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07 junio 2017

Atentados y elecciones en el Reino Unido

Mañana se celebran elecciones en el Reino Unido. La presidenta del gobierno, Theresa May, con la excusa del Brexit, convocó con un adelanto de tres años las elecciones generales del Reino Unido. La verdadera razón era que el partido conservador sacaba al partido laborista 18 puntos en los sondeos.

Hoy, la diferencia ha pasado de los dieciocho puntos de abril a menos de dos. El partido laborista, liderado por Jeremy Corbyn, amenaza a Theresa May quién asustada por esos sondeos ha decidido tomar acción y, después del atentado de hace cuatro días, viendo el daño que le podría producir este hecho en las elecciones, ha prometido tomar medidas contundentes contra el terrorismo. Y ha soltado un “basta ya”, como si hasta ahora no se hubiera hecho lo suficiente para prevenirlo e impedirlo.

En unas declaraciones incendiarias ha llegado a decir que si hay que disparar, se disparará, y que si los derechos humanos interfirieran en las medidas punitivas contra los potenciales terroristas, habría que cambiar las leyes. Un ejemplo claro de una “demócrata ejemplar!.

Lo que ocurre es que la Sra. May debe haber olvidado que ha sido ministra del Interior durante siete años, en los que, gracias a los recortes impuestos ha disminuido los recursos humanos --en casi 20.000 el número de policías-- y económicos, disponibles para la lucha antiterrorista.

El líder laborista Corbyn, apoyándose en estos hechos, ha pedido la dimisión de la presidenta. El exceso de la Sra. May, olvidándose de su responsabilidad al disminuir claramente las medidas antiterroristas en su periodo de gobierno, ha sido contestado por otro exceso, puesto que pedir la dimisión a tres días de unas elecciones generales no es sino un brindis al sol.

No sé si los atentados han sido pensados para influir en las elecciones, pero lo que está claro es que han echado leña al fuego electoral y la cosa está que arde. La Sra. May ha perdido el control y promete ahora más medios para la lucha antiterrorista –olvidándose de su actuación como ministra del Interior, donde los disminuyó—aunque sea en contra de los derechos humanos. Y es que tiene el miedo en el cuerpo al ver cómo se le acerca en las encuestas su adversario, y se ha visto obligada a reaccionar, con el fin de asegurar su victoria. Lo que ocurre es que esta reacción puede haberse vuelto en su contra, al recordarle su pasado ministerial.

A todo esto, hay que sumar a la Sra. May, la forma negativa en que se está desarrollando el post-atentado. Hoy, cuatro días después, no se sabe los nombres de los siete fallecidos, ni de muchos de los heridos. De forma incomprensible, el tiempo empleado en el reconocimiento de los asesinados es lamentablemente exagerado, y está llevando a las familias de los desaparecidos a una situación límite de difícil explicación.

La famosa policía inglesa, Scotland Yard, está quedando en evidencia. Hoy todavía, no se sabe qué ha pasado con varios desaparecidos, entre los que hay un español: Ignacio Echeverría, que tuvo la mala suerte de encontrarse fortuitamente en el sitio y el momento equivocado. Lo último que recuerdan sus amigos, es que con su patinete le vieron enfrentarse a los terroristas, y nadie sabe nada más. La familia sigue esperando angustiada que las autoridades británicas localicen a Ignacio, pero según parece y no se sabe por qué, tienen que seguir esperando. ¡No hay prisas! ¡Lamentable!

Salud y República 

21 febrero 2016

Reino Unido: sanguijuela de Europa

Se acaban de aprobar medidas para que el Reino Unido siga perteneciendo a Europa. Los ingleses han presionado, amenazando con salirse de la Unión Europea, para obtener medidas que les preservan de adjudicar derechos a los nuevos inmigrantes (una medida que provocaría discriminación entre antiguos y nuevos inmigrantes y marcan un sesgo xenófobo. Además piden que los países que no han adoptado el euro como moneda tengan los mismos derechos que los países que sí lo han hecho.

