31 julio 2016

Rivera, un trepa de nuevo cuño y de vieja cama

Todo por España. Es el hombre del futuro, Él se sacrifica y hará todo por su país. Ha venido a la política, a salvar a su Ejpaña. ¡Que dios nos coja confesados! También a los ateos.

Rivera es un simple trepa. Listo y refinado como lo son también algunos personajes de la derechona, pero con un hedor a viejo, de mucho cuidado.

Este tipo se alistó en el ejército del PP cuando nos habían metido en la guerra de Irak, allá por 2003, mientras muchos peperos se avergonzaban de esta decisión de José María Aznar, y el 90% de los españoles la rechazaban, lo que dice mucho del personaje.

Más tarde animado por la ultraderecha, con la que compartió mesa en Intereconomía con compañeros como Pío Moa, Vidal Quadras o Eduardo Serrano, entre otras joyas, se forjó en las más puras esencias de la ultraderecha, creando el partido “Ciudadanos”.

En las elecciones europeas de 2009 aceptó formar una candidatura conjunta con Libertas, partido de extrema derecha, y compartió cartel con Eduardo Tamayo (el del tamayazo de Espe Aguirre) y con Miguel Durán, otro que tal baila.


Ciudadanos se ha ido configurando con fichajes, bien del mundo de la farándula como Felisuco o Tony Cantó, con ex políticos del PP, con franquistas (Girauta, su número uno en Cataluña defiende que la guerra civil española fue culpa de la II República) y personajes de distinto pelaje, eso sí, todos unidos por una misma obsesión: Ejpaña, la unidad de Ejpaña y la lucha contra la verdadera izquierda.

C’s se aprovechó de la brecha que abrió Podemos y se instaló con los votantes de derecha descontentos con el PP. Pero, en el fondo no es sino un apéndice que le sirvirá a los peperos para hacerles más fiables cuando pacten, que pactarán.

Sus altibajos y sus mentiras, en su corto recorrido, han sido enormes. Primero dijeron que no querían saber nada con el PP. Después dijeron que el PP debería cambiar a Rajoy. Luego dijeron que aunque no le cambiaran, por Ejpaña –siempre por Ejpaña— , se sacrificarían y se abstendrían. Ahora pretenden entrar en un gobierno tripartito. ¿Qué vendrá luego…?

Desde que se presenta a todo el Estado no ha soltado nada más que ocurrencias graves. Recordamos aquella de diciembre donde ponían a la misma altura al hombre y a la mujer en la violencia de género. Ahora dice que el rey tiene que convencer a Sánchez para que se abstenga, olvidando que el rey es una figura protocolaria sin incidencia política y demostrando su ignorancia sobre la Constitución, esa que tanto halaga.

La última ha sido pedir un gobierno de coalición: PP, PSOE y C’s. El caso es colocarse, aunque sea disimulando. Rivera no piensa sino en ser vicepresidente segundo o como mínimo ministro. Y si no sale esta coalición pide que los demás partidos hagan lo que pretenden hacer ellos en segunda convocatoria, abstenerse, provocando una abstención generalizada. O sea un grupo de 32 diputados pretende que todos los demás le sigan para conseguir su objetivo: coronar a Rajoy.

Por mucho que diga que no le interesan los cargos, los hechos le quitan la razón. Ahí está la formación de la mesa del Congreso, donde se han vendido –ellos dirán que no— y al final votarán a Rajoy, a cambio de dos miembros cuando no les correspondía ninguno. Esto es lo que se llama no estar interesado en sillones.

Por cierto, este señor que tanto habló de Venezuela durante la campaña electoral, a donde se dirigió para aplaudir a la oposición y hacerse la foto, desde entonces no ha vuelto a decir ni pío, como si este país hubiera salido de la crisis y no tuviera problemas.

¡Ojo al parche! Este tipejo puede hacer cualquier cosa, eso sí, todo bajo un odio atroz a Unidos Podemos, con el que está obsesionado y con su particular patriotismo de cartón piedra.

Yo lo tengo claro. Ciudadanos, con Rivera al frente, votará al final sí a Rajoy y además hará todo lo posible por convencer al PSOE para que se abstenga. Todo por sillones ministeriales y si no al tiempo.

Salvo que el PSOE sea capaz de resistir, la suerte está echada. Y si los socialistas aguantan el tipo no queda otra que intentar formar gobierno desde la izquierda o si falla, elecciones generales por tercera vez.

De nuevo cuño tiene la imagen, pero nada más. Actúa al más viejo estilo. Lo tienen clarinete, han venido a la política para colocarse y, con permiso del PP y del PSOE lo pueden conseguir. ¡Al tiempo!

Salud y Republica

28 julio 2016

Rajoy acepta el encargo del rey, pero se salta la Constitución

Pues sí. El más difícil todavía. Este hombre no deja de sorprender. Ahora resulta que acepta la posibilidad de ser elegido presidente pero sólo se presentaría ante el Congreso si tiene los apoyos necesarios.

O sea, que lo hace en diferido, una actitud muy propia del PP. Dice que hará todo lo posible, incluso que duplicará esfuerzos (recordemos al Sr. Rajoy que el doble de cero es cero) para conseguir bien un gobierno con los grupos constitucionalistas (ya saben que Unidos Podemos para ellos no lo es) o para que le permitan gobernar en solitario.

Pero luego ha dejado caer que sólo se presentará en el Congreso, a la investidura, si consigue los apoyos necesarios. O sea que se salta la Constitución que en su artículo 99.2 dice:

El candidato propuesto conforme a lo previsto en el apartado anterior expondrá ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitará la confianza de la Cámara.

Total, que se pasa por el forro de sus cataplines la Constitución. Él está por encima de todo. Resulta que el capo del primer partido y defensor a ultranza, en los capítulos que le interesa, de la Constitución, ahora se salta ese pequeño matiz de tener que presentarse ante el Congreso para que le voten.

