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16 diciembre 2018
¡Otro gobierno de armas tomar! Más gastos militares
15 septiembre 2018
Borrell nos toma por gilipollas
09 septiembre 2018
Sangre por un plato de lentejas
01 septiembre 2013
Otro premio Nobel de la Guerra
Ahí está. Tan campante. Con su corona de laurel y su túnica blanca impoluta de gran divo de la Paz. O al menos así pretenden que le veamos. El hombre del “yes, we can”, un negro en la Casa Blanca. Una promesa esperada. El hombre de la guerra investido con la vestimenta de la paz.
Así es el presidente de USA, sea blanco o negro, demócrata o republicano, joven o viejo, hombre u hombre (algún día también una mujer será igual), rico o rico (me temo que nunca llegará un pobre), todos se sienten los reyes del universo, los amos del mundo, los guardianes del planeta.
Y miran por todos nosotros. Nos espían –por nuestro bien-- para que no cometamos actos impropios, nos venden armas para que podamos luchar contra sus enemigos, nos imponen sus multinacionales para que les hagamos ricos y nos exportan crisis para que no nos lo creamos.
Todo esto y más. Porque ellos son los emperadores. Y buscan y encuentran siempre razones para obtener beneficios, aunque ello implique violencia, crímenes y guerras. Al fin y al cabo, las guerras siempre se desarrollan fuera de su territorio, en lugares lejanos donde no les pueda llegar el hedor.
Ahora es Siria. Su excusa perfecta, el uso de armas químicas por parte del gobierno de Bashar al-Asad. Y siempre encuentran seguidores dispuestos a llenar primeras páginas, a esconder sus miserias con cortinas de humo, a acompañar en la masacre al gran líder. Ayer, Aznar. Hoy Hollander o Cameron o el turco, o todos juntos y algunos más –ya veremos qué dicen nuestros peperos cuando les toque hablar—, porque hay que defender al mundo, y si de paso se defienden a los suyos, mejor que mejor.
De momento, sin apoyo de la ONU, sin informe de los observadores internacionales, Obama ya ha decidido intervenir. Él es así, si quieren le siguen y si no, se lo pierden. ‘alea jacta est’ ha dicho ‘il capo’.
Parece claro que se han usado armas químicas, lo que no queda claro quien ha sido. La gran mayoría internacional dice que el presidente sirio, otros que los rebeldes, varios que los dos. Lo que queda claro es que esas armas han sido vendidas por USA, a los dos contendientes. Y ninguno parece de fiar, ya que en esa guerra civil, dejada hasta ayer de la mano de dios, sólo hay malos. Pero ha llegado el momento.
Y es el momento propicio para hacer negocio. En primer lugar, hay que deshacerse de armas que pronto quedarán obsoletas, la industria americana del armamento así lo requiere. De paso, si se animan sus países amiguetes, les venderán parte de la chatarra para que puedan producir nuevas armas más sofisticadas. El negocio no para.
Pero hay más, ahí está el lobby del petróleo, más contento que unas pascuas, de momento en cuatro días, desde el anuncio de la guerra, ha subido cinco dólares el barril que no es poco, ESSO y otros se lo agradecen de forma especial. ¡Viva América!
Y más, todavía. La prima de riesgo ha subido en estos días, así se recuerda a los ‘amigos europeos’ que están en nuestras manos y que nuestros problemas son sus problemas. Que el poder yanqui sobre Europa es muy estimable. Además, la bolsa baja, y bajará más, con lo que las grandes fortunas, cuando esté por los suelos, se hincharán a comprar y la bolsa subirá. Un negocio perfecto.
Porque, a estas alturas, que no nos vengan con el cuento de que hacen la guerra para tener paz. Basta mirar a Iraq o a Afganistán. Cada vez peor, y ellos como si no hubieran roto un plato. La venta de armas, el negocio del petróleo y demostrar su poderío son los objetivos. Ellos no pueden pasar mucho tiempo sin jugar a la guerra, sin provocar la muerte de decenas de miles de personas. Eso sí, lejos de su casa, que allí ya se bastan para provocar sus propias matanzas civiles. Porque además si desestabilizan la zona, a favor de sus amigos israelíes, miel sobre hojuelas.
