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25 enero 2018

"M punto Rajoy" pasa de las mujeres y defiende a Camps

Una joya, la entrevista que le hicieron ayer a M. Rajoy. Refleja su pensamiento y su manera de ser de forma clara. No me extraña que no sea pródigo en aceptar entrevistas. Cada día me pregunto cómo es posible que Rajoy y sus muchachos ganen las elecciones. Aunque sea sólo por una cuestión ética, parece imposible.

Pues ahí le tienen, denostando a las mujeres –el problema de la discriminación salarial por género se la trae al pairo--, ha sido claro y no ha querido reconocer un gravísimo problema, la brecha salarial, que perjudica notablemente a las mujeres –falta de empatía e insensibilidad total--, machismo puro y vil. Y qué decir de la corrupción, hoy ya probada en la Comunidad Valenciana. “M punto Rajoy” no sabía lo que ocurría en el PP valenciano. No sabe si Camps es militante del PP y defiende su inocencia y su buen gobierno. ¡Hay que tener bemoles!


No sabe nada de la corrupción valenciana. Quita toda la importancia a la masacre represiva en Cataluña y a la inmensa pérdida de votos en las últimas elecciones catalanas. Y sigue insistiendo en que no hubo referéndum. Todo menos reconocer su fracaso. Además, a pesar de haber sido ministro del Interior, con tal de no hablar de lo ocurrido el 1º de octubre, dice que no entiende de operaciones policiales. ¡Ver para creer!

Pero, ¿dónde vive este hombre? Es más, ¿en qué país viven los que le siguen votando por mayoría? Estamos ante una esquizofrenia nacional que soy incapaz de comprender.

Y ya, para colmo, ha decidido ser de nuevo candidato de su partido en las próximas generales. ¡Toma ya! ¡No querías caldo, toma dos tazas! Es que no tiene abuela, ni pudor, ni vergüenza. Cuando cualquier gobernante de un país democrático y decente hubiera dimitido, “M punto Rajoy” se jacta de haber ganado elecciones y con ello cree que le han perdonado la corrupción, y pretende seguir en la picota.

En fin, el rey de la desigualdad, el de 0 euros para la Memoria Histórica, el que presupuesta menos por dependiente que lo que se presupuestaba en 2011, el emperador de un partido corrupto. El que ayuda a la banca y a las empresas constructoras, rescatándolas. Ese es M. Rajoy, el hombre que se cree dios y que pretende seguir haciendo lo mismo.

Hoy para colmo, y por desgracia, los datos del último trimestre de 2017 de la EPA le vuelven la espalda y son los peores desde que según el PP, empezó la recuperación. Más parados, menos cotizantes a la S.S. y más desigualdad. ¡Hay quién dé más! Otro mérito más para su reelección.

Lo dicho. Un tipo que ha iniciado el problema catalán (recordemos que mandó al Constitucional un estatuto aprobado por las Cortes Españolas, por el Parlament y por los catalanes en referéndum), que ha incrementado hasta lo más hondo la desigualdad. Que ha hecho pagar la crisis a las clases medias y las más desfavorecidas, mientras los pudientes se enriquecían. Un personaje que preside un partido donde salen corruptos como setas en otoño, y que incluso él está señalado en los papeles de Bárcenas. Un elemento que nos ha llenado los medios de frases incomprensibles, que tiene como principio la inanición. Este es “M punto Rajoy”, el hombre que quiere convertirse en presidente perpetuo. ¡Apaga y vámonos! Pero, ¿en qué planeta viven sus votantes?

Salud y República

26 noviembre 2017

Así está acabando Rajoy con la crisis

Rajoy y sus muchachos insisten en que la crisis está acabando y presumen de sus logros y de que estamos ya en tiempos de bonanza. Y es que basan sus afirmaciones en el crecimiento del PIB, únicamente, lo que les está cegando, de tal forma, que parece que vivimos en un país maravilloso donde somos los primeros de la clase de la UE.

Y es que, aunque el PIB crezca más que la media, para tener una visión más amplia de la situación, se deben estudiar otros parámetros, porque si no, puede parecer que vivimos en otro país, y esa variable puede hacernos ver un oasis, donde sólo hay barbecho.

