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30 agosto 2020

¿Dónde está JuanCar? ¡En los Emiratos Árabes!

 Y apareció. Después de dos semanas de silencio, ya sabemos dónde ha ido. Eso sí, no sabemos si será un destino provisional o definitivo, aunque sí conocemos que esta nueva aventura del monarca fugado cuesta todos los días, en una suite presidencial de un hotel de máximo lujo, 11.000 euros. Una propinilla.

Se fugó, sin devolver la pasta y sin decir ni pío. Eso sí, se ha confinado en un sitio ‘horrible’, lejos de su familia y de su gente (léase irónicamente).

Pues sí, se encuentra en un lugar execrable. Mucho sol, mucha arena y mucho cemento y cristal. Un castigo demasiado cruel para un hombre cuya única culpa –presuntamente, claro-- es haber distraído unas decenas de millones de euros. Una minucia.


Una estancia como decíamos en una humilde morada. Una habitación del hotel Emirates Palace –uno de los cinco mejores hoteles del mundo--, donde el pobre seguramente no tiene mucho que hacer, salvo jugar al tenis o al golf, nadar, montar en bici o caminar por las 90 hectáreas de la finca. Y, si su estado físico no se lo permite, siempre puede jugar al bridge o al cinquillo con su escolta y el mayordomo que el hotel pone al servicio de cada huésped de alto nivel. Aunque suponemos que pasará gran parte de su tiempo tratando de recuperar todo el dinero que según Corina tiene en varias cuentas corrientes por todo el mundo.

Como puede apreciarse, el pobre, lo pasará fatal. Por cierto, que las malas lenguas dicen que también sirven muchachas que pasan del hiyad al desnudo integral. La prohibición de la prostitución es simplemente un gesto y las autoridades hacen la vista gorda para ayudar al turismo rico, que como todos sabemos, tienen aspiraciones sexuales y dinero para aumentar la riqueza del país. Un país autocrático donde los derechos humanos no se respetan, donde la mujer es un artículo de cuarta categoría y donde, por ejemplo, es legal la poligamia.

Pues bien, huido y desterrado, se ha salido con la suya. Ahora se encuentra en un país donde el rey y el príncipe son sus amigos, donde le ríen sus gracias aunque sean delito, donde está rodeado de países amigos como Arabia Saudita, y lejos de España. Ya verán cómo si le citen judicialmente no vendrá, como mucho le veremos por Internet.

Podría haber elegido un sitio más cercano, pero ¿para qué? Estar lejos de donde presuntamente se ha cometido un delito es conveniente. Además, cerca siempre estaría más a tiro de las autoridades judiciales suizas y españolas. Así es que, entre Portugal y Emiratos, ha elegido lo mejor para sus intereses.

Su inmunidad y su impunidad es de lo más elocuente. No sólo se ha ido sin devolver un euro, es que además alguien tiene que explicar cuánto nos está costando la broma. Hablo del viaje, del hotel, de los escoltas, de los gastos de este presunto delincuente. Y nos toman el pelo diciendo que no recibe nada del presupuesto de la Casa Real. Pues ya me dirán de donde saca fondos.

Porque estamos casi en la ruina por la pandemia, pero ahí están el PP y el PSOE sin decir ni pío y recordando las hazañas del emérito sin soltar una crítica sobre su denigrante comportamiento. Negando la posibilidad de llevarlo al parlamento e investigarlo. Aquí la pinza vuelve a su estado natural. Y ya está bien de la famosa excusa de que no es el momento, que no es prioritario. Nunca fue más necesario. Es el momento de ver qué quieren los ciudadanos, Monarquía o República. Lo que ocurre es que hay miedo. Ya sabemos que desde hace varios años no se hace esta pregunta en las encuestas del CIS, y no hace falta que nos digan por qué. ¡Miedo!

En fin un culebrón grave que se trata de encubrir por la gran mayoría de los partidos incluido el PSOE y por los medios de comunicación, incluidos algunos que dicen ser de izquierdas, por su supuesto ‘heroismo’ durante la transición y el golpe del 23F.

Independientemente de que no crea en ese liderazgo durante la transición –lo que hizo Juan Carlos fue adaptarse a lo que había en Europa y asegurarse su puesto por mucho tiempo-- y su comportamiento contra el golpe de Estado el 23F –sólo actuó y habló cuando el golpe había perdido su fuerza, sin que conozcamos qué hizo y qué pensaba durante toda la noche--, no se puede salvar los delitos cometidos por un posible delincuente, aunque supuestamente hubiera actuado bien con anterioridad. Y es que nuestra Justicia deja mucho que desear. Menos mal que la Justicia suiza le ha marcado el rumbo y le ha obligado a obrar en consecuencia.

Es hora de decidir cómo queremos que sea nuestra Jefatura del Estado. Es hora de que los Borbones dejen de hacer borbonadas y de que podamos votar al Jefe del Estado. Todo por bien de la democracia.

Salud y República

05 agosto 2020

Hoy, vuelven a resucitar mis Trece Rosas

Sí, ya sé, hoy cinco de agosto es la fecha en la que asesinaron a las Trece Rosas. Y, sin embargo, hoy vuelven a nacer en la memoria de la gente honrada que cree en la Justicia, la Verdad, la Reparación y la República.

Mientras que el Emérito huye para tratar de salvarse de la quema, hoy se cumplen ochenta y un años del asesinato de las Trece Rosas. Este asesinato tan injusto, impúdico y cruel como ilegal y vengativo se cometía en la cárcel de Ventas. Trece jóvenes morían por un único delito: ser rojas. Pertenecer a las Juventudes Socialistas Unificadas o al PCE.

Un episodio que muchos tratan de tapar, mientras que otros tratamos de recordar. Fue uno de los delitos que cometieron los asesinos franquistas –ascendientes de los que se recrean diciendo que estas jóvenes eran violadoras, torturadoras, etc.-- de la ‘Victoria’. Y lo hacen con un odio inmerecido y sin el menor pudor, a sabiendas de que ante tales mentiras, son impunes.

A este retazo de nuestra historia se le ha tratado de quitar importancia por las instituciones democráticas. Lo que dice mucho del nivel de nuestra democracia. Franco nos ganó la guerra, pero lo que es más grave, viendo y repasando nuestra historia reciente vemos que, en muchas cuestiones, la sigue ganando, como el Cid, después de muerto.


Fue mi madre quien me contó esta historia. Ella estaba allí en la cárcel y pude ser una de ellas, puesto que su delito era el mismo. A menudo, a partir de los setenta, empezó a narrarnos episodios que sufrió durante la guerra y la posguerra, antes sólo el silencio por miedo. Y la de las Trece Rosas era su historia preferida.

Carmen, mi madre, había sufrido prisión, torturas, escarnio. Sin embargo, nada le emocionaba más que hablar de estas trece jóvenes, de las que pudo formar parte. Y contaba emocionada como hicieron el paseíllo triunfal que las conducía a su muerte. Gritaban, pidiendo venganza, dando vivas a la República, recordando su inocencia, mientras que las rejas que formaban el pasillo servían a las otras reclusas, que utilizaban sus cucharas y platos como elementos de percusión, como homenaje a las jóvenes y oprobio a los criminales fascistas.

Carmen Almazán murió hace quince años y, sin embargo, hoy parece que la estoy viendo comentando este lamentable hecho, con emoción y lágrimas en los ojos. Y veo un pasillo largo con suelo y techo de cemento, y márgenes con puertas y rejas que circundaban trece vidas jóvenes aclamadas, desfilando con dignidad.

