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19 agosto 2015

Alemania empieza a ganar la Tercera Guerra Mundial en Grecia

Alemania y su afán imperialista nos metió en dos guerras mundiales el siglo pasado. Y perdió en las dos. Su objetivo era claro, apoderarse de Europa y dominar el mundo.

Vista las experiencias anteriores y renacida del fracaso con una tremenda ayuda económica decidió emplear otras estrategias. Todo menos renunciar a su objetivo: dominar el mundo.

Hoy, gracias a la crisis, que naturalmente le ha venido de perlas, Alemania es la reina económica de Europa y una de las grandes potencias mundiales. Y pretende seguir con sus ansias imperialistas, eso sí, sin disparar un tiro ni sacar un tanque, que de sus actuaciones militares no puede tener buen recuerdo.

Así es que ha decidido hacerse con Europa poco a poco, sin prisas pero sin pausa, de forma decidida. Y le ha tocado, en primer lugar, a Grecia, el país con la economía más débil y con la deuda más alta.

Como ya saben ustedes, Grecia acaba de recibir el tercer rescate, y lo que te rondaré morena. La esperanza de Tsipras y su partido Syriza se ha desvanecido y naturalmente, a cambio de esos miles de millones Alemania exige de todo. Además de recortes, de bajada de prestaciones, de subida de impuestos, no hay una quita de la deuda –Alemania se ha negado--, lo que hace que los intereses de la misma (de una magnitud muy importante) supongan la imposibilidad de que su pago se haga con el dinero del rescate, o sea, le prestan dinero para que pague los intereses de la deuda, la deuda a Alemania sobre todo, que es el principal acreedor.

Así es que Grecia ha recibido 60.000 euros, de los que el pueblo heleno no verá casi nada, y que sin embargo le obliga a unos compromisos tremendos. Por ejemplo, se han activado las privatizaciones y resulta que el gobierno griego se ha visto en la obligación –vendrán más— de vender 14 aeropuertos griegos, por 1.200 euros, a –¡oh, casualidad!— una empresa alemana.

Esta es la primera. La primera en la frente. Así es que por un módico precio una empresa alemana, Fraport, se hace con la gestión de 14 de los más importantes aeropuertos griegos. Entre los que se encuentran los de las islas de Corfú, Santorini, Samos y Mikonos, además de ciudades tan importantes como Salónica.

Total que aquí toda Europa poniendo pasta para el rescate griego: Alemania 17.000, Francia 13.000, Italia 11.000, España 10.000, para que el único país que saque beneficio sea Alemania, que se ha hecho por tres duros con una red de aeropuertos de primera magnitud, con el agravante de que el turismo es la única riqueza de Grecia y la primera que le están birlando.

Merkel, Schäuble y Tsipras

Lo dicho, Alemania ya está ganando la tercera guerra mundial. Se opone a una quita a Grecia, lo que hace que sea imposible que este país pague la deuda, y como no pagará, obligará a vender Grecia a cachos, donde siempre habrá empresas alemanas esperando para llevarse el preciado bocado a precio puta.

No me dirán que no es una forma de guerra, aunque mucho más refinada que la militar, pero de consecuencias impredecibles. Quién nos dice que después de los aeropuertos Grecia no tendrá que vender los servicios básicos, los monumentos, los museos y si me apuran hasta los griegos que sin tener riqueza propia, trabajarán con las condiciones que les impongan sus nuevos dueños, los alemanes. Una forma de esclavizarlos. Una forma de conquistar Grecia sin pegar un tiro. ¡Qué tristeza!

Si a esta Alemania de Schäuble y Merkel no se le para los piés, podemos terminar todos sirviéndoles y siendo una colonia donde –como ya empieza a ocurrir en Grecia—quedemos para atender a la masa de alemanes jubilados que, aprovechándose de las condiciones favorables, como el clima, la gastronomía, precios inferiores, nos invadirán con su porte teutón de superioridad y su poder adquisitivo muy superior.

Esto es a lo que está jugando Rajoy, en esto apoyado por el PSOE, incapaz de salirse de la dinámica de obediencia que ya le impuso la Merkel a Zapatero.

Grecia se está vendiendo a saldos y las empresas alemanas están por comprarlo todo. Veremos cuanto nos queda para que seamos los siguientes.

