18 junio 2017
El PP quiere bloquear las ayudas a Grecia
29 junio 2015
Todos somos Grecia
Grecia, el país fundador de la democracia, pasa por unos momentos delicados. Está siendo obligado a continuar por la senda de los recortes, cuando ya no queda casi nada por recortar. Un país donde se ha aplicado el austericidio más brutal, donde sus ciudadanos han pasado de clase media a clase baja y de clase baja a pobres miserables.
E insisten, desde la CE no quieren acabar con el problema, quieren acabar con Grecia. Sus políticas –al igual que ha ocurrido en España, aunque en menor grado— han llevado a este país a la ruina total. Y quieren más. En un país donde el paro es el más alto de Europa, el 27%, la pensión media no pasa de los 400 euros, los sueldos se han reducido cerca de un 50%, y sin embargo quieren insistir, aumentando el IVA de los productos de primera necesidad, reduciendo las pensiones y la edad de jubilación. Les da igual lo que ocurra en Grecia, el caso es someter a Grecia como sea y sembrar el pánico en otros países.
Ante tales circunstancias, Syriza que ya ha llegado al límite en las cesiones y no quiere traspasar más líneas rojas, ha decidido hacer un plebiscito, donde sea el pueblo el que decida directamente si prefiere aceptar las medidas de la Troika, en la línea de un suma y sigue, o negarse a aceptarlas con todas las consecuencias, como puede ser la quiebra del país y la salida del euro.
Llega un momento en que hay que elegir, de forma definitiva, o continuar por un camino de ajustes y recortes plegándose a los mandatos de esa Troika insaciable, o resistir y decir no al rescate, con todas las consecuencias negativas que tiene la quiebra de un país.
Esta medida que lleva a los griegos a decidir directamente el próximo domingo, ha devuelto al menos la dignidad a un pueblo humillado, un pueblo que hasta que Syriza ganó las elecciones, estaba sometido totalmente a esa Europa egoísta, mezquina y codiciosa, que todavía no se ha enterado de que no hay otra solución que la condonación de una parte importante de la deuda. Algo que se ha hecho con otros países en otras circunstancias. La misma Alemania pudo salir adelante, después de la segunda guerra mundial, con una condonación de la deuda y una ayuda que ya quisiéramos que hoy ella diera a los países más afectados por la crisis.
Hoy, Grecia ha vivido una jornada tranquila, a pesar del corralito, porque sabe que pronto ocurrirá algo definitivo. Después de cinco años de recortes inmisericordes, Grecia quiere salir como sea de esta pesadilla. Los griegos saben una cosa, mantener esta situación de plegarse a la Troika ya la conocen y ha significado un empobrecimiento del 40% en estos años, quieren terminar de una vez y, a sabiendas de que el momento es difícil y de que no hay soluciones buenas, al menos podrán terminar de una vez.
Y cuidado con el resultado. Porque no sólo perderá Grecia, las consecuencias para el resto de Europa y del mundo son muy negativas. Ahí tienen ustedes al gran Obama tratando de mediar para que no se produzca la ruptura de Grecia con el euro, una posibilidad cada vez más próxima.
Ojalá que este órdago, al que se ha visto obligado a echar el gobierno griego, haga reflexionar a esta Europa avarienta y busque una solución al problema. Una solución definitiva que no permita que la primera democracia del mundo sea apartada de una Unión Europea cada vez menos unida, donde los países poderosos quieren serlo más, sometiendo a los más débiles.
Los griegos tienen la palabra y han de saber que somos muchos los que estamos con ellos, los que queremos una solución concertada que no signifique el total desmantelamiento de Grecia. Todos juntos hemos de unirnos a los helenos, porque no se puede consentir que este Saturno siga devorando a sus hijos débiles, por un puñado de euros.
Salud y República
P.D. Desde Rivas el gobierno municipal ha firmado una declaración de apoyo y solidaridad al pueblo de Grecia. Ojala que sean muchos más los gobiernos de distintas instancias que se unan a esta declaración.
21 marzo 2015
Grecia: pieza de caza mayor para la UE
Parece mentira, pero a pesar de que hablan siempre de que la economía de Grecia es de dimensiones pequeñas y que no altera casi la economía conjunta de la Unión Europea, resulta que desde que Syriza ganó las elecciones, la agresividad de esa Europa monetarista y germanizada no puede ser mayor, es como si quisieran, por encima de todo, ganar la batalla de la soberanía. Basta que el pueblo griego haya votado una opción para que la famosa e inmisericorde Troika quiera demostrar que quien manda no son los ciudadanos griegos sino las instituciones europeas.
Es una guerra abierta donde Syriza –que defiende los intereses de la mayoría del pueblo griego, puesto que así lo han decidido democráticamente— es el enemigo a batir, caiga quien caiga.
Y, desgraciadamente, no es sólo una cuestión de los países ricos, Alemania, Francia, Holanda, Suecia, etc. que son los que acumulan más deuda griega, también países con problemas serios, como son España y Portugal, tienen el fusil cargado contra Grecia y no se cortan ni un pelo a la hora de repetir el mantra famoso de Merkel y Cía: Grecia tiene que pagar su deuda, tiene que cumplir sus compromisos financieros. Y eso, a costa de lo que sea, aunque lleve consigo la miseria, el total empobrecimiento e incluso la muerte al pueblo griego. El caso es pagar. Por cierto, pagar una deuda con la que esos maravillosos países ricos se han hecho de oro, vendiendo sus productos y explotando la país heleno. Por cierto, pagar una deuda aunque Alemania todavía no haya hecho efectiva la suya con Grecia, acordada por la invasión alemana en la segunda guerra mundial y que sigue sin saldarse, setenta años después.
