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16 diciembre 2018

¡Otro gobierno de armas tomar! Más gastos militares


No hay nada que hacer, aunque haya diferencias en cuestiones sociales entre el PP y el PSOE, en las económicas pocas, en política exterior y de defensa podrían tener el mismo ministro y no se notaría, actúan de forma similar, si no igual. Y así lo vienen haciendo desde siempre. Todo quedó confirmado con la adhesión a la OTAN y con Felipe González.

Pues sí, estos chicos socialistas siguen con pasos marciales a sus colegas del PP. Se ve que lo moderno es invertir en armas, aunque pueda parecer que existen otras prioridades. Y así han actuado. Ni más ni menos que además de los más de 5.000 millones que estaban previstos se han añadido otros 7.300. Una maravilla.

Ha habido que empujarles para que acepten cuestiones económicas de primera necesidad como el nuevo salario mínimo, y sin embargo simplemente aprietan el botón del dinero y se sacan de la manga más de siete mil millones para jugar con armamento moderno y de nueva generación. Una verdadera maravilla. Al fin y al cabo, ser ricos como país, comporta que podamos invertir en estas cuitas.

Ya se les vio el plumero, cuando decidieron seguir vendiendo armas a Arabia Saudí. La pela es la pela y los muertos son ajenos. Así es que sigamos jugando que es lo moderno y lo importante. Eso sí, como todo no se puede, habrá que sacar esa pasta de otros capítulos. Al fin y al cabo, somos los mejores y no necesitamos ese dinero para Sanidad, tampoco para Educación y menos para cuestiones sociales de segundo orden, como la Dependencia.

Eso sí, por si no lo saben, el PP y Ciudadanos no han puesto ni un problema. Va en su línea. Y ya el colmo, ese maravilloso líder americano, ese magnífico jefe de Estado, ese presidente del país más poderoso ya les ha felicitado. Y es que claro, al fin y al cabo no han hecho sino que seguir sus órdenes. Trump ha dejado la OTAN en papel mojado y ahora quiere que ‘sus aliados’ aumenten sus gastos militares en esa pasión que tiene por armar a todo el mundo, por hacer un mundo beligerante y obsesivamente peligroso. Y claro el PSOE no le iba a dejar mal. Ellos son gente obediente y sobre todo sumisa al poderoso.


En fin, nada nuevo bajo el sol. Eso sí, no deja de ser lamentable que este país que tiene tantas cuestiones recortadas y que a pesar de reconocerse que existe un crecimiento fuerte, no se han recuperado, se vaya por caminos bélicos. Pero claro, lo importante es lo importante y Trump el señor y dueño. ¡A ver quién le dice que no!

Toca esperar. Y hay que decírselo a los mayores –todavía no se ha arreglado lo de las pensiones--; a los dependientes –que siguen sin recibir ayudas o les otorgan limosnas--; a los profesores que mantienen unos ratios indecentes; al mundo de la sanidad cuya falta de recursos humanos hace que la lista de espera sea cada vez mayor; a los parados de larga duración; a los universitarios –cuyas becas siguen siendo mínimas y las matrículas elevadas--; y a tanta gente necesitada.

Una ofensa a todos los que creemos en el Estado del Bienestar y sabemos que necesita más medios. Porque no queremos que lo sustituyan por un facsímil de EE.UU., donde si tienes un accidente, para que te atiendan en un hospital, tienes que llevar la tarjeta de crédito en la boca, o para ir a la universidad, los padres tienen que estar ahorrando desde que nace el hijo.

No, las armas no son una prioridad. No queremos otro gobiernos de armas tomar. Estos gastos militarles responden a una petición Trump-era. Y que yo sepa no somos ninguna colonia norteamericana. ¿O sí?

Salud y República

19 marzo 2018

Para Defensa (otros diez mil millones): sí, hay dinero


Mientras que M punto Rajoy y sus muchachos repiten y vuelven a repetir que no hay dinero para subir el IPC a las pensiones (unos 1500 millones de euros), encuentran dinero para subir salarios públicos (justísimo), para igualar salarios de fuerzas de seguridad del Estado a otras autonómicas, para subir el sueldo a diputados y senadores un 1,5%, y para rescatar autopistas. Y todo ellos sin contar lo que se podría hacer con los 11.000 millones de euros que al Estado le cuesta la Iglesia.