Es cuestión de días, quizá de horas, pero basta un requisito simple y decisivo: que el Congreso estadounidense diga sí a la guerra. Cosa fácil y esperada, porque si hay algo que les gusta a los yanquis, más que a un tonto un lápiz, es demostrar que son los más poderosos, y para ello, qué mejor que la guerra.
Todo está decidido, sólo queda saber quienes serán los componentes de la nueva foto de las Azores. El presidente turco está loco por la música, aunque no creo que tenga poder para ser protagonista. Hollande, gran socialista y hombre de izquierdas (lo mismo le dan el próximo Nobel de la Paz) parece fijo. A Cameron le ha salido el tiro por la culata, y hasta los suyos le han negado salir en esa foto.
Sólo espero que no se lo ofrezcan a Rajoy que éste, con tal de hacer olvidar a Bárcenas y la crisis, es capaz de meternos en el charco, como ya hizo su amigo y compañero Aznar.
Pues eso, que viva el Nobel de la Paz. Ese premio que desde hace 30 años se han cargado, conscientemente, tratando de hacernos ver que, por ejemplo, Kissinger, Menachem Begin, Isaac Rabin, Shimon Peres o ahora Barack Obama pueden ser ejemplo de pacifistas y compartir ese trono con verdaderos adalides de la paz como Aung San Suu Kyi o Rigoberta Menchú.
Si Obama tuviera vergüenza renunciaría a ese título. Hoy, por sus actos y no por su falso reconocimiento, se ha convertido en el nuevo Nobel de la Guerra. Y van…
Salud y República
28 julio 2013
Gracias crisis, ¡qué buena eres!
A todo el mundo no le va igual. Y no me refiero a que la crisis golpea más a unos que a otros, porque siendo eso cierto, debería afectar a todos en mayor o menor medida.
Y no. No es así. Porque mientras que la gran mayoría de los ciudadanos están sufriendo todo tipo de recortes, bajada del nivel de vida, aumento de impuestos y el desmantelamiento del Estado del Bienestar, hay algunos a los que la crisis no sólo no les ha afectado, sino que se están poniendo las botas.
Hablando de los presupuestos estatales de este año, volvemos a ver que, por segundo año consecutivo, nos engañan como a chinos en el presupuesto de Defensa. Porque una vez que lo aprueban –y sin pudor dicen que lo bajan, eso sí menos que los otros ministerios— resulta que piden créditos extraordinarios. El año pasado fueron 1782 millones de euros más, y este año 877 millones, con lo que convierten a este ministerio de la Guerra en el único al que no afecta la crisis. El único en el que el presupuesto final es superior a lo gastado el año anterior. Está claro que las armas son, para este gobierno, más importantes que las personas. Y por cierto, ¿por qué nos engañan? ¿por qué dicen que el presupuesto de defensa baja, cuando al final sube? Como siempre, nos toman por gilipollas.
Bueno, pues otra más. Ahí va la demostración enésima de que este gobierno tiene inoculado el virus de la mentira. Resulta que después de haber repetido mil veces –de Guindos, Rajoy, Sáenz de Santamaría, Montoro, etc-- que el rescate bancario lo pagarían los mismos bancos, finalmente sabemos con certeza lo que ya habíamos intuido, desde el primer momento: Que los paganinis éramos los de siempre, los perroflautas de a pié. Ya se reconoce que 36.000 millones, de momento, o sea el 70% del rescate bancario –ya verán como, dentro de poco, el resto también-- se da por perdido, que quiere decir que volvemos a pagar los mismos.
Otro ejemplo claro es el de los ejecutivos de las principales empresas. Esas multinacionales del IBEX, las que hacen los ERE, las que congelan o bajan sueldos, las que están desmantelando los derechos de los trabajadores. Bien, pues estos señores, como hay crisis, han decidido aumentarse el sueldo una media del 7,6%, vamos una miseria; será porque ellos son miserables.
