28 junio 2017
El rey y el gobierno siguen sin reconocer a los auténticos héroes de nuestra democracia
16 febrero 2017
PP y PSOE firman juntos en la UE el tratado CETA
22 enero 2017
Y Trump cogió su fusil
18 noviembre 2016
Felipe VI al lado de la Gran Coalición
22 septiembre 2016
Rajoy insulta y se proclama, de forma chulesca, vencedor aventajado en unas terceras elecciones
17 marzo 2016
El PP se sale de la democracia
22 diciembre 2015
Elecciones: Otra oportunidad perdida por la Izquierda
Yo creo que, por unas o por otras causas, todos los participantes en las elecciones del 20-D han perdido.
El PP, aunque haya sido el vencedor, ha perdido más de 60 escaños, el PSOE, después de lo que todo el mundo creía que había alcanzado su suelo en 2011, ha vuelto a perder 19 escaños. Ciudadanos, después de llegar a pedir un debate con el PP, por creerse la única alternativa, ha visto que sus errores en campaña le han llevado a conseguir entre 30 y 40 escaños, menos de los que ellos mismos estimaban.
Y qué decir de Podemos. En principio es el partido ganador. Ha conseguido subir durante las últimas semanas unos 20 diputados, que no es moco de pavo. Sin embargo, ha perdido la oportunidad de optar a la presidencia del gobierno. Una oportunidad perdida que ha dejado escapar. Porque el hecho de no haber aceptado la candidatura popular con Izquierda Unida, aunque tenga una posición fuerte de clara oposición en el congreso, hubiera podido alcanzar la presidencia del gobierno. Lo que demostraré más abajo.
Izquierda Unida, que ha sufrido un ninguneo mediático tremendo, ha tenido unos resultados muy malos, aunque no tanto como muchos intentan hacer creer, porque nadie dice que en las candidatura populares de Cataluña y Galicia, hay tres diputados más que hay que sumar a los dos que ha conseguido como Unidad Popular. Además, habría que añadir que mientras que a los demás partidos grandes y a los regionalistas les cuesta entre 50.000 y 70.000 votos conseguir un escaño, a UP—IU le ha costado más de 450.000, lo cual dice mucho de la validez del axioma democrático:“Un ciudadano, un voto”. En este caso habría que añadir: 8 votos a Izquierda Unida valen lo que uno al PP o al PSOE.
Hablemos ahora de cómo hubiera sido el resultado con una circunscripción única en toda España y no por provincias.
Es increíble ver a Ciudadanos quejarse de que los escaños les cuesta más votos que a los otros partidos. O sea se quejan, por primera vez, de algo que Izquierda Unida y antes el PCE han denunciado sistemáticamente desde las primeras elecciones democráticas. Sólo ven taras democráticas cuando les afecta a ellos, aunque sea de manera ínfima.
Recordemos que este drama se produce por haber elegido la provincia como circunscripción, algo inexplicable en nuestra estructura territorial si no fuera porque beneficia a los grandes partidos y a los nacionalistas, y por eso lo han defendido siempre, a costa de los pequeños. Así llegamos a ver que a Izquierda Unida siempre le ha costado muchos más votos un escaño que a los otros partidos. Este año la relación es de 8 a 1. Un voto al PP o al PSOE valen lo que ocho votos a IU. Esta
Pero además de este dislate, a pesar de esta desigualdad, hoy la candidatura popular de Podemos y de Izquierda Unida, de haber concurrido juntos, nos llevaría a este cuadro:
Lo que es sólo una operación matemática simple. A lo que habría que añadir, la ilusión que hubiera despertado entre la gente de izquierdas esta candidatura conjunta, que sin duda hubiera podido añadir más votos y colocarla por encima del PSOE, sumando junto a él la mayoría absoluta.
Otra vez más la Izquierda ha demostrado su gran debilidad. La arrogancia del más poderoso, un error que se ha cometido desde siempre y que nos lleva a dividir en vez de unir. A debilitarnos en vez de fortalecernos.
El panorama poselectoral es difícil, pero, a mi modo de ver sólo hay dos posibilidades, una que el PSOE permita, con su abstención, gobernar al PP y la otra nuevas elecciones generales.
De ocurrir lo segundo hay que estar preparado porque el cartero podría llamar dos veces y no se puede cometer el mismo error. Hay que ir juntos a las próximas elecciones, ojalá que los resultados de éstas nos hagan recapacitar y podamos consolidar una candidatura única, que, estoy seguro, no llevará a poder gobernar, lo que debería ser nuestro primer objetivo, si es que de verdad creemos que estamos en un tiempo nuevo y de verdadero cambio.
Salud y República
01 julio 2015
¡Las urnas son peligrosas!
Así es, así lo pensamos. Sin recato, es lo natural. La ministra de agricultura lo ha explicado con toda normalidad. Diciendo lo que piensa. Bueno, mejor, diciendo lo que pensamos todos en el PP. Las urnas son un medio para conseguir el único fin posible: ¡Que ganemos nosotros!
Hemos nacido para ganar y no se hable más. Por eso hay que extrañarse de que otros ganen, eso es anormal, atípico e injusto, además de peligroso. Somos el poder, todo lo demás: tierra conquistada. ¡Y no hay más!
Así lo hemos venido demostrando. Y cuando no ganamos es que el resultado es injusto o un peligro. Porque, ¿Quién tiene más experiencia y más ganas de mandar? ¿Quién ha heredado las esencias de la dictadura sino nosotros? Somos la verdad, y la verdad debe prevalecer por encima de tonterías, iniquidades y peligros.
Y lo decimos bien alto. Y no sólo esta ministra Tejerina, todos los demás haciendo de coro al presidente, al “Gran Mariano”. Ese oscuro objeto del desiderátum del poder que ha hablado: “los pactos son dudosamente democráticos”.
Llevamos razón, cómo van a venir unos primerizos extremistas a robarnos Madrid ó Barcelona, o a colaborar para que nos impidan gobernar en la Comunidad Valenciana o en la de Castilla-La Mancha. Eso sólo se puede entender como un peligro. Como un fallo de las urnas.
Y si no, recordemos a Hitler, que primero ganó en las urnas y luego… Pues eso, eso es lo que va a pasar. Y pasa por lo que pasa, porque como bien dice Tejerina: “Las urnas son un peligro”. Y es que el problema es votar, si no se votara no habría peligro, gobernarían los de siempre, no habría dudas. Pero se empieza jugando a la democracia y ya ven lo que pasa, llegan extremistas y ganan.