Está claro que el pobre no va a pasar por ese mal trago. Es sólo quiere salir victorioso, los perdedores son los otros. Resulta que lleva todos los días la Constitución en la boca, pero ya saben: dime de lo que presumes y te dirá de lo que careces. Ahora no le interesa y se la salta.

Es de esperar las reacciones de los demás partidos y que, de ocurrir, como suele hacer él, lo denuncien al Tribunal Constitucional por incumplimiento manifiesto y deseado de la Carta Magna.

Ver como lo contaba, con una desfachatez que tira para atrás, ha sido un escándalo. Ante las preguntas de los periodistas, ha querido rehuir la respuesta pero al final no ha tenido más remedio que reconocer que sólo con apoyos se presentará ante la Cámara.

¿Hasta cuándo estará esta gente haciendo cambalaches? ¿Cómo es posible que sigan haciendo triperías? Se han crecido con los casi ocho millones de votos y con lo conseguido en las últimas elecciones.

Dicen por activa y por pasiva que son los ganadores que llevan mucha ventaja, sin embargo, olvidan que son los que generan, sin duda, mayor rechazo. A Rajoy no lo quiere nadie de ningún grupo parlamentario, salvo el suyo. Pero ellos insisten, sólo ven la botella llena, cuando la mayor parte está vacía.

En fin, otra más y van… No sé cuál puede ser la solución pero desde luego cualquier cosa menos tener un trilero al frente de un gobierno chulo y descarado que pretende que le otorguen su confianza a cambio de nada.

Ante esta situación es preferible que se exploren otras soluciones como un gobierno de izquierdas (si es que Sánchez está dispuesto) o las terceras elecciones, a ver si así se arregla todo con la mayoría absoluta del PP. Y después de la doble imputación del PP y sabiendo el masoquismo de gran parte de su electorado, será lo más probable.

Salud y República

26 julio 2016

Erdogán, golpe de estado civil

Las noticias caen de las primeras páginas, en muchas ocasiones, por intereses espurios e interesados. En Venezuela ya no importa si hay carencia de alimentos o si Maduro es un gobernante exótico, ya han pasado las elecciones y por tanto nos importa un bledo, se ha cumplido el objetivo, meter miedo contra Unidos Podemos.

Y Turquía ha dejado de ser noticia a los pocos días del golpe. Da igual que haya 70.000 arrestados y que se haya atacado a todas las instituciones del Estado, en mayor o menor medida. Europa tiene que callar, no vaya a ser que se cabree y llene sus países de refugiados famélicos y molestos.

Y es que Erdogán está pasando de ser un presidente elegido democráticamente a ser un vengador insaciable de sus oponentes políticos. Ha acabado con un golpe militar a costa de instaurar un golpe civil contra la democracia. Los hechos así lo confirman.

Hoy entre detenidos y represaliados hay más de 70.000 turcos y la purga no ha acabado. A todo ello hay que añadir que se han clausurado decenas de medios de comunicación, escuelas y universidades laicas, así como asociaciones culturales, sindicatos y otros entes considerados contrarios al régimen. Hay centenares de jueces represaliados, y unos tres mil funcionarios de justicia afectados.

Y para colmo, va a reinstaurar la pena de muerte, también con carácter retroactivo para activarla con los represaliados más relevantes. Todo ello, mientras que Europa mira a otro lado y tan sólo le amenaza con parar las negociaciones de entrada en la UE de Turquía. Algo irrelevante, puesto que las mismas estaban ya paradas.

Esta Europa cobarde que se acojona y es incapaz de tomar acciones cuando un país militarmente poderoso lo merece, es la misma que se embrutece y aplasta a los refugiados, inmigrantes y países de menor poderío como Grecia o Portugal, o también España.

Europa sabe del poderío militar turco y de que forma parte de la OTAN, por lo que, por el momento, tiene el apoyo estadounidense, por lo tanto prefiere nadar y guardar la ropa. Esperar a que escampe y borrón y cuenta nueva. Luego ya verán cómo arreglan los problemas que les pueda traer este país a sus puertas, con intereses expansionistas y con una religión fundamentalista.

El golpe civil de Erdogan, que ha seguido al fallido golpe militar, es de una contundencia atroz y se está apoyando en un proceso de islamización que debería preocupar al mundo, es especial a Europa.

Erdogán, contradiciendo el principio ideológico de Atartürk, el fundador de su partido, considerado el padre de la patria, está abandonado la senda del laicismo y entrando, cada vez más, en la islamización de Turquía. Sabe perfectamente que su política de represión y de pensamiento único sólo puede ser expandida (nunca comprendida) como una misión divina, de fe, nunca como una solución democrática. Ello unido a la guerra contra la cultura occidental le está dando un aval ante gran parte del pueblo turco, que es religioso y de nivel cultural bajo.

De forma inteligente ha encontrado, además, el enemigo único --Gülen, un líder afincado en USA, y amigo suyo hasta hace dos años--, al que le acusa de todos los males, incluido el golpe. Un enemigo al que es más fácil echarle las culpas y del que no se tienen pruebas que haya actuado en ese golpe.  Se trata de la lucha entre dios y el demonio, entre el bien y el mal y esa simplificación hace creíble, ante muchos turcos, una mentira bien orquestada.

Esta es la fotografía de la Turquía actual. Un peligro para el futuro de Europa. Su islamización hoy puede convertirse en un fundamentalismo yihadista que haga, de este país de 80 millones de habitantes, un peligro futuro, nido de terrorismo internacional. Pero no importa, Europa vive al día, mejor no mirar al futuro, da miedo.