Y por último --que hay más ejemplos pero no quiero cansar a nadie--, está un gran beneficiado de crisis. Y es el llamado “puto amo”, el “rey de la peineta”, el innombrable, o sea Luis Bárcenas o Luis el cabrón, como quieran. Bien, pues este señor, en plena crisis –a pesar de que dijeron que lo habían despedido— ha estado cobrando un sueldo durante la crisis de más de 21.000 euros al mes, y además ha requerido una indemnización de 905.000 euros por despido improcedente. Justo premio a su trabajo como mediador oficial del Partido Popular en su financiación irregular durante más de veinte años. Otro que ha sufrido la crisis.
En fin, ya ven ustedes que la crisis no es igual para todos. Y que hay sectores, grupos o individuos que no sólo no padecen la crisis sino que además salen beneficiados a costa de la mayoría, que les pagamos sus caprichos, sus beneficios y sus privilegios.
Sí, estas son las prioridades de este gobierno. Que las armas no falten y que los suyos vivan bien. Los otros, el resto, la gran mayoría de los ciudadanos a sufrir. Ya se le escapó a una de ellos, es ley del PP: ¡Qué se jodan!
Salud y República
18 marzo 2012
La Defensa es una necesidad inexcusable
Así lo dice el ministro Morenés. Y se quedan tan pancho. El ministro pepero de la Guerra (perdonen pero me parece más ajustado a la realidad que de Defensa), da una serie de razones que quitan el hipo.
Así, defiende --y es mucho defender— que la Defensa es una necesidad inexcusable para el bienestar de los españoles. Claro, ya lo entiendo, es el momento de meterse a soldado y así, salir del paro. Y está claro que los ciudadanos necesitamos, ante el constante ataque de todos los países, un ejército para que nos defienda.
Habla también de que obtenemos retornos que provoca beneficios económicos al Estado. Por cada euro que se invierte en defensa se generan tres, dice. Lo que no explica es cómo. Será por arte de magia negra. Supongo que entre esos magníficos retornos estarán los soldados muertos en “acción pacífica”.
Lo menos que podía hacer el ministro de la Guerra es callarse. No hay ninguna justificación para que en tiempos de crisis se mantengan los gastos de su ministerio, y sea el único ministerio no afectado. Si hay un ministerio del que se podría prescindir, es éste (Islandia o Costa Rica, entre otros países, no tienen ejército). Y si no, al menos deberían dejarlo bajo mínimos, recortando al máximo (países europeos se han declarado neutrales y sus gastos de defesa son mínimos. Es el caso de Austria, Suecia o Suiza), sus innecesarios gastos.
Pero claro, mientras que la Educación y la Sanidad son gastos “santuarios” y suntuarios, los del ministerio de la Guerra son necesarios y además, según el ministro interesado, nos da un retorno importante. Sería el caso de estudiar que todo el presupuesto se diera a Morenés, puesto que si devuelve tres euros de cada uno que se gasta, triplicaríamos la riqueza en un año.
En fin, y esto lo dice un tipo como Morenés, cuyo nombramiento ha sido como meter a un pirómano en el cuerpo de bomberos. Un tipo que ha sido alto ejecutivo en la empresa Instalaza, fabricante de bombas de racimo, hasta hace dos años, y director de la empresa MBDA, dedicada a la fabricación de misiles. Éste es el personaje ideal para ser ministro de la Guerra. Naturalmente, ésta es la forma de pensar de los peperos. A la guerra quien más entiende de ella.
Y así es, ¿quién es el guapo que dice a este ministro, que ha sido dirigente de empresas de armas, que hay que dejar de comprarlas? Y no me refiero a la cuestión ética, que debería ser la que obligara a ello, pero que ya cuento que no tienen, sino a una cuestión económica en época de crisis.
Este ministerio es el único que año tras año incumple el presupuesto y gasta más de lo previsto. Es un gasto del que los gobernantes no quieren hacer alarde y del que probablemente se avergüenzan, puesto que dan una cifra que no incluye el total de los gastos militares y de la que luego se pasan, incumpliendo, también en época de crisis con el recorte previsto.