La democracia es un medio, porque si lo convertimos en un fin, puede pasar lo que ha pasado. O utilizamos bien este instrumento, que es lo que es, y nos ha de servir para perpetuarnos en el poder, o algo falla y habrá que plantearse otra fórmula para ganar.
Ahora, que habíamos esquilmado a los menesterosos –ya saben aquello de que el inferior, por el mero hecho de serlo, será severamente castigado—, y que habíamos avanzado en amordazar a la plebe –bendita ley que permite la cadena perpetua y libra a nuestra señora Espe de sentarse en el banquillo—, resulta que las encuestas dicen que podemos perder las próximas elecciones generales si se une la izquierda.
Hay que avisar a la gente. ¡Hay que meter miedo! La democracia está hecha para nosotros, sin nosotros el caos. Hay que intentar decirle a la gente que sólo hay una alternativa: la nuestra, lo demás: un peligro.
Así es que a ver si somos serios y no caemos en ningún peligro. ¡Ojito con quién se vota!
Fdo.: Un pepero de pro
Salud y República
29 junio 2015
Todos somos Grecia
Grecia, el país fundador de la democracia, pasa por unos momentos delicados. Está siendo obligado a continuar por la senda de los recortes, cuando ya no queda casi nada por recortar. Un país donde se ha aplicado el austericidio más brutal, donde sus ciudadanos han pasado de clase media a clase baja y de clase baja a pobres miserables.
E insisten, desde la CE no quieren acabar con el problema, quieren acabar con Grecia. Sus políticas –al igual que ha ocurrido en España, aunque en menor grado— han llevado a este país a la ruina total. Y quieren más. En un país donde el paro es el más alto de Europa, el 27%, la pensión media no pasa de los 400 euros, los sueldos se han reducido cerca de un 50%, y sin embargo quieren insistir, aumentando el IVA de los productos de primera necesidad, reduciendo las pensiones y la edad de jubilación. Les da igual lo que ocurra en Grecia, el caso es someter a Grecia como sea y sembrar el pánico en otros países.
Ante tales circunstancias, Syriza que ya ha llegado al límite en las cesiones y no quiere traspasar más líneas rojas, ha decidido hacer un plebiscito, donde sea el pueblo el que decida directamente si prefiere aceptar las medidas de la Troika, en la línea de un suma y sigue, o negarse a aceptarlas con todas las consecuencias, como puede ser la quiebra del país y la salida del euro.
Llega un momento en que hay que elegir, de forma definitiva, o continuar por un camino de ajustes y recortes plegándose a los mandatos de esa Troika insaciable, o resistir y decir no al rescate, con todas las consecuencias negativas que tiene la quiebra de un país.
Esta medida que lleva a los griegos a decidir directamente el próximo domingo, ha devuelto al menos la dignidad a un pueblo humillado, un pueblo que hasta que Syriza ganó las elecciones, estaba sometido totalmente a esa Europa egoísta, mezquina y codiciosa, que todavía no se ha enterado de que no hay otra solución que la condonación de una parte importante de la deuda. Algo que se ha hecho con otros países en otras circunstancias. La misma Alemania pudo salir adelante, después de la segunda guerra mundial, con una condonación de la deuda y una ayuda que ya quisiéramos que hoy ella diera a los países más afectados por la crisis.
Hoy, Grecia ha vivido una jornada tranquila, a pesar del corralito, porque sabe que pronto ocurrirá algo definitivo. Después de cinco años de recortes inmisericordes, Grecia quiere salir como sea de esta pesadilla. Los griegos saben una cosa, mantener esta situación de plegarse a la Troika ya la conocen y ha significado un empobrecimiento del 40% en estos años, quieren terminar de una vez y, a sabiendas de que el momento es difícil y de que no hay soluciones buenas, al menos podrán terminar de una vez.
Y cuidado con el resultado. Porque no sólo perderá Grecia, las consecuencias para el resto de Europa y del mundo son muy negativas. Ahí tienen ustedes al gran Obama tratando de mediar para que no se produzca la ruptura de Grecia con el euro, una posibilidad cada vez más próxima.
Ojalá que este órdago, al que se ha visto obligado a echar el gobierno griego, haga reflexionar a esta Europa avarienta y busque una solución al problema. Una solución definitiva que no permita que la primera democracia del mundo sea apartada de una Unión Europea cada vez menos unida, donde los países poderosos quieren serlo más, sometiendo a los más débiles.
Los griegos tienen la palabra y han de saber que somos muchos los que estamos con ellos, los que queremos una solución concertada que no signifique el total desmantelamiento de Grecia. Todos juntos hemos de unirnos a los helenos, porque no se puede consentir que este Saturno siga devorando a sus hijos débiles, por un puñado de euros.
Salud y República
P.D. Desde Rivas el gobierno municipal ha firmado una declaración de apoyo y solidaridad al pueblo de Grecia. Ojala que sean muchos más los gobiernos de distintas instancias que se unan a esta declaración.
27 marzo 2015
Militares norteamericano violan a 54 menores colombianas
Ahí tenemos al Gran Hermano Americano en estado propio. Así es cómo actúa, cómo defiende a los suyos hagan lo que hagan. Militares o mercenarios estadounidense han cometido verdaderas atrocidades en los países a donde van. Bien en actitud bélica o bien como supuesta ayuda para combatir a grupos revolucionarios.
El expresidente colombiano Uribe, un hooligan yanqui de pro, incapaz de poder conseguir acabar con la guerrilla acudió a USA para pedirles ayuda. El resultado ha sido elocuente. De 2003 a 2007 fuerzas militares norteamericanas llegaron a Colombia con el objetivo de terminar con la guerrilla de las FARC. Su saldo no pudo haber sido más negativo. La FARC ha seguido actuando y matando hasta que el nuevo presidente Santos ha conseguido treguas que parece que terminarán en un acuerdo de paz.
Pero la cosa no quedó sólo en este fracaso, además las tropas yanquis cometieron verdaderas tropelías entre la población colombiana, por ejemplo violaron a 54 menores colombianas, entre otras lindezas, algunas de doce años.
Siendo grave los hechos, lo más grave es la impunidad con que actuaron. Todos los casos –repito: todos los casos— han quedado impunes gracias a los acuerdos bilaterales y a la inmunidad diplomática de los militares estadounidenses.
Ya en 2009 había denuncias de 23 casos de abuso sexual a menores, sin que se tomara ninguna medida. Y se sabe que el total de mujeres víctimas de delitos sexuales llegó a 7234 mujeres.
Un saldo magnífico. Y mientras tanto, Obama, ese premio Nobel de la Paz mirando a Alaska y haciéndose el tonto. Otro caso más donde Estados Unidos, esa “democracia modelo”, da muestras de su solidaridad, amistad y ayuda a otros pueblos.
