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24 mayo 2017

PSOE: Los rescoldos de un terremoto

El triunfo de Pedro Sánchez ha causado un terremoto en el PSOE. Los susanistas no lo esperaban ni de coña. Ellos siempre han despreciado a la militancia y se han creído por encima de ella, esperando que siguieran a sus dioses como ovejas a su pastor.

Si el vencedor ha sido claro, los perdedores lo han sido todavía más. Desde una generación anterior, capitaneada por Felipe González, y todos los prebostes de su época, hasta los barones actuales, pasando por la gestora y los traidores, han sido vapuleados por los militantes y les cuesta hacer la digestión del resultado.

De las momias decir que se han tenido que tragar sus palabras y volver al argumento de la unidad, a pesar de que lo hayan hecho con cara de estreñidos. Incluso alguno ha dimitido. Es el caso del exministro Corcuera, claro que es uno de aquellos que podía, sin desentonar lo más mínimo, haber pertenecido al PP. Algo similar a lo que se podría decir sobre Abel Caballero, Pepe Bono, Paco Vázquez o Juan Alberto Belloch. Cualquiera de ellos podría estar junto a Rajoy e incluso pasarle por la derecha, La dimisión de Corcuera ha sido una buena noticia para Sánchez, recordemos que el primer ataque que se hizo a la libertad de expresión, anterior a la ley mordaza, fue la famosa ley de la patada en la puerta, que Corcuera, siendo ministro del interior propuso sin rubor y con convencimiento.

De los barones, ¡ojo! El que más y el que menos ha manifestado su apoyo a su nuevo secretario general, pero del dicho al hecho… De facto, tanto Andalucía como Aragón han rechazado ir con listas conjuntas al Congreso de junio, lo que significa que quieren imponer sus propuestas, aunque corran el riesgo de que la cosa salga rana. El hombre triste de Asturias, como el barón extremeño o el de Valencia han reaccionado bien, al menos lo parece, pero ojo con García-Page de Castilla-La Mancha, quién, aunque ha aplazado su decisión, insiste en que dependerá del próximo congreso su situación personal; cómo se nota la herencia de Bono. Por cierto, las maniobras que está haciendo y hará Susana son propias de mala perdedora, pero sin duda se debe a que sabe que su poder ha quedado limitado a Andalucía y no termina de admitir que se ha quebrado definitivamente su salida a la escena nacional. Ahora parece que prefiere “descoser”.

Qué decir de la gestora. Que, afortunadamente, le quedan días. Esa es la mejor noticia. Nunca había visto, en ningún partido político, una dirección que se hubiera escorado tanto hacia uno de los candidatos (candidata) con tanto entusiasmo, empeño, desvergüenza y poco tino.

De los traidores, podríamos hablar de Patxi López que ahora vuelve al No es No, cuando estuvo con Sánchez y al final se abstuvo, facilitando la presidencia a Rajoy. Sin embargo, el hecho de haberse quedado entre los otros dos candidatos, le ha dado la posibilidad de obtener algún puestecillo de importancia, a cambio de su apoyo en el próximo congreso. Caso aparte es el de Antonio Hernando quien, en un filibusterismo único, fue capaz de defender ideas contrarias y se paseó en el Congreso de los diputados, como portavoz, tanto con Sánchez como con la gestora. Un caso que le ha obligado a dimitir, ante el anunciado cese que le había anticipado Sánchez. Otro escollo menos.

En fin, un nuevo PSOE parece ponerse en marcha. Esperemos que las interferencias a la voluntad de la militancia no vuelvan a producirse y que de verdad, como parece defender su nuevo líder, se alinee en la izquierda, algo imposible si hubiera ganado Susana con sus momias, sus barones, la gestora y los traidores. Al menos queda un hálito de esperanza. Ojala que cumplan su objetivo y junto a Unidos Podemos sean capaces de desbancar del poder al partido más dañino y corrupto que se conoce.

Salud y República

21 mayo 2017

En el PSOE ha ganado la militancia

No soy del PSOE, pero estoy contento. No es que espere mucho de Pedro Sánchez, pero desde luego es positivo que Susana Díaz no haya ganado. La han batido por goleada. Y eso se debe a un principio democrático, los militantes han ganado a las momias de otros tiempos y a los barones y a la dirección de hoy, que con descaro y desvergüenza han apoyado a Susana Díaz.

Ver cómo pierden los poderosos es siempre un gusto. Y la poderosa era Susana Díaz. De Pachi mejor no hablar, simplemente recordar que cuando ha tenido puestos institucionales de importancia ha sido con el apoyo del PP.

Hoy Pedro Sánchez –tendrá que demostrarlo— ha representado al ala izquierdista del PSOE. La derrota ha sido para los González, Guerra, Rubalcaba y demás momias decimonónicas. Ha ganado el NO es NO.

¿Dónde están todos esos que han defendido a Susana y para ello han llegado a vejar a Pedro Sánchez? Los mismos que han dado la presidencia del gobierno al partido corrupto.

Hablo del alcalde de Vigo, que no tenía duda de que iba a ganar su lideresa y despreciaba a Sánchez, o del presidente de Aragón, ese individuo que ha insultado a Pedro Sánchez y que le ha infravalorado hasta el infinito. Y qué decir de García Paje que ha llegado a amenazar con irse si no ganaba Susana. Ya verán como no se va, todo pose y chantaje.

