expresión de este régimen que detestan. Pueden insultar, agravar y amenazar con la muerte a todos los que no piensen como ellos. Otros, por cuestiones mucho más leves han tenido que irse de este país. Son franquitos de poca monta, totalitarios de baja estopa.

Pues sí, nos quieren asesinar. Somos hijos de puta y nos quieren fusilar. Eso sí, de forma cobarde, como ellos son. Incapaces de haber expresado su pensamiento mientras que estaban en activo y chupaban del bote de la democracia, ahora, ya retirados del ejército, se atreven a empuñar sus armas, y lo hacen no para defender la patria, sino para decir que desean matar a 26 millones de españoles. Es la grandeza de la democracia, aunque habría que poner algún límite. No se puede haber dicho que servían al país y, una vez retirados, decidir acabar violentamente y con saña a quienes les han dado y les da de comer: ‘el pueblo español’.

Exgenerales, exjefes, exoficiales del ejército, gente de odio y ‘becarios’ (de Beca, el general traidor) franquistas de medio pelo, todos los que piensan así, eso sí, chupando de las arcas del Estado, son un signo de que algo grave pasa en una parte del ejército, y ya está bien de pasar del tema. Hay que tomar medidas serias y poner las cosas en su sitio. Esperemos que este gobierno ‘social-comunista’ actúe en consecuencia.



No estaría mal que, por si las moscas, se hiciera una encuesta dentro del ejército para saber si esto es una excepción –que ya van varias-- o estos pensamientos forman una ideología que comparte una gran parte de los militares. Y además, promover cursos de fidelidad a la Constitución y al gobierno democrático para cambiarles las neuronas a estos militarotes que piensan afrancadamente.

Por cierto, el hecho de que el rey no haya dicho nada sobre las carta que le han enviado estos degenerados, da qué pensar. Debería haberles puesto en su sitio y salir públicamente a defender la democracia, contra estos dictadorzuelos insensatos. Porque un sabio refrán dice: ‘quien calla, otorga’. Y ya está bien de consentir a estos desalmados franquistas: amenazas, insultos y demás tropelías. Ante la carta, al rey no le vale el silencio, sino el descarte y la crítica.

Becarios forjadores de ensueños malditos y traidores, ganapanes de tres al cuarto, quieren volver a nuestra más miserable historia, quieren volver a asesinar y a convertirse en reyes de chiringuitos crueles, defensores de dictaduras criminales y a ostentar el poder absoluto que tanto les ha beneficiado, otrora. La democracia debe ser generosa pero no gilipollas. Hay que poner la otra mejilla solo cuando se pueda obtener algún beneficio, nunca para que te la destrocen.

Al preguntar la periodista a los titulares de las cuentas de los mensajes, todos tratan de disculparse. Y Beca, el que ve la necesidad de asesinar a los 26 millones, además actúa como lo que es, un franquista flojo, un tipo que dice que no fue él, el que puso ese mensaje, que, a lo mejor, le habían hackeado el móvil, o se lo habían quitado”. Hay que ser cobarde, a pesar de parecer tan valiente con el arma en las manos. ¡Vaya teniente coronel! Así nos va.

Siguen consignas de Vox, así lo ha manifestado la diputada Olana, que dice que los que han escrito las cartas al rey, son de los suyos. Y más grave todavía es lo del ‘líder’ Casado, que dice pretender morir si es preciso para defender la libertad, como hace la oposición en Venezuela o Cuba.

Y es que estos chicos de Vox, abusan de la inmunidad parlamentaria. Salen, dicen lo que sea sin que nadie les pueda parar. Y qué decir de Casado que pretende ser líder de la oposición y futuro presidente del gobierno. Confundir España con Cuba o Venezuela, demuestra una supina ignorancia propia de quien es un ignorante, al que regalan un máster para que no lo parezca.

Pero no seamos pesimistas. Ante tal desmán, ante tanta malicia hay algo que es positivo. Si esta gentuza, que piensa lo que piensa, quiere acabar con el gobierno, por algo será. A lo mejor es que se están haciendo bien ciertas cosas.

Salud y República

05 noviembre 2020

Subida insuficiente de los impuestos en 2021

 

Ya está elaborado el borrador del presupuesto del año próximo. Parece que el gobierno tiene ya los socios necesarios para poder aprobarlos. Ahora se pasarán por las Cortes, donde es posible que se hagan pequeños retoques, pero se mantendrá la esencia de los mismos.

Para hablar de impuestos en este país –ya sé que no le gusta a la derecha, que no cree en una justa redistribución de la riqueza-- hay que empezar por saber que la presión fiscal en España representa un 34,4% del PIB, mientras que en Europa ese porcentaje es del 41,1, casi siete puntos más. Lo que quiere decir que en nuestro país se pagan pocos impuestos, contamos con menos prestaciones para inversiones y gastos sociales. Esto es: Sanidad, Educación, Vivienda, Pensiones, Trabajo o Dependencia, entre otros departamentos.

Seguramente, en principio, el hecho de pagar impuestos no es algo apetecible. Sin embargo, se trata de un derecho y de una obligación. No se puede pretender tener un Estado del Bienestar aceptable si no se tienen los recursos necesarios. Por lo que, si nuestro modelo es un Estado Social y Democrático de Derecho, es imprescindible pagar más impuestos, o sea hacer caja, para conseguir mantener unas prestaciones aceptables, como las tienen países de nuestro entorno, como Francia o Alemania.

Pagar impuestos, para muchos es una carga que preferirían no aceptar, eso sí, cuando se les ve las orejas al lobo –por ejemplo, una pandemia--, esos mismos pretenden que les salve el culo la Sanidad pública, que han dejado coja en los últimos años. Cuantos más impuestos se paguen, más mejorarán nuestros servicios sociales. Y el pago justo de impuestos debe ser de forma progresiva.

En los presupuestos de 2021, los ingresos sufrirán una subida. Eso sí, pequeña, yo diría insuficiente, y afectará, fundamentalmente, a los ciudadanos más pudientes. Una misión de los impuestos es redistribuir, por lo que se trata de que pague más, quien más tiene y que se cubran servicios vitales de los que menos poseen.

Pues bien, el aumento de impuestos del años próximo será aproximadamente de 5.600 millones de euros (a decir de expertos, se trata de una cifra inflada), lo que apenas hace aumentar nuestra presión fiscal –en menos de un punto-- y nos mantiene lejos de la media europea.

El aumento del IRPF, por ejemplo, afectará (un 2% más) solamente a los que perciban más de 300.000 euros al año. Parece insuficiente y debería haberse aumentado los tramos a partir de los que cobraran más de 120.000 euros. Lo que supondría triplicar el aumento previsto, con el fin de obtener más ingresos y revertirlos en inversiones prioritarias en favor de los más necesitados.