No pasa nada. Prostitución forzada, violación a menores gratuita. Y digo gratuita no sólo porque fue una violación en toda regla, sino que además sólo ha faltado aplaudirles. Ni una acusación, ni un juicio, nada de nada. Y encima los canallas vendieron las grabaciones que hicieron de esas violaciones como material pornográfico. ¡Negocio redondo!
Estos militares violadores estarán viviendo tranquilamente, sin remordimientos, a cuerpo de rey, llenos el pecho de medallas como héroes en Colombia, con todo honor y prebendas, mientras que han destrozado la vida de las mujeres violadas y sus familias, que encima pueden encontrarse, si entran en Internet, con algún pasaje pornográfico donde son protagonistas.
Es verdad que estos casos se cometieron durante el mandato presidencial de Bush --ese energúmeno deficiente al que le gustaban las guerras más que a un tonto un lápiz—, pero también hay que decir que Obama no ha movido un dedo, que ni tan siquiera ha pedido explicaciones. Lo que dice mucho del personaje.
No tienen remedio. Son salvajes. Ahí sigue todavía Guantánamo una prueba más de su democracia modelo. Una prueba más de cómo cumple sus promesas el gran Obama. Lo grave es que todavía hay quien los sigue y los ensalza como si fueran los grandes salvadores del mundo. Todavía no han entendido que sólo intervienen en propio beneficio y en el de su industria armamentística. ¡Canallas!
Salud y República
12 febrero 2015
El PSOE en Madrid, en caída libre
Parece que entre unos y otros están dejando libres a Podemos el espacio de la izquierda en Madrid, y quien sabe si en el resto del Estado. Y es que no cesan las sorpresas. La última: el cese de la ejecutiva de Madrid del PSOE, comandada por Tomás Gómez. Una decisión tomada por Pedro Sánchez, el hombre que hace muy poco se abrazaba a Gómez y le daba todo su apoyo.
¿Qué ha pasado para que Sánchez cese a Gómez? ¿Cómo se come una decisión tan drástica como bárbara? Difícil, cuando falta información, saber todas las verdaderas razones, lo que no nos impide ver ciertas cuestiones palpables.
Las consecuencias ahora son impredecibles. De momento Tomás Gómez ha optado por enfrentarse a Pedro Sánchez, a quien ha llegado a amenazar con no aceptar la decisión y con seguir en el cargo, y, si es necesario, no descarta judicializar su caso.
Recordemos que Gómez ha ganado unas primarias y que su defenestración supone un agujero gordo a cien días de unas elecciones y que, como marca de partido, puede hacer mucho daño no sólo en Madrid, sino en el resto del Estado.
Es verdad que los resultados del PSM en Madrid han ido disminuyendo, pero no es nada nuevo en ese partido, basta ver lo ocurrido en otras comunidades, por poner ejemplo, ahí están los de Cataluña o los de Andalucia (recordemos que en las últimas elecciones fueron el segundo partido y que gobiernan gracias a los votos de Izquierda Unida). Por lo tanto, Madrid no parece una excepción, sino que sus resultados han confirmado la regla general: caída vertical de los votantes del PSOE.
En fin, no sé si hay razones de peso, como podrían ser las de corrupción, como han dado a entender varios medios de comunicación. Lo que es un hecho es que no está imputado y no ha sido, que se sepa, culpado políticamente por su partido por la cuestión del tranvía de Parla. Tampoco, ni desde Hacienda ni desde la policía fiscal parece que les culpan en este affaire.
Si, como se viene diciendo, es sólo una cuestión electoral, por el poco tirón que tiene Gómez en Madrid, Sánchez se habría saltado la más elemental regla democrática: el resultado de unas primarias. Algo muy grave y que difícilmente tendría explicación. Porque si de verdad se trata de una cuestión electoral, los resultados de las elecciones eran conocidas y se podría haber hecho dimitir o cesar a Gómez mucho antes y no a cien días de los próximos comicios, incluso antes de las primarias.
Ayer Susana Díaz decía no conocer el hecho y por lo tanto no opinaba. Francamente, si Sánchez ha tomado esta decisión sin contar con la baronesa de Andalucía –seguramente la persona con más poder en el PSOE en este momento—, como mínimo me parecería una temeridad que le puede costar muy caro.
Ya se habla de un nuevo candidato: Ángel Gabilondo, el que fue ministro de Educación con Zapatero. Un hombre de setenta años, con un gran prestigio en el mundo educativo, pero que fracasó en su intento de pactar con el PP una reforma educativa y que demostró su buena voluntad pero sin resultados positivos.
Mi opinión es que esta decisión tiene que ver con peleas internas y con el mantenimiento del bipartidismo. Porque se trata de una decisión que no es aislada. Primero Sánchez decidió pactar con el PP la reforma del código penal --que supone la aceptación de la cadena perpetua— y después ha aceptado que hay una recuperación económica a pesar de haberla negado, días antes. Ahora toca cargarse a Gómez que es una cabeza servida al PP en bandeja de plata. ¿Se está preparando el gran pacto entre PSOE y PP?
Por cierto, que hoy saca una encuesta El País –cuyo interés porque el bipartidismo actual se perpetúe es obvio--, que demuestra su obsesión por cargarse a Tomás Gómez –uno de sus objetivos últimamente, junto al de desprestigiar a Tania Sánchez—, puesto que cualquier sociólogo digno y neutral sabe que sacar esta encuesta sin conocer el sustituto de Gómez y a horas de haberle cesado es de una imprudencia máxima. Y no quiero creer, porque no tengo pruebas, que se hayan manipulados datos, lo que sí es cierto es que estaba todo preparado para hacer la encuesta, porque una encuesta seria no se prepara en unas horas.
¿Alguien puede creer que en unos días el PSOE pase del tercer lugar al primero y que haya recuperado más de ocho puntos, por el hecho de haberse cargado a su dirigente máximo en Madrid? Francamente, yo no me lo creo.
Se trata de una operación política que puede terminar con la autodestrucción del partido socialista. Veremos cómo se desarrollan los próximos capítulos de este culebrón, aunque cualquier cosa es posible. Y es que cuando las cosas se hacen mal, no suelen acabar bien.