Debe joder bastante que en Extremadura, en el País Valenciano o en Castilla La Mancha haya ganado Pedro Sánchez, a pesar de que los secretarios generales del PSOE de esas comunidades, a la vez presidentes de las mismas, hayan abiertamente defendido a Susana Díaz. Por cierto, una mención especial a esa triste gestora que ha actuado como nunca debe hacerlo una dirección, apoyando descaradamente a uno de los candidatos, que además ha perdido. ¿Qué esperan para largarse?

Y el papelón de González ¿qué? Claro que éste ya está chocho y más derechizado que nunca. En fin, parece, todavía no son oficiales los datos definitivos, que Sánchez ha ganado en todas las CC.AA. menos en Euskadi –bastión de López— y Andalucía.

Los prebostes obsoletos, los barones susaneros y la gestora han probado el polvo, y es que no se lo creen, ellos que se piensan que son el PSOE (todo lo demás simple añadidura), han visto cómo los militantes les han aplastado. Por cierto un recuerdo in memoriam a uno de los grandes traidores: Antonio Hernando, que pasará a mejor vida política.

Los militantes han hecho valer su deseo y han castigado a los que hicieron dimitir a Sánchez, demostrando que el precio de saltarse a las bases es la derrota y avisando de que lo que ocurrió en Octubre pasado no puede volver a pasar.

Son necesarios cambios en el PSOE, que no pueden esperar. Y que se vayan preparando los barones sabihondos que tanto han atacado a Sánchez y que han perdido en sus comunidades.

Esperemos que Sánchez, sin dar tumbos, incline a su partido hacia la izquierda y se alíe con Unidos Podemos para echar a Rajoy y su partido corrupto del gobierno del país.


Salud y República

16 mayo 2017

¿Quién perdió el debate del PSOE?

Nada nuevo bajo el sol. No hubo sorpresas en el debate. Los dos grandes se atacaron y demostraron la división del partido, y el del centro se apuntó a mantenerse en su sitio, con ciertos apoyos a la presi andaluza. Hay todo tipo de opiniones sobre quién ha sido el vencedor. Inútil, difícil que este debate haya decidido nada. Las espadas siguen en alto.

Sin embargo, sí que hay algo sobre lo que casi nadie habla y que es necesario sacar a relucir. ¿Quién ha perdido? Ahí sí que hay un perdedor claro: la dirección del PSOE. Esa dirección provisional que ha actuado con totalitarismo desde el primer momento y que se ha inclinado totalmente al lado de Susana Díaz, esa gestora que en ningún caso ha tratado de unificar, como era su obligación, sino de tratar de servir a su reinona. Esa dirección es quien ha perdido el debate y quien ha puesto en dificultad a su partido.

Ha sido la dirección actual la que se cargó a Pedro Sánchez –recordemos que fue elegido por los militantes--, la misma que ha dado la presidencia del gobierno a Rajoy con su abstención, a pesar de que en la campaña electoral el ‘No es No’ era el paradigma, la misma que ha jugado sucio, una gestora que no está siendo neutral, que ha ayudado, junto a los barones y antiguos dirigentes, a colocar en el trono a su amada lideresa. La que ha creado las condiciones de una confrontación irreversible.

Una dirección dirigida por un líder gris y tristón que no ha hecho sino seguir leyendo el guión que le preparó su presidenta andaluza. Ahí sí que ha quedado claro quién ha perdido, y no sólo el debate, también el rumbo. Porque era quien debería haber trabajado y luchado por coser (ese verbo que tanto le gusta a Susana Díaz) y sin embargo se ha dedicado a postular a su candidata y a actuar con un sectarismo impropio de una dirección de un partido.

De la crisis socialista seguramente hay muchos que tienen culpa, pero quién claramente ha fracasado por no conseguir –ni siquiera lo ha intentado— aunar las distintas voces ha sido esta gestora traidora que ha demostrado cómo no se debe actuar. Lamentablemente ha sido ayudada por grandes barones y por antiguos dirigentes que no han querido que el PSOE cambie de rumbo, y que ha entendido que defender a Susana Díaz era seguir ayudando a ese bipartidismo que tantos réditos ha dado a su partido, por encima de mantener una ideología de izquierdas. La misma que está apoyando la Gran Coalición para que no cambie nada y poder seguir perpetuando sus propios beneficios, como las puertas giratorias, los cargos institucionales o sus influencias internacionales.

Por cierto, es verdad que Sánchez perdió seis puntos en las elecciones generales, pero presumir de que Susana Díaz ha ganado las elecciones en Andalucía –lo que es cierto--, cuando lo ha hecho perdiendo cuatro puntos y dejándose 460.000 votos en el camino, no deja de ser: ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el suyo.

Sin duda, la responsabilidad mayor de una fractura predecible es la de esa gestora que ha antepuesto su espíritu sectario a su obligación: la neutralidad.


Salud y República

25 marzo 2017

Las tres caras del PSOE

Mañana es el gran día. Se acabó el paripé. Se producirá lo que todos sabíamos. La lideresa será oficialmente candidata. Y se presentará acompañada de los grandes popes socialistas. En el acto de presentación Felipe se sentará a la derecha de Susana y Guerra a la izquierda. Ha vuelto el siglo XX.

