Mostrando entradas con la etiqueta Emoción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Emoción. Mostrar todas las entradas

10 diciembre 2012

¡¡Por última vez!!


Pasado mañana miércoles a las 19:30 se presentará el libro de José Rodríguez Dorrego: ¡¡Por última vez!!, en el Centro Cultural García Lorca.

José Rodríguez Dorrego (Pepe) es un vecino de Rivas Vaciamadrid, tiene 87 años y ha escrito su autobiografía. Una historia de nuestra historia, de los años 30 y 40 del siglo pasado. Primero un niño que se encuentra con la República, luego un adolescente que se ve obligado a vivir una guerra, y por último un joven que tuvo que sufrir una penosa posguerra.

Pepe ha narrado, desde la tercera persona, su vida y la de los suyos, en un escenario bañado por circunstancias adversas, donde la guerra y la posguerra marcan los años de su primera juventud.

Se trata de una historia amena y emotiva, parecida a la que la mayoría de los madrileños hemos escuchado a nuestros padres o abuelos. Una historia que Pepe ha querido dejar escrita porque es una parte fundamental de su vida y porque ella le ha marcado para siempre.

Todo ello con un fondo de pobreza, de escasez, de injusticia, de miseria bañada por la bárbara rebelión y que terminó con una victoria que nunca fue paz. Pepe pertenece a los vencidos, a los que vieron cómo los militares profesionales rebeldes ayudados por Italia y Alemania pudieron imponerse por las armas y nos condujeron a una dictadura de cerca de cuarenta años.

Su familia, su trabajo, sus amigos, su barrio, todo contado con detalle, con esa memoria prodigiosa que Pepe tiene a sus 87 años. Y como fondo esa España en blanco y negro, donde a cada minuto se sabía quien había ganado y quien perdido esa miserable guerra.

Pepe, vio truncada su vida, vio cómo tuvo que dejar de estudiar, cómo debió contribuir, en plena guerra, a ayudar al sustento de su familia. Y luego a trabajar, con trece años y en condiciones difíciles. Hoy, en Rivas, ha encontrado su pueblo, se encuentra feliz, con una salud que le da algún susto que otro, pero que le ha permitido escribir este libro, parte de su historia, de la historia de todos nosotros.

Aquí lleva muchos años, a los 71 se sacó el graduado escolar. Pero siempre le ha gustado leer, de todo, sobre todo historia, y en ese afán autodidacta ha conseguido lo que perseguía: escribir su libro. En éste, su pueblo, se ha mostrado activo y solidario. Entre otras actividades ha visitado. junto a un grupo de mayores, los colegios para enseñar, cómo eran los juegos en su tiempo, para contar cuentos antiguos, para tratar de preservar ese acerbo cultural tradicional.

Su libro es una lectura muy recomendable para conocer cómo vivió una familia prototipo de muchas otras, durante un tiempo de tristeza, escrito por un hombre que pertenece a una generación a la que tanto debemos. Sufrió, vivió como pudo, y a pesar de lo que digan en la historia venció. Porque no se mide esta cuestión por las armas, sino por la razón, y Pepe estuvo siempre del lado de la razón, aunque ello le costara más de un disgusto y muchas penalidades.

A pesar de estos gobernantes que nos quieren borrar nuestra Memoria Histórica, que insensiblemente la niegan, este libro también constituye un grito más, una constatación de lo que pasó, de esa parte tenebrosa de nuestra historia, y contribuye a que la Verdad, la Justicia y la Reparación se abran paso.

Pepe y toda esa generación merece un homenaje. El miércoles es el día que se lo podemos agradecer. Allí presentará su libro y a continuación el grupo teatral Quo Teatro representará la obra La memoria en el laberinto (homenaje a Miguel Hernández).

Me pidió que presentara su libro y ahí estaré, en ese día que ha de ser de agradecimiento y de reconocimiento a tantos Pepes que han sido capaces de sobrevivir y de contarnos todo lo que sufrieron, y que están dispuestos a escribir su historia para que se conozca y no vuelva a pasar, para que aquellos gritos que daban unos soldados que volvían del frente: “¡¡Por última vez!!” se cumplan.


Un pueblo que desee mantener su identidad, ha de perpetuar su memoria

Salud y República

15 mayo 2012

Aquí un amigo. Un fiel amigo

Quiero contarles algo que me ha sucedido esta misma mañana. En un mundo como el nuestro dónde los animales en muchos casos se maltratan o se adoptan de pequeños para luego abandonarlos cuando crecen, es necesario salir en su defensa. Se lo merecen.

Salía a correr temprano, por aquello del calor, y se me ha unido un perro que viene de vez en cuando a Kabila –creo que es de unos vecinos ingleses que viven en un terreno cercano— y se pasea por aquí. Viene, trota, saluda, se dejan acariciar y desaparece.

Bueno, pues este perro, lamento no saber ni su nombre, me ha acompañado durante todo el recorrido. Cerca de una hora pegado a mí, como si me conociera de toda la vida.

Y ahora viene lo más peculiar. Cuando pasábamos por una acequia, el perro se ha parado a beber agua. Ha dado dos lengüetazos y al ver que yo me alejaba ha dejado de beber y me ha alcanzado.

He pensado que no bebía más porque quería continuar conmigo. Así es que, me he parado y el perro, se ha aproximado, me ha mirado y me ha dado un cabezazo, y otra vez se ha metido en la acequia, ahora sí, a beber mucha más agua.