Así es la vida, unos huyen para no soportar sus desvergonzadas y corruptas maniobras, entre aplausos de la derecha política y mediática, mientras que otras murieron sin razón y esperan todavía un reconocimiento. Porque la justicia y la ignominia, lo diga quién lo diga, no es igual para todos. Aquí quedan las Trece Rosas que hoy vuelven a resucitar:

Carmen Barrero Aguado. 20 años. Modista. Militante del PCE.

Martina Barroso García. 24 años. Modista. Miembro de las JSU de Chamartín.

Blanca Brisac Vázquez. 29 años. Pianista. Detenida por relacionarse con un músico del PCE.

Pilar Bueno Ibáñez. 27 años. Modista. Militante del PCE.

Julia Conesa Conesa. 19 años. Modista. Militante de las JSU.

Adelina García Casillas. 19 años. Activista. Militante de las JSU.

Elena Gil Olaya. 20 años. Activista. Militante de las JSU

Virtudes González García. 18 años. Modista. Militante de las JSU.

Ana López Gallego. 21 años. Modista. Militante de las JSU.

Joaquina López Laffite. 23 años. Secretaria. Militante de las JSU.

Dionisia Manzanero Salas. 20 años. Modista. Militante del PCE.

Victoria Muñoz García. 18 años. Activista. Militante de las JSU.

Luisa Rodríguez de la Fuente. 18 años. Sastre. Militante de las JSU.

Ojalá que un día se celebre esta fecha como una onomástica, y su falso juicio quede anulado y sustituido por la Verdad, la Justicia y la Reparación.


Salud y República


05 julio 2020

La inviolabilidad perversa del Jefe del Estado


La monarquía borbónica sigue siendo dueña y señora de la Jefatura del Estado, a pesar de que los reyes de este país, por lo menos hasta Juan Carlos I, han demostrado lo mucho que esta institución ha servido a sus intereses. Sus históricos abusos de poder y sus ‘beneficios extraordinarios’ llenan nuestra historia de inmundicia y de injusticias.

La monarquía, institución antidemocrática y anacrónica, debería basar su prestigio y su existencia en la práctica ética del poder. Lo que invalida a este rey emérito, que empezó siendo nombrado por un dictador genocida, y que ha sido capaz de hacerse millonario de forma delictiva, de rodearse de amantes para humillación de su esposa, y de matar elefantes y presumir de esas infames cacerías, entre otras menudencias.

Pues bien, le han vuelto a pillar en otra gorda, y van… Y es que ahora entendemos muy bien aquello de sentirse hermanado con el rey de Arabia Saudita. Es lo que tiene conseguir millones en concepto de comisiones. Nada menos que 100 millones de dólares por sus gestiones en la contratación del AVE por el país árabe.

Pero claro, como la Constitución otorga inviolabilidad al Jefe del Estado y el delito lo cometió cuando era rey, no se le puede juzgar, a pesar de tener pruebas de que esto ha ocurrido. Lo único que se está haciendo --gracias al empuje de la Justicia suiza también se investiga en España-- es investigar el blanqueo del dinero y el delito fiscal que se puede haber producido desde que abdicó como Jefe de Estado.

Una clara demostración de que ‘la Justicia es igual para todos’, mantra que han repetido, desde la Casa Real, la derecha política y social, los medios afines y la izquierda descafeinada –el PSOE, que se atreve a denominarse partido republicano--, a sabiendas de que no es cierto. Véase la sentencia del caso NOOS, donde la infanta salió entre vítores y su marido cargo con penas mínimas.

Pues bien, el rey Felipe ha querido reaccionar ante la ignominia paterna pero lo ha hecho de forma débil, sin consistencia. Con acciones cobardes que pretenden más actuar como escaparate sin atacar el fondo de la cuestión. Demostrando, una vez más, que este rey que tanto daño hizo a la democracia con el discurso del 3 de octubre de 2017, no está a la altura de su cargo.

Renunciar a la herencia sólo es posible cuando se haga efectivo el testamento, una vez haya fallecido su padre. Hacerlo antes no tiene ningún valor jurídico.

A lo que tiene que renunciar Felipe VI es a la inviolabilidad, si de verdad quiere que la justicia sea igual para todos, como su padre (aunque ya hemos visto lo igual que es) y él mismo han repetido en diversas ocasiones. Y así demostrar que el que la hace la paga, sea quien sea.

El hecho de castigar a su padre quitándole la parte que le asigna del presupuesto de la Casa Real (195.000 euros anuales) sólo podría ser válido si esa cantidad volviera al Estado, reduciéndola del presupuesto global. Si no, lo que ocurre es que Felipe VI cuenta con esa cantidad de más, para distribuirla como quiera.

El emérito debería empezar por devolver los 100 millones de dólares de su comisión por el AVE en Arabia Saudita, cerrar sus cuentas en paraísos fiscales y marcharse fuera de este país, al que presuntamente ha robado de forma indigna. Ya está bien de adjudicarle méritos en la transición. Juan Carlos hizo lo único que podía hacer, cambiarse de bando y pasar del franquismo a la democracia consentida, de forma obligada, puesto que era la forma de conseguir la poltrona de la Jefatura del Estado y de no enfrentarse con los tiempos que corrían, donde España era una de las pocas excepciones donde no había democracia en Europa.

Pero claro, aquí sigue el emérito aguantando mecha y riéndose de todos los españoles, a los que no rinde cuenta y a los que ha vacilado y robado, presuntamente. Un rey modelo al que la derecha apoya sin reparo y el PSOE defiende de forma vergonzosa, negándose a que se le investigue en el Parlamento y pasando página, poniéndose de perfil.

La única solución es la que queremos muchos. La sustitución de esta monarquía corrupta por la tercera república. Por cierto, el Sr. Tejanos debería, de una vez por todas, incluir preguntas sobre la aceptación de la monarquía en las investigaciones del CIS, y así utilizar medios públicos para saber qué es lo que prefieren los españoles. No hacerlo es una forma más de defender una institución con beneficios impropios en un Estado democrático y apoyar la falta de transparencia de una institución opaca.

Salud y República


18 agosto 2018

Catalunya no quiere al rey


Es obvio. Basta ver que todas las fuerzas parlamentarias en Catalunya, salvo PP y C’s –el PSC está entre Pinto y Valdemoro, como es habitual--, se reclaman republicanas, y son más del 60% (sin contar al PSC).

Pues bien, lo lógico es pensar que si el rey va a Catalunya puede encontrar reacciones en su contra. Al igual que hay ciudadanos que a su paso gritan: “Viva el rey”. Por lo tanto debería darse una normalidad a este hecho, siempre dentro del derecho a la libertad de expresión.

Cierto es que Ada Colau dio una lección digna de elogio. Pidió que el 17-A fuera el día de las víctimas y que las actitudes de todos, sobre todo de los partidos políticos, estuvieran encaminadas a dignificar a las víctimas del atentado magnicida.

Creo que la alcaldesa tenía razón pero, sin querer enmendarle la plana, también creo que el rey o cualquier político puede ser increpado, y que tal hecho entra dentro de su cargo, por cierto bastante bien pagado. Por lo que hacer de esta crítica, razón para defender al rey como si fuera un monarca medieval, como ha hecho la derecha centralista, es propio de un fanatismo y un seguidismo de tiempos lejanos.


El rey tiene derecho a ir a Catalunya, pero la gente tiene derecho a expresar su rechazo al monarca. Esto es democracia. Los tiempos de alabar a  personajes como dioses, incluidos los reyes, es algo pasado y más cuando hay motivos para ese rechazo.

El lamentable discurso del rey el tres de octubre pasado ha provocado esta situación. De aquellos polvos, estos lodos. En una situación tan crítica como la provocada el uno de octubre, cómo es posible soltar un discurso regio incapaz de buscar un consenso.

