Mostrando entradas con la etiqueta Obispo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Obispo. Mostrar todas las entradas

03 junio 2017

Y la Iglesia sigue con sus trolas sectarias

Mientras que los Cañizares de turno siguen criminalizando la homosexualidad o el aborto, desde sus tribunas, e incomprensiblemente a alcaldes como Kichi, de Podemos, les da por otorgar una medalla de honor a una virgen, la Iglesia Católica cabalga a sus anchas.

Los homosexuales proceden de familias desestructuradas, dicen y se quedan tan panchos, contrariando lo que dice su jefe el Papa Francisco. Pero les da igual, muchos jerarcas católicos de este país son más papistas que el Papa.

Y es que en vez de practicar aquello de ‘dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios…’ su afán totalitario les lleva a meterse en charcos de forma gratuita, eso sí, con el apoyo del gobierno, también con la pasividad del PSOE (que no ha movido un dedo para denunciar en cuarenta años los acuerdos con la Santa Sede) y últimamente con algún podemita alucinado por la Virgen del Rosario, siguen estando en el candelero con declaraciones y actuaciones sectarias y propias de un Estado Católico (Nacional-Católico) y no Aconfesional.

Lo último, si no fuera porque la cosa es seria y puede haber quien se lo crea, sería para partirse de risa. Me refiero a la Memoria Anual de Actividades de la Iglesia Católica en España. Esta Iglesia, con aquello de que la fe es lo importante y lo que mueve montañas, se aleja constantemente de la razón, dejando que su mente calenturienta siga más en la alquimia que en la física, en la astrología que en la astronomía, en el curanderismo que en la medicina, en la Inquisición que en la Justicia. Ellos son así. La razón es algo secundario, lo importante es creer. Los datos no son sino obstáculos en su camino al más supino sectarismo y por lo tanto no son importantes. Lo importante es lo que ellos –los prebostes católicos españoles— piensen, digan o hagan.

Es curioso leer esta memoria anual, porque es un informe donde no hay datos, sino opiniones, donde se aseguran cuestiones que no se demuestran y donde las falsedades, en aras de una autoridad --para quien se la crea— investida por ellos mismos, los obispos se crecen hasta llegar a afirmar cuestiones indecorosas, perniciosas y falsas.

Por ejemplo, este informe asegura que ‘la formación católica en los colegios genera grandes beneficios, como reducir la criminalidad, las diferencias sociales y mejorar la salud’. Eso sí, sin un mal dato, ni tan siquiera falso, que confirme esa realidad.

No me dirán que no es de coña. Cómo se obtiene el dato de reducir la criminalidad, y cómo el de la disminución de las diferencias sociales. Y qué me dicen de la mejora de la salud. ¡Qué barbaridad! ¡Qué insensatez! ¡Qué irracionalidad más irracional!

Por si lo anterior fuera poco, se empeñan en decir que la Iglesia aporta mucho más de lo que recibe de recursos públicos. Hay que tener jeta. No sólo nos mienten sino que además nos vacilan. Después de que la Iglesia recibe, según Europa Laica, 11.000 millones de euros anuales, quieren hacernos creer que ellos aportan mucho más (hablan de un 138% más, no me dirán que no es manipulación absoluta).

No se conforman con nada. Están acostumbrados a recibir y a poner el cazo y a decir que ellos devuelven más. Tenemos un ejemplo clásico, el de Cáritas, ahí están esos obispos que no hacen sino defender a Cáritas como algo suyo y resulta que lo que la Iglesia subvenciona a esta ONG es el 2,5% de su presupuesto. Eso sí, presumen como si fuera el 100%.

Cuentan medias verdades o falsedades plenas y las repiten, ya conocemos esa táctica. Pero ahí siguen, cada vez con menos seguidores, con menos vocaciones pero mantienen su influencia gracias a los recursos públicos que nos quitan. Y el Laicismo lejos, todavía lejos de nuestras instituciones.

Salud y República 

17 marzo 2017

La Iglesia Católica para atrás como los cangrejos

Basta observar cómo ha quedado la nueva composición de la Conferencia Episcopal, para darse cuenta que la Iglesia Católica marcha como los cangrejos. Ahora resulta que ha sido elegido como vicepresidente un obispo que fue expulsado por el propio Papa de su puesto en Roma, y que de forma sorpresiva ha sido rescatado como segundo hombre fuerte de la CEE (Conferencia Episcopal Española). Se trata del ínclito Antonio Cañizares, obispo homófono, machista, xenófobo, conservador a ultranza e inquisitorial de espíritu.

Cañizares marcó con el abominable Rouco Varela un periodo de intransigencia y de políticas despectivas contra sectores débiles de la sociedad. Se dedicaron a hacer política, olvidándose de aquello de “dad al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios”. Su constante injerencia en temas políticos y su apoyo al pensamiento más rancio y conservador ha hecho de su figura, un obispo de otros tiempos y, desde luego, muy alejado de la doctrina que pretende imponer el Papa Francisco, tratando de erigirse en su contrapoder. Es “más papista que el Papa” y su Iglesia no pasa del siglo XIX.

Es uno de esos obispos –muy frecuentes en España--, que están obsesionados con los menores, el sexo, los gays, las mujeres, los inmigrantes, el aborto y el matrimonio homosexual. Y se afana en hacer de sus homilías, discursos ofensivos y en contra de leyes aprobadas. Olvidándose de que vivimos en un Estado aconfesional, donde la religión no puede ni debe interferir en la vida política.

