01 febrero 2017
El PP sigue con su juguete preferido: Las Puertas Giratorias
02 octubre 2015
Los amiguetes y las vacaciones pagadas del ministro Soria
Es un ministro ejemplar. Utiliza su puesto para conseguir beneficios para sus amiguetes y para sí mismo. Deja hacer a los suyos y, si puede, obtiene prebendas por su actividad. ¡Como debe ser!
En algunos casos no sabemos por qué. Es posible que sea sólo por cuestiones ideológicas. Así, José Manuel Soria, cuenta milongas y ayuda a sus amigas, las empresas eléctricas, a las que cada día las hace obtener más beneficios, a costa de subidas continuadas de la luz, colocándonos contadores nuevos más caros y que prácticamente no nos hacen ahorrar, al mismo tiempo que hace más difícil la vida a las renovables.
Y qué decir de las empresas energéticas. Eficacísimas para subir el precio de la gasolina si sube el petróleo, y lentísimas para bajarlo si baja su precio. Todo ello con el consabido beneplácito del ministro del ramo, amiguete total, que no hace nada por evitarlo y, es más, pretendía sacar petróleo en Canarias, aunque fuera en contra de su riqueza turística.
Por cierto que en el tema de Volkswagen, en España, no se han iniciado las investigaciones y sin embargo, contradiciendo lo que dijo hace dos días, ha decidido que no les va a exigir las devoluciones de las ayudas del plan PIVE. En fin, como siempre al servicio de los débiles, ya lo ven. Naturalmente, jugando con dinero del contribuyente.
Pero es que además, según El Diario, este ministro pone el cazo sin pudor. Se va de vacaciones por toda la “face”, desde hace años. Sus amigos los empresarios hoteleros le regalan viajes y estancias maravillosas en sitios estupendos. Eso sí, curiosamente son empresarios que han obtenido permisos para construir o para abrir sus hoteles en Canarias. Además con esa prepotencia que da el creerse impune, suele querellarse contra los periodistas que denuncian sus casos, y suele perder. Entre otras cosas porque, con su descaro habitual, presenta recibos falsos y miente.
El último caso flagrante es el de las vacaciones del Sr. Soria de este año. Después de declarar que no había que ir al Caribe (en un acto de falsa defensa del turismo español) porque las playas son peores y hay mosquitos, se marchó cuatro días a un hotel de cinco estrellas de Punta Cana, que él mismo había inaugurado hace años, cuyo propietario es un amigo del ministro, dueño también del hotel de Lanzarote donde ha veraneado Soria los últimos cuatro años. Un hotel ilegal, por cierto, que tiene sentencia de derribo.
Y, (Nacho Escolar lo cuenta aquí), fue al Caribe invitado. Al verse descubierto --lo niega y demanda al periodista--, presenta un resguardo de pago total de tarjeta (no una factura) de 283 euros, cuando una sola noche cuesta 1.300 euros. ¿Cómo es posible? Esto sólo ocurría desde el milagro de los panes y los peces.
Un verdadero ministro inútil, al que sólo se le conoce gestiones negativas. Lo grave es que un ministro de Industria siga haciéndose el tonto con el caso Volkswagen. Lo grave es que el ministro de Energía mire a otro lado cuando sube la gasolina, provoque confusión continua con la factura de la luz y sus constantes subidas y dificulte el uso de energías renovables. Lo grave es que el ministro de Turismo obtenga descuentos, regalías y beneficios por parte de hoteleros que están afectados por las decisiones que toma. Más que grave es vergonzoso. Y ahí está demandando a los periodistas que le levantan la alfombra, aunque pierda las causas. Pero él, sigue ahí.
Estos tipos se tienen que ir, en diciembre deben desaparecer. Basta ya de sinvergüencerías, porque si siguen ganando, las preguntas pertinentes serán: ¿dónde irá de vacaciones el año que viene el Sr. Soria? ¿qué empresario hotelero le acogerá en su seno?
Salud y República
19 diciembre 2013
Y se hizo la luz, a precio de oro
Otra subidita, o mejor otro subidón. Menuda broma, la cosa puede andar entre el 11% y el 13% de aumento en el recibo de la luz. Y es que van a saco, sin importarles nada. Una vez abierto el melón de la destrucción se han cebado y no parece que piensen dejarlo a medias.