Para demostrarlo ha tenido que venir la UE (esa institución a la que Rajoy pone de ejemplo siempre y a la que defiende hasta bajarse constantemente los pantalones ante sus grandes popes como la Sra. Merkel) y emitir un informe que no tiene desperdicio. En donde demuestra que la situación de España, no sólo no es buena, como insisten los peperos, sino que es crítica.

Este informe dice que España suspenden en desigualdad, y dice que somos el tercer país, después de Rumanía y Bulgaria (como se puede comprobar “dos países punteros”) que tiene la mayor desigualdad.

Afirma también que el 13% de los trabajadores son pobres, que no llegan a fin de mes, debido fundamentalmente al alto índice de contratación temporal y parcial, y al bajo salario.

Nos afirma que el poder adquisitivo de los españoles, durante los años de la crisis, ha disminuido el 8%, ocupando el cuarto lugar de los países de la UE de los que más han perdido. También confirma que España es el segundo país, sólo detrás de Malta (otro país puntero), en porcentaje de abandono escolar (19%), cuando la media europea es del 15% .


También nos sitúa a la cabeza de la cantidad de jóvenes NINIS (ni estudian ni trabajan), ya que tenemos el 15%, cuando la media es el 11%.

Si a todo lo que este informe aporta añadimos lo que dicen otros datos como que el número de millonarios en España durante la legislatura 2011-2015, con Rajoy como presidente, aumentó el 40%, mientras que los pobres aumentaron un 20%, o que las empresas, en estos momentos pagan un 50% menos de impuestos que antes de la crisis, mientras que siguen siendo los trabajadores (que pagan un poco más que antes) los que mantienen lo que queda del Estado del Bienestar, o que la deuda ha aumentado en cuarenta puntos, o que se ha vaciado la caja de las pensiones, podemos concluir que la crisis está más viva que siempre.

A todo lo anterior sumemos una gestión gloriosa: una amnistía fiscal, donde los defraudadores blanquearon su dinero pagando un 3% de impuestos, un “préstamo a los bancos” de más de 60.000 millones de los que no recuperaremos el 70%, y una corrupción generalizada que ha sido y es un aguijón que hoy penetra no sólo en bastantes miembros del Partido Popular, sino en el mismo partido que tiene que asumir causas judiciales. Y qué decir del aumento explosivo de la deuda en cuarenta puntos o del vacío de la caja de las pensiones.

A esta situación el PP responde que se está saliendo de la crisis. Esta es la obra de Rajoy y sus muchachos, y de esto se jactan. Y, sinceramente, es verdad que la crisis ha acabado… pero para sus amiguetes: las grandes empresas y los más ricos. ¡Qué importan los otros!

Salud y República

05 abril 2017

Los presupuestos que perpetúan la miseria y la desigualdad

Nos pueden volver a decir que son los presupuestos del fin de la crisis, nos pueden decir que todo vuelve a la normalidad, Montoro nos puede decir misa. Y todo es mentira. La verdad es que los presupuestos de este año, son una continuidad que nos perpetúa en la desigualdad, los recortes y la miseria.

Nos lo presentan como si fueran los presupuestos de la vuelta a la normalidad, cuando se trata de ahondar más en la herida, más de lo mismo. Basta desgranarlos un poco para darnos cuenta:

¿Cuál es la partida que más crece? El presupuesto de defensa (compra de armas), que lo hace en un 32%. Y, mientras que la inflación anual prevista se aproximará al 2,2%, los salarios de los empleados públicos suben un 1%, las pensiones un 0,25%, lo que quiere decir que funcionarios y pensionistas perderán un 1,2% y un 1,95% de poder adquisitivo, respectivamente.

Pero, aún hay más. Mientras que el PIB crecerá un 4,1%, el gasto social lo hará sólo en un 1,7% (por debajo de la inflación). Cada vez son más los parados de larga duración que no reciben un euro del Estado, y los gastos por desempleo descenderán en 2017 un 6,6%. Eso sí, partida de la Casa Real subirá e 0,6%, más del doble que la pensión de un jubilado.