Y qué decir de los impuestos de las empresas. No es aceptable que las más importantes ( por ejemplo, las del Ibex-35) tengan derecho a desgravaciones y exenciones fiscales que hacen que apenas paguen impuestos (de media entre un 5% y un 7%). Es inaudito, además de injusto, que las empresas con grandes beneficios paguen la cuarta o quinta parte de lo que pagan los asalariados. Y así nos va. Es aquí donde deberían aumentarse los impuestos. Bastaría con que estas grandes empresas tuvieran que pagar, al menos, el 15%, esto sí que sería un importante soporte de los ingresos.

Los otros impuestos, como las tasas Tobin y Google son razonables, así como los del IVA de los refrescos azucarados.

Es necesaria una reforma fiscal seria y completa. De forma que pague más quien más tiene. No se trata de hacer reformitas o acciones que apenas cambian las cuentas, porque nuestro Estado del Bienestar es algo que hay que reforzar, y no adelgazar como se ha hecho desde el año 2009.

La excusa de la pandemia no puede servir para aplazar más la necesidad de obtener más recursos. Ya veremos cómo, cuando se supere el coronavirus, la derecha seguirá tratando de beneficiar a los suyos y oponiéndose a que los que más tienen paguen más.

Si nuestra presión fiscal alcanzara la media de la europea podríamos disponer de unos 70.000 millones de euros más. De forma progresiva (en varios años) y con una reforma fiscal adecuada habría que conseguir más recursos, que nos pondrían a la altura social de los principales países europeos. Por cierto, aumentar la eficacia en la lucha contra la evasión fiscal y fomentar las reformas necesarias contra la elusión fiscal deberían ser un objetivo principal.

Salud y República

04 octubre 2020

Ayuso y Aguado, un gobierno desalmado

Sí. Así la podría titular Ibáñez si creara una historieta de tebeo sobre la CAM. Pero no es para reírse, todo lo contrario, es un título que responde a la verdad. Un gobierno que desgobierna y cuyo único interés es mantener toda la tensión posible contra el gobierno del Estado, aunque ello suponga un olvido de los madrileños, quienes pagan, con su infección y algunos con su muerte, la factura de una guerra inútil.

Qué triste que la vida de muchos ciudadanos madrileños esté en manos de un personaje nefasto como Ayuso. Prepotente, perniciosa, mentirosa y desafiante, mientras la gente enferma y se deja la vida, su única preocupación es ser la punta de flecha del PP y de su presidente Casado, contra Sánchez y el gobierno del Estado.

Siendo la voz de Pecas (el perro de Aguirre), antes de ser presidenta (por cierto, parece que ser tuitera fue su máximo mérito para ser nombrada candidata), pretendía ser aguda y simpática, sin conseguirlo, pero es verdad que no hacía daño y que su ladrido era inofensivo, por lo que abogo para que vuelva a hacer de perro, al menos no haría daño y estaría en un papel más apropiado.

Todo ello con la complicidad de su socio Aguado (Ciudadanos), al que no le importa ser un pelele y, aunque disimule con ciertas contradicciones con su socia, prefiere mirar a su silla antes que presionar a Ayuso para que solucione el problema, a sabiendas de que está en sus manos. Una amenaza de favorecer una moción de censura provocaría un vuelco en el gobierno o unas elecciones, algo que él teme al dejarle fuera de juego o, como mucho, pasar a ser soldado raso.

Mientras Ayuso es perversa, ultrajante y agresiva, Aguado es, como su propio apellido anuncia, incoloro e insípido. Es un hombre vacío, con un único objetivo, personal e intransferible: mantener el sillón de vicepresidente que jamás hubiera pensado obtener y que debe en gran parte al PP y a Vox. Sabe perfectamente cuál es la situación de su partido, cuya descomposición ya comenzó en las últimas generales, y su única pretensión es la de mantenerse en el podio, medalla de plata que no quiere perder de ninguna manera.

Aguado podría ser la clave de un cambio de gobierno en la CAM, pero es un hombre vacío, desnudo de poder, tiene los sesos aguados y lo único que le piden es mantenerse, algo que le hace, por un lado, actuar suavemente contra la presidenta Ayuso (de ahí, sus diferencias) y a la vez, tener mucho cuidado para no romper el pacto que le dejaría en pelotas, fuera del poder.

Tal para cual. Una, capaz de mentir y atacar, siguiendo las órdenes de Casado, al gobierno central y el otro, disimulando y siempre entre Pinto y Valdemoro, intentando que no le coja el toro y pueda salvar los muebles. Y los dos sabiendo que esto está costando enfermos y vidas, pero esto es poco importante, lo que es vital es la conquista del poder o mantenerse en el mismo. Todo lo demás les resbala.

Las hazañas de Ayuso son bien conocidas, mentiras (afirmar que las residencias estaban medicalizadas, negar que enviaban –a pesar de las pruebas-- cartas a las residencias para que evitaran enviar a los viejos a los hospitales, falsas promesas de contratación de sanitarios y de rastreadores, manipulación de datos sanitarios, etc.), abandono de la atención primaria, insultos y declaraciones insidiosas contra el gobierno central. Las únicas medidas contra el virus que ha tomado discriminaban a los barrios y pueblos más desfavorecidos y donde el PP obtiene menos votos.



Las dos decisiones políticas que ha tomado --las únicas de este gobierno que no gobierna-- han sido: el anuncio de la bajada de impuestos, en un momento donde todos los recursos son pocos, y la aprobada ley del suelo, que supone la vuelta de Aznar, con el consiguiente riesgo de una nueva burbuja inmobiliaria.

Y todo ello habiendo recibido 1500 millones de euros que deberían servir para luchar contra la pandemia y de los que no se ha dado cuenta. Hoy, ya a primeros de octubre, se empiezan a contratar rastreadores, algunos profesionales sanitarios, gracias a la presión que desde el gobierno central y los medios de comunicación se está produciendo. Con tres meses de retraso.

En fin, esta es la historia, hasta ahora –seguro que mañana y pasado habrá más tropelías-- del gobierno de la CAM, un gobierno que no ha aceptado ninguna responsabilidad, a pesar de ser el ejemplo de desgobierno más claro, salvo algunas dimisiones decentes, que no han podido resistir este gobierno de la Comunidad que no toma medidas y deja que el virus se amplifique: El consejero de políticas sociales, la directora general de Salud Pública y un secretario general técnico.

Lo dicho, un ejemplo de despropósito tras despropósito. Y recordemos lo que dijo el gran califa Casado: La gestión de Ayuso es lo que haríamos a nivel nacional. Y tan pancho. ¡Joder!, ahora entiendo lo que dijo la presidenta: Madrid es una España dentro de España. ¡Cómo cuadra todo!