Syriza con sus propuestas no está haciendo otra cosa que defender la soberanía griega ante la sumisión y el seguidismo de sus antecesores, tratar de que la situación de sus ciudadanos, muy castigados, no empeore y remediar los casos extremos de pobreza, miseria, hambre y desolación que hoy tiene una gran parte de la población griega.
Bueno, pues ahí están los gobiernos europeos y los grandes medios de comunicación europeo echando leña al fuego y haciendo el caldo gordo a Merkel y sus muchachos, empeñados en que tienen que cobrar aunque sea en carne griega.
El jueves se celebró otra reunión más entre el gobierno griego y los gobiernos fuertes de Europa. Y la cosa ha terminado como las anteriores reuniones, sin una solución al problema.
Mientras tanto, desde la primera reunión que tuvieron los hombres de Syriza con la UE, se está desprestigiando a este partido griego. Se dice que han cedido en sus pretensiones, que al final son como todos y que terminarán tragando. Naturalmente, diciendo y exagerando una parte de lo que ocurre y ocultando la realidad. Y utilizando cualquier medio por falaz que sea para desprestigiar a este gobierno, como por ejemplo la falsa peineta del ministro Varufakis.
Lo que no quieren decir y ocultan los grandes voceros de la Europa rica es que en una negociación entre dos hay que ceder por ambas partes, lo contrario no sería negociar sino imponer, que es justo lo que quiere hacer la Troika con respecto a Grecia.
Sin embargo, Syriza, en menos de tres meses, ha empezado a aplicar entre los ciudadanos griegos más desfavorecidos medidas, todavía insuficientes, pero que de ninguna manera hubieran aplicado los gobiernos anteriores y que palían, todavía levemente, a parte de la población más golpeada por la crisis.
Y, ¿saben cuál es el principal escollo entre Grecia y la UE? Tsipras lo ha dicho muy clarito: se van a hacer reformas, se va a pagar la deuda, pero ni una medida de austeridad más que haga sufrir al pueblo griego.
Eso es lo que les jode, que se trate de pactar un acuerdo que evite recortes y sufrimientos. De momento, no han podido parar a Syriza. Ayer el parlamento griego aprobó la ley contra la crisis humanitaria, uno de los puntos claves del programa de Syriza, a pesar de la oposición de la Unión Europea, a la que trae al pairo la situación humanitaria, y sólo quiere atenerse a sus ajustes perniciosos, a cualquier precio.
La ley aprobada en Grecia es sólo una parte del programa de Syriza, pero importante. Por ejemplo, incluye cupones de comida y energía gratuita para los hogares más necesitados, así como ayudas al pago del alquiler para 30.000 hogares durante un año. Y también cobertura médica para decenas de miles de ciudadanos griegos que la han perdido en los últimos años por los recortes ejecutados.
Es verdad que hay ciertas dificultades para aplicar medidas programáticas, y que algunas no podrán ser aplicadas, sin embargo a todo lo que se obtiene con la ley anterior hay que añadir que el nuevo salario mínimo, aunque ha sido retrasado su aplicación, pronto aumentará a 751 euros –contra los 648 en España—, que se han frenado las privatizaciones y que no se ha subido el IVA que estaba anunciado por el gobierno anterior.
Hoy Syriza es la esperanza griega y debería ser la esperanza del sur de Europa, si no fuera por gobiernos a los que les gusta arrodillarse y ejercer de monaguillos ante los poderosos alemanes. ¿Alguien puede imaginar qué hubiera pasado si se hubieran unido Portugal, Italia y España a Grecia en su aspiración de cambiar la política europea, en vez de hacer el caldo gordo a los países poderosos? Sin duda, hubieran tenido que ceder y revisar las deudas y la política a seguir, porque no habrían podido resistir la salida del euro de esas economías juntas.
Y es que siempre hay traidores entre los más débiles, capaces de venderse a los poderosos por un plato de lentejas. Rajoy y su gobierno son maestros de la felonía y así nos va.
Salud y República
P.D. Syriza apoya a Izquierda Unida en detrimento de Podemos, por su buen hacer en el gobierno andaluz. Aquí está la prueba.
03 enero 2015
De Guindos sigue en el guindo
Hay personajes y personajillos. De estos últimos los tenemos que son capaces de trepar a pesar de su penoso historial. Son trepadores natos, y su objetivo máximo es llegar lo más arriba posible cueste lo que cueste. Suelen ser muy fieles con sus jefes y capaces de obedecer a cualquier precio. Su situación les lleva a vivir fuera de la realidad, ellos inventan su mundo paralelo al real y les importa poco estar dentro de esa burbuja virtual siempre que les sirva a él y a sus amos.
Bien, pues uno de ellos es el ministrillo de Economía, Luis de Guindos. Un hombre rque llegó al ministerio después de liderar en Europa el banco Lehman Brothers, uno de los causantes de la crisis económica. Ese fue su primer activo, haber sido corresponsable de una crisis que dura ya casi siete años.
