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08 enero 2018

Justicia vengativa contra Junqueras

Los tres Magos este año han sido peperos, como corresponde a cualquier monarca, y han decidido que Oriol Junqueras siga en prisión. Naturalmente los Magos que han propiciado este desvarío han sido los tres jueces del Supremo.

Sin ser hombre de leyes, pero sí seguidor de los acontecimientos políticos, no encuentro ningún argumento para que se mantenga a Junqueras –también a los otros Consejeros y a los Jordis--, en prisión provisional, salvo que sea una cuestión de venganza.

El manejo de fiscales y de jueces por parte del PP, partido que podría ser nombrado el tótum revolútum de la separación de poderes, es constante, a pesar de su empeño en defender que existe separación cuando mezcla los tres poderes y pretende manejarlos a su antojo desde su gobierno. Así empezó todo con el Estatuto aprobado por todos y con la utilización del Tribunal Constitucional como censor máximo a su beneficio.

Y es que no han podido asimilar que, de nuevo, el independentismo haya obtenido mayoría de escaños, que ellos hayan conseguido la mayor derrota de su historia, y que a pesar de todo lo que ha ocurrido, los independentistas hayan alcanzado casi los mismos resultados que en las elecciones anteriores.

No se puede entender que la prisión preventiva, algo que se aplica en casos muy excepcionales se haya utilizado con Junqueras y los otros independentistas. Parece claro que el caso es seguirles complicando la vida y que, a pesar de haber ganado, tengan problemas para formar la mesa del Parlament y el Govern.

Ahí sigue Albiol, capitoste pepero, cuya xenofobia quedó clara cuando ejercía de alcalde de Badalona, cuyos ciudadanos le han premiado en estas elecciones catalanas con un 8%. Pero ellos siguen como si no hubiera pasado nada y además con ese odio acumulado por el resultado tan negativo de su candidatura.

Cuando hay condenados, o imputadísismos con juicio oral abierto por corrupción --del PP o próximos a él, que hoy esquían en Suiza o se mueven sin ningún problema y a sus anchas-- que a simples imputados políticos se les niega la libertad, probablemente por ser independentistas y porque “se han atrevido” a presentarse y salir muy airosos en las elecciones, es algo demencial.

El hecho de que su 155, más la actuación inhumana de las fuerzas policiales del 1 de octubre, la marcha de empresas fuera de Cataluña y la encarcelación de varios políticos independentistas no les haya dado resultado, en vez de corregir su actuación, les incita a seguir por la línea dura, con la lanza de la venganza por delante.

No sé qué paso será el siguiente que den, pero si todavía no han entendido que en Cataluña hay una mayoría importante en contra del 155, que son una mayoría muy amplia los que desean un referéndum acordado, que hay una mayoría grande en contra de la encarcelación de los políticos independentistas y que los independentistas no son cuatro gatos sino cerca del 50% y no se van a rendir, es que viven en otro mundo y son un peligro para todos. Aunque tengan más fuerza, apliquen la represión en vez del diálogo y utilicen los poderes del Estado a su antojo, no han entendido que lo único que están haciendo es crear mártires y terminarán desapareciendo en Cataluña. Eso sí, complicándonos la vida a todos.

Salud y República

24 febrero 2017

La justicia es un cachondeo: Montesquieu está de luto

Varios episodios que han ocurrido en los últimos días nos confirman que en la Justicia no es oro todo lo que reluce. Muchos se dedican, desde altas instancias a repetir el mantra más conocido: “La justicia es igual para todos”, mientras que la realidad lo niega, de forma obstinada.

La sentencia blandita e injusta sobre Urdangarín y la Infanta, de la que ya he hablado, han abierto la veda. Pero también hemos visto con estupor cómo en Murcia, y parece que no sólo allí, existen prácticas mafiosas contra algunos fiscales con casos de corrupción. Así lo han confirmado varios de ellos, empezando por Manuel López Bernal, fiscal general de Murcia, quien ha recibido presiones para que no imputara al presidente de Murcia, Pedro Antonio Sánchez y  ha visto como a compañeros suyos, que llevaban causas de corrupción, les han seguido, les ha asaltado la casa para obtener información de sus ordenadores, o les han amenazado.

Precisamente --¡oh, casualidad!--, el fiscal López Bernal ha sido sustituido cuando estaba cursando la instrucción del presidente murciano y le había citado como investigado en el caso Auditorio.

Por otro lado se ha sabido que el fiscal general, de acuerdo con el gobierno, ha pactado con la AF (Asociación de Fiscales, la más conservadora) el nombramiento del nuevo fiscal anticorrupción. Curioso que sea el amiguete del ministro de Justicia y del gobierno, y que sea el único de los siete aspirantes que no tenia experiencia en causas de corrupción.

Mientras que el Fiscal General del Estado, cuyo objetivo debería ser la defensa del Estado, que no del gobierno, sea nombrado por el ejecutivo, no será sino un apéndice del ministro de Justicia, y más, si como ocurre ahora, el actual ministro de Justicia, Rafael Catalá desprecia constantemente la separación de poderes, habla y no para, criticando y aconsejando a jueces y fiscales sobre su cometido y tratando de mantenerlos bajo la órbita del gobierno, sin ningún pudor.

Un hecho tras otro demuestra la tesis del cachondeo que es la Justicia. El último es que el tribunal del caso Urdangarín ha decidido que éste no tiene que sufrir prisión preventiva. Y, aunque sea discutible este hecho, lo que es un trato de favor inexplicable al ex duque –a parte de una condena mínima, inferior incluso a la de su socio Diego Torres, a pesar de que tenía una petición de pena mayor--, es que no le hayan aplicado ninguna garantía. Por ejemplo, no le han impuesto fianza, ni le han retirado el pasaporte –cosa que sí que han hecho a Diego Torres--. Es más, puede vivir fuera de España, fuera de la Unión Europea –de hecho, seguirá en Suiza--, y podrá hacer acto de presencia allí, todos los meses, como está prescrito. Lo único que le han impuesto es que comunique si cambia de domicilio o si viaja fuera de la UE, lo que puede hacer de vacaciones también. Vamos que me extraña que no le manden un juez todos los meses a su domicilio en Ginebra para que constate su presencia, sin que tenga el pobre que moverse de su casa. Algo inédito.

Y es que la Justicia es un cachondeo. ¿Cuándo podrán actuar con libertad, jueces y fiscales? ¿Por qué no se cambia la forma de elección de los Tribunales Constitucional, Supremo y CGPJ, así como del Fiscal General del Estado para garantizar su independencia?

Hoy, de nuevo, nuestra democracia se resiente en uno de sus puntos más importantes, la independencia del poder judicial. Montesquieu está de luto. El PP ha vuelto a asesinar a la Justicia.


Salud y República

17 febrero 2017

Iñaki y Cristina, una sentencia muy fina

Están la mar de contentos. La sentencia ha dejado libre de culpa a la infanta Cristina, mientras que le ha soltado una pequeña propina a su marido Iñaki. Y los dos tan contentos y tan campantes.

Ha triunfado la doctrina Cristina, la del “no sé, no me consta”. Una doctrina que se ha extendido por los juzgados de nuestra querida España y que muchas otras acusadas utilizan para salvarse. Se trata de una sentencia machista a tutiplén --que una mujer con la carrera de Económicas y con un puestecito de cierto nivel en la Caixa, no supiera ni lo que firmaba, ni si estaba defraudando a Hacienda o si su enriquecimiento era fruto de su sangre azul--, donde ha triunfado la tesis de la mujer florero, firmaba sin saber, sólo por amor. No me dirán que no es romántico.

Lo grave es que con esta sentencia exculpatoria se crea un precedente –la doctrina Infanta-- que los jueces deberán tener en cuenta para no discriminar a otras posibles acusadas que practican la misma práctica del “no sé, no me consta”. Como es el caso, entre otros, de la exministra Ana Mato, esa pobre ciega que no veía tres coches de alto nivel en su garaje y que dice no saber nada de los regalos que recibía.

