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13 febrero 2015

Carmona, ejemplo de socialista trepa

Sin entrar en quién tiene razón en la crisis abierta en el PSM, sí que vale la pena observar cómo ha actuado el candidato socialista a la alcaldía de Madrid.

¿Cómo se puede estar con dios y el diablo? ¿cómo se puede elegir blanco y negro a la vez? o ¿decir sí o no, según el momento? ¿Cómo se puede poner las manos en el fuego por alguien y luego alabar a su contrario? ¿Desde cuándo se puede besar a uno y a su contrario y que no parezca el beso de Judas?

La condición del PSOE, esa del “sí pero no”. La de “no nos gusta pero es una cuestión de Estado”; “no siempre se puede hacer lo que se propone”, etc. etc. es una forma de proceder propia del partido socialista. Esa indefinición, esa diferencia entre lo dicho y lo hecho, hace que muchos pensemos lo lejos que se sitúa en muchas ocasiones de esa izquierda que reclama. Pero es que Carmona ha ido más lejos, y no es que se encuentre en una situación de indefinición, sino que ha elegido adherirse (ya veremos lo que le dura) a las dos posturas opuestas, la de Gómez y la de Sánchez.

Acata la decisión de la dirección federal y a la vez apoya y dice que su amigo Tomás Gómez es un buen socialista y pone sus dos manos en el fuego por él. ¿Hay quién lo entienda?

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Digerir lo que ha ocurrido en unas pocas horas, dice mucho del estómago de Antonio Miguel Carmona. “Todo por su candidatura”, este podía ser su lema. Habría que preguntarle a Gómez que piensa de ese beso que le plantó Carmona hace bien poco y que parecía un apoyo pleno a su situación.

Y es que con tanto pim-pam le ha estallado el pum en las manos. Pero no se preocupen que las ha cambiado a tiempo. Esta crisis le ha venido al pelo. Hoy le escuchaba decir que estaría orgulloso de ser --no sólo alcalde de Madrid—también secretario del PSOE en Madrid. Todo empieza a entenderse.

El precio por conservar su candidatura a la alcaldía de Madrid y de poder convertirse en secretario socialista madrileño le ha hecho adorar de nuevo a su jefe: Pedro Sánchez y dejar a un lado a su amigo Tomás Gómez. Lo que ocurre es que como le da vergüenza verse besándose con él y habiendo dicho que ponía las manos en el fuego, ahora dice mantener la amistar con Gómez, pero no ha tardado en unirse a los ganadores. Como debe ser, hay que alcanzar la gloria aunque sea a costa de lo que sea. Eso sí, envuelta en la más pura demagogia.

Dicen quienes le conocen que hace dos años no se le veía fuera del ámbito universitario, a pesar de pertenecer al PSOE desde hace mucho, y sin embargo en los últimos meses, desde que era un posible candidato al Ayuntamiento, se pasea por todas las mareas como Pedro (perdón por la coincidencia) por su casa. Eso sí, que todo hay que decirlo, como la mayoría de la gente no es tonta, cuando le ven le profieren piropos apropiados (silbidos, gritos de fuera, etc.). Es el riesgo que tiene ser un trepa, quien lo sabe no puede soportarle.

Gómez, irónicamente, decía que le cogiera dios confesado si era Simancas quien debía hacer la lista electoral, recordando que fue el de la lista de Tamayo y Sáez. Y yo añadiría, desde mi condición de ateo, ¡Que dios nos coja confesados si llega a la alcaldía de Madrid, un político trepa, un político pim-pam como Carmona!

Salud y República

12 febrero 2015

El PSOE en Madrid, en caída libre

Parece que entre unos y otros están dejando libres a Podemos el espacio de la izquierda en Madrid, y quien sabe si en el resto del Estado. Y es que no cesan las sorpresas. La última: el cese de la ejecutiva de Madrid del PSOE, comandada por Tomás Gómez. Una decisión tomada por Pedro Sánchez, el hombre que hace muy poco se abrazaba a Gómez y le daba todo su apoyo.

¿Qué ha pasado para que Sánchez cese a Gómez? ¿Cómo se come una decisión tan drástica como bárbara? Difícil, cuando falta información, saber todas las verdaderas razones, lo que no nos impide ver ciertas cuestiones palpables.

