Este maravillo club, al que el Ayuntamiento va a ayudar es un club privadísimo, o sea desde hace veinte años no se admiten socios, la cualidad de miembro del club se obtiene por herencia y a él pertenecen miembros de la realeza, aristocracia y de muy alto poder adquisitivo.Bueno, pues va una tal Raquel López, a la sazón concejala de IU y portavoz de Medio Ambiente de su grupo, y lo denuncia. Pura envidia. ¿Qué hay de malo en que la realeza y la aristocracia, así como las grandes fortunas jueguen al golf? Y luego nos quejaremos de que no hacen nada. Menos mal que ahí está la Botella, concejala de Medio Ambiente (posible heredera del trono de Madrid, no lo olvidemos, y esposa del Rey Ánsar I de España y V de Iraq) y se lo pasa por el arco del triunfo y les va a dar el dinero porque hay más de una razón de peso:
1. Le gusta el golf, es un deporte muy chic.
2. El presidente del Club es un amiguete del marido y de Rajoy. Se llama Pedro Morenés y fue Secretario de Seguridad con Rajoy en Interior, en el gobierno Aznar.
3. Les ha hecho prometer que si un día llegan a cultivar peras y manzanas, no las van a mezclar.
4. El vicepresidente del Club es el conde de Murillo, Fernando Ramírez de Haro Valdés, casi nada, esposo de Espe-rancia Aguirre, que todos Vds. saben quién es.
5. Los terrenos son propiedad de Patrimonio Nacional y fueron cedidos por Alfonso XIII. Con estos antecedentes cómo se puede negar algo.
6. Uno de sus socios es el Duque de San Carlos, expresidente de Patrimonio Nacional (una mera coincidencia).
Y con estas razones de peso, ya tiene guasa que venga una roja apellidada López a intentar parar este beneficio. Ya sabemos que la chusma nunca está contenta.
Esta subvención va a ser para pagar una balsa donde se pueda almacenar agua reciclada para regar dos campos de golf (uno es insuficiente, a veces se juntan tres aristócratas). Además a los pobres socios se les va a instalar un colector que les puede molestar y se va a dejar de regar con agua potable (hasta ahora se regaba con esta agua, ya que el ayuntamiento no pagaba nada).
Una magnífica operación que con gusta pagarán los vecinos de Madrid con tal de ver que gente de tal alta alcurnia progrese en ese deporte popular, llegando a ser grandes golf-istas.
(Si alguien quiere ampliar la noticia aquí, y aquí y también aquí, lo puede hacer)
Salud y República

En ellas IU ha de sentirse orgullosa por su voto decisorio y su aportación. En otras épocas, hemos tenido muchos más diputados, es verdad, pero el grado de influencia (derivado de “la única izquierda que exite somos nosotros” que permitió una teoría tan errónea como la de las dos orillas: “Nosotros somos la orilla izquierda, la buena, la chachi, la verdadera; en la otra se encuentran el PP y el PSOE, que son iguales”) fue prácticamente nulo. Se trata de poder influir para poder cambiar algo. Por cierto que desde que está Llamazares, IU tiene también más influencia, no sólo en el parlamento del Estado, sino también en CC.AA. y muchos municipios.

