Al contrario de su compañero de Hacienda es más discreto con la lengua pero igual de pernicioso para las capas débiles en sus actos. Es uno de los grandes responsables de los recortes que nos han hundido en la más mísera miseria, para lo que quizá le haya servido la experiencia de Lehman Brothers. Está claro que lo que toca lo destroza.
Sin embargo, y a pesar de ser menos lenguaraz que su amigo Montoro, también se le va la fuerza por la boca de vez en cuando. No hace mucho echó la culpa del hundimiento de Caja Madrid y Bankia al gobierno anterior y al anterior gobernador del Banco de España, que ciertamente tuvo parte de responsabilidad, pero se olvidó de algo importante, a Blesa lo nombró Aznar, su compañero de pupitre, y que a la mayoría de los consejeros de la entidad fueron nombrados por su partido.
Y lo último que se le ha ocurrido decir es que en España quien tiene trabajo ya no tiene miedo a perderlo porque la crisis se ha acabado, y se ha quedado tan pancho. O sea en un país con 5,5 millones de parados, con un 90% de trabajadores en situación precaria, con continuos ERE’s provocados por la reforma laboral, con muchos parados –cada día más— que no reciben ningún tipo de prestación, con trabajadores que cada vez cobran menos y apenas llegan a fin de mes, resulta que los que todavía tienen empleo se sienten seguros. Pero, ¿este hombre es idiota o se lo hace? ¿Cómo es posible que se pueda llegar a ministro con estas ideas? ¿Este tío ha salido alguna vez a la calle para ver lo que pasa?
Está claro que De Guindos no se ha caído del Guindo’s planet. Sigue ahí en su mundo virtual, en el que cree sólo él y sus correligionarios. Ese mundo en el que manda la Troika y al que sigue a pies juntillas su jefecillo Rajoy y todos sus compañeros ministros.
Y para demostrar que este tipo lleva viviendo en ese planeta imaginario desde hace más de diez años, les copio una frase que dijo siendo secretario de economía con Aznar, allá a finales de 2003: En España no hay burbuja inmobiliaria, sino una evolución de precios al alza que se van a ir moderando con más viviendas en alquiler y más transparencias en los procedimientos de urbanismo.
Después de haber seguido a este visionario hemos de convenir que lo más normal, con esa habilidad, es que ayudara a hundir Lehman Brothers --causa del inicio de la crisis económica de los últimos ochenta años-- y… que después le repescara Rajoy para ministro de Economía.
Todo eso estaría bien si este país fuera un cortijo privado de Rajoy –así lo deben creer estos peperos--, lo que pasa es que Rajoy y de Guindos están dando una patada a este país, con el pie de Merkel y Cía, en el culo de los ciudadanos, sobre todo de los más necesitados.
Ojalá que este año, 2015, sea el último de esta banda de segadores de ilusión, de desmanteladores del Estado del Bienestar, de peperos inhumanos a los que los enfermos crónicos o los dependientes se la traen al fesco, y que además presumen, sin el menor rubor, de subir el salario mínimo 3,3 euros, después de haberlo congelado tres años, y de aumentar la pensión 2,2 euros de media.
Esto es lo que hay, hoy. Esto es lo que no debe haber en 2016.
Salud y República
30 septiembre 2013
Presupuestos 2014: Más de lo mismo
Ya saben ustedes, la austeridad, a secas, ha sido la culpable de que esta crisis se haya prorrogado y siga en su punto álgido. Pues bien, ellos a lo suyo. La Troika y Merkel mandan, y han sido muy claritos. Hay que seguir la senda de la austeridad. O sea a seguir recortando, que para eso los bancos alemanes lo agradecerán eternamente, y si el personal lo pasa mal, ¡qué importa!
Y eso es lo que se ha plasmado en los presupuestos de 2013. Unos presupuestos continuistas y tramposos donde seguiremos pagando los de siempre. Y ellos siempre tendrán un Bárcenas a mano que les amamante.
Porque un mero estudio de los presupuestos nos despejan las dudas si es que las tuviéramos. Vamos a seguir sudando sangre. Y entre las maravillosas que estas cuentas encierran, podemos observar:
Las pensiones se subirán un 0,25%, cuando el IPC aumentará por lo menos un 1,5%. O sea, los pensionistas, precisamente los que están ayudando a soportar esta crisis ayudando a los suyos, verán con la nueva ley que en los próximos diez años, sus pensiones perderán aproximadamente un 20% de poder adquisitivo.
Por cierto que, como cada vez hay menos contribuyentes a la Seguridad Social, para pagar este año las pensiones habrá que sacar 11.000 millones del fondo de reserva. ¡Que casualidad!, la misma cifra que todos los años se le dona a la Iglesia Católica, por diversos conceptos, ¿por qué no hacerles pagar? (ya sé, ya sé, dirán que es demagogia)
Por otro lado, siguen apaleando a los más débiles. Y es que uno de los recortes mayores que se hacen es el que se refiere a la Dependencia, donde la cantidad prevista para el año que viene disminuye en un 46,7%, la ya disminuida cifra de este año. Más miseria para los más necesitados. ¡Suma y sigue!
El salario de los funcionarios se congelará otra vez más. Todos los empleados públicos tendrán el sueldo congelado y por cuarto año consecutivo, perderán poder adquisitivo. Otro agravio más a este sector, que dice mucho de la importancia que los peperos dan a los servicios públicos.
