23 agosto 2017
“La culpa es de Ada Colau y sus bolardos”
18 agosto 2017
No tinc por
07 junio 2017
Atentados y elecciones en el Reino Unido
14 noviembre 2015
Viernes 13 ensangrentado en París
Da igual si fue casualidad o no elegir esa fecha de terror. Lo grave es el acontecimiento. Más de 160 muertos y decenas de heridos, algunos muy graves.
Asesinos dispuestos a morir, fanáticos que utilizan la religión como arma mortal. Capaces de suicidarse con tal de matar. La locura de la violencia encendida.
Hay dos ciudades que conozco relativamente bien –al margen de Madrid— y que me han creado adicción: Roma y París. Ciudades que necesito visitar cada cierto tiempo, aunque no lo haga con tanta frecuencia como desearía.
París es una ciudad que me da vida. Al volver a París, aumenta mi energía, la adrenalina sube, me siento más vital. El cielo, las calles, los monumentos, la historia, los museos, el Sena y sus puentes, sus barrios únicos, la vitalidad de su gente. Son tantas las cosas que me gustan que me agradaría disfrutarlas más a menudo. Pero París también es una ciudad con grandes desigualdades, donde gran parte de la población árabe, los jóvenes también, se sienten discriminados, ciudadanos de tercera, y capaces de perder la razón.
Hoy París tiene el cielo y el suelo rojo. Y el aire. Sangre por todos lados. Un atentado provocado por locos. Gente desarraigada, gente despechada, fanáticos criminales, unidos por el odio y la venganza. Hoy París nos duele. Pero París es sólo un punto, el objetivo es todo el mundo occidental.
Y no sólo hay unos culpables en estos actos criminales. Alguien empezó esto. La última etapa de esta terrible historia empieza con una foto en una isla portuguesa. Allí, tres capos, investidos con la mentira y la desvergüenza, decidieron destapar la inestabilidad en la región más frágil del mundo. Y, después vino lo que ha venido.
Tres locos fanáticos decidieron buscar excusas para desatar la violencia, para declarar la guerra, para invadir estados, para desarrollar el mercado de armas. El islamismo atacado, se creció y reaccionó enloquecido con más violencia, la que hoy todavía estamos viviendo, la que amenaza y mañana volverá a atacar.
¿Quién para esto? Difícil. No veo la solución. Cuando la gente enloquece, y el ISIS es una organización enloquecida, puede ocurrir todo. Cuando los terroristas están dispuestos a morir por un ideal cumpliendo misiones criminales, no hay casi nada que hacer. Es inútil. Se pueden poner escudos para protegernos, se pueden dificultar sus criminales acciones, pero no nos engañemos, la locura está por encima de estos obstáculos.
Las soluciones son políticas. Se debería empezar por pedir perdón. Pero claro, ya han visto cuál ha sido la reacción de Aznar, que todavía cree que hizo bien. Sólo con una declaración de perdón y con la creación de una mesa de la paz, donde estén todos los actores presentes, será posible alcanzar acuerdos. Pero, ¡es tan difícil, cuando en los dos bandos hay locos!
La realidad es que hoy París está roto y se ha teñido de rojo. Y la consternación sólo sirve para recrearnos en la tristeza. Llegará el olvido, como ha ocurrido con otros actos semejantes. Volverá la luz, quedarán los muertos enterrados y sólo nos los recordarán las víctimas directas del episodio. Pero olvidar es un agravio, porque desgraciadamente, se ha quedado mucha gente inocente en el camino, porque además mañana puede ocurrir otro suceso similar que nos lo recuerde. Hay que ponerse a solucionar el problema. No sirve sólo llorar. Mañana tiene que volver a salir el sol. Mañana tienen que estar disipadas las amenazas.
Hoy todos somos parisinos y estamos en la Place du Tertre cantando el himno más bello, La Marsellesa, como signo de libertad y solidaridad. Y París, con su enorme cicatriz, ha de servirnos para que comience una nueva etapa de cordura, de diálogo, de búsqueda de soluciones. No hay otra.
Salud y República
07 julio 2014
Víctimas de primera, segunda y tercera
Hace ya unos cuantos años, en Renfe había tres clases que separaban por categorías a los pasajeros. La clase primera que era la pera. Yo recuerdo que la veía con pura envidia desde el andén, con unos asientos mullidos y con respaldo comodísimo. Luego estaba la segunda –tampoco monté nunca en esta clase—, y era de asientos enfrentados y respaldo de tela con espacios para poder estirar las piernas. Y, por fin, estaba la clase tercera, la que siempre utilicé. Eran asientos y respaldos de madera, listones unidos y corridos, de los que había que levantarse para poder despertar los glúteos, para calmar la molestia y dolor que dichos listones te provocaban en la espalda.
