Hartas ya de estar hartas de no poder enterrar a sus muertos, las Asociaciones para la Recuperación de la Memoria Histórica se rebelan contra este gobierno por la Ley de la Memoria Histórica.
La ley de la Memoria Histórica como ya hemos comentado en varias ocasiones se quedó corta. Como le suele ocurrir al presidente del gobierno se queda a la mitad. El sí pero no, es su eslogan, no termina de cerrar los asuntos y deja insatisfechos a tirios y a troyanos, cuan maestro de coitus interruptus es capaz de iniciar un proyecto para dejarlo en la mitad del camino. Seguramente con el objeto de intentar contentar a todos y al final, lo mismo que ha pasado con Garoña, cabrea a todas las partes.
Y es que es risible que una Ley de la Memoria Histórica no sea capaz de conseguir lo que sería su objetivo máximo, enterrar a los asesinados, encontrar a los desaparecidos y anular los juicios.
Pero claro, como se le rebelaba la caverna prefirió dejar una ley en la que traspasaba a las Comunidades Autónomas y a los jueces la responsabilidad y la decisión de reabrir las fosas e identificar a los cadáveres.
Naturalmente, como bien sabe el Presidente del Gobierno, es impensable que comunidades como la valenciana o la de Madrid, u otras donde gobierna el Partido Popular, que se han opuesto frontalmente a la ley, se avengan a autorizar y subvencionar la apertura de las fosas comunes.
Por otro lado la intervención del juez Garzón hizo concebir esperanzas que se frustraron posteriormente.
Hoy las Asociaciones para la recuperación de la Memoria cansadas de tal infamia, se han unido y han elaborado un manifiesto y se presentarán en dos días en el palacio de la Moncloa para protestar contra una Ley que no les permite devolver la dignidad de los asesinados y represaliados, por el franquismo.
Solamente Cataluña ha sido capaz de legislar a favor de la exhumación de las fosas. En las demás comunidades todo queda al arbitrio de los jueces y de una posible legislación propia.
Lamentablemente un tema tan sensible como el de la Memoria Histórica no ha encontrado en el presidente ni en el gobierno que preside una acogida acorde con esa sensibilidad, habiendo dejado empantanadas las expectativas de muchas familias que pensaron que la ley les iba a devolver la dignidad perdida durante la dictadura.
Zapatero debe dar la cara y completar la ley. De no ser así quedará como el presidente que pudo y no quiso solucionar este grave problema. Y es que todavía este gobierno no ha entendido que tiene que legislar de acuerdo a su ideología, y que es inútil buscar ese "centro virtual" que lo único que hace es dejar descontentos a todos.
Salud y República