Salud y República

30 agosto 2020

¿Dónde está JuanCar? ¡En los Emiratos Árabes!

 Y apareció. Después de dos semanas de silencio, ya sabemos dónde ha ido. Eso sí, no sabemos si será un destino provisional o definitivo, aunque sí conocemos que esta nueva aventura del monarca fugado cuesta todos los días, en una suite presidencial de un hotel de máximo lujo, 11.000 euros. Una propinilla.

Se fugó, sin devolver la pasta y sin decir ni pío. Eso sí, se ha confinado en un sitio ‘horrible’, lejos de su familia y de su gente (léase irónicamente).

Pues sí, se encuentra en un lugar execrable. Mucho sol, mucha arena y mucho cemento y cristal. Un castigo demasiado cruel para un hombre cuya única culpa –presuntamente, claro-- es haber distraído unas decenas de millones de euros. Una minucia.


Una estancia como decíamos en una humilde morada. Una habitación del hotel Emirates Palace –uno de los cinco mejores hoteles del mundo--, donde el pobre seguramente no tiene mucho que hacer, salvo jugar al tenis o al golf, nadar, montar en bici o caminar por las 90 hectáreas de la finca. Y, si su estado físico no se lo permite, siempre puede jugar al bridge o al cinquillo con su escolta y el mayordomo que el hotel pone al servicio de cada huésped de alto nivel. Aunque suponemos que pasará gran parte de su tiempo tratando de recuperar todo el dinero que según Corina tiene en varias cuentas corrientes por todo el mundo.

Como puede apreciarse, el pobre, lo pasará fatal. Por cierto, que las malas lenguas dicen que también sirven muchachas que pasan del hiyad al desnudo integral. La prohibición de la prostitución es simplemente un gesto y las autoridades hacen la vista gorda para ayudar al turismo rico, que como todos sabemos, tienen aspiraciones sexuales y dinero para aumentar la riqueza del país. Un país autocrático donde los derechos humanos no se respetan, donde la mujer es un artículo de cuarta categoría y donde, por ejemplo, es legal la poligamia.

Pues bien, huido y desterrado, se ha salido con la suya. Ahora se encuentra en un país donde el rey y el príncipe son sus amigos, donde le ríen sus gracias aunque sean delito, donde está rodeado de países amigos como Arabia Saudita, y lejos de España. Ya verán cómo si le citen judicialmente no vendrá, como mucho le veremos por Internet.

Podría haber elegido un sitio más cercano, pero ¿para qué? Estar lejos de donde presuntamente se ha cometido un delito es conveniente. Además, cerca siempre estaría más a tiro de las autoridades judiciales suizas y españolas. Así es que, entre Portugal y Emiratos, ha elegido lo mejor para sus intereses.

Su inmunidad y su impunidad es de lo más elocuente. No sólo se ha ido sin devolver un euro, es que además alguien tiene que explicar cuánto nos está costando la broma. Hablo del viaje, del hotel, de los escoltas, de los gastos de este presunto delincuente. Y nos toman el pelo diciendo que no recibe nada del presupuesto de la Casa Real. Pues ya me dirán de donde saca fondos.

Porque estamos casi en la ruina por la pandemia, pero ahí están el PP y el PSOE sin decir ni pío y recordando las hazañas del emérito sin soltar una crítica sobre su denigrante comportamiento. Negando la posibilidad de llevarlo al parlamento e investigarlo. Aquí la pinza vuelve a su estado natural. Y ya está bien de la famosa excusa de que no es el momento, que no es prioritario. Nunca fue más necesario. Es el momento de ver qué quieren los ciudadanos, Monarquía o República. Lo que ocurre es que hay miedo. Ya sabemos que desde hace varios años no se hace esta pregunta en las encuestas del CIS, y no hace falta que nos digan por qué. ¡Miedo!

En fin un culebrón grave que se trata de encubrir por la gran mayoría de los partidos incluido el PSOE y por los medios de comunicación, incluidos algunos que dicen ser de izquierdas, por su supuesto ‘heroismo’ durante la transición y el golpe del 23F.

Independientemente de que no crea en ese liderazgo durante la transición –lo que hizo Juan Carlos fue adaptarse a lo que había en Europa y asegurarse su puesto por mucho tiempo-- y su comportamiento contra el golpe de Estado el 23F –sólo actuó y habló cuando el golpe había perdido su fuerza, sin que conozcamos qué hizo y qué pensaba durante toda la noche--, no se puede salvar los delitos cometidos por un posible delincuente, aunque supuestamente hubiera actuado bien con anterioridad. Y es que nuestra Justicia deja mucho que desear. Menos mal que la Justicia suiza le ha marcado el rumbo y le ha obligado a obrar en consecuencia.

Es hora de decidir cómo queremos que sea nuestra Jefatura del Estado. Es hora de que los Borbones dejen de hacer borbonadas y de que podamos votar al Jefe del Estado. Todo por bien de la democracia.

Salud y República

05 agosto 2020

Hoy, vuelven a resucitar mis Trece Rosas

Sí, ya sé, hoy cinco de agosto es la fecha en la que asesinaron a las Trece Rosas. Y, sin embargo, hoy vuelven a nacer en la memoria de la gente honrada que cree en la Justicia, la Verdad, la Reparación y la República.

Mientras que el Emérito huye para tratar de salvarse de la quema, hoy se cumplen ochenta y un años del asesinato de las Trece Rosas. Este asesinato tan injusto, impúdico y cruel como ilegal y vengativo se cometía en la cárcel de Ventas. Trece jóvenes morían por un único delito: ser rojas. Pertenecer a las Juventudes Socialistas Unificadas o al PCE.

Un episodio que muchos tratan de tapar, mientras que otros tratamos de recordar. Fue uno de los delitos que cometieron los asesinos franquistas –ascendientes de los que se recrean diciendo que estas jóvenes eran violadoras, torturadoras, etc.-- de la ‘Victoria’. Y lo hacen con un odio inmerecido y sin el menor pudor, a sabiendas de que ante tales mentiras, son impunes.

A este retazo de nuestra historia se le ha tratado de quitar importancia por las instituciones democráticas. Lo que dice mucho del nivel de nuestra democracia. Franco nos ganó la guerra, pero lo que es más grave, viendo y repasando nuestra historia reciente vemos que, en muchas cuestiones, la sigue ganando, como el Cid, después de muerto.


Fue mi madre quien me contó esta historia. Ella estaba allí en la cárcel y pude ser una de ellas, puesto que su delito era el mismo. A menudo, a partir de los setenta, empezó a narrarnos episodios que sufrió durante la guerra y la posguerra, antes sólo el silencio por miedo. Y la de las Trece Rosas era su historia preferida.