Pues aún hay más. Está visto que nos debemos sentir muy amenazados. Probablemente algún enemigo ande cerca sin saberlo. Quizá nos ataquen de un momento a otro. Si no, es difícil explicar que en momentos de contención y recortes –aunque siempre es difícil de comprender--, se suban de forma espectacular los gastos de Defensa.

A ver si entendemos algo. En 2017 –a sabiendas de que hay, además, mucho presupuesto de Defensa, camuflado en otras partidas— el presupuesto de Defensa era de 7639 millones de euros y se han gastado, saltándose ese importe por medio de decretos-ley, casi 9000 millones, lo que supone un 18% más de los presupuestado, que ya era un 32% más que la de 2016 (5788 millones).


Bueno, pues después de esos datos tan increíbles e impresionantes –recordemos que durante ese tiempo, la mayoría de los gastos sociales han sido recortados o contenidos--, resulta que ahora nuestra amadisima ministra del finiquito simulado (Cospedal), hoy Ministra del ramo, ha decidido aumentar 10.000 millones más en jugar a los soldaditos, y tal incremento será aumentado en un próximo Consejo de Ministros. Además de amenazarnos con llegar en 2024 al 1,53% del PIB (unos 20.000 millones), que es lo que le pide la OTAN. Naturalmente, para estos gastos que nos defienden, no sabemos de qué, y que sirven para que nuestra Sra. Cospedal y los militares jueguen a batallitas, no hay problemas de incrementos bestiales.

Y es que, ellos son así:
·        Antes que las personas, los bancos (más de 40.000 millones regalados).
·        Antes que las personas, la empresas del IBEX (pagan de impuestos un 5% contra el 20% de los asalariados y pensionistas).
·        Antes que las personas, las autopistas en quiebra (4.000 millones)
·        Antes que las personas, la Iglesia (según Europa Laica, la Iglesia recibe entre subvenciones y lo que no paga un total de 11.000 millones al año).
·        Y, cuando hablamos de personas, naturalmente, defienden a los que más tienen. Lo último –que nunca llega--, para los más débiles, como son: dependientes, jóvenes, parados estructurales y jubilados.

Eso sí, espero equivocarme y que, una vez vista la reacción que hemos tenido los pensionistas, no nos dejemos engañar más y seamos capaces de acabar con este gobierno insensible y defensor de las oligarquías. Que el colectivo de mayores de 60 años no sea más el caladero de votos del PP. Si no, tendremos que buscar en la psiquiatría las causas, quizá un masoquismo exacerbado, o una especie de síndrome de La Moncloa, parecido al de Estocolmo.

Está claro que está en nuestras manos. Están asustados pero insisten en vacilarnos. Si continuamos saliendo a la calle, si seguimos pidiendo lo que es justo, lo conseguiremos. No entienden el lenguaje de la Justicia y la Equidad, son adictos al electoralismo y por ahí es por donde hay que atacarles.

Por cierto, vuelvo a insistir, los partidos políticos han de reunirse, en serio, en el Pacto de Toledo (sin Celia Villalobos, que es una rémora, como presidenta) y consensuar definitivamente un acuerdo que haga que se llegue a un digno Sistema Público de Pensiones.

Salud y República

05 marzo 2017

Trump y Cospedal se parecen

No es una exageración, aunque parecerse al presidente cavernícola de USA sea sobrepasar las líneas mínimas de la decencia y la democracia. Pues bien, hay un aspecto en el que, ‘casualmente’, Trump y Cospedal coinciden. Y no es moco de pavo.

Me refiero al incremento en los gastos de defensa. Es verdad que Trump ha dicho abiertamente que aumenta estos gastos para ganar guerras, mientras que Cospedal, calladita, no se atreve a tamañas barbaridades.

El aumento del presupuesto que pretende Cospedal es del 30%, mientras que el mundo se ha escandalizado porque Trump lo quiere hacer en un 9%. Y, sin embargo, sólo se habla de éste último incremento.


Trump es un tipo que se ha tomado la presidencia de EE.UU. como si fuera un ‘reality show’. Un juego donde sus decisiones criminales forman parte de una contienda en la que él quiere ser el gran vencedor, cueste lo que cueste, incluyendo la eliminación de los demás contrincantes.