Tres eran tres los candidatos del PSOE, pero permítanme que les diga que en realidad son dos. Patxi López, el pequeño gran lendahakari, el mismo que gobernó Euskadi a pachas con el Partido Popular, justo ese que presidió la mesa del Congreso gracias al Partido Popular, quien se apeó del tranvía de Pedro Sánchez en cuanto vio que no iba de ganador, el que votó –a pesar de lo que había dicho— para que Rajoy fuera presidente, ese mismo, no es un verdadero candidato. Juega, como siempre ha hecho, a favor de corriente, junto a los que cree que ganarán. Es, simplemente un caballo de Troya que Susana y Felipe han puesto a cabalgar a sabiendas de que no llegará a la meta y que se entregará en manos de la lideresa andaluza por un plato de lentejas, o sea, por un carguillo. Esa es su misión: quitar votos a Sánchez y entregarlos en bandeja de plata a Salomé. En realidad son dos los candidatos.

Y, miren ustedes, no puedo ser neutral. Siendo verdad que Sánchez no es un izquierdista como aparenta, y que habiendo tenido la posibilidad de gobernar desde la izquierda prefirió a Ciudadanos –lo que dice mucho de su ideología--, no cabe duda de que por el bien de la izquierda, Susana Díaz es un peligro mucho mayor. Su ambición de poder desmedida y su odio a Izquierda Unida y a Podemos, así como su transigencia con Ciudadanos y el PP habla claro al respecto. Ella tiene la máxima responsabilidad, desde la sombra, de que hoy Rajoy sea presidente del gobierno. Y está tan contenta. Todo menos apoyar a Unidos Podemos.

Susana Díaz es la candidata de la vieja guardia: González, Guerra, Corcuera. Esta lideresa es también la preferida por los poderosos del partido, casi todos los barones están con ella. Por el contrario, Sánchez es el personaje odiado por la gestora, ese engendro --liderado por el hombre más triste de la política española: Javier Fernández--, que se cargó lo que habían votado las bases. Es un político al que apoyan muchos socialistas de base y pocos de la élite. Un hombre que mantuvo el no a Rajoy, a pesar de que le costó su cargo.

En definitiva, es la lucha de David contra Goliat, Sánchez contra Díaz, mientras que López sigue jugando a quitarle la onda a David. Todo el aparato del PSOE está luchando contra Sánchez. Tanto que le están poniendo pegas en todo, le marcan muy de cerca, de hecho le han prohibido que se financie con un crowdfunding y han colocado al frente del proceso de las primarias a Mario Jiménez, el portavoz de la gestora que es a la vez el portavoz del gobierno andaluz. ¡Olé con la neutralidad! ¡Viva la democracia! Ahora resulta que el número dos de Andalucía –casualmente gobernada por Díaz— va a ser quien dirija el proceso donde su ‘ama’ es una candidata. O sea juez y parte. ¡Qué bonito!

A pesar de los cambios y errores que cometió Pedro Sánchez debería ganar por el bien de la izquierda. De ganar Susana Díaz estaremos condenados a perpetuar la Gran Coalición. Ya ha manifestado su aversión a la izquierda verdadera y ha defendido su apoyo a Rajoy para gobernar y para pactar en el Congreso. Todo por la estabilidad y el bipartidismo.

Mañana la ‘gran esperanza blanca’, después de amagar durante meses, se proclamará candidata del PSOE y los barones y la vieja guardia lucharán junto a ella para que en este país se perpetúen las políticas liberales que nos han llevado hasta donde estamos. Esperemos que, por una vez, las bases socialistas puedan darle la vuelta a la tortilla, a pesar de que Susana tiene todo el poder de su parte. Este país necesita un PSOE de izquierdas y de una cosa estoy seguro: Susana Díaz no está por esa labor.

Salud y República

30 enero 2017

Pedro Sánchez vuelve al redil

No se ha rendido. Muchos esperaban que lo hiciera, pero ha aguantado. Quizás se ha montado en el coche un poco tarde. De haberlo hecho antes, es posible que López y los otros traidores no hubieran salido a la palestra.

Ahí está, ensalzando la bandera de la izquierda. Lástima, que prefiriese el pacto con Ciudadanos antes que con Izquierda Unida y Podemos. Pero sigue defendiendo todavía el no a Rajoy, mientras que Patxi y Susana le siguen concediendo oxígeno.

La cosa quedará clara, los traidores, con Patxi López a la cabeza, caerán descabalgados, en medio de una Susana prepotente, apoyada por los grandes divos socialistas, y un Sánchez que mantiene, al menos lo parece, a su lado, a gran parte de la militancia.

La izquierda necesita un partido socialista de izquierdas, un partido que represente la dignidad y no apoye a la derecha. Un partido que piense en aplicar políticas de izquierdas que saquen del abismo a muchos ciudadanos que padecen decisiones de Rajoy y Cía. Hoy, todavía está por ver si Sánchez lo representa, pero está visto que Susana y sus barones lo que quieren es ampliar el 'statu quo' y si es posible volver a su bipartidismo, que tantos resultados positivos les ha generado.

Si Pablo Iglesias se mostró altanero y prepotente cuando se ofreció como vicepresidente hace un año, la respuesta de Sánchez no debería haber sido pactar con Ciudadanos –cada vez más a la derecha y ayudando al PP sin contemplaciones— sino que debería haberse puesto en su sitio y atemperar la arrogancia de Pablo Iglesias para así, llegar a un acuerdo. Todo menos renunciar a un gobierno posible de izquierdas.

Francamente, no estoy muy seguro de que Sánchez, en el caso de salir vencedor en el PSOE, propugne políticas de izquierdas y se alinee con Unidos Podemos. Pero sí que lo estoy de que Susana, o López –ese que fue lendakari y después presidente del Congreso, gracias al PP— no lo harán. Seguirían, en su afán de ganar electores con su política de ‘soplar y sorber’, del sí pero no, de no atajar los problemas de fondo y de plegarse a la derecha con el fin de alcanzar el poder que tanto desean.