El caso de Urdangarín ha empezado su camino hacia la nada o la casi nada. Ya verán como será un milagro si al final lo encierran. Para empezar le pedían 19,5 años y le han condenado a 6 años y 3 meses, una rebaja propia de febrero, de final de temporada. Pero lo que parece incomprensible es que a su socio Diego Torres, al que pedían una condena de 16,5 años, le han echado 8 años y 6 meses, o sea más que al cuñadísimo. Algo que huele a chamusquina. 

A todo ellos sumen que lo van a recurrir y que el Supremo hará otra rebajita, y que como el pobre no tiene antecedentes y si entra en prisión será bueno y recibirá beneficios carcelarios, su pena se reducirá aún más, y me temo que no llegue a pasar ni dos años. Por cierto que ya tienen decidido a qué cárcel ir, si se da el caso. Y han elegido una prisión en Badajoz que es la menos conflictiva. No hay nada como poder elegir el hotel, como es propio de seres superiores. Él y los suyos no quieren que lo pase mal, que bastante tiene con que le hayan condenado. ¡Pobrecillo!

Para colmo, en su momento la infanta hizo un ingreso de 450.000 euros como fianza, pues bien, --¡ojo al parche!--, la sentencia dice que tiene que pagar 265.000 euros por responsabilidad civil a título lucrativo, lo que hace que la tengan que devolver 185.000 euros. La broma le ha salido a devolver. Parece mentira pero es verdad.

Luego dicen y seguirán diciendo que la Justicia es igual para todos. Y una leche…! Esta sentencia refleja un trato discriminatorio que hace tambalearse las paredes de nuestro edificio democrático. Los fiscales, como ha demostrado el ministro del interior, y el sistema judicial están amañado cuando se trata de personajes de alto copete.

Y ya saben, si Hacienda les reclama alguna vez, alguna cantidad, basta decir que no sabía, que no le constaba, y si se aplica la doctrina Infanta –me temo que no, si no tiene sangre azul o parecido--, puede que hasta se lo perdonen. ¡Vivimos en un país de Jauja!

Salud y República

12 enero 2016

Operación: “Salvar a la Infanta”

Unas horitas ha estado Cristina de Borbón sentada en el banquillo de los imputados. Y afortunadamente ya no la veremos más el pelo en este macrojuicio.

Y es que los españoles no tenemos corazón. Poner en duda lo más granado de nuestro país –miembros de la institución de sangre azul con la que nos ha premiado el Señor— debería ser un delito.

¿Cómo puede haber alguien que piense que se puede juzgar a algún miembro de la Casa Real? Gente sin sentimientos, españoles sin corazón, mamarrachos que no creen en lo más grande, nuestra institución más excelente, la única que ha sobrevivido a la Democracia: la Monarquía.

Menos mal que ahí está la gente de bien para ayudar a pasar este mal trago. Hombres y mujeres que representan a las instituciones cuyo objetivo es defender lo público y nos han demostrado que lo más público que hay es una mujer que, por mor de un marido desviadillo, está pasando unos momentos difíciles. Todo sin haber hecho nada. Todo por amor.

Nunca se vio tanta unanimidad en querer salvar a alguien como ha ocurrido con nuestra queridísima Infanta. La Agencia Tributaria, el Fiscal Anticorrupción, la Abogada del Estado, con el apoyo, por supuesto, de nuestro queridísimo gobierno –siempre acostumbrado a ayudar judicialmente a los necesitados--, todos se han puesto de acuerdo para salvar a la Infanta, como debe ser, con un par.

Nunca se vio tamaña ayuda. La infanta ha batido un récord, ser la imputada con más defensores de la historia. A sus dos abogados hay que añadir, el fiscal anticorrupción, la abogada del Estado, los representantes de la Agencia Tributaria y (aunque no estuvieran físicamente presentes: Rajoy, su gobierno y su alter-ego periodista Marhuenda, la voz de su amo).

Al fin y al cabo ser propietaria de un 50% de una sociedad dedicada a cobrar por nada, o firmar –siempre por amor— papeles de importancia limitada, o no declarar a Hacienda decenas de miles de euros son cosas que le pueden pasar a cualquiera, y además, en el caso de la Infanta es diferente, para eso es la Infanta.

Ahora quieren venir con que la pobre Infanta sabía lo que firmaba, que tiene conocimientos de Economía. Y todo por sus estudios y porque trabajaba en la Caixa, y ¿quién dice que no le han regalado el título universitario por su alta estofa? ¿acaso no saben que su labor en la Caixa era controlar que todos supieran tararear el himno nacional y dar caché a esta empresa? Su imagen real no requería de su trabajo, sólo de su presencia, de vez en cuando.

Es lo que tiene el amor, que todo lo tapa. Dicen que es ciego y es verdad. Cristina nunca supuso que aquellas minucias que emprendió con su duque empalmado, que aquellos negocietes que la hicieron poseedora de un palacete en Pedralbes pudieran llevarla de un banco (la Caixa) a un banquillo de acusados.

Son muchos los que se atreven en dudar de la honestidad de la Infanta. Ella que se ha criado a nuestros pechos (al menos bajo nuestra tutela pecuniaria), que ha sido educada para ser decente, formal y cabal, en colegios de pago y en el extranjero, tuvo la mala suerte de encontrarse con un amor truhán, que le hizo equivocarse, que la engañó. Inocente y enamorada cayó en brazos de un deportista bribón y desalmado, que utilizó su nombre para objetivos espurios. Al fin y al cabo, ella, ignorante y engañada, pasaba –enamorada, eso sí— por allí.

Esperemos que este trance penoso e injusto para nuestra querida Infanta pase lo antes posible. Que para eso está la doctrina Botín, o lo que haga falta. El objetivo es muy claro: Salvar a la Infanta. Todo lo demás, qué más da.

…Y cuando la Infanta salió de la Sala, dicen que la oyeron susurrar:
“A mí plin, y que viva Botín”. Y se alejó para siempre…


Salud y República (con perdón)

30 diciembre 2014

Los regalos de Rita no se quitan

Ahí la tienen, jacarandosa, gritona y al límite de la imputación. A la señora Rita –la Barberá que no la cantaora— le han regalado desde Feria Valencia unos cuantos regalitos como bolsos, otros artículos de complemento y cheques-regalo de grandes almacenes. Total 7.640 euros en regalos que está investigando la Fiscalía Anticorrupción.

En resumen, la señora Rita, tan pomposa, ha recibido unos cuantos presentes de alta calidad –bolsos de 600 euros, entre otras cosillas— desde Feria Valencia y todo ellos durante el tiempo que ha sido presidenta de la misma. O sea, esta buena señora, tan auténtica y tan genuina, ha recibido de un organismo municipal de la que es presidenta unos obsequios, total, que se ha auto-regalado estas cosillas sin importancia, eso sí, con dinero público, con dinero de los valencianos.

VALENCIA 7.6.2009 ELECCIONES EUROPEAS 2009.NOCHE ELECTORAL Y CELEBRACIONES DEL PP VALENCIANO: FRANCISCO CAMPS,RITA BARBERaa<br /><br />FOTO: CARLES FRANCESC

Ella ha contestado que son cosas normales, vamos que los bolsos de Loewe o de Carolina Herrera o billetera de Bulgari o los cheques-regalo de 700 euros es lo que nos suelen regalar a todos en nuestro santo y en Navidad. Esto es lo corriente, lo habitual. Está claro que regalar cerca de ocho mil euros en dos años, según la señora Rita, es algo corriente. Y más cuando ella es juez y parte, cuando se trata de un regalo que le hace una institución de la que es la máxima autoridad.

Y podemos añadir a todo esto que mientras Feria Valencia pensaba en las primeras necesidades de su presidenta y alcaldesa valenciana y trataba de cubrirlas con el presupuesto público, esta entidad tenía unas pérdidas de más de 250 millones de euros. O sea que llovió sobre mojado.

Basta ya de gentuza que utiliza su poder para beneficiarse por todo el morro y además, lo justifica –recordando su refrán preferido: Santa Rita, Rita, Rita, lo que se da no se quita--, sin que se le caiga la cara de vergüenza, en vez de pedir perdón y dimitir por esa corruptela.