Carmen, mi madre, había sufrido prisión, torturas, escarnio. Sin embargo, nada le emocionaba más que hablar de estas trece jóvenes, de las que pudo formar parte. Y contaba emocionada como hicieron el paseíllo triunfal que las conducía a su muerte. Gritaban, pidiendo venganza, dando vivas a la República, recordando su inocencia, mientras que las rejas que formaban el pasillo servían a las otras reclusas, que utilizaban sus cucharas y platos como elementos de percusión, como homenaje a las jóvenes y oprobio a los criminales fascistas.

Carmen Almazán murió hace quince años y, sin embargo, hoy parece que la estoy viendo comentando este lamentable hecho, con emoción y lágrimas en los ojos. Y veo un pasillo largo con suelo y techo de cemento, y márgenes con puertas y rejas que circundaban trece vidas jóvenes aclamadas, desfilando con dignidad.

Así es la vida, unos huyen para no soportar sus desvergonzadas y corruptas maniobras, entre aplausos de la derecha política y mediática, mientras que otras murieron sin razón y esperan todavía un reconocimiento. Porque la justicia y la ignominia, lo diga quién lo diga, no es igual para todos. Aquí quedan las Trece Rosas que hoy vuelven a resucitar:

Carmen Barrero Aguado. 20 años. Modista. Militante del PCE.

Martina Barroso García. 24 años. Modista. Miembro de las JSU de Chamartín.

Blanca Brisac Vázquez. 29 años. Pianista. Detenida por relacionarse con un músico del PCE.

Pilar Bueno Ibáñez. 27 años. Modista. Militante del PCE.

Julia Conesa Conesa. 19 años. Modista. Militante de las JSU.

Adelina García Casillas. 19 años. Activista. Militante de las JSU.

Elena Gil Olaya. 20 años. Activista. Militante de las JSU

Virtudes González García. 18 años. Modista. Militante de las JSU.

Ana López Gallego. 21 años. Modista. Militante de las JSU.

Joaquina López Laffite. 23 años. Secretaria. Militante de las JSU.

Dionisia Manzanero Salas. 20 años. Modista. Militante del PCE.

Victoria Muñoz García. 18 años. Activista. Militante de las JSU.

Luisa Rodríguez de la Fuente. 18 años. Sastre. Militante de las JSU.

Ojalá que un día se celebre esta fecha como una onomástica, y su falso juicio quede anulado y sustituido por la Verdad, la Justicia y la Reparación.


Salud y República


05 julio 2020

La inviolabilidad perversa del Jefe del Estado


La monarquía borbónica sigue siendo dueña y señora de la Jefatura del Estado, a pesar de que los reyes de este país, por lo menos hasta Juan Carlos I, han demostrado lo mucho que esta institución ha servido a sus intereses. Sus históricos abusos de poder y sus ‘beneficios extraordinarios’ llenan nuestra historia de inmundicia y de injusticias.

La monarquía, institución antidemocrática y anacrónica, debería basar su prestigio y su existencia en la práctica ética del poder. Lo que invalida a este rey emérito, que empezó siendo nombrado por un dictador genocida, y que ha sido capaz de hacerse millonario de forma delictiva, de rodearse de amantes para humillación de su esposa, y de matar elefantes y presumir de esas infames cacerías, entre otras menudencias.

Pues bien, le han vuelto a pillar en otra gorda, y van… Y es que ahora entendemos muy bien aquello de sentirse hermanado con el rey de Arabia Saudita. Es lo que tiene conseguir millones en concepto de comisiones. Nada menos que 100 millones de dólares por sus gestiones en la contratación del AVE por el país árabe.

Pero claro, como la Constitución otorga inviolabilidad al Jefe del Estado y el delito lo cometió cuando era rey, no se le puede juzgar, a pesar de tener pruebas de que esto ha ocurrido. Lo único que se está haciendo --gracias al empuje de la Justicia suiza también se investiga en España-- es investigar el blanqueo del dinero y el delito fiscal que se puede haber producido desde que abdicó como Jefe de Estado.

Una clara demostración de que ‘la Justicia es igual para todos’, mantra que han repetido, desde la Casa Real, la derecha política y social, los medios afines y la izquierda descafeinada –el PSOE, que se atreve a denominarse partido republicano--, a sabiendas de que no es cierto. Véase la sentencia del caso NOOS, donde la infanta salió entre vítores y su marido cargo con penas mínimas.

Pues bien, el rey Felipe ha querido reaccionar ante la ignominia paterna pero lo ha hecho de forma débil, sin consistencia. Con acciones cobardes que pretenden más actuar como escaparate sin atacar el fondo de la cuestión. Demostrando, una vez más, que este rey que tanto daño hizo a la democracia con el discurso del 3 de octubre de 2017, no está a la altura de su cargo.

Renunciar a la herencia sólo es posible cuando se haga efectivo el testamento, una vez haya fallecido su padre. Hacerlo antes no tiene ningún valor jurídico.

A lo que tiene que renunciar Felipe VI es a la inviolabilidad, si de verdad quiere que la justicia sea igual para todos, como su padre (aunque ya hemos visto lo igual que es) y él mismo han repetido en diversas ocasiones. Y así demostrar que el que la hace la paga, sea quien sea.

El hecho de castigar a su padre quitándole la parte que le asigna del presupuesto de la Casa Real (195.000 euros anuales) sólo podría ser válido si esa cantidad volviera al Estado, reduciéndola del presupuesto global. Si no, lo que ocurre es que Felipe VI cuenta con esa cantidad de más, para distribuirla como quiera.

El emérito debería empezar por devolver los 100 millones de dólares de su comisión por el AVE en Arabia Saudita, cerrar sus cuentas en paraísos fiscales y marcharse fuera de este país, al que presuntamente ha robado de forma indigna. Ya está bien de adjudicarle méritos en la transición. Juan Carlos hizo lo único que podía hacer, cambiarse de bando y pasar del franquismo a la democracia consentida, de forma obligada, puesto que era la forma de conseguir la poltrona de la Jefatura del Estado y de no enfrentarse con los tiempos que corrían, donde España era una de las pocas excepciones donde no había democracia en Europa.

Pero claro, aquí sigue el emérito aguantando mecha y riéndose de todos los españoles, a los que no rinde cuenta y a los que ha vacilado y robado, presuntamente. Un rey modelo al que la derecha apoya sin reparo y el PSOE defiende de forma vergonzosa, negándose a que se le investigue en el Parlamento y pasando página, poniéndose de perfil.

La única solución es la que queremos muchos. La sustitución de esta monarquía corrupta por la tercera república. Por cierto, el Sr. Tejanos debería, de una vez por todas, incluir preguntas sobre la aceptación de la monarquía en las investigaciones del CIS, y así utilizar medios públicos para saber qué es lo que prefieren los españoles. No hacerlo es una forma más de defender una institución con beneficios impropios en un Estado democrático y apoyar la falta de transparencia de una institución opaca.