Y es que las cuentas del Estado hay que echarlas teniendo en cuenta la inflación, puesto que en años anteriores ha estado muy próxima a cero y este año pasará del 2%. Así, si comparamos las partidas sociales de 2017 con 2016, la Sanidad subirá el 2,2%, lo previsto en inflación, mientras que la Educación lo hará un 1,7%, por debajo de la inflación y la Cultura (la partida odiada por el gobierno) bajará un 0,7%.

El presupuesto para la igualdad entre hombres y mujeres es de 19,7 millones de euros, exactamente igual que el año pasado. La dependencia experimentará un aumento del 0,68% (pierde un 1,5% en euros constantes), quedándose un 13% por debajo de lo que se asignó hace seis años, eso sí, habiendo quintuplicado la lista de espera de los dependientes.

La partida para combatir la pobreza infantil es de 100 millones, absolutamente insuficiente cuando sabemos que la sufre uno de cada tres niños. Las becas aumentarán un 0,3% muy inferior a la subida del coste de la vida (recordemos que la inflación será del 2,2%).

Pues bien, estos presupuestos serán aprobados por el gobierno pepero gracias a los votos de los naranjitos, del PNV y de una sucursal canaria del PSOE. Ellos son los que está dando oxígeno un gobierno continuista, empeñado en que sigan pagando la crisis los mismos.

Una mención al PSOE (el oportunismo del PNV es conocido y el seguidismo de los chicos de C’s es incontenible): la dirección actual, capitaneada por Susana Díaz va a permitir que un diputado (el de Nueva Canarias) presentado en sus listas, pueda dar la mayoría a estos presupuestos injustos. Que no nos vengan con milongas de que se trata de otro grupo y tiene autonomía en la toma de decisiones. ¿Qué dirían si en Unidos Podemos, un diputado de Izquierda Unida, o de Marea, o de Compromis, o de En Comú Podem votara distinto de lo que votan los de Podemos? ¡Basta ya! El PSOE de la dirección actual se está convirtiendo en el tercer brazo armado de este gobierno, y está ayudando a que esta pesadilla continúe.

Salud y República

30 junio 2016

¡Que no roben por dios! Peligro: mayoría absoluta

Créanme si les digo que no es por una cuestión moral. Creo que en un país que aprecia tan poco los valores éticos, no vale la pena seguir inmerso en un mundo virtual donde la ética es lo importante. La realidad supera estos parámetros.

Y, entonces, ¿por qué lo digo? Pues, precisamente porque la mayoría de los españoles están premiando esos valores determinantes. Si con todos los casos de corrupción, de injusticia o de manipulación que se han descubierto desde diciembre, han subido catorce escaños los chicos del PP, de seguir así la cosa está clara, en las próximas, barren: mayoría absoluta.

Miedo me da, porque ahora se ha descubierto que el expresidente de la CAM se ha beneficiado de fondos públicos y ha utilizado al bufete de abogados de la Comunidad para defenderse de sus casos personales. O sea, con nuestro dinero ha pagado sus actuaciones judiciales particulares, por un importe de 100.000 euros, vamos una minucia.

O también que todavía Rajoy siga defendiendo a su ministro de Interior cuando se ha demostrado, que ha utilizado medios públicos para perseguir a sus opositores políticos. Quizá sea por eso que dijo: “Dimitiré cuando el caso implique a una persona nombrada directamente por mí”.

Suma y sigue, y mañana más. Y que sigan abiertos casos como la Gïrtel o la Púnica. ¡Ciérrenlos!, ¡entiérrenlos!, olvídense, como si no hubiera pasado nada. El caso es que no sean una ventaja para esta gente. Fuera la ética, no vaya a ser que nos lleve a la tumba. Aquí se trata de sobrevivir en este país de mangantes y trepas, de trileros y mentirosos, porque es lo que el pueblo quiere y ya saben ustedes que el pueblo es soberano.

Ante tales acontecimientos sólo quedan dos posibles soluciones. Una, que todos imitemos al PP y así igualarlo, o sea empecemos a robar, a actuar totalitariamente o a apoyar a los poderosos. Otra, marcharnos de este país y tratar de buscar –sé que no es fácil— otro donde no se hayan invertido los valores.

Y es que lo que ha votado esta España que nos duele --como dijo el poeta-- ha sido: totalitarismo, desigualdad y corrupción. Y todo eso sí que lo hace bien el PP, no quiero quitarles ningún mérito. Las cuotas alcanzadas en esos tres epígrafes son de Guiness.