Cospedal lo hace por ambición política, por atraerse a los militares, a los que les quiere regalar juguetitos que les entretengan. Ella cree que así será elogiada por ellos y por todos los belicistas de este país, y eso la pone, y llena su ego de soberbia sobrenatural. Pero también está tratando de combatir, al conseguir este incremento, a su contrincante en el PP, la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, con la que tiene una contienda interna de poder. Naturalmente, a costa de recursos públicos.

Y, este exagerado aumento, lo hace además sin decir de dónde pretende que se saque el dinero, para eso está Montoro que sin duda aplicará los recortes que sean necesarios para obtener los 2.100 millones de euros que pretende subir el ministerio de la Duquesa del Finiquito en Diferido. Y, todo esto, en un año donde ya se van a recortar 5.000 millones, por imposición europea.

Trump, al menos, ha sido mucho más transparente, porque todo el mundo sabe de dónde quiere sacar esos 51.000 millones de euros. Se cargara el ‘Obamacare’, disminuirá muy sensiblemente los gastos al Tercer Mundo, también los destinados al Medio Ambiente y eliminará la mayoría de los gastos sociales –que ya eran mínimos— para atender a los más necesitados.

Mientras, la Condesa de los Tres Cargos (ministra, presidenta pepera de su Comunidad y secretaria de organización del PP) hace regalitos a sus muchachos militares, vaciando un poco más los recursos de las partidas sociales, y además confirma, con gran desparpajo, que cumplirá el objetivo de la OTAN --que le ha exigido Trump a Rajoy--, que se traduce en un aumento de gastos militares de 12.000 millones de euros, en los próximos años.

Eso sí, sin despeinarse y con la mantilla puesta, que para eso se trata de un acólito del nacional-catolicismo. Y además “trumpera”.

Salud y República

30 agosto 2015

Las mentiras del presupuesto de Defensa

Lo del presupuesto del gobierno del PP viene siendo una burla desde que gobiernan en mayoría absoluta. Ellos acuerdan unas cantidades y luego se las saltan y les basta aprobar créditos extraordinarios o ampliaciones de créditos sobre lo aprobado para aumentarlos, o simplemente no gastar en las partidas sociales que sirven de reclamo pero que no son de su agrado.

El caso más claro es el del presupuesto de Defensa. Un presupuesto que se aprueba a sabiendas de que no tiene nada que ver con lo que se va a gastar. Así, este gobierno pepero presume de contener los gastos de Defensa y lo que hacen es que los ocultan para disimular y luego gastan lo que les viene en gana.

Por ejemplo, en los presupuestos de 2015 aprobaron para Defensa la cantidad de: 5767,77 millones de euros, pero esto es lo que viene asignado en los presupuestos como gastos de Defensa, sin embargo el total de dichos gastos es de 23.374 millones de euros, pero el 74% de dicho presupuesto está asignado en partidas ajenas a Defensa.

O sea jugar a la guerra, a pesar de que pertenecemos a la OTAN y eso debería colmar los deseos bélicos de nuestros queridos gobernantes, nos cuesta la friolera de más de 23.000 millones. Eso sí, para evitar el escándalo, sólo una pequeña parte el 26% (5767 millones) se aprueba como gastos de Defensa, mientras que el resto (17,230 millones) está distribuido entre varios ministerios (Presidencia, Agricultura, Sanidad, Medio Ambiente, Cultura) y asignaciones de otro tipo como gastos extraordinarios y fondos de contingencia.

Y además de engañarnos como a chinos escondiendo la mayor parte del presupuesto fuera de Defensa, nos toman el pelo, puesto que año tras año, se aprueba una cantidad a sabiendas de que en el verano se va a aumentar, puesto que es insuficiente. Y entonces, a golpe de decreto, este gobierno incrementa el presupuesto con créditos extraordinarios y ampliaciones, de tal forma que desde 2012 los presupuestos relativos a Defensa han venido aumentando de media un 35% sobre las previsiones. ¿Alguien se imagina a Montoro y Rajoy admitiendo una desviación de presupuesto en Sanidad o Educación de ese calibre?