Salud y República


31 mayo 2020

La falsa equidistancia


Estoy hasta allí de los que ejercen la falsa equidistancia. Suele hablar de equidistancia quien pretende ser políticamente correcto. Y eso es lo que le ocurre a una parte de la izquierda mediática. A la izquierda que pretende quedar bien con todos, mientras que la derecha actúa con toda la maldad del mundo, a sabiendas que hay una izquierda, ideológicamente débil, que minimizará sus actuaciones y declaraciones vergonzosas.

Y no hay más que ver algunos casos. Por ejemplo, los comentarios que se han producido con ocasión del choque entre Cayetana Álvarez de Toledo y Pablo Iglesias, donde éste último llama marquesa a la diputada, y esta le responde que es un hijo de un terrorista.

En fin, lo lógico sería ver la diferencia y lamentar que una diputada sea capaz de algo así. Pero no, hay que ver la reacción de los medios de la izquierda (blanda) como es El País o la Cadena Ser o la Sexta, etc, que destacan sobre todo una confrontación y culpan a los dos protagonistas. Si seguimos los medios de la derecha, El Mundo, la COPE, la Razón, ABC, etc, no hay duda de que el provocador y causante de este episodio es Pablo Iglesias, la pobre Cayetana no hizo sino contestar como se merecía el vicepresidente.

O sea mientras que desde la izquierda mediática se habla de confrontación provocada por ambas partes, la derecha lo tiene claro, hay dos culpables de todo: Pablo Iglesias y Pedro Sánchez. Y los ataca con odio, basta leerlos o escucharlos (háganlo en pequeñas dosis, no se envenenen el hígado).

Se ve que a la señora portavoz pepera la molesta que la llamen marquesa. Bueno, pues ahí va una sugerencia: renuncie al título, que se puede. Porque le guste o no, la señora Álvarez de Toledo es marquesa y además –esto lo añado yo-- actúa como tal, con prepotencia, superioridad, con una altivez que sobrepasa incluso el talante aristocrático.

Pero no sólo le debe de molestar, cuál insulto, ser aristocrática, además, sus vísceras la delatan al contestar a sus contrarios, en este caso a Pablo Iglesias. Primero ataca a su padre, que no estaba allí y no se podía defender. Además le llama terrorista, demostrando que para ella, todo el que luchaba contra Franco, aunque fuera pegando pasquines, en pos de un futuro democrático, es un terrorista. O sea Franco un estadista y los antifranquistas todos terroristas.

Pero, francamente (disculpen el adverbio), me molestan más los medios que pretenden ser de izquierda y cuya opinión sobre el caso es una equidistancia que hace que ambos tengan la misma culpa en este enfrentamiento. Mientras, la derecha mediática, al unísono, defienden a la marquesa y echan la culpa al ‘gran provocador’: Pablo Iglesias.

No entiendo por qué. Cuando Pablo Iglesias se excede y se equivoca, que ha ocurrido, todos contra este provocador, si alguien actúa como lo hace Álvarez de Toledo, García Ojea, Díaz Ayuso o el propio Casado, simplemente hacen oposición, aunque haya insultos, desprecios, comparaciones odiosas y tantas otras cosas.

No. El querer ser políticamente correcto lleva a una falsa equidistancia desde la izquierda. Y no debe ser así. Se trata simplemente de contar lo que ocurre y de responsabilizar a quien comete el error y no repartir entre todos las culpas. No es verdad que todos actúen igual. Basta ver las comparecencias de Illa, Sánchez, Iglesias y compararlas con las de los peperos (de Vox mejor no hablar, no vayan a pensar que les doy motivos para un golpe de estado). Si alguien tiene dudas que escuche lo que se dice y que lea lo que se escribe desde medios de ambas ideologías.

No quisiera acabar sin afirmar que en la izquierda hay también medios y periodistas que no se amilanan y defienden la verdad. Son unos cuantos, pero ahí van de ejemplo: Jesús Cintora, Nacho Escolar, Elisa Beni, etc. Y los medios que se salvan entre otros: Público, El Diario.es, Infolibre, El Salto, La Marea y algunos otros.

En fin, dejémonos de equidistancias falsas y seamos capaces de criticar lo que ocurre. No demostremos debilidad desde la izquierda porque la derecha está crecida y tiene un único plan, derribar, como sea, este gobierno progresista. Que esa izquierda mediática pusilánime no les haga el juego. La derecha no pueden soportar que les gobiernen otros, que les deroguen sus leyes y que se legislen medidas sociales en favor de los más débiles. Hay que defender este gobierno y la equidistancia no es la forma.

Salud y República

13 mayo 2020

Ayuso y sus 'ayusadas'


Una semana después de escribir sobre la presidenta, la Sra. Ayuso sigue dando espectáculo, con una o más sesiones diarias. No ha pasado día sin que sea noticia. Sus declaraciones y actuaciones, hoy, conocidas con el nombre de ayusadas, han sido constantes.

Desde la crisis que provocó en su gobierno la petición del pase de la desescalada desde la fase 0 a la fase 1, hasta el posible caso de corrupción con dos suits en un aparthotel cedidas por un empresario amigo, a precio de saldo, la vida política de la señora presidenta es un continuo show.

Y es que no la entiende nadie. Un martes dijo que Madrid no estaba en condiciones para pasar de la fase 0 a la 1 y dos días más tarde pide al gobierno central ese ascenso, lo que provocó la dimisión de su colaboradora, la directora de Salud Pública, por no estar de acuerdo. Hasta su gente de confianza la abandona, ¡qué pena más grande!

Eso sí, como ha hecho hasta ahora, ha tenido tiempo para cuestiones fundamentales, cuestiones de gobierno obligadas. Por ejemplo, esas maravillosas fotos que le han publicado en El Mundo. Con sus bracitos cruzados, como virgencita sufridora y sacrificada por sus ciudadanos. Aunque parece que las críticas recibidas le han hecho rectificar y la pobre dice que la pilló en un momento bajo y de cansancio, y que se las hicieron sin tener ganas. ¡Qué sacrificio! ¡Todo por la patria!

Y qué decir de su cultura, de sus conocimientos de medicina y de idiomas. Ya saben ustedes, y no se les ocurra decir que no, porque lo dice la gran presidenta. Covid19, ha explicado Ayuso significa: Co es de Corona, Vi es de virus, D de diciembre (que es cuando surgió el virus) y 19 de 2019. Una interpretación muy suya, propia de gente culta e informada. Como todo el mundo que se ha informado sabe –ella crea la información, vamos lo que se conoce como la posverdad--, la D viene de cómo se dice enfermedad en ingles: Disease, aunque podría ser también una D de Desvarío o de Demencia.