Pero claro, si no nos dan un curso acelerado de conformación de mafias o de totalitarismo intro-democrático, o de apoyo a los potentados, estamos aviados. Ellos son maestros, y no será fácil que nos enseñen cómo lo hacen, puesto que sería descubrir su arma electoral más importante.

No nos queda otra y como no creemos en los milagros, ni en la reinserción pepera, ni es fácil largarse del país, tendremos que aprender a infringir leyes, a tener contabilidades B, a mandar nuestro dinero a Panamá, a oponernos a los derechos humanos, a constituir tramas financieras mafiosas, a apoyar la dureza de la policía en las manifestaciones, a despreciar a los dependientes, a…

Eso sí, todo por la patria, todo por el bien de nuestra España, esa que se encuentra totalmente emponzoñada y que le da el triunfo a los corruptos. Todo, tendremos que hacer todo, aunque sea sólo para que no partan con ventaja, y no consigan en el futuro esa mayoría absoluta que tanto desean.

Salud y República

09 junio 2016

Montoro pasará a la historia como: “El amnistiador mayor del reino”

Ahí queda. Es amigo de sus amigos y sobre todo un defensor a ultranza de los poderosos. Su obra ha consistido en inclinarse ante los ricos y despreciar a los débiles aumentando la desigualdad a limites difícilmente superables.

Su gran aportación en el gobierno ha sido la amnistía fiscal. Una medida que, como tantas otras, los peperos negaron rotundamente que fueran a acometer cuando estaban en la oposición. Una demostración clara de cómo se pagan impuestos en España.

La política impositiva es tan asimétrica que da asco. Así, por ejemplo, si hablamos del IVA, un impuesto indirecto y por lo tanto injusto por naturaleza, puesto que lo paga igual todo el mundo --sea quién sea, tenga lo que tenga y gane lo que gane--, ya tenemos la primera grave desigualdad. Que Amancio Ortega (por ejemplo) y un parado paguen el mismo impuesto cuando van a comprar lo mismo, dice mucho de lo injusto del impuesto.

Peor es que, este gobierno mentiroso, haya defendido que en el caso de los impuestos directos se practica una compensación, puesto que –según dicen— paga más quien más gana o más tiene. Lo que no dicen es en qué proporción y cómo se zafan de pagar los poseedores de las grandes fortunas.

Ya sabemos que las empresas del Ibex, pagan el 3,5% de impuestos de media. También conocemos que el porcentaje del IRPF de quien gana 60.000 euros y 300.000 euros anuales, por ejemplo, es el mismo (otra injusticia). Además ya estamos conociendo en detalle las triquiñuelas de los más “agraciados” para pagar menos, algo a lo que no tienen acceso los ciudadanos corriente y molientes (léase tretas legales y las otras, como las de tener depositadas en paraísos fiscales sus fortunas).

Si a todo lo anterior sumamos que llega un ministro, muy amigo de sus amigos, y decide perdonar a los que han cometido un fraude fiscal, proclamando una amnistía fiscal, terminamos de rizar el rizo. Y Montoro abrió la veda de los defraudadores y les castigó con una amnistía, haciéndoles pagar una cantidad “inasumible”. Y, sin indagar la procedencia del dinero aflorado y lavado.

Esta amnistía era ya de por sí barata, puesto que regularizaban el capital, pagando solamente el 10% de los fondos regularizados (un asalariado medio paga entre el 20 y el 25% de su salario), pero es que además se lo pusieron más fácil, y al final han pagado una media del 3% del capital regularizado.

Total, se adhirieron a esta amnistía unos 30.000 millonarios, que regularizaron cerca de 40.000 millones de euros, por los que el fisco ha recuperado 1.200 millones de euros (habían previsto recuperar un mínimo de 2.500 millones). Un negocio perfecto para estos evasores que legalizaron su situación y evitaron problemas fiscales y judiciales por una cantidad irrisoria. 