Lo de la luz es de coña marinera. Increíble y no entendible. En cinco años llevamos más del 70% de aumento y lo que te rondaré morena, que ya tenemos garantizado como mínimo un 11% más en enero. Ahí tienen ustedes al Sr. Soria, a la sazón ministro de Industria aunque ejerce más como recadero correveidile del lobby energético. Y si no, ¿cómo se entiende que hace una semana dijera que no iba a subir la luz, y hace tres día que lo haría en un 2% y hoy sabemos que del 11% no baja?
Ya les da igual todo. han tocado a rebato y están desmantelando el país. Porque no hay quien pueda creer lo que está ocurriendo con la electricidad. Una subasta surrealista –o sea va contra las leyes de mercado que ellos tanto idolatran— donde el consumo es cada vez menor y en cambio el precio sube más y más.
Y es que este mercado ficticio está dominado por un oligopolio que es un monopolio de facto, puesto que son pocas las empresas y se ponen de acuerdo en el precio y así seguir aumentando sus pingües beneficios y hundiendo a hogares que ven cómo les es imposible hacer frente a un recibo de la luz que va aumentando exponencialmente. Un ‘magnífico’ sistema de fijación de precios que instauró el tal Aznar hace quince años y que nos dejó en manos de estos sinvergüenzas.
Por otro lado el conocido y odioso déficit tarifario que no es sino el truco del almendruco, nos suben una parte por su culpa pero sigue existiendo en la misma proporción. ¿Hay quién lo entienda?
Sectores estratégicos como el energético no deberían haberse privatizado. Pero entre Gonzáles y Aznar no dejaron títere con cabeza y así nos va. No sólo lo privatizaron sino que lo hicieron en aras de una competencia que se debería haber dado y que no es tal, puesto que tanto en este sector, como en el de telecomunicaciones no sólo no han bajado los precios, sino que nos han colocado a la cabeza de Europa. Al menos debería existir un precio regulador por parte del gobierno. Pero claro, eso es trabajar para los ciudadanos y no para los grandes lobbies.
Y seguimos batiendo récords, pasamos del tercer país con la electricidad más cara en Europa actualmente, al primero a partir de 2014. Se nos da de miedo ser los primeros, en paro, en corrupción, en precios energéticos, en gobiernos autoritarios.
El desempleo cada vez mayor, los salarios bajando y la luz mucho más cara hacen que muchos ciudadanos se encuentren en la indigencia energética y no puedan pagar los recibos de los servicios esenciales como el agua, el gas o la luz. Para ello Izquierda Plural propuso ayer en el Congreso que no se corten estos servicios esenciales a las familias que no puedan pagarlos durante el invierno, que naturalmente el PP abortó puesto que según el pepero que intervino, un tal Flores, no sólo descartó adherirse a esa propuesta sino que dijo que el gobierno ya había hecho bastante con los débiles con la instauración de la Reforma Laboral. ¡Hay que ser malnacido!
Y ahora estoy oyendo que el ministro está sorprendido por este resultado de la subasta de la electricidad y dice que lo va investigar. Como si fuera nuevo, este ministro y los anteriores no pueden hacerse los idiotas, aunque lo sean, porque la subida constante de la luz viene dándose desde hace seis años. Y es que encima se ríen de nosotros, nos pisan y en vez de disculparse se mean encima. Probablemente pretenderá que el aumento sea menor –por ejemplo un 9%— y encima se lo tengamos que agradecer.
El hecho es que las eléctricas cada vez tienen más beneficios y los ciudadanos cada vez pueden pagar menos sus recibos. Ante el abuso social y la confabulación monopolística del lobby eléctrico se necesitaría un gobierno fuerte y a favor de los ciudadanos que hiciera bajarse del machito a estas empresas canallas que están llevando a la ruina a muchas familias y empresas. Habría que intervenir y regular el precio o bien nacionalizar el sector o crear una empresa pública con precios justos que pudiera competir. Todo menos quedarse con los brazos cruzados, quizá esperando que cuando este gobierno termine su mandato, alguno o algunos de sus miembros puedan ingresar en los consejos de administración de estas empresas, como ya viene sucediendo.
