En plena
crisis, cuando el que más y el que menos apenas podía sobrevivir, los bancos casi
no pagaban a Hacienda. Nos subieron los impuestos, tuvimos que rescatar bancos,
nos recortaron abundantemente el Estado del Bienestar; y, sin embargo, los
bancos tuvieron grandes beneficios sin pagar casi impuestos.
Es más, en
algún caso –el del banco más importante de España: el Banco de Santander--, la
cuenta impositiva les salía negativa. Así, entre 2013 y 2016, declarando casi
16.000 millones de euros de beneficios, este banco pidió una devolución de
2.500 millones del Impuesto de Sociedades. ¡Son las cosas del querer! Ese amor
que se tienen gobierno y grandes empresas. Mientras que a nosotros nos
machacaron, resulta que los banqueros y grandes empresarios se hacían de oro,
durante la crisis, y mientras que el tipo medio de impuesto del IRPF de los
trabajadores ha sido y es de un 25%, las empresas han pagado durante los
últimos años menos del 7%. Esto es lo que se llama Justicia, vamos que ‘somos
iguales todos ante la ley’.
Y es que
mientras que a usted y a mí, nuestra querida Hacienda nos hace pagar antes de
hacer la declaración, restándonos el impuesto del salario o la pensión, a los
bancos y a las grandes empresas les permiten una serie de triquiñuelas que
hacen que paguen la cuarta parte de lo que pagamos nosotros. Y además se
escandalizan cuando alguien sugiere que tienen que pagar más.
No es que
me parezca bien lo que Unidos Podemos trata de llevar como condiciones de un
posible pacto con el PSOE para aprobar el techo de gastos; me parece lo mínimo
exigible. Y es que se trata de poder tener más recursos, aumentando impuestos a
los que más tienen y menos pagan, para poder recuperar prestaciones que han
desaparecido o han sido recortadas, durante la crisis, al Estado del Bienestar.
Y cunde la
alarma entre los liberales y la derecha recalcitrante. Cuando oyen que los
suyos –o sea los poderosos— pueden pagar más, se ponen a parir. Esta es la
cuestión. Es un tema ideológico, la derecha, C’s y el PP, defienden a los
suyos, y no cabe la menor duda de que los suyos son los que más tienen.
Tanto que
se les llena la boca en defensa de la Unión Europea, y tanto que les gustan las
comparaciones cuando les conviene, deberían saber –seguro que lo saben, pero
juegan a hacerse los idiotas— que los impuestos en España suponen el 37,9% del
PIB, mientras que en la media de la UE es del 46%. O sea que pagamos menos
impuestos que casi nadie, un 8% menos que la media europea. Por lo que, si
queremos conseguir un país con un Estado del Bienestar aceptable, debemos
obtener más ingresos, y estos sólo pueden venir de los más poderosos, de los
que menos han contribuido a soportar la crisis.
Por eso…
·
Crear
un impuesto para los bancos –que tanto se han beneficiado durante la crisis—
·
Hacer
que las grandes empresas contribuyan de forma efectiva, como mínimo con el 15%
(no como ahora que no llega al 7% lo que pagan)
·
Eliminar
las SICAV, que con trampas y triquiñuelas, consiguen pagar sólo el 1% de
impuestos
·
Crear
un impuesto mínimo adicional al diesel (yo preferiría que hubiera un impuesto a
los coches nuevos que utilizan gasoil y no subir el precio del este carburante
de forma general)
·
Subir
el IRPF a las rentas superiores a partir de 60.000 euros anuales --yo entiendo
que ese límite se puede subir (empezar en 80.000) y hacer escalas posteriores
que vayan aumentando el porcentaje de pago del IRPF hasta un 50%--
…no parece
que sean medidas tan radicales, y sin embargo pueden aumentar los ingresos en
unos 10.000 millones y con ello evitar recortes y conseguir revertir parte de
lo perdido en estos últimos años.
Y si a esto le sumamos una buena política contra el fraude y los paraísos fiscales...
Salud y
República



