Me he dado cuenta, emocionado, de que me había entendido, y de que me estaba agradeciendo que me parara para que calmara su sed. Y lo ha hecho con un testarazo. Luego, ha salido de la acequia y se ha puesto a mi lado, dispuesto a seguirme hasta el final. Y así ha sido.

No sé si será inteligencia o instinto o algo diferente. Lo que sí sé, es que los perros también tienen valores, y, al igual que el de la independencia y autosuficiencia son los que predominan en los gatos, el de la fidelidad y el del cariño son propios de los perros.

Sin hablar, con los gestos y las miradas te comunican sus sensaciones. Y nosotros, seres superiores, con nuestra suficiencia, a menudo, no hacemos nada por entenderlos, por el contrario muchos les desprecian o les maltratan.

Hoy, he encontrado un nuevo amigo. Y seguro que será para largo. Aquí le tienen, buscando cariño y haciéndose querer. No me digan que no es guapo.

DSCI0243

DSCI0245

DSCI0246

Sin duda, aunque parece cuidado y alimentado, busca cariño y se hace querer. A cambio, ofrece ser fiel, un fiel amigo.

Salud y República

 

P.D. Sigo con problemas con el ADSL. Esto parece que va a continuar, por lo que no podré entrar en sus blogs como quisiera. La línea se corta cada dos por tres. Cuando se solucione el problema y Telefónica tenga a bien arreglarme el asunto, volveré a entrar en sus blogs con la asiduidad acostumbradas. Rogamos disculpen y las quejas háganlas llegar a este tipo llamado Alierta, otro más de la camarilla de las gaviotas.

10 mayo 2012

¡Aupa Atlético!

Perdonen si les extraña esta entrada, lejos de lo que suele ser habitual en esta bitácora. Pero hoy me siento contento, muy contento. Y la razón es clara. El Atlético de Madrid es campeón de la Liga Europea.

Nadie puede explicar racionalmente ciertas cosas. Ser de un club de fútbol es una de ellas. A mí, que quién me conoce me acusa de ser excesivamente racional, reconozco que tengo un punto débil. Soy del atlético.

A pesar de que cada vez veo menos el fútbol, de que cada vez más, me doy cuenta de cómo utilizan los poderosos esta afición para manipular a las masas, para hacerlas olvidar las cosas importantes, aunque sé que ya dejó de ser un deporte hace mucho, para ser un espectáculo especulador donde el dinero manda. No lo puedo evitar.

No sigo mucho el fútbol, aunque me gusta, me repatea su mercantilismo. Sólo veo algunos partidos importantes. Pero, sin embargo –no me pidan que explique el porqué—, me siento del atlético, desde que tengo uso de razón, a pesar de que en mi familia todos eran del Madrid o, a lo mejor, por eso. Siempre se me ha dado bien llevar la contraria y alinearme con los débiles.

Sé que la relevancia que tiene en nuestra vida es mínima, con la que está cayendo. No, no soy ningún forofo, no soy socio, no voy al Calderón desde hace décadas. Da igual. Cuando me entero de algún resultado del atlético no puedo evitar que, para bien o para mal –siendo de este equipo, suele ser para mal—, me afecte.

Así es que vivo con esta cruz, con este carga que de vez en cuando, como hoy, me hace sentirme contento, satisfecho, feliz. Es un sentimiento que no quiero ni puedo rechazar.

Tenía una cita con Marcos Ana, y dar un abrazo a este hombre era más prioritario. He visto sólo la segunda parte, y cómo la he sufrido. No, no he ido a Neptuno, no llego a tanto. Permanezco en un plano secundario, probablemente llevado por mi racionalismo, pero, sin histeria, me emociona. Para mí, que hace tiempo que ni canas peino, éste es un momento de alegría, y por eso lo comparto.

A los seguidores del atlético, mi enhorabuena –de vez en cuando el pupas nos da alegrías—, y aquí les dejo, con los himnos de hoy y de siempre:

 

¡Aupa, Atleti!

Salud y República

06 abril 2012

En Kabila llueve en Semana Santa

Ya era hora. Entiendo perfectamente que en esta época de vacaciones cortas, fastidie bastante que llueva. Pero, era necesario y la necesidad tiene prioridad.

Hacía meses que no caía una gota por esta zona. Y desde el martes llueve, ese día dicen que llegamos a cincuenta litros. No está mal.

El miércoles llegaron a casa mi hijo Curro y Javi, y ayer mi cuñado. Este tiempo poco propicio para hacer excursiones, hizo que cambiáramos un placer por otro. Y aprovechando que fue el cumpleaños de Curro ayer y que ya son los últimos días de la temporada de los calçots, fuimos a comerlos al Panxampla, un restaurante estupendo muy cerca de Kabila.

Y aquí nos tienen, agotando los últimos calçots de este año:

DSCI0201

Nos pusimos morados, estaban riquísimos. Ahí nos ven con el babero y en plena contienda. Una exquisitez catalana, digna de ser considerada Bien Cultural.

Hace una temperatura buena. Entre diez y veinte grados, aunque hoy sigue nublado y amenaza lluvia. Así es que aprovechando que somos fieles seguidores de las tradiciones que nos interesan, hoy: Viernes Santo, no puede faltar un potaje de judías con bacalao y espinacas. Todavía es pronto, pero ya he empezado a soñar con verlo.