Basta ver su pasado para darse cuenta de quién es este tipo. ‘Por sus palabras –y por su vestimenta-- lo conoceréis’:
·        “Organismos e ideologías, como la de género, se están uniendo para destruir a la familia. 
·        “No podemos tolerar que la más insidiosa ideología, la de género, destruya al hombre”.
·        “España se encuentra a la cola de Europa en matrimonios religiosos y civiles y a la cabeza en uniones de hecho. Esta situación traerá la gravedad de una crisis económica mucho mayor que no podremos superar. Conlleva derroteros de destrucción”.
·        “En los últimos años ha habido una importante escalada contra la familia por parte de dirigentes políticos, ayudados por otros poderes como el “imperio gay” y ciertas ideologías feministas”.
·        “Las leyes que fomentan la ideología de género, la más insidiosa que ha habido en toda la historia de la humanidad, está socavando el núcleo central de toda la sociedad, que es la familia”
·        “¿La invasión de emigrantes y refugiados es todo trigo limpio? ¿Dónde quedará Europa dentro de unos años?”  Muy pocos de los refugiados que vienen a Europa son perseguidos”.
·        “No son comparables los casos de abusos en unos cuantos colegios de Irlanda con los millones de vidas destruidas por el aborto”.
·        “Viene la noche oscura del ateísmo colectivo. Los ateos están vacíos y desorientados y sus ideas prevalentes son el dinero, el sexo, el goce narcisista y el goce del cuerpo”.
Se trata de un personaje peligroso, capaz de atraer a lo más casposo de este país y prometerles la vida eterna a cambio de unirse a una Cruzada contra esta España. De hecho ha sido el obispo que más ha participado en manifestaciones contra el aborto o contra el matrimonio homosexual, y para colmo ha llegado a celebrar una vigilia en Valencia, antes de las elecciones catalanas, para rezar por una España: Una, Grande y Libre.  Eso sí, jamás se le ha escuchado una crítica contra los curas pederastas. ¿Hay quién dé más?

Salud y República

18 octubre 2015

A Cañizares le hubiera gustado ser Torquemada

Menos mal que no puede, pero seguro que le hubiera gustado emular a Torquemada de buen grado y de forma contundente. Y es que es un obispo de la vieja España, de los tiempos autoritarios, de dictadores en palio, de los que levantaban el brazo con la palma abierta.

Cañizares fue la mano derecha de Rouco cuando éste era el cardenal primado y capo de los obispos españoles (con eso ya es bastante, no sé si seguir, se puede entender todas las desvergüenzas que diga o practique). Junto a él representó, hasta hace pocos años, lo más rancio y casposo de la Iglesia Católica en nuestro país.

Ambos (Rouco y Cañizares), estoy seguro de que hubieran dado cualquier cosa por haber sido obispos en tiempos de Franco, y así haberle podido sujetar el palio y darle de comulgar a ese hombre “tan generoso y católico”, mientras, por otro lado, podrían confesar y dar la bendición a las víctimas del régimen, antes de que el garrote les atravesara el cogote.

Franco bajo palio

De no poder ser como Torquemada, le hubiera gustado ser como los obispos nacionalcatólicos, el tal Plá Deniel o el cual Isidro Gomá, diligentes gestores de una Iglesia poderosa, cruel, clasista y franquista.

Pero él no ceja en el empeño. Sus prédicas siguen siendo tan trasnochadas como crueles, parecen sacadas de un pozo sin fondo, de un mundo insensible e insolidario.

Las declaraciones últimas –no voy a extenderme con sus sermones anteriores— son de una indignidad que no parecen venir de alguien a quien se le debería suponer que “el amor al prójimo” debería ser su principal principio.

Entre otras maravillas, el “buen” obispo ha dicho que los refugiados no son trigo limpio, que sólo unos pocos son gente perseguida, que son un caballo de Troya que podría destruir Europa. Como pueden ver un ejemplo de sensibilidad, de esa caridad cristiana que tanto solicitan a los demás. Una proclama contra la doctrina de su jefe Francisco. Recordemos que el Papa dijo que la Iglesia debería empezar por aceptar un refugiado en cada parroquia, en cada institución de su Iglesia.

Pero no se ha quedado ahí la cosa, con este hombre siempre hay más. También ha dicho que no ve más pobres que antes, a pesar de que los informes de Cáritas –que debería ser su ONG de referencia— no cesan de lanzar la alarma de que cada día hay más pobres. Y sigue añadiendo que no ve que haya más pobres viviendo debajo de los puentes (negando el tema de los desahucios).

Claro que Cañizares habla de salón. Y es que para ver si hay más pobres o si hay más desahucios hay que salir del Obispado y mirar. Y mirar a los pobres no es bonito y Cañizares no quiere ver cosas feas. Desde luego, él está seguro en el obispado, sin temor a ningún desahucio y comiendo bien y caliente lo que le venga en gana.canizares

Por cierto, visto el revuelo que ha montado con sus manifestaciones, ha pedido disculpas, eso sí, echando la culpa al mensajero, pues según él son los medios de comunicación los que han exagerado la cuestión, cuando lo que se le critica no es un artículo, ni un editorial, ni una entrevista, han sido sus palabras, las que pronunció en una intervención suya en la Fundación Europa. Sus propias palabras.

Un obispo politiquero que no ceja en proclamar sus bondades ideológicas aunque ello vaya en detrimento de los objetivos de su ministerio. Pero es así. Los refugiados y los pobres que se pudran, el aborto un crimen, la pederastia un pecadillo sin importancia.