Así, según los datos oficiales el ministerio en 2011 iba a sufrir un recorte del 6,2%. Sin embargo, los datos hasta septiembre dicen que se han gastado el 9,3% más que en 2010. Total cerca de 900 millones más.
El hecho de que España, que no cuenta un bledo en el panorama internacional de Defensa, sería suficiente para pensar que deberíamos pasar a ser una potencia neutral como Austria, Suecia, Suiza o Japón, donde los gastos de guerra son mínimos. O mejor aún convertirnos en un país desmilitarizado, como Panamá, Costa Rica o Islandia.
Pero, ya saben ustedes, la prioridad en este momento no es el paro. Tampoco es reflotar la economía. El problema fundamental es la defensa nuestra patria, asediada por esos enemigos que intentan conquistarla.
Salud y República
14 agosto 2011
¡Que no me embargan los tanques!
Está claro que en este país, los únicos que pueden tener deudas sin problemas son los distintos gobiernos y los clubes de fútbol.
Si a usted se le ocurre no pagar, le denunciarán y puede terminar condenado, sin paliativos. Si lo que no paga es la hipoteca, le quitan la casa y le dejan la deuda, y si es otra cosa, ya se lo cobrarán, de una manera o de otra.
Ahora bien, si es usted de un gobierno, por ejemplo, el de Castilla-La Mancha y no paga a los farmacéuticos, no pasa nada, puede incluso multarles si se quejan.
Si usted es presidente de un club de fútbol, tampoco se preocupe por pagar, lo importante es que usted tenga un puro de metro y medio y siente sus presidenciales posaderas en su tribuna preferente, y que les den a los de la Seguridad Social, a Hacienda y a los jugadores.
Pero, si a usted le debe algo un ayuntamiento o a una Comunidad Autónoma, tranquilo, siéntese y espere hasta que se lo puedan pagar, sin prisas, no pasa nada. Un año de estos, llegará.
Bueno pues en el colmo del surrealismo, en un país con una situación crítica conocida, donde se ha recortado todo lo recortable, donde todavía el déficit está por encima de lo que exigen, donde todo el mundo habla de que habrá que hacer más sacrificios, resulta que a las deudas generales, se unen las del Ministerio de Defensa. Y es que, ¡qué bonito es el armamento nuevo!
Uno puede vivir sin comer, malamente, pero se saca de aquí, de allí, de más allá, y si la cosa no se consigue, basta con morirse. Pero, ya me dirán ustedes cómo se puede pasar sin tener Tanques Leopard o los caza EF-2000 o las fragatas F-100. A eso sí que no se puede renunciar. ¡Hay que ser modernos! Y si el Tío Sam nos vende lo que nos vende, por algo será, hay que comprarlo, que lo mismo tenemos un día de estos que defender, de nuevo, la isla Perejil y ¿qué haríamos sin los tanques Leopard?
Nos jugamos mucho. Y teníamos que modernizarnos, que estábamos con armamento de Tercer Mundo, y así no te respeta nadie. Total, hicimos una inversión de 30.000 millones, una tontería de nada, para ponernos a la altura de las circunstancias. Recordemos que íbamos para séptima potencia del mundo. Y ahora qué vamos a hacer. Debemos todavía 26.000 y casi no podemos pagar los intereses.
Pero, no se preocupen, que les veo asustados, no pasa nada, las empresas de armamento, esas multinacionales que siempre tienen trabajo y que junto con las del petróleo son de las más rentables, no nos embargarán. Nos darán facilidades, nos cobrarán más intereses, y nosotros lo sacaremos de cosas menos importantes como la Sanidad y la Educación o las Infraestructuras, cuestiones secundarias, que al fin y al cabo, lo importante es lo importante, y está el mundo muy malito y hay que prepararse para lo peor.