Una nueva etapa se abre en el PSOE. Su militancia tendrá que elegir, y es ahí donde Sánchez tiene posibilidades. El apoyo que recibirá Susana será muy importante. No sólo estarán a su lado los barones y algunos traidores como Hernando –que ha caído del caballo como Saulo--, también contará con el apoyo de la mayoría de los medios de comunicación que prefieren que nada cambie –donde Cebrián jugará una baza importante a su favor—, sin olvidarnos de los viejos líderes –encabezados por González-- que ven que se puede ir por la taza del váter aquello por lo que ellos lucharon, el bipartidismo y las ventajas que ello les proporcionó –beneficios que todavía hoy siguen existiendo y que tanto daño han hecho, como las puertas giratorias, entre otros--. Mientras, Sánchez que ya ganó unas primarias, tendrá que ofrecer una alternativa a la izquierda, rompedora con la línea de esa gestora que le ha tratado de fulminar y de direcciones anteriores, capaces de apoyar a Rajoy, a cambio de un plato de lentejas.

Se presenta un año de pronóstico reservado, pero que cada vez necesita más unas políticas de izquierda capaces de revertir el daño que hemos sufrido durante estos años. No sé si Sánchez estará dispuesto si gana las primarias, pero sé que los otros seguro que no lo están.

Salud y República



P.D.: Ciudadanos romperá el pacto con el PSOE en Andalucía si Susana Díaz se va a Madrid. Más claro: agua

18 enero 2017

Patxi López, el hombre que trepaba demasiado

Y es que le da igual, ocho que ochenta, el caso es conseguir poder o ayudar a colocarse si lo consiguen otros (Susana Díaz). Está jugando como siempre lo ha hecho, a trepar.

Ya consiguió ser lendakari y presidente de un Congreso a costa del Partido Popular, lo que no le ha importado un pimiento. Pero va más lejos, tampoco le ha importado traicionar a Pedro Sánchez y debilitar su posibilidad de presentarse. Recordemos que Patxi se alineó con Sánchez hasta que tuvo que votar para que Rajoy fuera presidente, ahí se abstuvo y no mantuvo su ‘no es no’, que era su lema. Tres actuaciones a favor del PP. Suma y sigue.

Y ahora resulta que juega a presentarse candidato para el próximo congreso del PSOE, lo que debilita la posible candidatura de Pedro Sánchez, dividiéndola, y facilita que Susana Díaz se pueda hacer con los mandos del partido. Recordemos que Susana Díaz y Felipe González fueron los que provocaron la caída de Sánchez, forzando una gestora que dominan los barones. Así es que, la cosa está clara. López ha jugado por cuarta vez a favor del PP, puesto que Susana Díaz es la candidata preferida por los peperos, la que les ha permitido gobernar esta legislatura.

No descansa, el caso es trepar. Él sabe que no puede ganar, pero ya verán, al tiempo, como saca partido de esta traición. Una de dos, o abandona antes de llegar a competir con Susana, o se queda para perder de forma aplastante. Eso sí, en ambos casos la lideresa andaluza le premiará por sus méritos y el PP se lo agradecerá.

Y es que este PSOE, tiene tres tendencias, los que siguen al ‘iluminao’, Pedro Sánchez –político que vio la luz cuando ya era demasiado tarde--, ‘los traidores’, aquellos que dijeron no y estaban con Sánchez, luego se abstuvieron y ahora se pasan a apoyar a Patxi López, y ‘los entregaos’, que son los barones y su gestora, capaces de votar al PP y a Mariano, con tal de mantener el bipartidismo que tanto poder les ha dado durante las últimas décadas.

Entre iluminaos, traidores y entregaos anda el juego del PSOE. Y como siempre con Patxi López de caballo de Troya, jugando a trepar con aparente inocencia, y traicionando a los que antes defendía, para terminar, como siempre, contentando al PP. Lo que se dice un verdadero comodín pepero.

Salud y República

17 octubre 2016

El PSOE regalará once votos para hacer presidente a Rajoy

Judas se vendió más caro (30 monedas). La traición del PSOE es un regalo, ¿o no? Estamos en rebajas. Y además nos siguen engañando. Está todo hablado y muy definido. La mayoría del PSOE (mi absoluto respeto por el PSC y por algunos más que votarán en contra) quiere aupar a Rajoy, no hay dudas.

Esta operación montada, desde dentro por Susana Díaz y, su muñidor principal, Fernández Vara, y desde fuera por Felipe González, algunos de sus colaboradores de hace veinte años y varios medios de comunicación importante, tiene como objetivo poder seguir manteniendo el bipartidismo en el poder, demostrando que cuando se necesitan los dos partidos, se apoyan para tratar de mantener el status quo.

De Felipe González ya he hablado bastante. De Susana y su ambición de poder también, hoy quiero referirme sobre todo al presidente extremeño, ese que parece que jamás ha roto un plato y que dice actuar en conciencia. Empezó en la política como cachorro pepero, en las NN.GG. de Extremadura y luego paso al PSOE, donde su caudillo Rodríguez Ibarra, le colocó en el primer nivel.

Pero lo que hay que recordar sin duda es cómo actuó cuando Izquierda Unida se abstuvo en junio de 2011 y su acción hizo que Monago del PP se hiciera con la presidencia de Extremadura. Fernández Vara les llamó de todo y orquestó una campaña mediática para desacreditar a Izquierda Unida, a pesar de que la dirección de ésta formación no aprobó esta medida y apartó de sus filas a los diputados extremeños discordantes.