Salud y República
18 enero 2015
Syriza y la izquierda europea
Dentro de unos días habrá elecciones en Grecia, y parece que Syriza ganará cómodamente. Al menos eso dicen todos los sondeos previos, y todo ello a pesar de la campaña del miedo que dentro de Grecia y en toda Europa se ha levantado para parar a la “bestia”. Y es que el bipartidismo europeo –por supuesto, el español también— no parece dispuesto a dejar que en el resto de Europa pase lo que ha ocurrido en Grecia, que uno de los dos partidos –en esto caso el PASOK, los socialistas griegos— hayan quedado difuminados por un partido que les pasa por la izquierda. Y eso les da miedo.
El bipartidismo ha estado muy cómodos hasta ahora. Su alternancia en el poder nunca ha significado alternativa. Pequeños cambios, mínimas diferencias para coincidir en lo sustancial: mantener el poder por encima de todo. Esa ha sido hasta hoy la situación que se ha sufrido en los países llamados “democráticos”. Dos partidos “distintos” y un sólo fin verdadero: conservar el poder a toda costa, incluso a costa de sus propios ciudadanos. Partidos que se han demostrado ineficaces, cuando no colaboradores de los poderosos, para luchar contra esta crisis.
Pues bien, si Syriza ganara podría empezar la recuperación de la democracia. En Grecia empezó la democracia y dentro de unos días puede empezar su recuperación. Porque si hay algún partido, con posibilidades de gobernar, que esté dispuesto a conducir su país, sin que le gobiernen desde fuera y dispuesto a enfrentarse, si es necesario, con la Troika es Syriza, el partido que probablemente gane el próximo domingo las elecciones generales griegas.
Ese puede ser el comienzo. Porque hay que empezar por el principio, y éste es el de autogobernarse. Hasta ahora los países en crisis han sido simplemente sucursales subordinadas de la Troika y de la Alemania de Merkel, a los que han obedecido a pies juntillas, aunque ello haya supuesto la ruina de muchos de los ciudadanos afectados. Los gobiernos griegos, portugueses, españoles, irlandeses han sido meros súbditos y han recogido con júbilo las decisiones impuestas que han empobrecido a sus propios países, alargando una crisis que está generado cada vez más una Europa más desigual y más injusta.
Desde la Izquierda europea (a la izquierda de los socialistas) es unánime el apoyo que Syriza está recibiendo, porque es mucho lo que hay en juego. Porque Syriza es el tapón de champán que abre un nuevo tiempo para muchos países, entre otros España.
Desde Izquierda Unida e Iniciativa per Catalunya se ha creado una plataforma de apoyo a Syriza que han presentado Alberto Garzón, Marina Albiot y Dolors Camat, además del eurodiputado griego Georgios Katrougalos (Todo nuestro apoyo a Syriza). El objetivo es ir más lejos de las próximas elecciones y mostrar solidaridad con un pueblo, como el griego, que lleva sufriendo –gracias a las políticas neoliberales de la Troika y a un gobierno cruel y lameculos como el del conservador Samaras—, siete años. Y para ello no hay nada mejor que la unidad de toda la izquierda europea. Una unidad que permita enfrentarse a esta Europa inhumana y mercantilista que antepone criterios economicistas a los más elementales derechos humanos.
Syriza ha de ser el primer paso, y con su victoria se abrirán las compuertas por donde entren nuevas políticas económicas expansivas y salgan las restrictivas, por donde emerja la recuperación de la democracia, de las políticas del gobierno votado sobre el impuesto. Por eso es necesario el apoyo de todos. Porque Syriza hoy, puede ser la salvación de Grecia y la esperanza de la izquierda europea.
Salud y República
19 noviembre 2014
El general Buj levanta el sable
Mientras que se encierra al teniente Luis Gonzalo Segura (del que ya he hablado, en otro artículo) por denunciar casos de corrupción en el ejército, el jefe del ejército de tierra, general Buj, acusa de debilidad al gobierno central por la situación de Cataluña.
Y es que, por lo que se ve, de vez en cuando, esta institución de la que los grandes popes del país, tanto del partido del gobierno como del PSOE, se hartan de alabar y de poner como ejemplo de ente democrático, deja mucho que desear.
No es la primera vez, y me temo que desgraciadamente no será la última, en la que, mientras la guardia civil o los militares de a pie no pueden pronunciarse políticamente como tales y tienen prohibido sindicarse, algún generalote mande mensajes de ‘cuidado-cuidadín’' que el ejército está aquí’. Soltando discursos, frases o aseveraciones intimidatorias según las cuales podrían hacer valer su fuerza, de vez en cuando, tratan de demostrar que el poder está en la fuerza y que la fuerza está en el ejército, cuando en una sociedad democrática, todos –incluidos estos militares provocadores— deberían saber que el poder no viene de la fuerza de las armas, sino de la fuerza de los ciudadanos.
Hoy, todavía, salvo error u omisión, mientras que un teniente que habla claro y que denuncia con pruebas corrupción en el ejército, ha sido encarcelado, el general Buj llama débil al gobierno central y sigue en su puesto tan tranquilo.
Una oportunidad más, que se ha perdido por cobardía, de demostrar que en una democracia consolidada el poder militar ha de estar supeditado al poder ciudadano y que las declaraciones sobre actuaciones políticas no son propias de militarotes cavernícolas cuya finalidad es amenazar al poder civil.
Ante estas declaraciones no cabe sino el cese del general Buj. El ministro de Defensa ya está tardando –podría actuar con la rapidez que lo ha hecho al ordenar que se cargara contra la lancha de Greenpeace en Canarias) y si no, debe intervenir el rey que para algo, según la Constitución, es el jefe del ejército. Aunque me temo lo peor. Ya verán ustedes como no sólo no se producirá el cese, sino que este individuo ni tan siquiera rectificará, que para eso es general, ¡casi na!.
En fin, ingenuo aquel que creía que el ejército era una institución democrática, cuando los hechos nos están demostrando que se castiga a quien denuncia corrupción dentro, y sin embargo se admite, por parte de sus jefes, declaraciones intimidatorias contra el gobierno, sin que ocurra nada. ¡Ojo! No me extrañaría que por criticar la situación en Cataluña, a este general ‘posmoderno’ le concedan una medalla al merito democrático.
Salud y República
28 agosto 2013
Hernando, ese portavoz franquista
Y luego tratan de decir que lo de los cachorros fascistas peperos, que se han exhibido bajo símbolos y banderas franquistas, es una anécdota, son chiquilladas. O que el alcalde que dice que los muertos del franquismo se lo merecían fue porque se le calentó la boca. O los alcaldes o concejales o presidentes de CC.AA. que no son capaces de cumplir la descafeinada ley de la Memoria Histórica y dejan estatuas, calles con nombres y emblemas franquistas y edificios son porque hay que mirar hacia adelante (como si hubiera que olvidar la verdadera historia).