A decir verdad, los ingleses nunca han estado muy cerca de Europa, a pesar de pertenecer geográficamente a este continente. Ellos tienen su mercado propio con países afines, como es la Commonwealth, entre los que se encuentran algunos tan importantes como Canadá, Australia, India o Sudáfrica, y además tienen relaciones preferenciales con los EE.UU., por lo que para ellos la Unión Europea tiene una importancia relativa, es más, una gran parte de su población se considera euro-escépticos.

No quisieron entrar en el euro, y cuando ven alguna medida que piensan que les puede afectar negativamente, en vez de acatar la actuación y las decisiones de la Unión Europea, amenazan con salirse. Lo vienen haciendo desde que entraron, allá por 1973.
Yo entiendo que los ingleses no quieren ser europeos y que el precio de que sigan perteneciendo a Europa no puede ser a costa de concederles beneficios y cambiar las normas, cada vez que se sientan perjudicados. Estiran la cuerda, porque saben que Europa no quiere que se vayan, pero esto no puede ocurrir sine die, so pena de que terminemos todos bajo la dominación británica.

Si no quieren esta Europa como está decidida, que se vayan. Si yo pudiera elegir, probablemente me iría también, aunque antes intentaría cambiarla. Los ingleses nunca debieron entrar, porque entraron pero siempre con recelos y asomando sólo un poco la cabeza, dejando el resto del cuerpo cubierto con sus otros mercados.

Europa no debe hacer más concesiones, si no están a gusto, que renuncien. No pasa nada, la Unión Europea debe avanzar en la unión política y eso es imposible con el Reino Unido (ya es muy difícil sin ellos), porque nunca cederá ni un ápice de su soberanía en pro de esta unión.

Soy muy crítico con la actual Europa, porque me gustaría una Unión Europea de verdad. Hoy esta institución es simplemente, por desgracia, un mercado económico donde sólo cuenta el mercantilismo y donde la política ha quedado desplazada por actuaciones egoístas e insolidarias de los distintos países que no están dispuestos a ceder poder de su propia soberanía.

Por eso, pienso que Gran Bretaña es un obstáculo para la unión política, que es hacia donde se debe avanzar. No es que otros países estén muy de acuerdo en ceder soberanía política, pero el caso del Reino Unido es el más extremo y constituye un peligro para la unidad, porque Europa para ellos es poco relevante.

Hoy una de las conquistas esenciales de esta seudo-unión es el tratado Schengen, que ha abolido las fronteras entre los países de la U.E. y, sin embargo está en peligro. El tema de la inmigración y de los refugiados ha sacado lo peor de los países y ha demostrado la insensibilidad y la insolidaridad, con brotes de xenofobia hacia los inmigrantes, que nos recuerdan tiempos oscuros no muy lejanos. Por lo que la conquista de Schengen está en peligro, siendo el Reino Unido un representante del rechazo a este tratado.

Europa ha cedido ante los ingleses, y estos tendrán un referéndum para aprobar su pertenencia a la U.E. con los nuevos acuerdos el próximo 23 de junio, es posible que, una vez conseguidos los beneficios, se apruebe, pero: ¿Cuál será el próximo precio que tendrá que pagar la U.E. para que el Reino Unido siga en ella? Suma y sigue, no se contentarán, juegan a conseguir prebendas, y seguirán exigiendo más, su euro-escepticismo es crónico y saben muy bien que pueden sobrevivir, sin problemas, fuera de Europa.

El Reino Unido no mira a Europa, simplemente la trata de estrujar. Su mirada va hacia la Commonwealth y USA, lo de la U.E. es sólo para sacar tajada.


Salud y República

17 agosto 2012

Crisis diplomática entre Reino Unido y Ecuador, por Assange

USA no puede permitir lo que hizo Assange con Wikileaks. No puede perdonar a quien destapó miles de actividades deleznables de sus gobiernos. Por eso, a la chita callando, ha decidido apostar fuerte para conseguir la cabeza de Assange.