En fin, una alhaja, eso sí muy preocupado por su imagen, lo propio de un obispo. No hay más que verle con ese atuendo tan humilde, Una vestido de cola digno de la mejor novia aristócrata.

Salud y República

27 agosto 2015

Otro caso de pederastia consentido por la Iglesia

Y van… Eso sí, muchas buenas palabras, promesas de colaboración con la justicia, afirmaciones contundentes de tolerancia cero contra la pedofilia, pero la Iglesia española sigue consintiendo con una inusitada comprensión y con una encendida defensa a sus curas pederastas.

Y si no, a las pruebas me remito. He aquí el último caso: el párroco de Villanueva del Duque, Ignacio Mora Vilaltella fue detenido por la Guardia Civil, acusado de tocamientos a una niña de diez años en abril pasado, la jueza de Pozoblanco dictó una orden de alojamiento que obligó al párroco a retirarse.

Mientras tanto el obispado de Córdoba comunicó su intención de colaboración absoluta y de una tolerancia cero contra cualquier caso de abuso a menores. Eso fue por abril, sin embargo, ahora sabemos que hace diez días este párroco ha sido trasladado de pueblo y que hoy preside otra parroquia, la de San Sebastián de Espiel, sin que haya sufrido, por parte de la jerarquía la mínima sanción.

Está claro que la diócesis de Córdoba, con su obispo al frente, está mucho más preocupado por los fetos que por los niños, puesto que mientras que condena y llama asesinos a los que cometen un aborto, deja libre a un presunto pederasta, a pesar de que sobre él pesan graves acusaciones.

Curas pederastas

Y no es el único caso, se sabe que la diócesis de Córdoba mantiene a un cura condenado por pederastia trabajando en la diócesis. Se trata de José Domingo Rey Godoy, religioso sentenciado en mayo de 2003 a 11 años de cárcel por abusar sexualmente de ocho menores de entre ocho y nueve años.

Es increíble que mientras el Papa condene estos actos, algunos obispos españoles –el de Córdoba no es el único caso—, defiendan a capa y espada a presuntos pederastas sin que el castigo vaya más allá de un traslado a otra parroquia –y no tanto como castigo sino con el fin de hacer olvidar el asunto--. Parecen olvidar, aunque estoy seguro de que son conscientes de ello y no les importa, de que los pederastas son personas que suelen repetir sus delitos.

Ellos con su corporativismo insultante cambian de parroquia a los curas pederastas sin importarles lo que pueda ocurrir en el futuro, a sabiendas de que pueden seguir delinquiendo en el nuevo lugar asignado. Está claro que su prioridad es defender a su gente, a los que perdonan y redimen por el simple hecho de que pecar es humano, algunos incluso han llegado a decir que los jóvenes les provocan, sin que ello haya supuesto ninguna reprimenda por parte de la jerarquía eclesiástica. Y todo esto mientras que excomulgan a las mujeres y a los médicos que practican el aborto.

Por cierto que en el caso citado, el tal Ignacio Mora ya ha pasado por la cárcel, en los años 90, por haber pertenecido a un grupo terrorista ultraderechista, llamado “Milicia Catalana” que ayudaba a preparar cartas bombas y las enviaba a distintas instituciones, una organización que también atacaba a locales de ambiente gay.

En fin, le han premiado y a olvidar el asunto. Parece como si les enviasen a nuevos destinos para ver si son capaces de superar sus tentaciones, aunque el riesgo lo corran los niños. Pero eso, ¡Qué más da!

Salud y República

26 marzo 2015

Suma y sigue: La Iglesia sigue haciendo caja

¿Hasta dónde llegará esta Iglesia? ¿La pondrán en su sitio algún día o seguirá ordeñándonos a todos? Ahí la tienen, chupando de la vaca Estado y cada vez con más hambre. No hay forma de saciarla.

Todos los que defienden a la Iglesia hablan de que hay que cumplir los acuerdos entre el Estado Español y la Santa Sede pero se olvidan de que:

  1. Los acuerdos se pueden cambiar
  2. En el apartado 5 de los acuerdos económicos firmados la Iglesia declara, literalmente, su propósito de conseguir recursos suficientes para sus necesidades (después de 35 años, no sólo no ha conseguido la autofinanciación, sino que cada vez chupa más)
  3. Se trata de cumplir dos preceptos constitucionales: España es un estado aconfesional y La igualdad ante la ley de todos los españoles por razones de raza, sexo, religión…

Los mismos católicos, denominados cristianos de base, en un artículo están de acuerdo y se hacen esta pregunta: ¿No sería mucho más ejemplar, y conveniente para la libertad de la Iglesia, que los clérigos vivieran de su propio trabajo y que los propios fieles sostuvieran las necesidades económicas de la Iglesia Católica?

Pero la cosa no acaba ahí. Esta Iglesia insaciable, vergonzosamente materialista a pesar de ese falso empeño de que su reino no es de este mundo, sigue haciendo de las suyas. Y no conforme con que todos los años le caen de las arcas públicas 11.000 millones de euros (datos de Europa Laica) se dedica a rapiñar lo que pilla.

Así, sigue con su política de adjudicarse por artículo 33 todo lo que se menea. Eso que se llama las inmatriculaciones. O sea que ve algo que no tiene dueño y ¡zascas! lo hace suyo. Algo infame que puede hacer gracias a una ley del ex presidente Aznar, ya saben un católico de tomo y lomo que tenía un pequeño pecado venial, le gustaba la guerra más que a un tonto un lápiz, y allí nos metió.