Esperemos que Anticorrupción actúe y solicite la imputación de esta alcaldesa carca y rancia que se ha acomodado a unos beneficios que salen del bolsillo de los valencianos. Ha estado al borde la imputación en causas como la de Urdangarín, en el caso de la copa de América, o en el caso Emarsa donde también la regalaron dos bolsos de Loewe –que vicio tiene esta mujer por los bolsos caritos—, sin embargo al final ha salido indemne, lo que le ha hecho suponer que tiene impunidad, y ha seguido con ese vicio de aceptar regalos bien con presupuestos públicos o bien por empresas sobre las que el ayuntamiento decide sus contratas.

Hay que mandar a su casa a estos políticos rancios y sin prejuicios, que han dejado abandonada la vergüenza a la entrada de la institución a la que pertenecen, si es que alguna vez la han tenido.

Salud y República

18 diciembre 2014

Torres-Dulce y la justicia pepera

Que no nos digan que no interfieren. Que no nos mientan más. Y es que a las pruebas y testimonios me remito. El Partido Popular ha luchado, lucha y luchará por controlar el poder judicial, por destrozar la separación de poderes, por controlar todo para que todas las sinvergüencerías y corrupciones cometidas queden en lo menos posible.

Está claro que cuando en la universidad tocaba Montesquieu, los alumnos peperos se fumaron la clase. Porque aunque se llenen siempre la boca de la independencia del poder judicial, de no comentar sentencias judiciales, de colaborar con la justicia, lo que hacen es lo contrario de lo que dicen. Ese es su lema. Di blanco y haz negro, pero di muchas veces blanco y parecerá blanco, hagas lo que hagas.

Lo que pasa es que eso puede colar una vez o dos, pero pretender hacer de ello un principio no es posible, porque podemos ser un poco ingenuos pero no gilipollas.

Obstrucción constante a la justicia, destruyendo pruebas, haciendo críticas cuando no hacen lo que quieren, aunque sea lo correcto. Y, como no, utilización de los fiscales que se dejan utilizar, y crítica a los que no lo hacen. El caso Noos es claro, cuando se ha imputado a la infanta Cristina. Mientras el juez ha visto con claridad la necesidad de imputarla, el fiscal Horrach, que siempre había sido un ejemplo, decidió pasarse al lado de la defensa de la infanta. Y este caso es sólo un episodio.

La causa es meridiana. Mientras que el fiscal general del Estado lo nombre el gobierno, éste, a pesar de que hablan de independencia judicial, es un monaguillo del ministro de Justicia, un ‘mandao’ del gobierno. Y, con diferentes grados, así se comporta.

Y es que el PP está preocupado por su futuro inminente, visto que las elecciones están a vista de pájaro. Por ello, han decidido jugar fuerte. Así se entiende que jueguen sus cartas con ventaja y que hayan decidido entrar en una etapa donde todo vale para dar la vuelta a los sondeos electorales, aunque para ello haya que distorsionar más la democracia y utilizar cualquier medio para conseguirlo.

Hace unos días se cargaron al juez Ruz, cuando podían haber decidido una prórroga le han obligado a dejar su actual puesto antes del 31 de marzo. Y eso significa que el caso Gürtel, como el de los sobres de Bárcenas, como el de la sede de Génova, entre otros, queden en manos de un nuevo juez que se ha de nombrar, y que no cabe duda de que el PP tratará de que sea maleable.

Otro de los síntomas de los nuevos tiempos que vienen, donde el PP va a jugar fuerte, es el reciente nombramiento del nuevo portavoz en el congreso, Rafael Hernando, conocido por su dureza y su ideología ultra. Un tipo al que se le calienta la boca y es capa de llamar peseteros a los familiares de las víctimas franquistas, entre otras lindezas.

Torres-Dulce fiscalía cataluña

Hoy ha llegado la guinda que ha culminado la tarta de la ignominia. Hoy, el fiscal general del Estado, Torres-Dulces, acaba de dimitir. No ha aguantado más. Él, que había servido al gobierno en muchos casos, se ha visto presionado para parar el caso Gürtel y para poner la querella catalana del nueve de noviembre. Y ha decidido largarse. Porque todo tiene un límite, y naturalmente el PP lo sobrepasa, con ganas con tal de conseguir sus objetivos. El que ha sido monaguillo del PP actuando en muchos casos, como en el caso Noos, a su favor, parece que a este partido no le parece suficiente y le ha apretado más hasta que ha estallado.

Esto demuestra lo que el PP cree en la división de poderes, principio elemental y necesario para que se dé la democracia. Ellos siguen pensando que España es su cortijo y como tal actúan. Y el que no esté de acuerdo, que se vaya, no se andan con chiquitas.

Paciencia para los diez meses que nos quedan, porque estos no van a parar, muy al contrario, van a disparar todos los cartuchos necesarios para poder volver a ganar las elecciones y para ello les vale todo. Por eso, sustituir al juez Ruz, nombrar a Hernando como portavoz o hacer dimitir a Torres-Dulces es sólo el principio de lo que nos queda y si no ya verán lo que nos espera. Ha llegado el momento del “Todo vale para el PP”. Esperemos que sean los últimos coletazos.

Salud y República

15 septiembre 2014

Jaume Matas quiere cantar

Sí, y no se trata de presentarse a Operación Triunfo ni a ningún otro concurso televisivo. Simplemente, el capo balear ha pasado de gran político –ejemplo del PP, para toda España, según Rajoy— a chivato de turno. Y todo para arreglar lo suyo, o sea para que esos meses que le quedan en la cárcel más el tiempo que le impongan por las varias causas –unas veinte que tiene pendientes-- que tiene pendiente, y le amenazan, puedan ser más relajados y si es posible se queden en nada. Por ello ha ofrecido un pacto a la fiscalía.

Y sí, quiere cantar, ha dicho que está dispuesto a colaborar con la Justicia, así lo  ha manifestado su abogado. O sea que puede dar nombres y detalles de ciertas operaciones delictivas que pueden hacer temblar a otros políticos y empresarios. Eso sí, con una condición muy clara: Sin devolver el dinero.

Jaume Matas entrando en la cárcel

Todo por la pasta, pero sin devolverla. Reconoce haberse equivocado, puede denunciar a sus socios delincuentes, se arrepiente, se confiesa, pide perdón pero que no le digan que devuelva lo robado, hasta ahí podíamos llegar.

La cosa es bien sencilla, se forma la cadena y se benefician todos. Antes de que la policía y Hacienda denuncie a sus secuaces, lo hará él, así piensa que los jueces serán benévolos con él, le rebajarán la pena y fruto de un pacto saldrá pronto de la cárcel. Y a disfrutar de lo robado.

Y digo que se forma la cadena, porque los denunciados por Matas, a su vez buscarán otro pacto y harán lo mismo, denunciarán a otros –la condición seguirá siendo no devolver el dinero— y con poco tiempo a la sombra, cumplida su corta condena podrán salir a disfrutar de sus trampas y su dinero negro.

Ya lo ven, esa es su intención. Afortunadamente, la fiscalía no creo que acepte, porque la presión popular es muy fuerte y el PP, que manda sobre los fiscales, seguro que no está dispuesto a salvar a quien fue su modelo pero hoy es ya un chorizo declarado.

No se puede consentir que un delincuente, por muy importante que haya sido el cargo que ha representado –eso no hace sino incrementar la responsabilidad del delito— acuerde pactos con la fiscalía en beneficio propio, puesto que se trata de cantar la Traviata a cambio de reducir penas, sin devolver el dinero robado. Lo primero es devolver el dinero y luego si quiere cantar el delincuente que cante, que ya veremos si desafina.

Salud y República

27 junio 2014

El juez Castro a la hoguera: ¡Todo por la Infanta!

Revolución total. Las fuerzas de la reacción ‘real’ han disparado toda su artillería. Y a esperar que el ataque termine bien y la conquista sea completa. Porque en menos de veinticuatro horas han puesto en marcha la contrarrevolución.