Lo que entonces era una traición –yo también creo que fue así--, hoy lo puede repetir su partido sin ningún ambage. O sea que varios diputados de IU Extremadura al abstenerse consintieron que Monago del PP fuera presidente y eso fue un crimen. Sin embargo, que Fernández Vara y sus compañeros socialistas se abstengan y den el gobierno a Mariano Rajoy es una cuestión de Estado. Distintas varas de medir lo mismo. Lo que va a ocurrir la semana que viene es tan indigno y desvergonzado como lo que hicieron en Extremadura varios diputados de izquierda.

Por otra parte hablan de que no se podía encontrar otro gobierno alternativo, pues pedir a los nacionalistas la abstención significaría quedar en manos de los separatistas. Y yo, ingenuamente me pregunto, ¿en manos de quién quedamos si apoyan a Rajoy? ¿Qué hay detrás de este acuerdo que no conocemos?

¿Qué será lo siguiente? Fácil. El PP, que no tiene nada de tonto, se ha dado cuenta de las debilidades del PSOE y le pedirá ayuda para gobernar. Por ejemplo para aprobar los presupuestos, y si los socialistas se niegan les amenazarán con que al no poder gobernar, pueden convocar nuevas elecciones. ¿Se pueden imaginar lo que hará el PSOE, antes de volver a perder diputados? Y así, sucesivamente. El PSOE quedará convertido en un rehén de Rajoy y sus secuaces.

Otra cuestión es la forma en que piensan llevar a cabo la tropelía de la abstención. Una chapuza más de esta desgraciada tragicomedia. Como no van a querer que haya una votación donde se manifieste la división que todos sabemos, entre los Noes y las Abstenciones, actuarán de la siguiente forma:
·         Descartarán a los que siguen pensando votar NO. Los diputados del PSC y los demás (en total unos 35)
·         A continuación, entre los que desean la abstención, pedirán voluntarios o elegirán por sorteo los once traidores a la causa.
Una más de este culebrón que ni los más adelantados hubieran imaginado hace un mes.

A todo esto el juicio de la Gürtel sigue destapando la basura del PP, sin que al PSOE recapacite, no va con ellos. La decisión está tomada. Rajoy les necesita y ellos siempre estarán del lado del bipartidismo, ¡faltaría más!

Salud y República

07 octubre 2016

El PSOE se hace el harakiri y le pone la alfombra roja al PP

Nunca nada se pudo hacer peor. Tenían prisa por apoyar al PP y no querían que un principiante como Sánchez les fastidiara la jugada. Ya habían anunciado que había que dejar que gobernara el PP.

Y lo han hecho de la forma más dañina y desfavorable para su partido. Se lo han cargado y dividido, cuando podían haber esperado a un Congreso, donde votaran los militantes. Pero eso era peligroso. Susana y sus muchachos no podían permitir que Sánchez mantuviera el poder y, para evitarlo, no han dudado en cargarse el partido.

La responsabilidad de la situación actual es de quien decidió, a tres días de una reunión definitiva, dimitir para que no votaran los militantes, dimitir para que Rajoy tuviera la alfombra roja puesta en su investidura. No hay otras razones. No se puede entender nada más. Si la cuestión hubiera sido que Sánchez es un perdedor de elecciones, por qué esperar ni un día después de las últimas elecciones. Nadie pidió su cabeza hasta que Sánchez se empeñó en mantener lo que había ordenado el Comité Federal: el NO a Rajoy.

Nada hubiera ocurrido, ninguno del sector susanista hubiera llamado perdedor a Sánchez si éste hubiera cedido a las presiones y hubiera decidido abstenerse para que gobernase Rajoy, Susana ya había decidido que Sánchez no podía interponerse en sus planes. Su ambición apoyada por varios barones y personajes socialistas del pasado –que Sánchez estuviera en la oposición, para entrar ella a dirigir el partido--, estaba por encima de cualquier cosa. Los mindundis como Sánchez, que no se someten al poder oficioso de los rebeldes, debían ser castigados.

Bien, todo por la patria, que todavía dicen algunos de ellos. Y la situación ya se sabe cuál es, después de la rebelión de los diecisiete. No hay nada que hacer sino servir al amo Rajoy. Todo menos intentar un gobierno progresista. El PP y Ciudadanos están descojonándose con la operación, mientras el PSOE se desmorona.

Han perdido hasta la posibilidad de pedir contraprestaciones a esa abstención. Hoy, con el partido hundido, es el PP quien pide a cambio algo más. No se va a conformar (como han dicho algunos de sus miembros, aunque Rajoy lo haya negado) con tener sólo la presidencia. Ya están hablando de no mover un dedo de la gestión de la última legislatura y además pretenden que el PSOE apoye sus presupuestos. Y el PSOE sabe que de no hacerlo y haber elecciones generales en diciembre, el resultado les puede dejar totalmente fuera de juego.

Susana y sus muchachos han conseguido lo que parecía imposible: El gobierno del PP a costa de destrozar su propio partido. Ya no sólo no podrán pedir nada a cambio de su apoyo a la investidura, como derogar alguna de las leyes que tanto daño han hecho a los ciudadanos (ley Wert, ley Mordaza, Reforma laboral), sino que además tendrán que decir “si-bwuana” a lo que les pida el PP para evitar que les conduzca a unas terceras elecciones en las que podrían despeñarse del todo.

