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05 enero 2020

¡Ladran, luego cabalgamos!


Hay que ver cómo está el patio. El patio del Congreso. Jaurías gritando, insultando, acechando a su presa. Y no, su presa no son sólo Esquerra Republicana o Bildu. Justifican así, con desvergüenza, su postura abrupta e inflexible, pero la realidad es otra más compleja, a la ‘unidad irrenunciable de su España’ se suma su odio a un gobierno de coalición progresista que puede revertir el rumbo injusto y sectario que han impuesto desde 2011.

La derecha y la ultraderecha, hoy más ultramontanas que nunca, no saben qué hacer para poner más obstáculos a este probable gobierno que está a punto de germinar. Los tres grupos son iguales, tanto monta Abascal como Casado, y montada en un poni (camino de la extinción) Inés Arrimada.

Había que escucharles esta mañana (4 de enero), y ayer. A Sánchez le han llamado de todo. Mentiras, desvergüenzas, insultos, exabruptos, pataleos y griteríos han hecho del Congreso un circo donde más que payasos había animales salvajes y serpientes venenosas emponzoñando el hemiciclo. Tampoco se han ido de vacío, Mertxe Azpurua, Rufián o Iglesias. Desde traidores a golpistas pasando por felones, infames, asesinos o vendepatrias, entre otras menudencias.

Esto es todo lo que saben hacer. Han perdido cinco elecciones el año pasado y no lo pueden soportar, les supera que los ciudadanos no les voten ‘como ellos merecen’. Ven, por otro lado, que se abre un diálogo con los independentistas catalanes y se les abre las carne. Ya sabemos cuáles son sus soluciones, judicialización, represión y palo y tente tieso. Porque ellos son los únicos que pueden ganar y si no ocurre, aunque utilicen instituciones, medios de comunicación fascistoides, fuerzas vivas, grupos de presión, multinacionales o la misma Iglesia, el sistema falla. Si no ganan, los ciudadanos –algo irrelevante para ellos cuando pierden elecciones-- tienen la culpa.

Ellos son así, no hay nada que hacer. Por eso, porque la cosa no tiene remedio, porque con ellos es imposible el diálogo: hay que caminar. Partimos de una isla y hay que cruzar el charco, hasta llegar a la costa de la Igualdad, de la Solidaridad, de la Democracia, de la Plurinacionalidad. Ello conllevará críticas salvajes, insultos, utilización torticera de instituciones judiciales, manifestaciones en la calle, tretas espurias de todo tipo. Ese charco lleno de ponzoña, hará que nos tengamos que taparnos las narices y los oídos, pero hay que llegar al otro lado. Al lugar donde esperan jubilados, dependientes, trabajadores en precario y/o con sueldos mínimos, desahuciados, inmigrantes etc. Al lugar donde se puede remediar el conflicto político catalán. Y habrá que sortear obstáculos que encontraremos en esa ciénaga: grupos de presión, Iglesia, fuerzas vivas, CEOE, instituciones amaestradas, muchos medios de comunicación, etc. Pero hay que seguir.

Hay que demostrar que otra política es posible, que no nos van a intimidar, que el poder democrático debe de estar por encima de los otros poderes, que estamos con los que más lo necesitan. Ese es el camino, sin parar, apartando serpientes venenosas y jaurías de hienas.

Vamos a tener la ocasión de demostrarlo, que la cobardía no lo impida, que el coraje nos acompañe, que seamos capaces de encontrar fórmulas para implantar lo que queremos: un mundo mejor y un país donde encontremos acomodo todos. Un mundo donde la separación entre poderosos y débiles sea mucho menor, donde el recibo de la luz no oscile a capricho de las multinacionales energéticas, donde el alquiler de las viviendas no suba sin parar y expulse a la calle a la gente. Y dónde el conflicto catalán pueda ver la luz al final del túnel.

Y no, no tengamos miedo de subir los impuestos a los poderosos, ellos son los que menos pagan si lo comparamos con otros países de nuestro entorno. Las grandes empresas, las clases pudientes tiene que pagar más y recibir menos beneficios y subvenciones públicas. Por cierto, la Iglesia ha de devolver esas inmatriculaciones vergonzosas y pagar el IVA, que ya está bien de chupar del bote.

Se puede y se debe llegar a un acuerdo que satisfaga a toda la sociedad catalana. Hay que encontrar acomodo para todos, sin sobresaltos, con tranquilidad, utilizando lo que siempre debió emplearse: el diálogo.

Hay que conseguirlo. Si no, probablemente no habrá otra ocasión en mucho tiempo. Y si ladran que ladren, lo nuestro ha de ser cabalgar sin parar.

A ver si los Magos de Oriente nos ayudan

Salud y República (y feliz 2020 progresista)

30 octubre 2016

Rajoy insiste: “¡Hay que persistir, hay que perseverar!”. ¡Al abismo!

Él es así. Un artista. Sin mover un dedo lo ha conseguido. ¡Vuelve a ser presidente! ¡Qué pesadilla! Eso sí, esta vez, alejado de la mayoría absoluta ha tenido que contar con otros, con socios, con monaguillos correveidiles, que ven en su nuevo amo, un futuro de medra y sustento.

Ahí están, los cuñaos de moda: “Ciudadanos”, capaces de entregarse en cuerpo y alma a cambio de una parcela de poder (ya verán como terminan en el gobierno con el PP, en poco tiempo) y al PSOE, que en su afán de entrega han destrozado su historia y existencia, habiendo batido todos los récords de estulticia hasta la derrota final.

Mientras, Rajoy, sentado a la diestra de todo el mundo, ha esperado que le entronen sin pedir nada a cambio, ha vuelto a triunfar, confirmándose como el gran maestro de la teoría del “dolce far niente”. Ahí queda, Ciudadanos en un bolsillo y el PSOE en la bragueta.

Y lo más grave es que una vez que se ha confirmado que su reino sigue siendo de este mundo, ha hablado muy claro. Atrás queda la confirmación de colaboración, de diálogo, de cambios que había mantenido en la primera sesión de investidura. Ayer, lo ha dejado claro, ¡no le moverán! porque él, y sólo él, está en lo cierto y sus políticas son las únicas que pueden hacer de España lo que él y sus amiguetes quieren.

¡Abajo el telón!, ha empezado la misma función. Lo ha dicho bien claro, no le van a sacar de sus políticas tan buenas, bonitas y baratas. ¡Hay que persistir, hay que perseverar! Por si les quedaba dudas a los traidores socialistas y a los trepas de C’s, él seguirá por el mismo sendero: el de los recortes y la corrupción. Que no vengan con que no lo sabían, tanto los socialistas como los “cuñaos”, se han vendido, los primeros para pretender no quedarse en la nada, los segundos para colocarse como sea.

Y él, triunfante, ha entrado otra vez en la historia, aunque para muchos sea la historia de una pesadilla intolerable. Gracias, Ciudadanos. Gracias, socialistas. No sabéis cómo os lo agradecemos. Lo habéis conseguido. Habéis desbloqueado la corrupción, la ignominia, la desigualdad, los recortes, la sumisión a los poderes externos y el beneficio de los poderosos. De nuevo, gracias, muchas gracias.

Salud y República

27 octubre 2016

Corderos con piel de lobo: PSOE

Está claro que el objetivo principal del PSOE, después del descalabro que han montado, es apoyarse en el bipartidismo y evitar unas terceras elecciones. Esa gran coalición que escondiéndose pretenden es la prueba. Ciudadanos no deja de ser un PP bis, que va a menos.

Y los corderos socialistas se han manifestado como  lobos. En esta primera investidura, estos diputados representados por su portavoz traidor, Antonio Hernando, podían engañar a algunos despistados que no supieran lo que está pasando. De hecho, han parecido durísimos con su nuevo patrón el PP.

No les quedaba otra que disimular. Después de cometer la felonía, sólo les queda parecer que son lo que pretendían ser, oposición, cuando todos sabemos que serán prolongación de un gobierno al que deberán agradecerle que no les hayan convocado nuevas elecciones, donde podían haber perdido hasta los calzoncillos.

Antonio Hermando ha rechazado el abrazo del oso, de boquilla, porque sabe que al final tiene que ceder ante la amenaza de unas nuevas elecciones, que serán la espada de Democles que tendrán encima en toda la legislatura, porque cuando Rajoy les diga que de no acordar algo para poder gobernar, puede convocar elecciones, se cagarán (perdón por el verbo, pero es el más expresivo de lo que puede ocurrir) y dirán de nuevo ‘sibwana’.

En este debate ha habido un actor secundario, el PSOE, cuya claudicación es ya pública y dos protagonistas, el PP con un candidato crecido y henchido de gozo por su próxima investidura exitosa, y Unidos Podemos que ha pasado, claramente a ser la gran oposición. El PSOE ha quedado como un apéndice del PP y le será difícil –suponiendo que quisiera— salir de esta encrucijada. Ahí quedan los culpables, los 17 traidores que comandados por Susana, Felipe y los poderosos de este país, les han llevado a la ruina política.

De hecho Rajoy lo ha entendido y mientras que a Antonio Hernando –el del “no es no” de ayer, y el de “viva la abstención” de hoy— solo le ha faltado darle un beso en los morros, ha elegido al verdadero contrincante para batirse en duelo: Pablo Iglesias.