La Tercera Guerra Mundial está en marcha, aunque muchos no quieran notarlo porque no oyen ruido de balas ni de bombas, no entiendes que hoy la guerra se gana desde los bancos y las grandes empresas, y en eso Alemania llena años luz de ventaja.

Salud y República

29 junio 2015

Todos somos Grecia

Grecia, el país fundador de la democracia, pasa por unos momentos delicados. Está siendo obligado a continuar por la senda de los recortes, cuando ya no queda casi nada por recortar. Un país donde se ha aplicado el austericidio más brutal, donde sus ciudadanos han pasado de clase media a clase baja y de clase baja a pobres miserables.

E insisten, desde la CE no quieren acabar con el problema, quieren acabar con Grecia. Sus políticas –al igual que ha ocurrido en España, aunque en menor grado— han llevado a este país a la ruina total. Y quieren más. En un país donde el paro es el más alto de Europa, el 27%, la pensión media no pasa de los 400 euros, los sueldos se han reducido cerca de un 50%, y sin embargo quieren insistir, aumentando el IVA de los productos de primera necesidad, reduciendo las pensiones y la edad de jubilación. Les da igual lo que ocurra en Grecia, el caso es someter a Grecia como sea y sembrar el pánico en otros países.

Ante tales circunstancias, Syriza que ya ha llegado al límite en las cesiones y no quiere traspasar más líneas rojas, ha decidido hacer un plebiscito, donde sea el pueblo el que decida directamente si prefiere aceptar las medidas de la Troika, en la línea de un suma y sigue, o negarse a aceptarlas con todas las consecuencias, como puede ser la quiebra del país y la salida del euro.

Llega un momento en que hay que elegir, de forma definitiva, o continuar por un camino de ajustes y recortes plegándose a los mandatos de esa Troika insaciable, o resistir y decir no al rescate, con todas las consecuencias negativas que tiene la quiebra de un país.

Grecia no está sola

Esta medida que lleva a los griegos a decidir directamente el próximo domingo, ha devuelto al menos la dignidad a un pueblo humillado, un pueblo que hasta que Syriza ganó las elecciones, estaba sometido totalmente a esa Europa egoísta, mezquina y codiciosa, que todavía no se ha enterado de que no hay otra solución que la condonación de una parte importante de la deuda. Algo que se ha hecho con otros países en otras circunstancias. La misma Alemania pudo salir adelante, después de la segunda guerra mundial, con una condonación de la deuda y una ayuda que ya quisiéramos que hoy ella diera a los países más afectados por la crisis.

Hoy, Grecia ha vivido una jornada tranquila, a pesar del corralito, porque sabe que pronto ocurrirá algo definitivo. Después de cinco años de recortes inmisericordes, Grecia quiere salir como sea de esta pesadilla. Los griegos saben una cosa, mantener esta situación de plegarse a la Troika ya la conocen y ha significado un empobrecimiento del 40% en estos años, quieren terminar de una vez y, a sabiendas de que el momento es difícil y de que no hay soluciones buenas, al menos podrán terminar de una vez.

Y cuidado con el resultado. Porque no sólo perderá Grecia, las consecuencias para el resto de Europa y del mundo son muy negativas. Ahí tienen ustedes al gran Obama tratando de mediar para que no se produzca la ruptura de Grecia con el euro, una posibilidad cada vez más próxima.

Ojalá que este órdago, al que se ha visto obligado a echar el gobierno griego, haga reflexionar a esta Europa avarienta y busque una solución al problema. Una solución definitiva que no permita que la primera democracia del mundo sea apartada de una Unión Europea cada vez menos unida, donde los países poderosos quieren serlo más, sometiendo a los más débiles.

Los griegos tienen la palabra y han de saber que somos muchos los que estamos con ellos, los que queremos una solución concertada que no signifique el total desmantelamiento de Grecia. Todos juntos hemos de unirnos a los helenos, porque no se puede consentir que este Saturno siga devorando a sus hijos débiles, por un puñado de euros.

Salud y República

P.D. Desde Rivas el gobierno municipal ha firmado una declaración de apoyo y solidaridad al pueblo de Grecia. Ojala que sean muchos más los gobiernos de distintas instancias que se unan a esta declaración.