No. Es falso. El espíritu franquista está presente en muchos peperos, incluidos cargos notables. Y es que algunos se han agarrado a Pío Moa y su seudohistoria como dogma de fe y defienden las indignidades del franquismo, tratándolas cuando menos con una levedad increíble o como una bonanza absoluta y ausente de víctimas. Porque según ellos lo que causó la guerra civil fue la República, esa forma de Estado que provocó a los militares y les obligó a levantarse contra ella.
Así, encontramos a Rafael Hernando, portavoz adjunto del PP en en congreso que en sus declaraciones denota su ramalazo franquista de forma inequívoca. Este tipo dice que las banderas de la República y la del Franquismo son iguales, son inconstitucionales. Otra mentira. Un juez ya dejó claro que la bandera republicana no es ilegal, mientras que la franquista sí.
Otra cuestión es que la bandera actual en vigor no sea hoy la republicana. Sin embargo, el señor Hernando si no fuera un franquista, debería reconocer que la bandera de la gallina, fue fruto de un golpe de Estado contra un gobierno democrático, por lo tanto ilegal, es más, su uso debería estar penado, como ocurre en otros países, mientras que la republicana fue el resultado de un deseo mayoritario del pueblo español. Quizá el señor Hernando dé valor a los resultados democráticos sólo cuando el resultado favorece a los suyos.
Pero es que hay más, tal tipo cualificado del partido que gobierna a España y cuya portavocía en el parlamento ostenta, ha manifestado, así como el que no quiere la cosa, que la República causó un millón de muertos, siguiendo las pautas de los conocidos y desprestigiados historiadores de extrema derecha Pío Moa o Cesar Vidal.
Francamente, no creo que merezcamos tener individuos de esta guisa en puestos de esa responsabilidad. Salvo qu, el partido popular comparta esta tesis, cuestión que me parece bastante cercana a la realidad. Ya verán ustedes cómo nadie del PP saldrá diciendo que Hernando se ha equivocado, que lo que ha dicho es falso. Dirán que no ha querido decir eso. Nadie de su partido lo condenará, es más, algunos ya lo están aplaudiendo. Y él no pedirá perdón, porque cree en lo que ha dicho.
Por lo tanto, señores peperos, no les extrañe que cuando veamos a esos jovenzuelos franquistas pensemos que esa ideología está arraigada en su partido, y si no, condenen de una vez por todas el franquismo y a todos los que lo defienden, cosa que todavía está por hacer, y ya es hora.
Salud y República
25 julio 2013
El desprecio a la democracia de algunos políticos
Nos dicen que la democracia es votar, y punto. Lo grave es que ni tan siquiera eso lo respetan. La democracia debería de ser algo más, una participación constante. Votar una vez cada cuatro años, y olvidarse hasta la próxima vez es propio, de una democracia de baja calidad o de una pseudo-democracia. Consejos de participación popular, posibilidad de referéndums, comisiones de control del programa y otras medidas que permitan a los ciudadanos controlar, criticar y denunciar posibles incumplimientos y tropelías deberían formar parte de nuestro ordenamiento jurídico, de nuestro Estado de Derecho.
Bueno, pues no sólo no se permiten medidas de participación, sino que además, en ocasiones, se desprecia el voto popular, puesto que una vez elegido un candidato, en pleno periodo de gobierno es sustituido por otro, del mismo partido, que no era el candidato y que nadie sabe si hubiera ganado las elecciones de haberse presentado como tal.
Se trata de una forma de engaño que debería prohibirse puesto que pone al frente de un gobierno, sea del tipo que sea, a una persona que no era el candidato que se había votado, por lo que la elección democrática queda minusvalorada y la voluntad ciudadana en entredicho, ya que llega a gobernar quien no estaba previsto.
Son muchos los casos que han sucedido. El último el de Griñán, actual presidente de la C.A. andaluza que ha decidido, llevando sólo dieciséis meses en el cargo, renunciar al cargo en favor de una persona a la que –así dicen las encuestas— la mayoría de los andaluces apenas conocen. Precisamente Griñán llegó hace seis años a presidente sin ser votado, heredando la presidencia de Chaves, quién renunció a la misma.
Otros casos sonados han sido el de Gallardón que abandonó la alcaldía de Madrid para ser ministro de Rajoy, dejándonos a Ana Botella, una verdadera ganga. Y otro más, de los últimos, el caso de Esperanza Aguirre que dejó la presidencia de la C.A.M. en manos de su segundo, Ignacio González, otra baratija. ¿Hubieran ganado las elecciones Gonzáles y Botella si se hubieran presentado como candidatos a la C.A.M. y a la alcaldía? Pregunta que no tiene respuesta, aunque muchos tememos que no hubiera sido lo mismo.
Este tipo de intervención, como es la sustitución de un presidente votado por otro que no era candidato, degrada la democracia y desprecia a los ciudadanos, que votan pensando en un candidato y en plena legislatura se lo cambian, y le dan gato por liebre. ¿Por qué se permite esta sustitución ignominiosa?
Se puede entender que en caso de causa de fuerza mayor pueda ocurrir. Por ejemplo, por enfermedad grave, fallecimiento o incapacidad de cualquier tipo. Lo que no es comprensible es que ocurra para ser ministro o conseguir otro puesto, o para promocionar a alguno del mismo partido que habría tenido problemas para ganar las elecciones si hubiera sido el candidato. Quien se presenta a una elecciones ha de hacerlo con la fuerza y la obligación de permanecer en el puesto durante toda la legislatura.
Esta es una de las reformas que se deberían hacer. No se puede falsear una elecciones cambiando de candidato cuando están ya celebradas. Esto significa, ni más ni menos, que un desprecio absoluto a los electores. Otro más, y no son pocos.
Salud y República
12 mayo 2013
El PP no cree en la democracia
Y además se aprovecha de ella. Esto se puede decir porque sus actitudes, acciones y sus comentarios denotan su totalitarismo. Ya no hablo de mentiras que dicen constantemente, sino de otros hechos deleznables de los que presumen además con placer.
Hechos que en muchos casos están fuera o bordean el ordenamiento jurídico de un Estado de Derecho. Y es que empezaron ganando unas elecciones con un programa falso, lo que ya pone en duda que hubiera pasado de haber dicho en su programa lo que pensaban hacer. Es muy probable, basta ver las encuestas actuales, que no hubieran ganado. Ese fue su primer paso falso que les hace que gobiernen de forma ilegítima, olvidando que el programa electoral es un contrato y que acudir a unas elecciones con un contrato falso es un fraude democrático.