Salud y República
26 septiembre 2013
Apagar o a pagar la luz
Escandaloso. Suma y sigue. Nueva subida de la electricidad, a partir del mes que viene, del 3,1%. La tercera de este año, un glorioso año en el que nos han subido el 8%. O sea cinco veces lo que sube el IPC. ¡Una maravilla!. Y ahí no queda la cosa. Durante los últimos seis años, el precio de la luz ha subido el 66%, que no es moco de pavo.
No pasa nada. Aquí no queda otra, a pagar o a apagar. Y como apagar no podemos por desgracia, pues este lobby energético con ayuda de sus amigos, los gobiernos de turno, no hacen sino obtener congruos beneficios a costa de los consumidores, pues nos toca pagar.
Tenemos, después de Chipre e Islandia, la electricidad más cara de Europa. Eso sí, con más fallos que una escopeta de feria. Cortes de luz, cambio de contadores, arreglos en la red –vieja y deteriorada-- y sin que se pueda obtener diferencias sensibles entre las distintas compañías.
Hay sectores vitales que deberían ser públicos. Desde Felipe González, gran socialista y amante de las empresas privadas, hoy consejero de Gas Natural-Fenosa –ahora entendemos lo de la privatización de esta empresa—, nos han ido privando de servicios esenciales, privatizándolos para dárselos a sus amiguetes y poder conseguir un puestecito de jubilado glorioso.
Por otro lado, el gobierno actual, con ese ministro triste y seco al frente (Soria) no termina de explicar por qué pagamos lo que pagamos y además nos cuentan milongas como que encima tenemos un déficit tarifario pendiente de pagar. Parece que debido al uso de energías alternativas. Y como son unos mendrugos, encima abandonan la política de potenciar energías alternativas, incluso poniendo impuestos adicionales sin pensar que se están cargando el futuro. Porque el futuro pasa por las energías alternativas o no pasa. Las energías tradicionales tienen un porvenir gris.
O sea, que en vez de apostar por las nuevas energías, las del futuro, se las están cargando, pues dicen que repercuten en el alza del recibo de la luz. Hay que ser miopes, desde China a Alemania, pasando por USA o por otros países avanzados, se están promocionando y potenciando las energías alternativas, aunque en este momento esto signifique una inversión –no un coste como dicen nuestro querido ministro—, de la que se hace cargo el Estado.
Total, que nosotros que tenemos, sol, aire y mar, debemos seguir dependiendo per secula seculorum de las energías tradicionales, aunque no tengamos petróleo ni gas. Así es cómo ven el futuro nuestros queridos gobiernos. Una vergüenza más que se tapa con un alza del precio que pagan los ciudadanos. Ellos a vivir y cuando se retiren ya saben qué les espera. Un puestecito en alguna de estas empresas de energía.
Difícil luchar contra este lobby y el gobierno que le apoya. Sin embargo, además de las medidas conocidas por todos para ahorrar la luz, hay una campaña interesante iniciada por la OCU donde se pretende contratar electricidad más barata uniendo a consumidores y obteniendo precios más bajos. Hay que contactar con quieropagarmenosluz.org y unirse a la campaña. Ya son 218.000 los consumidores adheridos. ¡A por ellos!
Salud y República
01 septiembre 2013
Otro premio Nobel de la Guerra
Ahí está. Tan campante. Con su corona de laurel y su túnica blanca impoluta de gran divo de la Paz. O al menos así pretenden que le veamos. El hombre del “yes, we can”, un negro en la Casa Blanca. Una promesa esperada. El hombre de la guerra investido con la vestimenta de la paz.
Así es el presidente de USA, sea blanco o negro, demócrata o republicano, joven o viejo, hombre u hombre (algún día también una mujer será igual), rico o rico (me temo que nunca llegará un pobre), todos se sienten los reyes del universo, los amos del mundo, los guardianes del planeta.
Y miran por todos nosotros. Nos espían –por nuestro bien-- para que no cometamos actos impropios, nos venden armas para que podamos luchar contra sus enemigos, nos imponen sus multinacionales para que les hagamos ricos y nos exportan crisis para que no nos lo creamos.
Todo esto y más. Porque ellos son los emperadores. Y buscan y encuentran siempre razones para obtener beneficios, aunque ello implique violencia, crímenes y guerras. Al fin y al cabo, las guerras siempre se desarrollan fuera de su territorio, en lugares lejanos donde no les pueda llegar el hedor.