Salud y República

24 julio 2016

Arabia Saudí: miembro “ejemplar” del Consejo de DD.HH. de la ONU

La política internacional tiene unos apaños tan vergonzosos que parece mentira que se mantengan. El caso de Arabia Saudí sería inconcebible si no fuera porque sabemos que la política internacional está dominada por intereses mercantilistas, la ideología neoliberal y la adhesión inquebrantable a las grandes potencias.

Arabia Saudita ingresó hace dos años en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, con el apoyo de EE.UU. y de otras grandes potencias. Todo ello a pesar de ser uno de los países cuyos constantes incumplimientos en ese campo son de primera magnitud.

Nuestros gobiernos, cualquiera que haya sido su signo, así como la Casa Real española, han mantenido unas relaciones más que amigables (en el caso de los monarcas se consideran familia) con la monarquía sátrapa que dirige los destinos en ese país árabe.

Difícil explicación cuando se trata de una monarquía absolutista, con un gobierno compuesto, exclusivamente con ministros que son miembros de la familia Saud. El poder sólo está limitado por la ley islámica (Sharia) y por el Corán. La corriente religiosa que impulsa su política es el wahabismo, la mismo que inspira la ideología del Estado Islámico. Y es el único país árabe en el que jamás se han celebrado elecciones, y donde están prohibidos los partidos políticos.

Aún hay más. Este país lidera una coalición militar contra Yemen en la que se han causado miles de muertos de civiles (gran parte mujeres y niños) y ha utilizado bombas racimo, prohibidas por la comunidad internacional. Además ha estado vendiendo armas al Estado Islámico en su guerra contra Siria.

Es un país ejemplo de lucha contra sus propios compatriotas disidentes, a los que encarcela, tortura, expulsa o condena a muerte. Por cierto, una pena de muerte que se cumple muy a menudo y que utiliza entre otras formas de acabar con la vida, la decapitación, la lapidación o la crucifixión.

Sus mujeres sufren un estatus especial por el que deben someterse totalmente a su marido o a sus hijos, si son mayores de edad, bajo la amenaza del repudio o de sentencias crueles.

Las penas contra los delincuentes son atroces y desproporcionadas. Por ejemplo, a un ladrón se le puede castigar con la amputación de un brazo.

Mientras que todo esto ocurre, muestro ex rey Juan Carlos se consideraba hermano del soberano saudita, al que le daba abrazos y besos como modo de salutación. Y, nuestros queridos gobernantes estrechan lazos de amistad con uno de los países más crueles del mundo.

Hoy, Arabia Saudita es el primer cliente español en material de defensa. Nos compra el 26% de todo el material que exportamos. A cambio, compramos una parte importante del petróleo que consumimos. Se negocia petróleo por armas y silencio. El valor del petróleo se paga con sangre, todo consentido por los diversos gobiernos españoles. Esos que no se cansan en denostar a Cuba o a Venezuela, por sus incumplimientos en el campo de los DD.HH. y que se olvidan, voluntariamente, de China o de la misma Arabia Saudí.

Es inconcebible, además de lamentable y vergonzoso, que este país pertenezca al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, puesto que le sirve para defenderse de sus ignominias y para conseguir perpetuar sus atrocidades.

Su pasividad, defensa y apoyo a este país hace que nuestros gobiernos y la Casa Real sean corresponsables de sus barbaridades y crímenes, y demuestran la insensibilidad y la hipocresía de nuestros gobernantes que, sin el menor pudor, venden sangre a cambio de oro negro, sin importarles las consecuencias.

Salud y República

Amnistía Internacional tiene en marcha una campaña de recogida de firmas para que se expulse a Arabia Saudita del Consejo de DD.HH. de la ONU, si lo ves conveniente, firma. Pincha en este enlace.

20 julio 2016

Los independentistas pactan con Rajoy

¡La repanocha! Difícil poder ser más incoherentes en una votación. Se han peleado, han jurado y perjurado que son aceite y agua, que no se entenderían nunca. Independentistas y nacionalistas españoles parecían enemigos acérrimos y sin embargo…

Ahí les tienen, tanto el PNV como los Convergentes han votado a favor de la candidata del PP, como si tal cosa. Y ahí queda el PP, orgulloso –ahora--, de abrir el diálogo con los independentistas. Ésta es la vida parlamentaria de la derecha. Trilerías, mentiras y desvergüenzas.

La cabra... siempre tira al monte

Se ve que no ha pasado nada. Yo no sé si es que los independentistas son masoquistas o el PP se ha vuelto independentista. Por una silla parece que todo es posible. Hay que recordar que el PP tiene imputado a Homs, el mismo personaje que dirige el grupo que ha votado a favor del PP. ¿Hay quién entienda esta incoherencia?

Ya sé que tanto PNV como los Convergentes son de derecha, pero también es verdad que han dicho por activa y por pasiva que con este PP ni agua. Se ve que han debido tomar vino y se les ha nublado el voto.

Una vez visto este cambalache indigno, nos queda la pregunta del millón: ¿Por qué estos dos grupos independentistas han votado al grupo enemigo número uno del independentismo? ¡He aquí la cuestión!

Desde luego no creo que sean imbéciles ninguno de los tres grupos. El PP ha conseguido abrir una puerta en los independentistas y éstos han dado sus votos a cambio de algo. Fíjense como será la cosa que estos dos grupos lo siguen negando y sin embargo el PP, orgulloso, lo ha confirmado.

Les da vergüenza, mejor dicho no sé lo que les da, porque vergüenza no tienen. Lo del PP no tiene nombre porque su lucha más cerrada --con imputaciones y Tribunal Constitucional incluido--, ha sido en los últimos dos años contra el independentismo, y los de Convergencia y PNV para votar al PP tienen que haber conseguido importantes contraprestaciones, porque para ellos éste era su enemigo natural.