El presupuesto de Sanidad disminuye en un 35,6% en 2014. Otro recortazo que dejará a la Sanidad Pública en pelotas y con una calidad mínima. Más repagos, más largas listas de espera, peor servicio. Todo para que se salven sólo los que tengan posibilidad de acogerse a la Sanidad privada.
A todo esto añadamos que también disminuye de forma espectacular las infraesctructuras (-17%), las ayudas al cine (-12%), la atención al inmigrante o la ayuda a la Cooperación al Desarrollo (-6%).
Estos son los brotes verdes que mal intencionadamente repiten que existen, ésta es la luz de final del túnel que quieren ver, aunque sigamos y, desgraciadamente, seguiremos largo tiempo en el túnel del horror de este neoliberalismo merkeliano, secundado a pies juntillas por esta pepería troikista.
Sumemos a esto que este año, por mucho que diga Montoro, que miente como su jefe, no se alcanzará el objetivo de déficit (pasaremos del 7%, cuando el objetivo era el 6,5%) y que en 2014 la Deuda Pública pasará del billón de euros y se acercará al 100% del PIB, cuando a finales de 2011 –al subir el PP al poder— no llegaba al 69% (por aquello de que todo es fruto de la herencia recibida).
Y qué decir de los ingresos. Cuando la actividad está en horas muy bajas, el paro sigue en las alturas, el crédito no fluye, se sigue sin hacer una reforma fiscal justa para que paguen los que tienen, y tampoco se ve que se ataca el fraude fiscal, ¿cómo va a ser posible conseguir los ingresos que pretenden? Ya pueden imaginar qué ocurrirá si los ingresos no se consiguen: el déficit se disparará y tendrán que subir los impuestos (dirán que se ven obligados). Es una cuestión matemática y que ya han efectuado repetidamente.
Luego, lo lógico es que nos preguntemos, ¿para qué puñetas sirve esta política basada en la austeridad? Respuesta inmediata: para cargarse el Estado del Bienestar y para satisfacer a los bancos alemanes, que están engordando gracias a la deuda y sus intereses.
Se cargan los servicios públicos, privatizan lo que pueden, se ceban en los más débiles y pretenden hacernos creer que son adalides del Estado del Bienestar. Son tan cobardes que son incapaces de reconocer lo que están haciendo, y siguen mintiendo con eso de que no tienen más remedio, cuando hay alternativas que se podrían elegir.
Y ven brotes verdes donde hay barbecho y luces al final del túnel donde sólo hay intermitentes de peligro.
Pero claro, perseguir el fraude fiscal, hacer pagar a la Iglesia lo que otras organizaciones pagan, hacer volver tropas militares que no solucionan ningún conflicto y que gastan inútilmente, pedir una reforma de las Administraciones Públicas donde se liquiden los privilegios de ciertas castas políticas, se controle el personal de confianza de los políticos, y se hagan desaparecer entes que no sirven para nada o pueden ser absorbidos y cuestan un dineral, como el Senado y las Diputaciones, eso no. Ellos tienen un objetivo único, desarmar el Estado del Bienestar y que las prestaciones sociales se privaticen. Sus amigos así se lo requieren. Y ellos obedecen, porque serán los tuertos en un país de ciegos.
Salud y República
02 agosto 2013
¿De qué se ríe Montoro?
Después del debate del “Fin de la cita”, sigue habiendo vida política. Desgraciadamente, tirando del carro un individuo que ha quedado descalificado por toda la oposición por mentir y por defender ilegalidades de su partido.
Y sí, queda más vida. Y ahí está Montoro. La verdad, no sé si es así o se lo hace, o las dos cosas. Porque con una sonrisa estúpida es capaz de dar las noticias más desalentadoras, como si se alegrara y le diera igual blanco que negro.
Ahora, cuando debe controlar los límites del déficit público, resulta que se dedica a intentar contentar a todas las CC.AA., lo que no es posible. Se parte de unas discriminaciones que hacen imposible que todas queden contentas. De los ayuntamientos no dice nada, aquí estipula el café para todos y punto. Y es que les importan un pito los ayuntamientos. Si creen en las autonomías es porque gobiernan en la mayoría de ellas, pero los peperos piensan que los ayuntamientos son los parientes pobres, así queda reflejado en la reforma de la administración local que están tramitando, donde dejan a los ayuntamientos con menos competencias y recursos. Al fin y al cabo, son los que están más cerca de los ciudadanos y eso les desagrada enormemente.
Pero, ¿qué pasa con el Estado central? Hemos de recordar que los ayuntamientos tienen pocos sitios donde meter las tijeras, así mismo si a las CC.AA. les descontamos las partidas sociales –que no se deberían tocar—, tampoco tienen demasiados capítulos donde recortar. Sin embargo, desde el Estado central sí que tienen donde cortar, donde deberían cortar sin que se tocasen las partidas sociales. Ahí están las instituciones que no funcionan y sólo sirven para colocar a amiguetes o compañeros de partido, o también la Iglesia, a la que no se le ha tocado ni un pelo, mientras a los demás nos están dejando calvos. O, ¿por qué no hacen volver a los militares de Afganistán? ¿Acaso sirven para algo? Sí, para gastar todos los días decenas de miles de euros.