Imagínense unas elecciones en diciembre con Susana al frente y con un resultado desastroso, eso no lo va a permitir el cerebro de esta operación. Ella quiere el poder en el PSOE a cualquier precio y que gobierne el PP, y mientras tanto tratará de reanimar al PSOE para ser ella la próxima candidata en unas futuras elecciones.

Nunca una operación desde dentro de un partido ha sido tan dañina. En vez de haber actuado de forma democrática han preferido una asonada que ha coronado a Rajoy, a cambio de dejar a Sánchez fuera de juego. Lo que se dice una traición en toda regla.

Sin duda, ha sido una voladura calculada del partido, y una pérdida irreparable para la izquierda de este país, que ve con estupor cómo el PP se afianzará, con más fuerza en el poder. Eso sí, es posible que Susana pueda hacerse con las riendas de un partido destrozado, diezmado y residual.

Salud y República

29 septiembre 2016

Golpe oligárquico contra un posible gobierno progresista

No voy a defender a Sánchez, un líder que no ha hecho sino saltar de pérdida en pérdida en las últimas elecciones y ha sido incapaz de encontrar la solución que tenía en sus manos. Sin embargo, la actuación golpista patrocinada por la baronía y la élite oligárquica del PSOE es escandalosa y antidemocrática.

Y no por mucho que se empeñen algunos medios de comunicación, lo que ha ocurrido  en el partido socialista tiene que ver con el mismo partido, sino con la gobernabilidad de este país. Los que han dimitido buscando cambiar el rumbo del PSOE no lo han hecho por el bien de su partido. ¡Mentira! La razón es clara: no pueden soportar que el PSOE pacte con Unidos Podemos y prefieren sin ambages que su partido se abstenga para que pueda seguir gobernando Rajoy. Las otras razones son excusas.

Y sí, son excusas porque si la razón, que les ha llevado a cometer esta tropelía, fuera cambiar a Sánchez por haber perdido las elecciones, podrían haberlo hecho un poco antes, aparte de que ellos no quedan al margen de esa responsabilidad, puesto que con sus críticas abiertas y sus zancadillas a la dirección socialista han contribuido a las derrotas.

¿Por qué no le pidieron que dimitiera cuando fracasó en las últimas generales, en Junio? La razón es sencilla, entonces tenían la esperanza de que su partido se abstendría y de que el PP seguiría gobernando, lo que era su deseo. El hecho de que Sánchez haya persistido en el NO a Rajoy y la posibilidad de abrir otras posibilidades de gobierno es lo que les ha hecho rebelarse. Todo lo demás: accesorio. Y recordemos que Pedro Sánchez no ha hecho sino seguir literalmente el cumplimiento de lo que la ejecutiva federal le había encomendado: NO a Rajoy.

No quiero olvidar que Sánchez fue el primer candidato que el PSOE eligió en primarias, al que hoy, unos cuantos golpistas famosillos, quieren cargarse. Es difícil, por no decir imposible, comprender por qué no han dejado que fuera un congreso --donde votan todos los militantes socialistas— que ya había previsto el propio Sánchez, quien decidiera su futuro y el del partido, si no fuera porque los rebeldes temen perderlo. Parece lógico que sea la militancia, la que le eligió quien, si lo cree oportuno, se lo cargue, y no una panda de seudo-socialistas, acaudillados por Susana y Felipe, incapaces de entender lo que es la democracia directa.

Si Sánchez hubiera accedido a que se abstuvieran los socialistas, ¿alguien cree que hubiera surgido este levantamiento? Luego que da claro cuál ha sido el motivo.

Desgraciadamente, es posible que este ataque antidemocrático se lleve por delante las posibilidades que había de un posible gobierno de progreso. Es muy probable, hoy más que nunca, que estos seudo-socialistas consigan sus fines: que gobierne Rajoy. Eso es lo que quieren, y quién sabe por qué motivos ocultos.

Salud y República

28 septiembre 2016

Y Susana cogió su fusil, loca por la música

Ya ha llegado. Esperaba el momento de saltar a la palestra y aquí está. No sé si “♫ tenía un ratón ♫” o si “♫ no llora más por mi ♫”, lo que sí sé es que, en contra de lo que siempre había anunciado, ha llamado a sus huestes para que la apoyen y opte por ser la próxima secretaria general del PSOE. Lo tenía todo preparado, esperando. Y ahora se hace de nuevas.

Susana Díaz tiene una cara tremenda. Va de salvadora y encabeza la versión aristocrática del PSOE, la de permitir que Rajoy y su PP gobiernen. Ya se le ha caído, del todo, la careta. Se cargó a Izquierda Unida del gobierno, cuando tenía que cumplir aspectos sociales del acuerdo, luego se alió con Ciudadanos y tan campantes. ¿Qué se puede esperar?

Ambiciosa y decidida siempre dijo que ella sólo aspiraba a ser la presidenta de su Comunidad. Mentía miserablemente y todo el mundo lo sabía, ella quería ser la emperatriz del PSOE y dirigir el partido desde Ferraz.

Ha buscado apoyos y los ha encontrado. Su primer lugarteniente fiel ha sido Guillermo Fernández Vara, que desde el primer momento ha manifestado su deseo de facilitar a Rajoy el gobierno, claro que de casta le viene al galgo, por algo el presidente de Extremadura empezó su andadura en las NN.GG. del Partido Popular extremeño. Junto a él, otros barones han empujado a Susana para hacerse con las riendas del partido: García-Page o Javier Lambán, casualmente socialistas que tuvieron el apoyo de Podemos para ser presidentes en sus CC.AA, y hoy echan víboras por la boca cuando se les menciona un posible pacto con Unidos Podemos.