Siempre he creído que el PNV, independientemente de ser de derechas, era un grupo cabal, razonable, equilibrado. Pues me he equivocado. Sin duda ha perdido el norte. Porque hay cuestiones que implican perder la dignidad y, después de lo ocurrido, votar al PP es una de ellas. De los Convergentes mejor no hablar. Lo que han hecho es para que les retire su voto hasta el Tato, aunque vistas las tragaderas de los electores, me temo que no pasará nada.

De ahora en adelante puede pasar de todo. Incluido que voten estos dos grupos a Rajoy en la investidura, aunque ahora lo nieguen. ¿Es que tienen ahora más credibilidad que cuando decían que con el PP ni flores?

Estas son las incoherencias que hace que la estima de los ciudadanos a los políticos sea cada vez menor. Y con razón. Porque uno puede cambiar de criterio siempre que se explique y sea razonable. Lo que no es admisible es que se niegue lo que se vota, no se explique y además, con esa votación, se derrumbe la torre de argumentos que mantenía su coherencia. Y estos tres grupos los han conseguido con una simple votación. ¡Hay quién dé más!

Salud y República 

19 julio 2016

Y Ciudadanos dijo sí. El PSOE, ¿quién sabe?

Dirán que no. Mentirán como lo han venido haciendo. Pronto, Ciudadanos ha aprendido de los partidos viejos, de esos a los que critican. Mienten como bellacos. Primero dijeron que no, que de ninguna forma, que al PP ni flores --y que el Congreso lo debería presidir un miembro de un partido distinto al que gobernara--. Luego ya han dicho que si se cambiaba a Rajoy la cosa cambiaría. Más tarde han comunicado que se abstendrán en la segunda votación, para facilitar el gobierno del PP. Y hoy, han dado un paso más, ya se ha llegado a un acuerdo oculto.

Lo negarán, pero no somos tontos. A nadie se le da dos puestos en la mesa del Congreso cuando no les correspondía ninguno. Y es que el PP y C’s han sellado su primer acuerdo, hacer presidenta del Congreso a Ana Pastor. Y en el acuerdo les dan dos puestos en la mesa del Congreso –una vicepresidencia--, a cambio de que en la segunda votación de investidura, su voto sea favorable al inefable Rajoy. Ya lo verán. No hay otra. Ha nacido otro partido trepa, loco por el poder (y no querían sillones…).

Y pensar que el PSOE se partió los piños defendiendo el pacto con Ciudadanos –olvidándose de pactar con la izquierda-- y, naturalmente, como se veía venir Rivera y sus secuaces le han dejado con el culo al aire. En primer lugar porque han preferido pactar con el PP y en segundo lugar, y más importante, porque se ve venir que el PSOE, con su calculada respuesta, tendrá que abstenerse cuando Rajoy consiga los 170 diputados –incluido C’s y Coalición Canaria— y facilitar la presidencia del candidato, lo que puede provocar la desbandada de sus bases.

Pedro Sánchez no ha querido, sin embargo, aceptar una propuesta de mesa de congreso, conjunta con Unidos Podemos, pero está claro que el PSOE no quiere ver a este grupo ni en pintura, a pesar de que esa propuesta le podría haber supuesto la presidencia del “flojo” Patxi López.

Es lo que hay. Y es que Ciudadanos es también vieja política, mentirosa, trepa y defensora de quien ha instalado la corrupción generalizada (eso sí, dirán que todo lo hacen por España, por esa España “casposa, una, grande y libre”, con olor a naftalina, sacristía y corrupción).

Por otro lado el PSOE es lo que es, más de lo mismo, antes muerto que sencillo, antes con la derecha que con la izquierda. Pedro Sánchez cada vez está más muerto, cada decisión que toma es una palada más en su tumba política. Ya ha quedado demostrado. Acaba de dejar que el PP gobierne el Congreso, con las consecuencias negativas que eso puede tener. Todo menos demostrar que es de izquierdas, todo menos pactar con Unidos Podemos. Los González, Corcuera, Susana Díaz, Fernández Vara, Bono y demás calaña están ganando la batalla, el ala derechista ha vuelto a hacer del PSOE un partido ajeno a la izquierda, enemigo de la izquierda, a la que odia y trata de exterminar.

Desde luego no es una sorpresa. Ni la actitud de Ciudadanos jugando al poder con disimulo y haciendo lo contrario de lo que dice, ni la del PSOE que ya nos tiene acostumbrado a, con las excusas de hacer una política de Estado, aliarse por activa o por pasiva con la derecha.  

Parece que ha empezado el baile. A punto de comenzar una legislatura donde todos irán contra Unidos Podemos. No importa, siempre que seamos capaces de que nuestra pareja de baile sean los ciudadanos. Podemos ser la única oposición a ese pacto oculto, donde parece que un partido trepa quiere poder y los otros harán todo lo posible por conservar ese bipartidismo a costa de políticas neoliberales de recortes y una sumisión calculada a la Unión Europea.

Salud y República

17 julio 2016

18 de julio: 80 años después, el golpe sigue vivo

El golpe de Estado del 18 de julio de 1936 fue la mecha encendida por los fascistas para comenzar una guerra civil que hizo de España, durante cuarenta años, un campo de concentración donde la dictadura cruel, asesinó, violentó y mantuvo en silencio a millones de españoles.

El franquismo sigue, es verdad que hoy es de baja intensidad, pero ahí está. Mientras que los caídos golpistas fueron homenajeados en un tiempo récord, todavía quedan los cuerpos de miles de republicanos desparramados por las cunetas de España.

Hoy, aquellas arengas radiofónicas de Queipo de Llano han sido sustituidos por una división mediática de armas tomar, que defiende valores arcaicos, crueles y superados por la Constitución y que se aparta de la justicia social y de los derechos humanos.