Ahora es Siria. Su excusa perfecta, el uso de armas químicas por parte del gobierno de Bashar al-Asad. Y siempre encuentran seguidores dispuestos a llenar primeras páginas, a esconder sus miserias con cortinas de humo, a acompañar en la masacre al gran líder. Ayer, Aznar. Hoy Hollander o Cameron o el turco, o todos juntos y algunos más –ya veremos qué dicen nuestros peperos cuando les toque hablar—, porque hay que defender al mundo, y si de paso se defienden a los suyos, mejor que mejor.
De momento, sin apoyo de la ONU, sin informe de los observadores internacionales, Obama ya ha decidido intervenir. Él es así, si quieren le siguen y si no, se lo pierden. ‘alea jacta est’ ha dicho ‘il capo’.
Parece claro que se han usado armas químicas, lo que no queda claro quien ha sido. La gran mayoría internacional dice que el presidente sirio, otros que los rebeldes, varios que los dos. Lo que queda claro es que esas armas han sido vendidas por USA, a los dos contendientes. Y ninguno parece de fiar, ya que en esa guerra civil, dejada hasta ayer de la mano de dios, sólo hay malos. Pero ha llegado el momento.
Y es el momento propicio para hacer negocio. En primer lugar, hay que deshacerse de armas que pronto quedarán obsoletas, la industria americana del armamento así lo requiere. De paso, si se animan sus países amiguetes, les venderán parte de la chatarra para que puedan producir nuevas armas más sofisticadas. El negocio no para.
Pero hay más, ahí está el lobby del petróleo, más contento que unas pascuas, de momento en cuatro días, desde el anuncio de la guerra, ha subido cinco dólares el barril que no es poco, ESSO y otros se lo agradecen de forma especial. ¡Viva América!
Y más, todavía. La prima de riesgo ha subido en estos días, así se recuerda a los ‘amigos europeos’ que están en nuestras manos y que nuestros problemas son sus problemas. Que el poder yanqui sobre Europa es muy estimable. Además, la bolsa baja, y bajará más, con lo que las grandes fortunas, cuando esté por los suelos, se hincharán a comprar y la bolsa subirá. Un negocio perfecto.
Porque, a estas alturas, que no nos vengan con el cuento de que hacen la guerra para tener paz. Basta mirar a Iraq o a Afganistán. Cada vez peor, y ellos como si no hubieran roto un plato. La venta de armas, el negocio del petróleo y demostrar su poderío son los objetivos. Ellos no pueden pasar mucho tiempo sin jugar a la guerra, sin provocar la muerte de decenas de miles de personas. Eso sí, lejos de su casa, que allí ya se bastan para provocar sus propias matanzas civiles. Porque además si desestabilizan la zona, a favor de sus amigos israelíes, miel sobre hojuelas.
Es cuestión de días, quizá de horas, pero basta un requisito simple y decisivo: que el Congreso estadounidense diga sí a la guerra. Cosa fácil y esperada, porque si hay algo que les gusta a los yanquis, más que a un tonto un lápiz, es demostrar que son los más poderosos, y para ello, qué mejor que la guerra.
Todo está decidido, sólo queda saber quienes serán los componentes de la nueva foto de las Azores. El presidente turco está loco por la música, aunque no creo que tenga poder para ser protagonista. Hollande, gran socialista y hombre de izquierdas (lo mismo le dan el próximo Nobel de la Paz) parece fijo. A Cameron le ha salido el tiro por la culata, y hasta los suyos le han negado salir en esa foto.
Sólo espero que no se lo ofrezcan a Rajoy que éste, con tal de hacer olvidar a Bárcenas y la crisis, es capaz de meternos en el charco, como ya hizo su amigo y compañero Aznar.
Pues eso, que viva el Nobel de la Paz. Ese premio que desde hace 30 años se han cargado, conscientemente, tratando de hacernos ver que, por ejemplo, Kissinger, Menachem Begin, Isaac Rabin, Shimon Peres o ahora Barack Obama pueden ser ejemplo de pacifistas y compartir ese trono con verdaderos adalides de la paz como Aung San Suu Kyi o Rigoberta Menchú.