Por cierto, hay que tener cara dura para decir que ha suspendido la reválida de la LOMCE, cediendo a una reivindicación del PSOE, cuando ya había varias CC.AA. que habían dicho que no la iban a aplicar y cuando tenía en contra a toda la Comunidad Educativa, por cierto, manifestándose en las calles. Claramente la cesión ha sido fruto de la presión y no de una concesión del PP al PSOE, como han querido hacer ver ambos partidos. El PP no tiene necesidad de ceder nada al PSOE, ellos solos se han entregado.

En fin, ahí quedan los socialistas convertidos en ovejas, eso sí, con piel de lobo para disimular, aunque esa piel se les irá cayendo según vaya avanzando la legislatura. Y si no, ¡al tiempo!

Salud y República

25 octubre 2016

Abstención del PSOE: ¿Once diputados o todos?

Cualquier forma de apoyo a Rajoy es vergonzoso. Este partido ha quedado en manos irresponsables, capaces de imponer su fuerza como sea, aunque ello signifique tener que dividir el partido. Les da igual, están matando moscas a cañonazos. Van de una mala solución a otra peor.

Se han cargado la democracia de las bases, aprobando lo contrario. Y ahora, además, quieren aplastar, sin buscar acuerdos, a quienes mantienen el NO, lo que anteriormente habían aprobado y con lo que se presentaron en su programa electoral.

Hay dos fórmulas que podrían salvar los muebles de la división. Lo que se viene llamando una abstención técnica (11 diputados) y la otra que se dejara votar en conciencia. El hecho de tratar de imponer una abstención global bajo el pretexto del voto imperativo es la peor de todas las soluciones.

Una vez cometido la felonía de apoyar la investidura de Rajoy y de haber llevado a una situación grave e irreversible al partido, los grandes popes –barones y antiguos dirigentes, bajo el mandato de Susana Díaz y Felipe González sobre todo— pretenden que los que quieren mantener vivo el deseo de las bases y el programa de las últimas elecciones, queden totalmente humillados y se vean obligados a plegarse a los “poderosos”. Craso error que de mantenerlo pagarán caro, muy caro.

No se conforman con haber dado la vuelta al calcetín, a lo que quiere la militancia –por cierto, quienes deberían ser la última y decisiva voz en un partido— además pretenden que agachen la cerviz los diputados que mantienen el NO a Rajoy, por cojones. En vez de facilitar una fórmula de consenso, prefieren que se vea su fuerza, aunque esta vez les va a salir rana, porque estoy seguro de que por lo menos una docena de diputados están dispuestos a votar NO, con todas las consecuencias.

Por cierto, la libertad de voto de los diputados está recogida en la Constitución y por si fuera poco, también las normas del mismo partido socialista prevén el voto en conciencia y aunque estos fuleros de tres al cuarto encabezados por el tal Fernández hablen de que no es una decisión de conciencia, votar a Rajoy, está claro que están alejados de la realidad. ¿Acaso no es un problema de conciencia cortar una política que ataca a los débiles, que ha aumentado la desigualdad, que esta plagada de corrupción, que se quiere cargar el Estado del Bienestar?

De persistir en el error, ¿qué pasará cuando voten NO esos diputados en desacuerdo con la última decisión? ¿Les multarán? ¿Les echarán del grupo socialista? ¿Romperán relaciones con el PSC? Sólo les faltaba eso. Vista las circunstancias, ¿no sería más adecuada una solución para que todos se vieran representados el día de la investidura?

Está claro que esta dirección provisional prefiere la rendición de sus contrarios, en vez del acuerdo con ellos y la búsqueda de un final pactado. Con una decisión aprobada por el 59% de la dirección quieren dejar totalmente barrido al 41%. ¿Es ésta una forma inteligente de hacer política?

Pues bien, de continuar por este camino conseguirán debilitar, si no dividir, al partido,  con la mayoría de las bases apoyando a los humillados. El tal Fernández, flojo, tibio y desganado, es una marioneta de sus capos: Susana y Felipe, y tiene órdenes precisas de activar el “prieto las filas” en el partido.

Actuar de esta forma es actuar de forma cobarde, porque los amantes de entronizar a Rajoy no quieren dar la cara y prefieren quedar sepultados bajo la estulticia de una abstención global traidora. Y así,  no quedar como lo que son: traidores a sus bases y a sus electores por incumplimiento del programa electoral.

No valen excusas. Pretender que se vea una unión forzada del partido, al abstenerse todos, no hace sino un daño mayor. Será difícil que el PSOE vuelva a ser un partido de gobierno, porque esa defensa de una gran coalición, para agarrarse como sea al bipartidismo, es hoy una utopía, ya que los votantes socialistas hoy pueden elegir otra opción, clara, rotunda e inequívocamente de izquierdas para hacérselo pagar.

Salud y República

23 octubre 2016

El 59% del Comité Ejecutivo del PSOE apoya a Rajoy

Tal como esperábamos y ya había escrito. El resultado ha sido una simple confirmación de lo que sabíamos. Se ha impuesto la abstención (un sí a la presidenscia de Rajoy) por 139 votos contra 96 que han mantenido con su NO el mandato que llevaban en su programa.
                   
Si hay algo sorprendente, en todo caso, ha sido la resistencia del 41% de los componentes de esta dirección que, a pesar de presiones y de amenazas de dentro –han llegado a amenazarles con la expulsión— y de fuera (medios de comunicación y grandes empresas) han mantenido la posición inicial, la legítima, la que también parecen defender la mayoría de los militantes socialistas.

El resumen es claro. La dirección socialista se ha alejado de sus bases y se ha acercado peligrosamente al PP, habiendo cedido a ser la oposición y dando un paso cercano a la gran coalición.
Porque, ¿qué dirán cuando el PP necesiten de su apoyo para aprobar presupuestos, recortes, impunidades, y otras cuestiones de gobierno? cuando su argumento para darle el gobierno a Rajoy y sus secuaces ha sido no parar el país. ¿Lo pararán cuando el gobierno del PP necesite de su ayuda? Difícilmente, esto llevaría a Rajoy ante la imposibilidad de gobernar, a convocar nuevas elecciones forzado, y la responsabilidad recaerá otra vez en el PSOE, que además deberá enfrentar lo que más temían unas nuevas elecciones.

Ahora queda ver cómo construyen esta abstención. Si será una abstención técnica (once votos a favor del PP y el resto votaría NO) o una votación en conciencia (puesto que la votación unánime no es posible, ya que varios diputados han afirmado que votarán en contra). En ambos casos, ocurra lo que ocurra, el día de la votación será recordado en la historia política de este país como una astracanada de primera magnitud que reflejará la división del partido socialista.

El resumen es claro, el PSOE (me refiero a sus capos y no a sus militantes de base) han preferido dar el gobierno al Partido Popular, antes que intentar pactar con Podemos y los nacionalistas. Y todo ello, obviando a los militantes de a pie. Una verdadera canallada que pagarán caro, porque han dejado como oposición única a Podemos, estando el PSOE condenado a ser un apéndice indefinido del PP.

Sólo queda esperar que los militantes socialistas sean capaces de hacer pagar a esta dirección el tremendo daño que han hecho a su partido. El único dueño del partido socialista, como en otros partidos, es su militancia, a la que han obviado por no plegarse a su criterio.

Lamentablemente, hoy, en Génova hay fiesta mayor. Se han salido con la suya. Han comprado la voluntad del PSOE a precio de saldo, y todo ello debido a los errores cometidos por todos esos barones y viejos cargos socialistas que han urdido una trama muy parecida a un golpe de Estado, puesto que se han pasado la voluntad de los militantes por el arco del triunfo, retorciéndola hasta convertirla en lo opuesto.

Salud y República 

17 octubre 2016

El PSOE regalará once votos para hacer presidente a Rajoy

Judas se vendió más caro (30 monedas). La traición del PSOE es un regalo, ¿o no? Estamos en rebajas. Y además nos siguen engañando. Está todo hablado y muy definido. La mayoría del PSOE (mi absoluto respeto por el PSC y por algunos más que votarán en contra) quiere aupar a Rajoy, no hay dudas.

Esta operación montada, desde dentro por Susana Díaz y, su muñidor principal, Fernández Vara, y desde fuera por Felipe González, algunos de sus colaboradores de hace veinte años y varios medios de comunicación importante, tiene como objetivo poder seguir manteniendo el bipartidismo en el poder, demostrando que cuando se necesitan los dos partidos, se apoyan para tratar de mantener el status quo.

De Felipe González ya he hablado bastante. De Susana y su ambición de poder también, hoy quiero referirme sobre todo al presidente extremeño, ese que parece que jamás ha roto un plato y que dice actuar en conciencia. Empezó en la política como cachorro pepero, en las NN.GG. de Extremadura y luego paso al PSOE, donde su caudillo Rodríguez Ibarra, le colocó en el primer nivel.

Pero lo que hay que recordar sin duda es cómo actuó cuando Izquierda Unida se abstuvo en junio de 2011 y su acción hizo que Monago del PP se hiciera con la presidencia de Extremadura. Fernández Vara les llamó de todo y orquestó una campaña mediática para desacreditar a Izquierda Unida, a pesar de que la dirección de ésta formación no aprobó esta medida y apartó de sus filas a los diputados extremeños discordantes.