Ahí están los Pío Moa, Cesar Vidal o el mismo líder de Ciudadanos Juan Carlos Girauta (este demócrata, que hoy tiene un puesto en la dirección del partido de Rivera, escribió un libro prologado y elogiado por PíoMoa, donde se defiende la tesis de que la República fue la responsable de la guerra civil y defiende la actitud patriótica de los golpistas), que tratan con su inconsistencia histórica de dar la vuelta a la realidad de la República y la Guerra Civil.

Todavía vemos, día a día, como algún alcalde, concejal, diputado o miembro del Partido Popular nos deleita con frases e improperios contra la Memoria Histórica, despreciándola y olvidando a las víctimas franquistas, mientras que, por puro interés electoral, defiende a ultranza a las víctimas del terrorismo de ETA, como si aquellas no hubieran sido víctimas de un Estado terrorista, el franquista.

Aún estamos esperando una condena del franquismo y una petición de perdón por parte de los que dirigieron el cotarro de nuestra dictadura, también de la Iglesia Católica que acumuló beneficios, aún en vigor, impensables en una sociedad democrática. Hoy, bien en el PP, bien en otras instituciones pasan de largo, hablan de mirar adelante, eso sí, con sus muertos bien enterraditos, y con el gran genocida Franco sepultado en un mausoleo donde murieron al construirlo miles de presos republicanos, que muertos pretenden que le sigan prestando vasallaje.

A lo más que se llegan, con desvergüenza y con cara dura, es a defender una inverosímil equidistancia entre republicanos y golpistas con un desparpajo que alumbra su ignominia y esconde la verdad histórica.

Se iguala en culpa y responsabilidad a los golpistas con los republicanos, a los terratenientes con los obreros, a los militares con el pueblo, a los verdugos y a las víctimas.

Hoy ya queda lejos el tiempo en que se podía enjuiciar a los instigadores. Han pasado ochenta años, pero al menos no cejamos en pretender que se devuelva la dignidad a las víctimas, que se les pida perdón, que no se desvirtúe la historia, que la verdad aflore y que se repare su honor.

Parece que la única esperanza que nos queda está ubicada en Argentina. La jueza María Servini, que aunque no pueda ajusticiar a los culpables, por la defensa a ultranza que de ellos hace el gobierno español –son de los suyos--, al menos los está haciendo visibles y los está avergonzando ante el mundo para su propio bochorno.

Hoy, todavía sigue vivo el 18 de Julio. No es sólo historia, es una realidad que vivimos. Y mientras que no se reconozca y se repare ese episodio, no se considerará algo pasado. Somos muchos todavía, los que no olvidamos. Muchos los que seguiremos gritando, aunque sea en un desierto lleno de huesos tricolores, que les seguimos recordando, que su muerte ha sido un crimen y que su ejemplo nos dignifica.

Salud y República

15 julio 2016

Rajoy esquilma el Fondo de Reserva de las pensiones públicas

El PP acaba de sacar otros 8.700 millones del Fondo de Pensiones. Eso sí, lo ha hecho con discreción, sin decir ni pío y anunciándolo una vez celebradas las elecciones generales.

Este Fondo estaba en 2011 en 66.815 millones de euros y hoy la han dejado en 25.176 millones. Total, en estos últimos cinco años ha bajado más del 62% y al decir de los expertos quedará totalmente exhausto el año que viene.

Está claro que no lo hacen de forma gratuita. Uno de sus claros objetivos es cargarse las pensiones públicas, siguiendo el modelo americano, según los peperos quien quiera tener una pensión tendrá que pagarla mientras que viva, con un plan de pensiones privado. Los que no puedan, cobrarán una miseria que no asegurará su supervivencia.

El PP pretende ir deshaciéndose poco a poco del Estado del Bienestar. Para ello, no sólo ha recortado –y lo que queda-- la sanidad y la educación pública, sino que pretende que las pensiones públicas sean sustituidas por las pensiones privadas, para regocijo de bancos y aseguradoras que se frotan las manos esperando el nuevo maná del gobierno. No sólo estamos pagando más de 64.000 millones por el rescato a los bancos, sino que además ahora les quieren servir en bandeja el negocio de las pensiones.

Si el PP hubiera tenido interés en mantener las pensiones hubiera actuado al respecto. Por ejemplo, hubiera podido crear un impuesto especial para su mantenimiento, gravando los sueldos y los patrimonios más altos de particulares y grandes empresas. O, por qué no, reducir las exenciones del Impuesto de Sociedades, que hoy hace que, por ejemplo, Telefónica o el Banco de Santander paguen un 3,5% de impuesto neto, mientras que la media del IRPF de un trabajador es de un 20%.

Lo que todo el mundo debe saber es que el problema de las pensiones no es una cuestión de que se gaste mucho, sino de que se ingresa poco. Para confirmarlo basta saber que el gasto de las pensiones en España sobre el PIB es del 10,5%, mientras que en Italia es del 15%, en Francia y en Portugal del 14% y en Alemania del 13%.

Por lo tanto que no nos vendan la moto de que las pensiones cuestan mucho. No es verdad, las pensiones son una parte más pequeña de los presupuestos en España que en la mayoría de países similares. Se trata de conseguir medios para pagarlas y de priorizar su pago.

Porque hoy, a pesar de que Rajoy y su gente presuman de que la economía está en plena recuperación, con menos parados que en 2011, la seguridad social recibe menos ingresos, fruto de la criminal reforma laboral del PP, que ha devaluado los salarios en un 15%.

Y a ello sumemos lo que habría podido aportarse a las arcas del Estado si no hubiera habido los agujeros de las grandes obras faraónicas innecesarias, de la corrupción, los derroches financieros y una buena gestión contra el fraude fiscal (no olvidemos que éste representa unos 80.000 millones al años, y que con sólo recuperar un 25%,  podríamos disponer de 20,000 millones, lo que bastaría y sobraría para no tocar el fondo de pensiones).