Entre estos grandes patriotas de boquilla, amiguetes de Montoro, salvados por la campana de la amnistía, conocemos algunos nombres, entre los que destacan, miembros de la familia real, empresarios de alto nivel (Gerardo Díaz Ferrán, Arturo Fernández, David Marjaliza, Fernando Martín, etc.), políticos del partido popular y de Convergencia (Rodrigo Rato, Bárcenas, Granados, familia Pujol) y otros ilustres, que todavía no conocemos, por tratarse de una lista que no es pública.

Como se puede apreciar, Montoro y sus muchachos han practicado una justicia distributiva digna de una monarquía bananera, dando más privilegios a los más poderosos, a costa de recortar sueldos, prestaciones y servicios esenciales al resto de los ciudadanos.

Ha sido tan escandaloso que no verlo sólo puede denotar ceguera, fanatismo o, como ocurre en el caso del Partido Popular, la convicción de que los beneficiarios de la crisis tienen que ser los poderosos a costa de los más vulnerables. Todo lo demás, demagogia, cara dura y mentira.

Salud y República

04 junio 2016

El paro y la economía son algo más que números interesados

Es verdad que las cifras oficiales del paro hablan de que tenemos menos de 4.000.000 millones de parados. Es verdad que la bajada del paro es importante. Lástima que se olvide que hay algo más que números en los datos –personas-- y que hay otros datos que ensucian y amargan esa felicidad que los peperos quieren encontrar a toda costa, al inicio de una campaña electoral.

Porque la verdad les escuece. Sólo dicen lo que les interesa, sin importarles la situación real. Una situación difícilmente soportable, porque al escucharles, nada dicen de la estacionalidad, y se olvidan, intencionadamente, de que muchos de los que trabajan no llegan a final de mes, y que la tasa de cobertura del desempleo está en mínimos históricos y solo cubre al 52% de los parados, cuando en 2010 era del 81%.

Este gobierno no entiende, ni le interesa saber, que detrás de las cifras que ellos encuentran maravillosas, hay personas en condiciones indignas, cada vez hay más pobres.

Más del 95% de los contratos que se firman son precarios. Por no hablar de la desigualdad, que cada día que pasa supone una fractura mayor entre los ricos --cada vez lo son más-- y los pobres, que cada vez son más.

Cáritas, una organización dependiente de la Iglesia y por lo tanto poco sospechosa de ser de izquierdas, ha puesto los puntos sobre las íes en su informe anual. Y destacan entre sus afirmaciones, las siguientes:
  • A pesar del crecimiento económico, está aumentando la exclusión social
  • La desigualdad, la pobreza y el desempleo están creando una España a dos velocidades
  • Débil e insuficiente recuperación del empleo
  • Cada vez hay mayores diferencias entre el norte y el sur
  • Los ingresos de los hogares han caído un 10% de media durante la crisis
  • La pobreza aumenta de media un 9% al año
  • Una de cada seis personas que trabajan son pobres
  • La tasa de pobreza entre los trabajadores alcanza casi el 45%

Es más, Cáritas emplaza al gobierno que salga después del 26-J a crear un fondo de 10.000 millones de euros para proteger a los grupos sociales vulnerables.

Pero, como si nada. Ahí les tienen ustedes a D. Mariano, a la ministra Báñez (la peor ministra de trabajo que se recuerda) y a otros peperos, contentísimos por sus logros, felices por haber aumentado la pobreza y la desigualdad. Contentos por haber servido a los suyos, a los poderosos. Insensibles ante la mayoría de los ciudadanos y muy sensibles a ensalzar unos datos que como mucho se podrían calificar de menos malos, en su época.

En fin, ellos son así. En esto no engañan, están felices porque han conseguido lo que querían, poner España al servicio de los bancos alemanes, seguir ayudando a los bancos españoles (ahora podrán aumentar su capital 10.000 millones, de lo que deben por el impuesto de sociedades) y ampliar la desigualdad, por aquello de que la clase media estorba, sólo quieren que haya ricos (ellos y su gente) y pobres (el resto) que les trabajen o les sirvan.

Sólo hay una forma de cambiar esto, y es votando el 26-J a favor de la única alternativa posible, la que puede cambiar esta desvergüenza, Unidos Podemos. Todo lo demás, significará más sacrificios, más recortes, más desigualdad y más penuria para los más débiles.