Lo que entonces era una traición –yo también creo que fue así--, hoy lo puede repetir su partido sin ningún ambage. O sea que varios diputados de IU Extremadura al abstenerse consintieron que Monago del PP fuera presidente y eso fue un crimen. Sin embargo, que Fernández Vara y sus compañeros socialistas se abstengan y den el gobierno a Mariano Rajoy es una cuestión de Estado. Distintas varas de medir lo mismo. Lo que va a ocurrir la semana que viene es tan indigno y desvergonzado como lo que hicieron en Extremadura varios diputados de izquierda.

Por otra parte hablan de que no se podía encontrar otro gobierno alternativo, pues pedir a los nacionalistas la abstención significaría quedar en manos de los separatistas. Y yo, ingenuamente me pregunto, ¿en manos de quién quedamos si apoyan a Rajoy? ¿Qué hay detrás de este acuerdo que no conocemos?

¿Qué será lo siguiente? Fácil. El PP, que no tiene nada de tonto, se ha dado cuenta de las debilidades del PSOE y le pedirá ayuda para gobernar. Por ejemplo para aprobar los presupuestos, y si los socialistas se niegan les amenazarán con que al no poder gobernar, pueden convocar nuevas elecciones. ¿Se pueden imaginar lo que hará el PSOE, antes de volver a perder diputados? Y así, sucesivamente. El PSOE quedará convertido en un rehén de Rajoy y sus secuaces.

Otra cuestión es la forma en que piensan llevar a cabo la tropelía de la abstención. Una chapuza más de esta desgraciada tragicomedia. Como no van a querer que haya una votación donde se manifieste la división que todos sabemos, entre los Noes y las Abstenciones, actuarán de la siguiente forma:
·         Descartarán a los que siguen pensando votar NO. Los diputados del PSC y los demás (en total unos 35)
·         A continuación, entre los que desean la abstención, pedirán voluntarios o elegirán por sorteo los once traidores a la causa.
Una más de este culebrón que ni los más adelantados hubieran imaginado hace un mes.

A todo esto el juicio de la Gürtel sigue destapando la basura del PP, sin que al PSOE recapacite, no va con ellos. La decisión está tomada. Rajoy les necesita y ellos siempre estarán del lado del bipartidismo, ¡faltaría más!

Salud y República

12 octubre 2016

Dos Hernando, un macarra y un mercenario, vuelven al ruedo

Ya se va sabiendo lo que estaba claro desde hace semanas. La investidura de Rajoy, apoyada por la abstención del PSOE, es un hecho. El rey ha fingido tomar la iniciativa y ha convocado a consultas a los líderes de los partidos. Un paripé más de algo que es una crónica anunciado tiempo ha.

Y ahí se volverán a enfrentar los dos Hernando. Rafael y Antonio, portavoces del bipartidismo, hoy más unipartidismo que otra cosa. Son chicos muy majos. Rafael, santo y seña del chulismo y la provocación pepera, capaz de insultar y despreciar a quien se le ponga por delante, y Antonio que hoy será su amigo, su compañero, el nuevo doctor Jeckill y Mr. Hyde, ayer defensor absoluto del “NO es NO”, y mañana máximo exponente del viva “la Abstención”. Sin duda, un macarra y un mercenario.

Dos elementos de cuidado que coinciden en apellido y que en la próxima sesión de investidura, también tendrán el mismo líder: Mariano Rajoy. Los dos defenderán que el rey de los corruptos vuelva a ser presidente del gobierno, con el apoyo del "gran Albert".

Ayer enfrentados, parecían más que adversarios enemigos. Lo que se dijeron en la investidura última de Rajoy fue más que duro, rocoso. Hoy, amiguetes de toda la vida, con los mismos deseos: “Que D. Mariano vuelva a los altares”.

He de reconocer que siendo un camorrista chabacano, Rafael Hernando, es, al menos, más coherente que su homónimo Antonio. Al menos siempre ha defendido, aunque haya sido de forma fascistoide y totalitaria, la misma opción. No se puede decir lo mismo del otro Hernando, el que dice ser socialista (claro que desde ahora lo de ser socialista puede quedar restringido a los del PSC y algunos sueltos que mantienen el tipo y no se han cargado a quien eligieron las bases).

Porque lo de Antonio Hernando es de traca. Es una función esperada. Este mercenario es capaz de defender justo lo contrario con tal de que no le cesen, se ve que Susana le ha leído la cartilla y el chico se la ha aprendido. La jefa andaluza quería coser el partido y, mira por dónde, ha encontrado la aguja Hernando, que vale lo mismo para un roto que para un descosido.  Algo que no ha pasado con Oscar López, el que era portavoz del Senado, y ha sido cesado por no querer defender la abstención a Rajoy.

En fin, será un investidura digna de verse. Los dos amigos Hernando tirándose pullitas a sabiendas de que pretenden (tratando de disimular) el mismo objetivo. A mí, francamente, me interesa más lo que dirá Antonio, porque aunque sea un artista de la verborrea va a tener siempre un enemigo para comparar a la vista: él mismo cuando defendió el NO en la última investidura, mientras le observa Pedro Sánchez con el puñal clavado en la espalda.

Ya se sabe, un mercenario defiende los colores que le pagan. Y mientras que Rafael tiene, inexplicablemente, un buen asiento en su poder, el pobre Antonio tiene que trabajar dando tumbos ideológicos para mantener el suyo. Esto es así, la vida es dura y si no que nos lo digan a los que tenemos que aguantar a estos elementos, que dicen ser portavoces de los representantes de los ciudadanos. Si no fuera por lo serio que es el tema, este circo sería para descojonarse.

Salud y República

07 octubre 2016

El PSOE se hace el harakiri y le pone la alfombra roja al PP

Nunca nada se pudo hacer peor. Tenían prisa por apoyar al PP y no querían que un principiante como Sánchez les fastidiara la jugada. Ya habían anunciado que había que dejar que gobernara el PP.

Y lo han hecho de la forma más dañina y desfavorable para su partido. Se lo han cargado y dividido, cuando podían haber esperado a un Congreso, donde votaran los militantes. Pero eso era peligroso. Susana y sus muchachos no podían permitir que Sánchez mantuviera el poder y, para evitarlo, no han dudado en cargarse el partido.

La responsabilidad de la situación actual es de quien decidió, a tres días de una reunión definitiva, dimitir para que no votaran los militantes, dimitir para que Rajoy tuviera la alfombra roja puesta en su investidura. No hay otras razones. No se puede entender nada más. Si la cuestión hubiera sido que Sánchez es un perdedor de elecciones, por qué esperar ni un día después de las últimas elecciones. Nadie pidió su cabeza hasta que Sánchez se empeñó en mantener lo que había ordenado el Comité Federal: el NO a Rajoy.

Nada hubiera ocurrido, ninguno del sector susanista hubiera llamado perdedor a Sánchez si éste hubiera cedido a las presiones y hubiera decidido abstenerse para que gobernase Rajoy, Susana ya había decidido que Sánchez no podía interponerse en sus planes. Su ambición apoyada por varios barones y personajes socialistas del pasado –que Sánchez estuviera en la oposición, para entrar ella a dirigir el partido--, estaba por encima de cualquier cosa. Los mindundis como Sánchez, que no se someten al poder oficioso de los rebeldes, debían ser castigados.

Bien, todo por la patria, que todavía dicen algunos de ellos. Y la situación ya se sabe cuál es, después de la rebelión de los diecisiete. No hay nada que hacer sino servir al amo Rajoy. Todo menos intentar un gobierno progresista. El PP y Ciudadanos están descojonándose con la operación, mientras el PSOE se desmorona.

Han perdido hasta la posibilidad de pedir contraprestaciones a esa abstención. Hoy, con el partido hundido, es el PP quien pide a cambio algo más. No se va a conformar (como han dicho algunos de sus miembros, aunque Rajoy lo haya negado) con tener sólo la presidencia. Ya están hablando de no mover un dedo de la gestión de la última legislatura y además pretenden que el PSOE apoye sus presupuestos. Y el PSOE sabe que de no hacerlo y haber elecciones generales en diciembre, el resultado les puede dejar totalmente fuera de juego.

Susana y sus muchachos han conseguido lo que parecía imposible: El gobierno del PP a costa de destrozar su propio partido. Ya no sólo no podrán pedir nada a cambio de su apoyo a la investidura, como derogar alguna de las leyes que tanto daño han hecho a los ciudadanos (ley Wert, ley Mordaza, Reforma laboral), sino que además tendrán que decir “si-bwuana” a lo que les pida el PP para evitar que les conduzca a unas terceras elecciones en las que podrían despeñarse del todo.

Imagínense unas elecciones en diciembre con Susana al frente y con un resultado desastroso, eso no lo va a permitir el cerebro de esta operación. Ella quiere el poder en el PSOE a cualquier precio y que gobierne el PP, y mientras tanto tratará de reanimar al PSOE para ser ella la próxima candidata en unas futuras elecciones.

Nunca una operación desde dentro de un partido ha sido tan dañina. En vez de haber actuado de forma democrática han preferido una asonada que ha coronado a Rajoy, a cambio de dejar a Sánchez fuera de juego. Lo que se dice una traición en toda regla.