Otra cuestión que nadie entiende –ella no tiene lo culpa: está por encima de todos-- es esa decisión de repartir mascarillas FFP2 a todos los ciudadanos de Madrid, algo normal si todos los trabajadores de la sanidad publica tuvieran ese material a disposición, hoy todavía dicen que escasea, pero que no se preocupe nadie, seguro que son unos quejicas y no saben utilizar las mascarillas varias veces, como si hubiera que hacer caso a los técnicos que dicen que no son reutilizables.

Y está el tema de sus apartamentos. Cuando dio positivo en el Covid19, tuvo que confinarse en un apartamento modesto (una suit en hotel muy céntrico, con vistas al Palacio Real, con 88 m² y 100 de terraza) y la razón fue que no quería contagiar a sus vecinos. Y es que es muy cariñosa. No puede evitar dar abrazos a sus vecinos, cunado los ve, por lo que tuvo que pedir, a un empresario amigo un aparthotel a precio de saldo, que luego han resultado ser dos: una suit para trabajar y otra para dormir, no vaya a ser que la pobre no tenga espacio. Y como tiene que ser y hacen la mayoría de madrileños, duerme en el de abajo y trabaja en el de arriba.

Sarasola, el empresario amigo –que casualmente se encuentra bajo investigación judicial al que se le piden cuatro años por presunto delito fiscal--, según la web de la C.A.M., recibió una adjudicación de 560.00 euro (eso sí, cuando ha salido a la luz, han informado que se trata de un error y lo han borrado de la web, otra mala suerte de la pobre presidenta). Es algo paranormal. Ha desaparecido la empresa del empresario como adjudicatario y se ha cambiado por otra distinta. Y ahora se sabe que el contrato parece que se ha hecho ayer mismo a las 23.59 y no cuando la presidenta dio positivo en el Covid19, como ella dijo. O sea cuando la prensa ha desvelado el posible delito de corrupción. En fin, blanco y en botella (según Ayuso: vino). Por cierto, por dos apartamentos de ese calibre tendrá que pagar (todavía no ha soltado un euro) 2.500 euros al mes. Qué menos, que para eso es la presi de Madrid y tiene amigos de verdad.

Por cierto, no debemos olvidar que en los hospitales con techos altos el virus apenas ataca. Le da por irse para arriba, se sube por las paredes buscando el techo. Se trata de un virus de altura.

Recordemos también que la fiscalía ha abierto 140 investigaciones en residencias de mayores, de las que 69 son de Madrid. Seguro que le tienen manía. La persiguen por envidia.

Y todo esto y más es lo que el capo Casado dice que es un ejemplo. Para él Ayuso es un icono. Y una mártir, a la que la izquierda ataca sin consideración ni razones, porque es un peligro por su buena gobernanza. Según él, el país se debería gobernar como hace Ayuso con la C.A.M. Casado orgulloso, cada día más cerca de Abascal, y ella crecida y tan pancha, con sus aires pijos de grandeza, y todo ello mientras que en Madrid ya van casi 9000 muertos por el virus. Aunque claro, ella nada tiene que ver...

Salud y República





05 mayo 2020

Ayuso: simple, ignorante y mala gente


Siempre ha habido dudas de quién es más peligrosa: una persona mala o tonta. Lo duda se diluye cuando se dan las dos cualidades en la misma persona. Es el caso de Isabel Díaz Ayuso: simple, ignorante y mala gente. Y su afán de demostrarlo constantemente le ha llevado a ser, junto con Teodoro García Egea y Cayetana Álvarez de Toledo, el trío fulero y castigador, el tridente diabólico, ariete de la mentira y el ataque constante al gobierno de coalición en el que Casado, el gran capo, se apoya.


Tres personajes detestables a los que lo único que les importa es hacer caer al gobierno, aunque sea a costa de utilizar mentiras, calumnias y muertos como armas arrojadizas. Al igual que sus antecesores peperos, en su momento, utilizaron a ETA, nos metieron en una guerra, inventaron una conspiranioa en el 11M o simplemente aprovecharon una crisis económica para forrarse y debilitar a los más necesitados, ella no va a ser menos.

La señora Díaz Ayuso es una pija de armas tomar y, a pesar de su juventud, acumula odio y maldad a toneladas. De sus barbaridades anteriores a la pandemia (acordémonos de lo bueno del tráfico nocturno en Madrid, sus argumentos sobre el aborto, la defensa del trabajo basura, sus ataques al feminismo, su odio a Cataluña, su defensa de la corrupción del PP, el odio a la izquierda, etc.) no me voy a extender.

Eso sí, quiero dejar claro algunas manifestaciones y hechos durante el periodo de la pandemia, donde responsabiliza al gobierno de coalición, para ella social-comunista bolivariano, de todo lo ocurrido debido al coronavirus. Son famosas, sus mentiras sobre los aviones cargados de material sanitario que estaban llegando y que tardaron semanas –creo que uno todavía anda perdido--, su mentira sobre la medicalización de las residencias de mayores –todavía siguen sin medicalizarse--, su constante afán de que Madrid parezca una comunidad donde no ocurre nada –la que más muertes acumula--, su incapacidad para reconocer los recortes monstruosos que su partido hizo en la sanidad pública de Madrid en los últimos ocho años –privatizaron hospitales y centros de salud, dejando la sanidad pública madrileña con 53.000 sanitarios menos--. Sus celebraciones en IFEMA, donde había bula para guardar distancias, y donde se jugaba a la conga y se repartían bocadillos de calamares mientras que la pandemia seguía provocando sufrimiento, contagios y fallecimientos ese mismo día. Ese es su ejemplo, esa es su impunidad.

Y qué decir de los mayores fallecidos en las residencias. Ni más ni menos que dos tercios de los fallecidos en Madrid, en total 5600 muertos. Todo esto, a sabiendas de que la competencia de la sanidad en la región y de las residencias de mayores es de la Comunidad de Madrid –nunca se preocupó de controlar su situación y de mejorar sus condiciones--, y la ‘buena señora’ culpa de estos fallecidos a Pablo Iglesias y de Pedro Sánchez. ¡Increíble, pero cierto!

Y qué decir de los datos referidos a la pandemia que mandan las CC.AA. al ministerio de Sanidad. La presidenta Ayuso ha pasado bastante días sin dar datos sobre lo ocurrido en residencias,, ha falseado datos y facilitados algunos que no correspondían con los de su propia página web. En fin un desastre con tal de obstaculizar la labor del gobierno.