Pero el PP, siempre a lo suyo, no ha buscado soluciones a las pensiones públicas, simplemente está trabajando para que éstas pasen a manos privadas y que se salve quien pueda.

En fin, de no tomarse medidas –y me temo lo peor--, nuestras pensiones podrían disminuir un 40% en 2020. Ya veremos qué piensa el granero de votos más importante del PP, los pensionistas, cuando vea que sus pensiones disminuyen año tras año. Aunque la verdad, este país ha demostrado en muchas ocasiones su masoquismo. Somos un país que adora a los mártires y reniega de sus científicos, que cree más en los milagros que en la justicia, que prefiere morir de inanición a luchar contra las adversidades. Y así nos va. 

Salud y República

13 julio 2016

Rajoy fumando, espera la pareja que no llega

Está claro que la forma de gobernar de D. Mariano es la de sentarse a fumar un puro y ver qué ocurre. No le gusta tomar iniciativas, no le gusta negociar con nadie. Lo suyo es imponer, y si no puede, no sabe hacer política. Eso de pactar es para otros.

Y todo viene de la legislatura anterior, donde, tanto por el contenido como por las formas, su gobierno ha recogido un absoluto rechazo de todas las demás fuerzas políticas. Hoy, a pesar de que los diputados de derecha sumados podrían tener una mayoría holgada en el parlamento, no cuenta con más que sus votos y quizá el de Coalición Canaria.

Es verdad que Ciudadanos ya ha bajado sus exigencias, y ahora ya habla de abstenerse en la segunda votación (dicen que por el bien de España, cuando lo que hacen es ayudar a su gente). Pero aunque C’s votara a favor de Rajoy (no me extrañaría porque se venderán por un plato de lentejar y están locos por salvar el culo del PP) y también Coalición Canaria los votos conseguidos serían 170, lo que quiere decir que habría, todavía, 180 votos en contra y no podría obtener la investidura.


¿Qué pasa con los votos del PNV y de CDC? Pues la cosa está clara, no quieren oír hablar del PP ni en pintura. Les ha maltratado, les ha ninguneado, les ha coartado y ha utilizado algunas instancias del Estado, contra ellos para su propio beneficio.

Hoy, el PP es el ejemplo de la soledad absoluta. Y, a todo ello, unamos las pocas ganas que Rajoy tiene de pactar. En otras ocasiones el PP pactó con vascos o catalanes, algo que hoy es casi imposible, gracias a cómo es Rajoy y a cómo ha actuado durante los últimos cuatro años.

Mientras, el PSOE se encuentra en la tesitura de tener que decidir si le apoya por pasiva (no lo hará por activa), si prefiere indagar si hay posibilidad de gobierno con otras fuerzas (que las podría haber) o si deja que se celebren las terceras elecciones.

Y encima Rajoy amenaza con que no irá a la investidura si no cuenta con apoyos. Este hombre no sabe sino esperar a que la inacción le ayude, y parece que hasta ahora le ha dado buenos resultados.

Hoy se encuentran más solos que la una, y en vez de preguntarse por qué, lo único que se les ocurre es echar la culpa a los otros. No han entendido que aunque sean la fuerza más votada, es, a la vez, la que más rechazo provoca. Y esa es la cuestión.

Rajoy, sin haberlo intentado, ya está tratando de hacer mutis por el foro. Sabe que el inhibirse le ha dado muchos votos y trata de volver a hacerlo. Y amenaza, como lo haría un trilero, “o me votáis o no me presento”.  Y se queda tan tranquilo, porque piensa que otras elecciones le pueden hacer el mártir de la situación y conseguir más votos. Su gente, sus votantes siguen inhalando el humo de su puro. Pero, ¿qué es lo que fuma este tío?

Salud y República

10 julio 2016

Rajoy, Aznar y el genocidio de Irak

Mira que la gente es mala. ¿Pues no quieren pedir cuentas a Aznar por la guerra de Irak? ¡Pobrecillo!, cuando sólo era el presidente del gobierno que nos llevó a una guerra. Perdón, quería decir que no llevó a una misión humanitaria, de la mano de los malvados Bush y Blair.

Al fin y al cabo los nuestros fueron para cumplir una misión solidaria. 2600 soldados de los que once murieron, por mala suerte, pero en ningún caso porque fueran a la guerra. Así lo ha afirmado gente tan fiable, convincente y prestigiosa como Espe Aguirre, la persona más rodeada de corrupción del mundo, o el gran embajador Trillo, el del Yak-42.

Aznar, fue a las Azores de vacaciones. Lo que pasa es que se encontró allí con esos genocidas –Bush y Blair— y se dejó llevar el pobre. Pero no quería. Le dijeron que la foto era para el Hola y el Vanity Fair. Y, además, le engañaron al decirle que había armas de destrucción masiva.

Ese fue Aznar, el gran genocida español del siglo XXI. Responsable de la muerte de 13 españoles y corresponsable de los miles de muertos iraquíes y de otros países. Así como de todos los atentados que desde entonces se han producido en el país, cuyos heridos y muertos se cuentan por miles.

Además, al haber destrozado las estructuras del Estado en Irak, es también responsable de una parte importante del terrorismo que hoy nos preocupa, el de ISIS. Así parece que lo afirma el informe Chilcot, en el que se acusa de crear una guerra evitable a Blair, y de paso a Aznar, su cómplice.

Y qué me dicen de Rajoy. Le han preguntado por el informe Chilcot y, claro, no lo ha leído, no puede opinar. Se ve que no ha tenido tiempo o que ninguno de sus colaboradores le ha hecho un resumen.

Pero ya saben. Rajoy nunca sabe nada. ¿Irak? ¿Y eso qué es? Él simplemente era vicepresidente primero del gobierno. Como se puede suponer un simple monaguillo del obispo Aznar. Además, es de carcas opinar sobre algo que ha ocurrido hace trece años. El pasado es pasado y punto pelota.

