06 julio 2010

No permitamos que descarrile la huelga del Metro

metro A favor de los trabajadores y contra el pensamiento único de muchos políticos, medios de comunicación y de la CAM, muchos blogueros hemos reaccionado publicando esta entrada colectiva:

Aunque parezca mentira, hay gente que piensa que en el Metro hay camareros ofreciendo canapés a los usuarios, y que éstos se desplazan pisando una cómoda y mullida alfombra roja. Estas personas son los políticos que sólo bajan al metro a inaugurar las estaciones y a comerse los canapés que contratan con el dinero que luego quieren escamotear a quienes cada día hacen que el Metro funcione. También piensan tal cosa los magnates del periodismo patrio, que habitualmente viajan en taxi, y no saben que cuando ellos salen del suburbano, los torniquetes empiezan a funcionar, se cobra por entrar, y los camareros que un rato antes ofrecían canapés se transforman en viajeros agobiados por llegar a sus puestos de trabajo o a sus obligaciones cotidianas…

Los trabajadores y las trabajadoras del metro, en lucha por defender sus salarios, pero en lucha también, y quizás sobre todo por defender principios básicos de la democracia como la negociación colectiva, el derecho a la huelga y el propio principio de legalidad y seguridad jurídica, están siendo objeto estos días de una campaña tan poderosa como miserable en su contra, capitaneada por la Comunidad de Madrid que es patrón, juez y parte en esta batalla, y que cuenta con el apoyo del PP y del Gobierno de la Nación.

A este frente político-institucional se suma el conjunto de periódicos, radios y televisiones, tanto públicas como privadas, que ejecutan con gusto –como es habitual- una campaña de linchamiento social que tiene un claro tufo antisindical, e incluso antiobrero.

Pero los trabajadores y las trabajadoras del metro no están solos. Quienes nunca montan en metro tratan de ganarles el pulso, pero los usuarios y las usuarias del metro sabemos que aquello por lo que están luchando nuestros compañeros y compañeras es lo mismo por lo que quizás mañana tengamos que luchar nosotros y nosotras.

Quienes habitualmente viajamos en metro estamos con ellos, y queremos hacer uso de nuestros medios para hacérselo saber a nuestros compañeros y compañeras del metro, y para tratar de que el resto de usuarios de este medio de transporte comprenda que los responsables de las perjuicios que la huelga pueda causar no son los trabajadores, sino sino sus patronos, los políticos que atacan sus condiciones de trabajo y sus herramientas para defenderlas.

Quieren que la huelga descarrile en la hostilidad de los usuarios. No lo permitamos.

A continuación una selección de lo que la blogosfera ha publicado en apoyo a la huelga del Metro:

Salud y República

9 comentarios:

Dean dijo...

Extraordinaria iniciativa, la apoyo 100%.
Un saludo.

Neogeminis dijo...

Veo que este tema ha logrado conmover y motivar a muchos bloguers. Creo que el derecho a huelga es un logro inapreciable al que no se debe renunciar.

Un abrazo solidario.

Txema dijo...

Muy bien D. Kabi. Me uno a tu comentario y a ver si se me ocurre algo para escribir.

un abrazo.

Ciberculturalia dijo...

Me uno también a tu entrada y la pongo en la cabecera de mi blog. Si puedo también escribiré algo.

Ayer estuvo la blogosfera totalmente escacharrada porque no funcionaban los comentarios. Espero que hoy la cosa marche bien.

Un beso

Yassin dijo...

Todo esfuerzo en apoyo a los trabajadores frente al abuso es bienvenida.

Un abrazo

Genín dijo...

Eso, que esos mandamases de pacotilla dejen de joder a los trabajadores usando diversos pretestos y disfraces!
Salud

mariajesusparadela dijo...

Ya que los medios de comunicación desinforman, que informe la red.

lecorbusier dijo...

gracias por incluir mi post, por cierto nos podiamos enlazar.

un saludo

olimpus dijo...

yo también quiero luchar por los derechos de los trabajadores de metro, estoy dispuesto a seguir pagando el 10% de mi sueldo en el abono transportes para que esta gente siga ganando más del doble de lo que yo gano trabajando yo el doble.

saludos