Pero ahí sigue, como punta de lanza contra el gobierno, creyéndose la lideresa capaz de derrumbar el gobierno ella solita. Hoy ha soltado la última prenda, la posibilidad de cambiar la ley del suelo para que los promotores no tengan que pedir licencia y baste con una declaración firmada. Se ve que ha olvidado –mejor que la importa un carajo lo que ocurrió, con tal de beneficiar a su gente-- la burbuja inmobiliaria que tanto daño nos causó. Es lo que tiene ser buena alumna de Espe Aguirre y de Rodrigo Rato. Una ‘alhaja’, eso sí, bisutería pura.

Salud y República



06 marzo 2020

El PP entre Aznar y Vox


Criticábamos a Rajoy como si el PP que defendía fuera extremista. Basta que hayan pasado un par de años para darnos cuenta de que todo se puede superar, incluso la soberbia y la cercanía al ultraderechismo. Hoy el PP, gracias a su actual camino, ha revivido al presidente de la guerra –Aznar-- y a la extrema derecha, representada por Vox.

Lo grave no es que hayan despertado los sectores más conservadores, sino que además el PP quiere imitarlos y se olvida de los mínimos valores de un partido que así mismo se denomina constitucionalista –¡qué ironía!-- y tacha a toda la izquierda de estar fuera de la Constitución.

No es que nos haya sorprendido, todos recordábamos a Aznar y su derechismo retorcido –eso sí, defensor a ultranza de la España cañí, al mismo tiempo que llamaba a ETA: Movimiento de Liberación Nacional del País Vasco--. Hay muchos ejemplos, que denotan el camino hacia la extrema derecha del PP, basta con ver sus constantes declaraciones y actuaciones.

El máximo responsable es Pablo Casado, que con sus constantes actuaciones y con su camarilla pelotillera (entre otros: García Ojea, Díaz Ayuso y Álvarez de Toledo) tiene un fin claro, y es tratar de conseguir los electores de Vox. Lo que le ha provocado una pérdida del centro derecha sin conseguir restarle (al revés) electores a ese partido ultra y xenófobo. Basta ver los últimos sondeos, donde Vox crece y el PP baja.

El PP actual se ha instalado en la bronca diaria y ha decidido que el diálogo no es un método de hacer política. Y así lo demostró Casado, en su reunión con Sánchez en la Moncloa, donde no es que no hubiera acuerdo, sino que el líder pepero puso un precio a su colaboración, imposible de pagar, puesto que le pidió al presidente, ni más ni menos, que su política estuviera guiada por el programa del PP. Y se quedó tan Pancho.

Sí, no es que no quisiera dialogar, es que, simplemente pretendía que para negociar cuestiones que no deberían tener precio (la composición del CGPJ o del Consejo de Administración de RTVE, el Tribunal de Cuentas o el Defensor del Pueblo), el PSOE fuera un instrumento político del PP.

Por ejemplo, le pidió que rompiera la mesa con los el gobierno catalán. Eso sí, sin dar ninguna alternativa, salvo otro 155 o cualquier otra medida coercitiva. Ninguna medida política sino punitiva, como si creyera algo imposible, hacer desaparecer a todos los catalanes independentistas, por arte de birlibirloque, o meter a más de dos millones de catalanes en la cárcel.

Y además, le pidió que redujera impuestos –eso sí, sin decir cómo se puede pagar el Estado de Bienestar--, y que no modificara la reforma laboral, o sea que se siguiera con una precariedad insoportable o que se pudiera seguir despidiendo a los trabajadores enfermos de forma procedente, entre otras lindezas.

Y como principio, que rompiera con el acuerdo de Unidas Podemos, que según estos peperos son unos anticonstitucionales y unos extremistas populistas de aquí te espero. Sin embargo, Vox es un partido que debe apoyar gobiernos ‘democráticos’ en CC.AA. y en municipios

La dureza está siendo el quid de su política, el boicot, obstaculizar cualquier acción de gobierno. Cada acción está demostrando hasta dónde quieren llegar. Por ejemplo, en el País Vasco se han cargado a un pepero como Alfonso Alonso o han hecho dimitir a Borja Semper, dos militantes de alto grado, que a diferencia de la cúpula actual, han demostrado ser gente civilizada. El colmo de esta operación de desmantelamiento ha sido colocar en la cima del PP vasco a Carlos Iturgáiz, una momia que han resucitado y que demuestra la fuerza de Aznar, en esta nueva etapa.

No quisiera olvidarme de un personaje penoso que demuestra cuál es la senda pepera de Casado. Hablo de su portavoz en el Congreso: Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta Ramos, XIIIª marquesa de Casa Fuerte. Una mujer que probablemente está demasiada cargada por apellidos excelsos, cargos aristocráticos y tres nacionalidades, una mixtura con la que pretende mostrar su ‘superioridad’ a cualquier oponente político. Su provocación y su odio es constante. Insultona, barriobajera, mentirosa, altiva, vanidosa. Cada vez que abre la boca lo hace con desprecio y con odio al oponente, para ella enemigo recalcitrante. Otra que nos hace añorar, y ya es decir, al anterior portavoz, el hoy defenestrado senador Hernando.

En fin, la cosa parece clara. Hacen la competencia a Vox siguiendo la pauta aznarista provocando una legislatura bronca, dura y sin diálogo. Y lo que es más grave, están haciendo que con esta política el beneficiado sea Vox, ese partido franquista, xenófobo y homófobo que tanto les ayuda en diversos gobierno.

Nosotros a lo nuestro. Este gobierno debe seguir llevando adelante su programa, evitando errores tontos, y a sabiendas de que la jauría de enfrente sólo ladra porque cabalgamos.

Salud y República

05 febrero 2020

Ortega: ‘Franco-tirador de primera’


No es ninguna sorpresa. Que al secretario general de Vox le gustan las armas más que a un tonto un lápiz, que es más chulo que un ocho, que sus mentiras y sus actos macarrónicos son constantes, que le encantaría volver al nacional-catolicismo y que su falangismo y su patrioterismo son sus ideales, es algo bien sabido. Basta ver su corto recorrido para encontrar su semilla ideológica.


Y es que hemos terminado de entender lo que es un francotirador. Basta poner un guion: Franco-tirador. Ahora queda más claro que nunca lo que es este individuo.

Él, chulesco y macarra, –como corresponde a un personajillo de esta índole--, no sólo actúa con una impunidad y provocación notoria, sino que además es un divulgador y un exhibicionista total de sus actuaciones. No se conforma con actuar de forma indecorosa y machirula, sino que además despliega sus actitudes provocativas por las redes, encantado de haberse conocido.

La historia viene de hace pocos días. Este ‘buen hombre’, cuyo amor a las armas no niega, se ha filmografiado disparando con un fusil de asalto en un campo de tiro militar, rodeado de algunos de sus amigos milicos. Algo inédito y que demuestra su personalidad obsesiva por las armas.