No hay nadie que piense que el rey tendría que haberse puesto del lado de los independentistas, eso era esperable. Defender la Constitución, según está, es defenderse a sí mismo, su jefatura de Estado. Ahora bien, de eso a soltar una letanía en contra de la mitad de los catalanes, sin hacer ninguna mención al diálogo y, sobre todo, sin acordarse de centenares de heridos de dos días antes, es propio de un personaje que destila odio y que está incumpliendo su misión como Jefe del Estado, tratar de tender puentes. Él los destruyó. Podía haber defendido lo mismo y haber buscado posibles encuentros y el recuerdo de las víctimas.

El rey debería haber recordado que el asunto se empezó a quebrar cuando Rajoy y sus muchachos rompieron la baraja llevando al Tribunal Constitucional amigo, un estatuto que había aprobado el parlamento nacional, el parlament catalán y los propios catalanes en referéndum. Y no digo que no haya habido errores graves por parte de nacionalistas después, pero ponerse sólo al lado de una parte, hace que la otra le vea como un enemigo.

En fin, nada de exagerar, la defensa que hacen desde Ciudadanos y Partido Popular al rey es más religiosa que otra cosa, basada en la fe. Y perdonen ustedes este país debería ser aconfesional y creer más en la libertad de expresión. Al menos eso dice esa Constitución que tanto aman algunos.

Salud y República

28 julio 2018

El emérito Juan Carlos sufre en silencio


¡Pobrecillo! ¡Qué tiempos aquellos en los que nadie podía criticar al Jefe del Estado! Ese Jefe de Estado que le nombró sucesor. Ese Caudillo que tanto hizo por él y por España.

Eso era vivir, hoy el pobre sufre. Entre críticas y maledicencias, el emérito no deja de padecer. Dicen que el otro día le dio un ataque de ansiedad. Y no es para menos. Resulta que una amante –sí, he dicho una amante--, una de tantas, le ha criticado profundamente. Con lo que él la amaba, con lo que él hizo por ella. ¡Ingratitud!

La puso una casita cerca de El Pardo, la nombró testaferro de lo rapiñado, la puso como propietaria –ficticia, claro— de su capital. Y resulta que así se lo paga.

Lo extraño es que no esté peor. A sus ochenta años se ve claramente criticado, como si fuera un ciudadano normal. ¿Dónde está aquello de la impunidad del Jefe del Estado? Ahora resulta que se le puede criticar y no pasa nada. Esto no es lo que era, no es lo que le dijo su maestro Franco: “Tú estás por encima de todo”.

Y es que le han dejado por los suelos. Que si tiene cuentas en Suiza, que si ha utilizado a su primo y a Corinna de testaferros. Que sí ha cobrado comisiones del AVE de Arabia Saudita.

Pues claro, ¿qué iba a hacer? Un rey no puede tener el dinero, aunque sea rapiñado, en un país inestable como España, la culpa no es suya. Vamos, si nos descuidamos casi nos hacen un corralito. Y, bueno, que eso le pase a los ciudadanos normales, vaya, pero al rey no, eso nunca. Lo mejor Suiza, que además aprovecha uno y esquía.

Colocar como testaferros a Corinna y a su primo es lo normal. ¿Desde cuándo unos dineros --obtenidos de forma, digamos, irregular-- pueden tener como titular al Jefe del Estado? ¿Acaso alguien cree que es tonto? Un poco raterillo vale, pero tonto…

Lo del AVE en Arabia Saudita es de oficio. Una obra que cuesta miles de millones y que ha sido adjudicada a España gracias a su ‘hermano de sangre’, bien merece una comisión. Sólo faltaba que nuestro emérito lo hubiera hecho gratis. ¡Pues eso!

Que malos tiempos corren para él. Ahora cuando sale dice que le miran con malos ojos, como si fuera un ladrón. Como será la cosa, que no ha querido participar en la Copa de Vela de este año, con lo que le gustan las regatas. Y, además, ya no va a la toma de posesión, de su amigo, el nuevo presidente de Colombia, Iván Duque. Todo le sale mal. ¡La que has liao, Corinna…!

¡Ay, si hubiera tenido ocasión! Ya le habría dicho a la traidora Corinna, su famosa frase: “¿Por qué no te callas?

La cosa parece seria. Ya desde 2015 el CIS no se atreve a preguntar si los ciudadanos prefieren una República o una Monarquía, por si las moscas –que como se sabe son republicanas--, y para más inri, ha aparecido un estudio, que parece serio, aquí, donde debilita toda esperanza de futuro para la Monarquía. La mayoría del pueblo español, un 64% está por hacer un referéndum sobre la Jefatura del Estado. Y el rey emérito obtiene una puntuación propia de un Rajoy cualquiera (un 3,2 sobre 10).

En fin, parece que corren malos tiempos para la lírica. Y, al margen de la cuestión ideológica papa-rey le ha dejado una tostada envenenada al niño Felipe. Claro que éste, le sigue los pasos, al menos en el tema catalán (imponer y no dialogar), y otorgando títulos nobiliarios tan dignos como el Ducado de Franco. ¡Ajjjj!

Y para que vean que no está sólo, que hay alguien que le ayuda, --a pesar de Corinna y de esta izquierda inquisitorial que no se le ocurre ni más ni menos que pedir una Comisión de Investigación en el Congreso— basta mirar al Congreso de los Diputados, donde lo adoran los grandes grupos parlamentarios como el Partido Popular, el PSOE o Ciudadanos. Todos ellos muy monárquicos, que son los que han entendido que el rey está por encima de la ley. ¡Fin de la cita!

Salud y República

17 julio 2018

El PSOE vuelve a las andadas


Ser de izquierdas no es una cuestión nominal. Ser republicano es algo más que llevar, de vez en cuando, una bandera tricolor. Son sentimientos que no se pueden ni se deben evitar y que hay que mantener siempre. No se puede estar nadando y guardando la ropa, soplando y absorbiendo. Dejar escondidos ciertos valores, para no utilizarlos, es de cobardes.

No quería hablar del gobierno del PSOE todavía, me hubiera gustado esperar los cien días primeros para hacerlo, y la verdad, hoy no puedo evitarlo. Hay sucesos graves que comentar. Es verdad que en estos días se han anunciado medidas dignas de un gobierno progresista, pero cuando el gobierno PSOE ha debido confirmar algunas de primera magnitud ha vuelto a las andadas. Ha actuado como siempre ha venido haciendo: alegando intereses de Estado y alineándose con el PP en asuntos transcendentales que dicen mucho de sus verdaderas intenciones.

Es alarmante –ya lo hacía el PP cuando estaba en el gobierno— anunciar medidas antes de la toma del poder y, lamentablemente, no cumplirlas. Esto es lo ocurrido con el anuncio de hacer pública la lista de defraudadores acogidos a la última amnistía fiscal. Pedro Sánchez se ha equivocado en algo fundamental. Ahora dice que no es legal dar el nombre de los amnistiados, cuando lo que no era legal, y así lo confirmó el Tribunal Constitucional, era la medida tomada por Montoro.

Hay algo que huele mal. ¿Por  qué se niega el PSOE, ahora que conoce la lista de los amnistiados, a hacerla pública? ¿Quién estará en esta lista? Hay quien dice que el rey emérito, otros dicen que algunos socialistas de postín. Lamentable mantener en secreto una lista de defraudadores a pesar de haber anunciado que la harían pública si llegaban al gobierno. Mentir es mentir, lo haga Agamenón o su porquero. ¿Por qué o por quién?

La otra cuestión importante es pretender pasar por alto las declaraciones efectuadas, en cinta, por la examante del rey Juan Carlos. Y es que ya han dicho que es una cosa del pasado –recuerdan lo que dice el PP cuando se pretende tratar de dignificar a las víctimas del franquismo— y que no afectan al rey actual.