Aunque todavía no hay ninguna denuncia del gobierno americano contra el líder de Wikileaks, parece que no hay dudas sobre su intención. Están presionando al gobierno británico por un lado para que consigan extraditarlo a Suecia, porque, una vez allí, USA cursará una denuncia y pedirá su extradición por delitos contra su seguridad nacional.

La fuerza del Imperio se ha visto frenada por un país: Ecuador, que ha dado muestras de cordura y que ha otorgado asilo político a Assange, aunque esto le pueda costar una presión sin igual de las grandes potencias.

assange-asilo

Hay muchas decisiones curiosas en este caso, muchos cabos sueltos que sólo pueden unirse con el gobierno de USA sirviendo de atadura. Es curioso ver cómo la extradición de Assange a Suecia, encerrado en la embajada ecuatoriana en Londres, se ha convertido en un objetivo de primera necesidad para el Reino Unido, mientras que éste negó sistemáticamente la extradición del dictador Pinochet que en su momento solicitó Garzón desde España.

A Assange el gobierno sueco le ha pedido formalmente la extradición por dos delitos sexuales que tienen que ver con la no utilización del preservativo en una relación consentida. Pinochet fue el responsable de un genocidio en Chile que supuso desde el golpe de Estado de un gobierno democrático a la desaparición de miles de chilenos y el mantenimiento de una dictadura militar férrea durante 17 años.

Sin embargo, Assange es requerido por todos los medios –se ha llegado a amenazar a Ecuador de asaltar su embajada de Londres para atraparlo, saltándose todas las leyes de derecho internacional— para ser extraditado a Suecia, mientras que al genocida de Pinochet se le protegió. Hoy la embajada ecuatoriana está rodeada por decenas de policías ingleses que la cercan con el fin de capturarlo.

Suecia, también ha cedido a la presión americana, porque sabe que una vez en ese país, no pueden negar, por reglas internacionales, la extradición que sin duda, USA se apresuraría a solicitar.

Si está acusado de un delito, Assange debe ser juzgado, pero no se le puede poner en manos de un país, como los EE. UU., porque de llegar allí, será juzgado por Comisiones Militares y no por la Justicia civil, y ya sabemos las garantías que ofrece la Justicia militar en EE.UU., basta ver cómo están juzgando al soldado Bradley Manning, que fue quien facilitó los datos, y que puede ser condenado a muerte o a cadena perpetua, el mes que viene, en un Consejo de Guerra. O, por qué no, basta ver lo que ocurre en Guantánamo, con presos acusados contra la seguridad nacional, para prever que le puede ocurrir a una persona como a Assange. Le quieren ajusticiar sin piedad.

Si no hay una absoluta seguridad de que Assange no será extraditado a USA, Ecuador hace bien en no ceder, y en concederle asilo político. Sólo se podría autorizar su marcha a Suecia si hubiera una absoluta seguridad de que no se le va a otorgar la extradición a USA, cuando la pida. Eso sólo lo puede hacer el gobierno sueco, con una declaración expresa, si no es así, esa marcha a Suecia, sería el principio de un viaje a USA, con escala en Estocolmo. Y después USA se encargaría de vengarse de quien destapó sus miserias, fuera de la justicia convencional, juzgándolo por Tribunales militares, que ya sabemos lo lejos que están de los Derechos Humanos.

Garzón apoya la concesión de asilo político por parte de Ecuador y cree ineludible que el Reino Unido conceda un salvoconducto para que pueda volar a ese país el líder de Weakileaks. Mientras, el gobierno británico no está dispuesto a ceder y sigue cercando la embajada ecuatoriana y provocando un conflicto diplomático de primera magnitud.

