25 enero 2018
"M punto Rajoy" pasa de las mujeres y defiende a Camps
26 noviembre 2017
Así está acabando Rajoy con la crisis
05 abril 2017
Los presupuestos que perpetúan la miseria y la desigualdad
30 junio 2016
¡Que no roben por dios! Peligro: mayoría absoluta
09 junio 2016
Montoro pasará a la historia como: “El amnistiador mayor del reino”
04 junio 2016
El paro y la economía son algo más que números interesados
- A pesar del crecimiento económico, está
aumentando la exclusión social
- La desigualdad, la pobreza y el
desempleo están creando una España a dos velocidades
- Débil e insuficiente recuperación del
empleo
- Cada vez hay mayores diferencias entre
el norte y el sur
- Los ingresos de los hogares han caído
un 10% de media durante la crisis
- La pobreza aumenta de media un 9% al
año
- Una de cada seis personas que trabajan
son pobres
- La tasa de pobreza entre los
trabajadores alcanza casi el 45%
05 junio 2015
Los inmigrantes ricos y los otros
Pues sí. No crean ustedes que los inmigrantes que vienen a este país son todos pobres, en busca de trabajo y de una vida mejor; que vienen de países en guerra, huyendo, o de los países más pobres. Para que ustedes se enteren, también hay inmigrantes ricos, muy ricos. Tanto que no parecen inmigrantes sino turistas de lujo o empresarios de Wall Street.
Y cuando esto ocurre que es lo que pasa. Pues que se nota dónde estamos, cuáles son nuestras debilidades, en manos de qué gobierno nos encontramos. Justo, esos que hablan de patriotismo todo el día, que dicen que no cabemos más de los somos, que ponen cuchillas en las alambradas de las fronteras, justo esos son los que, con esa sensibilidad de hiena que les caracteriza, mientras encierran –a los pocos que pueden pasar— en centros de internamientos que algunos han calificado de cárceles del cuarto mundo, a otros los declaran residentes solemnes, eso sí, vendiéndoles ese derecho como si se tratara de un quilo de bananas.
Porque ya se sabe que aquí lo que prima es el dinero. Siempre que haya pasta por medio no hay problemas. Que usted es un desgraciado sirio que viene huyendo de una guerra injusta o una nigeriana a la que han violado y viene embarazada, pues se jode, no cabe en este país.
Ahora bien si usted viene, como lo hace la gente de bien, la gente seria, la gente pudiente, esto es, con un millón debajo del brazo, no tiene usted problemas. Y le demuestran cuan flexible puede ser este país, no sólo cabe usted sino su familia y si trae a amigos de esa ralea, miel sobre hojuelas. Aquí nos apretamos todos, para que usted no tenga problemas, para que quepa, para que sea un residente con todos los derechos, para que pueda ser uno más. Porque, todo entra en el lote. Sólo hay una obligación, naturalmente pecuniaria, usted compra un piso de medio millón, o tiene un millón en un banco español –y si es blanco mejor-- y le va a recibir el propio ministro del interior, el de las cuchillas de Melilla, el de las devoluciones en caliente, el que deja que se disparen pelotas de goma a los que entran por mar, no vaya a ser que lleguen vivos.
Y es que hay clases o ¿alguien lo duda? Porque aquí están los que no caben, los desgraciados que si consiguen entrar y no les cogen, viven en condiciones miserables, sin posibilidad de trabajar o sin tener el mínimo derecho, y luego están los que siendo millonarios vienen, pagan el peaje, y se quedan en este país, quién sabe para qué, para vivir tranquilamente o para introducirse en negocios no siempre de buen ver.
Esta es la España que quieren. Pero, no pasa nada, salvo que en este caso la crueldad de la desigualdad –demostrada por activa y por pasiva con los españolitos de a pie, también-- llega a límites intolerables. Porque mientras a unos, tratar de venir para vivir decentemente, les llega a costar la muerte, a otros, les cuesta simplemente una propina.
¿Cómo se puede tener tanta vergüenza para vender derechos humanos de primer orden, desde un gobierno? ¿Cuál va a ser el límite? Afortunadamente creo que les queda poco, ya han perdido la primera batalla, esperemos que pierdan la guerra en las próximas generales, antes de que este país no tenga remedio.