El fiscal Horrach ha necesitado poco tiempo para recurrir la imputación que el juez Castro ha dictado contra la Infanta Cristina (probablemente pactada y preparada de antemano con los abogados de la Infanta). Todas las armas cargadas esperando que se encendiera la mecha o se apretara el gatillo. Y todo para salvar a la Infanta. Labor para la que se ha puesto en marcha todo el ejército de sumisos y palmeros de la Casa Real.

Porque no sólo es el fiscal Horrach quien quiere des-imputar a la Infanta. Ahí está el Partido Popular, el Fiscal general del Estado (por cierto nombrado por el gobierno del PP), el abogado general del Estado (también nombrado por el gobierno), Hacienda (dependiente del ministro Montoro), los abogados defensores de la Infanta (para algo han utilizado a uno de los padres de la Constitución) y los medios de comunicación afines al régimen (real, naturalmente). Y todos contra un juez común, un juez que no depende de nadie. Un juez independiente. Todo el aparato del Estado contra el juez Castro.

Cristina e Iñaki

Hay que ver las barbaridades que ha declarado en su escrito el fiscal Horrach. Una vergüenza. Llega a insultar a Castro, llega a decir lo más grave de un juez, que está actuando así por ser la imputada quien es –cuando lo que ocurre es lo contrario, es él quien actúa así para defender a la imputada--, y dejándose guiar por los medios de comunicación. O sea que está actuando de mala fea a conciencia. Y, al igual que piensa el propio juez, digo yo: ¿Y por qué no le denuncia por prevaricación?

Nunca tanta artillería se había preparado para acabar con un juez, por el mero hecho de haber imputado a la hija del rey anterior, o la hermana del rey actual. Es increíble ver con qué desparpajo se pretende hundir a un juez honrado por el hecho de atreverse a hacer realidad aquello de que: “La justicia es igual para todos”, Y todo esto sin caérseles la cara de vergüenza. Porque es uno de los contados casos en los que el fiscal se convierte en el primer defensor de la imputada, por el hecho de ser quien es.

Es una persecución nunca vista con tal de salvar como sea a la Infanta. Y eso que está más claro que el agua, y lo acepta todo el mundo porque son pruebas, que la mitad de la empresa Aizoon era de ella y que pagaba a cargo de esa empresa gastos de la casita de Pedralbes, entre otros los sueldos de los criados, además de otras veleidades.

La única defensa posible es que forma parte a la Casa Real, aunque no creo que éste sea un atenuante aceptado en derecho (y bien que se han empeñado en que el camello entre por el ojo de la aguja).

En fin, Papa Rey dijo aquello de que “la justicia es igual para todos”, el Rey hijo que afirmo la imperiosa necesidad de la separación de los tres poderes. Palabras, sólo palabras.

Lo que está ocurriendo es vergonzoso, primero con el juez Castro, honrado, cabal y justo, y después con todos los ciudadanos españoles que contemplan con estupor todas las argucias que desde todas las instancias del Estado se están forjando para evitar la imputación de un miembro de la Casa Real y además pretendiendo tomarnos el pelo.

Desde luego, cada vez se entiende más ese imperativo pepero para aforar a Juan Carlos, porque no es lo mismo ser juzgado como ciudadano normal por un juez de base como Castro, que por el Tribunal Supremo, que es nombrado por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), órgano nombrado por los grandes partidos. ¿Se entiende la diferencia, o no?

Por cierto, yo creía que el CGPJ tenía como uno de sus cometidos defender a los jueces que se veían injustamente atacados. Pues ni eso. Castro es una excepción. Pero todos estos órganos interesados que atacan o no defienden a este juez han de saber que el Juez Castro no está solo y que tiene todo el apoyo de la gran mayoría de los ciudadanos, que se preguntan hasta dónde puede llegar la desvergüenza de estas instituciones.

Sólo les falta meter al ejército en el ajo y hacerles sustituir el lema de los cuarteles: ¡Todo por la patria!, por el que corresponde a los nuevos tiempos: ¡Todo por la Infanta! Se ve que ésta es la nueva forma de ser patriotas.

Salud y República

17 febrero 2014

Demostrado: Horrach, el verdadero defensor de la Infanta

Lo sabíamos. No nos cabía ninguna duda. No era difícil de suponer, pero ahora ya tenemos la prueba. Sin duda, el fiscal Horrach ha sido quien ha dirigido la defensa de la Infanta. Mientras que sus abogados han seguido sus instrucciones.

La prueba la ha obtenido la revista Interviú de un documento firmado y compilado por el fiscal Horrach donde dice cómo ha de realizarse la defensa de la Infanta Cristina, en un documento de cinco hojas que Interviú ha titulado: Manual para salvar a la Infanta. Y aquí copio un resumen del contenido:

Infanta y Juez Horrach

Horrach propone convencer a los abogados de la Infanta de que la opción más inteligente es la de no recurrir (…) y que propongan la comparecencia voluntaria de la Intanta a la mayor brevedad posible. Así mismo, entre otras lindezas, el fiscal pide también a la Casa Real que no hable y se abstenga de apoyar a la Infanta para que no se sulfure la opinión pública, y así asegura que la declaración de la Infanta servirá para ganar la guerra.

Toda la estrategia de la defensa que se ha seguido está en este documento. Como pueden apreciar nunca se vio un fiscal tan dedicado a defender a un imputado. Porque hasta ahora nos habían enseñado que el fiscal era el acusador. Quizá desde ahora, desde el caso Horrach haya que cambiar las funciones del fiscal. Con este documento queda demostrado lo que ya todos sabíamos: La justicia no es igual para todos.

Hay que ver hasta qué punto hemos llegado. Ahora resulta que los defensores, esos famosos y apreciadísimos abogados como son Roca y Silva, resulta que están haciendo de monaguillos del fiscal. Una variante nueva que desconocíamos. Y es que parece ser que entre los peperos y la Casa Real todavía nos quedan unas cuantas cosas por ver.

No perdamos la última esperanza: La solvencia y la honradez del Juez Castro que puede dar al traste y hacer que el fiscal y sus abraza-farolas pierdan la guerra. Entiendo perfectamente la dificultad de un juez decente que para poder llegar hasta el final se le exige ser un héroe y luchar contra instituciones tan fuertes como la Fiscalía, la Agencia Tributaria, la Casa Real y los medios afines.

Ha quedado claro que el Fiscal ha actuado para ganar las dos batallas, la de la Justicia y la de la Opinión Pública. De la primera no sabemos cómo acabará. De la segunda esperemos que después de haber descubierto este documento al menos nos quede bien claro en qué campo juega cada uno. Y desde luego el Fiscal está tratando de meter goles en su propia portería. ¿Por qué? ¿A cambio de qué? Habrá que preguntárselo al Fiscal General del Estado que es su jefe, o a Gallardón que es el ministro, o a Rajoy el presidente, o a su papá como Jefe del Estado. Pero no se preocupen, lo negarán todo, aunque ya les conocemos: mienten más que hablan.

Salud y República

10 febrero 2014

La Infanta se salvará por amor

¡Qué romántico! Ya saben ustedes que nunca puede faltar en un cuento de princesas el amor. ¡Ay si los hermanos Grimm levantaran la cabeza! Y es que lo que no hace el amor no lo consigue nadie.

Pues sí señores. La Infanta firmaba, cobraba y pagaba sin ver ni de dónde, ni cómo, ni cuándo, y todo por amor. Y es que el amor es ciego. Incluso el amor real, que también las princesas tienen derecho.

La pobre estaba tan ciega de amor que tenía sorbido el seso (no sé si también el sexo) y no se acuerda de casi nada. Tampoco ayudaba mucho que tuviera diez o doce tarjetas de créditos, cualquiera se puede equivocar y dar gato por liebre.

Si, es así, no hay que darle vueltas. La infanta es inocente. Sólo es culpable de amor. De un amor puro proporcionado por un duque em-palmado, y no es para menos. Y ahí ha quedado el fruto de ese amor, cuatro semillitas que ya han germinado. Cuatro soles con sangre azul y una casita en Pedralbes. Y todo por amor y a costa del contribuyente.