Al revés de lo que ocurre en todo el mundo mundial, donde lo que no tiene propiedad es del Estado, en España no es así. Lo que no tiene propiedad no es de nadie, salvo que la Iglesia, por medio de un obispo, decida, en ese afán de cumplimiento del voto de pobreza, hacerlo suyo. No es fácil de entender pero es la legalidad.

Inmatriculaciones

Pues sí, día sí y día también, esta Iglesia nos sigue desvalijando. Desde ermitas a fincas, desde comercios a caserones, y llegando a inmatricular la Mezquita de Córdoba, que se ve que no tenía dueño–¿cómo es posible que no fuera de propiedad del Estado?— para reconvertirla en “Catedral de Córdoba” (¡Chupa del frasco Carrasco!) y tan campantes. A ver quién se atreve ahora a quitársela.

Y además, como no paga impuestos ¡faltaría más!, se aprovecha y llega a actuar con una desfachatez que clama al cielo –será para que la apoyen desde arriba—. Porque fíjense en la siguiente operación: El ayuntamiento de Valencia cede un aparcamiento al Arzobispado de Valencia (por arte de birlibirloque), éste lo utiliza como parking público para obtener fondos, pero claro a pesar de estar obteniendo ingresos que podrían ser públicos no paga el IBI, puesto que la Iglesia está exenta de ese y de otros impuestos. Total, negocio redondo. Y es que así cualquiera hace negocios. Naturalmente, los demás aparcamientos públicos de Valencia pagan sus impuestos y es que con la Iglesia hemos topado. Será que la señora Rita, cuando firmó la concesión, estaba con el caloret.

En fin, ya ven ustedes cómo actúa esta institución, justo como predica. Ahí queda, a lo suyo, o sea a acaparar. La pobreza, la solidaridad y la igualdad para los demás, ellos no son de este mundo, es este mundo el que es de ellos.

Salud y República

06 febrero 2014

Prueba de fuego para el Papa Francisco

Poco me importa las cuestiones relativas a la fe, poco tengo que decir sobre temas teológicos. Simplemente no tengo fe, así es que allá cada uno con sus creencias. Y nada me haría hablar de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana si no fuera porque su jerarquía se inmiscuye constantemente en temas políticos y sociales de gran transcendencia, y además, en España, lo hacen utilizando recursos que provienen del Estado, en un país que dice llamarse, según su apolillada Constitución, aconfesional.

Ya he dado mi opinión sobre el Papa Francisco. Un hombre que se enfrenta a una tarea gigantesca como es renovar esa Iglesia caduca, trasnochada y cavernícola. O al menos eso parece por sus declaraciones. Desde luego, sus manifestaciones dictan mucho de ser como las de sus antecesores o las de la mayoría de los obispos.

Se trata de un hombre con ideas progresistas y así lo ha manifestado en casi todas sus intervenciones. Y que conste que me refiero a las que me pueden afectar, o sea a temas sociales y políticos de primera magnitud.

Pues bien, ha llegado el momento de que este Papa demuestre que de verdad quiere cambiar la Iglesia Católica. Sus palabras razonables ahora se pueden empezar a convertir en hechos. Porque ya saben aquello de que las palabras –aunque sean papales— se las lleva el viento.

Me refiero concretamente a contestar con contundencia a las acusaciones que la ONU ha denunciado sobre los temas de pederastia que se han dado dentro de la Iglesia. Tiene que demostrar que de verdad quiere que la Iglesia que rige cambie e inicie una nueva etapa donde, entre otras cuestiones, se denuncie y no se esconda a los pederastas que hay en ella.

pederastia sacerdotal

Entiendo perfectamente que no es fácil. La curia romana, conservadora y acomodaticia, prefiere esconder sus delitos a denunciar a los culpables, pero ese es el cambio de timón que hay que dar, y Francisco tiene ahora la ocasión de demostrar que el movimiento se demuestra andando.

De momento la nota de respuesta del Vaticano no puede ser más continuista con su política ancestral, y al respecto del informe de la Comisión sobre los derechos de los niños de la ONU ha respondido que “lamenta ver en algunos puntos del informe un intento de interferir en las enseñanzas de la Iglesia católica sobre la dignidad de las personas y el ejercicio de la libertad religiosa”. ¡Toma ya! No está mal para empezar. O sea que pedir denuncias sobre actos pederastas es interferir en la Iglesia.

Juan Pablo II protegió a uno de los mayores pederastas de la Igleisa, Marcial Marciel el fundador de los Legionarios de Cristo. Posteriormente Ratzinger conocedor del problema no hizo nada para castigarlo ni tan siquiera para pararlo, y miró para otro lado. En todo caso, lo único que se ha conseguido hasta ahora ha sido gracias a los juzgados que han obligado a que la Iglesia en USA haya tenido que pagar indemnizaciones millonarios por sus delitos, o que los curas pederastas hayan sido trasladados de parroquia, localidad o función para disimular y hacer olvidar su delito. Jamás ha habido una denuncia por parte de la Iglesia por un delito tan execrable como la pederastia, en el que obispos y sacerdotes abusaron de niños y niñas.

Esta puede ser la primera piedra de toque importante para Francisco. Sin duda, ahora puede ejercer y llevar adelante su doctrina social, que en este caso no es sino denunciar y poner en manos de la Justicia, los casos de pederastia conocidos de la Iglesia y abrir las ventanas para que entre aire limpio y al mismo tiempo se investigue estos episodios tan odiosos. Veremos si este Papa, por fin, supera esta prueba de fuego.