DSCF6688

Por cierto que llevamos tres días comiendo torrijas, que no están nada mal. Otro lujo que nos proporciona la tradición.

DSCF6700

No todo va a ser pasear santos, que también hay que reponer fuerzas y dejar que cada uno haga lo que le plazca. Mientras, Cospedal, la pepera costalera, pasea un cristo. Nosotros nos sometemos a los preceptos gastronómicos e intentamos no pecar (a lo mejor, un poco de gula).

Simplemente comemos, y sufrimos en silencio las inclemencias de los Mercados, que van a lo suyo y pretenden aguarnos las fiestas. ¡Qué le vamos a hacer! Nos defenderemos. A pesar de estos malandrines, la vida tiene cosas que valen la pena. ¡Disfruten lo que puedan! 

Salud y República

30 marzo 2012

Las fiestas de Roberto

Esta semana coordina los jueveros, Manuel, y el tema es “Fiestas de mi pueblo”. Ustedes perdonarán que me retrase un día y no escriba mi aportación el  29, pero este día Kabila ha estado cerrada por huelga. A falta de fiestas populares y participativas, en mi pueblo, ahí les dejo una historia de fiestas.

fiesta-de-pueblo

Las fiestas de Roberto

Recorría la calle Mayor entre latas de refrescos y cervezas, entre papeles y restos de comida. Mientras, algunos todavía trataban de volver a casa con dificultad. Las seis de la mañana es una hora mala para hacer eses.

Roberto, miraba con alegría lo que encontraba, una litrona, unos trozos de pan, colillas. Y es que le gustaba lo que veía. Todo eso le recordaba los momentos felices de la gente. Lo bien que habían pasado los cinco días de fiesta.

Su soledad desaparecía al ver estas escenas. Un grupo de amigos cantando. Un viejo declamando desde una caja de cervezas. Una pareja demostrando su amor, sin vergüenza. Un corro de jóvenes pasándose el pitillo. Era lo que buscaba.

Se trataba de la cuarta fiesta --el cuarto pueblo-- a la que asistía ese año. Y pensaba seguir. Coleccionar fiestas, para él, era acumular alegría. Hoy estaba solo, pero no siempre había sido así. Recordaba que en su casa, allá a miles de kilómetros, también había fiestas. Distintas, pero con un denominador común: El regocijo; los excesos; el olvido de los malos momentos.

Eso es lo que le hacía ser un tipo extraño para quien le conocía. Se recorría las fiestas. Vivía de eso. Dos años en este país y sólo las fiestas le congraciaban con él. Allí, al otro lado del charco, dejó a su familia. Una mujer que le está esperando, su dulce María, sus padres, que empiezan a hacerse mayores, y sus amigos. Dos años sin verles.

Las fiestas le aportaban lo que no tenía, veía divertirse a todos. Mayores, jóvenes, niños, hombres, mujeres. Y esa diversión la sentía como propia. Y, además, le permitía vivir.

--Si este año consigo trabajar en más fiestas, es posible que pueda traer a María, el año que viene— pensaba.

Y siguió barriendo.

Para deshacerse de la hiel que puede producir este relato melodramático, les dejo un par de vídeos, jugosos, donde dos humoristas, uno de ayer y otro de hoy, hablan de las fiestas.

Y para leer más sobre fiestas de pueblo, pásense ustedes por aquí.

Salud y República

22 marzo 2012

Los jueveros: Déjà vu

Hoy jueves, toca unirse a los jueveros y cambio de registro. Un grupo de blogueros escribe cada jueves sobre un tema determinado. Un honor unirme a este grupo. El tema sobre el que hay que escribir es el “Déjà vu”. La historia puede ser real o imaginaria. Esta semana lo coordina Carmen Andújar. En su enlace podéis leer todos los relatos de los participantes.

Volver a soñar

Tenía la boca pastosa. Había comido mucho y el sol me apuntaba directamente, el cobijo de la sombrilla había cambiado de lugar. A pleno sol, en la playa y con 35 grados a la sobra, alcé la cabeza y la vi. dejavu

Morena, paseaba por la playa, pasó entre mi hamaca y la orilla. Su movimiento me deslumbró. Iba tranquila y parecía pensativa. Al pasar a mi altura, torció la cabeza y me saludó con la mano.

Fue un instante, entonces un golpe de ola me despertó. Allí estaba como un cangrejo, rojo de haber soportado un sol de justicia mientras dormía. Al igual que ayer, y que anteayer, no había morena, sólo unos niños jugando al balón.

El verano me hacía feliz, la siesta siempre me llevaba a ese sueño recurrente. Al día que la conocí. ¿La conocí? Ya no sé si ocurrió de verdad, pero lo sentía como real. Durmiendo, volvía a vivirlo. Y cada tarde, en ese sueño repetido, esperaba llegar más lejos, que el sueño se completara, que no despertara tan pronto.

Agosto es el mes que prefiero. Me devuelve a lo que quizá fue y pudo ser. La ilusión vuelve a pesar de ser un sueño. Todos los días, disfruto de esa hora de siesta y la espero con pasión, aunque no consigo progresar. Pero, no desespero. Mientras hay sueño, hay esperanza.