Infanta Cristina e Iñaki

Ya está todo hecho. El juez valiente no se atreverá a tanto. Y es que los jueces no pueden ser siempre héroes y luchar contra varios abogados defensores (además del padre de la Constitución y su compañero de fatigas, la Agencia Tributaria y el Fiscal) y los partidos lame-reyes.

Ya está todo preparado. Por supuesto que el fiscal Horrach sabe cómo cumplir órdenes y preparar el menú. De primero, se ‘castiga’ a la Infanta a pagar 600.000 euros –cosa comprensible porque es el diezmo que se requeriría en la Edad Media de los presuntos seis millones robados por el Instituto Noos—, de segundo, se hacen caer todas las culpas (ella ya lo ha hecho en el juicio) sobre el imputado número uno, el tal Iñaki –el fiscal pide 17 años de condena— y para que no quede ningún cabo suelto de postre se absuelve a la mujer de Diego Torres, no vaya a ser que se hagan comparaciones. Total, la pobre ha cometido un solo delito: amar desesperadamente; hasta el punto de estar totalmente ciega a la hora de firmar y de gastar la pasta.

Y es que hay amores que matan y la Infanta le ha pegado la estocada a Urdangarín con tal de salvarse ella, que para eso es quien tiene sangre azul. Y papá llorará de emoción y mamá la perdonará, porque si hay algo que se puede perdonar son las penas de amor. Total, el único claro culpable es Cupido:

Ver: http://www.eitb.com/es/videos/detalle/1973780/video-cupido-acusado-caso-infanta/

No le den más vueltas: En la familia real comieron perdices y fueron felices (menos Urdangarín), y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Salud y República

15 enero 2014

¿El fiscal Horrach o el fiscal Horror?

No ceden, no pueden evitar que les trastorne que se impute a la Infanta Cristina. Y hacen todo lo posible para defenderla como sea y a costa de quien sea.

Me refiero a la parte de la Justicia cuyo nombramiento depende del gobierno. O sea del Fiscal General y de todos los fiscales que de él dependen. Y esto no es nuevo, todos los gobiernos, todos, en mayor o menor medida han sucumbido a nombrar a gente de su cuerda que pueda influir en sus tesis para ese puesto. De tal forma, que cuando les interesa mueven los hilos y politizan la Justicia.

Una prueba evidente de que esto ocurre es el comportamiento del fiscal Horrach, que se ha convertido en el fiscal Horror. Y es que es un horror ver cómo está actuando en el caso de la imputación de la Infanta. Ya no sabe qué hacer para parar el golpe. Y no hace lo que tenía que haber hecho.

justicia tuerta

Porque si está convencido de que hay una conspiración (otro que sufre de conspiranoia) contra la Infanta, su obligación, en vez de mandar un escrito lleno de falsedades, es recurrir como hizo la otra vez. Lo que ocurre es que, por mucho que lo haya criticado, el auto del juez Castro es imposible de rebatir y no ha querido hacer el ridículo recurriendo y perdiendo el recurso. Ha utilizado otro recurso, el del pataleo, que le ha dejado en peor lugar, puesto que el escrito, que denota una defensa a ultranza de la Infanta atacando al Juez, responde a un claro mandato político.

La cosa es evidente, si no está de acuerdo con la imputación, que se dirija a la instancia pertinente –la Audiencia Provincial de Palma— y la recurra. Todo lo demás estupideces. Ahora resulta que lo que dice el fiscal Horror es que el juez hace reproches éticos. ¿Se habrá leído el fiscal el auto del juez?

En fin una prueba más de la politización de la Justicia, donde quien debería actuar como acusador público lo hace como defensor de una persona,  Al final el mundo al revés, parece que es la Infanta quien va a interrogar al juez Castro con la defensa y ayuda de sus abogados defensores y del fiscal anticorrupción. Una maravilla de este mundo pepero en el que vivimos.

Seguramente el juez seguirá su camino y no tomará acción, pero si yo fuera Castro denunciaría esta acción del fiscal puesto que le está acusando de prevaricar, o sea, de tomar decisiones a sabiendas de que no responden a los hechos.

Luego nos extrañará que hoy mismo nos llegue una queja del Consejo de Europa donde dicen que la Justicia en España está politizada. Y no es que hayan descubierto América, pero constatan desde esa Europa que tanto admiran los queridos peperos, que ellos están influyendo, de acuerdo con sus fines, en la Justicia.

Están haciendo de un juez que cumple con su labor, un héroe, cuando está actuando con toda normalidad. Lo que ocurre es que la normalidad no siempre es el signo de la Judicatura española y por eso extraña.

Si de verdad se creyera en una democracia se mantendría una de las premisas fundamentales de la misma: la separación de poderes. Para ello, no es de recibo que el gobierno nombre al Fiscal General, porque ahí empieza la trampa y el poder ejecutivo pone bajo sus órdenes a una parte del judicial, dejando a Montesquieu por los suelos.

Salud y República

02 diciembre 2013

¡Todo por la Infanta! Trileros en acción

La trama está bien organizada. Se trata de evitar, como sea, que la Infanta Cristina sea imputada. Y a ello se han puesto sin ningún rubor distintos organismos dirigidos por el gobierno.

En primer lugar, ocurrió un caso nunca visto, sin haberse pronunciado el juez, el fiscal Horrach emitió un informe en el que, curiosamente, exculpaba a la Infanta, sin que nadie se lo hubiera pedido, poniendo de esta forma una muralla de protección y defensa, antes de que el juez, que es quien tiene la última palabra, anunciara si la imputaba o no. Y es que no debemos olvidar que los fiscales dependen del Fiscal general del Estado, que es nombrado por el gobierno.

Y después de este primer capítulo de defensa a ultranza de la Infanta, viene el segundo. Ahora resulta que unas facturas que habían sido declaradas falsas tanto por Hacienda como por el mismo fiscal Horrach, resulta que la Agencia Tributaria se ha echado para atrás y ahora dice que son buenas y sirven para desgravarse.

Inanta cristina

De no haberse aceptado la desgravación de estas tres facturas de Aizoon, por un importe total de 69.990 euros --como en principio sostenían tanto la Agencia Tributaria como el Fiscal--, la Infanta habría cometido un delito fiscal, al pasar de 120.000 euros que es la cantidad mínima para así considerarlo. Sin embargo, al ser consideradas válidas, en vez de un delito ha cometido una falta, puesto que la suma del resto de las facturas no ha llegado a esa cantidad. O sea, la irregularidad existe, pero gracias a los trileros reales que han dado marcha atrás –la Agencia Tributaria y el Fiscal— la cosa quedará en una falta y no en un delito, por lo que no será imputada y bastará con que se ponga al día con Hacienda y pague (ya veremos si paga algo) la multa prevista, en el peor de los casos.

Ahí tienen ustedes como “se verifica” que “la Justicia es igual para todos”. Para esta señora no importa que entre el Fiscal y la Agencia Tributaria den marcha atrás, y armen una trama con el fin de que no sea imputada. Justo lo mismo que harían para cualquiera de nosotros ¿o no?

Ya está bien de querernos tomar el pelo. El gobierno está poniendo al servicio de la corona, de forma espuria, organismos tan importantes como la Agencia Tributaria o la Fiscalía Anticorrupción –sin importarles que su imagen se deteriore-- que más parecen trileros que instituciones dignas. Pero no importa, ya saben que Maquiavelo hizo muchos fans entre nuestros peperos, y es que cuando de la Casa Real se trata, el fin justifica los medios, aunque estos estén trucados. ¡Todo por la Infanta!

Salud y República

18 noviembre 2013

¿Será imputada la Infanta Cristina? ¿Ganará David o Goliat?