Este gobierno socialista de boquilla, cuyas bases se llenan la boca de republicanismo, una vez más, demuestra pleitesía ante la figura del rey y no procederá en nada que pueda perjudicar a la Casa Real. Confunde la Monarquía con el Estado, y la defiende a muerte. De nuevo, vuelve a ponerse del lado del Partido Popular para salvar el culo al rey, sea como sea. Y lo que es más grave, se esconden detrás de una bandera republicana, para esconder las vergüenzas de un rey presuntamente corrupto. Nunca ven motivos para cuestionar la Monarquía. Vuelven a mentir cuando se declaran republicanos, hoy lo han demostrado. Ni tan siquiera un amago para quitar la inviolabilidad al rey y poder controlarle con el fin de que no vuelvan a producirse hechos análogos. El rey, para ellos, sigue siendo intocable.

Resulta que en este país todo el mundo está bajo la ley. Todo el mundo, incluidos los políticos elegidos en las urnas, menos la única institución que no es elegida, que viene dada por el color de la sangre y el dedazo de un dictador, es la única que no está sometida al imperio de la ley.

No, no es precisamente un buen comienzo. Tristemente, ante posibles medidas progresistas, que ya veremos si se cumplen –ya han dado marcha atrás en más de una--,  se han escapado dos oportunidades únicas para demostrar, verdaderamente, su progresismo. Ellos son así, prefieren en el caso del rey Juan Carlos y de la amnistía inconstitucional, alinearse con los de siempre y pasar por alto “las travesuras del rey corrupto” y dejar a los poderosos sepultados en la lista de la indecencia de Montoro, para que no salgan a la luz los nombres de defraudadores, que podrían ponerles a los pies de los caballos.

Ya han empezado a gritar junto al PP: ¡Por dios, por la patria y el rey!

Salud y República

11 julio 2018

Juan Carlos: un monarca de armas tomar


Ese rey ejemplar, ese hombre que ‘nos condujo a la democracia mediante una transición única’, ha demostrado ser un tipo execrable, capaz de actuar miserablemente en beneficio propio. Así lo dice su examante Corinna, que afirma que la utilizó, no por amor sino por intereses económicos, como testaferro.

No es una sorpresa, todo el mundo, de acuerdo con informaciones de medios solventes, se preguntaba cómo había obtenido la riqueza que se le achacaba al rey emérito. Todo eran suposiciones, hoy hay pruebas. Su examante Corinna lo ha desvelado ante la presión que sufre para que le devuelva esas posesiones a Juan Carlos, en una reunión con el comisario Villarejo –otro elemento, hoy en prisión— y el empresario Villalonga, en 2015.

Chanchullos en Marruecos y con Arabia Saudí, no nos sorprenden en absoluto. Recordamos los besos y abrazos que se daba con sus hermanos de sangre, sangre de color verde, de dólares. Un elemento capaz de matar elefantes, de defender a Franco, o de usar testaferros para obtener patrimonio personal, quién sabe a cambio de qué, por cierto, utilizando paraísos fiscales. ¡Vamos, una joyita de rey!
De izquierda a derecha: la reina Sofía, Gabriela de Saboya, Corinna zu Sayn-Wittgenstein, Juan Carlos I, Marta Gayà, Bárbara Rey y Olghina de Robilant.

Es lo que tiene no dar un palo al agua, y tener poder y tiempo para dedicarse a su propio interés. El pobre se aburría y con los medios del Estado –se ve que viajaba para sus asuntos particulares e ilegales, con aviones militares desde el aeropuerto de Torrejón, para no ser descubierto— dedicó sus esfuerzos en beneficiarse él, su familia y sus amantes.

Son dignas de escuchar las grabaciones de la Princesa Corinna –por cierto, peritadas y dadas como verdaderas--, donde se puede descubrir la calaña del ‘artífice de nuestra democracia’, como muchos dicen.

Una prueba irrefutable, por si existían dudas, de quién ha estado reinando en España durante 39 años. Hoy no es posible entender que esto pueda pasar. ¡Basta ya de impunidad! Y todavía hay quien dice que la cuestión de la Monarquía no es urgente ni importante.

Debe actuar la Fiscalía y Hacienda –veremos aquí la firmeza del PSOE— e investigarle. Además, se le debe llamar a declarar al Congreso para que nos aclare todo este tejemaneje. Si no, será otra prueba más de que en este país la Justicia no es igual para todos.

Por otra parte, hay que actuar para que esto no pueda volver a ocurrir. No esperemos que su hijo pueda volver a cometer estas tropelías. En primer lugar, hay que cambiar la Constitución para hacer desaparecer la inviolabilidad del Jefe del Estado. Hay que tomar medidas que permitan la transparencia y control en las cuentas y acciones del Jefe del Estado, evitando toda la opacidad actual. Es inevitable que Hacienda siga, en particular los movimientos del patrimonio de la Casa Real.

Y lo que es más importante. ¡Basta ya de cachondeo real! Es necesario que los españoles se manifiesten y voten en referéndum decisorio que forma de Estado prefieren: Monarquía o República. Que se ganen su sueldo, ¡que ya está bien de chupar del bote!

Salud y República

15 abril 2018

Ascensión Mendieta y la Memoria Histórica


Ayer se celebró en Rivas la proclamación de la III República Española (que no se asuste nadie, simbólicamente. Eso sí, con pasión y esperanza). Y se otorgaron los premios anuales del 14 de abril, organizados por Izquierda Unida, en su sexta edición. Una de las personas premiadas fue Ascensión Mendieta.

Ascensión es una mujer con noventa y dos años, dulce, cariñosa, tímida y aparentemente débil. Y digo aparentemente, porque basta conocer un poco la historia de su vida, para darse cuenta de que es fuerte, luchadora, tenaz y constante. Se ha pasado toda su vida buscando los restos de su padre. Luchando contra la dictadura primero y después contra esta democracia vil, incapaz, después de cuarenta años, de devolver la dignidad a aquellos que, por el mero hecho de ser defensores de la República, fueron torturados, asesinados y mal enterrados en cualquier lugar.

Contra esta gente insensible a las víctimas republicanas del franquismo, mientras que alzaba a los altares a las víctimas rebeldes franquistas, ha tenido que luchar y, con mucho esfuerzo y ayuda de su familia, de algún juez como Garzón, de una jueza argentina (María Servini), de alguna abogada como Ana Messuti, de la ARMH (Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica) ha conseguido, antes de irse para siempre, cumplir su mayor anhelo, poder recuperar los restos de su padre, el año pasado.

Es un hito singular, por desgracia. En este país, donde se ha dignificado, como debe ser, a las víctimas del terrorismo islámico y de ETA, los diversos gobiernos no han hecho –salvo algún esbozo mínimo en el caso del PSOE, como la ley de la Memoria Histórica, que sólo ha servido para cambiar algunos nombres franquistas de calles  y poco más—nada para honrar a las víctimas del genocidio franquista, sin ninguna duda, víctimas del terror como las otras. Pero claro, los herederos del franquismo, hoy dentro del PP, con el beneplácito del PSOE, que podría haber hecho mucho más en veintidós años de gobierno, nunca han estado por la reparación, se siguen considerando vencedores.