Pues bien, en las víctimas del terrorismo también hay clases. Por desgracia el dolor es el mismo o parecido en todas ellas, el sufrimiento provocado por muertes, heridos, vejaciones o torturas es muy similar. No lo es el tratamiento que desde las instancias estatales se les da.
Aquí, cuando se habla de víctimas, de su sufrimiento, de su desgracia, también de darles ayudas, casi siempre se refieren a las de ETA. Más de 800 muertos y miles de heridos por culpa de una organización terrorista que ha entendido que se podía amedrentar al Estado, asesinando, desde el terror y la ignominia. Son las víctimas de primera categoría en este país. Dentro de su dolor, el Estado se ha preocupado por ellas, las ha ayudado, las ha cuidado y siempre se ha encontrado al su lado.
Pero hay otras víctimas, Por ejemplo, las víctimas del terrorismo del 11-M, esas que han sido menospreciadas, si no despreciadas, por la Administración madrileña y han sido minusvalorada por los gobiernos peperos, porque piensan que el acontecimiento del 11-M provocó la pérdida del poder en la elecciones de 2004, como si ellas hubieran tenido la culpa. Se las reconoce pero con matices y reticencias, y son tratadas como víctimas de segundo grado, como si el daño del terrorismo yihadista en este caso, no tuviera la importancia que el etarra. De hecho en el homenaje a las víctimas del terrorismo, hace días en el congreso, la presidenta de la Fundación –Mari Mar Blanco, ligada al PP— sólo mencionó a las víctimas de ETA, olvidándose de las del 11-M.
Por último, están las víctimas franquistas. De tercera clase. Víctimas de un Estado terrorista totalitario, capaz de matar, torturar, violar y vejar a ciudadanos por el mero hecho de haber defendido el orden establecido y no estar de acuerdo con ese golpe de estado canalla. A esta víctimas no sólo no se las reconoce ni se las ha pedido perdón en nombre de aquella España cruel y desalmada, sino que son ignoradas por el PP, queriendo ser borradas de la historia, cambiando la verdad, no reconociendo a las víctimas y poniendo obstáculos para hacer una posible justicia con ellos. Y quedan pocas, muy pocas, por lo que debería ser más urgente, sin que por ello este Estado mueva ficha, reconozca su dolor y les homenajee.
Hoy leo con emoción cómo una víctima narraba como en el 36 su padre fue tiroteado en las piernas y quemado vivo. Bel Antich tenía cinco años. Cuando se llevaron a su padre, él le prometió comprarle un vestido y nunca más lo vio. Esta anciana de 83 años, por desgracia, se irá de este mundo sin que nadie le haya pedido excusas, ni haya intentado reconocer su dolor –sólo el juez Garzón lo intentó, y la jueza argentina María Servini ha conseguido instruir una causa contra el franquismo—, y obteniendo como única respuesta el desprecio, el olvido y la manipulación.
VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN para las víctimas franquistas
Salud y República
12 marzo 2011
Pilar Manjón y la conspiranoia
Tuve la ocasión de conocer a Pilar hará unos tres años. Allá, cerca del local de su Asociación, disfrutamos de una cerveza juntos. Ya hablé de ello aquí, me produjo una impresión muy positiva. Una mujer muy marcada por la muerte de su hijo Daniel. Una mujer valiente que, al frente de la Asociación de Víctimas del 11-M, ha combatido buscando justicia y reparación para los 192 muertos de ese fatídico día.
Amable, dulce, triste y siempre preocupada por mantener la verdad, la única verdad existente, la que después ha avalado ese macrojuicio, la que debería haber enterrado esa conspiranoia tremenda que mantienen todavía gran parte de la derecha política y mediática con la que juega el PP, sin importarle lo que hay detrás, de acuerdo a sus intereses electoralistas.
En aquel momento, y me consta que tiempo después también, recibía insultos y amenazas, y el Ministerio del Interior la protegía con un acompañante que no se separaba de ella. Curioso pensar que todo su delito era querer honrar la memoria de su hijo, asesinado, y querer encontrar a sus asesinos. Por contra, me hizo ver alguno de los mensajes que recibía: “Ojalá te mueras, puta llorona” o “Lástima que no fueras tú también en el tren, etarra”, ejemplos del cariño que desprendían.
Me contó que después de varios años, todavía no había recibido ni un euro de la Comunidad de Madrid, mientras que la AVT era cuidada como oro en paño. Desde el PP, sin duda, se la despreciaba y se la desprecia por ser víctima de un atentado que, según ellos, les costó perder las elecciones del 2004 y por no defender sus elecubrantes tesis.
Hoy, después de siete años, todavía persiste esta gentuza en mantener una conspiranoia que no tiene sentido, que debería estar cerrada, si no fuera porque sirve al PP para mantener esa división y guerracivilismo que tanto le gusta.