Salud y República

18 marzo 2012

Tres generaciones a la carrera

Algún viejo lector de Kabila recordará que he comentado en alguna ocasión mi afición a correr. Naturalmente de forma aficionada y sin mayores pretensiones que sentirme bien. Correr siempre me ha producido placer. He llegado a terminar –con marcar discretas— nueve maratones.

Correr me mantiene en forma, y mientras que estoy en la faena les aseguro que tengo la mente clara y limpia. Además de gustarme el contacto con el aire, con la naturaleza –procuro correr, si puedo, fuera de circuitos urbanos, tanto en Rivas como en Tarragona— consigo pensar con facilidad, Encuentro soluciones más fácilmente y me concentro mejor.

Aunque hoy, el ritmo y la distancia han bajado bastante, sigo, asiduamente, saliendo a correr.

Y por qué les cuesto todo esto. Porque hoy ha sido un día especial. Hemos corrido juntos tres generaciones distintas. Mi nieta Paula, ni hija Aída y el que suscribe. Y para que quede muestra del acontecimiento. Aquí estamos apenas acabada la carrera.

No pierdo la esperanza de correr algún día con una cuarta generación. Ya veremos lo que el cuerpo aguanta, porque últimamente me están desgastando mucho los peperos.

Salud y República

07 enero 2012

A todos los profesores de la Escuela Pública: ¡Gracias!

¡Les debemos tanto! Siento emoción al recordarlos. Nada seríamos sin ellos. Los profesores de la escuela pública, mis profesores, me hicieron ser como soy. Me enseñaron cultura y sobre todo me dieron las pautas para disfrutar de la vida, para sobreponerme a los malos momentos, para poderme defender y para colaborar y compartir. Para ser solidarios.

forges-marea-verde-2

Es mucho lo que les debo, lo que les debemos. No sólo yo, mis hijos, mis nietos y supongo que muchos de vosotros. Hoy, que se pone en cuestión su valía, su profesionalidad y su entusiasmo, tenemos que estar con ellos.

Hoy que se promocionan las escuelas concertadas y privadas con dinero público y se escatima en las públicas, hay que recordarles. Mi recuerdo y mi agradecimiento es para ellos. Se lo merecen. Comparto en su totalidad lo que se dice en este vídeo, que he visto aquí:

Y no olvidemos que una Escuela Pública es la única que garantiza la igualdad entre todos los ciudadanos.

Gracias, profes. Siempre os tengo presentes. Por eso estoy con vosotros. Yo también soy “marea verde”.

Salud y República

17 julio 2011

Aquel 18 de Julio, en blanco y negro

Huele a naftalina y alcanfor. Son las ocho de la mañana del 18 de julio de 1956. Es miércoles y festivo. Nos hemos levantado pronto para irnos de vacaciones al pueblo de mi abuela. Mi hermano mayor tiene diez años y mi hermana pequeña tres.

Como todos los años por estas fechas, aprovechamos el 18 de julio para irnos de veraneo. Vamos a Ledanca, un pequeño pueblo de Guadalajara, a 95 kilómetros de Madrid.

Mi madre debe llevar dos horas levantadas. Está tratando de coger agua. A partir de las nueve, normalmente ya no sube el agua al cuarto piso donde vivimos: una buhardilla en el centro de Madrid. Ella nos ha preparado los barreños de cinc con agua templada para que nos bañemos. Después, un desayuno de malta con leche y un trozo de pan, antes de ir a la estación.

El tren hacia Jadraque sale a las 10 de la mañana. Jadraque está a quince kilómetros del pueblo de mi abuela. Allí, el tío Emilio nos espera con dos mulas y un borrico para llevarnos hasta Ledanca.

Mi padre, aprovechando que es fiesta, nos acompaña hasta la estación donde nos despide. Él se queda, tiene que trabajar hasta el diez de agosto, luego irá al pueblo en bicicleta y se reunirá con nosotros hasta el final de ese mes.

Un vagón de tercera, con asientos de madera hacen de un viaje de 80 kilómetros, un periplo interminable, se te clavan los tablones en la espalda, debe hacer cerca de cuarenta grados y tarda casi tres horas en llegar. Entre medias, mil paradas. Mi madre ha preparado dos botellas con agua, que están calientes pero que mitigan la sed.

Por la ventanilla se aspira el verano. Calor, humo, segadores. Una monja que viaja con nosotros nos hace levantarnos para que recemos un padrenuestro por el caudillo y su cruzada. Hoy es el día que empezó esa liberación, hace veinte años, la fiesta más grande. Gracias a ese día, Franco le da a tu padre una paga extra, la paga del 18 de julio. Nos explica que ha sido el caudillo, el salvador de esta España que hoy vuelto a ser católica, gracias a que luchó y venció a las hordas comunistas que quisieron desgajarla. Es un poco pesada, pero habla bien. Al final, tres “viva España” terminan con el acto. Y la monja se sienta, coge su rosario y sigue rezando en silencio.

La verdad es que no entiendo mucho, ni de lo que dice, ni de lo que pasa. Estoy deseando llegar, yo sólo sé que hace un calor insoportable. Y sé también que en la estación de Jadraque me montaré en una mula con mi hermano y nos llevarán, monte a través, hasta el pueblo. Casi tres horas de camino. Antes, a eso de las tres, habremos hecho un alto en el camino, para comer algo y descansar. Pan con mantequilla o chocolate, o mortadela. Todos con sombreros de paja, aguantando el sol. Sólo cuando veo a lo lejos, la vega del pueblo empiezo a sentir lo que es el veraneo. Hemos llegado.