Pero además hay cuestiones que nos hacen ver su talante antidemocrático. Por ejemplo no creen en la división de poderes. Así, tratan por todos los medios de hacer del parlamento una mera cámara de paso, o bien gobernando por decretos-ley o bien aplastando, sin contemplaciones, con su ilegítima mayoría absoluta.
Pero no sólo se pasan por las ingles el parlamento, el poder legislativo, además tratan de controlar el poder judicial, de tal forma que aunque siempre dicen que no comentan las sentencias y que las aceptan, mienten de nuevo. Basta ver cómo intervienen multiplicando esfuerzos cuando se trata de conseguir actuaciones judiciales a su favor. Acordémonos que no pararon hasta conseguir que Gómez Bermúdez se alejara de los papeles de Bárcenas o hasta conseguir la desimputación de la Infanta, y ahora se enfrentan al juez Ruz, porque les ha echado de la trama Gürtel, como acusación, por actuar de mala fe. Y no se queda ahí, también la han emprendido contra al Fiscalía anticorrupción de Palma.
Además faltan el respeto a los ciudadanos y a los medios de comunicación. Sus contadas ruedas de prensa son un ejemplo de soberbia cuando no de prohibición de hacer preguntas o de presentaciones en plasma del presidente, sin que pueda haber réplica alguna. Y porque no decirlo desprecian la participación ciudadana, lo que han demostrado pasando olímpicamente de una ILP de la PAH que llegó al Congreso con casi un millón y medio de firmas.
Naturalmente no pueden soportar ningún tipo de críticas y así a los que pretenden denunciar sus políticas insolidarias con escraches les han llamado, nazis, fascitas, totalitarios o etarras, entre otras lindezas, a pesar de que el presidente del tribunal Supremo fue muy claro a la hora de defender los escraches y de que la denuncia puesta por la vicepresidenta Saénz de Santamaría ha sido archivada porque los escraches son un acto pacífico de libertad de expresión.
Eso sí, esa rebeldía que tienen con sus ciudadanos, los que les han colocado donde están, aunque haya sido por engaño, se convierte es obediencia ciega y pérdida de soberanía ante la tiranía de Merkel y Cía, a la que se someten agachando la cerviz y empleando el sí-bwana.
Para terminar, citemos a quien hoy es el azote de las manifestaciones, la delegada del gobierno de Madrid, Cristina Cifuentes, que en aras de un futuro político prometedor, ha decidido endurecer al máximo el orden público y crea problemas donde no existen. Eso sí, ya hay más de mil ciudadanos denunciados y multados por el simple hecho de manifestarse, una locura que demuestra hasta dónde puede llegar esta gente, incapaz de gobernar de forma democrática y recordando un tipo de gobernación que nos retrotrae al siglo pasado.
Está claro que el Partido Popular no cree en la democracia, simplemente convive con ella maltratándola. Quiere conseguir una democracia de muy baja calidad, donde no tenga que dar cuentas de sus actos a nadie y donde puede actuar a su antojo sin que ni los otros poderes del Estado, ni sus oponentes políticos, ni los medios de comunicación o los ciudadanos puedan interferir en sus totalitarias decisiones.
Salud y República
05 diciembre 2012
La Constitución está en coma
Cuando mañana se celebre que hace 34 años se votó nuestra Constitución, muchos serán los que no se den cuenta de que ésta está a punto de fallecer. Se encuentra en coma, sólo un milagro puede salvarla y parece que nuestros gobernantes no están dispuestos a que se produzca esa recuperación.
Y no crean que este diagnóstico es cosa de un peligroso rojo inconformista, no, basta ver lo que dicen los españoles en el último barómetro del C.I.S. Cerca de un 68% de los encuestados cree que esta democracia no funciona bien, y más de la mitad entiende que la Constitución no cumple su misión.
Cada vez más, nuestra Constitución, con ese carácter inmutable con el que se la ha pretendido defender, ha ido quedando sepultada, apartándose más de la realidad social y vaciada de contenido.
La Constitución fue elaborada en unas circunstancias que nada tienen que ver con las actuales. Es hora de pensar en su actualización. Sin embargo, los únicos cambios hechos han sido los que nos han venido impuestos por la CE, y la modificación envenenada por la cual se fijó un límite en el déficit, en un acuerdo tan vergonzoso como rápido de los dos grandes partidos mayoritarios, haciendo que este límite predominase sobre cualquier otro mandato. De tal forma que todo quedara sometido a ese 3% del déficit, dejando que cualquier otra cuestión quede en segundo término. Ésta fue la estocada que más la agravó.
Hoy la Constitución no nos sirve y tenemos que hacer los cambios necesarios para que se reanime o dejarla morir y crear otro proceso constituyente. Hemos perdido nuestra soberanía, no se cumplen los artículos importantes, la justicia ya no es igual para todos, nuestro Estado del Bienestar está muy enfermo. La Sanidad, la Enseñanza y la Asistencia Social públicas están siendo recortadas y privatizadas.
Del derecho a la vivienda, mejor no hablar. Instituciones que no sirven para nada, como el Senado, otras que pueden ser sustituidas y reducidas al máximo como las diputaciones provinciales y qué decir de los privilegios de la casta política y de los cargos de confianza puestos a dedo. Una forma de estado como la monarquía que no ha sido revalidada en ninguna elección y que hoy, todavía, es una herencia del franquismo.
La participación de la ciudadanía en la gobernabilidad del Estado se resume al voto cada cuatro años. No se dan cauces para que haya otros tipos de participación. Además ampara una ley electoral que beneficia sólo a los partidos grandes y que está muy alejada de la esencia de la democracia: Un hombre – un voto.
El 6 de diciembre debería ser un día de luto. Porque una Constitución que pudo haber sido, de haberse actualizado, se ha quedado en aguas de borraja. La están matando los poderes financieros, los lobbies, la misma clase política que la pone a su servicio. Es un papel mojado que no sirve para la defensa de la mayoría.
Hoy, la sanidad, la enseñanza, la vivienda, la justicia, el trabajo, son derechos vacíos que no llegan a los ciudadanos, mientras los gobernantes han perdido soberanía y se dedican a seguir los mandatos de los Mercados, que nada tienen que ver con los intereses ciudadanos.
Por eso, por todo eso y más, hoy es un día triste. La Constitución está a punto de morir, y los que la pueden reanimar no quieren, prefieren saltársela y seguir el camino equivocado.