Salud y República

21 enero 2014

La homosexualidad y la hipertensión

Desde luego no dejamos de llevarnos sorpresas con la curia católica.Y es que la SICAR (Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana) y sus sicarios siguen en la misma línea, a pesar de los nuevos aires que parece traer el Papa Francisco.

Precisamente un cardenal español, Fernando Sebastián, el primer nombrado en la época ‘renovadora’ de Francisco, ha hecho unas declaraciones recalcitrantes, las mismas que ha mantenido la mayoría de la jerarquía española hasta hoy, haciendo dudar de los cambios que parecían llegar con los nuevos tiempos.

Unas declaraciones que no hacen sino constatar que la Iglesia sigue instalada en el siglo XIX. Y la verdad mientras que sea en cuestiones de fe me importa un pito, lo grave es que no son capaces de seguir aquel principio de “dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios” y quieren darse a sí mismos lo del Cesar y lo de Dios.

sacerdotes franquistas

Así, Fernando Sebastián ‘moderno’ cardenal ha dicho que la homosexualidad es una manera deficiente de manifestar la sexualidad. Y que como pasa con la hipertensión, se puede curar con un tratamiento. Vamos, una maravilla. Por cierto, que este obispo ‘moderno’ ya en 2007 demostró su calaña, pues invitó a los católicos a que votaran a Falange, la formación que defendía a la Iglesia.

¿Qué habría que hacer ante un sicario como éste? En primer lugar, visto sus antecedentes no haberle nombrado. Una vez que lo ha sido, al menos, aunque sepamos que no cambiará de pensamiento, la jerarquía eclesiástica debería desmentirle y llamarle al orden. Claro que si el jefe sigue siendo Rouco, seguro que, por el contrario, habrá recibido felicitaciones.

Sin embargo, Rouco no es el gran jefe de la SICAR. Y son muchas las personas que han visto en el nuevo Papa una inyección de cambio por las manifestaciones que ha hecho desde que fue coronado. Siempre he mantenido que hablar es fácil y que al Papa habría que juzgarle –no en temas de fe, de los que al carecer de ella no se me ocurre opinar— por sus actuaciones y no sólo por lo que dice.

Es verdad que es pronto, y que seguro que es difícil moverse entre una curia carca y reaccionaria, pero el movimiento se demuestra andando y Francisco sólo ha hecho, que sepamos, hablar, sólo hablar. Ahora le toca mover ficha.

Últimamente está teniendo ocasiones para hacer algo más que manifestarse. Por ejemplo, en el tema de la pederastia, donde podía haber sido más contundente y simplemente la ha condenando, pasando por encima como si fuera una cuestión venial. A tal respecto recordamos cómo su antecesor había declarado que apartaría, no sólo a los culpables, sino a todos los que encubrieran los hechos. Bueno, pues Benito XVI no lo cumplió, pero es que Francisco ni tan siquiera lo ha prometido.

Y respecto a lo declarado por el obispo Sebastián, nombrado durante su reinado, ¿qué tiene que hace un Papa como Francisco que manifestó que los homosexuales no deberían ser juzgados y marginados? ¿Acaso no tiene que salir al paso o es que lo que dijo no es sino una reflexión en la que no cree? Si no actúa se le estará viendo el plumero y sus palabras habrán perdido fiabilidad. Serán palabras huecas que se las lleva el viento. Debe llamarle al orden y exigir una rectificación, como mínimo.

Si la Iglesia católica quiere cambiar tiene que empezar por moverse y no sólo hacer declaraciones grandilocuentes que se quedan en eso. Ahora tiene la oportunidad de llamar a este obispo y hacerle rectificar y recordarle cómo debe comportarse. Si no lo hace habrá perdido otra oportunidad de demostrar que cree sinceramente en esas palabras que han creado unas expectativas de apertura y progresismo en una de las instituciones más retrógradas del planeta.

Hasta ahora ha dado la callada por respuesta. Y es que hablar es fácil, otra cuestión es actuar. Por cierto, alguien tendría que decirnos, como ocurre con la hipertensión, la dieta a seguir para evitar que nos suba la homosexualidad y si los medicamentos para su contención los distribuye la Seguridad Social.

Salud y República

29 julio 2013

Francisco y los más papistas que el Papa

No seré yo quien juzgue la labor religiosa del Papa. Allá él y sus seguidores. Sin embargo, este Papa tiene algo que no tenían los anteriores desde Juan XXIII. Y es saber cuál es su sitio y el sitio de los demás. No confundir churras con merinas y dedicarse a su labor pastoral.

Seguro que hay cosas que piensa con las que nunca estaré de acuerdo. Sin embargo, a pesar de que el periodo de su reinado es todavía corto y por lo tanto difícil de juzgar, apunta buenos indicios. Quiere –ojalá que pueda y le dejen— preocuparse por los débiles, pide a los suyos que estén menos cómodos y se muevan para ayudar a los necesitados, aplaude la rebeldía juvenil, trata de limpiar de corruptos el Vaticano, solicita  más protagonismo para las mujeres dentro de la Iglesia, pide a los suyos humildad y pobreza, y ha apostado por la separación de la Iglesia y el Estado. Casi nada.

Deben estar ‘contentos’ nuestros obispos. Esos que se dedican a socavar el Estado, los mismos que no saben lo que es humildad, los que quieren ‘curar homosexuales’ y mezclan Iglesia y Estado para poder perpetuarse en el Nacional-catolicismo, aunque ya sólo pueda ser descafeinado.

¡Bien por Francisco! Al menos hasta ahora. Veremos si pone los medios para que lo que dice se pueda cumplir, y ordena a sus queridos prelados españoles que dejen de entrometerse en cuestiones de Estado y se dediquen a lo suyo. Que den al Cesar lo que es del Cesar y ellos a impartir doctrina y a sus asuntos.