Hubo de pasar mucho tiempo hasta que me enteré de que aquel 18 de julio, había sido una fecha nefasta. Una fecha que hizo retroceder cincuenta años a España, que provocó centenares de miles de muertos y en la que se truncó un proyecto de democracia, libertad y convivencia.

Muchos años después, me di cuenta de que aquella monja pertenecía a la España de los vencedores. Y que mi familia no era sino una de las muchas que habían perdido la guerra. Esa guerra por la que nos habían cambiado nuestra libertad, democracia y dignidad, por una vergonzosa paga extraordinaria, y pan y chocolate.


Salud y República

10 julio 2011

¡Pobrecito mi patrón! Asesinaron a Facundo Cabral

Facundo Cabral fue de los más queridos cantautores argentinos, allá por los setenta, cuando tratábamos de que este país se homologara con el resto del mundo democrático.

Sus canciones nos ayudaron, sus letras comprometidas fueron bálsamo ante los muros de la intolerancia y el franquismo. Escucharle y acompañarle era parte del rito de transición, del franquismo a esa nueva etapa que se abría.

Ayer, le asesinaron. Me he enterado aquí en Neogéminis. Y hoy quiero hacerle mi último homenaje. Aquí les dejo con dos de sus más conocidos éxitos. Esas canciones que significaron y significan, libertad, esperanza y vida, la vida que le han arrebatado unos sicarios en Guatemala, cuando menos se lo esperaba.

Pudo salvarse a duras penas de la dictadura argentina, marchándose a México, pero no pudo impedir que unos asesinos a sueldo –no se sabe por qué, todavía—, acabaran con su vida, cuando había ido a Guatemala a cantar. Su sentido del humor era conocido y siempre estuvo al lado de los desfavorecidos.

Adiós, amigo. Tus canciones y tu persona nos acompañarán en el camino de la libertad, del compromiso, de la vida.

Estas son dos de sus canciones más conocidas:


¡Te echaremos de menos!

Salud y República

P.D. El amigo Antonio, también le echa de menos.

25 junio 2011

Adiós Misha, adiós

Llegué ayer a la Kabila Tarraconense. Rivas ha quedado lejos, hasta septiembre. Ahora toca un par de meses de verano, aquí entre mar y montaña.

Y al llegar, la eché de menos. Ocurrió hace dos meses, más o menos. Ella era de aquí. Aquí la encontramos hace seis años, fue un regalo. Apareció por sorpresa y se pasó toda la noche de un frío enero en el alféizar de la ventana del dormitorio. Tenía frío y la recogimos.

Era un cachorro, de unos cuatro meses nos dijo el veterinario. Una gatita siamesa. Desde entonces, ha vivido con nosotros, aquí en su tierra y allí en Rivas. Viajaba con nosotros. La cuidábamos, fue, yo creo que feliz. Pero sobre todo fue libre. Ella me pedía salir y llamaba para entrar. Hacía lo que quería. Cada seis meses, era su único miedo: la visita al veterinario. Vacunas y controles. Siempre la encontraron sana.

Ella, ya saben que era mi musa. Cuando quería algo me lo hacía ver. Venía, me daba con la patita y me llamaba la atención. Dormía donde quería. Tenía su sitio, pero a veces venía y se ponía en la cama, a los pies, sigilosa sin hacer ruido.

En ocasiones, quería algo y me encontraba en el ordenador, me llamaba la atención, pero no le hacía caso, entonces, ni corta ni perezosa se subía al teclado, como diciendo aquí estoy. Y se me quedaba mirando.

Hoy la he echado mucho de menos. En Rivas, hay más follón, hijos, nietos, amigos. Aquí, en su tierra, ella era la reina de la casa. Y lo sabía. Aquí, Lola, yo, y mi cuñado Rosendo cuando estaba, éramos sus esclavos. Siempre pendientes de ella. Si aparecía por la ventana, la abríamos para que entrara, si quería salir lo mismo. Sabía que podía hacer y deshacer. Eso sí, siempre fue autosuficiente. Su comida, su agua y su arena. Lo demás era cosa suya. Limpia y siempre llena de vitalidad.

No sé qué pudo pasar, pero, esa noche del último abril, vino a quejarse a las cuatro de la mañana, la encontré apagada y supe que estaba enferma. En seguida, se retiró a su sitio tranquila y triste. Por la mañana, pidió salir. Lola le abrió la puerta. Era domingo, y decidí que si seguía así la llevaría al médico al día siguiente. No me gustaba su mirada, pero parecía como si hubiera mejorado. Se fue caminando y se quedó debajo de un laurel.

Más tarde salí a buscarla para ver cómo estaba. No la encontré. Entonces fue cuando junto a Lola la buscamos por la finca. Y allí estaba, debajo de una higuera, tumbada, como si estuviera dormida. Allí estaba. Ya no respiraba. No podéis imaginar cómo nos sentimos. Seguramente había comido alguna yerba envenenada, no sé. Campaba por todos los sitios, cualquier cosa pudo ser.