Sólo nos queda una solución: la protesta. Y así vemos cómo sectores públicos claves se han movilizado para evitar la muerte de la Carta Magna. Los sanitarios, los enseñantes, los discapacitados, los trabajadores públicos. Es lo único que nos puede salvar. Sólo con la protesta y con la crítica profunda podremos hacer que los gobiernos giren y actúen en favor de los ciudadanos más débiles. Porque muerta la Constitución –y está a punto-- no habrá remedio, habremos perdido la batalla.
Salud y República
31 julio 2012
¿Son muchos los políticos en España?
Los políticos son tan necesarios como rechazados en este país. Basta ver lo que piensan los españoles de ellos en las distintas encuestas, incluida la que, a mi modo de ver, es la mejor, la del CIS.
El rechazo es casi total. Y al albor de ese dato objetivo hay quien pretende –recordando aquello de que “a río revuelto, ganancia de pescadores”— convencernos de que nuestros males vienen porque hay demasiados políticos en España.
De ahí que circule una cifra, obtenida de un periódico digital poco fiable, donde se dice que el número es de 450.0000 políticos. Una cantidad que se pretende justificar con un cuadro que no admite la mínima consistencia, donde los errores de bulto son muchos y basta el sentido común para darse cuenta.
Por ejemplo, una cosa tan sencilla como los diputados y senadores elegidos, hablan en ese cuadro de que son 650, cuando son 616, lo que demuestra el desinterés por dar datos precisos. Y qué decir de otros capítulos como cuando cuenta a los sindicalistas liberados como políticos o cuando habla de políticos con pensiones y los cuenta dentro del número de políticos que tenemos. Esto último es como decir que los trabajadores son los que trabajan más los que están jubilados.
En fin, errores tremendos que sólo se pueden entender cuando se quiere criminalizar a los políticos. Y no digo yo que no haya motivos para hacerlo, pero cuando se empieza dando datos falsos todo lo demás puede quedar en entredicho.
Naturalmente se habla de muchos políticos por lo que suponen de gasto en momentos como el que vivimos. Pues bien, es verdad que hay 68.462 concejales (y no 65.130, otro error que dice mucho de la precisión de los datos de esa tabla), pero no dicen en ese periódico sensacionalista que más del 80% de los concejales no cobran estipendio público.
Y lo grave es que además se permiten comparar con otros países europeos, diciendo que Alemania, por ejemplo, tienen 150.000 políticos y nosotros 450.000, sin dar ninguna fuente de donde se puedan comprobar los datos de Alemania o de otros países.
Hay que tener cuidado porque luego llegan listillos con pedigrí como el académico populista Pérez-Reverte y toma la cantidad por buena y se pone a despotricar sin haber constatado el dato, por aquello de dar batacazos a diestro y siniestro, sin mayor precisión, como en él es habitual.
Está claro que la intención es denigrar a la clase política. Y les aseguro que hay motivos para desear que los políticos cambien y mejoren, pero hay que ser preciso en los datos. Y desde luego, no creo que el problema sea el número, que según los datos oficiales son 73.515: 350 diputados del Congreso, 266 senadores, 1.218 diputados autonómicos, 68.462 alcaldes y concejales, 1.810 consejeros comarcales (en Aragón y Cataluña) y 1.409 diputados provinciales y consejeros insulares.
Lo que ocurre es que no conviene confundir el culo con las témporas. Y si es verdad que puede haber menos políticos, hay quien se empeña en decir que hay que bajar su número (como Feijóo en Galicia, para obtener más poder, bajaría de las provincias que menos le votan con el pretexto de ahorrar un millón de euros, cuando destina 2,3 millones de euros para asesores de su gabinete, o como Aguirre en Madrid, donde quiere asegurar el bipartidismo) y sin embargo no dicen ni pío de los privilegios que tienen, que es donde se debería ahondar o de los cargos que nombran a dedo.
De momento, diré que no me asusta el número de políticos que hay. Bien es verdad, que el Senado --salvo que cambie su función y se convierta en cámara territorial de verdad— y las Diputaciones Provinciales --cuyas competencias pueden ser asumidas por las CC.AA. y además no son elegidas por los ciudadanos— pueden ser eliminados, pero hablamos de 1600 políticos.
Lo grave no es el número de políticos, sino los privilegios que tienen, y sobre todo la cantidad de personal a dedo –llamado de confianza o asesores— que pueden nombrar de forma ilimitada. Por poner un ejemplo, la Sra. Condesa Consorte, lideresa de los Madriles, quiere reducir a la mitad los diputados, dejándolos en 69 y sin embargo, nada dice de los puestos que nombra a dedo, que desde 2003 ha duplicado, habiendo pasado de cerca de 800 a más de 1500 (de los que cerca de 100, cobran más que el presidente del gobierno). O sea trata de cargarse políticos elegidos democráticamente para aumentar su poder con cargos que ella misma, a dedo, nombre sin que haya ningún límite legal.
Ahí es donde está la clave, hay que limitar los privilegios de muchos políticos (a ello dedicaré otra entrada, próximamente) y el número del personal de confianza. De acuerdo a la población o a otros criterios, tiene que limitarse la posibilidad de nombrar cargos a dedo, sin límite. Sin control, sin ser elegidos por los ciudadanos y a cargo del erario público esos cargos tienen que acotarse, de forma clara y determinante. Todo lo demás será aumentar el bipartidismo, voluntad de perpetuarse en el poder, disminuir el poder popular, en definitiva, devaluar una vez más nuestra ya minusvalorada democracia.
Salud y República
11 julio 2012
Rajoy se carga el Estado del Bienestar
Llegó y destruyó. Ni el caballo de Atila. Pocas veces ha venido a contar algo al Congreso el presidente del gobierno, pero esta vez ha entrado para destrozar, para dejar España hecha unos zorros.
El magnífico, el inigualable, el grandísimo presidente español ha empezado su ‘magnífico’ discurso con la siguiente frase: "Hemos abierto la puerta a un nuevo modelo de Unión Europea". Y se ha quedado tan fresco. Y lleva razón. Un modelo vergonzoso, un modelo donde se consolida que la Unión Europea se está convirtiendo en la Unión Alemana.
Consciente del daño que hace, no ha tenido el menor reparo en enumerar sus medidas. Y lo grave es que lo sabe, porque existen alternativas que no ha querido tomar. Se ha limitado a ser, una vez más, el perrito faldero de Merkel y Cía. y olvidarse de los ciudadanos. Ha vuelto a cargar sobre los que menos culpa tienen, el peso de esta crisis. Devaluando España, no sólo económicamente, también democráticamente.