Desde luego estoy convencido de que la mayoría de la gente, a estas alturas y visto lo sucedido hasta hoy, pensará que no será imputada. Y razones hay para creerlo.
Ya sabemos que esta señora, Infantona del reino, ha sido una vez imputada, aunque, gracias al fiscal anticorrupción de Palma, duró lo que un pastel en la puerta de un colegio. Un caso de desimputación que extraño a cirios y troyanos, caso único que naturalmente respondía al rango de la damisela juzgada.
Y es que este es un juego entre el Juez Castro, hombre sencillo que intenta hacer su trabajo con independencia, y un fiscal anticorrupción como Horrach, que desde hace un año no hace sino poner palos en la rueda de la Justicia, tratando de salvar como sea a la Infanta de la imputación. Una pareja feliz hasta que llegaron las desavenencias.
Dos fueron los dardos envenenados que Horrach le mandó a su amado Castro. Y le dio en todo el bebe. Allí empezó la separación. Primero fue la desimputación de la Infanta. Más tarde la petición de que el fiscal, viendo lo decidido que estaba el juez a seguir adelante con las investigaciones a la Infanta, solicitó que el caso pasara a Valencia, donde se habían producido parte de los hechos. El verdadero motivo era que viendo la determinación del juez, quiso quitárselo de en medio y cambiarlo por jueces más propicios al politiqueo.

Y el amor que se tenían antaño, ambos personajes, ha culminado con un divorcio exprés, cuando el fiscal ha decidido presionar al juez ante un informe donde pretende decir que no hay motivos de imputación de la Infanta, cuando más indicios han aparecido.
Pero cuidado, que el juez se ha dado por aludido y no está todo perdido --ya saben como son algunos amantes despechados—, acaba de recibir información jugosa de Hacienda que le da la razón y parece que motivos para esa imputación. Ahora espera algún informe adicional de la policía y de algunos bancos para decidir si procede a la imputación.
Y es que ya se sabe cómo son los divorcios. Una vez decididos, los otrora amantes pueden terminar como amigos o llevarse a matar. Parece que la situación actual de esta expareja ha tomado el camino de la confrontación, por lo que no hay que descartar que el juez impute a la Infanta. Razones tiene y además quiere devolverle la pelota envenenada a este fiscal correveidile del Fiscal General y por tanto del Ministro Gallardón.
Así es que, aún quedan esperanzas. Queda la duda de si el juez Castro podrá superar esta lamentable presión a la que se está viendo sometido para que no impute a quien debería estar ya imputada. ¿Soportará esa presión Castro? He ahí la cuestión. Si, después de lo que estamos viendo, imputa a la Infanta habrá que decir que se trata de un héroe, porque aunque se tratase de cumplir con su misión, soportar esta soga al cuello de su excompañero no es nada fácil.
Se ha configurado una lucha como la de David y Goliat. Esperemos que de nuevo vuelva a ganar David –un juez que cree en que la Justicia es igual para todos— a un Goliat, el fiscal que cuenta con todo el aparato gubernamental empujando a la contra.
Y es que por mucho que se trate de defender a la Infanta, hay cuestiones insoslayables. Tenía el 50% de la propiedad de Aizoon, se ha probado que ha firmado pagos particulares que iban a esa empresa fantasma. Se ha autoalquilado su chalecito de Pedralbes con cargo a Aizoon, y más. Ahora habrá que añadir lo que el informe de Hacienda haya descubierto.
A esperar y a confiar en Castro, un juez capaz de actuar a pesar de las fortísimas presiones. Porque, alguien me puede decir ¿qué hubiera pasado si esta mujer hubiera hecho lo que ha hecho y no fuera la infanta? Sin duda, hace tiempo que estaría imputada.
A ver, si esta vez también la honda de David vuelve a tumbar a Goliat.
Salud y República

02 octubre 2013

Fabra, político y ciudadano ejemplar

Habrá quien piense que la tengo tomada con el tal Fabra, porque creo que es el político al que le he dedicado más entradas en este blog. Y siempre por lo mismo. Por corruptelas, utilización personal de la política, formas deleznables, desprecio a los medios y oposición, chulería, despotismo, totalitarismo y caciquismo.

Sería imposible volver a repetir todas las felonías que ha cometido este individuo, durante su reinado en la diputación de Castellón, en esta entrada. Porque han sido muchos y de diverso calado.

Hoy, finalmente se ha sentado en el banquillo, acusado de tráfico de influencia, cohecho y cuatro fraudes fiscales, delitos por los que las acusaciones solicitan 13 años de cárcel. Que se le empiece a juzgar ha costado diez años. Un periodo por el que han pasado la friolera de nueve jueces y cuatro fiscales. Curioso ver cómo los jueces ascendía y eran trasladados o simplemente renunciaban por razones personales. Nueve jueces en diez años, todo un récord. Las malas lenguas dicen que era el propio Fabra quién les movía la silla o les obligaba a ascender para que se fueran.

Fabra_pide_perdon_a_Barcenas

Hoy, ya no le acompaña ningún jerifalte del PP, aunque el otro Fabra, Alberto, le ha deseado mucha suerte. Quedaron atrás los tiempos en los que hasta el gran Mariano, con su ingenio habitual y su gracia característica dijo: Fabra es un ciudadano y político ejemplar. Muy parecido a lo que dijo de Bárcenas, no hace tanto tiempo. Como ven un lince con dudosa catadura moral.

Fabra, para mí, tiene una importancia especial. Ha sido el prototipo de la corrupción pepera en la Comunidad Valenciana. Un tipo que desde la diputación ha comprado voluntades y ha creado una red clientelar pagada con dinero público. Un ejemplo de cacique del siglo XXI. Ha actuado como un mafioso imponiendo su poder y despreciando a sus opositores. Ha hecho y deshecho a su antojo siempre amparado en la mayoría absoluta. Ha llegado a tener diez imputaciones, algunas todavía pendientes de apertura de juicio oral.

La buena noticia es que está siendo juzgado. Sin embargo, hay una mala noticia que esperemos no se refleje en el resultado del juicio. Los tres magistrados que intentaron anular la acusación de cohecho del caso Fabra, son los mismos que, a partir de este miércoles, juzgarán al expresidente de la Diputación de Castellón.

La Comunidad Valenciana ha sido y es el máximo exponente de la corrupción y del derroche económico por parte de los políticos peperos en los últimos diez años. Fabra ha sido el pionero, pero ahí queda mucho más. Por ejemplo nueve diputados peperos imputados en las Cortes Valencianas, el caso Gürtel en esa zona, el caso Brueguel con el excalcalde y la actual alcaldesa de Alicante imputados, además de los desmanes cometidos al construir, con dinero público, edificios e infraestructuras (el aeropuerto de Castellón, la ciudad de las Artes y las Ciencias, el Palau de les Arts, el Edificio Ágora, etc.) inútiles o con defectos.

Esta es la herencia esquilmada, vacía, corrupta y en quiebra que los gobiernos peperos de esta comunidad han regalado a sus ciudadanos. Un verdadero desastre. Esperemos que Fabra y todos los demás paguen y se limpie esta Comunidad que tanta necesidad tiene de dignidad, honestidad y reconocimiento.

Salud y República

25 septiembre 2013

Argentina destapa la mayor vergüenza del franquismo

Mientras que en España se tapan las vergüenzas franquistas, los peperos todavía no han condenado sus tropelías –algunos de sus miembros todavía lo ensalzan y otros lo evitan, como si no fueran el partido heredero—, Argentina en una decisión ejemplar, por medio de su jueza María Servini, ha solicitado la detención de cuatro torturadores franquistas. Algo parecido a lo que hizo el juez Garzón, con el dictador Pinochet, y que le costó su separación de la vida judicial.

Cuatro “ilustres” torturadores: un guardia civil golpista del 23-F (Muñecas Aguilar), dos componentes de la temida y terrible brigada político social franquista (Celso Galván y José Ignacio Giralte) y el policía González Pacheco, conocido como Billy el Niño, un torturador compulsivo, del que muchos antifranquistas tienen pruebas fehacientes y que, sin embargo, salió indemne y fue promovido a cargos de mayor importancia durante los años noventa.

víctimas del franquismo

Y es que otra vez se cumple el “Spain is different” –slogan que para promocionar el turismo inventó, allá por los sesenta, otro franquista: Manuel Fraga—. Puesto que en vez de limpiar este país y hacer justicia y devolver el honor a los que lucharon con la República --o sea los que defendieron el orden democrático establecido--, y juzgar las tropelías, crímenes y torturas de los franquistas, se les amnistió. Y de aquellos polvos, estos lodos. Una transición que se ha llamado modélica y que, entre otras cosas, significó una ley de punto final que hizo de los torturadores franquistas, ciudadanos de primera.