Ayer oí decir a Pilar Manjón que el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, había comparado a su asociación con las putas de Montera, y se le saltaban las lágrimas.
Pilar no gastes ni una lágrima con esta gentuza. No se lo merece. Gente miserable incapaz de sentimientos dignos, que se mueve sólo por intereses políticos espurios. Esa herida no se va a cerrar, Pilar, hasta que consigan reconquistar su España, y vean vengada su afrenta. La de mentir a todo el pueblo diciendo que era ETA, sólo por cuestiones electorales y por salvar la foto de las Azores..
Y no, no llores, que ser puta en Montera es mucho más digno que ser político o periodista mentiroso, rastrero, insensible y canalla.
Salud y República
13 enero 2011
El ‘Tea Party’ y el ‘Carajillo Party’
El atentado de Tucson en USA, que se han llevado por delante seis personas, dejando varios heridos graves, entre los que se encuentra la congresista demócrata Giffords, ha hecho que el mundo mire hacia ese país y busque responsabilidad en quien, día sí y día también está provocando tensión, entre el ‘Tea Party’. Esos republicanos que se encuentran al extremo derecho de la cuerda, y van tirando de ella, provocando roces que pueden hacer que se rompa.
Sería fácil acusar a estos provocadores de hablar demasiado, de amenazar, ahí está su líder, Sarah Palin, que no sólo no se disculpa, sino que además sigue provocando cuando utiliza un término judio, sabiendo que el móvil del atentado era la congresista, por cierto,de esa religión.
Pero poco les importa, ellos están poseídos por su dios y su bandera y protegidos de la especie humana, del populacho. Su bandera y su dios les hace inmunes y les da el derecho de poner en la picota a quién sea, con los argumentos que sean; basta con que no piensen igual que ellos.
La versión española del ‘Tea Party’ está que lo tira. Todos los síntomas nos dicen que están sacando la cabeza para mostrarse de cuerpo entero. Son los chicos y chicas peperas del ‘Carajillo Party’
Y sí, también estos están crecidos. Ellos tienen también su dios y su bandera y su lema, ya saben: Santiago y cierra España. Ahí les tienen, haciendo de las suyas, al margen del mismo partido popular y poniendo en jaque a los chicos de Génova.
Empezando por el expresidente Aznar, que en cuanto puede suelta una de las suyas y deja con el culo al aire a su elegido Rajoy. Y qué decir del muy “ilustre” Mayor Oreja, el único que cedió ante ETA, en su momento, y ahora cual horoscopero de tercera ve y vaticina conspiraciones, de una gravedad extrema, entre ETA y el gobierno –sin aportar ninguna prueba--, mientras desde Génova se apoya la política del ejecutivo socialista.
Y qué comentar de la lideresa Aguirre, quien siempre va a su rollo y no se atiene a disciplina alguna. La última ha sido el apoyo explícito que ha hecho a su amigo el duro Álvarez-Cascos, a pesar de las órdenes de Génova, que le han dejado compuesto y sin candidatura pepera en Asturias.
No sé quién es más contrincante del PP, en estos momentos, si un gobierno desbocado que para salvar una crisis no hace sino aplicar medidas contra su base social, o un ‘Carajillo Party’ que juega sus cartas sin acompañar al mismo palo a su partido. Y es que la derecha extrema y casposa se está creciendo, sabedora de que el momento de crisis es bueno para sacar pecho, sin importarles que sus compañeros de partido tengan que pasar el día justificándoles y tratando de obviar sus propias acciones.
Que en el PP haya un grupo extremista como éste, es un palo en la rueda de Mariano Rajoy lanzado a toda velocidad, pero también, lo puede ser para este país, si estos chicos y chicas del carajillo-party, ganaran la partida dentro del partido. En Madrid, la Sarah Palin de nuestro ‘Carajillo Party’, Esperanza Aguirre, está que se sale, con encuestas que le dan el 55% de los votos, mientras sigue en su campaña continua del desmantelamiento de lo público.
Y uno que es madrileño, cada vez se ve más alejado de este ganado, capaz de cualquier cosa para mantener el poder, incluido corruptelas, escuchas, mentiras y falsas apariencias. Mientras, el PSOE no parece despertar y no se termina de encontrar a Izquierda Unida.
Nadie parece darse cuenta de la gravedad del caso. Madrid, si vuelve a ganar la lideresa, se puede convertir en el bastión de estos extremistas, y llegar a ser el primer territorio neoliberal del Estado, donde el que no tenga para pagárselo, al igual que ocurre en USA, no tendrá Sanidad ni Enseñanza. Donde el Estado del bienestar sea algo que fue y que difícilmente volverá. Donde añoremos tiempos como los de hoy, que ya es decir.
Salud y República