Después la han seguido insignes socialistas, eso sí, la mayoría de otra época. Felipe González, Alfonso Guerra, Rubalcaba, etc. Muchos de ellos pertenecientes a la apolillada rama de lo que yo llamo los PPSocialistas. Ahí están los Bono, Belloch, Corcuera, Paco Vázquez, caracterizados tanto por su amor al PP, como por su odio a Izquierda Unida antes y a Podemos ahora.

La presidenta andaluza ya ha convocado a su ejecutiva mañana para que la avalen y presenten batalla en Ferraz. Ella –otra más— está dispuesta a “salvar” a España, haciéndose la dueña de su partido y defenestrando a Sánchez, al que tiene una tirria de tamaño colosal.

Va de pura por la vida y olvida que precisamente en su feudo, Andalucía, se ha producido uno de los mayores casos de corrupción de un partido político, el suyo, que ahora está siendo juzgado. Tiene demasiadas ganas de poder, desde que Sánchez es el secretario general de su partido, y quiere hacerse con él a cualquier precio, olvidando que no hace mucho dijo que ella había sido elegida por andaluces y que no abandonaría Andalucía para irse a Madrid. Otra mentira más de esta socialista que ha hecho de Pedro Sánchez su blanco preferido, y apuesta porque gobierne Rajoy. ¡Vivan los PPSocialistas!

No quiero defender a Sánchez, que va de derrota en derrota, pero es triste ver que el PSOE puede irse hacia la derecha con tal de no consentir un pacto de izquierdas y de allanarle el camino a “ese gran hombre llamado Rajoy”.

Salud y República

31 mayo 2016

¿Qué PSOE nos espera el 27 de junio?



Es una incógnita. Parece muy probable que el PSOE, por primera vez, baje a ser la tercera fuerza política del país (casi seguro en votos y probable en escaños), así al menos lo indican varios sondeos, y que este hecho puede desencadenar una tormenta en Ferraz, que puede derribar al líder y a la dirección actual.



Si esto ocurriera, la pregunta es clara ¿qué PSOE nos espera? ¿será el PSOE de Susana Díaz y Felipe González, favorable a la gran coalición o el de Ximo Puig, Iceta y los que pueden estar por favorecer un gobierno con Unidos Podemos?

Esta es la gran cuestión. Desde luego, después de ver la precampaña que está vigente, el PSOE no hace otra cosa que arrimarse a Ciudadanos --a los que no critica y sí valora-- y espolear contra Unidos Podemos.

Está claro que tiene miedo porque sabe que va a ser desplazado y ahora se da cuenta del error, y mientras que Pedro Sánchez pudo ser presidente del gobierno con la alternativa de 161 escaños y no aceptó, hoy se ve desplazado y en tercer lugar, lo que no le daría de ninguna manera la presidencia. La pregunta es: ¿Estaría dispuesto el PSOE a aliarse con Unidos Podemos, con menos votos y menos escaños? Unidos Podemos ya ha manifestado que tiene intención de contar con el PSOE, mientras que este partido no ha dicho ni mu, lo que es preocupante.

Da la impresión de que Pedro Sánchez va a durar poco, si se confirman las encuestas, y entonces será la reina andaluza, Susana Díaz, la que tome las riendas del partido y decida junto a los otros barones cuál será la posición de los socialistas.

Es difícil saber qué ocurrirá, porque sí sólo dependiera de Susana Díaz, estoy seguro de que habría gran coalición. Sin embargo, este apoyo del PSOE a la derecha le podría destruir, puesto que difícilmente sería entendido por la mayoría de sus militantes y votantes.

La incógnita está en el tejado. O el PSOE decide ayudar a Rajoy y los suyos, lo que seguramente prefiere gran parte de su cúpula pero desaprueba su militancia o se une a Unidos Podemos para compartir gobierno, como segundo partido de la alianza.

La respuesta el 27-J. Todo lo demás especulaciones, aunque ninguna buena para el Partido Socialista que perdió su gran oportunidad al no acceder a formar un gobierno con Podemos e Izquierda Unida. Hoy Pedro Sánchez, por mucho que diga él y los suyos, no será sino un tercero en discordia. Ha sido el gran perdedor de esta corta legislatura. Su caída del alambre parece inmediata. Y lo malo es que no hay red debajo.

Salud y República.

18 mayo 2016

¿Es de verdad el referéndum catalán la línea roja del PSOE?

Eso es lo que dicen la gran mayoría de los popes socialistas. Pero dicho lo cual, mantengo que su actitud y sus actuaciones son de una incoherencia total, puesto que de ser así, sin duda, deberían actuar de otra manera.

Y a las pruebas me remito. Porque, al final, el tema de la consulta catalana: o es una incoherencia o es una excusa para no aliarse con su izquierda. Su futuro está en juego y el 27 de junio será el día de la verdad.

Comentan, al unísono, que Rajoy sigue de presidente, aunque sea en funciones, porque Podemos no se ha abstenido o votado a favor del acuerdo PSOE-Ciudadanos. Sin embargo, no quieren entender que tenía fácilmente un gobierno con los 161, de la coalición de izquierdas y hubiera bastado que abandonaran su pacto con la derecha (Ciudadanos).

Y, ahora ante unas nuevas elecciones, vuelven a la carga. Insisten, una y otra vez, voces socialistas de forma unánime que la clave de que no pueden pactar con Unidos Podemos es que se mantiene el referéndum catalán. Éste parece ser el quid de la cuestión para evitar acuerdos por la izquierda.