Sin duda, ha sido una voladura calculada del partido, y una pérdida irreparable para la izquierda de este país, que ve con estupor cómo el PP se afianzará, con más fuerza en el poder. Eso sí, es posible que Susana pueda hacerse con las riendas de un partido destrozado, diezmado y residual.

Salud y República

29 septiembre 2016

Golpe oligárquico contra un posible gobierno progresista

No voy a defender a Sánchez, un líder que no ha hecho sino saltar de pérdida en pérdida en las últimas elecciones y ha sido incapaz de encontrar la solución que tenía en sus manos. Sin embargo, la actuación golpista patrocinada por la baronía y la élite oligárquica del PSOE es escandalosa y antidemocrática.

Y no por mucho que se empeñen algunos medios de comunicación, lo que ha ocurrido  en el partido socialista tiene que ver con el mismo partido, sino con la gobernabilidad de este país. Los que han dimitido buscando cambiar el rumbo del PSOE no lo han hecho por el bien de su partido. ¡Mentira! La razón es clara: no pueden soportar que el PSOE pacte con Unidos Podemos y prefieren sin ambages que su partido se abstenga para que pueda seguir gobernando Rajoy. Las otras razones son excusas.

Y sí, son excusas porque si la razón, que les ha llevado a cometer esta tropelía, fuera cambiar a Sánchez por haber perdido las elecciones, podrían haberlo hecho un poco antes, aparte de que ellos no quedan al margen de esa responsabilidad, puesto que con sus críticas abiertas y sus zancadillas a la dirección socialista han contribuido a las derrotas.

¿Por qué no le pidieron que dimitiera cuando fracasó en las últimas generales, en Junio? La razón es sencilla, entonces tenían la esperanza de que su partido se abstendría y de que el PP seguiría gobernando, lo que era su deseo. El hecho de que Sánchez haya persistido en el NO a Rajoy y la posibilidad de abrir otras posibilidades de gobierno es lo que les ha hecho rebelarse. Todo lo demás: accesorio. Y recordemos que Pedro Sánchez no ha hecho sino seguir literalmente el cumplimiento de lo que la ejecutiva federal le había encomendado: NO a Rajoy.

No quiero olvidar que Sánchez fue el primer candidato que el PSOE eligió en primarias, al que hoy, unos cuantos golpistas famosillos, quieren cargarse. Es difícil, por no decir imposible, comprender por qué no han dejado que fuera un congreso --donde votan todos los militantes socialistas— que ya había previsto el propio Sánchez, quien decidiera su futuro y el del partido, si no fuera porque los rebeldes temen perderlo. Parece lógico que sea la militancia, la que le eligió quien, si lo cree oportuno, se lo cargue, y no una panda de seudo-socialistas, acaudillados por Susana y Felipe, incapaces de entender lo que es la democracia directa.

Si Sánchez hubiera accedido a que se abstuvieran los socialistas, ¿alguien cree que hubiera surgido este levantamiento? Luego que da claro cuál ha sido el motivo.

Desgraciadamente, es posible que este ataque antidemocrático se lleve por delante las posibilidades que había de un posible gobierno de progreso. Es muy probable, hoy más que nunca, que estos seudo-socialistas consigan sus fines: que gobierne Rajoy. Eso es lo que quieren, y quién sabe por qué motivos ocultos.

Salud y República

22 septiembre 2016

Rajoy insulta y se proclama, de forma chulesca, vencedor aventajado en unas terceras elecciones

No voy a hablar de las mentiras de Rajoy, ya lo he escrito con detalles y pruebas, en muchas ocasiones en Kabila, mi blog. Sin embargo, sí que quiero hablar de cómo el presi en funciones está tan alterado que pierde el control en sus sermones, últimamente.

Así, al PSOE y a Sánchez les ha llamado antipatriotas y les acusa de poco democráticos. Ya saben, le dijo la sartén al cazo: “Apártate que me tizno”. Hay que tener jeta para que un tipo que ha defendido y ayudado a un tesorero corrupto dándole ánimos : “Luis sé fuerte”, o que ha tratado de colocar a un exministro que ha operado en paraísos fiscales en el Banco Mundial, o que no pide el acta de Rita Barberá, o que conserva a un ministro que ha utilizado, como Fernández Díaz, a la policía para perseguir y pretender aniquilar a sus enemigos políticos, entre otras cuestiones, resulta que se permite llamar antipatriota o poco democrático a otros y, además, en un alarde chulesco sin precedentes se autoproclama vencedor con más ventaja en unas probables próximas elecciones.

Está perdiendo el control, sabe que nadie le quiere (salvo sus amiguetes de Ciudadanos que le apoyan con la nariz tapada) y ve perdida la jugada. Eso no lo puede resistir, él que se cree el rey del mambo se encuentra más solo que la una, él que ha hecho tanto por la gente (su gente): “¡Qué injusticia!”

Ahora resulta que es un adivino. Ya sabe que va a ganar las próximas elecciones y con mayor ventaja. Cree que se comerá parte de la tarta de Ciudadanos, puesto que considera los votos de C’s, votos robados al PP. Y se jacta de eso, de ser el mejor, el mas votado. Olvidándose, de forma consciente, de que es el personaje político más rechazado del panorama actual, el apestado.

Y, por fin, ha sido sincero, por una vez. Ha hablado de algo que desea desde que se celebraron las segundas elecciones: unas terceras. Eso le pone. Se cree gran ganador y con derecho a ocupar el trono, olvidando que para ello debería convencer a otros y eso, es harto imposible con la política que practica y con la corrupción que le acosa. Y es que a veces, ponerse sentado a esperar que pase el cadáver de tu enemigo puede salir mal, porque los que se sientan también pueden morir esperando.

En el fondo, está cabreado, creía que iba a ser investido y lo que han hecho es embestirlo. Ya no ha excusa y se acaba el tiempo. Hay que jugar fuerte y apostar por dejar a Rajoy fuera, de rechazarle a él, a sus políticas y a las corrupciones de su partido. Sánchez tiene que ponerse las pilas y conseguir un gobierno alternativo, que nos aleje de la miseria y la corrupción.

Salud y República

06 septiembre 2016

Mientras Rajoy persevera, Sánchez divaga y sus barones conspiran

Pues sí, Rajoy no sabe hacer otra cosa. Insiste, dice que va a perseverar en lo mismo, lo cual quiere decir que de darse las mismas circunstancias volverá a perder si se presenta a la investidura. Pero donde de verdad persevera es en su política de transparencia y regeneración. Que se lo digan a Soria.

De Sánchez decir que es difícil ver por dónde va. De los famosos tres noes, ha pasado a contactar con las otras fuerzas. Lo que ocurre es que cuando habló en el Congreso dijo que apelaría a las fuerzas del cambio, y ahora resulta que el primero con el que va a hablar va a ser Rajoy, vamos el no va más del cambio.

Mientras, Ciudadanos anda dando tumbos y diciendo que Rajoy y los suyos son muy malos (referido al enchufe de Soria) pero quitándole importancia, no vaya a ser que pierdan posibilidades de pillar poder.

Unidos Podemos espera la llamada de Sánchez para ofrecerle su apoyo si decide ir a la investidura, pero absolutamente sorprendidos por la primera cita de Sánchez con el rey del nepostismo y la corrupción: Mariano I, el apestado.

Desde luego, si no se quiere llegar a terceras elecciones y el PSOE cumple a rajatabla su promesa de no votar al PP, no hay sino una única solución: pactar la investidura (y quizá el gobierno) con Unidos Podemos y buscar el apoyo o la abstención de otros grupos.


Si empezamos a buscar los apoyos necesarios vendríamos a convenir que lo más fácil, para que dieran la aritmética, sería la abstención de Ciudadanos (vista la imposibilidad de pactar). Aunque este partido, que es el adalid del cambio (eso sí, del cambio de opinión) y todo lo hace por patriotismo –ellos dicen ser los más patriotas de todos, así lo comentan sin rubor— no parece dispuesto. Ellos que siempre apelan a su España para cambiar y dicen que su deber es seguir el mensaje que los electores han dejado al votar, verán como ponen pegas para abstenerse y se cargarán la que, en estos momentos podría ser la solución.

Si falla C’s, habría que conseguir los apoyos de los partidos nacionalistas catalanes y el PNV. No es fácil, porque Sánchez tiene la cuerda al cuello y sus queridos barones, y excelsos personajes de su pasado, no le van a permitir tal salida. Aunque si Sánchez quiere salvarse y Ciudadanos no le apoya, no tiene otra alternativa que intentarlo con los nacionalistas.

Y que haya calma, Sánchez tiene una solución que podría salir adelante: consultar a sus bases. Y si le apoyan sus militantes, a ver quién es el guapo, por mucho que se crea el rey o la reina de bastos, que se enfrenta a lo que los militantes aprueben. Si no lo hace Sánchez está destinado a ser vorazmente tragado por aquellos barones (los de Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y otros). Esos que no han tenido el menor recato ni la menor resistencia para gobernar con quien haya sido con tal de gobernar. En unos casos con Ciudadanos, y en otros con Podemos, sin ninguna oposición de Sánchez que ha entendido perfectamente la necesidad de desalojar al PP de las CC.AA.