Papa humildad Ahora falta que lo que dice se ponga en práctica. También en España. Para lo cual, habría que empezar por desmontar ese contubernio empresarial socio-económico que es la Iglesia Católica en España. Porque apostar por la laicidad no es otra cosa que buscar la autofinanciación de verdad –algo que ya está recogido en la ley, pero a lo que la Iglesia Española no hace ni caso y sigue chupando de la teta Estado—, desprenderse de los privilegios y no inocular ideología en las escuelas públicas.

Y sobre los homosexuales ha dicho: ¿Quién soy yo para juzgarles? Mientras tanto, su súbdito y obispo de Alcalá, Reig Pla, que ejerce en Alcalá, sigue en sus treces y quiere dedicarse a “curar homosexuales”. No sé qué pensará el muy capullo de lo que ha dicho su jefe, pero si tuviera un poco de cabeza –lo dudo—, estaría ahora abochornado y dando marcha atrás.

Y sí, de la curia española me temo lo peor. Dudo de que este Papa, después de ver cómo respira, haya sido elegido con votos como los de nuestros queridos obispos, con la aquiescencia de Rouco y sus muchachos. Porque la cúspide de los obispos españoles viene actuando todo lo contrario de lo que parece que el Papa espera. Y me temo que será difícil que cambie a los susodichos, a esos obispos españoles aliados con los poderosos y dispuestos a servir al poder si el poder les sirve a ellos.

Ellos se sienten a gusto, queriendo cambiar las leyes, curar homosexuales, manifestarse contra lo que vaya en contra de sus privilegios, eso sí, viviendo del Estado. Porque ellos siempre se han caracterizado por ser más papistas que el Papa y será difícil que cambien, salvo que haya una verdadera revolución dentro de la Iglesia española.

Y qué decir de Francisco. Está bien que empiece por decir lo contrario de lo que hasta ahora ha hecho la Iglesia. Sólo falta que actúe y que la cosa no se quede sólo en palabras. Ahí es donde empezará a demostrar, de verdad, que las palabras no se las lleva el viento y que los aires de cambio han llegado a esta Iglesia, tan alejada de la realidad y tan dogmática como impresentable y dañina.

Salud y República

24 mayo 2013

Y la Iglesia gana… y quiere más


Vivimos tiempos de sombras y sacristías. Tiempos en los que la Iglesia Católica pretende volver por sus fueros e imponer su doctrina, con la cooperación de este gobierno meapilas y chupacirios.

Así nos encontramos en que la cúpula de la Iglesia Católica, esa Iglesia que persigue el poder terrenal, la misma que dice seguir la doctrina de aquel que dijo: Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios, esta reconquistando ese poder terrenal que en otro periodo la colocó en lo más alto, titulando ese régimen de Nacional-Catolicismo.

Pues bien, han vuelto a las andadas y de mano de este gobierno pepero, que está elaborando leyes al dictado de la Conferencia Episcopal Española, están colocando las primeras piedras para edificar su nuevo régimen que se podría denominar: Liberal-Catolicismo.

Ahí está la ley del aborto, donde quieren ir más allá de lo que propone Gallardón –aunque ahora no sabemos ni lo que propone— y no se conforman con la anterior ley de 1985. Quieren penalizar el aborto en cualquier caso.

Qué decir de la ley de Educación. Han ganado la batalla y han conseguido que el ínclito monaguillo Wert les haya elaborado una ley a su medida. Nosotros pagamos ellos contratan los profesores e imponen el temario. Además desde ahora la Religión formará parte de la nota media, que sirve para obtener becas. De tal forma que las Matemáticas, la Lengua o las Ciencias estarán a la misma altura que la Religión. Bastará que a los estudiantes de Religión les den notas altas para que suba la media considerablemente (¿será eso lo que pretenden?).

Pero no se crean que la cosa queda ahí. Ellos van más lejos. Pues pretenden que la religión sea el fondo de todas las asignaturas, de tal forma que los valores que defienden se instalen también en Lengua, Ciencia, Sociales, etc. Nos quieren evangelizar. O sea Wert quiere españolizar a los catalanes y Rouco, junto a Wert, nos quiere evangelizar, o sea imponer sus valores.

Yo podría estar de acuerdo. Naturalmente siempre que se cuente toda la verdad. Porque la historia de la Iglesia Católica tiene también –sobre todo— sus puntos negros. Y los valores que ha inculcado también se llaman odio, discriminación, abuso de poder, favoritismo, torturas y crímenes.

Por ejemplo, se deberían estudiar los grandes y edificantes valores que la Iglesia Católica ha derrochado a lo largo de su historia. Así, habría que estudiar las aportaciones de esta religión desde el principio de su existencia hasta nuestros días. Desde esa gran enseñanza del ojo por ojo y diente por diente de la Biblia, hasta la negación de la mayoría de edad de la mujer en nuestra época. Porque eso es lo que pretenden al despojar de cualquier derecho a la mujer, prohibiendo el aborto en cualquier caso, y utilizando a las mujeres religiosas en una discriminación militante.

Y sí, ese paseo por la historia de la Religión Católica sería muy edificante. Esas guerras de religión que durante la Edad Media y el Renacimiento organizaban y avalaban con el único fan de conseguir poder. Esas tropelías de unos cuantos papas y gerifaltes, dispuestos a llegar hasta el asesinato con el fin de conseguir sus fines. O podemos hablar de la Inquisición, esa manera de imponer la religión con hedor de carne asada.