Ascensión Mendieta no sólo ha tenido que luchar sin que los distintos gobiernos hayan ayudado en algo, sino que ha tenido que, por desgracia, luchar contra los obstáculos que, sobre todo los gobiernos peperos, le han ido poniendo, utilizando el poder del Estado para impedir que pudiera encontrar los restos de su padre.
Ascensión Mendieta en Rivas el 14 de abril de 2018

Ayer fue un gran día en Rivas. Pudimos homenajear en nombre de todos los republicanos del Estado a una mujer ejemplar, cuyo principal objetivo vital ha sido recuperar los restos de su padre, asesinado por el mero hecho de ser rojo. Y podrá, como dijo ante la jueza Servini, llevarse a su tumba un hueso de su padre. Al honrar a Asunción, lo hemos hecho por extensión a todas las víctimas de este Estado insensible, que mantiene cerrada por odio la necesaria reparación.

Hoy España sigue siendo el segundo país del mundo –se dice pronto--, después de Camboya, en número de desaparecidos, mientras que este gobierno vengativo, insensible y despiadado va dejando que las ‘Asunción Mendieta’ que quedan, vayan muriendo sin conseguir enterrar con dignidad a su gente. Pero se equivocan si piensan que nos rendiremos, somos muchos, también de generaciones posteriores, los que, con el espíritu y el ejemplo que hemos aprendido de gente como Asunción, seguiremos luchando hasta que las víctimas del genocidio franquista consigan: Verdad, Justicia y Reparación.

Salud y República

28 diciembre 2017

La ley de la Memoria Histórica cumple 10 años de inacción

El pasado 26 de diciembre se cumplieron diez años de la ley de la Memoria Histórica. Una ley que al parecer de muchos –entre otros el que escribe— se quedó corta y que según peperos y otros derechistas fue demasiado lejos.

¿Y qué ha pasado en estos diez años? Poca cosa. Mientras que el timorato Zapatero trató de empezar a poner la ley en práctica, la llegada de Rajoy la ha dejado seca. Absolutamente a cero. Sin presupuesto, que no es sino una fórmula para incumplirla durante su presidencia. No se atrevió a derogarla, pero es lo que ha hecho de facto. Hoy, nos encontramos sin Verdad, sin Justicia y sin Reparación para esas víctimas de última categoría.

Orgulloso de tal hecho, Rajoy ha podido seguir actuando desvergonzadamente en contra de las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo, como heredero del mismo, obstaculizando la recuperación de los cuerpos, hoy en cunetas y en lugares indignos y desconocidos.

Una afrenta que muchos no perdonamos. Mientras que trata con un cuidado excelso a las víctimas del terrorismo de ETA –lo que me parece bien--, ha abandonado a las otras víctimas del terrorismo más importante que ha habido en España, el del franquismo. Así, hoy todavía hay 140.000 víctimas del franquismo desparramadas por los lugares más infames, haciendo de nuestro país, el segundo en el mundo, en número de desaparecidos, después de Camboya.

¿Alguien puede imaginar qué ocurriría si el presupuesto de las víctimas yihadistas y de ETA fuera cero patatero?

Hoy todavía podemos leer en distintos callejeros, títulos de calles, plazas o callejones que honran a ilustres golpistas y torturadores. En esto, algo se ha avanzado. Sin embargo, cuando se ha pretendido cambiar algún nombre franquista de alguna calle –como ejemplo, el de Millán Astray, criminal fundador de la Legión--, se ha paralizado por orden de la Justicia que también se pone del lado de los golpistas.

Y mientras que los cuerpos de los que lucharon en el bando golpista han sido durante décadas honorados, los del bando republicano constitucional han sido denigrados y aplastados con desprecio.

Podría suponerse que hoy con un parlamento donde el PP es minoría, será posible aplicar la ley y proveerla de un presupuesto digno. Sin embargo, el hecho es que  Ciudadanos también piensa parecido, baste saber que Girauta, ese tipo que parece tan simpático, diputado portavoz en el Congreso y número tres del partido de Rivera, escribió un libro –La República de Azaña-- en el que sigue las tesis de Pío Moa, el seudohistoriador fascista que le prologó, y que justifica y apoya una II República golpista, frente a unos militares patriotas que salvaron a su España.

El mayor mausoleo que demuestra la más absoluta inequidad y criminalidad es el Valle de los Caídos, un monumento que edificaron a la fuerza presos políticos del franquismo, y donde todavía hay casi 34.000 cuerpos, muchos de los presos políticos que para más inri han sido enterrados cerca de su máximo torturador, el dictador criminal Franco.

Y podríamos seguir hablando de la represión franquista, de los torturadores que actualmente viven plácidamente, mientras sus víctimas reclaman justicia. Es el caso de, por ejemplo, Billy el Niño –un torturador cruel-- que ha sido reclamado por la Justicia Argentina, y que la Audiencia Nacional se niega a entregar.

Está claro que lo que esta derecha franquista y reaccionaria pretende es que al prolongar la situación en el tiempo, las víctimas del franquismo y sus familiares vayan desapareciendo, y con ello tratan de que se cumpla aquello de: “muerto el perro se acabó la rabia”. Lo que no han contado es que, al igual que otros heredan su franquismo, la rabia se puede heredar y los hijos y nietos de los ‘perros’ pueden seguir pretendiendo Verdad, Justicia y Reparación, hasta que se cumpla.

Salud y República

03 octubre 2017

Qué vergüenza de rey

¡Vaya discursito! Seguro que lo ha preparado Rafael Hernando, y él, en todo caso, ha quitado sólo los tacos. Un discurso pepero y lamentable, sesgado y sectario. Así es que, según este rey pepero, los únicos responsables son los gobernantes de Cataluña.

Y qué decir de lo que no ha dicho. Ha obviado lo que todo el mundo sabe, la responsabilidad política del PP y, no tiene perdón, además ni una mínima mención a lo que pasó el domingo. A los 850 heridos. Ni tan siquiera un recuerdo. Está claro que hoy, más que nunca, esté rey está defendiendo su poltrona, que ve en el alero.

Una falta de sensibilidad, unas omisiones graves, un tono amenazador a una de las partes, sin tocar la otra. Esto no es un discurso, es una apología al PP y a su trono. Este rey ha demostrado ser un pirómano y no un bombero, con este discurso no me extrañaría que desde Cataluña se acelerara la Declaración de Independencia.


Hoy, tenemos un responsable más de esta crisis: Felipe VI, un personaje cuya sangre azul coincide con los colores peperos. Hoy Felipe VI está en la picota. Muchos españoles se habrán dado cuenta de cuál es su verdadero objetivo: “Mantenerse en su puesto, ayudando al PP, que es su aliado natural”.

Estoy escuchando a distintos comentaristas de izquierdas, y parece mentira que todavía les intimide un jefe del Estado tan sectario como éste y se plieguen a criticas mínimas o a simples alabanzas. ¡Basta ya! Que este rey se vaya con Rajoy. Es hora de la III República. Hoy, más que nunca, Cataluña se está alejando. Y, francamente, no me extraña.

Salud y República

21 abril 2017

Adiós Carmen, adiós. Siempre en mi memoria

Me he enterado tarde. Hace quince días murió Carmen Arrojo. Javi me lo dijo anteayer. Dolor, tristeza y mucho cabreo. Eso me produjo saber que otra mujer republicana, represaliada por el franquismo, se nos ha marchado. La Memoria Histórica viva se está quedando vacía, enterrada por los sepultureros que se empeñan en que el olvido es el remedio a ese crimen atroz que representó una de las dictaduras más sanguinarias y duraderas del siglo XIX.

A sus 98 años, después de una vida de lucha, ha caído esta mujer defensora de las ideas republicanas frente al fascismo. Y lo más grave, es que se ha ido sin la reparación merecida, sin el reconocimiento de un Estado cobarde o ‘victorioso’, olvidada por las instituciones de este país desmemoriado de forma interesada.


Quieren que los estragos, el genocidio franquista lo borre el tiempo, y Carmen hasta su último día lucho porque esto no ocurriera. A pesar de su edad, de su historia personal, nunca olvidó quién era, sus valores, su historia. Alegre, siempre alegre, Carmen contaba los episodios negros que la hizo vivir el franquismo con alegría, con gracia, pero también con redaños.