Además, ¿se imaginan ustedes que pensarían los de la OTAN o las otras potencias aliadas, si nuestra España del alma no fuera, a esos conflictos que crean, con armas de última generación? Nos tomarían por el pito del sereno, y quedaríamos para llevarles el café a los poderosos. Tendremos que hacernos otro agujero en el cinturón. Todo menos renunciar a lo esencial. Todo menos desobedecer al gran amo yanqui. Todo menos hacer el ridículo con armas anticuadas. Todo menos dejar que nuestro ejército sea de segunda. ¡TODO POR LA PATRIA!
Salud y República
Nota aclaratoria: Para que vean que es una tontería, cada españolito debe por armamento, casi 100.000 pesetas –perdonen lo de pesetas, pero me entiendo mejor así—, más intereses y los gastos que generan que son 65.000 pesetas por cada uno, al año. No está mal. Y eso lo debe usted, y cada miembro de su familia, y su vecino, y su amigo, y…
27 julio 2010
¡Semos los mejores!
Cada día estamos más cerca del mundo de Makinavaja, ya saben “el último choriso”. Ese mundo de navaja y pandereta, de delincuentes menores de buen rollo que te montan unos pollos de no te menees, creado por el dibujante Ivà.
Siempre conservando el eslogan que tenían Maki y sus amigos: “¡semos los mejores¡”. Y es que lo somos. Bueno, en todo no. Lo somos en deportes de élite (que conste que lo aprecio y me alegro) y lo somos en alguna cosilla más.
Y es que lo de alguna cosilla más es importantísimo. Un país que apenas exporta, que tiene una balanza comercial muy negativa, sólo compensada por el turismo fundamentalmente, resulta que en un sector importante está el número seis. Ni más ni menos, ni menos ni más. En 2009 somos la sexta potencia en exportación de armas, ¡toma ya! Para que luego digan que no somos una potencia de primera. Desde luego en el comercio de la muerte no nos podemos quejar. Sólo nos adelantan USA, Rusia, Alemania, Francia y el Reino Unido. Y estamos por delante de todos los demás, como por ejemplo Italia, Holanda, China y hasta del propio Israel que se mueve en este sector como pez en el agua.
Un logro único, con nuestros propios medios, sin casi investigación, con un mínimo prestigio en el sector hemos sacado nuestro espíritu fenicio en el sector de la guerra y estamos en la élite. ¿No es para emocionarse?
Cuando estamos en la cola de los países de primera división en temas como educación, investigación o industria, resulta que destacamos en el comercio de armas, en las exportaciones de muerte.
Siempre hemos sido un país de extremos. O los mejores o los peores, el caso es destacar. Y ahí estamos, subiendo como la espuma. En 2004 éramos el número once, en 2007, el nuevo, hoy, con orgullo, hemos pasado al sexto y seguimos subiendo. Vamos que con los socialistas estamos subiendo como la espuma.
En 2009 la crisis no ha paralizado el comercio de armas, muy al contrario. Y nosotros más. Mientras que las exportaciones mundiales han aumentado un 5%, en España lo hemos hecho en casi un 34%. Semos o no semos los mejores.
Y la cosa no queda ahí, la cosa se hincha porque somos tan chulos que vendemos armas, entre otros países a: Marruecos (armas que parece que se utilizan contra los saharauis), Irán, Libia, Arabia Saudí, Colombia, Israel. Vamos que dejamos los escrúpulos en el garaje, antes de sacar el coche.
Ya se sabe para ser un buen comerciante hay que vender, sin preguntar a quién, sea lo que sea. Y en eso somos maestros. Lástima que no exportemos otras cosas, pero llevamos la guerra en la sangre. Probablemente sea un favor que nos ha donado nuestro Patrón, ese al que el Jefe del Estado pedía árnica anteayer. Me refiero a Santiago Matamoros que ya saben que es el santo al que se encomiendan nuestras tropas desde hace siglos con su grandiosa y bélica frase: ¡Santiago y cierra España!
Gracias Santiago por mantenernos en la cresta de la ola del comercio de la muerte.
Salud y República
P.D. Los datos están basados en este informe.