Así llegaríamos hasta el siglo pasado, donde el gran Pío XII, se alineó con los fascistas, o donde a cambio de privilegios, Franco, el caudillo nacional-católico por excelencia, paseaba bajo palio en olor de multitudes y en plena santidad. O por qué no decirlo, dar la comunión a dictadores asesinos argentinos o chilenos sin que a los obispos se les moviera un músculo. Y, en muchos países, muchos sacerdotes practicaban el ‘arte de la pederastia’, que como se sabe no era para ellos un delito sino un deleite y al que algunos de ellos han justificado (más de uno ha comentado o insinuado que la carne es débil y que esos pobres sacerdotes eran provocados por los niños).

Y podríamos seguir, con las muertes que han podido provocar al prohibir los anticonceptivos (particularmente en África), lo que ha permitido la difusión de una de las peores plagas del siglo XX y XXI, el SIDA.

Pero todo eso no tiene la menor importancia, ellos quieren imponer sus valores, porque el mundo está endemoniado. Fíjense si será verdad que Rouco se ha visto obligado a buscar ocho especialistas para formarlos en el exorcismo, con el fin de acabar con el maligno. Ya veo al pobre obispo buscando en la Oficina de Empleo personas idóneas con pátina de santidad para practicar las conjuras convenientes.

Con todos esos valores, no me extrañaría que muchos termináramos como esta señora, encontrando la Verdad y reencarnándonos durante cinco siglos para “hacer el bien”.



Como pueden ustedes observar, aportaciones todas ellas que han mejorado nuestros valores y que han hecho que gracias a la Iglesia, todos seamos más, mucho más humanos. Aunque a veces envidiemos a los animales.

Salud y República

20 abril 2013

Los obispos y sus conspiranoias

Llegaron ya. Ya están de nuevo aquí. Hacía apenas días que no se hablaba de ellos. Pero ellos son así. Amigos del Apocalipsis, reyes del fin de mundo, mete-miedos irracionales, casposos del desastre.

Sí, hablo de los obispos españoles. De la mayoría de ellos. Y es que hay muy pocos que se libran. Yo no conozco ninguno. Para muestra basta lo último de los susodichos. roucovarela

Antes fue Rouco con su proyecto nacional-católico con tres patas (aborto, matrimonio homosexual, religión en la escuela). Hoy le siguen sus secuaces que, aunque parezca mentira, no son menos cavernarios ni dogmáticos que su jefe.

Ahora les da por inventar conspiranoias. Son así. Todos contra ellos. El mundo contra la Iglesia. Con el complejo de los primeros cristianos en la antigua Roma, piensan que el mundo va contra sus teorías, contra ellos y les persigue. Y si no, ¿cómo se puede pensar que el aborto es un arma de la izquierda para acabar con los pobres? Absolutamente irracional. En primer lugar, porque quien pueda defender esto es simplemente un enfermo, incapaz de ver la realidad.

Pero eso que dijo el obispo Munilla es de aficionados comparado con lo que mantiene el obispo Reig Plà. Este individuo --conocido por sus declaraciones temerarias, totalitarias e irracionales— ha batido el récord con su última intervención. Imposible de compartir salvo por extremistas dementes. Y es que ha dicho que en el mundo hay un complot internacional para hacer disminuir la población mundial, de ahí que se defienda el aborto. Y en este complot intervienen según este personaje, la ONU, la UNESCO, el Banco Mundial, el Parlamento Europeo, los sindicatos, los partidos políticos, las ONG y el sursuncorda.

Como pueden apreciar un complot de todos contra la Iglesia. Justo esa Iglesia que todavía, en España, recibe la apreciable cantidad de unos 11.000 millones de euros del Estado, o sea de los ciudadanos, aunque este Estado se defina en la Constitución como aconfesional. Ya lo ven, todos contra la Iglesia, ahora, eso sí, pagándole sus gastos.

Parece mentira que un tipo que debería tener una cierta formación como es un obispo, llegue a estar tan ofuscado por sus creencias que piense que algo así se pueda producir –recordemos que entre otras joyas, el buen señor es también el autor de una guía para curar la homosexualidad--. Y es que son verdaderos hooligans de la sinrazón, forofos de la estulticia, trogloditas irracionales y amantes del poder terrenal, por mucho que intenten disimularlo.

En fin, una conspiranoia –otra más— que sólo puede creer quien busque la complacencia en su insensatez y lleve su paranoia hasta las últimas consecuencias.

Salud y República

26 enero 2013

La Iglesia tiene que pagar el IBI

De vez en cuando, pocas veces, tenemos razones para alegrarnos. En esta ocasión, un juzgado de Orense nos da motivos para la esperanza. Y es que ha desestimado un recurso interpuesto por la diócesis orensana.

A saber, el ayuntamiento de Allariz, presidido por Francisco García del BNG solicitó a la Iglesia el pago de cuatro inmuebles urbanos que no tenían la condición de exentos, ni entraban en los excluidos por la ley de Mecenazgo. A lo que el obispado de la provincia contestó con un recurso que el juez ha rechazado.

Son tantos los privilegios de la Iglesia que este caso puede parecer el chocolate del loro, y lo es si consideramos el valor de los recibos: menos de 400 euros. Sin embargo, puede ser una puerta, es la primera vez que la Iglesia tiene que pagar el IBI de algún inmueble. Por lo tanto, crea un precedente que puede ser muy valioso.