Los barones son “mucho barones”, hicieron lo que les vino en gana para gobernar sus feudos y, sin embargo, no hacen sino poner pegas a lo que hace Sánchez. Pobre líder está marcado por sus propia gente como si fuera el enemigo.

En fin, de no tirar para adelante estas difíciles salidas, no queda otra. Mejor dicho si queda otra: Terceras elecciones. Algo que todos los partidos dicen no desear, algunos con la boca pequeña. Así es que preparémonos, porque quizás: entre turrón y mazapán, papeleta.

Salud y República

01 septiembre 2016

Rajoy, el apestado

Oigan, si las personas que dicen apoyarles, lo hacen tapándose las narices o dicen que su compañía es un mal menor, pregúntense qué es lo que pasa y qué pensarán de ustedes los que no le apoyan.

Pues eso, Rajoy, que ha sido el primer presidente en funciones que ha perdido una investidura, se encuentra en esas vicisitudes. Su amigo fiel, el joseantoniano Rivera le quiere pero cuando se acerca se tapa la nariz. Y qué decir de los demás, que huyen de él, como si fuera un apestado.

Así, se ha podido comprobar en la investidura fallida de Rajoy (en la de ayer, y también se comprobará en la de mañana). Él “pobre” se ha encontrado sólo frente al mundo. Había que ver esa falta de entusiasmo porque no le querían, mientras que los únicos que le votaban a favor, decían de él cosas tan encantadoras como “no nos fiamos de él” o “hemos tenido que elegir entre un mal mayor y un mal menor”. Una maravilla y eso que son sus jóvenes valores. Hasta a ellos les da vergüenza apoyarle, aunque ante el deseo de pillar cacho lo hagan.

Rajoy contra el mundo. Y Rajoy se presentó como “yo o el caos”, sin darse cuenta de que el caos era él. Pues no, querido apestado, le guste o no, hay vida política más allá de Rajoy. Moisés también murió antes de ver la tierra prometida.


Y es que todo el mundo habla y con razón de que hay tres posibilidades. Investir a Rajoy, formar un gobierno desde la izquierda con los nacionalistas o unas terceras elecciones. Pero además de estas tres posibilidades hay otras derivadas. Una es la de un gobierno de izquierdas con la abstención de Ciudadanos (ya que tanto hablan del “todo por España”, la aceptación de esta propuesta sería, de verdad, un acto patriótico, eso de lo que tanto presumen), y otra más sería un gobierno del PP con o sin Ciudadanos, pero sin Rajoy. Estoy convencido que Sánchez y el PSOE, ante esta nueva tesitura cambiarían de actitud.

Yo creo que lo primero es echar a Rajoy, sin duda. Un tipo responsable de tanta corrupción y de tanto daño y tropelía cometido durante su legislatura no puede ser el garante de ningún cambio. Ahora bien, que nadie crea que un sustituto suyo cambiaría las políticas del PP. Ellos van a lo suyo, a someterse a Europa, a beneficiar a los más poderosos y a seguir excluyendo a los más débiles. Eso sí, si fuera alguien totalmente nuevo podría, posiblemente, disminuir la situación de la corrupción desmedida y crónica que hoy mantiene Rajoy.

A pesar de haber obtenido más votos que nadie, los que no le han votado sienten un rechazo generalizado por un individuo que ha consentido la corrupción, que ha beneficiado a su gente y ha hecho sufrir, de forma despiadada, a la mayoría de la población, que se ha cargado la clase media –hoy clase baja—, mientras que los ricos hoy lo son más.

De todas las soluciones la que yo deseo es la composición de un gobierno de cambio, de verdad, con el PSOE y Unidos Podemos, y con los nacionalistas. Sé que es difícil, sé que el PSOE no parece por la labor, pero si Sánchez quiere salvarse personalmente y salvar a este país de otra legislatura de recortes y desvergüenzas debería explorar esta posibilidad. Tanto el PNV, Convergencia –hoy PDC—, como Esquerra Republicana se han ofrecido. ¿Por qué no intentarlo? El objetivo es claro, no se pude dejar que el PP siga gobernando, sería la opción peor para los más débiles de este país, aunque el IBEX y los poderosos siguieran engordando.

Salud y República

28 agosto 2016

Crónica de un pactito anunciado

Ha ocurrido lo que ya habíamos anunciado, el pactito entre C’s y PP se ha firmado, eso sí, como se trata de una engañifa que no va a servir para nada, lo han rubricado Hernando y Girauta (¡vaya par de franquistas! El primero denostó a las víctimas del franquismo diciendo que actuaban por interés económico y el segundo es el autor de un libro donde se argumenta que fue la República la causante de la Guerra Civil, los pobres militares se vieron obligados), mientras Rajoy y Rivera se daban la mano de forma forzada.

Bueno pues ya ha sucedido. ¿Y ahora qué? ¿Para qué sirve un pacto que no tiene la mayoría para llevarlo a cabo? Además es un pactito, donde las dos fuerzas no han hecho sino intentar culpar a un tercero y acordar medida que no podrán llevar a cabo.

Cuando se verifique que Rajoy no saldrá investido, C’s y PP quedarán como lo que son: unos farsantes. Han estado sólo interesados en anunciarse como salvadores de España, de una España cuyo piloto pretenden que sea quien la ha estado hundiendo y cuyo copiloto Rivera tiene como pretensión mayor ser vicepresidente de un gobierno de Rajoy, del mismo que echaba pestes hace tan sólo cuarenta días.

No puede haber credibilidad para un pacto que no sirve, para un pacto que se ha dejado en el tintero cuestiones muy importantes, que no soluciona los problemas de los más necesitados y sobre todo para un pacto que tiene los días contados y cuyo desarrollo es en muchos casos imposible de realizar o son sólo meras intenciones.

Las medidas que presenta son de traca. Muchas de ellas hablan de llegar a conseguir algo que es imposible porque no pueden hacerlo sin contar con otras fuerzas. Otras son, según los expertos, imposibles de conseguir como la retroactividad que se pide para obtener el dinero no recaudado en la amnistía fiscal de 2012. Lo sustancial se ha quedado fuera.

Ciudadanos iba a este pacto a sabiendas de que tenía que ceder lo importante, puesto que lo esencial no era solucionar problemas, sino que le vieran como salvador de la patria. Lo de menos ha sido el contenido, lo importante era que se percibiera al partido como el Moises de la política española, el que ha descubierto la pólvora. Sin C’s España ha estado equivocada y vagando por caminos extraños durante cuarenta años. Ellos han venido a salvarnos y con este pacto se ha conseguido.

Es para partirse y troncharse. Este líder joseantoniano que se cree indispensable, esencial y patriótico lo único que ha hecho es jugar a la política, tratar de hacerse notar y construir un pacto que ha dejado sus primeras y esenciales propuestas en el barranco para aceptar lo que siempre había puesto como líneas rojas.

Ni desaparición de las diputaciones, ni reforma constitucional, ni contrato único, ni…,        total: Papel mojado. Una trampa para despistados y una forma de marear la perdiz y de perder tiempo en beneficio propio, porque lo que está seguro C’s es que quiere entrar en el gobierno y que de producirse unas nuevas elecciones es posible que se quede para vestir santos. O se casa ahora con el PP, o puede quedar en el olvido para toda la vida. Lástima que no dependa sólo del PP y que el PSOE no esté por la labor de colaborar. El “menage a trois” parece fallido.

Y todo esto escenificado en una rueda de prensa donde Rivera de forma triunfalista ha dicho que gracias a él España se ha puesto en marcha, que en pocas horas se ha hecho más que en 38 años de democracia y que ha arrastrado a la vieja derecha y a la vieja izquierda a una etapa de regeneración. Pobrecillo, este pseudolíder se ha creído de verdad que es el no va más, cuando es un abrazafarolas del PP, de tomo y lomo. Por cierto, una rueda de prensa donde no se ha entregado el pacto escrito a los periodistas, no vaya a ser que puedan preguntar con precisión.

Entre todas las medidas no se habla de aumento del salario mínimo ni de la renta universal. Eso sí, se dice que se aprobará un complemento salarial para los trabajadores que ganen menos (no dice cuánto), lo que significa que los empresarios podrán, sin rubor, pagar menos porque el Estado –con dinero de todos— completará el salario. Total, una ayuda al empresario con dinero público puesto que debería ser él el que pagara salarios dignos.

En total se dice que todo lo que se ha pactado costará 29.000 millones de euros. Eso sí, sin decir de dónde se va a sacar, aunque aseguran que no se subirán impuestos. Si sumamos a los 29.000 millones de euros, los 10.000 que pretende que se recorte la Unión Europea, nos encontramos con que la multiplicación de los panes y los peces es un milagro menor si lo comparamos con lo que tiene que ocurrir para cuadrar estas cuentas imposibles. Otra certeza más de que se trata de un timo, el de la estampita, donde en el sobre sólo hay un billete y el resto son papeles de periódicos.