21 marzo 2015

Grecia: pieza de caza mayor para la UE

Parece mentira, pero a pesar de que hablan siempre de que la economía de Grecia es de dimensiones pequeñas y que no altera casi la economía conjunta de la Unión Europea, resulta que desde que Syriza ganó las elecciones, la agresividad de esa Europa monetarista y germanizada no puede ser mayor, es como si quisieran, por encima de todo, ganar la batalla de la soberanía. Basta que el pueblo griego haya votado una opción para que la famosa e inmisericorde Troika quiera demostrar que quien manda no son los ciudadanos griegos sino las instituciones europeas.

Es una guerra abierta donde Syriza –que defiende los intereses de la mayoría del pueblo griego, puesto que así lo han decidido democráticamente— es el enemigo a batir, caiga quien caiga.

Y, desgraciadamente, no es sólo una cuestión de los países ricos, Alemania, Francia, Holanda, Suecia, etc. que son los que acumulan más deuda griega, también países con problemas serios, como son España y Portugal, tienen el fusil cargado contra Grecia y no se cortan ni un pelo a la hora de repetir el mantra famoso de Merkel y Cía: Grecia tiene que pagar su deuda, tiene que cumplir sus compromisos financieros. Y eso, a costa de lo que sea, aunque lleve consigo la miseria, el total empobrecimiento e incluso la muerte al pueblo griego. El caso es pagar. Por cierto, pagar una deuda con la que esos maravillosos países ricos se han hecho de oro, vendiendo sus productos y explotando la país heleno. Por cierto, pagar una deuda aunque Alemania todavía no haya hecho efectiva la suya con Grecia, acordada por la invasión alemana en la segunda guerra mundial y que sigue sin saldarse, setenta años después.

Syriza con sus propuestas no está haciendo otra cosa que defender la soberanía griega ante la sumisión y el seguidismo de sus antecesores, tratar de que la situación de sus ciudadanos, muy castigados, no empeore y remediar los casos extremos de pobreza, miseria, hambre y desolación que hoy tiene una gran parte de la población griega.

Bueno, pues ahí están los gobiernos europeos y los grandes medios de comunicación europeo echando leña al fuego y haciendo el caldo gordo a Merkel y sus muchachos, empeñados en que tienen que cobrar aunque sea en carne griega.

Griegos Syriza

El jueves se celebró otra reunión más entre el gobierno griego y los gobiernos fuertes de Europa. Y la cosa ha terminado como las anteriores reuniones, sin una solución al problema.

Mientras tanto, desde la primera reunión que tuvieron los hombres de Syriza con la UE, se está desprestigiando a este partido griego. Se dice que han cedido en sus pretensiones, que al final son como todos y que terminarán tragando. Naturalmente, diciendo y exagerando una parte de lo que ocurre y ocultando la realidad. Y utilizando cualquier medio por falaz que sea para desprestigiar a este gobierno, como por ejemplo la falsa peineta del ministro Varufakis.

Lo que no quieren decir y ocultan los grandes voceros de la Europa rica es que en una negociación entre dos hay que ceder por ambas partes, lo contrario no sería negociar sino imponer, que es justo lo que quiere hacer la Troika con respecto a Grecia.

Sin embargo, Syriza, en menos de tres meses, ha empezado a aplicar entre los ciudadanos griegos más desfavorecidos medidas, todavía insuficientes, pero que de ninguna manera hubieran aplicado los gobiernos anteriores y que palían, todavía levemente, a parte de la población más golpeada por la crisis.

Y, ¿saben cuál es el principal escollo entre Grecia y la UE? Tsipras lo ha dicho muy clarito: se van a hacer reformas, se va a pagar la deuda, pero ni una medida de austeridad más que haga sufrir al pueblo griego.

Eso es lo que les jode, que se trate de pactar un acuerdo que evite recortes y sufrimientos. De momento, no han podido parar a Syriza. Ayer el parlamento griego aprobó la ley contra la crisis humanitaria, uno de los puntos claves del programa de Syriza, a pesar de la oposición de la Unión Europea, a la que trae al pairo la situación humanitaria, y sólo quiere atenerse a sus ajustes perniciosos, a cualquier precio.