Yo la conocí en uno de los homenajes que la dieron hace unos años. Guapa, dicharachera, castiza y ocurrente, era un primor, una mujer única. Siempre con sus recuerdos pero también con sus deseos de reconocimiento.

De su vida poco voy a decir, es una delicia leer su autobiografía: “Lo que no se debe perder”. Y aquí Javier Larrauri ha resumido muy bien su semblanza. Todo su afán fue ayudar a la República, lo que pagó después con la cárcel. Carmen, junto a otras mujeres –entre ellas, otra Carmen, mi madre--, fue compañera de las Trece Rosas y como ellas su mayor delito fue haber pertenecido a las Juventudes Socialistas Unificadas: ser rojas. Por ello, muchas murieron y otras quedaron marcadas para siempre.

Su novio, Eugenio, fue fusilado por los franquistas, lo que la dejó viuda antes de casarse, para toda la vida. Durante la dictadura se vio obligada a esconder su pasado para poder sobrevivir y evitar más represalias.

Qué tristeza pensar que se están yendo nuestras mujeres y hombres republicanos, aquellos que lucharon por mantener la libertad y los valores democráticos, y que lo hacen sin que se les haya dignificado, se les haya reconocido. Su gran lucha no ha tenido los frutos esperados, pero los tendrá. Más temprano que tarde tiene que llegar el día en que las víctimas franquistas, al igual que lo son, las víctimas de otros terrorismos, tengan una reparación y un hueco en la historia oficial.

¿Alguien puede explicarme por qué a las víctimas franquistas no se las considera víctimas del terrorismo? Creo que la única razón es que los gobiernos desde la transición, unos por cobardía (el PSOE) y otros por considerarlas enemigas (el PP), se han ocupado sólo de las víctimas que han creído que les podían dar votos, las de ETA. Una discriminación sin sentido, porque tanto unas como otras son víctimas de un terrorismo desalmado, bien de banda armada o bien de Estado terrorista. Esa es la primera reivindicación que deberían haber atendido.

Estos peperos no pierden el tiempo en ‘pequeñeces’, ellos tienen sus prioridades: robar, continuar con los recortes, crear desigualdad, beneficiar a los poderosos, perpetuar prebendas, doparse en las elecciones y olvidar esa Memoria Histórica, despreciable para ellos. No pidamos peras al olmo, sólo la presión puede obligarles a cumplir con su obligación, aunque sea en contra de su voluntad.

Gracias, de nuevo, a Carmen y a todas las víctimas que han sido capaces de llenar la verdadera historia de España, esa que el PP quiere dejar en blanco, cuando no manipularla. En eso contarán con el apoyo de muchos de nosotros que, por encima de instituciones olvidadizas y de partidos políticos interesados en que pasemos página, estaremos siempre luchando para que nuestros héroes y heroínas puedan encontrar la Verdad, la Justicia y la Reparación que hoy les siguen negando, injustamente.

Ha sido un placer haber podido conocer a Carmen Arrojo, mujer cuyo apellido la define. Su recuerdo no nos fallará. Una de esas mujeres a la que les tocó vivir momentos difíciles y que supo comportarse con dignidad ejemplar. Esa dignidad que tanta falta hace en las altas esferas del poder.

Salud y República

P.D. Es muy recomendable, para quien no lo haya visto, el documental: Mujeres Republicanas, de Javi Larrauri, donde Carmen Arrojo y otras mujeres republicanas cuentan sus historias.

14 abril 2017

Hay que pasar página: ¡Viva la República!

El 14 de abril de 1931 se abrió un camino lleno de luces y esperanzas. Nunca antes el pueblo había festejado tanto un acontecimiento político. La llegada democrática de la República lleno de entusiasmo y regocijo las calles de España.

Esa República que tanto hizo en tan poco tiempo. Esa República, que cuidó a los más desfavorecidos, dio el voto a las mujeres y puso la educación como bandera, no tuvo una senda fácil.

Ahí estaban los Gil-Robles, los Primo de Rivera, los generales, el ejército –en su mayoría contrario a los valores republicanos--, la Iglesia Católica y las demás fuerzas vivas para poner obstáculos hasta que, vista la imposibilidad de ganar en las urnas el poder, prepararon y perpetraron un golpe de Estado. Un golpe militar que derribó al gobierno democrático y sumió a este país en nuestra historia más negra. El resultado, guerra civil, cientos de miles de muertos y de exiliados y una dictadura militar que hundió a este país en las alcantarillas del tercer mundo.

Hoy, recordamos con añoranza esos valores democráticos, laicos y progresistas que la República invocó y que cercenaron los grandes poderes reaccionarios.

Mientras que somos muchos los que recordamos con alegría lo que pudo ser un cambio definitivo en nuestro país, otros todavía siguen presumiendo de una victoria contra la democracia y de unos valores de desigualdad y opresión.

Por eso hay que reivindicar esa República que fue, por poco tiempo, y que pudo ser un cambio definitivo. Sin embargo, debemos recordar que son muchos los que todavía hoy, defienden aquel golpe de Estado, que costó un tributo que nos retrotrajo al siglo XIX. Y, sin ir más lejos, gente que hoy está en el Parlamento, muchos de ellos en el Partido Popular, quieren destruir el recuerdo de un régimen democrático ganado en las urnas.

Y, como parece desconocerse, hoy quiero denunciar públicamente que no sólo en el PP, también en C’s, por ejemplo, existe gente que defiende aquel golpe de Estado y que echa la culpa a la República de la guerra civil. Me refiero en concreto al portavoz en el Congreso de ese partido, Juan Carlos Girauta, quien escribió un libro aberrante y falaz donde la República es la culpable del golpe de Estado (La república de Azaña, prologado y ensalzado por el franquista Pío Moa). Ahí está, en un partido que se dice a sí mismo: moderno y progresista, y queriéndonos dar lecciones de democracia. ¡Así nos va!

Hoy es un día de celebración y de nostalgia. Recordamos lo que fue y lo que pudo haber sido. Sin embargo, nos queda la esperanza, a sabiendas de que el camino de nuestro futuro tiene que cruzarse, más temprano que tarde, con los valores de nuestra República y donde todos encontraremos un lugar bajo la III República.

Llevo más de la mitad de mi vida viviendo en Rivas Vaciamadrid, y estoy orgulloso de ser ripense. Un municipio que siempre ha tenido entre sus prioridades, además de la atención a sus vecinos, el mantenimiento de la Memoria Histórica, esa que nos quieren hacer olvidar. Y, para demostrarlo, en el ayuntamiento esta semana se ha enarbolada la bandera Republicana y, desde el partido que gobierna --Izquierda Unida-- se organizan actos donde se conmemoran los valores republicanos a la espera de la III República, que ya toca.  ¡Hay que pasar página!

Salud y República

18 noviembre 2016

Felipe VI al lado de la Gran Coalición

Ya no se guardan las formas. La neutralidad debería ser algo implícito en los discursos del rey, si es que pretende ser el rey de todos. Su función es ritual y simbólica, no forma parte de los tres poderes del Estado.

Ayer en su discurso en el Parlamento, agradeció a los que permitieron que Rajoy fuera
presidente, o sea a Ciudadanos y al PSOE, su decisión política. Y, además, echó la culpa del paréntesis sin gobierno a la crisis política, cuando eso ha sido el resultado, provocado por la corrupción, la desigualdad, el adelgazamiento del Estado del Bienestar. Demostrando que está, como lo estaba su padre, al lado de la Gran Coalición (antes bipartidismo).