Pues bien, volviendo al déficit, ahí tienen al Sr. Montoro, el adalid del tijeretazo que como suele hacer, pide a los demás –eso sí, riéndose que es lo que se le da bien—, lo que no es capaz de cumplir desde el Estado central. Porque la administración central ha consumido en seis meses el déficit que estaba establecido para todo el año. Y mientras que lo anuncia sin pestañear, con esa sonrisa de hiena, –a sabiendas de que el desvío anual será enorme— exige a los demás el cumplimiento del déficit y además, se jacta de que los ingresos por impuestos han aumentado. Hay que ser cretino, resulta que nos está sableando con más impuestos y no es capaz de disminuir el déficit, y además se enorgullece de ello, pero ¿de dónde ha salido este tipo?
Y ya saben ustedes, no hace falta que les dé la mala noticia. Si el déficit se supera, estos peperos, servidores lameculos de la Troika, volverán a su afición preferida, el tijeretazo, y naturalmente lo harán, como siempre, en los capítulos sociales, esos en los que no creen. Así es que, abrochémonos los cinturones, que vienen curvas. Y sí, ya sabemos de quién se ríe el ministro de Hacienda: de nosotros.
Salud y República
13 junio 2013
El falso pactito PP-PSOE
Y van y se casan, pero de pega. Por teléfono, con alevosía y premeditación y sin contar con nadie más, salvo ellos dos; los grandes partidos (cada vez menos). Es un claro signo de maquillaje para ver si cuela y los ciudadanos vuelven a confiar en dos partidos en declive, que se precipitan en el abismo de las encuestas.
¿Y cómo se hace esta pacto? En primer lugar por teléfono. Ya tiene guasa que Rajoy y Rubalcaba que estuvieron ayer en el congreso no hablaran personalmente de ello. Se ve que pactan por teléfono y se quedan tan contentos.
A partir de ahí, se convoca a los otros partidos, cuando el acuerdo está hecho, y no lo hace el presidente del gobierno (él está por encima de estas pequeñeces), sino que se lo encargan a Soraya Rodríguez y Alfonso Alonso –los portavoces—. Los otros partidos, visto que está todo cocinado se niegan a ir a la reunión, dejándoles más solos que la una. Una verdadera vergüenza que no hace sino demostrar lo puramente destructivo que es este bipartidismo. Donde un partido se retroalimenta con el otro y viceversa.
¿Y qué es lo que dice el pacto? Absolutas obviedades, cosas intangibles sin acuerdos precisos. Acuerdos sobre ambigüedades sobre las que, prácticamente, nadie pueda estar en contra, pero cuya generalidad los deja vacíos. Principios sin desarrollar que dan como resultado útil: cero.
Porque lo que va en el paquete de medidas que se presenta es lo que Merkel y secuaces han negado constantemente. Son principios finalistas que no dejan de ser deseos sin que se especifiquen detalles:
- Impulsar, en el seno de la Unión Europea, avances hacia una verdadera Unión Económica y Monetaria en sus pilares financiero, fiscal, económico y político.
- Impulsar el crecimiento y el empleo .
- Adoptar nuevas iniciativas que redunden en el fomento del empleo juvenil
- Incrementar el volumen total de fondos del Banco Europeo de Inversiones (BEI) destinados a las PYME.
Pero, ¿cómo, cuándo, con qué recursos? Eso parece no importar.
Lo que se debería pactar, intentarlo al menos son cosas importantes que hicieran ver a la Troika que este país no se rinde, que no se somete a los Tribunos europeos. Pero claro eso sería pedir peras al olmo, por ejemplo:
- Eliminar de la Constitución el tope de déficit que se aprobó hace dos años con premeditación, agostidad y alevosía por los dos grandes grupos y que nos está obligando a priorizar el déficit por encima de las personas.
- Introducir en la Constitución, una defensa clara sobre nuestro Estado del Bienestar, que nos preserve de posibles recortes sobre Educación, Sanidad, Dependencia o Pensiones.
- Designar recursos desde los bancos públicos (Bankia, etc.) para las PYMEs y la creación de empleo.
- Buscar una unidad de acción junto a Grecia, Portugal, Italia y Francia para oponerse a los desmanes de la Troika y enfrentarse a sus requerimientos inquisitoriales.
Porque lo que se propugna con este pactito no tiene que ver con la ciudadanía, es lavar la cara de los dos partidos, y sobre todo de los dos líderes, que están más quemados que el cenicero de un bingo, e intentar resucitarlos tratando de que no se termine de hundir el bipartidismo. Eso y sólo eso es lo que se pretende. Por eso, hay que decir que este acuerdo es una filfa y que con nosotros no cuenten para esa pretendida superación de imagen de los superlíderes.
Salud y República
17 marzo 2013
El primer corralito europeo. ¡Ojo al parche!
Vuelven los temores. Esta Europa tudesca, estas infames instituciones financieras que llevan el timón de esta Europa insolidaria, han puesto en jaque de nuevo a los países mediterráneos.
Ahora le ha tocado el turno a Chipre, ese pequeño país ha sido el elegido para ser sacrificado. Y, bien que lo han hecho. Con un desprecio absoluto a la soberanía nacional, desde la Troika les han ordenado una tasa especial para rescatarles. O sea para que los grandes bancos europeos (alemanes, franceses, holandeses, etc.) cobren sus deudas, los ciudadanos chipriotas se encontrarán que sus depósitos bancarios habrán disminuido un 10%, si tienen más de 100.000 euros o un 6,75 a los que no lleguen a esa cifra.