Salud y República

05 junio 2015

Los inmigrantes ricos y los otros

Pues sí. No crean ustedes que los inmigrantes que vienen a este país son todos pobres, en busca de trabajo y de una vida mejor; que vienen de países en guerra, huyendo, o de los países más pobres. Para que ustedes se enteren, también hay inmigrantes ricos, muy ricos. Tanto que no parecen inmigrantes sino turistas de lujo o empresarios de Wall Street.

Y cuando esto ocurre que es lo que pasa. Pues que se nota dónde estamos, cuáles son nuestras debilidades, en manos de qué gobierno nos encontramos. Justo, esos que hablan de patriotismo todo el día, que dicen que no cabemos más de los somos, que ponen cuchillas en las alambradas de las fronteras, justo esos son los que, con esa sensibilidad de hiena que les caracteriza, mientras encierran –a los pocos que pueden pasar— en centros de internamientos que algunos han calificado de cárceles del cuarto mundo, a otros los declaran residentes solemnes, eso sí, vendiéndoles ese derecho como si se tratara de un quilo de bananas.

El Roto Inmigrantes

Porque ya se sabe que aquí lo que prima es el dinero. Siempre que haya pasta por medio no hay problemas. Que usted es un desgraciado sirio que viene huyendo de una guerra injusta o una nigeriana a la que han violado y viene embarazada, pues se jode, no cabe en este país.

Ahora bien si usted viene, como lo hace la gente de bien, la gente seria, la gente pudiente, esto es, con un millón debajo del brazo, no tiene usted problemas. Y le demuestran cuan flexible puede ser este país, no sólo cabe usted sino su familia y si trae a amigos de esa ralea, miel sobre hojuelas. Aquí nos apretamos todos, para que usted no tenga problemas, para que quepa, para que sea un residente con todos los derechos, para que pueda ser uno más. Porque, todo entra en el lote. Sólo hay una obligación, naturalmente pecuniaria, usted compra un piso de medio millón, o tiene un millón en un banco español –y si es blanco mejor-- y le va a recibir el propio ministro del interior, el de las cuchillas de Melilla, el de las devoluciones en caliente, el que deja que se disparen pelotas de goma a los que entran por mar, no vaya a ser que lleguen vivos.

Y es que hay clases o ¿alguien lo duda?  Porque aquí están los que no caben, los desgraciados que si consiguen entrar y no les cogen, viven en condiciones miserables, sin posibilidad de trabajar o sin tener el mínimo derecho, y luego están los que siendo millonarios vienen, pagan el peaje, y se quedan en este país, quién sabe para qué, para vivir tranquilamente o para introducirse en negocios no siempre de buen ver.

Esta es la España que quieren. Pero, no pasa nada, salvo que en este caso la crueldad de la desigualdad –demostrada por activa y por pasiva con los españolitos de a pie, también-- llega a límites intolerables. Porque mientras a unos, tratar de venir para vivir decentemente, les llega a costar la muerte, a otros, les cuesta simplemente una propina.

¿Cómo se puede tener tanta vergüenza para vender derechos humanos de primer orden, desde un gobierno? ¿Cuál va a ser el límite? Afortunadamente creo que les queda poco, ya han perdido la primera batalla, esperemos que pierdan la guerra en las próximas generales, antes de que este país no tenga remedio.

Salud y República

15 julio 2014

La pobreza infantil según el PP

Y dicen que son sensibles. Que les preocupa la pobreza infantil. Hay que tener cara dura. Primero el gran Montoro dijo que no había pobreza infantil en España, contradiciendo a Cáritas y a otras ONG. Más tarde dijeron, en algunas de las comunidades donde gobiernan –Madrid, Galicia, Rioja— que no podían dejar los colegios abiertos en verano para asegurar la comida de los niños necesitados porque esto les estigmatizaba, como si el pasar hambre, como si el enfermar de debilidad, como si el morir de hambre no fuera peor.

Pobreza infantiel

A todo esto, después han sido capaces de devolver 1.300 millones al Europa del rescate de los bancos, cuando no existían prisas, cuando tenían todavía diez años para hacerlo. Y encima alardeando de ello como si fuera un acto de nuevo rico, como si no hubiera otras necesidades más urgentes, como la pobreza infantil.