Hoy todavía, hay 120.000 cadáveres sin desenterrar, por cunetas y fosas comunes. A pesar de una descafeinada ley histórica que no se cumple.

Hoy aún se ve que los franquistas campan por sus lares, incluso dentro del partido popular, donde algunos alcaldes, concejales, diputados, jóvenes de NN.GG. siguen presumiendo y defendiendo símbolos franquistas.

Hoy, el Partido Popular que sustenta el gobierno, todavía, aunque hace ya 38 años que murió el asesino dictador, no ha sido capaz de desmarcarse y repudiar públicamente la dictadura franquista.

Hoy, vemos con asombro como el Valle de los Caídos, edificado con la sangre de los presos políticos durante la dictadura, sigue siendo un referente franquista, sin que el gobierno haya dejado que pase a ser un monumento en honor de aquellos republicanos que murieron trabajando allí y cuyo único delito fue haber servido a la República.

Hoy, seguimos viendo cómo en el callejero de múltiples ciudades siguen existiendo, a pesar de la Ley de la Memoria, numerosas calles con nombres de personajes franquistas. En Madrid, por ejemplo, a estas alturas de la película, hay 184, ¡se dice pronto!

Hoy, este gobierno sigue dando subvenciones, por ejemplo, a la Fundación Francisco Francio, que por cierto reclama un golpe de Estado, sin que el PP tenga nada que decir.

Es triste y lamentable que este país no haya sido capaz de devolver el honor a quien defendió los valores democráticos hace 75 años y que tenga que ser otro país, Argentina, quien se atreve a juzgar a personajes tan detestables como estos.

Y mientras que la Fiscalía del Estado, dependiendo del gobierno, ya ha negado la mayor y no quiere que se acepten estas denuncias. Por otro lado, una delegación de derechos humanos de la ONU, en estos momentos, está recogiendo información sobre el franquismo con el fin de emitir una resolución.

Se trata de cerrar la herida que quedó abierta y no hacerlo significara un déficit democrático de primer nivel, en un país que es el único que ha blindado a los franquistas delincuentes. Por cierto, los delitos de lesa humanidad no prescriben, y por lo tanto siempre pueden ser juzgados.

Memoria, Justicia, Verdad y Reparación

Salud y República

P.D. Un interesante vídeo donde personas relevantes hablan de tema

04 septiembre 2013

El juez Castro puede perder el caso Urdangarín

Al principio parecía que iban al unísono. Tanto Castro como Horrach, juez y fiscal del caso Urdangarín sintonizaban en las decisiones que tomaban. Pero llegó el caso a la Infanta y su imputación fue un motivo de discrepancia. El fiscal recibió órdenes claras y no paró hasta desimputar a la infanta Cristina, contra el criterio de Castro.

Ahí empezó a verse el poder del gobierno, el poder de la fiscalía. El fiscal general Torres-Dulce, como se sabe nombrado por el gobierno, empezó a actuar al mandato del ministro Gallardón, al que la imputación de la Infanta le pareció un exceso.Castro-Gallardón-i-Horrach-col1-ok

Y ahora se ha vuelto a ver la discrepancia entre juez y fiscal. La próxima imputación de Camps y Barberá, como se sabe aforados, puede ser el motivo por el que el juez Castro tenga que inhibirse del caso y pasarlo todo al Tribunal Superior de Valencia.

El hecho de que se impute a dos aforados puede llevar a que este caso, después de tres años, a petición del fiscal, tenga que llevarlo el Tribunal Superior de Valencia. Lo que equivale a empezar de nuevo. Hablamos de 160.000 folios de instrucción que el nuevo juez tiene que leerse y dominar, lo que puede hacer que el retraso en el caso se haga eterno.

¿Está calculado este paso para hacer que el caso Urdangarín se retrase y cambie a otro juez, probablemente, más accesible? Yo creo que sí. Horrach al pedir ese traslado está siguiendo órdenes de arriba, pues quieren que este caso termine lo menos mal posible, ya que tiene a la familia real –Infanta Cristina y ahora al Rey con el préstamo que hizo a su hija— en el filo de la navaja. Algo que este gobierno no puede consentir.

Es curioso que el juez Castro y el fiscal Horrach mantenían, hasta hace unos días, el mismo criterio y pensaban que el caso se podía seguir llevando en su juzgado de Palma, pasando una pieza separada, con la imputación de los aforados valencianos, al Superior de Valencia. Sin embargo, el fiscal ha cambiado de opinión –probablemente una llamada al orden, al igual que cuando la imputación de la Infanta—, y ahora defiende la necesidad de que todo el caso Nóos pase a Valencia.

Imaginemos lo que puede ocurrir. Es algo así como empezar de nuevo, aunque se lleven tres años de instrucción. Cualquier juez al que le caiga la causa necesita, tiempo, mucho tiempo, para ponerse al día, en un proceso que domina de memoria el juez Castro.

En fin, otro cambalache más. Algo que nos insiste, por desgracia, en recordarnos que la Justicia no es igual para todos, y los fiscales son fieles siervos del gobierno de turno.

Salud y República

05 abril 2013

El primer abogado de la Infanta: La fiscalía

No hay nada más que verlos. Me refiero a los peperos. Ellos tan “decentes”, tan “monárquicos”, tan de derechas, no pueden entender –aunque lo disimulen— que hay quien se atreva a imputar a la Infanta. Y lo mismo pasa con la Casa Real. ¿Cómo un mindundi, como un simple juez, puede imputar a nuestra Infanta?

Estaría bueno, la pobre infanta que se ha visto salpicada por las corruptelas de su marido, ella que pasaba por allí. Porque el hecho de que utilizara su nombre, el hecho de que sea miembro de la junta directiva del Instituto Nòos –por cierto, la única de los cinco que no estaba imputada hasta hace dos días— y el ser la propietaria a medias de la empresa Aizoon –la destinataria del dinero chorizeado por Nòos—, y desde luego tampoco tiene la menor importancia si eso le ha propiciado ingresos cuantiosos. Éstas serían razones suficientes para imputar a cualquiera, pero a la Infanta, no, de eso nada, ella está por encima de esas pequeñeces.

Así es que para intentar remediarlo, el fiscal anticorrupción de Baleares, Pedro Infanta Cristina imputadaHorrach ha recurrido el auto del juez Crespo, asegurando no ver imputaciones en donde los ve el juez. Con lo cual, se demuestra la connivencia vergonzosa entre la Casa Real –curiosamente ha sacado un comunicado donde apoya a la Fiscalía— y el gobierno --que es quien nombra el Fiscal del Estado y éste a todos los demás fiscales, también los de anticorrupción. De esta forma, este fiscal se ha convertido en el primer abogado defensor de la Infanta, algo inédito y sucio.

Es más, para dejarlo diáfano, el viborilla de Martínez Pujalte ha sido claro y ha comentado que es una acción de exhibición de un juez estrella. Esta gentuza, en cuanto un juez les toca algo que les duele, le nombran juez estrella. Ya lo hicieron con Garzón, también con Bermúdez y ahora con Castro. Por cierto, un juez al que se le puede acusar de todo menos de ser estrella. En todo caso se le podría acusar de haber imputado tarde a la Infanta, porque desde todas las instancias se veía venir que había más que motivos para hacerlo. 

Un recurso duro el del fiscal, donde se ve las órdenes del gobierno que ve aterrorizado cómo se cuestiona a alguien para ellos inviolable, por mucho que digan que creen en la Justicia. De momento, han conseguido retrasar la comparecencia, puesto que la Audiencia Provincial no podrá resolver el recurso de la Fiscalía antes del 27 de abril. Lo que les da tiempo para preparar la defensa. Una defensa que oficialmente ha sido asignada a Miguel Roca, aquel padre de la Constitución que posteriormente fracasó al intentar, junto a Garrigues Walker, constituir el Partido Reformista.