Desde luego, la cuestión merece una explicación, porque en este miserable acto hay irregularidades gruesas que indican la comisión de uno o varios delitos. En primer lugar, utiliza un arma de guerra, cuando sólo tiene licencia para usar pistola o revolver. Además, utiliza un campo de tiro militar, algo prohibido para civiles. Tampoco llevaba la vestimenta adecuada, puesto que se requiere llevar casco y chaleco por seguridad. Y, que se sepa, no había, como está previsto, ninguna ambulancia ni equipo médico.

Está claro que este tipejo se cree por encima de la ley. Su impunidad arrogante le traiciona una vez más y le lleva más allá de lo que se puede y debe hacerse, más si consideramos que es un cargo público (dos: concejal y diputado) cuya ejemplaridad debería ser su premisa principal.

Ya veremos si esta impunidad, ante las denuncias presentadas, se constata. Algo que no me extrañaría, vista la arrogancia del individuo y su impudor ante las ilegalidades.

Pero es que el personaje es así. No hay nada que hacer. Recordamos que en un acto de patrioterismo exhibicionista más, fue nadando a Gibraltar –tiene una orden de captura del gobierno del Peñón-- para colocar una bandera española y montar un circo mediático.

Sus mentiras son constantes, una de ellas –la que me ha producido más asco y dolor-- ha sido la de insultar a las Trece Rosas, aquellas muchachas que murieron fusiladas en 1939 sólo por el hecho de ser de las Juventudes Socialistas Unificadas, a las que este canalla llamó violadoras y torturadoras, confundiendo de forma deliberada y deleznable el sujeto del delito, y falseando la historia, algo en lo que parece un experto.

En fin, un personaje digno de un cómic tremendista de hace ochenta años. Quién sabe si estaría dispuesto a dar un golpe de Estado ayudado por esos militares amiguetes que le acompañaban en el campo de tiro. Éste es Ortega Smith, un político fascista indigno, capaz de cualquier cosa por hacernos revivir su siglo veinte dorado, cuyas mentiras y actuaciones le delatan como lo que es: un franquista redomado.

Salud y República

05 enero 2020

¡Ladran, luego cabalgamos!


Hay que ver cómo está el patio. El patio del Congreso. Jaurías gritando, insultando, acechando a su presa. Y no, su presa no son sólo Esquerra Republicana o Bildu. Justifican así, con desvergüenza, su postura abrupta e inflexible, pero la realidad es otra más compleja, a la ‘unidad irrenunciable de su España’ se suma su odio a un gobierno de coalición progresista que puede revertir el rumbo injusto y sectario que han impuesto desde 2011.

La derecha y la ultraderecha, hoy más ultramontanas que nunca, no saben qué hacer para poner más obstáculos a este probable gobierno que está a punto de germinar. Los tres grupos son iguales, tanto monta Abascal como Casado, y montada en un poni (camino de la extinción) Inés Arrimada.

Había que escucharles esta mañana (4 de enero), y ayer. A Sánchez le han llamado de todo. Mentiras, desvergüenzas, insultos, exabruptos, pataleos y griteríos han hecho del Congreso un circo donde más que payasos había animales salvajes y serpientes venenosas emponzoñando el hemiciclo. Tampoco se han ido de vacío, Mertxe Azpurua, Rufián o Iglesias. Desde traidores a golpistas pasando por felones, infames, asesinos o vendepatrias, entre otras menudencias.

Esto es todo lo que saben hacer. Han perdido cinco elecciones el año pasado y no lo pueden soportar, les supera que los ciudadanos no les voten ‘como ellos merecen’. Ven, por otro lado, que se abre un diálogo con los independentistas catalanes y se les abre las carne. Ya sabemos cuáles son sus soluciones, judicialización, represión y palo y tente tieso. Porque ellos son los únicos que pueden ganar y si no ocurre, aunque utilicen instituciones, medios de comunicación fascistoides, fuerzas vivas, grupos de presión, multinacionales o la misma Iglesia, el sistema falla. Si no ganan, los ciudadanos –algo irrelevante para ellos cuando pierden elecciones-- tienen la culpa.

Ellos son así, no hay nada que hacer. Por eso, porque la cosa no tiene remedio, porque con ellos es imposible el diálogo: hay que caminar. Partimos de una isla y hay que cruzar el charco, hasta llegar a la costa de la Igualdad, de la Solidaridad, de la Democracia, de la Plurinacionalidad. Ello conllevará críticas salvajes, insultos, utilización torticera de instituciones judiciales, manifestaciones en la calle, tretas espurias de todo tipo. Ese charco lleno de ponzoña, hará que nos tengamos que taparnos las narices y los oídos, pero hay que llegar al otro lado. Al lugar donde esperan jubilados, dependientes, trabajadores en precario y/o con sueldos mínimos, desahuciados, inmigrantes etc. Al lugar donde se puede remediar el conflicto político catalán. Y habrá que sortear obstáculos que encontraremos en esa ciénaga: grupos de presión, Iglesia, fuerzas vivas, CEOE, instituciones amaestradas, muchos medios de comunicación, etc. Pero hay que seguir.

Hay que demostrar que otra política es posible, que no nos van a intimidar, que el poder democrático debe de estar por encima de los otros poderes, que estamos con los que más lo necesitan. Ese es el camino, sin parar, apartando serpientes venenosas y jaurías de hienas.

Vamos a tener la ocasión de demostrarlo, que la cobardía no lo impida, que el coraje nos acompañe, que seamos capaces de encontrar fórmulas para implantar lo que queremos: un mundo mejor y un país donde encontremos acomodo todos. Un mundo donde la separación entre poderosos y débiles sea mucho menor, donde el recibo de la luz no oscile a capricho de las multinacionales energéticas, donde el alquiler de las viviendas no suba sin parar y expulse a la calle a la gente. Y dónde el conflicto catalán pueda ver la luz al final del túnel.

Y no, no tengamos miedo de subir los impuestos a los poderosos, ellos son los que menos pagan si lo comparamos con otros países de nuestro entorno. Las grandes empresas, las clases pudientes tiene que pagar más y recibir menos beneficios y subvenciones públicas. Por cierto, la Iglesia ha de devolver esas inmatriculaciones vergonzosas y pagar el IVA, que ya está bien de chupar del bote.

Se puede y se debe llegar a un acuerdo que satisfaga a toda la sociedad catalana. Hay que encontrar acomodo para todos, sin sobresaltos, con tranquilidad, utilizando lo que siempre debió emplearse: el diálogo.

Hay que conseguirlo. Si no, probablemente no habrá otra ocasión en mucho tiempo. Y si ladran que ladren, lo nuestro ha de ser cabalgar sin parar.

A ver si los Magos de Oriente nos ayudan

Salud y República (y feliz 2020 progresista)