03 junio 2017
Y la Iglesia sigue con sus trolas sectarias
15 abril 2014
Lucía Figar se autoconcede un cheque-guardería de 1100 euros
Otra que tal baila. Una alumna aventajada de la lideresa Aguirre. Lucía Figar es Consejera de Educación y como tal es quien decide las condiciones para la adjudicación de las becas y ayudas que la C.A.M. (Comunidad Autónoma de Madrid).
Pues bien, ella ha sido premiada por ella misma con un cheque-guardería de 1100 euros. Su única condición: ser familia numerosa. Un criterio que cada vez más tiene poco que ver con la renta familiar. La situación actual hace que las parejas tengan poca descendencia –por cierto uno de los grandes problemas de este país: el envejecimiento de su población— salvo que se tengan suficientes recursos para mantener la prole. Y este es el caso de la familia de Lucía Figar.
Esta mujer (es cielina, o sea seguidora del grupo ultracatólico; Comunión y Liberación), abanderada de la enseñanza privada, es la que está llevando a cabo los grandes recortes en la enseñanza pública que han hecho que el ratio de los alumnos por clase aumente considerablemente, o que las becas y ayudas hayan disminuido notablemente o que no se sustituya a los profesores en baja o jubilados. Por cierto, mientras que ha mantenido las ayudas a la Enseñanza concertada y privada.
Así es que, sin ningún pudor ni vergüenza, esta mujer –de la que se ha hablado para futura candidata a la presidencia de la C.A,M. por el Partido Popular— ha solicitado y se ha adjudicado 1100 euros para la guardería de su hija pequeña. Ella tiene tres hijas y está casada con Carlos Aragonés, quien fue jefe de gabinete de Aznar cuando fue presidente del gobierno y hoy es diputado en el Congreso, y ha tenido la cara dura de solicitar y aceptar una ayuda por tener tres hijas, a pesar de que sus ingresos familiares son superiores a 125.000 euros netos anuales. ¿Hay derecho? Yo me lo guiso y yo me lo como: Doña Lucía Palomo. Es legal pero sin embargo es deleznable, inmoral y vergonzoso.
Resulta que se están reduciendo las becas y las ayudas, se están disminuyendo terriblemente las ayudas a los dependientes, a las asociaciones, a las ONG, y sin embargo ella recibe una ayuda importante de dinero público que se ha autoasignado.
Verdaderamente no existen palabras que puedan expresar tanta impunidad, tanta desvergüenza y tanta ignominia. Parece increíble que haya tanta insensibilidad en estos peperos incapaces de pensar en los demás y que sólo piensan en aquel famoso axioma de otro pepero mayor: “Estoy en política para forrarme”. Pues nada, guapa, ¡adelante! que todo el monte es orégano y como te votan...
Salud y República
25 junio 2013
Ni Rajoy ni Aznar llegaban al 6,5
Mientras el ínclito camorrista y provocador ministro de los ricos, Wert, sigue insistiendo en la necesidad de que las becas en la Universidad se den sólo a los que obtienen un 6,5, sabemos que de terminar así, con ese corte, habría 350.000 estudiantes que no podrían obtener becas a pesar de haber aprobado y por lo tanto tendrían que dejar los estudios universitarios.
Y es que este ministro tramposo nos toma por gilipollas. Tratando de hablar de excelencia lo que está haciendo es que los estudiantes con menos recursos, los más pobres, aunque aprueben, si su nota media no llega al 6,5 se quedaran compuestos y sin becas. Porque no es una cuestión de excelencia, es simple y llanamente una cuestión de mantener a los estudiantes más desfavorecidos lejos de la Universidad.
La cosa está más clara que el caldo de un asilo. Si un estudiante con recursos saca un 5 de media, o sea en todas las asignaturas, no tendría problemas para pasar de curso, bastaría que pagara y seguiría sin problemas. Y en caso de suspender siempre tendría la posibilidad de marcharse a una Universidad privada, donde son más generosos con las calificaciones y donde lo interesante es hacer negocio por encima de todo.
Así de fácil, este filtro provocador en las becas no es sino un afán crear una grave discriminación por cuestiones económicas, de dejar que sólo estudien los pobres muy listos y los ricos. Porque no es una cuestión de excelencia, para ello hay otros premios muy importantes, además de las becas, como son las matrículas gratuitas o los premios extraordinarios de fin de carrera.
Así es que no nos vengan con cuentos. El estudiante pobre ya tiene graves problemas para pagar la matrícula –muchos de ellos han de trabajar para poder hacerlo--, cuyo coste se ha triplicado, como para que también se le exija un mínimo muy por encima del aprobado. ¡Basta! Que nadie tenga dudas, esta medida es ideológica y sectaria.