La ley aprobada en Grecia es sólo una parte del programa de Syriza, pero importante. Por ejemplo, incluye cupones de comida y energía gratuita para los hogares más necesitados, así como ayudas al pago del alquiler para 30.000 hogares durante un año. Y también cobertura médica para decenas de miles de ciudadanos griegos que la han perdido en los últimos años por los recortes ejecutados.

Es verdad que hay ciertas dificultades para aplicar medidas programáticas, y que algunas no podrán ser aplicadas, sin embargo a todo lo que se obtiene con la ley anterior hay que añadir que el nuevo salario mínimo, aunque ha sido retrasado su aplicación, pronto aumentará a 751 euros –contra los 648 en España—, que se han frenado las privatizaciones y que no se ha subido el IVA que estaba anunciado por el gobierno anterior.

Hoy Syriza es la esperanza griega y debería ser la esperanza del sur de Europa, si no fuera por gobiernos a los que les gusta arrodillarse y ejercer de monaguillos ante los poderosos alemanes. ¿Alguien puede imaginar qué hubiera pasado si se hubieran unido Portugal, Italia y España a Grecia en su aspiración de cambiar la política europea, en vez de hacer el caldo gordo a los países poderosos? Sin duda, hubieran tenido que ceder y revisar las deudas y la política a seguir, porque no habrían podido resistir la salida del euro de esas economías juntas.

Y es que siempre hay traidores entre los más débiles, capaces de venderse a los poderosos por un plato de lentejas. Rajoy y su gobierno son maestros de la felonía y así nos va.

Salud y República

P.D. Syriza apoya a Izquierda Unida en detrimento de Podemos, por su buen hacer en el gobierno andaluz. Aquí está la prueba.

25 enero 2015

Syriza con S de Soberanía

La suerte está echada. Aunque no se saben los resultados definitivos, los sondeos hablan de la clara victoria de Syriza. Una victoria que parece cerca de la mayoría absoluta.

Con el triunfo de Syriza empieza una nueva etapa política en Grecia y en Europa. Si Syriza gobierna, Grecia volverá a la democracia, aquella de la que nunca debió salir y de la que le sacaron sus políticos corruptos y mentirosos y una Europa decadente, egoista y plutocrática.

Porque el triunfo de Syriza demostrará que hay otras alternativas a las del austericidio y sobre todo que hay principios democráticos que no se pueden olvidar. Elementales pero imprescindibles, como es el de que cada pueblo debe gobernarse a sí mismo, porque si no hablaremos de colonialismo, subordinación, sometimiento y no de sistema democrático.

Porque si es importante que se cambie esa política que está destrozando Grecia y el sur de Europa y que viene desde la Troika y Berlín, no se puede empezar por el tejado, hay que edificar los pilares de ese nuevo edificio y estos deben responder a las decisiones que los políticos, votados y elegidos para gobernar, tomen de forma libre y para beneficio de sus conciudadanos.

Grecia en venta

Ya está bien de que las decisiones de Grecia, de Portugal, de España… se tomen allende sus fronteras, y desde luego con Syriza estoy convencido de que empieza la soberanía griega, destrozada por esos políticos subordinados al poder de la Sra. Merkel y Cía.

Y ese puede ser el primer paso en Europa, después vendrá España. Ya está bien de que se vote a unos gobernantes que no deciden, sino que se postran ante la poderosa Troika y hacen de sus correveidiles, imponiendo los intereses ajenos y olvidando los de sus propios ciudadanos.

¡Basta! Y había de ser Grecia, la cuna de la democracia, el primer paso, la que la recupere al votar a Syriza. No se puede mantener por más tiempo esta relación asimétrica que está costando tanto sudor y lágrimas. 

Que no nos vengan con milongas. No es posible escuchar por más tiempo a nuestros mentirosos gobernantes, excusándose en otros cuando toman alguna decisión dura y apuntándose tantos cuando parece que asoma una luz.

Ahí tenemos al gran Mariano capaz de defender a capa y espada que gracias a él no ha habido rescate –cuando los bancos nos han costado más de 100.000 millones—, o que los recortes han sido medidas que hemos tenido que adoptar por imposición de Europa.

Bueno, pues estoy seguro de que eso con Syriza no pasará más en Grecia. Finalmente, los griegos serán gobernados por los políticos a los que han votado y serán soberanos, algo impensable en los últimos años.