Gastos militares 2

Comprar avioncitos, jugar a mandar soldados a otras guerras y mantener un ejército innecesario de forma ociosa tiene prioridad a la hora de los recortes, puesto que aunque se recorta de cara a la galería, como una gran parte, el 74%, está asignado a otras partidas, y además se aumenta lo presupuestado todos los años, resulta que para mantener el déficit maldito, que nos imponen desde la Troika, tenemos que reducir otras partidas, como educación, sanidad o dependencia. Eso sí, los gastos militares no se tocan.

En fin, tenemos que mantener un presupuesto importante no vaya a ser que nos ataquen desde Andorra o Gibraltar y tengamos que defendernos. Y, mientras tanto, que nuestros queridos oficiales se mantengan en forma y se diviertan. Quizá por eso, para que no se aburran, les pagamos el mantenimiento de un campo de golf, entre otras lindezas, que nos cuesta 245.000 euros. Algo necesario para que nuestros militares de grado afinen su puntería.

Salud y República

12 marzo 2015

Morenés: un ministro machista de puerta giratoria completa

Este ministro de defensa tiene su aquel. Es un tipo de apariencia discreta, de los que mata moscas con el rabo sin aspavientos y con opacidad absoluta. De los que mantiene en una institución opaca, como el ejército, valores como “la omertà”.

En primer lugar, podemos afirmar –así ha ocurrido en los tres años del gobierno pepero y sucederá en éste también— que el primer engaño que nos sueltan, desde Defensa, es el presupuesto, puesto que se aprueban cerca de seis mil millones, pero teniendo en cuenta que algunas partidas de defensa van a otros ministerios y que además siempre se amplían créditos extraordinarios de importe que oscila entre 1000 y 3000 millones de euros, lo que ocurre es que el presupuesto que se aprueba queda lejos de lo que realmente se gasta, escondido en vericuetos y trampas más o menos legales, pero con el objetivo de que siempre parezca mucho menos de lo que es realmente.

Por otro lado están los acuerdos que España establece con otros países para vender armas. Así, aparte de varios países europeos, la España de Morenés vende armas a países como Venezuela –a pesar de las críticas que le hacen a este país— y a países totalitarios como son Marruecos o Arabia Saudí, o a países violentos y belicos como Israel, donde los derechos humanos se conculcan constantemente.

Y no sólo se venden armas a los países enunciados, además con gran desvergüenza por un lado se ataca constantemente, con mayor o menor razón, a un país como Venezuela, mientras que por otro lado a su presidente Maduro –alguien al que constantemente el PP pone de ejemplo de gobernante totalitario y sanguinario— le califica, de forma hipócrita, como “gran amigo”.

Y qué decir de su comportamiento con los desmanes que se producen en el ejército. Que se lo digan al capitán Luis Gonzalo Segura, juzgado por la Justicia Militar y condenado a prisión por denunciar la corrupción dentro de la institución. O lo acontecido en estos días, una desvergüenza total, en el parlamento, ya que a una denuncia por acoso sexual y laboral probado de una capitana a un teniente coronel, el ministro no sólo ha hecho caso omiso sino que acusa a la acosada de ensuciar el nombre del ejército, lo que denota un machismo recalcitrante ¡Hay que tener cara dura!

Pero esto no es todo. Se ha descubierto que este ministro que viene de una empresa de armas, Instalanza (ya engañó nada más ser nombrado ministro, diciendo que había dejado la empresa de armamento en 2009, cuando se ha demostrado que ha estado de alta hasta dos meses antes de ser nombrado ministro) ha adjudicado 32 contratos a su antigua empresa, sin precisar ni la cantidad total que se ha adjudicado a Instalanza, ni si los contratos han sido adjudicados a dedo. Se sabe de algunos contratos de varios millones adjudicados de forma directa, sin concurso.

Morenés defensa

O sea que vino de esa empresa de armas y una vez ministro beneficia a la que era su empresa. ¿Qué lazos oscuros mantiene el ministro todavía con esa empresa para que la beneficie de esta forma? Un caso claro de puerta giratoria, y veremos si cuando termine su mandato de ministro no vuelve a Instalanza –me temo que sí— lo que cerraría el círculo de puerta giratoria completa.

En fin, otra más de este gobierno mentiroso y ocultista, otra más que demuestra cómo actúa. Y en concreto, este ministro lo que ha hecho es soltar dinero público a una empresa en la que él era consejero hasta ser ministro.