Sin embargo, resulta difícil de explicar:

  • Que hace cuatro años, Iceta y su PSC estuvieran de acuerdo con la consulta.
  • Que en comunidades como Valencia –también lo querían en Aragón y Baleares--, los socialistas han querido ir con listas conjuntas con Unidos Podemos al Senado.
  • Que su antinacionalismo catalán no les impidió prestar senadores socialistas a Democracia i Llibertad y a Esquerra Republicana para formar grupos parlamentarios.
  • Que están gobernando en importantes comunidades autónomas y ayuntamientos junto a Podemos u otros grupos de las confluencias.
  • Que han llegado a un acuerdo para entrar en el gobierno de Ada Colau en Barcelona.
  • Que están negociando un acuerdo con el gobierno de Carmena en Madrid.
  • Que una integrante de los doce sabios elegidos (Victoria Camps) para asesorar a Sánchez, está de acuerdo con realizar el referéndum en Cataluña.
Entonces qué es lo que ocurre. Si es tan grave el hecho de estar de acuerdo con el referéndum territorial:
  • ¿Por qué hace cuatro años era bueno para los socialistas catalanes y hoy es imposible? ¿Qué ha cambiado?
  • ¿Por qué se unen o se han unido para gobernar con grupos que lo tienen en su programa, y no han rechazado estos pactos?
  • ¿Por qué siguen negociando, por ejemplo en Barcelona o Madrid, para entrar en un gobierno que tiene en su programa la consulta?
  • ¿Cómo eligen para asesorar al partido a una persona –Victoria Camps— que cree en la necesidad de realizar dicho referéndum?
  • ¿Acaso está bien ceder senadores a grupos independentistas y no acercar posturas con quien está de acuerdo en realizar la consulta pero no es independentista? 

En fin, como se puede ver, incoherencia absoluta. Y es que entiendo que lo de la línea roja de la consulta catalana es una excusa, si no, hubieran evitado pactar con los mismos que están de acuerdo con ella, en cualquier momento y en cualquier lugar. Y si es tan grave, ¿por qué no rompen los acuerdos con quienes pretenden un referéndum autonómico? Y es que hay unos cuantos mandamases del PSOE, comandados por Susana Díaz que están empujando a Pedro Sánchez a las tinieblas.

El futuro del PSOE es difícil. Y lo es, por esa incoherencia ideológica que le lleva a ponerse en manos de la derecha antes que mirar a su izquierda. Lo es, porque prefieren seguir aplicando políticas económicas, sociales y laborales que empobrecen y destrozan a este país antes que aceptar que los ciudadanos de un territorio pueden ser consultados para decidir su futuro. Dentro de poco se conocerá de verdad su posición. El 27 de junio no podrán buscar más excusas y tendrán que decidirse: o con Unidos Podemos, o con C’s y el PP. Esa es la cuestión. Y sabremos quién está al frente del PSOE, yo no me atrevo a apostar. ¡Triste pero real!

Salud y República 

28 enero 2015

Susana Díaz: “Andalucía es mía”

La presidenta andaluza poseída por un poder “sobrenatural” ha pensado que Andalucía es sólo suya. Y así, ha decidido romper el pacto con IU, cesar a los consejeros de esta formación y celebrar elecciones el 22 de marzo.

Su excusa es que el pacto de gobierno no funciona. Algo absolutamente indemostrable, puesto que todas las votaciones en el parlamento andaluz han sido votadas positivamente por Izquierda Unida. De hecho el presupuesto para 2015 ha sido aprobado con los votos de ambos partidos.

Susana Díaz --que en un afán ególatra y megalómano pretende ser la salvación de Andalucía— dice tener razones claras para adelantar las elecciones, pero poco tienen que ver con Izquierda Unida. Ella habla de que hay problemas con el pacto con IU, y es verdad que esta formación pretendía hacer un referéndum en junio, puesto que no se cumplían los contenidos del acuerdo en su mayoría.

Las siguientes razones parecen ser las que le han llevado a tomar la decisión:

  • Evitar cumplir el pacto, sólo se han cumplido 2 de los 48 acuerdos previstos, entre ellos algunos fundamentales:

Elecciones Andalucía

  • Aprovechar que Podemos todavía no esté totalmente organizado en la comunidad
  • Evitar tener que realizar la comisión de investigación sobre la corrupción de los cursos de formación que se aprobó el mes pasado.

Pero hay una prueba más que es contundente. Apenas decidido el adelanto electoral ha firmado, con el PP, dividirse los componentes de la Cámara de Cuentas, que es quien debe controlar las cuentas y denuncia posibles casos de corrupción, y que le ha permitido mantener el aforamiento a tres compañeros de su grupo que seguramente serán imputadas en breve, puesto que el parlamento se disolverá y los diputados autonómicos, salvo que pertenezcan a alguna institución, como es el de estos tres políticos, quedan sujetos a los tribunales ordinarios.

En fin, una operación ventajista con la que pretende ser la presidenta elegida por los andaluces –hasta ahora es sólo la heredera—, pero cuyo tiro le puede salir por la culata.

Porque, aún suponiendo que ganara:

¿Qué pasará después de las elecciones? con Podemos ha dicho por activa y por pasiva que no pactará. Con el PP supongo que no lo hará. Y a Izquierda Unida la ha rechazado. ¿Esperará sacar mayoría absoluta? Pobre ingenua, todavía no se ha enterado de que las mayorías absolutas han pasado a la historia. Ya veremos con quién pacta. Y es que se cree la reina del mambo y piensa que Andalucía es ella, ella sola.

Salud y República