Con todo esto no quiero decir que la salida de la crisis sea fácil, pero sí que estoy convencido que se hará de la mejor forma posible y haciendo lo mejor para los ciudadanos griegos y no para sus bancos y para la Troika.

Por eso hoy, puede haber empezado la reconquista de la Democracia en Grecia.

Salud y República

18 enero 2015

Syriza y la izquierda europea

Dentro de unos días habrá elecciones en Grecia, y parece que Syriza ganará cómodamente. Al menos eso dicen todos los sondeos previos, y todo ello a pesar de la campaña del miedo que dentro de Grecia y en toda Europa se ha levantado para parar a la “bestia”. Y es que el bipartidismo europeo –por supuesto, el español también— no parece dispuesto a dejar que en el resto de Europa pase lo que ha ocurrido en Grecia, que uno de los dos partidos –en esto caso el PASOK, los socialistas griegos— hayan quedado difuminados por un partido que les pasa por la izquierda. Y eso les da miedo.

El bipartidismo ha estado muy cómodos hasta ahora. Su alternancia en el poder nunca ha significado alternativa. Pequeños cambios, mínimas diferencias para coincidir en lo sustancial: mantener el poder por encima de todo. Esa ha sido hasta hoy la situación que se ha sufrido en los países llamados “democráticos”. Dos partidos “distintos” y un sólo fin verdadero: conservar el poder a toda costa, incluso a costa de sus propios ciudadanos. Partidos que se han demostrado ineficaces, cuando no colaboradores de los poderosos, para luchar contra esta crisis.

Pues bien, si Syriza ganara podría empezar la recuperación de la democracia. En Grecia empezó la democracia y dentro de unos días puede empezar su recuperación. Porque si hay algún partido, con posibilidades de gobernar, que esté dispuesto a conducir su país, sin que le gobiernen desde fuera y dispuesto a enfrentarse, si es necesario, con la Troika es Syriza, el partido que probablemente gane el próximo domingo las elecciones generales griegas.

Ese puede ser el comienzo. Porque hay que empezar por el principio, y éste es el de autogobernarse. Hasta ahora los países en crisis han sido simplemente sucursales subordinadas de la Troika y de la Alemania de Merkel, a los que han obedecido a pies juntillas, aunque ello haya supuesto la ruina de muchos de los ciudadanos afectados. Los gobiernos griegos, portugueses, españoles, irlandeses han sido meros súbditos y han recogido con júbilo las decisiones impuestas que han empobrecido a sus propios países, alargando una crisis que está generado cada vez más una Europa más desigual y más injusta.

Syriza. Plataforma de apoya de Izquierdas

Desde la Izquierda europea (a la izquierda de los socialistas) es unánime el apoyo que Syriza está recibiendo, porque es mucho lo que hay en juego. Porque Syriza es el tapón de champán que abre un nuevo tiempo para muchos países, entre otros España.

Desde Izquierda Unida e Iniciativa per Catalunya se ha creado una plataforma de apoyo a Syriza que han presentado Alberto Garzón, Marina Albiot y Dolors Camat, además del eurodiputado griego Georgios Katrougalos (Todo nuestro apoyo a Syriza). El objetivo es ir más lejos de las próximas elecciones y mostrar solidaridad con un pueblo, como el griego, que lleva sufriendo –gracias a las políticas neoliberales de la Troika y a un gobierno cruel y lameculos como el del conservador Samaras—, siete años. Y para ello no hay nada mejor que la unidad de toda la izquierda europea. Una unidad que permita enfrentarse a esta Europa inhumana y mercantilista que antepone criterios economicistas a los más elementales derechos humanos.

Syriza ha de ser el primer paso, y con su victoria se abrirán las compuertas por donde entren nuevas políticas económicas expansivas y salgan las restrictivas, por donde emerja la recuperación de la democracia, de las políticas del gobierno votado sobre el impuesto. Por eso es necesario el apoyo de todos. Porque Syriza hoy, puede ser la salvación de Grecia y la esperanza de la izquierda europea.

Salud y República

12 enero 2015

¡Cuidado! ¡Que viene Syriza!