Total, si un chipriota había ahorrado 100.000 euros con esfuerzo y con su trabajo durante toda su vida, ahora cuando el miércoles abran los bancos, su depósito bancario contendrá sólo 90.000 euros. Así de fácil.
Pie de foto: El comisario Olli Rehn conversa con los ministros de Finanzas griego y chipriota (mientras anuncia el corralito, se desconjonan)
Es una medida que tiene que ser aprobada por el parlamento chipriota donde, como ocurre en todos los demás parlamentos mediterráneos, parece tener la mayoría de diputados dispuestos a decir sí a mamá Merkel. No vaya a ser que se enfade y en vez del 10% les quiten más.
Esta medida es nueva en Europa y es muy peligrosa por aquello del contagio que puede tener a países con dificultades económicas y con gobiernos débiles ante la UE y esclavos del poderío teutón, como es el nuestro.
Hasta ahora las normas europeas aseguraban todos los saldos en cuentas bancarias que fueran menores a 100.000 euros. Y, con esta medida, desde la UE acaban de saltarse sus propias normas. Todo esto está derivando hacia una inseguridad jurídica que da miedo porque está acabando con las garantías mínimas que existían y se permiten saltarse cualquier obstáculo por muy legal que sea.
¿Quién nos asegura que mañana no nos hagan una jugada igual? Porque hasta ahora pagábamos la gestión canalla que los bancos y las cajas han realizado con unas deudas que, en nombre de los ciudadanos, adquiría el Estado, lo que hace que esas deudas las paguemos con nuevos impuestos, con pérdidas de patrimonio público que se privatiza, con recortes en las inversiones públicas, pero es que ahora, una vez abierto el melón, quién nos dice que mañana no nos van a reclamar más y lo van a tomar directamente de nuestras cuentas bancarias.
No podemos seguir así. No hay otra que plantarse. Ya está bien. Los países que están sufriendo estas afrentas, si sus gobiernos tuvieran dignidad, se unirían y dirían a Alemania y sus secuaces que no pagan más si no se consigue:
- Que haya una quita importante de la deuda.
- Que haya más tiempo para pagar el déficit.
- Que haya medidas de incentivación del mercado que permitan una nueva expansión económica.
- Que todo lo que signifique nuevas medidas de ajustes –si las hubiera-- deben ser aprobadas en referéndum por los ciudadanos del país, y debe contar con compromisos por ambas partes.
Todos juntos podemos. Pero, me temo que nuestros gobiernos no estén por el enfrentamiento. Con lo que sólo nos queda luchar contra este gobierno cobarde e ineficaz. Cobarde en el mantenimiento de su soberanía e ineficaz por cuanto cada vez, digan lo que digan, los datos son peores (véase el déficit real –el 10% si incluimos la ayuda bancaria—, la deuda pública –que ha llegado al 85%, más que nunca—, el paro –que a pesar de Báñez y otros peperos sigue aumentado a pasos agigantados— y la situación en la que está quedando nuestro Estado del Bienestar.
De uno en uno y plegándonos a Merkel y sus muchachos terminaremos mal, muy mal. Basta ya de tragar, so pena de que miremos a otro lado y nos caiga la espada de Democles. Hoy, hay que mirar a Chipre y recordar aquel refrán que en este momento puede quedar como:
Cuando las barbas de Chipre veas cortar, echa las tuyas a remojar.
Salud y República
08 enero 2013
La broma del FMI es prevaricación
Ahora resulta que el FMI reconoce que sus previsiones han sido erróneas. Las medidas obligadas a tomar a los países GIPSI (Grecia, Italia, Portugal, España, Irlanda) estaban equivocadas. Se suponía que por cada euro que el gobierno de uno de estos países recortaba costaría a su economía 0,50 euros. Y resulta que el coste se ha triplicado, pues por cada euro, se empobrece el país en 1,5 euros.
Total que los recortes, según el FMI –también lo venían prediciendo algunos economistas como Juan Torres, Viçens Navarro o Alberto Garzón, entre otros-- han sido un fiasco que no han hecho sino empobrecer a esos países, sin poder recortar el déficit, a pesar de los sacrificios.
En resumen, se trata de un “error minúsculo”, se han triplicado los efectos adversos previstos. Imaginémonos qué hubiera pasado si cualquier trabajador comete un error de esta magnitud. Pues nada, a estos tipos no les pasa nada. Se equivocan con unas consecuencias terribles, se han cargado un país como Grecia y han dejado temblando a otros cuatro con sus medidas y, sin embargo, no pasa nada.
Resulta que una de las patas de la Troika, reconoce ese error y todo sigue igual. No parece que haya correcciones a la vista, ni que nadie pida cuenta a estos chapuceros. Al revés, todo sigue igual y no hay nada más que escuchar a la Sra. Merkel para saber que no se piensa cambiar nada.
Mientras, nuestros queridos gobernantes tampoco dicen ni pío, no piden explicaciones, después de habernos hundido en la miseria, y parecen dispuestos a seguir por la senda de esa austeridad que tanto daño nos ha hecho.
¿Por qué? ¿Por qué no les ocurre nada a estos entes que tanto han hecho para destrozar los países GIPSI? y ¿Por qué no se empiezan a tomar medidas distintas que activen la economía?