Salud y República
15 julio 2014
La pobreza infantil según el PP
Y dicen que son sensibles. Que les preocupa la pobreza infantil. Hay que tener cara dura. Primero el gran Montoro dijo que no había pobreza infantil en España, contradiciendo a Cáritas y a otras ONG. Más tarde dijeron, en algunas de las comunidades donde gobiernan –Madrid, Galicia, Rioja— que no podían dejar los colegios abiertos en verano para asegurar la comida de los niños necesitados porque esto les estigmatizaba, como si el pasar hambre, como si el enfermar de debilidad, como si el morir de hambre no fuera peor.
A todo esto, después han sido capaces de devolver 1.300 millones al Europa del rescate de los bancos, cuando no existían prisas, cuando tenían todavía diez años para hacerlo. Y encima alardeando de ello como si fuera un acto de nuevo rico, como si no hubiera otras necesidades más urgentes, como la pobreza infantil.
Pues bien, se ve que ante la opinión pública no podían mentir más y tenían que sacar esa alma caritativa tan cristiana, y al final han dedicado un reparto de 16 millones de euros para paliar el problema de la pobreza familiar
Una cantidad irrisoria, pero lo más grave no es el monto ridículo sino el reparto que han efectuado entre las distintas comunidades. Así resulta que las dos comunidades donde menos se ha asignado recursos per cápita son Andalucía y Cataluña, ¡qué casualidad! dos de las que no gobierna el PP, que reciben 1,90 y 2,25 euros por niño en riesgo de exclusión. Sin embargo, las que más perciben son Ceuta y Melilla (153 euros por niño), y La Rioja (55,3 euros por niño), curiosamente las tres gobernadas por el PP.
Pues nada, ante esta felonía quieren convencernos que este gobierno está compuesto por buena gente, sensible y no sectaria. Porque los pobres peperos no son malos, a lo sumo alguna vez se equivocan, eso sí, curiosamente siempre hacia el mismo lado y sin mala intención, ¡faltaría más!
Salud y República
15 junio 2014
El fútbol, ese gran agujero millonario
¿Alguien ha visto un negocio más rentable y sucio a la vez? Eso es el fútbol. Y que conste, que para empezar debo decir que para mí hay pocos espectáculos como un buen partido.
Ahora bien, como lo cortés no quita lo valiente, eso no impide que me repugne todo lo que rodea un deporte que se ha convertido en un negocio muy rentable para algunos y que soportamos entre todos.
Y es que el fútbol tiene bula. Cualquier empresa que debiera lo que deben la mayoría de los clubs de fútbol –naturalmente hablo de los más importantes— habría quebrado ya. Es difícil entender esa doble vara de medir de Hacienda, perseguidora implacable de los trabajadores y pequeños ahorradores, mientras que muestra su incapacidad para atacar seriamente el fraude fiscal y de hacer que los clubs de fútbol paguen lo que la deben, lo que deben al erario público, o sea a todos nosotros.
Hacienda tiene unas tragaderas con los clubes de fútbol que no tienen parangón. Clubs que deben cientos de millones y que sin embargo ahí siguen, con fichajes multimillonarios. La liga española es la primera del mundo en gastos de fichajes. Los clubes españoles, a pesar de la crisis económica, no se paran en contemplaciones y fichan lo mejor, lo más caro. El caso de Neymar y de Bale cuyas fichas han rondado los cien millones cada uno, es un caso reciente. Y todo ellos sin contar los chanchullos que algunos clubs hacen para pagar menos impuestos –léase el caso Neymar—.
En este país hay unos cuantos jugadores que cobran más de diez millones de euros al año de sueldo. Señoritos del balón que cambian de coche de lujo más de dos veces al año y que cuentan con cuentas corrientes importantes fuera de nuestras fronteras.
Encima, para darnos en todo el bebe, nos enteramos de que los señoritos futbolistas de la selección española, en caso de ganar el campeonato del mundo –algo improbable visto el resultado del primer partido— obtendrán 720.000 euros de prima. Ahí no hay problemas de dinero, ni recortes que valgan. Estamos hablando de más de 20 millones de euros, puesto que esa cantidad la ganarían cada jugador más los técnicos. Un pastón. Una cantidad que,en tiempos de crisis, es desorbitada se mire por donde se mire.
Y es que resulta que la prima de Alemania o de Brasil si ganaran el campeonato sería de 300.000 euros. O sea un 58% menos, y más o menos así los demás equipos importantes. El ejemplo de Alemania es aleccionador. Resulta que estamos hablando de la primera potencia económica de Europa, el motor de la economía europea, mientras que nosotros hemos quedado para la famosa Troika: como un lastre del que hay que tirar para que se mueva. Una economía hundida que tiene un déficit y una deuda descomunal. Pero claro, nuestras autoridades parecen no enterarse y mientras que Alemania parece contener esas primas, nosotros –¡todo por el fútbol!— somos los primos que damos las primas más altas. Y es que en este país el fútbol es el rey, con permiso de Juan Carlos y Felipe.