Don Mariano, cuando se decidió ir a Irak se dedicaba a otras cosas. El fuego de sus puros no le dejó ver la guerra de Irak. Aquello está muy lejos y él pasaba por allí. Trillo, al menos, se defiende mintiendo; Rajoy ni eso, simplemente no sabe, no contesta y a seguir fumando. Él tiene la conciencia tranquila, sabe que cada vez que va a unas elecciones se la lavan millones de españoles. En las del 26-J, casi ocho millones. Por lo tanto, de qué se va a preocupar.

Qué más da si hubo muertos, qué más da si hubo mentiras, qué más da si desde entonces esa zona es la más inestable del planeta. Él, con ayuda de sus votantes, a lo suyo: A fumarse un puro mientras miente, recorta y empobrece a este país.  

En fin, ya lo ven, la guerra de Irak es algo pasado, Rajoy sólo era vicepresidente primero. No seamos inquisidores, él siempre ha sido un “mandao”. Ayer de Aznar, hoy de Merkel. Y a gobernar que son dos días.

Salud y República

07 julio 2016

El ritmo de Rajoy: “Correr es de cobardes”

Parece que esta vez, el eterno presidente en funciones, tiene que moverse. Y ya es difícil, Rajoy es un hombre al que le gusta sentarse en la puerta de la calle Génova a fumarse un puro y a esperar ver pasar el cadáver político de sus enemigos.

Además parece que le ha ido bien. En las elecciones del 20-D decidió no mover un dedo, esperar y le salió de maravilla. En unos meses cuenta con catorce diputados más. El único partido que ha crecido. Nunca una inacción ha sido tan bien pagada.

Pero parece que ahora tiene que moverse, no tiene más remedio. Ya le gustaría que se lo dieran todo hecho. Sin embargo, se ve obligado a tener algo de iniciativa. Poca, lo suficiente, no vayan a pensar que se va a poner a bailar el cha-cha-cha.

Eso sí, una vez que ha decidido presentarse a al investidura, sigue mintiéndonos como es habitual. Y es que ha demostrado que ni la corrupción, ni la gestión contra los más débiles y ni las mentiras le hacen daño. Al revés, le dan votos. Entonces, ¿por qué no va seguir por el mismo camino?

Y decía que ha empezado mintiéndonos, porque dijo que llamaría primero al PSOE y luego a C’s. Sin embargo, ha decidido imponer su ritmo, ir poquito a poco, y ha empezado con Coalición Canaria (un diputado) y hoy se ha reunido con el PNV (cinco diputados).

Vuelve a imponer ese ritmo monótono, áspero y desacelerado a pesar de que en su partido hablan, sin parar, de la necesidad de formar gobierno lo antes posible. Pero él, ni caso, a lo suyo. Desde luego, lo de este hombre no es la velocidad, más bien es el tocino.

Sabe muy bien que su ritmo no es de AVE, sino de tren de mercancías, porque en definitiva, y aunque diga lo contrario, le importa un pito la urgencia del gobierno, él está allí para salvar a su España –la suya solamente— y si para eso hay que esperar, pues eso, se espera. ¡Faltaría más!, que para eso le han votado más de 7,9 millones de electores, que no es moco de pavo. Él es el elegido, el más votado y por lo tanto, que los demás esperen, lo suyo es mantener el poder, el tiempo nada importa.

Y es que Rajoy es el protagonista de historias desaceleradas que además le han provocado triunfos insospechados. El famoso dicho de “el que se mueva no sale en la foto”, él lo interpreta a su manera y prefiere salir en la foto a tener que levantarse del sillón.

Nadie va a cambiar a Rajoy, ha sido tardío en reconocer las clarísimas corrupciones de su partido –aunque el responsable máximo sea él--, llegando a mandar ánimos al que hoy es el gran enemigo del partido: Bárcenas, cuando se sabía de sus millones en Suiza.

Otro reflejo de esa lentitud de la tortuga Rajoy ha sido su comportamiento con su equipo de gobierno. Los cambios de sus ministros han respondido a situaciones muy límites o simplemente a deseos de los ministros afectados. No ha sido capaz de cesar a ninguno, y eso a pesar de que ha habido motivos suficientes. El último caso, el del ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, es de libro y cualquiera, que no sea del PP, no ve explicación para que siga en su cargo, después de haber utilizado instituciones públicas para cargarse a sus adversarios. Este asunto hubiera supuesto una dimisión o un cese hasta en países como Marruecos o Arabia Saudita. Sin embargo, Rajoy le mantiene y muy a gusto.

En fin, tendremos que esperar lo que este señor quiera, aunque siga hablando de la necesidad de tener gobierno –claro que lo que quiere decir es la necesidad de tener el gobierno que él quiere y sin cortapisas, algo improbable con el nuevo parlamento.

Desde luego, en el caso de Rajoy no cuenta el tiempo, su ritmo es parte de su estrategia. Juega a cansar al personal y además cuenta con casi ocho millones que le aplauden la jugada circense. La cosa va para rato. Así es que, no se quejen señores, que Rajoy es el dueño del circo, y abre y cierra cuando quiere.

Salud y República

05 julio 2016

Necrología de un hombre bueno: Antonio Aramayona

Cuando menos lo esperas, se hace de noche y aparece una estrella nueva. Su resplandor nos alumbra el camino, un camino forjado durante muchos años con hoz y martillo, golpe a golpe, sin desmayo, con fortaleza. Y ahí está Antonio, desde hace apenas unas horas, con luz propia marcándonos la senda que sabiamente nos trazó. Marcando su propio final con precisión y valentía.