Recordamos que se subía el IRPF, hace unos meses, para no subir el IVA, hoy se sube el IVA. del 18 al 21%. Bajará la prestación del desempleo a partir del sexto mes del 60% al 50%, los funcionarios no cobrarán la paga de Navidad y eliminan la deducción por vivienda (ésta última medida la impuso su gobierno hace unos meses, con lo que no sólo mienten y hacen lo contrario de lo que dicen, sino que además cambian lo que han hecho hace poco; ¡el colmo!). Bajarán las prestaciones por dependencia.
Está claro que se quieren cargar todo lo público, que desaparezca el Estado del Bienestar. Han tocado Sanidad, Educación, Servicios Sociales y ahora también las prestaciones por desempleo. Lo de los funcionarios parece una obsesión, no se han librado de ningún recorte. Y es que a ellos les gusta mucho más poner a sus amiguetes a dedo, a muchos de los que no son capaces de sacar una oposición, a los que puedan dominar.
Ni una sólo medida perjudica a las grandes empresas o a las grandes fortunas. No tocan ni un pelo a la Iglesia. Todas recaen sobre los mismos. Ni Impuesto de Transacciones Financieras, ni impuesto a las grandes fortunas, ni aumento de cotización de las SICAV, ni nada que pueda perjudicar a los poderosos.
Por cierto, hay una medida que me ha llamado la atención. La relativa a la arquitectura del Estado. Ha anunciado que potenciará las diputaciones y que disminuirá un treinta por ciento de los concejales. Es muy curioso y dice mucho. Puesto que se trata de disminuir los cargos políticos que están cerca de los ciudadanos, los concejales, –nada ha dicho de diputados provinciales, comunitarios o nacionales— y sin embargo quiere dar más fuerza a las diputaciones que son cargos que no eligen los ciudadanos.
Si de verdad quiere hacer una nueva estructura del Estado menos costosa y más eficaz, debería empezar por cargarse el Senado, una institución que no sirve, puesto que no decide nada. Debería seguir por cargarse las diputaciones provinciales y darle sus competencias a las CC.AA., y así suprimir políticos que copan representantes de los partidos y que no son elegidos por los ciudadanos y, por último –muy importante—, limitar los cargos de confianza, o sea los que se dan a dedo.
¿De qué me sirve reducir los concejales si en un ayuntamiento se nombran muchos más ‘cargos de confianza’? Basta ya, de demagogia. Los cargos de confianza son en muchos casos, puestos de trabajo que se crean para agradecer servicios prestados o para beneficiar a gente afín.
Recuerdo la última petición demagoga de la Sra. Aguirre: dividir por dos el número de diputados de la C.A.M. Y digo demagoga porque la lideresa quiere cargarse sesenta y cinco políticos elegidos democráticamente y, sin embargo, no dice nada de que en sus años de reinado ha multiplicado por dos los cargos de confianza, pasando de mil a dos mil. ¿Para qué necesita diputados que además le pueden reprochar lo que hace, teniendo dos mil estómagos agradecidos dispuestos a defender a su ama, a cualquier precio?
No caigamos en la trampa. Reducir políticos suena bien. Yo estaría de acuerdo con la propuesta de Esperanza Aguirre de reducir el número de diputados, siempre que redujera en la misma proporción el número de amiguetes colocados. Lo mismo digo con los concejales. Que empiece el Sr. Rajoy por cargarse el Senado y después por limitar el número de cargos de confianza.
Mientras que disminuyan los cargos públicos elegidos, se redimensione a los funcionarios y no haya nada que impida que se contrate personal de confianza, la cosa queda meridianamente clara. No estamos ahorrando, ni adelgazando el Estado, estamos pasando de un Estado democrático a uno autoritario, sustituyendo personas elegidas, o que han pasado una oposición, por personas colocadas a dedo.
Por cierto, sobre medidas de incentivación de la economía, nada de nada. Salvo una rebaja de un punto a la cotización de la Seguridad Social. Y aquí se acaba la historia. Este hombre cree en la austeridad como objetivo y no como un medio. No quiere que se reactive la economía, prefiere que se hunda y crear un mundo de subsidiados y de gente que le necesite, mientras, él seguirá haciendo de capitán Schettino.
Salud y República
14 junio 2012
Dívar sigue agarrado al sillón
Ya no son sólo unos viajecitos y unas cenas acompañado en Marbella con dinero público. Es que además ‘el buen señor’ se ha paseado por otros lugares de esta tierra carpetovetónica. Ya no son 18000 euros, ya pasan de 40000 y siguen descubriéndose nuevas andanzas de este ‘elemento’ judicial.
Así, este mentiroso (otro más, estamos rodeados) dice que le invitó el gobierno de Cantabria cuando el expresidente Revilla lo ha desmentido. También ha aportado datos falsos para justificar otros doce viajes. Además se iba de vacaciones a Fuerteventura y utilizaba coche oficial durante las mismas para ir a las playas y, como no, para ir a misa. Lo hacía con chulería, parece que llamaba antes al gobierno local y decía que iba para allá ‘el cuarto hombre más importante de España’ para que le prepararan sus prebendas.
En fin, historias insoportables que hacen inexplicable que este tipejo no haya dimitido ya, y que todavía le apoye la mayoría del CGPJ y del Tribunal Supremo. Este apoyo sólo se puede entender porque hacían lo mismo o por un corporativismo acérrimo que les hace defender lo indefendible.
Pues bien, parece que además desde el Ministerio de Justicia se está pidiendo que le dejen continuar, por lo menos, hasta septiembre. Parece que este amigo de Gallardón le debe estar pidiendo un favor o quizá pueda salpicar a alguien más, si no, no es comprensible.
Este meapilas justiciero --capaz de decir frases tan solemnes como: “Me fío más de la Justicia divina que de la humana, porque ésta última es subjetiva” –con sus convicciones morales y religiosas de las que siempre presume, no ha sido capaz de dimitir, a pesar de que las pruebas en su contra son determinantes.
El lunes debería encontrarse con el rey, en la conmemoración del bicentenario del Tribunal Supremo y seguramente es lo que buscaba, una foto con el Jefe del Estado para que pudiera significar un apoyo de la Corona. Una foto que podría significar el signo de nuestro tiempo, un mata-elefantes y un jeta-viajero. Sin embargo, le han forzado a tener una reunión el sábado, dos días antes. Esperemos que si no tiene la dignidad suficiente para dimitir, se vea en la obligación de hacerlo y no nos siga tomando el pelo.
Este país que pasa por una crisis económica forjada por unos bandoleros financieros, y una crisis democrática debida a unos políticos sin escrúpulos, necesita soltar lastre, y en este momento el jeta Dívar es simplemente una rémora de la que hay que deshacerse.
Salud y República