Total, que mientras el paro sigue cerca de los seis millones, casi un 50% de parados no recibe ninguna prestación, las pensiones son de las más bajas de nuestro entorno y los salarios han bajado más de un 20% en los últimos años de crisis, resulta que estos caballeritos con botas y balón, si ganan el Campeonato, recibirán un 20% más que en Sudáfrica, o sea, justo lo contrario. Mientras que los sueldos han bajado un 20% en ese periodo, nuestros elegantes futbolistas recibirán un 20% más de unos sueldos fabulosos.
En vez de aprovechar el dinero que da la FIFA al campeón –unos 25 millones de euros— para cuestiones más importantes, por ejemplo, para el fútbol de base o para otros deportes menos favorecidos; y por qué no, para solucionar otros graves problemas que tenemos en este país, se lo quedan ellos sin el menor recato. Así funciona este mundo. Y luego parece extrañarnos de que la brecha entre ricos y pobres, en España, sea de las mayores de Europa.
¿Por qué tiene bula el fútbol? ¿Qué hace que el fútbol sea intocable? Eso lo contestan aquellas manifestaciones grandiosas en Vigo y en Sevilla –mucho más numerosas que las sociales-- cuando el Celta y el Sevilla, respectivamente, hace unos años estuvieron a punto de descender o de peligrar su existencia, por no pagar sus deudas.
Por no hablar de los personajes criados a sus pechos. Recordemos a Jesús Gil o a Ramón Mendoza y entre los últimos a Lopera o a Del Nido. Alhajas que hay que guardar entre algodones.
El poder político ha utilizado y utiliza el fútbol como válvula de escape para tapar problemas políticos de primera importancia. Y es que el fútbol al igual que la religión juegan ese papel de droga social que adormece todos los demás problemas, por graves que sean. Algo que el poder político propicia por conveniencia.
Salud y República
22 noviembre 2012
La justicia no es para pobres
Y llegó el progre y la cagó. Y se convirtió en el más reaccionario. Iba de moderno, de centrista y había quien le creía. Primero fue el anunció de derogar la actual ley del aborto y reemplazarla por una similar a la de hace casi 20 años.
Ahora se trata de las tasas judiciales. Dice que quiere que funcione la Justicia, porque hoy está saturada y es muy lenta. Y para ello ha elegido el camino más injusto, infame y vergonzoso, demostrando que su fin no es acabar con la lentitud de la Justicia, sino recaudar dinero y sobre todo, hacer imposible que los más débiles económicamente puedan utilizarla. Ha impuesto “el Gallardonazo”, “el tasazo judicial”.
Porque, alguien me quiere decir: ¿Cuántos trabajadores despedidos recurrirán al juzgado de lo social si les cuesta de 500 a 750 euros? ¿Cuántas mujeres denunciarán a sus maltratadores, si han de pagar 600 euros? ¿Alguien recurrirá una multa si antes tiene que pagar 200 euros? ¿Quién recurrirá al Tribunal Supremo si para ello ha de soltar antes 1200 euros? Y así, sucesivamente.
Además con esta medida se acabará con el arbitraje donde hoy es admitido, puesto que los más fuertes no lo aceptarán y preferirán que sus oponentes paguen las tasas judiciales, ya que saben que será difícil que lo puedan hacer.
Este ministrillo se está cargando una premisa insoslayable en una sociedad democrática, un principio mínimo: La Justicia debe ser igual para todos. Pero no pasa nada, mantendrá que la necesidad es virtud y que no podía hacer otra cosa. Y se quedará tan pancho.
Unas tasas impuestas por artículo treinta y tres y sin ninguna participación de los actores principales. Así, oposición política, usuarios, jueces, abogados y muchas asociaciones ya han mostrado su perplejidad y su oposición ante tamaña felonía, sin que el ex-alcalde mueva un músculo. Él, con su soberbia, está por encima de todos: ¡Es el ministro!
Total, la Justicia ha quedada para quien pueda pagarla. No sé si este país conseguirá una Justicia rápida pero lo que sí consigue es una Justicia injusta, una Justicia que sólo podrán disfrutar quienes tengan medios para pagarla. Los pobres, los débiles, quedarán al margen, porque, al fin y al cabo, qué más da. Se trata de que la batalla la sigan ganando los de siempre.
Salud y República