Espero que no prospere este recurso puesto que entonces sería peor el remedio que la enfermedad. En primer lugar, recursos de la fiscalía ante autos de jueces no se dan casi nunca –aquí ya se empieza a ver que no todos somos iguales ante la ley-- y, además, el escándalo público sería monumental, puesto que se vería que gracias a la fiscalía (o sea al gobierno) se levanta la imputación a la Infanta.

Tiempos duros para la Monarquía. Ya era hora de que se vea que esta institución caduca y trasnochada no puede mantenerse en este país. Una institución hereditaria, opaca (ahora, a buenas horas, resulta que la Casa Real ha decidido que se la incluya en la ley de transparencia, imaginémonos su preocupación para llegar hasta este extremo), llena de privilegios, sin control, no puede continuar en pleno S.XXI. Estoy seguro de que de haber pasado algo así con una institución que hubiera sido elegida y que no tuviera los privilegios de la Monarquía, el responsable hubiera dimitido o le hubieran hecho dimitir.

Desde luego, desde aquí, los republicanos deberíamos agradecer el buen hacer para nuestra causa que proviene del comportamiento de esta familia, que está llamando a gritos a la III República. Que así sea.

Salud y República

18 febrero 2011

Barajas, esa frontera inhumana

Ayer, en el coche, oía una noticia que no me podía creer, en la Cadena SER. Resulta que una niña procedente de Brasil llegó a Barajas, donde la esperaban sus padres. Sin embargo, la policía la detuvo y le aplicó la ley como si fuera una inmigrante adulto que pretende colarse en España para trabajar ilegalmente.

Larissa cuenta con diez años, y venía de Brasil para empezar junto a sus padres una nueva vida. Estos llevaban cuatro años sin verla, desde que inmigraron para encontrar nuevas expectativas. Su abuela la dejó en el aeropuerto de Sao Paolo y sus padres la esperaban a la llegada del vuelo en el terminal 1 de Barajas.

A la llegada del vuelo, la policía la detuvo. “Me decían que no tenía papeles, que sólo llevaba 90 centavos y que me iban a devolver a Brasil”, cuenta Larissa. Así estuvo durante doce horas, y sus padres esperando a unos metros, al otro lado de la aduana. La policía le retiró el pasaporte y el permiso del viaje sellado por el Consulado Brasileño (el mismo que la policía dijo que no tenía y luego se ha demostrado que sí). Le asignaron un intérprete y un abogado de oficio y le hicieron firmar su expulsión de vuelta a Brasil.inmigración 1

Afortunadamente, una amiga de la madre llamó a una abogada Patricia Fernández que intervino y pudo evitar que la deportaran. Pero esto lo consiguió después de una espera angustiosa de catorce horas y sin que nadie les hiciera caso. Unas horas en las que la niña fue tratada como una adulta e interrogada como un delincuente. La policía, a la media hora de la llegada, sabía que sus padres la esperaban a unos metros y no consintió en que los viera.

La intervención de la abogada hizo que se interesara la Fiscalía de Menores, quien –también tiene narices—, en vez de entregarla a sus padres, hizo que la enviaran a un centro de Primera Acogida, lo que retrasó un par de horas más el encuentro de Larissa con sus padres.

Hay que tener mala fe, ser torpes y gente inhumana para retirarle el permiso, decir que no lo tenía y no dejar que Larissa viera a sus padres teniéndoles al lado, separados por un tabique.

Esto ocurrió el 23 de fenero, hasta ayer no le devolvieron el pasaporte, razón por la que no ha podido todavía ser escolarizada y recibir asistencia médica ambulatoria.

Ésta es una historia más en el puesto fronterizo del aeropuerto de Barajas, una pesadilla que ha permitido tener 12 horas detenida a una niña de 10 años siendo interrogada en una habitación fría, y decidir su expulsión aduciendo que no había nadie al otro lado de la sala que respondiera por ella, sabiendo que era mentira. Es la historia de una abogada desinteresada que logra que la Fiscalía de Menores paralice la devolución. Es la historia de una fiscal que envía a Larissa a un centro de menores cuando sus padres la esperaban. Es la historia de unos padres que fueron por la mañana a recibir a su hija a Barajas tras cuatro años sin verla y que, después de una odisea interminable, pudieron verla  cuatro años y catorce horas después.

Hoy, la abogada ha enviado el caso al defensor del pueblo, quien debería pronunciarse y evitar que estas tropelías con los inmigrantes, y más en el caso de una menor, volvieran a producirse. Pero nadie pagará estas catorce horas de angustias pasadas por Larissa y por sus padres. Ni tan siquiera la dimisión del comisario de policía de Barajas que debería producirse y no se producirá. Está claro que tampoco aquí se castiga conculcar los derechos del menor y que nadie pagará por este tremendo atropello.

Esto ocurrió el 23 de enero, hasta ayer no le devolvieron el pasaporte, razón por la que no ha podido todavía ser escolarizada ni recibir asistencia médica ambulatoria.

Mientras tanto Rubalcaba cabalga hacia una candidatura que no le deja ver el bosque de los desgraciados.

Salud y República

01 diciembre 2010

“Se me está acabando la paciencia”

Así de flamenco y de chulesco se mostró el ex-embajador yanqui, en marzo de 2007. Y es que el embajador, Eduardo Aguirre –será casualidad lo del apellido--, de origen cubano, actuaba como el representante del gran Imperio, mandando sobre sus súbditos, poniendo los puntos sobre las íes, como debe hacer quien tiene la tremenda responsabilidad de mantener el poderío yanqui, incluidas sus posesiones españolas.

Con nuestro desleal comportamiento pusimos al Imperio contra las cuerdas, y los nervios del diplomático estallaron. Sentía que su excelso y maravilloso, a la par que todopoderosísimo, país tenía ciertos problemillas: la muerte de un cámara español (que se puso delante de sus tanques), los traslados en vuelos con prisioneros de Guantánamo con escala en España y que en este país, algunos miembros del gobierno y la judicatura no estaban mostrando su lealtad como debieran.

Pero no sólo fue en esa fecha ni con ese embajador, en 2009, el tema de las torturas de Guantánamo también trajo por la calle de la amargura a las autoridades yanquis, ahora era el nuevo embajador Solomont, de la nueva administración Obama, quien se ponía nervioso.

Y en el centro de todo ello, un juez impertinente, un tipo al que, importándole un pito el Super-imperio, pretendía hacer justicia. Un tal Garzón.

¿Es o no cabreante que un tipejo por muy juez que sea pretenda hacer justicia al Imperio? pero, ¿quién se ha creído que es? No es de extrañar la reacción del Imperio, su preocupación y desazón ante este desatino garzoniano.

Y naturalmente, Wikileaks nos ha terminado de despejar las incognitas. Menos mal que hay gente fiel a USA, que si tiene que dar un puñetazo en la mesa, lo da. ¡Faltaría más! Actuando con energía y firmeza los fiscales Conde Pumpido y Javier Zaragoza, así como la vice María Teresa Fernández de la Vega se vieron obligados a intervenir para que el agua volviera a su cauce, para que imperase el orden natural. Conde PumpidoSólo faltaba que ese juez indeseable se les subiera a las barbas. Y allí estaban ellos para frenar a ese ínclito personaje. Hoy sabemos gracias a Wikileaks, que esos fiscales y la vice, más algunos personajes de segunda fila, se vieron obligados a intervenir para parar a ese juez incómodo que pretendía ni más ni menos que juzgar al Imperio.

Debemos agradecer a Eduardo Aguirre, a Alan Solomot, a De la Vega, a Pumpido y a Zaragoza y Cía (cía=compañía, no vayan a pensar mal) que aquellos episodios no llegaran a convertirse en una rebelión en toda regla. USA en aras de sus poderosas facultades (como debe hacer todo gran Imperio) supo amenazar y mover sus peones judiciales y políticos para que la cosa quedara en aguas de borraja.

Lo que queda por dilucidar es si esa valiente aportación de nuestros políticos y fiscales  no fue el principio de una gran amistad que tiene algo que ver con que Garzón esté en La Haya. Pero tengamos calma, que los papeles del culebrón de Wikileaks siguen saliendo, y lo mismo este hilo termina quién sabe dónde.

Salud y República