Si Obama tuviera vergüenza renunciaría a ese título. Hoy, por sus actos y no por su falso reconocimiento, se ha convertido en el nuevo Nobel de la Guerra. Y van…
Salud y República
21 marzo 2012
El repago es un fraude, es evitable
Sí, eso que llaman copago y que va a funcionar en Cataluña en unos meses es el timo de la estampita y, desde luego, evitable. El repago es una medida innecesaria, puesto que hay alternativas. Lo que ocurre es que los gobernantes son cobardes o tienen intereses y no se enfrentan al poderoso lobby de los laboratorios farmacéuticos.
Hay una serie de acciones que se podrían tomar y que paliarían gran parte de los gastos farmacéuticos, pero que sin embargo, nuestros queridos gobernantes no son capaces de acometer.
Dentro del presupuesto médico dicen que los fármacos representan casi el 30% del total. Por lo que cualquier medida que se tome para reducir este gasto incide de forma importante en la factura total.
Se sabe que se receta demasiado. Y, aunque a muchos les parezca bueno, los medicamentos tienen todos efectos secundarios. Lo explica muy bien, uno de los mayores expertos, Joan-Ramón Laporte, catedrático y jefe del servicio de farmacología en el hospital Valle Hebrón de Barcelona en esta entrevista “Las medicinas curan o causan cualquier enfermedad”.
Por lo tanto, es necesario que los médicos y los pacientes se den cuenta de que recetar por recetar puede tener efectos peligrosos, además de ser un gasto evitable. Hay médicos que creen que recetar puede dejar más contento al paciente, y hay pacientes que esperan que su médico les recete algo, puesto que valoran a su facultativo por el número de recetas. Además, está esa manía de algunos pacientes de auto-recetarse y de llegar a la consulta pidiendo los medicamentos al facultativo, en vez de dejar que sea éste quien decida.
Una de las medidas que habría que implantar es extender el tema de los genéricos. La diferencia de precio es muy sustancial. Hay que ir ganando parcelas a las multinacionales farmacéuticas y dejar al mínimo los medicamentos con patentes.
Hay un rumor interesado y que emplean mucho los defensores de las farmacéuticas, y es falso. Me refiero a que el gasto de los laboratorios en investigación es desorbitado y gracias a él, su consiguen mejores productos para luchar contra las enfermedades. En la entrevista citada anteriormente y enlazada, el doctor Laporte manifiesta que gastan el triple en promoción y publicidad que en investigación (el 30% contra el 10%), por lo tanto en el precio alto de los medicamentos, la investigación cuenta mucho menos que los gastos provenientes del marketing, son éstos los costes que habría que minimizar.
Otra cuestión que habría que tocar para bajar el precio de los medicamentos es que exista la posibilidad de vender la dosis que el médico cree necesaria.
Así, un ejemplo claro y reciente, vivido en carne propia. Ante un catarro, mi médico me recetó Pectox lisina, sobres granulados que vienen en una caja de 20. La dosis era un sobre diario durante siete días. Así es que cumplido el periodo, tengo en mi poder trece sobres restantes, almacenados en un cesto con restos de medicinas. ¿Por que se fabrican envases superiores a las dosis corrientes que se deben tomar? Hay que dar a los pacientes los medicamentos necesarios para paliar su enfermedad. Ni más ni menos. So pena de que el objetivo sea que la mayoría de nosotros, tengamos una farmacia en casa.
Otra cuestión que no termina de funcionar, es recetar por el principio activo en vez de por la marca. Esta ley que se aprobó en noviembre pasado no se cumple, al menos así me lo han comentado varios médicos. Esta iniciativa pretendía ahorrar dos mil millones de euros y sin embargo parece que no llegará a los doscientos. ¿Por qué no se controla que los médicos la cumplan?
Sólo con reducir a la mitad los gastos de marketing y prescribir el medicamento más barato con principio activo y la dosis exacta, el ahorro en este capítulo sería mucho mayor que lo que se ha implantado. Significaría para el erario público mucho más que un euro por receta.
¿Por qué no se toman las medidas pertinentes? El gobierno de CiU en Cataluña y del PP en todo el país no se atreven a enfrentarse con los poderosos laboratorios farmacéuticos. Se someten a ellos y prefieren cobrar sus excesos a los enfermos.