Y Europa se echó a temblar. A temblar de miedo. La Troika descompuesta, Merkel con una cagalera crónica. ¡Que viene el coco! Todos contra Syriza, el terror de la Unión Europea. Porque en las próximas elecciones griegas es ese partido de izquierdas el que se da como ganador en todas las encuestas. Justo el mismo que ha dicho que ya está bien de producir pobreza en Grecia y que hay que reestructurar la deuda.

Pues eso ha asustado a los troikistas (no confundir con troskistas, nada que ver). ¡Cuidado con reestructurar deuda! ¡Casi nada! Justo lo que hacen todos los días cientos de empresas que tienen apuros, pero claro las empresas pueden, Grecia no. ¿O acaso el concurso de acreedores, la antigua suspensión de pago, no es una reestructuración de la deuda que provoca EREs y supone un aplazamiento y una quita para muchas empresas?

rajoy-syriza

Pues sí, parece mentira pero está claro que querer ser autónomo, querer decidir por cuenta propia y no seguir “las bondades” de los troikistas no gusta a los mandamases. En Europa se está para obedecer, léase Rajoy, y no para poner pegas, no para salvarse, sino para hundirse heroicamente en nombre de la colectividad (la prusiana, claro: Alemania, Holanda, Austria, etc), a los que hay que servir sin críticas ni reparos. Los países mediterráneos son los parias, al fin y al cabo son “menos trabajadores, más cantamañanas y han vivido por encima de sus posibilidades”. Son los mártires que arderán en la pira de Berlín por mor de la nueva y fuerte Europa.

Y claro de Syriza dicen de todo. Meten miedo, presionan, auguran lo peor –como si lo peor no fuera lo que le han hecho a este país— todo menos permitir que se salgan del guión de la Troika, todo menos tratar de enfrentarse a la poderosa Alemania.

Esa poderosa Alemania que mantiene una amnesia voluntariamente porque olvida que es el país que más ha dejado de pagar sus deudas el siglo pasado. Varias veces:

    • En 1919 (acabada la Primera Guerra) se negó a pagar 226.000 millones de marcos oro
    • En los años 30 se aprobó un plan por el que una deuda alemana con USA se le hizo un quita del 98%, pasando la deuda de un billón de dólares a 20.000 millones.
    • En 1953 se le perdona a Alemania las indemnizaciones económicas por la guerra que inició.
    • En 1990, con la unificación de las dos Alemania, a pesar de existir una obligación, se negaron a pagar las indemnizaciones congeladas, lo que tuvo que asumir el resto de Europa.
    • Y aún hay más, porque en el caso de Grecia se agrava, ya que la Alemania de Hitler cuando conquistó este país, obligó a Grecia a hacerle un préstamo de 3.500 dólares de la época y además no pagó las indemnizaciones provocadas por los destrozos de la guerra que inició, mientras que sí lo hizo con otros países, como Polonia o Yugoslavia. Una deuda que todavía no ha sido pagada a pesar de que desde Grecia se ha solicitado en multitud de ocasiones.

Bueno, pues a pesar de todo lo anterior, Alemania no está dispuesta a mover un dedo y pretende cobrar hasta el último céntimo, eso sí, sin pagar nada de lo que debe y olvidarse de lo que se le ha perdonado.

No es posible que se siga gobernando países desde la Troika. Los países deben ser gobernados por los políticos elegidos por sus ciudadanos. Los griegos ya han sufrido demasiado, hay que ayudarles, reestructurarles la deuda y si es necesario hacerles una quita, todo menos seguir con esta política de ajustes, rescate y otras zarandajas que empobrecen a los países afectados, y no reactivan la economía. La austeridad ha sido un fracaso y es necesario cambiar el rumbo. Y Syriza, desde su posible futuro gobierno lo va a exigir, y eso les pone los pelos de punta.

Syriza ha dicho basta: “Pagaremos cuando podamos, pagaremos sin hacer más recortes y más daños a los ciudadanos, que son nuestra prioridad”. Y eso suena mal en Berlin, tan mal que se inventan historias como la de que Syriza quiere salirse del euro, cuando no está en el programa de esta formación y ha sido Berlín quien ha soltado esta amenaza.

El triunfo de Syriza puede marcar un cambio importante en las políticas económicas de la UE, tan importante como imprescindible. Por todo ello, es deseable que sea esta formación la que gane las próximas elecciones griegas.