Desde luego, estamos lejos de que la Iglesia pague los 11.000 millones que recibe del Estado, entre subvenciones, sueldos de profesores, exenciones y demás lisonjas, pero el hecho de que por una vez tenga que pagar el IBI, por sentencia firme, puede ser el principio de un camino que nos puede llevar –a largo plazo-- a una situación sin privilegios.

Iglesia --idolatría

A mí, lo que me da ciertas esperanzas es la causa por la que el juez ha desestimado el recurso del obispado orensano: “No ha quedado demostrado que la Iglesia es una institución sin ánimo de lucro”. Y es claro que así es. La Iglesia recibe dinero por su culto, por la entrada en monumentos, por dar servicios que le facilitan y, además, tiene la potestad de inmatricular bienes inmuebles públicos por arte de birlibirloque, enriqueciendo constantemente su patrimonio. Por lo tanto, tiene claro ánimo de lucro, de hecho, en cuestiones económicas actúa como una empresa cualquiera, aunque con muchos más privilegios.

La Iglesia es la única institución que se ha librado de los recortes. Es curioso pensar que pocas veces, desde los medios de comunicación, se reclama que también desde la esfera eclesiástica se hagan sacrificios y se recorten las prestaciones y prebendas que reciben.

Un paso que queda lejos del laicismo, pero que puede ayudar a que sea un precedente jurídico importante y abra la puerta a un camino que hemos de recorrer. Justo en momentos críticos, cuando los pilares del Estado del Bienestar se están tambaleando, las únicas columnas que no se mueven y que cuentan con toda la ayuda pública, son las de la Iglesia, que en connivencia con los gobiernos de turno mantienen una situación ventajosa e impensable en un país que se declara aconfesional en su Constitución y que ha quedado en Europa como el último reducto donde la Iglesia Católica encuentra una ayuda total, en unos momentos donde otras organizaciones y la ciudadanía tiene que sacrificarse.

Se trata de un punto de partida, pequeño, pero que puede abrir la espita por donde se cuele un atisbo de laicismo que vaya a más, en un país donde mientras el pueblo se abrocha el cinturón, la Iglesia sigue sirviendo sus ofrendas en platillos de oro.

Salud y República

29 noviembre 2012

¡Viva el laicismo de la Academia de Medicina!

Sí señor. La Academia de Medicina ha demostrado con su ejemplo el valor que las ciencias tienen en este país. Así, para demostrar tal hecho ha nombrado al cardenal Antonio Cañizares miembro de su institución.

Como bien se sabe un científico y médico de armas tomar. Un verdadero señor de las ciencias. Y no hay más que saber cuál es su formación. Además de teólogo, es perito en Pastoral Catequética (¡toma castaña!) y ha sido profesor en el Instituto Superior de las Ciencias Religiosas. Y no me dirán que no es suficiente. De sobra. Un verdadero cirujano espiritual de primer grado.

En fin, que quieren que les diga. No me extraña que uno de los académicos –no entiendo como no ha sido la mayoría—, Guillermo Olagüe, catedrático de Historia de la Medicina, ha dimitido al creer que es una burla para la ciencia, porque el único bagaje cultural del interfecto, ha dicho, es un conjunto de creencias dogmáticas contrarias a la ciencia.

canizares

Que le hagan virgen y mártir en vida, héroe eclesiástico, papazo romano, cardenal supremo, obispo plenipotenciario, y más, todo referido a su condición eclesiástica, pero que le nombren académico de medicina es para mear y no echar gota. No hay quien lo entienda. Salvo aquellos que creen en el creacionismo y que la vida es una cuestión divina, y siguen pensando en que las vírgenes pueden parir o que un vaso de vino se pueda convertir en sangre divina. Sólo a gente así puede parecerle lógico que este individuo, enemigo de los derechos de la mujer, de los anticonceptivos, de la investigación de células madre o de la muerte asistida  pueda ser elevado a los altares científicos.

Se está confundiendo todo. La religión tiene su sitio, para quien así lo desee, en el ámbito personal, privado, pero intentar equiparar dogmas y creencias con ciencia puede llevar a que dentro de poco haya chamanes que pretendan curarnos o a encontrarnos al obispo Cañizares haciendo de esquirol de nuestro médico de familia, en la huelga sanitaria que está en marcha.

Así funciona este Estado aconfesional, cuya laicidad queda reflejada no sólo en que un tipo que no tiene ni idea de medicina sea investido académico de una academia de medicina, sino que además se le presente como un adalid de esta ciencia y que casi todos los científicos académicos traguen con tal osadía.

Todo esto, que me parece mal y más propio de un Estado teocrático, lo empeora el hecho de que este nombramiento indecente se haya efectuado en la Facultad de Medicina de Granada, presidido por el decano, y en nombre del Jefe del Estado. Y que en la contestación al discurso cavernícola del tal Cañizares, un catedrático, Gonzalo Piedrola, haya destacado en el nombrado, sus méritos eclesiásticos o su afición a la festividad de San Lucas, patrón de la Medicina.

Se trata de una afrenta más a un Estado que se dice aconfesional y que nombra y premia a sus científicos en base a creencias dogmáticas y no a sus méritos científicos. Y es que muchos llevan, todavía, la herencia del Nacional-Catolicismo en sus genes, incapaces de distinguir la ciencia de la religión, y de poner a cada una en su sitio.

Se demuestra claramente, con éste tipo de actos integristas, que la laicidad del Estado queda muy lejos y que son muchos, también en la comunidad científica, los que defienden, aunque les avergüence decirlo, un Estado religioso heredero del Estado Nacional-Católico del siglo pasado.

Salud y República