Ya está bien, este ministro incapaz de defender los derechos humanos dentro de su ejército, demostrando una insensibilidad y un corporativismo indigno, debería dimitir y así habría ocurrido en cualquier país de nuestro entorno, aunque ya sabemos el apego que los ministros de este gobierno tienen a sus sillones.

En fin, un ministro –otro más— capaz de mentir, de saltarse los derechos humanos, de favorecer negocios opacos, de defender a jefes militares acosadores y ferviente acusador de militares cuyo único delito es denunciar las vergüenzas que todavía existen en el ejército español. Una clara prueba de quién nos gobierna. Esperemos que por poco tiempo.

Salud y República

02 agosto 2014

Otra mentira más: los gastos militares

Es tremendo ver cómo nos engañan, y hay noticias que prueban esta desfachatez y apenas tienen cabida en los medios de comunicación. Este verano, otra vez, se ha consumado un hecho cantado, algo de lo que ya había escrito y que todo el mundo sabía, aunque muy pocos lo critican. El presupuesto de defensa vuelve a aumentar a sabiendas de que no era bastante su dotación presupuestaria.

Este suceso está ocurriendo durante varios años consecutivos. Como quiera que comprar armas está mal visto, sobre todo en momentos de crisis, nuestros queridos gobernantes presupuestan menos de lo que saben que van a gastar y cuando llega el verano, aumentan la dotación con un crédito extraordinario. Al margen de contabilizar gastos militares en otros ministerios para que queden camuflados.

O sea utilizan un crédito extraordinario en un gasto que para ellos es ordinario y que debería entrar en el presupuesto anual. Pero claro, no quieren explicar todo lo que se gastan en defensa y sin embargo se complacen siempre en informarnos que Defensa es uno de los ministerios que menos sube su dotación presupuestaria, escondiendo a sabiendas que durante el verano, o sea cuando menos interés político existe, en plenas vacaciones, año tras año, estos mentirosos aprueban un crédito extra para pagar sus caprichos armamentísticos.

Gastos militares 2

Ya sé que dirán que es demagogia, pero me importa un bledo. Porque gastar, además de lo presupuestado en los tres últimos años (2012: 1800 millones de euros. 2013: 877 millones. 2014: 883), más de 3500 millones de euros (un 18% más de lo previsto) en comprar armas, en tiempos de crisis, cuando la mayoría de los ciudadanos lo están pasando mal y, francamente, no parece que existan riesgos bélicos que lo pudieran justificar, es una tropelía, una indecencia y una desvergüenza.

Pero ahí están, haciendo mal a sabiendas. ¿No se podría considerar prevaricación esto? Puesto que cuando hacen el presupuesto saben que luego lo van a aumentar y sin embargo, por no atreverse a anunciarlo, dejan un presupuesto irreal, por debajo de lo que consumen en armas.

Nos toman el pelo. Mientras que hay este año 44.000 estudiantes universitarios menos por el aumento de las matrículas, mientras que cada día aumentan los parados que no reciben prestaciones, mientras que la pobreza y la malnutrición infantil está en lo más alto de la Unión Europea, ellos siguen jugando a los soldaditos. Eso sí con dinero del contribuyente y sin razón alguna. ¿Acaso no podían dar mejor destino a estos miles de millones?

Y eso no es todo, porque el presupuesto oficial de Defensa deja fuera muchos conceptos que la propia OTAN afirma que son gastos militares, como:

  • Gastos de las clases pasivas militares (Ocultos en la Seguridad Social)
  • Gastos del instituto social de las fuerzas armadas (ISFA)
  • Gastos de la Guardia Civil FRONTEX (Ocultos en el Min. del Interior)
  • Gastos de créditos de Investigación y Desarrollo militar (Ocultos en el Min. Industria)
  • Gastos aportaciones a la OTAN y a la UEO (Ocultos en el Min. de Exteriores)
  • Gastos del servicio de espionaje: CNI (Ocultos en el Min. de la Presidencia)

Total, que entre lo que nos ocultan en otros ministerios y las ampliaciones de presupuesto que efectúan en verano, el verdadero presupuesto de Defensa se parece al que ellos aprueban como un huevo a una castaña. Y todo por no querer dar la cara, por la mala prensa que pueden tener los gastos militares para los ciudadanos. Y nosotros a tragar, ¡otra más!