Mientras no exista la seguridad de que Julian Assange no va a ser extraditado a Suecia, apoyo la actitud del gobierno ecuatoriano que no está prohibiendo la extradición a Suecia, sino que ésta sea un punto intermedio del objetivo que tanto el Reino Unido, como Suecia y EE.UU pretenden, su destino final a Yankilandia.

David, de nuevo, debe vencer a Goliath.

Salud y República

18 mayo 2012

Gibraltar eshpañol, pero que muy eshpañol

Con la que está cayendo, resulta que ahora una de las causas perdidas, como es Gibraltar, se coloca en la punta de flecha mediática.

Y es que hay que tener mucho cuidado con los patriotas, que confunden la velocidad con el tocino. Patriota es quien paga sus impuestos y no perjudica a su país. Patriota es la gente normal que cumple con las obligaciones sin tener que esperar que les llegue una amnistía. Patriota es la gente de bien y no la que se lucra con la miseria de los demás.

No es lo mismo patriotismo que patrioterismo. Nuestro querido gobierno es patriotero. Utiliza los valores que dicen defender de la Patria, para sus fines propios.

Ahora están jugando, de nuevo, a desviar la atención. Y para ellos utilizan el falso patriotismo, el patrioterismo barato. Han anulado el viaje de la reina Sofía al Reino Unido –con motivo del sesenta aniversario del reinado de Isabel--, como desacuerdo con la política de apoyo del Reino Unido a Gibraltar.

Y con ello, no pretenden conseguir el objetivo fundamental, en el fondo les importa un pito que Gibraltar sea inglés o español, lo que quieren es tener la posibilidad de desviar la atención de los problemas reales del país, y ellos piensan que Gibraltar juega ese papel.

Quienes fueron capaces de montar el numerazo de Perejil, son capaces de cualquier cosa. Menudos son ellos, cuando se trata de ‘defender la dignidad de la patria’.

Así es que, ha vuelto a salir a flote el peñón. Esa piedra colocada al borde del estrecho, llena de monos y de negocios sucios. Justo ese pedazo de tierra es lo que ahora les sirve para tratar de despistar al personal con los graves problemas económicos que nos ahogan.

Recordemos no hace mucho, esa contestación a Argentina --de este gobierno por boca del ministro Soria, en tono chulesco--, con la nacionalización de YPF, que venía a decir: ‘Se van a enterar’
Confunden patriotismo con patrioterismo, la velocidad con el tocino, a sabiendas que además la Caverna Mediática les dará el eco necesario para tapar lo importante.

Me acuerdo del juego que Gibraltar dio en tiempos franquistas. Era la válvula de escape para esconder las miserias de aquel régimen, y por lo que veo no ha cambiado mucho.

Francamente (con perdón), me importa una higa que la reina Sofía vaya o no vaya a Londres a celebrar que otra reina lleva sesenta años chupando del bote inglés. Me la trae al pairo.

Y si existen problemas con los pescadores de la zona, utilicen la diplomacia que para eso está, y no traten de defenderlos con la Guardia Civil, porque ¿qué pasaría si la Armada Británica defiende lo que dice que son sus aguas?

Por cierto, que el problema mayor parece ser que el príncipe Eduardo ha decidido ir a Gibraltar el mes que viene. ¡Vaya problemón! Vaya serial folletinesco. Esto parece el programa de Ana Rosa y no un gobierno.

Recuerdo esos tiempos tristes, de blanco y negro, donde se recurría a todo para hacer olvidar la podredumbre interna que se vivía en esta país. Incluso se utilizaba a los artistas para defender las causas perdidas, para distraer al personal de los graves problemas. Entonces fue este cantautor franquista quien compuso esta canción, que sin duda, hoy podrían cantar Rajoy y sus mariachis.


No hagamos más el ridículo. Ya está bien, no nos retrotraigan a tiempos vergonzosos, donde se creaban problemas exteriores para hacer olvidar la miseria interna. Preocúpense de lo importante, que tienen la casa echa unos zorros.

Salud y República