Al primer porqué sólo se me ocurre una respuesta: estas instituciones estaban obligando a profundizar en la doctrina de la austeridad a los países del sur, a conciencia de que sabían lo que ocurriría, o sea estaban cometiendo prevaricación. El porqué de esta prevaricación viene contestado al responder al segundo porqué.
Y no se toman medidas distintas porque no interesa. En primer lugar, es muy bonito que mientras que los países afectados se estén financiando por encima de un 5%, Alemania lo haga con una tasa negativa. Además, es mucho más bonito sustituir la mano de obra barata y esclavista que hoy se encuentra en China y que, por su propio crecimiento, dejará de serlo a medio plazo, por una mano de obra barata que esté en la misma Europa, controlada y sin tener que recurrir a otros países con intereses competitivos. Dentro de Europa, Alemania, Francia y otros países nórdicos están encontrando ya, una mano de obra barata en el sur que les proporcionará grandes beneficios sin moverse del continente (el aumento del paro provoca bajada de salarios y mayor precariedad).
Por eso, al FIM y a los otros entes financieros que nos están aplastando no les interesa cambiar la política de ajustes. Se están financiando gratis o con tasas negativas, mientras que nuestro gobierno sigue interesado porque ellos y los suyos entrarán a formar parte de la élite intermediaria entre las grandes potencias europeas y la mano de obra barata del país. Cada día somos más una colonia alemana y la casi total pérdida de soberanía puede venir con el próximo rescate de nuestro país que, casi con toda seguridad, llegará este año.
Así es que las medidas tomadas no son un error, sino que están siendo tomadas a conciencia para hacer en Europa una clara división, la Europa del primer mundo, rica y desarrollada, y la del sur, mano de obra barata que proveerá de productos a la del norte. De ahí que todos sigan insistiendo en lo que hoy más que nunca se sabe que beneficia a unos a costa de los otros, la jaculatoria: “hay que reducir el déficit”, que como hoy reconoce el FMI, aunque sea con la boca chica, es imposible tomando sólo medidas de austeridad y actuando sobre los gastos en vez de los ingresos.
Salud y República
29 octubre 2012
Es ideología. Hay otras salidas a la crisis
Ya está bien del discurso instalado en el poder y que desde allí se difunde por todos los medios para tapar las vergüenzas de nuestros gobernantes. Hoy la crisis ha fabricado frases tan rimbombantes como falsas. Una de ellas, contra la que estoy totalmente en desacuerdo, es: “Todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”, ya hablé de ella hace poco tiempo (esta entrada tuvo 25.000 visitas). Otra frase que me saca de quicio por mentirosa y exculpadora es: “No hay alternativa a esta política de recortes”
Los alemanes y la Troika en su conjunto están más que satisfechos con esas frases, porque la primera está haciendo recaer la culpa sobre todos los ciudadanos, cuando bien sabemos quienes han vivido por encima de sus posibilidades, yo, desde luego, no, Y la otra sirve para que estos incapaces y serviles gobernantes hagan suyo lo que les viene impuesto desde Alemania: “El único camino”.
Todo ello para hacernos creer que las medidas injustas, lamentables y criminales que se están tomando son el precio por haber querido hacernos los ricos y ahora hay que apencar con estas soluciones bárbaras porque no hay más remedio.
¡Y un cuerno!, o los dos. Todo pura filfa. Aquí los bancos y las constructoras, y los poderes políticos son los grandes responsables, los que han hundido a este país en la miseria. Así es que no nos vengan con cuentos. Es curioso ver, como mientras que nos acercamos a los seis millones de parados, los desahucios van ya por los 350.000 y los salarios públicos y privados han disminuido notablemente así como las prestaciones sociales --cada vez menos y peores--, las constructoras se forraron, los bancos los estamos rescatando con nuestro dinero y los políticos legislaron –y lo que es peor— siguen legislando a favor de los bancos y de los poderosos, y sin tomar medidas para paliar los dramas de más de 1,700.000 familias con todos sus miembros en paro.
Pues no. No es el único camino. Mientras que los impuestos medios pagados por las empresas son menores a los de los trabajadores, mientras que las únicas empresas que se están salvando de la crisis son las que venden artículos de lujo, mientras que las grandes fortunas siguen llevándose el dinero a los paraísos fiscales, nosotros seguimos empobreciéndonos.
Y hay otras alternativas. Aumentar el impuesto de las SICAV al 5%, (hoy es del 1%), crear un impuesto para las grandes fortunas. Perseguir el fraude fiscal, de verdad, sin amnistías. Cobrar el IBI a la Iglesia, y que ésta pague a sus profesores de religión, disminuir drásticamente gastos inútiles como los del ministerio de Defensa o acabar con los de las instituciones públicas que pagamos todos. Y más…
Por lo tanto, hay alternativas, otras maneras de enfrentarnos a la crisis. Lo que ocurre es que se están imponiendo unas medidas que están cambiando el sistema, con la excusa de la crisis. De tal forma que, de seguir así, terminaremos como en Estados Unidos, por ejemplo. Habrá que tener un seguro médico privado, tendremos que ahorrar para que nuestros hijos puedan ir al colegio y a la universidad y no habrá prácticamente protección social. Con una pequeña diferencia, en su caso se lo puede permitir el 80% de la población, aquí no sería más del 20%. Su salario medio es de dos veces y media el nuestro.