O sea, menos faroles, que no nos vendan una BMW cuando realmente es un Vespino. Que digan claramente las cosas, ¿no hablan de transparencia? ¿por qué esconden una parte muy importante del presupuesto de Defensa? Mentirosos, ese es el adjetivo junto a insensibles e incompetentes que mejor les cuadra.

Lo que tienen que hacer es gastar menos de verdad y no vendernos la moto falsa. Estamos en crisis y lo notamos en Sanidad, Educación, Dependencia, Ciencia, Investigación y otras patas del Estado del Bienestar, mientras que los gastos de Defensa siguen aumentándose, aunque lo escondan como auténticos falsarios.

Salud y República

08 octubre 2013

Defensa, Iglesia e Instituciones Políticas los grandes beneficiarios de los presupuestos de 2014

Dicen que estos presupuestos son, de nuevo, austeros. Ya saben ustedes que aquí se maneja la austeridad para desnudar a unos –la mayoría--, mientras que unos pocos siguen vistiendo de lujo. Y, curiosamente, los beneficiarios son los mismos de siempre.

Al margen de la Casa Real, donde siguen sin contarnos cuánto es lo que nos cuesta, puesto que el presupuesto, que dicen que disminuye, no es sino una parte de los gastos, ya que hay otras partidas importantes que están dentro de las cuentas de distintos ministerios; los grandes beneficiarios que siguen chupando del bote y de los que apenas se habla son: Ministerio de Defesa, Iglesia Católica y algunas Instituciones políticas.

presupuestos 2013

En Defensa nos pretenden engañar como a chinos. Resulta que todos los años dicen que baja un poco y, sin embargo, ya saben que luego allá por la primavera piden un crédito importante que aumenta el presupuesto. Así ha sucedido durante los dos años anteriores y ya han anunciado que sucederá el próximo. Nos mienten miserablemente y pretenden decir que baja el presupuesto. Podrían empezar por hacer volver, de una puñetera vez, a todos los soldados de Afganistán y de otros países y dejar de comprar cacharritos de guerra, incluso devolver algunos aparatitos que cuestan una millonada. Pero claro eso sería ciencia-ficción, a este gobierno le va la marcha bélica.

La Iglesia sigue recibiendo privilegios que le suponen la friolera de 11.000 millones de euros al año. Y eso en un país cuya Constitución dice que es aconfesional. Por cierto, estos millones se dan de acuerdo a unos acuerdos con la Santa Sede, donde, desde hace treinta y cuatro años, se dice que la Iglesia tiene que terminar autofinanciándose. Pero claro eso no lo permitirán nuestros queridos gobernantes que recortan en todo menos en lo que dan a la Iglesia.

La reforma de la Administración es un tema pendiente que el gobierno de turno dice que hay que hacer pero que nunca lo lleva a cabo. Ahí está un Senado que no decide nada, unas Diputaciones que cumplen funciones que podrían llevar las CC.AA y desaparecer y unos cuantos entes públicos que no sirven para nada, por ejemplo el Tribunal de Cuentas. Además de los entes citados y otros hay también privilegios que deberían cortarse. Por ejemplo, en los presupuestos de 2014, suben en mayor o menor medida –digo suben, cuando las partidas sociales bajan o casi desaparecen— privilegios de los diversos gobiernos y de los partidos políticos. Así, aumenta la partida destinada a coches oficiales, aumenta el número de personal de confianza –nombrado a dedo—, mientras no se suple a los funcionarios y se les congela el sueldo, aumenta la partida destinada a los partidos políticos –con la excusa de que hay elecciones europeas, cuando habría que evitar gastos electorales y utilizar los medios públicos—, y tantos otros gastos inútiles que deberían evitarse en las distintas administraciones y que siguen produciéndose.

En fin, mientras que la Dependencia queda con un presupuesto miserable, la Sanidad y la Educación sufren otro recorte grandioso, las pensiones pierden poder adquisitivo, todavía hay intocables en los presupuestos, intocables que mientras que no se toquen vemos que existen vergonzosos privilegios, y a la vez se siguen cargando, a marchas forzadas, los derechos sociales y laborales, y el Estado de Bienestar. Pero aquí no pasa nada. ¡A tragar!

Salud y República