Terminó, donde la encontramos seis años antes. Y nos ha dejado un vacío. Hoy, miro la ventana por donde solía entrar, y busco sin encontrarla cuando sé que ya no volverá. Todavía me traiciona el instinto y casi la llamo, cuando me doy cuenta de que es inútil. Ahora mismo daría cualquier cosa porque saltará, como hacía a menudo, sobre mi ordenador para interrumpirme. ¡Ojalá!

Creo que la tratamos bien, que fue feliz aunque vivió poco. Que fue libre. Hay quien me ha dicho que los gatos caseros viven más. No sé si eso es verdad, lo que sí sé es que Misha no merecía estar encerrada, que sin saltar por el campo y perseguir pájaros o mariposas no hubiera podido aguantar. Que le gustaba subirse a los árboles (un día tuve que subir con una escalera a rescatarla pues no se atrevía a bajar) Que las prisiones no son buenas. Vivió lo que vivió, pero sin duda, siempre fue libre, y eso no tiene precio.

Perdonad que os cuente esta historia, pero quería compartirla. Hasta hoy no he tenido la valentía de hacerlo, pero se lo debo a ella. Le debo este pequeño homenaje. Y lo mismo que compartí con vosotros otras entradas donde hablaba de ella, he querido que lo supierais, porque ella era también Kabila, y con ella se ha ido un poco de esta casa.

Salud y República

12 junio 2011

Dia mundial contra el trabajo infantil

Hoy, 12 de junio, es el día mundial contra el trabajo infantil. Este año, la Organización Internacional del Trabajo ha declarado su lucha contra el trabajo infantil peligroso.

Hay 215 millones de niños trabajando en el mundo. De los cuales 115, más de la mitad, lo hacen en trabajos peligrosos. Cada minuto, en algún lugar del mundo un niño trabajador sufre un accidente, enfermedad o trauma psicológico relacionado con su trabajo.

Esta sociedad internacional permite por acción u omisión que los niños trabajen. Privándoles de la educación, perjudicando su salud y hurtándoles su necesario tiempo de ocio.

Los trabajos peligrosos deberían limitarse al máximo. Y, en el caso de los niños, tienen que prohibirse de forma radical. Los niños son seres humanos en pleno desarrollo psíquico y físico y cualquier trabajo, y más si es peligroso, puede dañarles de forma irreversible.

Hay que presionar a los países donde se permiten estas aberraciones para que acaben con ellas. La crisis económica ha incentivado este grave problema y ha hecho que se haya incrementado esta lacra, que ha prendido más en los más débiles.

No podemos permanecer impasibles. Hay que combatir esta triste realidad mundial. Los gobiernos que permiten esta canallada han de ser denunciados a la OIT y presionados desde todas las instancias internacionales para que acaben con esta explotación infantil. Desgraciadamente, hoy, los intereses internacionales se mueven más por cuestiones comerciales, económicas y geopolíticas que por los derechos humanos. Por lo que la responsabilidad no sólo recae en los países que lo permiten, sino también en quienes callan o aceptan esta ignominia.

Gritemos contra esta indecencia. Ayudemos con nuestra denuncia a que la OIT pueda cumplir su objetivo de acabar con el trabajo infantil en 2016.

Salud y República

01 mayo 2011

Sabato, se fue en Sábado

Vivió casi cien años. Paso toda la vida buscando la verdad. Escribió tres novelas, tres obras de arte que le hicieron llegar a lo más alto de la literatura hispana. Y fue capaz de poner a Argentina en pie, con su Nunca Más, informe sobre la dictadura argentina, que dio a conocer las atrocidades de ese vergonzoso periodo.

El llamado Informe Sabato, permitió dar comienzo a una regeneración y a la búsqueda de justicia contra los milicos que conculcaron los derechos humanos y sembraron el terror con asesinatos, torturas y desaparecidos en Argentina, durante la dictadura.

Siempre vivió igual. En su misma casa, con su misma gente, con sus libros de siempre. Siempre comprometido con la ética. Fue leal a su propia vida. Tan leal como a su propio apellido, al que a pesar de pronunciarse Sábato (Sabato significa Sábado en Italiano), el lo mantenía sin la tilde, como en su idioma original.

Tímido, frágil y afectuoso, pudoroso. Toda su vida lucho por la justicia. Su honestidad fue una de sus grandes virtudes. Un buen hombre, un intelectual reconocido, un escritor de primera magnitud.

Tres veces fue propuesto para el Nobel, tiene innumerables premios, entre ellos el Cervantes. Fue contemporáneo de Borges, con el que mantuvo discrepancias y polémicas, pero siempre hubo un gran respeto intelectual entre ellos, y como él, fue un lector apasionado:

“Leer les dará una mirada más abierta sobre los hombres y sobre el mundo, y los ayudará a rechazar la realidad como un hecho irrevocable”

Ayer, Sábado, se fue, a punto de cumplir cien años. Y lo hizo sin ruido, como vivió. Lejos del bullicio y cerca, muy cerca, de sí mismo. Pasó sus últimos años sin escribir, con depresión, y sin pintar, afición que siempre había mantenido, de la que le privó su ceguera. Lejos del mundo, pero siempre en él:

“Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas”

Queda su obra literaria y nos deja también su compromiso con la vida, con una vida larga, fructífera, con una vida llena de sentido ético y estético. Hoy tenemos motivos sobrados para recordarle y añorarle.

Y empezó como Sabato y acabó en sábado. No podía ser de otra manero. Llevó su lealtad hasta el final.