En fin, nada nuevo bajo el sol. Se ha verificado lo esperado, una vuelta de tuerca más para presionar al PSOE y un acuerdo que no se realizará. Estos chicos de C’s van a batir un nuevo récord Guiness, el de acuerdos de Estado fallidos –dos en seis meses—, eso sí, “TODO POR ESPAÑA”

Salud y República

24 agosto 2016

La lucha contra la corrupción de Ciudadanos: cada vez más “light”

Y siguen bajando escalones, estos chicos joseantonianos de Ciudadanos están dispuestos a llegar hasta los talones de los peperos, para que les den la coz, quién sabe si pensando en colocarse dentro del PP, cuando su partido desaparezca.

Ahora resulta que después de haber cedido una y otra vez, para acercarse a su progenitor político, el PP, no cesan en hacer concesiones En este momento toca hacerlo en el objetivo más importante: la regeneración. Y claro, están bajando el listón hasta lo que les deje el PP. Y dicen sin reparo y con desvergüenza que el acuerdo con el PP era sólo para diputados y senadores, y que sólo en caso de que se lleve dinero el imputado o se lo facilite a un tercero. Total, dejan fuera todos los delitos que se cometan en Ayuntamientos y CC.AA., y delitos como: prevaricación, nepotismo, malversación, tráfico de influencias, violación de secretos, falsificación de documentos, etc. en todo el Estado. Una nueva forma de entender lo que es corrupción.

Por cierto, también les ha impuesto el PP que no se haga efectivo el cargo hasta que haya gobierno. O sea un chantaje más que C’s aceptará. Si no hay gobierno el PP no está interesado en esa regeneración, aunque ésta sea más light que la leche desnatada y C’s, ya saben, sí bwana.

No sé dónde van a terminar, mejor dicho sí. De seguir así Ciudadanos se podrá convertir en lo que el PP quiera, eso sí, a cargo de unos sillones y de unos beneficios que para los peperos será una propina y que a ellos les servirá para colmar sus anhelos de poder.

Ya verán cuando lleguen a imputar a Rita Barberá como se inventarán algo para que no la procesen. Dirán que no se ha llevado dinero, dirán que la pobre no sabía nada y que no se ha beneficiado económicamente, y tan panchos. Y mientras, Rita se seguirá riéndo de todos desde su escaño del Senado, y Ciudadanos seguirá tratando de hacernos ver que su prioridad es la lucha contra la corrupción, algo que sería para partirse de risa si no fuera por la seriedad del tema.

Desde luego la actuación de Ciudadanos es de traca, de vodevil, de comedia de tercera. Es muy fácil ver sus intenciones, basta seguir su tendencia: cada vez más cerca del PP, cada vez menos críticos con Rajoy, cada vez más interesados en el poder y no en los principios de regeneración que tanto proclaman.

Buscan el cobijo pepero y no pararán hasta que lo consigan. Lo cual es lícito, lo que no lo es tanto es que traten de vendernos una imagen de limpieza y de amor a España más falsa que un billete de tres euros.

Suma y sigue. No pararán hasta que lo consigan y se coloquen en puestos de relevancia. Ese es su único objetivo, chupar del bote, por eso actúan como correveidiles del PP. Esperemos que esta gentuza no pueda formar gobierno, se podría formar un cóctel que haría temblar nuestras instituciones. Más a la derecha económica y sin apenas regeneración.

Es hora de que el PSOE despierte y no sólo se niegue a que esta nueva derecha ayude a Rajoy y los suyos a seguir destrozando España. Es hora de que Sánchez y los suyos empiecen a buscar los apoyos necesarios para que haya un gobierno de progreso y transformador que regenere este país y cambie la política económica que lo está hundiendo.

Y a todo esto, lo dicho, Ciudadanos a pillar cacho.

Salud y República.

23 agosto 2016

El cortejo amoroso de Ciudadanos al PP

Debemos reconocer que en C’s hay una entrega en cuerpo y alma a sus queridos amigos peperos. Eso sí, tratando de disimular, para salvar los muebles, ante algunos de sus electores que se creyeron que eran otra cosa y no el apéndice del Partido Popular.

Han bajado unos cuantos escalones. Desde el no rotundo al PP hasta sentarse en la mesa con ellos ha habido unos cuantos pasos. El No al PP, el No a Rajoy pero quizás con otro candidato, el No en la primera investidura pero la abstención en la segunda y aceptando a Rajoy. El No en la primera pero el Sí en la segunda. Total que sólo quedan dos pasos para la entrega total, y es que el amor tiene estas cosas. El maridaje se producirá cuando digan que Sí a la investidura, Sí a Rajoy y Sí a entrar en un gobierno pepero (esto último todavía lo niegan, con la misma contundencia que negaban antes dar los pasos que han dado).

Y es el que amor tiene eso, se culmina con la unión total, con un apareamiento amoroso que se llamará –siempre en el caso de que el PSOE les ayude, con su abstención—gobierno de coalición. En ese momento, el bueno de Rivera habrá obtenido no sólo un cargo importante, una vicepresidencia, sino también un orgasmo político de primera magnitud. Su objetivo principal se habrá cumplido.

Lástima que fallen otros. Porque aquí, aunque esté mal visto, se necesita como mínimo un ménage a trois, o quizá una orgía de aquí te espero, donde participen otros grupos. Y eso parece lo difícil. Salvo el caso de la canaria Oramas que está a puntito de ceder, los otros posibles protagonistas no están por la labor. El principal, que es el PSOE, sigue diciendo que no con contundencia y parece que será difícil hacerle cambiar.

Y es una pena, una tristeza que podamos ver a ese muchacho joseantoniano, llamado Rivera, triste y sólo de nuevo, sin que su ayuda mamporrera sirva para nada porque el grupo socialista no quiere hacer el menage a trois, o a quatre, o a lo que sea. Obstinación que puede dejar al pobre Rivera, compuesto y sin novia. Y es que este chico está loco por la música, y después de su fallido intento de cópula con el PSOE, tenía que probar suerte con el PP, y parece que tampoco lo tiene fácil. El prostíbulo de Génova sólo le deja entrar por interés, despreciando el amor de Rivera y sus muchachos.

El PP le acepta, le quiere, le corteja y sobre todo, pretende engullírselo, quiere tragárselo y que desaparezca entre sus fauces. Sigue pensando –y no le falta razón— que los votos de C’s eran suyos y tienen que volver, y aunque ahora, que le necesita, le dore la píldora y se deje manosear, sólo lo hace para poder presidir un gobierno cuya finalidad, además de la de seguir con sus corruptelas y sus recortes, será la de zamparse a estos muchachos que hoy se creen los reyes del mambo y que no dejan de ser ratones de laboratorio con los que el PP experimenta su futuro.

En fin, ya veremos cómo termina esto, pero de no conseguir gobernar el PP con sus coleguitas de Ciudadanos, éstos últimos pueden terminar como el rosario de la aurora, desapareciendo tras unos momentos estelares esperados pero fallidos.

Fíjense en el último detalle. Ciudadanos ya no sabe qué más ceder. Todo lo que le pida su enamorado, el PP, está dispuesto a dárselo. De las seis condiciones, una de las importantes, la de la separación de los imputados por corrupción de forma inmediata, resulta que ahora dicen que sólo se refería a los cargos de carácter nacional, o sea diputados y senadores, sin que afecte a las CC.AA. y a los Ayuntamientos. Total, que el PP se ha vuelto a salir con la suya. Así es que los nueve concejales de Valencia y el diputado autonómico de Asturias que están imputados podrán seguir tranquilos y sin tener que largarse. Otra claudicación más, y es que el amor no tiene límites.

Salud y República

19 agosto 2016

Las felices Navidades de Rajoy

Este país nuestro es de lo más imaginativo. Se trata de conseguir lo que se quiere como sea. Y así es cómo actúa nuestro gran Mariano, el as de la cara dura. No sólo echa la culpa a los demás del rechazo generalizado que ha provocado su gobernanza, sino que además en el colmo del ingenio amenaza con unas votaciones en Navidad. “O me querísh o sush hago votar en Navidá”

De todas formas la cara dura no es sólo del gran capo pepero, se extiende también a los demás miembros de su partido, que incapaces de encontrar socios necesarios para la investidura, no hacen sino decir que la fecha elegida es aleatoria.

Se creen que la gente es gilipollas, y que va a creerse que no hay intencionalidad en la elección de la fecha. Ya está bien de mentiras, trampas, chantajes y demás inmoralidades. El Partido Popular, con el aval de su partido subsidiario, Ciudadanos, nos quiere colocar otros cuatro años a Rajoy, el rey de los recortes y de la corrupción, y parece que decir no a este tramposo es un delito, mientras que el presidente en funciones se dedica a cabrearse con los periodistas y a tratar de dejarles por mentirosos cuando el gran falsario y trilero de la película es él.

Rajoy ha elegido esta fecha porque quiere hacer ver a la gente que el PSOE es quien ha provocado, con su negativa a investirle, que se vote en Navidad. Pues no, tendría que explicar por qué no ha convocado antes las elecciones cuando ya hace más de veinte días que ha recibido el encargo del Jefe de Gobierno de presentarse a tal acto, y todavía quedan once para que se presente en el Congreso.

A sabiendas de que quería ganar tiempo, y de que quería culpar al PSOE del delito de no votarle, ha ido retrasando la fecha de la investidura hasta hacerla coincidir, en el caso de que ésta falle, con el día de Navidad. ¡Hay que ser maquiavélico y canalla!