Para empezar, es difícil de entender que quien abre una nueva legislatura democrática sea alguien que no ha sido elegido por el pueblo. Además, los reyes en nuestro país siempre han estado al lado de los poderosos, compartiendo el pastel, basta darse un paseo por nuestra historia. Y, hoy, siguen estando de su parte.

Por mucho que se diga, la Monarquía no ha sido votada. En un momento difícil, lo que hicieron en la Transición es colárnosla dentro del paquete total de la Constitución y al votar ésta positivamente, pasó un examen que no hizo.

Ayer era un momento importante para demostrar que una parte del pueblo no es monárquica. A pesar de que algunos se rasguen las vestiduras: una bandera republicana, una camiseta con “yo no voté a ningún rey”, unas escarapelas tricolores, una ausencia en un besamanos (su solo nombre me produce urticaria y me retrotrae al siglo XIX o antes) y en un desfile, son formas y síntomas de pluralidad, de hacer ver de forma clara y rotunda que la opción republicana está presente en la sociedad.

El caso del PSOE, por ejemplo, no deja de ser un caso de esquizofrenia. A título individual, la mayoría de los socialistas dicen ser republicanos y, sin embargo, defienden la monarquía y se destrozan las manos aplaudiendo, diga lo que diga, al rey.

Y es que en este país, se quiere hacer ver que ser monárquico significa ser más patriota, en absoluto. Basta ver, esos patriotas de cartón piedra que roban dinero público, o utilizan para sus propios intereses lo público, o tienen cuentas en paraísos fiscales, o cometen fraude fiscal, a qué partidos pertenecen o apoyan.

Otro caso de manifiesto patrioterismo barato fue el comportamiento de senadores del PP (incluida Rita Barberá) que ocuparon escaños en el hemiciclo cuyos titulares eran miembros de Unidos Podemos. Y es que, estos patriotas abrazafarolas se creen, sin pudor que son los dueños de este país. Ni tan siquiera la configuración de las nuevas Cortes les hace cambiar el chip. Ellos a lo suyo. A ocupar su cortijo.

No alcanzaremos una democracia plena hasta que, entre otras cuestiones, no votemos que tipo de Jefatura del Estado queremos, si República o Monarquía. Mientras tanto, la estará usurpando alguien cuyo único mérito es ser hijo de alguien que fue puesto a dedo por el dictador Franco, y que nos colaron con el truco de “es lo que hay”.

Salud y República

14 abril 2016

Hoy es 14 de abril

Ni más ni menos. Hace 85 años que se proclamó la II República Española, y hoy somos muchos los que vemos cómo esta efemérides es olvidada por la gran mayoría de los medios de comunicación.

Mientras que fiestas históricas como el dos de mayo se celebran y se recuerdan de forma general, el 14 de abril se trata de evitar. Olvidando que, sin duda, el periodo de la II República fue un tiempo de progreso, de igualdad, de cultura y de democracia.

La primera vez que España tuvo un régimen democrático, al que sólo pudieron vencer con la reacción militar, con el poder de las armas, con un golpe militar fascista.

Hoy, todavía, somos muchos los que esperamos que esta fiesta se celebre como se merece. Hoy, después de tantos años, somos muchos los que esperamos que se reconozcan los valores que tuvo esa República, que cambió este país, y que sólo un régimen franquista pudo parar su ímpetu demócrata e igualitario.

Después de la República, debido al golpe de Estado vinieron cuarenta años de oscuridad, de ocupación, de falta de libertad, de odio, de venganza, de muerte. Y, a continuación, una transición que se olvidó de nuestra República y vendió sus valores por un plato de lentejas. Una transición que todavía está inconclusa.

Hoy después de miles de muertos, somos muchos los que esperamos que fructifique la Memoria Histórica y que las víctimas de la represión franquista puedan ser honrados con la Verdad, la Justicia y la Reparación.

Cuando desde las instancias oficiales se mantiene el silencio y la desmemoria, no podemos contribuir al olvido. Hoy, que los derechos de los ciudadanos se están conculcando, debemos, más que nunca, mantener activa nuestra memoria hacia la II República, a la que el atropello y la rebelión de las fuerzas fascistas no dejaron desarrollar sus principios.

La actitud contraria de partidos como el Partido Popular, heredero, en gran parte, del franquismo, y de Ciudadanos –que cuenta con gente como Juan Carlos Girauta, autor de un libro que culpa a la II República del golpe de Estado del 36— y la inacción del PSOE, que se autodenomina republicano, pero que siempre encuentra excusas y se pliega a la Monarquía, hacen que haya dificultad para profundizar en los valores democráticos que esa II República anunció y que se cortaron de raíz por las hordas franquistas.

Porque en una España de charanga y pandereta, la II República fue capaz de iluminar un futuro de valores democráticos. Así, legalizó el divorcio, aprobó el voto de la mujer, extendió la educación por todo el país; el arte, la cultura y la ciencia sufrieron un auge desconocido hasta ese momento. Y los trabajadores vivieron adelantos que no soñaban como la ley de huelga o la jornada de ocho horas al día.

Es sorprendente observar la asimetría que existe entre diversas víctimas de terrorismo (el Estado franquista fue un Estado terrorista), mientras que, con todos los merecimientos, algunos homenajean a las de ETA y terrorismos islámicos, se olvidan y se ríen de las víctimas franquistas. Y dicen que recordar esa época huele a rancio, que no hay que mirar atrás. Otros le echan la culpa del golpe de Estado, porque sin duda hay quien se dedica a cambiar la historia, de hacerla a su medida, de inventarla a su conveniencia. Todo ello con desvergüenza e inquina.

Por eso, no podemos dejar de manifestar nuestra más viva emoción al recordarla.

Para recordarla y homenajearla hay actos de primera magnitud que se celebran el próximo sábado, día 16. Uno en Rivas, otro en el Cementerio del Este (los carteles están más arriba). Es justo que sintamos el imperativo de recobrar esa primavera republicana que ha de volver. Porque la Tercera República es además de un deseo, una necesidad ineludible.


Salud y República

08 abril 2015

Viva “El 14 de abril” de Rivas

Para todos los republicanos el 14 de abril es la fiesta grande. Una fecha que no podemos olvidar. Por eso, todos los años, en Rivas Vaciamadrid, Izquierda Unida lo celebra. Y lo hace a lo grande.

Este año lo celebraremos el sábado 11 a las 12 horas. Y todos volveremos a sentirnos republicanos. Un fiesta tricolor donde reinará la camaradería, la nostalgia y la imagen de lo que fue y pudo ser más. De lo que los reaccionarios fascistas nos quitaron a la fuerza. Un recuerdo de lo que ha de volver pronto.

En este encuentro republicano, además, se entregarán los premios 14 de abril de este año. Los ganadores de las distintas modalidades han sido: La Plataforma de Afectados por la Hepatitis C, las Asociaciones de Madres y Padres (Ampas) de las escuelas infantiles y al historiador Ian Gibson.

Constitución_II_Republica

Un año más será un día de fiesta en Rivas, un día para recordar, donde habrá atracciones, música y aperitivo. Todo ello para celebrar algo grande. Ni más ni menos que nuestra querida República. Siempre a la espera del día deseado: la proclamación de la Tercera República.

Esperamos ver en la fiesta a todos los republicanos que se animen y quieran compartir un día tricolor con los vecinos de Rivas. Un día de esperanza. Porque somos muchos los que seguimos esperando, como decía Mario Benedetti, en pie:

En pie

Sigo en pie

por latido

por costumbre

por no abrir la ventana decisiva

y mirar de una vez a la insolente

muerte

esa mansa

dueña de la espera

sigo en pie

por pereza en los adioses

cierre y demolición

de la memoria

no es un mérito

otros desafían

la claridad

el caos

o la tortura

seguir en pie

quiere decir coraje

o no tener

donde caerse

muerto.