Gracias maestro por su obra, por su vida comprometida, por su búsqueda eterna de la verdad. Su existencia es nuestro ejemplo, y con él quedamos.

Entrevista en tres partes. Vale la pena para conocer mejor a Sabato.

 

Salud y República

27 abril 2011

Los gatos no deben gobernar a los ratones

Hoy he recibido un correo de una amiga que me envía un enlace a un vídeo. Un vídeo de un congresista norteamericano de hace unos cuantos años. Se trata de una fábula sobre el poder. Sigue siendo actual. Me ha impactado y por eso la traigo a Kabila. Es aleccionadora y debería hacernos reflexionar. Son cinco minutos, no se la pierda, vale la pena:

Siempre estaré con los ratones. Los gatos sean negros o blancos, no dejan de ser gatos. Mi opción la tengo clara. El bipartidismo ha hecho mucho daño, también en España. Los ciudadanos debemos elegir a quienes defiendan a los ciudadanos. Basta de castas políticas.

Salud y República

18 abril 2011

Kabila en Semana Santa

He vuelto ayer a la Kabila Tarraconense. Y ya ha estallado la primavera. En menos de un mes, el sol y la lluvia han hecho su faena. Sol, cielo azul, veintidós grados y un viento suave.

A la llegada, Timofónica de nuevo nos la había jugado, no funcionaba el teléfono ni la línea ADSL. Así es que nos toca esperar a que vengan a arreglarla. Ocurre a menudo, se ve que el teléfono no se lleva bien con la naturaleza, o mejor, que los de Timofónica, como “no tienen beneficios”, dan un mal servicio.

Llegamos a la hora de comer, veintidós grados a la sombra y cielo despejado. Mi hijo mayor preparó una barbacoa.

Me he dado cuenta que los almendros, que en teoría deberían estar con sus frutos listos en julio, van muy adelantados, y habrá que recoger las almendras antes.

Aquí en Kabila para pasar estas fiestas ha venido, mi hijo mayor con Vanesa y mi nieta Maia, y mi otra hija Aída con su amiga Gemma. Los demás se han quedado atados al trabajo en Madrid.

Escribo esto ya hoy lunes temprano, esperando que venga el “telefónico” y arregle el ADSL, y así poder publicarlo. Lástima que aquí no pueda cambiarme de compañía, porque las vecinas tenían Jazztel y aún es peor. Se estropea la línea, con el viento, a menudo, y una vez más, las compañías de teléfono demuestran su inoperancia. Los currantes que vienen dicen que es una cuestión de la instalación exterior, pero nadie da la orden para arreglarlo. Total, cuatro o cinco veces al año, sobre todo, cuando hay viento, que es a menudo.

Bueno, pues aquí estamos, con su permiso me voy con la bici. Luego sigo escribiendo. Total, hasta la tarde no vendrán a arreglar el teléfono y no puedo publicar.

--- .. ---- ..  --- .. --- .. --- .. ---

Ya han venido y lo han arreglado. Naturalmente, hasta la próxima. Una avería estructural, así la ha calificado el trabajador de Telecom, pero cuando le he dicho que si no lo van a arreglar nunca, se ha sonreído y me ha dicho: “¿No se ha enterado usted de que quieren echar a seis mil empleados? Como para que arreglen esto. Me temo lo peor.” Y tal cual, se ha ido.

Salud y República


P.D. Perdonen si ayer y hoy no he contestado ni he comentado en sus blogs, ya saben fuerza “multinacional” mayor.

14 abril 2011

Homenaje a los represaliados franquistas

Cerca del 14 de abril, como todos los años, desde la asociación Memoria y Libertad se ha organizado la cita anual donde se rinde homenaje a los represaliados franquistas.

Siempre que he podido he acudido. Es una de esas citas para mí, imprescindible. Se realiza en el cementerio de la Almudena, allí nos reunimos unas decenas de personas, en la Puerta de O’donnell, al lado de las tapias donde se producían los fusilamientos, junto al altar de las Trece Rosas. represaliados franquistas

Las tapias se adornan con rosas y fotos de represaliados, de héroes no reconocidos, de gente que sufrió, lucho y murió por defender algo tan valioso para ellos y para nosotros como la II República.

Allí, sin hacer apenas ruido, con el corazón encogido, el periodista Fernando Olmeda –siempre presente en este acto— rodeado por familiares y amigos de víctimas franquistas, presentará el acto, donde Luis Enrique Otero, Mirta Núñez Díaz-Balart y Jose Antonio Martín Pallín, entre otros, nos recordarán con sus intervenciones, cómo eran, lo que hicieron, qué injusticias sufrieron, por qué murieron.

Todo ello en un ambiente recogido, silencioso, sólo roto con los aplausos al final de cada intervención. Es imposible no sentirse emocionado, dejarse llevar y sentir lo que ellos sufrieron, lo que hicieron por defender y salvar a esa República que tanto querían.

CARTEL HOMENAJE 2011_WEB

Os aseguro que es un acto que deja huella. Por eso, si podéis acercaros, no os arrepentiréis y habréis contribuido a mantener en nuestra memoria a estos héroes olvidados.

Y que lo sepan bien alto y claro. No vamos a parar hasta conseguir Verdad, Justicia y Reparación para ellos.