Espero que el PSOE mantenga su decisión de votarle negativamente, y de demostrar así una coherencia que en otros momentos le ha faltado. La coherencia de Ciudadanos ya ha quedado demostrada. Lamentablemente ha ido cambiando de posición hasta conseguir lo que siempre ha querido: apoyar a Rajoy y a su equipo. De forma absurda y preparada ha dado sus pasos desde el “no definitivo” al “si te quiero”, pasando por la abstención. Estos muchachos joseantonianos han quedado inscritos en la historia de la parodia y el disparate nacional. Solo les falta cumplir su último deseo, aunque también lo nieguen: entrar en el gobierno con su capo Rajoy. Todo por el poder, todo por los sillones, eso sí ellos a esto lo llaman “patriotismo”.

Es el momento del cambio de verdad. El No a Rajoy no puede conducir a unas elecciones sin antes haber explorado las posibilidades de un gobierno de izquierdas. Sánchez no puede sentarse a esperar las próximas elecciones sin haberlo hecho. Porque de ser así, entonces sí, tendría bastante responsabilidad en la repetición de los comicios. Y Rajoy se frotaría las manos, porque diría que la culpa es de Sánchez, mientras que las elecciones en Navidad, con una tremenda abstención, podrían dar una clara ventaja al Presidente en funciones. Ya lo hemos visto el 26-J, hay todavía muchos españoles que sufren del síndrome de Estocolmo, y siguen presos de quién les ha hecho un daño irreparable. Entre fanáticos de derechas, masoquistas y sufridores del síndrome, le pueden dar una mayoría absoluta, que es lo que busca Rajoy, y no otra cosa.

Espero que el PSOE, junto a Unidos Podemos, y otras fuerzas le chafen las felices vacaciones que se ha preparado el capo Rajoy, por el bien de todos.

Salud y República

10 agosto 2016

El paripé de Rajoy y Rivera

¡Qué bonito! ¡Teatro, puro teatro! Si no fuera por que conocemos de antemano el guión podrían habernos engañado. Y hay que reconocerlo, son mejores actores que políticos. Lo han fingido como si se tratara de una verdadera iniciativa nueva, como si no estuviera todo atado y bien atado. Rivera le ha fabricado a la medida el traje de la investidura a Rajoy.

Son seis puntos que están aceptados con matices. Ya verán como se rebajarán en parte. Porque hay algunos que se pueden pactar, eso sí, sin decir cómo, y otros que el PP aceptará a sabiendas de que no pasará nada. Que nada cambiará.

Rivera y Rajoy yo lo tienen todo acordado. Incluso que el muchachito del “todo por España” será ministro, o incluso vicepresidente segundo. Él ya ha pactado su futuro. Ese sillón que tanto dice que no le interesa está ya dado, siempre que, su amo y señor, D. Mariano pueda formar gobierno. Ya saben: “Todo por España”. ¡Qué valor!

Pero hay un pequeño detalle que puede llevar al traste todo el plan de Rivera, ese complot que ha preparado, mintiendo a los ciudadanos, para obtener poder y no desaparecer como partido, que ese era su futuro. Y el detalle es que para que todo le salga bien, el PSOE tiene que tragar y abstenerse, lo que parece que no es tan fácil.

Un montaje espectacular que pretende poner a Rivera en el centro de la iniciativa y a Rajoy como el hombre flexible, pactista y dialogante que no es. Es un “todo por España” de los de siempre. De esos que sólo benefician a quienes lo dicen, de los que están llenos de aire y de beneficios para quien los pronuncian.

Y vayamos ahora a analizar los seis puntos que pretende Rivera. En primer lugar, hablemos de la fecha de la exposición de la Investidura de Rajoy ante el Congreso. Sí, probablemente “Mariano el Activo” dará una fecha. Una fecha que no cumplirá, porque de no conseguir los votos necesarios, se rajará y no irá al Congreso, simplemente se dará por rendido y se proclamarán nuevas elecciones. A las pruebas me remito, de momento, el presidente en funciones, en su comparecencia de hoy, al preguntarle un periodista por la fecha de investidura, acaba de soltar un “ya veremos”. Y Rivera que dijo que debería anunciar dicha fecha antes de seguir hablando, no lo ha cumplido, sigue tragando, él sólo quiere verse con su carterita de ministro, a costa de lo que sea.

En cuanto a las medidas de que dimitan los políticos investigados, será probablemente la única que de verdad acepte el PP, puesto que ya lo estudiaba porque el tema de Rita Barberá le está produciendo grandes problemas, incluso dentro de su partido.

Lo de la comisión de investigación en el Congreso sobre la presunta financiación irregular del PP es una falacia y beneficia a los peperos. En primer lugar, para formar esta comisión no es necesario contar con el PP, los demás grupos tienen mayoría y la ven con buenos ojos. Si el PP la acepta, lo que Ciudadanos ha propuesto da la iniciativa en este tema al PP, que no la tenía, y que probablemente pretenda incluso tener mayoría en dicha comisión para cargársela. Rivera ha lanzado una flotador a su gran señor para que no se ahogue.

Para poner fin a los aforamientos es necesario la reforma de la Constitución, lo que no basta con los votos de ambos partidos, y es una propuesta que puede expresar una voluntad pero a la que el PP no se puede comprometer.

La reforma de la ley electoral es algo que hay que especificar, porque pudiera ser que se reformara como quiere Rajoy y sus secuaces, o sea, con unas elecciones a doble vuelta, a la francesa, donde piensa que su grupo siempre estaría en la final, en la segunda vuelta. Por cierto que para reformar esta ley también es preciso la reforma constitucional, que necesita de otros partidos.

La limitación del tiempo en el cargo de un presidente es una aceptación de Rajoy como tal. Hemos pasado del “de ninguna manera a Rajoy” al “que esté otros cuatro añitos”. Una bajada de pantalones en toda regla. Además es algo que ya hizo Aznar y Zapatero y el mismo Rajoy ha anunciado, en más de una ocasión que su pretensión es la de no estar más de dos legislaturas.

Como ven, un simulacro sin ambages. Lo que no sabemos es lo que hay después de esto. Sabemos que de poder formar gobierno Rajoy, Ciudadanos entrará en él, sin duda, aunque ahora lo nieguen (han negado tantas cosas y han ido cediendo sin concesiones, salvo obtener poder), pero desconocemos cuántos ministros tendrá y que puestos ocuparán.

Lo que si sabemos es que entre sus condiciones no figura ninguna económica (coincide en un 90% con el PP, por lo que les va bien el programa pepero), y tampoco de esas de las que tanto han hablado que querían corregir o anular, como la ley Wert, la ley Mordaza o la ley de Relaciones Laborales. Está claro lo que es importante para Rivera y sus muchachos: subirse al carro del gobierno a un precio de saldo y cabalgar al mismo paso que el PP, sin cambios que incomoden a sus padres políticos. Este tipo cada día se parece más a Lerroux.


Salud y República

31 julio 2016

Rivera, un trepa de nuevo cuño y de vieja cama

Todo por España. Es el hombre del futuro, Él se sacrifica y hará todo por su país. Ha venido a la política, a salvar a su Ejpaña. ¡Que dios nos coja confesados! También a los ateos.

Rivera es un simple trepa. Listo y refinado como lo son también algunos personajes de la derechona, pero con un hedor a viejo, de mucho cuidado.

Este tipo se alistó en el ejército del PP cuando nos habían metido en la guerra de Irak, allá por 2003, mientras muchos peperos se avergonzaban de esta decisión de José María Aznar, y el 90% de los españoles la rechazaban, lo que dice mucho del personaje.

Más tarde animado por la ultraderecha, con la que compartió mesa en Intereconomía con compañeros como Pío Moa, Vidal Quadras o Eduardo Serrano, entre otras joyas, se forjó en las más puras esencias de la ultraderecha, creando el partido “Ciudadanos”.

En las elecciones europeas de 2009 aceptó formar una candidatura conjunta con Libertas, partido de extrema derecha, y compartió cartel con Eduardo Tamayo (el del tamayazo de Espe Aguirre) y con Miguel Durán, otro que tal baila.


Ciudadanos se ha ido configurando con fichajes, bien del mundo de la farándula como Felisuco o Tony Cantó, con ex políticos del PP, con franquistas (Girauta, su número uno en Cataluña defiende que la guerra civil española fue culpa de la II República) y personajes de distinto pelaje, eso sí, todos unidos por una misma obsesión: Ejpaña, la unidad de Ejpaña y la lucha contra la verdadera izquierda.

C’s se aprovechó de la brecha que abrió Podemos y se instaló con los votantes de derecha descontentos con el PP. Pero, en el fondo no es sino un apéndice que le sirvirá a los peperos para hacerles más fiables cuando pacten, que pactarán.

Sus altibajos y sus mentiras, en su corto recorrido, han sido enormes. Primero dijeron que no querían saber nada con el PP. Después dijeron que el PP debería cambiar a Rajoy. Luego dijeron que aunque no le cambiaran, por Ejpaña –siempre por Ejpaña— , se sacrificarían y se abstendrían. Ahora pretenden entrar en un gobierno tripartito. ¿Qué vendrá luego…?