Nos están inoculando la ideología neoliberal, con la excusa de la crisis, de tal forma que el Estado del Bienestar, con su complacencia y en contra de nuestros deseos, mañana será historia pasada. Y hay de aquel que no pueda permitirse ir a un médico o una escuela privada, terminará marginado y malviviendo en una sociedad selectiva donde la exclusión de los más pobres será el pan nuestro de cada día.
Así es que no nos vengan con cuentos. Se están aprovechando para destrozar lo que tanto nos ha costado construir, y quieren privatizar nuestras primeras necesidades. La crisis es la excusa que les ha venido al pelo. No caigamos en sus redes.
Hoy, veo con estupor, como muchas gente en riesgo de exclusión se cree lo de que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades” o lo de que “no hay otra alternativa a esta crisis”. No es cierto, no caigamos en su trampa. Están consolidando la sociedad que quieren, la que hará que nuestros hijos sean los siervos de los suyos, que la educación y la sanidad universal sea una cuestión a extinguir, y donde sólo podrán tener cabida los de su clase. Todo lo demás, excusas.
Por cierto, ante estas expectativas tan negativas no queda otra que luchar contra ellas, que hacerles ver que aunque tengamos menos, somos más. Y se puede, claro que se puede, pero sólo si nos juntamos todos.
Salud y República
23 septiembre 2012
Los portugueses frenan los recortes
Mucho ha costado. Sangre, sudor y lágrimas. Varias etapas de recortes, de disminuir el nivel de vida de los portugueses de forma dramática, el gobierno luso guiado por la Troika había amenazado, de nuevo, con más recortes sociales.
Ante esas expectativas que seguían recorriendo el camino de la miseria, los portugueses se han lanzado a la calle. Varias manifestaciones que han ido in crescendo, desde el día 7 de septiembre, en el que se anunció la subida de la Seguridad Social a los trabajadores –lo que les suponía un 7% menos de media en los salarios-- y la bajada de la misma a los empresarios, han desembocado en una reunión del Consejo de Estado –institución que se reúne en casos excepcionales— que ha acordado que se estudiarán otras medidas alternativas.
Sin duda la presión de la calle ha surtido efecto, las manifestaciones han hecho retroceder al gobierno de Passos Coelho y, por primera vez en esta crisis, hacerle rectificar en su política de recortes. El gobierno portugués y la Troika han perdido la primera batalla en Portugal.
Una señal que ha de animar a los otros países mediterráneos a aumentar la presión social, a concurrir a las manifestaciones, a salir a la calle constantemente. Porque, aunque desde las fuerzas mediáticas reaccionarias, sientan repelús y rechacen las manifestaciones –menos las de los obispos y la derecha ultramontana, a las que bendicen en España—, el ejemplo de Portugal nos hace ver que sirven y que pueden hacer parar, al menos en parte, el desastre que nos está cayendo.
En Portugal, los gobiernos recuerdan bien lo que los ciudadanos pueden ser capaces de llegar a conseguir. Sin duda, el miedo a una nueva “revolución de los claveles” ha podido hacer rendirse a este gobierno, que por primera vez tiene que buscar alternativas y no seguir adocenado las órdenes de la maldita Troika.
Justo es de reconocer la envidia que nos provoca el pueblo portugués, capaz de haberle parado los pies a su gobierno, mientras nosotros, más bien parece que rendidos ante lo inevitable, quedamos resignados esperando los próximos recortes que nos llegarán, con el que parece ineludible rescate que ya se está negociando.
Por otra parte, es justo reconocer que la patronal portuguesa también se ha manifestado en contra de las medidas, a pesar de que les rebajaban la cuota que pagan a la Seguridad Social, por entender que serían contraproducentes y que frenarían el consumo, haciendo más honda la crisis portuguesa.
¿Alguien se imagina que nuestra CEOE protestara cuando le bajaran las cuotas de la Seguridad Social? Yo no, desde luego. Estarían encantados con pagar menos. De hecho, no hay más que ver lo que opinan hoy. Toda su pretensión es que no suban los sueldos y que se bajen las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, aún a sabiendas de que eso provoca más paro y penaliza el consumo.
Los grandes empresarios no rechazarían una medida así ni de coña. Quienes estarían en contra serían, como ha ocurrido hasta ahora, las pequeñas y medianas empresas, que son junto con los trabajadores los que están pagando esta crisis. La CEOE estaría encantada y aplaudiría, como ha hecho hasta ahora, las medidas impuestas por el gobierno que tan mal resultado han dado para el país, sin duda más recortes. Al fin y al cabo, hasta ahora lo que sin duda se ha conseguido es un mercado laboral que ha rebajado los salarios y las condiciones de los trabajadores, que ha aumentado el paro y cuya flexibilidad se resume en que hoy, salvo raras excepciones, todos los contratos son precarios.
Valga el ejemplo portugués para que nos haga ver que es posible, si todos los perjudicados estamos dispuestos a protestar en la calle, cambiar la dirección de estas políticas de recortes insoportables, impuestas por gobiernos manejados desde Berlín o Bruselas. Sin duda, seguir en la lucha es nuestro único activo capaz de conseguir ese anhelado cambio político. ¡Un hurra por los portugueses!
Salud y República