Pues bien, se ve que ante la opinión pública no podían mentir más y tenían que sacar esa alma caritativa tan cristiana, y al final han dedicado un reparto de 16 millones de euros para paliar el problema de la pobreza familiar

Una cantidad irrisoria, pero lo más grave no es el monto ridículo sino el reparto que han efectuado entre las distintas comunidades. Así resulta que las dos comunidades donde menos se ha asignado recursos per cápita son Andalucía y Cataluña, ¡qué casualidad! dos de las que no gobierna el PP, que reciben 1,90 y 2,25 euros por niño en riesgo de exclusión. Sin embargo, las que más perciben son Ceuta y Melilla (153 euros por niño), y La Rioja (55,3 euros por niño), curiosamente las tres gobernadas por el PP.

Pues nada, ante esta felonía quieren convencernos que este gobierno está compuesto por buena gente, sensible y no sectaria. Porque los pobres peperos no son malos, a lo sumo alguna vez se equivocan, eso sí, curiosamente siempre hacia el mismo lado y sin mala intención, ¡faltaría más!

Salud y República

15 junio 2014

El fútbol, ese gran agujero millonario

¿Alguien ha visto un negocio más rentable y sucio a la vez? Eso es el fútbol. Y que conste, que para empezar debo decir que para mí hay pocos espectáculos como un buen partido.

Ahora bien, como lo cortés no quita lo valiente, eso no impide que me repugne todo lo que rodea un deporte que se ha convertido en un negocio muy rentable para algunos y que soportamos entre todos.

Y es que el fútbol tiene bula. Cualquier empresa que debiera lo que deben la mayoría de los clubs de fútbol –naturalmente hablo de los más importantes— habría quebrado ya. Es difícil entender esa doble vara de medir de Hacienda, perseguidora implacable de los trabajadores y pequeños ahorradores, mientras que muestra su incapacidad para atacar seriamente el fraude fiscal y de hacer que los clubs de fútbol paguen lo que la deben, lo que deben al erario público, o sea a todos nosotros.

Hacienda tiene unas tragaderas con los clubes de fútbol que no tienen parangón. Clubs que deben cientos de millones y que sin embargo ahí siguen, con fichajes multimillonarios. La liga española es la primera del mundo en gastos de fichajes. Los clubes españoles, a pesar de la crisis económica, no se paran en contemplaciones y fichan lo mejor, lo más caro. El caso de Neymar y de Bale cuyas fichas han rondado los cien millones cada uno, es un caso reciente. Y todo ellos sin contar los chanchullos que algunos clubs hacen para pagar menos impuestos –léase el caso Neymar—.

En este país hay unos cuantos jugadores que cobran más de diez millones de euros al año de sueldo. Señoritos del balón que cambian de coche de lujo más de dos veces al año y que cuentan con cuentas corrientes importantes fuera de nuestras fronteras.

Encima, para darnos en todo el bebe, nos enteramos de que los señoritos futbolistas de la selección española, en caso de ganar el campeonato del mundo –algo improbable visto el resultado del primer partido— obtendrán 720.000 euros de prima. Ahí no hay problemas de dinero, ni recortes que valgan. Estamos hablando de más de 20 millones de euros, puesto que esa cantidad la ganarían cada jugador más los técnicos. Un pastón. Una cantidad que,en tiempos de crisis, es desorbitada se mire por donde se mire.

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Y es que resulta que la prima de Alemania o de Brasil si ganaran el campeonato sería de 300.000 euros. O sea un 58% menos, y más o menos así los demás equipos importantes. El ejemplo de Alemania es aleccionador. Resulta que estamos hablando de la primera potencia económica de Europa, el motor de la economía europea, mientras que nosotros hemos quedado para la famosa Troika: como un lastre del que hay que tirar para que se mueva. Una economía hundida que tiene un déficit y una deuda descomunal. Pero claro, nuestras autoridades parecen no enterarse y mientras que Alemania parece contener esas primas, nosotros –¡todo por el fútbol!— somos los primos que damos las primas más altas. Y es que en este país el fútbol es el rey, con permiso de Juan Carlos y Felipe.