Desde que se presenta a todo el Estado no ha soltado nada más que ocurrencias graves. Recordamos aquella de diciembre donde ponían a la misma altura al hombre y a la mujer en la violencia de género. Ahora dice que el rey tiene que convencer a Sánchez para que se abstenga, olvidando que el rey es una figura protocolaria sin incidencia política y demostrando su ignorancia sobre la Constitución, esa que tanto halaga.

La última ha sido pedir un gobierno de coalición: PP, PSOE y C’s. El caso es colocarse, aunque sea disimulando. Rivera no piensa sino en ser vicepresidente segundo o como mínimo ministro. Y si no sale esta coalición pide que los demás partidos hagan lo que pretenden hacer ellos en segunda convocatoria, abstenerse, provocando una abstención generalizada. O sea un grupo de 32 diputados pretende que todos los demás le sigan para conseguir su objetivo: coronar a Rajoy.

Por mucho que diga que no le interesan los cargos, los hechos le quitan la razón. Ahí está la formación de la mesa del Congreso, donde se han vendido –ellos dirán que no— y al final votarán a Rajoy, a cambio de dos miembros cuando no les correspondía ninguno. Esto es lo que se llama no estar interesado en sillones.

Por cierto, este señor que tanto habló de Venezuela durante la campaña electoral, a donde se dirigió para aplaudir a la oposición y hacerse la foto, desde entonces no ha vuelto a decir ni pío, como si este país hubiera salido de la crisis y no tuviera problemas.

¡Ojo al parche! Este tipejo puede hacer cualquier cosa, eso sí, todo bajo un odio atroz a Unidos Podemos, con el que está obsesionado y con su particular patriotismo de cartón piedra.

Yo lo tengo claro. Ciudadanos, con Rivera al frente, votará al final sí a Rajoy y además hará todo lo posible por convencer al PSOE para que se abstenga. Todo por sillones ministeriales y si no al tiempo.

Salvo que el PSOE sea capaz de resistir, la suerte está echada. Y si los socialistas aguantan el tipo no queda otra que intentar formar gobierno desde la izquierda o si falla, elecciones generales por tercera vez.

De nuevo cuño tiene la imagen, pero nada más. Actúa al más viejo estilo. Lo tienen clarinete, han venido a la política para colocarse y, con permiso del PP y del PSOE lo pueden conseguir. ¡Al tiempo!

Salud y Republica

28 julio 2016

Rajoy acepta el encargo del rey, pero se salta la Constitución

Pues sí. El más difícil todavía. Este hombre no deja de sorprender. Ahora resulta que acepta la posibilidad de ser elegido presidente pero sólo se presentaría ante el Congreso si tiene los apoyos necesarios.

O sea, que lo hace en diferido, una actitud muy propia del PP. Dice que hará todo lo posible, incluso que duplicará esfuerzos (recordemos al Sr. Rajoy que el doble de cero es cero) para conseguir bien un gobierno con los grupos constitucionalistas (ya saben que Unidos Podemos para ellos no lo es) o para que le permitan gobernar en solitario.

Pero luego ha dejado caer que sólo se presentará en el Congreso, a la investidura, si consigue los apoyos necesarios. O sea que se salta la Constitución que en su artículo 99.2 dice:

El candidato propuesto conforme a lo previsto en el apartado anterior expondrá ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitará la confianza de la Cámara.

Total, que se pasa por el forro de sus cataplines la Constitución. Él está por encima de todo. Resulta que el capo del primer partido y defensor a ultranza, en los capítulos que le interesa, de la Constitución, ahora se salta ese pequeño matiz de tener que presentarse ante el Congreso para que le voten.

Está claro que el pobre no va a pasar por ese mal trago. Es sólo quiere salir victorioso, los perdedores son los otros. Resulta que lleva todos los días la Constitución en la boca, pero ya saben: dime de lo que presumes y te dirá de lo que careces. Ahora no le interesa y se la salta.

Es de esperar las reacciones de los demás partidos y que, de ocurrir, como suele hacer él, lo denuncien al Tribunal Constitucional por incumplimiento manifiesto y deseado de la Carta Magna.

Ver como lo contaba, con una desfachatez que tira para atrás, ha sido un escándalo. Ante las preguntas de los periodistas, ha querido rehuir la respuesta pero al final no ha tenido más remedio que reconocer que sólo con apoyos se presentará ante la Cámara.

¿Hasta cuándo estará esta gente haciendo cambalaches? ¿Cómo es posible que sigan haciendo triperías? Se han crecido con los casi ocho millones de votos y con lo conseguido en las últimas elecciones.

Dicen por activa y por pasiva que son los ganadores que llevan mucha ventaja, sin embargo, olvidan que son los que generan, sin duda, mayor rechazo. A Rajoy no lo quiere nadie de ningún grupo parlamentario, salvo el suyo. Pero ellos insisten, sólo ven la botella llena, cuando la mayor parte está vacía.

En fin, otra más y van… No sé cuál puede ser la solución pero desde luego cualquier cosa menos tener un trilero al frente de un gobierno chulo y descarado que pretende que le otorguen su confianza a cambio de nada.

Ante esta situación es preferible que se exploren otras soluciones como un gobierno de izquierdas (si es que Sánchez está dispuesto) o las terceras elecciones, a ver si así se arregla todo con la mayoría absoluta del PP. Y después de la doble imputación del PP y sabiendo el masoquismo de gran parte de su electorado, será lo más probable.

Salud y República

19 julio 2016

Y Ciudadanos dijo sí. El PSOE, ¿quién sabe?

Dirán que no. Mentirán como lo han venido haciendo. Pronto, Ciudadanos ha aprendido de los partidos viejos, de esos a los que critican. Mienten como bellacos. Primero dijeron que no, que de ninguna forma, que al PP ni flores --y que el Congreso lo debería presidir un miembro de un partido distinto al que gobernara--. Luego ya han dicho que si se cambiaba a Rajoy la cosa cambiaría. Más tarde han comunicado que se abstendrán en la segunda votación, para facilitar el gobierno del PP. Y hoy, han dado un paso más, ya se ha llegado a un acuerdo oculto.

Lo negarán, pero no somos tontos. A nadie se le da dos puestos en la mesa del Congreso cuando no les correspondía ninguno. Y es que el PP y C’s han sellado su primer acuerdo, hacer presidenta del Congreso a Ana Pastor. Y en el acuerdo les dan dos puestos en la mesa del Congreso –una vicepresidencia--, a cambio de que en la segunda votación de investidura, su voto sea favorable al inefable Rajoy. Ya lo verán. No hay otra. Ha nacido otro partido trepa, loco por el poder (y no querían sillones…).

Y pensar que el PSOE se partió los piños defendiendo el pacto con Ciudadanos –olvidándose de pactar con la izquierda-- y, naturalmente, como se veía venir Rivera y sus secuaces le han dejado con el culo al aire. En primer lugar porque han preferido pactar con el PP y en segundo lugar, y más importante, porque se ve venir que el PSOE, con su calculada respuesta, tendrá que abstenerse cuando Rajoy consiga los 170 diputados –incluido C’s y Coalición Canaria— y facilitar la presidencia del candidato, lo que puede provocar la desbandada de sus bases.

Pedro Sánchez no ha querido, sin embargo, aceptar una propuesta de mesa de congreso, conjunta con Unidos Podemos, pero está claro que el PSOE no quiere ver a este grupo ni en pintura, a pesar de que esa propuesta le podría haber supuesto la presidencia del “flojo” Patxi López.

Es lo que hay. Y es que Ciudadanos es también vieja política, mentirosa, trepa y defensora de quien ha instalado la corrupción generalizada (eso sí, dirán que todo lo hacen por España, por esa España “casposa, una, grande y libre”, con olor a naftalina, sacristía y corrupción).

Por otro lado el PSOE es lo que es, más de lo mismo, antes muerto que sencillo, antes con la derecha que con la izquierda. Pedro Sánchez cada vez está más muerto, cada decisión que toma es una palada más en su tumba política. Ya ha quedado demostrado. Acaba de dejar que el PP gobierne el Congreso, con las consecuencias negativas que eso puede tener. Todo menos demostrar que es de izquierdas, todo menos pactar con Unidos Podemos. Los González, Corcuera, Susana Díaz, Fernández Vara, Bono y demás calaña están ganando la batalla, el ala derechista ha vuelto a hacer del PSOE un partido ajeno a la izquierda, enemigo de la izquierda, a la que odia y trata de exterminar.

Desde luego no es una sorpresa. Ni la actitud de Ciudadanos jugando al poder con disimulo y haciendo lo contrario de lo que dice, ni la del PSOE que ya nos tiene acostumbrado a, con las excusas de hacer una política de Estado, aliarse por activa o por pasiva con la derecha.  

Parece que ha empezado el baile. A punto de comenzar una legislatura donde todos irán contra Unidos Podemos. No importa, siempre que seamos capaces de que nuestra pareja de baile sean los ciudadanos. Podemos ser la única oposición a ese pacto oculto, donde parece que un partido trepa quiere poder y los otros harán todo lo posible por conservar ese bipartidismo a costa de políticas neoliberales de recortes y una sumisión calculada a la Unión Europea.

Salud y República