Los médicos prefieren aplicar marcas, sin limitar la dosis, seguramente beneficiados por los laboratorios. Y los farmacéuticos encantados de recetar más cantidad y medicamentos más caros, puesto que sus márgenes, así, son mayores. Y los gobiernos ahí quedan, de monaguillos de la indecencia.
¡Bien por estos gobiernos!
Salud y República
P.D. Por cierto, Gaspar Llamazares ha instado al PP a que recurra al Constitucional por el repago impuesto en Cataluña por CiU, para demostrar que de verdad está contra el copago.
24 julio 2011
Que no comercien con nuestra salud
Desde el Ministerio de Sanidad, con el acuerdo de todas las CC.AA., se han tomado medidas para hacer que la factura de los medicamentos sea más ligera para la Seguridad Social y permita ahorrar en el total del Estado 2400 millones de euros, que no es poco.
Afortunadamente, más tarde que temprano, se ha acordado que impere el principio básico, de tal forma que los médicos, ante un diagnóstico determinado, deberán recetar un principio básico y los farmacéuticos elegir el producto que lo contenga y sea más barato.
Esto ahorra al Estado 2000 millones. Además, cuando tengan más de diez años –el tiempo en el que caducan las patentes—, los medicamentos bajarán su precio en un cinco por ciento, lo que supondrá un ahorro adicional de 400 millones.
Me parece muy acertada la medida. Ya es hora de que se opte por soluciones de ahorro en este país, donde los excesos campan por sus lares para regocijo de los grupos de presión interesados.
Y no hay nada más que ver cómo han reaccionado las partes interesadas para darnos cuenta de que esta decisión ha sido un acierto. Mientras que los consumidores y los médicos se han declarado favorables a la medida, los farmacéuticos y, sobre todo, los laboratorios han puesto el grito en el cielo, hablando de la libertad de elección, de peligro para la salud y de no sé cuántas sandeces más, cuando lo que ellos hacen no es sino comerciar con nuestra salud y obtener pingües beneficios.
Esta decisión tiene un antecedente en Andalucía, donde se tomó la medida hace años y ningún parámetro indica que haya sido dañino para la salud –argumento que utiliza el lobby farmacéutico-- y sin embargo ha bajado, de forma importante, la factura farmacéutica.
Sin embargo, hay algo más que hacer y que haría bajar notablemente, también la factura que paga la Seguridad Social. En primer lugar, hacer respetar el acuerdo que existe de recetar genéricos, que no suele cumplirse. Y, además, adecuar las dosis del medicamento prescrito al tratamiento diagnosticado. Cuestión que ya viene haciéndose en muchos países, como por ejemplo en el Reino Unido.
Se trata de no desperdiciar gran parte de los medicamentos prescritos. Supongamos que se trata de un tratamiento de dos pastillas al día durante cuatro días, o sea un total de ocho pastillas. ¿Por qué tener que llevarse una caja con 25? Muchos somos los que tenemos un botiquín con cajas de medicinas que no tomaremos más y que están medio llenas o casi llenas. ¿Por qué no recetar las dosis pertinentes? ¿Por qué tener que almacenar o tirar medicamentos constantemente?
Es entendible que se receten dosis grandes y sin cantidades fijas en las enfermedades crónicas, pero no en los tratamientos específicos. ¿Cuánto ahorraríamos si se actuara así?
Las multinacionales farmacéuticas tienen un gran poder, pero hay que ir desarmándoles y haciendo que cuestiones como la promoción, la publicidad o el mercadeo no tengan influencia en temas de salud.
Los costes comerciales, provocados por el marketing aplicado a los medicamentos, son altísimos y van dirigidos fundamentalmente a la clase médica. Si estos gastos se eliminaran o se bajaran considerablemente, el costo de los fármacos sería muy inferior.
Bienvenida esta medida, pero esto no debería ser el final del viaje. Hay que insistir en que, sin que se vea afectada nuestra salud, se pueden aplicar otras decisiones que pueden ayudar a que los gastos de los fármacos puedan descender. Por ahí han de ir los tiros, a pesar de que no serán pocas las presiones de las multinacionales farmacéuticas, que utilizarán toda su fuerza para evitarlo. Ahí es donde se ve la voluntad política de un gobierno, combatiendo a quienes buscan por encima del bien colectivo, sus intereses gremiales.
Salud y República