Antonio era amigo de mis amigos, los Pekos, y como tal lo conocí. Seguí, desde este mundo virtual sus escritos y sus libros. Escribo con los ojos húmedos, recordando a este pequeño gran hombre. Sencillo, humilde y sin embargo tan necesario para su gente.

Fue profesor de filosofía y disfrutó haciendo su trabajo. Durante toda su vida defendió coherentemente sus ideas, ideas siempre solidarias con los más débiles. Y cuando se jubiló decidió combatir directamente en un campo de batalla que le era adverso.

He coincidido con Antonio en tres o cuatro actos en Madrid y sobre todo pude gozar de su compañía cuando celebró su tercer año delante del portal de la Consejera de Educación en Zaragoza. Y allí pude ver cómo la policía, en un acto ridículo, tomó nota de los treinta que estábamos para luego citarnos judicialmente. Por el mero hecho de acompañar a Antonio, de solidarizarnos con él, ante una protesta justificada: los recortes en la Educación.

Hoy, Antonio, ha decidido bajarse de este mundo. Lo explica muy bien –como siempre ha hecho con todo— en su último artículo. Sólo su libertad le hizo pensar que era el momento justo. Ni más ni menos. Encontró que la vida era también morir, y que morir en el momento adecuado era lo que quería hacer.

Fue un gran defensor del Laicismo, presidió la asociación MUHEL de Aragón durante años. Se enfrentó, siempre de forma pacífica pero con energía, con el alcalde socialista de Zaragoza, Bellocq, que como bien se sabe, defendió, mientras duró su reinado, algo cercano al nacional-catolicismo.

Siempre, activista total, se enfrentó con el poder, pero hoy ha decidido decir basta. Estaba en su derecho aunque me joda enormemente. Ha llevado la coherencia hasta el último momento. Hoy ya forma parte del firmamento, y es una estrella que sin duda brillará eternamente, mientras que sus amigos y conocidos nos acordemos de él, de su lucha, de su vida.

Después de haberle conocido, de haberle leído y escuchado no puedo por menos que decir que su influencia me ha abrazado, que sus sentimientos y pensamientos son también los míos.

Parece que cuando alguien se va, los elogios surgen de todas partes. Por eso, no quiero excederme en ensalzarle, a él no le hubiera gustado. Con los ojos húmedos, su acto me ha provocado una gran contradicción –él diría hegeliana--, por un lado, siento que ha vencido a la vida, que la ha dominado, que la ha dejado cuando ha querido, que ha cabalgado en su coherencia hasta el final, pero, por otro lado, tengo el dolor de esa ausencia que me provoca pensar que no podré leer más sus sabios escritos, que no le podré acompañar más en sus charlas. Y eso me hace decir, con rabia: ¡¡MIERDA!!

Siempre en mi recuerdo, compañero del alma.

02 julio 2016

Persiste la homofobia del PP: No a los refugiados LGTBI

Hoy es el día del orgullo LGTBI. Un día donde se reivindica la igualdad ante las diversas orientaciones sexuales. Pues bien, el PP sigue persistiendo en su homofobia.

Sí señores, ese partido, el más votado hace seis días, sigue actuando sin respetar las leyes ni los derechos humanos. Francamente me pregunto si denunciarlo será bueno, puesto que parece que todas las sinvergonzonerías y delitos que han cometido les ha ayudado a ganar las elecciones.

De cualquier forma ahí queda la noticia. Si de por sí, elPartido Popular rechaza y ralentiza la entrada de refugiados, en el caso derefugiados LGTBI el obstáculo es doble, primero por ser refugiados y segundo por ser LGTBI. Otra “maravillosa discriminación pepera” que hace la vida más fácil a los débiles, como de costumbre.

Y no lo digo yo, lo denuncian las organizaciones de refugiados más serias: CEAR y ACNUR. Según la CEAR, desde el ministerio del Interior –ya saben ese “buen” ministro de misa diaria— se “utilizan criterios estereotipados o prejuicios sobre cómo una persona transexual se debe comportar en cada momento o cómo el solicitante ha de vivir su orientación sexual"

Según comunican esas dos organizaciones se les aconseja que actúen con discreción, para así no necesitar huir de sus países de origen. Hay que ser zorrocotrocos, antiguos y desalmados para decir cómo han de comportarse los miembros del colectivo LGTBI, para que no les echen de su país. O sea, no es que esté mal que se les persiga en su países –la homofobia es “algo natural”, deben pensar--, lo que está peor es que no disimulen y no se hagan los “normales” para poder seguir viviendo su mentira.

Y luego se ponen dignos cuando no se les invita a participar en la marcha-manifestación de hoy. El Partido Popular no ha hecho— y sigue en las mismas— sino poner palos a la identidad sexual. Obstáculos de todo tipo, hasta llegar a llevar al Tribunal Constitucional la ley de los matrimonios homosexuales, aunque afortunadamente de nada les ha servido.

Pero siguen igual, ahí queda en la hemeroteca, cada cierto tiempo, huellas de homofobia en declaraciones y actitudes de los peperos y sus acólitos ante la homosexualidad. Si no es un alcalde, es un concejal o un diputado autonómico y si no un miembro de las Nuevas Generaciones quienes demuestran su constante odio a los homosexuales.

Por cierto, que la Sra. Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, haya rechazado formar parte de la marcha de hoy, por solidaridad con su partido que no ha sido invitado, es su problema. Ellá sabrá lo que hace, tampoco es necesaria su presencia, pero no estaría de más que, en vez de negarse a asistir, denunciara las muestras constantes de homofobia que surgen desde dentro de su partido.

Sin embargo, ya saben ustedes que esto no es sólo cuestión del PP, también tienen responsabilidad –y mucha— todos los que les siguen apoyando para que ganen elecciones. Y es que el PP sigue siendo la herencia del paleofranquismo por mucho que ganen elecciones y por muy pronto que se levanten.

Salud y República