Salud y República

16 junio 2012

Grecia: Todos contra Syriza

Mañana se celebran elecciones en Grecia. Las elecciones son de una tremenda importancia. Por primera vez puede ganar un partido crítico con Europa. La llamada Syriza, Izquierda Radical, ha conseguido ser, según las encuestas, el partido con mayores apoyos, junto al conservador Nueva Democracia.

En Grecia mañana no se elige solamente un parlamento de donde salga un gobierno. Mañana se elige algo más. Si ganara Nueva Democracia sería seguir en la misma línea de sumisión a Alemania y Europa, seguir con más recortes hasta terminar de hundir a Grecia. Porque es un partido, al igual que lo es el Partido Popular español, sumiso de los Mercados, obedientes de Merkel y del FMI.

Si, por el contrario, como dicen las encuestas, ganara Syriza, Europa tendrá que renegociar las condiciones y las contrapartidas, entre otras cuestiones tendrá que hacer una quita a la deuda griega. Ante esta postura, que no es salir del euro como han venido diciendo, sino renegociar la deuda y las condiciones, los Mercados y sus representantes han venido metiendo miedo al pueblo griego, tratando de inclinar la balanza en favor del partido Nueva Democracia, su partido, su aliado. Incluso han llegado a decir que Syriza quería salirse de Europa, cuando no es así, Syriza no quiere salir del euro ni de Europa, pero quiere que se reconduzca una situación leonina que ha llevado a Grecia a estar en una situación de quiebra total. Quiere una Europa para los ciudadanos y no para los bancos.

syriza

Syriza sabe muy bien que es difícil estar peor de lo que están, por ello, quiere cambiar la situación y conseguir condiciones que se puedan cumplir. En todo caso, sabe que el riesgo de salir del euro es una situación mala para todos, empezando por los acreedores de Grecia, los mayores son Alemania y Francia. Y además, está claro que en una situación desesperada, poco puede importar salir del euro, puesto que es difícil empeorar cuando se ha tocado fondo.

Si Syriza pone condiciones será una ocasión para hacer cambiar a la Káiser alemana, a la Troika y a todos los que están apoyando la política del ajuste contra una política justa que permita respirar, crecer y pagar la deuda. Porque en su desesperación, Grecia tiene mucho menos que perder que el resto de Europa.

Esperemos que gane la libertad, porque es una vergüenza estar oyendo y leyendo constantemente las barbaridades que dicen Europa y sus secuaces sobre la posible victoria de Syriza –entre otras acusaciones, está la de querer hundir Europa--, porque hace peligrar su camino y puede hacer cambiar la situación. Merkel, Lagarde,Draghi, también Rajoy –al que he oído esta mañana mandar un mensaje para que Grecia cumpla lo que diga Europa, o sea dar su apoyo a sus correligionarios de Nueva Democracia— han intervenido, injiriéndose en cuestiones internas griegas, para ayudar al partido de la derecha y demonizar, metiendo miedo sobre Syriza, sabedores de que les puede poner en dificultades. Si gana Syriza será el caos, ese ha sido el mensaje.

Y hay que ver los medios internacionales y nacionales como se alinean contra Syriza, tratándola de extremísima, de utópica, de demoniaca. Una lucha de todos contra Syriza, Todos con los mercados y contra la desesperada situación de los griegos.

Deseo lo mejor para Grecia. Y eso significa un cambio radical, que gane Syriza y que pueda formar gobierno. La línea seguida hasta ahora ha llevado a Grecia a la ruina. No queda otra que cambiar, que presionar a esa Europa deshumanizada, donde los ciudadanos no cuentan, y cambiar las condiciones. Porque si no, todo el sur de Europa se hundirá, y cuando estemos hundidos, Alemania habrá conseguido ser ama y señora de nuestros territorios, y entonces, sólo entonces nos ofrecerán créditos-limosna que acrecienten su poder. Hay que pararlos. Syriza es una alternativa para Grecia y para los que todavía creemos que hay esperanza en Europa.

Salud y República

P.D. Para ver las cuarenta propuestas del programa de Syriza, ver este otro vídeo o leerlo aquí. Un programa que yo firmaría para España.