Salud y República

09 abril 2011

Los premios 14 de Abril

Se han fallado los II premios 14 de Abril de Izquierda Unida de Rivas Vaciamadrid, en sus tres categorias, habiendo sido los ganadores:  República abril-rivas 2011

Categoría Local: la Asociación Rivas Sahel, que ha cumplido 15 años de dedicación a la causa saharaui, estrechando los lazos entre Rivas y el pueblo saharaui con iniciativas como el programa “Vacaciones en Paz” –que ha traído más de 300 niños y niñas saharauis a nuestra ciudad-, y desarrollando proyectos de cooperación en los campamentos de refugiados/as.


Categoría General: Josefina Samper, veterana luchadora antifranquista y por los derechos de la clase trabajadora, que encarna a la generación de mujeres valientes que contribuyeron decisivamente a las conquistas democráticas con coherencia. Su nombre está tan unido como el de su compañero recién fallecido, Marcelino Camacho, a las batallas sociales y obreras que prendieron en el franquismo y la transición, que suponen un espejo en el que mirarnos en estos momentos de recortes de derechos.

 
Categoría Memoria Histórica: Gervasio Sánchez, fotógrafo y periodista, ha retratado como reportero gráfico importantes conflictos contemporáneos de todo el mundo desde una perspectiva humana, de reivindicación de las personas víctimas y desaparecidas, generando una retina crítica y comprometida que contribuye a la memoria viva de nuestro tiempo.

Enhorabuena a los premiados, merecedores de este galardón, que trata de resaltar los valores de Justicia, Igualdad, Libertad y Solidaridad, que trató de infundir la II República y que se truncaron con el golpe militar.

Los Premios se entregarán el próximo viernes 15 de abril, en el transcurso de la Fiesta Republicana de IU Rivas. Las entradas para esta celebración, que incluirá cena y baile con música en directo, están ya a la venta.

Salud y República

06 abril 2011

Los ni-ni y los sin-sin

La generación ni-ni está desapareciendo. Hoy, la crisis ha hecho que los jóvenes ni-ni, los que no estudian, ni trabajan, ni tienen intención de hacerlo, sean muchos menos.

En cambio, se está consolidando una generación de jóvenes que parece no conformarse, que empieza a sentir el fuerte golpe de la crisis, que se ve ninguneada, con un presente vacío y con un futuro imposible, son los sin-sin: Sin curro, sin casa, sin pensión, sin futuro, sin miedo. Sin miedo, porque no tienen nada que perder, porque empiezan a darse cuenta de que tienen que reaccionar, de que hay que ganarse a pulso el futuro que hoy no tienen.

A la “Generación ni-ni”, se le opone el movimiento “Juventud sin futuro”. Se trata de estudiantes, en su mayoría, que han empezado a concienciarse y que no quieren que nadie les deje sin futuro. Quieren luchar para ganarse lo que les hurtan. Y quieren poner cara y denunciar a quienes les están vaciando su mañana. Quieren que les tengan en cuenta, que les escuchen. Mañana se manifiestan. Y dicen que es sólo el principio…

¡Que así sea!

Salud y República

Fiesta Republicana de Rivas

Se aproxima el 14 de abril y con él el 80 aniversario de la proclamación de la II República.

Con tal motivo Izquierda Unida de Rivas celebra la Fiesta Republicana y se viste de gala. Será el viernes 15, a las nueve de la noche. Allí nos reuniremos los republicanos ripenses y forasteros que nos quieran acompañar.

Porque esa noche encenderemos la tricolor, con una cena, un espectáculo musical y la entrega de los II premios 14 de abril.

Un placer de los que no puedes evitar. La primavera es tricolor. Ven a pasártelo bien.

Fiesta Republicana 2011

El precio de la cena con espectáculo es de 20 euros. Salvo en el caso de los parados, jubilados y estudiantes. Aquí tienes dónde puedes llamar para adquirir las entradas.

No faltes, será una velada única.

Salud y República

05 abril 2011

Cumpleaños de los pequeños

Pues sí, hoy mis dos hijos pequeños, los mellizos, han cumplido 27 años. Nos hemos reunido todos menos Carmen, mi hija del medio, su trabajo no le ha permitido venir a comer.

Y parece que fue ayer. Alba y Curro ya tienen veintisiete tacos y lo hemos celebrado con una comida muy aceptable –digna, diría un amigo mío—, regada con un buen vino.

Un Vega-Sicilia ha acompañado unos entremeses, una sopa de pescado y una merluza a la vasca. La cosa no ha estado mal. Y han estado cuatro de mis cinco hijos con nosotros.

Esta es la prueba del delito:

DSCF5871

Podéis ver a Curro y Alba, los cumpleañeros, a la izquierda y derecha respectivamente, comiendo frente a frente. Junto a Fale y Aída que son los mayores y Lola. El que escribe como ha sido el fotógrafo no ha salido en la mesa, pero juro que he comido.

Por cierto que esto no ha sido gratuito, han sido veintisiete años que empezaron así:

r2

Reconozco que mi estilo no es el mejor, pero os aseguro que lo hacía con cariño y resignación, aunque mirando ahora esta foto, cualquiera diría que llevaba en cada brazo otra cosa.

De esto hace casi veintisiete años, y estaban para comérseles. En esta foto se les puede ver mejor:

curalb

Así es que, buena comida y buena compañía, que no falte.

Salud y República