(Mario Benedetti)

 

Fiesta Republicana 2015 en Rivas

Salud y República

03 noviembre 2014

Felipe VI y Sonia Castedo

Juntos. Hoy se han saludado, con sonrisa incluida el Jefe del Estado y la imputadísima alcaldesa de Castellón, Sonia Castedo. ¡Qué bonito! ¡Qué bien queda!

Y es que hay que guardar el protocolo. Aunque esto signifique saludar con graciosa majestad a una, nada presunta, delincuente. Una alcaldesa de la que se sabe lo suficiente para estar seguros de que ha prevaricado y ha cometido cohecho. Una alcaldesa, en manos de un amiguete empresario, con una chulería manifiesta, con la que se ha enfrentado a su propio partido, por cierto, un partido que se ha acojonado y ante la amenaza ha cedido. Fabra tiene miedo, Rajoy tiene miedo, el PP tiene miedo y mucho que ocultar, si no fuera así no se entendería su proceder.

Pero dejemos al PP que bastante tiene y que ya no engaña a nadie. Sus epopeyas de corrupción hoy aparecen en todos los medios de comunicación incluidos los internacionales. Mejor hablemos del rey, del Jefe del Estado.

Felipe VI y Sonia Castedo

¿Era necesario dar la mano a esta individua? ¿Por qué no pasó de largo y demostró que el Estado que representa, y por lo que le pagamos, rechaza las prácticas de esta mujer? ¿Por qué tener que saludar a una presunta –cada vez menos presunta— corrupta?

Su obligación, como Jefe de Estado era no hacerlo. Él representa a un Estado de todos los ciudadanos –se nota que no ha sido elegido-- y desde luego la gran mayoría de la gente rechaza la corrupción. Era un momento para demostrar que estaba del lado de los ciudadanos. Y los ciudadanos hubieran aplaudido su gesto. Sin embargo, en aras de un protocolo estúpido, se ha dejado llevar por lo políticamente correcto pero incomprensible y vergonzoso.

Ha perdido una gran oportunidad de demostrar que rechaza a los corruptos. El PP no ha sido capaz de destituirla, de cesarla, pero el rey podría haber evitado saludarla, haberse saltado un gesto tan impropio que le hace aceptar esta situación insoportable de mantener como alcaldesa a un personaje como Sonia Castedo. Una alcaldesa ilegítima aunque la incapacidad del PP la mantenga en el cargo.

Y es que no da más de sí. Es una pena. Esta monarquía ha demostrado una vez más que antepone unas estúpidas formas, a lo que desearían los ciudadanos. Y no, no es así. Una vez más la monarquía se ha colocado donde quiere estar, con el protocolo, con las formas y contra lo que debería defender, la decencia y la cercanía a sus conciudadanos.

Una razón más para pedir la República, una razón más para pedir una Jefatura del Estado elegida por los ciudadanos y que sea capaz de enfrentarse contra los poderes públicos si estos nos engañan, capaz de estar a la altura del pueblo al que representa.

¡Qué gran oportunidad ha perdido para haber demostrado que está con la gente y no con un partido político y con una corrupta!

Salud y República

04 agosto 2014

Mis Trece Rosas

Dentro de pocas horas volverán a florecer Trece Rosas. Allá por las cinco de la mañana del cinco de agosto de 1939, hace 75 años, aunque trataron de acabar con un rosal con trece rosas, nunca pensaron que esa poda haría crecer su dignidad, su valor, su recuerdo para muchos de nosotros.

Hoy vuelve a salir el sol. Un sol cubierto de rosas. Rosas de tres colores: Rojas, amarillas y violetas. Rosas cubiertas de rocío, Rosas jóvenes, con ganas de vivir. Hoy vuelven a resucitar mis Trece Rosas, nuestras Trece Rosas.

Trece Rosas

Y creyeron que podrían acabar con ellas y lo hicieron. Sin pudor, con actitud criminal, con odio. Sin motivos. Simplemente habían sido de las Juventudes Socialistas Unificadas. Ese fue su crimen: ser rojas. Por eso las mataron. Pero no han conseguido que se marchitaran.

Porque cada cinco de agosto, somos muchos los que estamos empeñados en que resuciten. Y ahí, están, las vuelvo a ver, tal como me lo contaba mi madre, que pudo ser una de ellas. Tenían miedo, y quién no, pero sabían que tenían la razón, que no habían cometido ningún delito.

Jóvenes, valientes, alegres, fueron asesinadas por criminales sin escrúpulos, con el solo fin de hacer ostentación de un poder ilegítimo e ilegal. De sentirse poderosos, a costa de sangre fresca.

En la cárcel de Ventas, hacía días que esperaban una noticia. O el indulto o la orden de fusilamiento. La noche del cuatro de agosto les avisaron de que les tocaba. De que deberían prepararse para el fin. Unas lloraron, sobre todo de impotencia, por la injusticia que se cometía. Otras se dedicaron a rezar. Y, alguna dedicó sus últimos minutos a escribir una carta a los suyos. Blanca se la dedicó a su hijo. Y Julia Conesa a su familia. Ésta es la carta de Julia:

Madre, hermanos, con todo el cariño y entusiasmo os pido que no me lloréis nadie. Salgo sin llorar. Cuidar a mi madre. Me matan inocente, pero muero como debe morir una inocente.
Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermano y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada.
Adiós madre querida, adiós para siempre.
Tu hija que ya jamás te podrá besar y abrazar.
Julia Conesa.
Besos para todos, que tu ni mis compañeras lloreis.
Que mi nombre no se borre en la historia

Y mientras que somos muchos los que cada año recordamos este acontecimiento injusto y cruel, nuestros queridos gobernantes y el nuevo rey siguen empeñados en olvidarse de las víctimas del franquismo. Mientras ensalzan a otras víctimas, se olvidan de las más numerosas, las únicas que no han recibido ni reparación de ninguna clase, ni reconocimiento alguno. Víctimas olvidadas a conciencia por gobiernos o bien herederos de aquellos verdugos o bien cobardes y olvidadizos.

Hace poco, se cargaron al único juez que se atrevió a condenar a los verdugos y honrar a las víctimas. Hablo de Garzón. Y hoy, después de tantos varapalos, en una alianza no democrática entre los tres poderes, sólo desde instancias foráneas se empuja para reivindicar la memoria y reparación para las víctimas franquistas.

Ha tenido que ser una jueza argentina, María Servini, quien ha instruido una causa, hoy todavía abierta, contra el franquismo para vergüenza de nuestras instituciones. Y, por otro lado, la ONU ha dado 90 días para que el gobierno español explique cómo va a reparar a las víctimas franquistas.

Aún sin perder la esperanza, después de tantos años, sabemos que en nuestro país poco se hará, se volverá a decir que hay que mirar hacia adelante. Eso sí, con una mochila llena de miserias, cargada de víctimas no reconocidas, no reparadas, voluntariamente olvidadas.

Por eso, para mí, esas Trece Rosas, que hoy vuelven a resucitar en mi memoria, son el símbolo de aquel horror y de esas víctimas, hoy todavía a la espera de recibir, algo tan simple como: Verdad, Justicia y Reparación.

Salud y República

P.D. Hace más de cinco años, me entrevistaron en la Cadena Ser, con motivo del estreno de la película Las Trece Rosas. Mi madre, Carmen Almazán, fue compañera de ellas y pudo ser una de las elegidas, aunque al final se salvó. Hoy, que hace ocho años que falta, recuerdo su viva voz, cuando contaba ese episodio detallado y se emocionaba. Aquí está el documento.