Total, que mientras el paro sigue cerca de los seis millones, casi un 50% de parados no recibe ninguna prestación, las pensiones son de las más bajas de nuestro entorno y los salarios han bajado más de un 20% en los últimos años de crisis, resulta que estos caballeritos con botas y balón, si ganan el Campeonato, recibirán un 20% más que en Sudáfrica, o sea, justo lo contrario. Mientras que los sueldos han bajado un 20% en ese periodo, nuestros elegantes futbolistas recibirán un 20% más de unos sueldos fabulosos.

En vez de aprovechar el dinero que da la FIFA al campeón –unos 25 millones de euros— para cuestiones más importantes, por ejemplo, para el fútbol de base o para otros deportes menos favorecidos; y por qué no, para solucionar otros graves problemas que tenemos en este país, se lo quedan ellos sin el menor recato. Así funciona este mundo. Y luego parece extrañarnos de que la brecha entre ricos y pobres, en España, sea de las mayores de Europa.

¿Por qué tiene bula el fútbol? ¿Qué hace que el fútbol sea intocable? Eso lo contestan aquellas manifestaciones grandiosas en Vigo y en Sevilla –mucho más numerosas que las sociales-- cuando el Celta y el Sevilla, respectivamente, hace unos años estuvieron a punto de descender o de peligrar su existencia, por no pagar sus deudas.

Por no hablar de los personajes criados a sus pechos. Recordemos a Jesús Gil o a Ramón Mendoza y entre los últimos a Lopera o a Del Nido. Alhajas que hay que guardar entre algodones.

El poder político ha utilizado y utiliza el fútbol como válvula de escape para tapar problemas políticos de primera importancia. Y es que el fútbol al igual que la religión juegan ese papel de droga social que adormece todos los demás problemas, por graves que sean. Algo que el poder político propicia por conveniencia.

Salud y República

22 noviembre 2012

La justicia no es para pobres

Y llegó el progre y la cagó. Y se convirtió en el más reaccionario. Iba de moderno, de centrista y había quien le creía. Primero fue el anunció de derogar la actual ley del aborto y reemplazarla por una similar a la de hace casi 20 años.

Ahora se trata de las tasas judiciales. Dice que quiere que funcione la Justicia, porque hoy está saturada y es muy lenta. Y para ello ha elegido el camino más injusto, infame y vergonzoso, demostrando que su fin no es acabar con la lentitud de la Justicia, sino recaudar dinero y sobre todo, hacer imposible que los más débiles económicamente puedan utilizarla. Ha impuesto “el Gallardonazo”, “el tasazo judicial”.

Porque, alguien me quiere decir: ¿Cuántos trabajadores despedidos recurrirán al juzgado de lo social si les cuesta de 500 a 750 euros? ¿Cuántas mujeres denunciarán a sus maltratadores, si han de pagar 600 euros? ¿Alguien recurrirá una multa si antes tiene que pagar 200 euros? ¿Quién recurrirá al Tribunal Supremo si para ello ha de soltar antes 1200 euros? Y así, sucesivamente.

Justicia Gallardonazo

Además con esta medida se acabará con el arbitraje donde hoy es admitido, puesto que los más fuertes no lo aceptarán y preferirán que sus oponentes paguen las tasas judiciales, ya que saben que será difícil que lo puedan hacer.

Este ministrillo se está cargando una premisa insoslayable en una sociedad democrática, un principio mínimo: La Justicia debe ser igual para todos. Pero no pasa nada, mantendrá que la necesidad es virtud y que no podía hacer otra cosa. Y se quedará tan pancho.

Unas tasas impuestas por artículo treinta y tres y sin ninguna participación de los actores principales. Así, oposición política, usuarios, jueces, abogados y muchas asociaciones ya han mostrado su perplejidad y su oposición ante tamaña felonía, sin que el ex-alcalde mueva un músculo. Él, con su soberbia, está por encima de todos: ¡Es el ministro!

Total, la Justicia ha quedada para quien pueda pagarla. No sé si este país conseguirá una Justicia rápida pero lo que sí consigue es una Justicia injusta, una Justicia que sólo podrán disfrutar quienes tengan medios para pagarla. Los pobres, los débiles, quedarán al margen, porque, al fin y al cabo, qué más da. Se trata de que la batalla la sigan ganando los de siempre.

Salud y República