Para demostrarlo basta con ver cómo ‘grandes políticos’, de haber necesitado becas en estos tiempos, no habrían podido estudiar si hubieran pertenecido a familias humildes. Y sin embargo, ahí están.
Me refiero, por ejemplo, a Mariano Rajoy, cuyas notas que hoy he descubierto en Twitter, le dejan con una media de 5,1 (es verdad que unos años antes de iniciar la Universidad) y como vemos tiene dos deficientes, en Lengua y en Geografía e Historia, mientras que destaca –¡con un 6!— en Formación Religiosa y Gimnasia. Una joyita que prometía y cuyo gobierno mantiene lo del 6,5, cuando él seguramente no habría podido ir a la Universidad si hubiera nacido en una familia con menos recursos.
Para completarlo tenemos las notas de Aznar, otro que tal baila, y estas son de Preuniversitario, el año anterior a la Universidad. Pues bien, el gerifalte que nos metió en la guerra de Irak y que hinchó la burbuja inmobiliaria se quedo en una nota media del 6,4, hoy no podría haber pedido una beca.
Pero no se preocupen, los don son de familia ilustre burguesa con medios, adinerada, y para ellos no ha habido problemas. Ellos han podido llegar y lejos, gracias a sus recursos propios. Lástima que lo del 6,5 no hubiera estado instalado, entonces, también para los ricos. De la que nos habríamos librado. ¡Que dos presidentes nos habríamos perdido!
Bueno, pues esos, los que no hubieran podido y se favorecieron de su situación personal, de su cuna, ahora insisten en exigir lo que ellos no pudieron cumplir –llegar al 6,5-- y que, sin embargo, gracias a su monaguillo Wert, si no dan marcha atrás, van a dejar de estudiar.
Salud y República
05 junio 2013
Nuestros estudiantes, un ejemplo
Ayer se celebró un acto de reconocimiento al mérito de nuestros estudiantes: El premio fin de carrera de 2013, donde se premia a los estudiantes de las universidades públicas con notas más altas.
El acto fue presidido por el Ministro Wert. Y fue todo un espectáculo ejemplar. Muchos de estos estudiantes, los excelentes, aquellos a los que siempre hace referencia esa caterva pepera encabezada por este ministro de sonrisa falsa, se negaron a saludarle y le dejaron con la mano en el aire.
Una acción que les ennoblece, que les agiganta. Estos estudiantes con nota media por encima de 9 han estado a la altura, han sabido actuar en el momento oportuno. Estoy seguro de que a este innoble ministro no se le olvidará este acto.
Observen sobre todo desde el segundo 55 al final, donde se ve que el ministro Wert quiere dar el diploma y la mano a un estudiante que va con traje –debe pensar, uno de los míos—, y sin embargo se queda con la mano en el aire y con cara de panoli.
Esta tarde, en el programa ‘Más vale tarde’ de La Sexta acabo de ver a dos de estos estudiantes que de forma razonada han reconocido que lo hicieron, espontáneamente, para apoyar a la Enseñanza Pública, la misma que les ha llevado hasta donde están. Y, en vez de echarse flores, han querido acordarse y reconocer la labor de sus profesores –funcionarios públicos--, a los que han agradecido su formación, profesionalidad y esfuerzo.
A la vez, otra estudiante de los que no quisieron saludar al ínclito Wert, de nombre Yasmina, por teléfono, decía: “mi padre es barrendero, mi madre limpiadora, y si no hubiera sido porque la Universidad tiene unos precios asequibles no habría podido estudiar. Ahora no podría hacerlo.
Las tasas universitarias se han triplicado, las becas han disminuido y ahí está Wert queriendo encima que sus víctimas reconozcan ‘su labor’, él, precisamente su verdugo.
Hoy, escribo emocionado porque estoy seguro de que este país tiene que tener futuro con estos jóvenes, si es que, por desgracia, no terminan siendo víctimas de lo que la Ministra del Rocío ha llamado “movilidad exterior” y no es sino un éxodo obligado, ruinoso, injusto y desvergonzado para nuestro país.
¡Bien por estos estudiantes!, que habiendo terminado su carrera con magníficos resultados, se han solidarizado con otros que no podrán estudiar en el futuro debido a las reformas y recortes en la Enseñanza Pública, porque desde ahora, así lo decía uno de ellos, estudiarán los que tengan y no los que quieran.
Gracias, sois lo mejor de esta sociedad dormida, vosotros con estos actos espontáneos –no había nada preparado de antemano— demostráis que aunque no tengáis por desgracia el poder para cambiar esta reforma, tenéis dignidad y vergüenza, algo de lo que carecen los miembros de este gobierno y en concreto quienes encabezan este destrozo: Rajoy y Wert.
¡Que rectifiquen o se vayan!
Salud y República