Las consecuencias ahora son impredecibles. De momento Tomás Gómez ha optado por enfrentarse a Pedro Sánchez, a quien ha llegado a amenazar con no aceptar la decisión y con seguir en el cargo, y, si es necesario, no descarta judicializar su caso.

psoe roto

Recordemos que Gómez ha ganado unas primarias y que su defenestración supone un agujero gordo a cien días de unas elecciones y que, como marca de partido, puede hacer mucho daño no sólo en Madrid, sino en el resto del Estado.

Es verdad que los resultados del PSM en Madrid han ido disminuyendo, pero no es nada nuevo en ese partido, basta ver lo ocurrido en otras comunidades, por poner ejemplo, ahí están los de Cataluña o los de Andalucia (recordemos que en las últimas elecciones fueron el segundo partido y que gobiernan gracias a los votos de Izquierda Unida). Por lo tanto, Madrid no parece una excepción, sino que sus resultados han confirmado la regla general: caída vertical de los votantes del PSOE.

En fin, no sé si hay razones de peso, como podrían ser las de corrupción, como han dado a entender varios medios de comunicación. Lo que es un hecho es que no está imputado y no ha sido, que se sepa, culpado políticamente por su partido por la cuestión del tranvía de Parla. Tampoco, ni desde Hacienda ni desde la policía fiscal parece que les culpan en este affaire.

Si, como se viene diciendo, es sólo una cuestión electoral, por el poco tirón que tiene Gómez en Madrid, Sánchez se habría saltado la más elemental regla democrática: el resultado de unas primarias. Algo muy grave y que difícilmente tendría explicación. Porque si de verdad se trata de una cuestión electoral, los resultados de las elecciones eran conocidas y se podría haber hecho dimitir o cesar a Gómez mucho antes y no a cien días de los próximos comicios, incluso antes de las primarias.

Ayer Susana Díaz decía no conocer el hecho y por lo tanto no opinaba. Francamente, si Sánchez ha tomado esta decisión sin contar con la baronesa de Andalucía –seguramente la persona con más poder en el PSOE en este momento—, como mínimo me parecería una temeridad que le puede costar muy caro.

Ya se habla de un nuevo candidato: Ángel Gabilondo, el que fue ministro de Educación con Zapatero. Un hombre de setenta años, con un gran prestigio en el mundo educativo, pero que fracasó en su intento de pactar con el PP una reforma educativa y que demostró su buena voluntad pero sin resultados positivos.

Mi opinión es que esta decisión tiene que ver con peleas internas y con el mantenimiento del bipartidismo. Porque se trata de una decisión que no es aislada. Primero Sánchez decidió pactar con el PP la reforma del código penal --que supone la aceptación de la cadena perpetua— y después ha aceptado que hay una recuperación económica a pesar de haberla negado, días antes. Ahora toca cargarse a Gómez que es una cabeza servida al PP en bandeja de plata. ¿Se está preparando el gran pacto entre PSOE y PP?

Por cierto, que hoy saca una encuesta El País –cuyo interés porque el bipartidismo actual se perpetúe es obvio--, que demuestra su obsesión por cargarse a Tomás Gómez –uno de sus objetivos últimamente, junto al de desprestigiar a Tania Sánchez—, puesto que cualquier sociólogo digno y neutral sabe que sacar esta encuesta sin conocer el sustituto de Gómez y a horas de haberle cesado es de una imprudencia máxima. Y no quiero creer, porque no tengo pruebas, que se hayan manipulados datos, lo que sí es cierto es que estaba todo preparado para hacer la encuesta, porque una encuesta seria no se prepara en unas horas.

¿Alguien puede creer que en unos días el PSOE pase del tercer lugar al primero y que haya recuperado más de ocho puntos, por el hecho de haberse cargado a su dirigente máximo en Madrid? Francamente, yo no me lo creo.

Se trata de una operación política que puede terminar con la autodestrucción del partido socialista. Veremos cómo se desarrollan los próximos capítulos de este culebrón, aunque cualquier cosa es posible. Y es que cuando las cosas se hacen mal, no suelen acabar bien.

Salud y República