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03 octubre 2015

Rato no roba bicicletas

Rato no roba ni ha robado bicicletas. Lo suyo va por otros mundos. Él ha sido el gran triunfador hace quince años, y hoy es el gran truhán, pero ahí está. Un grano gordo que le ha salido al PP, del que no terminan de distanciarse. Y es que Rato es mucho Rato, y además no roba bicicletas.

La factoría Rato da para mucho. Algunos de sus socios ya está en la cárcel, otros imputados, como el capo de la secta, el gran Rato, ese presunto (no se nos olvide poner presunto, no vaya a ser que todavía le declaren inocente) delincuente de cuello blanquísimo lavado con Ariel. Porque Rato viene y va, sube y baja, trabaja, viaja y seguramente también fornica. Así es que, podríamos decir que hace una vida normal. Sólo de vez en cuando, se presenta ante un juez y le cuenta su vida a su manera y sale tan contento. y ¡ojo! que no le pongan la mano en el cogote que es un acto de menosprecio, que no le entusiasma al aristócrata Rato.

Rato delincuente

Parece que no ha hecho nada y sólo está imputado por: cinco delitos fiscales, uno de blanqueo y otro de alzamiento; sin contar lo que le queda en la recámara, que no es moco de pavo. Pero como si oyera llover, él sigue libre, libérrimo. Como debe ser, así puede esconder pruebas, viajar a paraísos fiscales, conseguir créditos sin pagar intereses, entrevistarse con el ministro del Interior y seguir trabajando en una trama para evitar ser condenado. Y es que Rato es listo, y además se las ponen como a Fernando VII. Le retuvieron unas horitas y parecía que se caía el mundo. Eso sí, él sigue con su pasaporte, con su total libertad, como merece un ciudadano ejemplar.

Y es que Rato puede haber cometido muchos delitos, de hecho, así parece que ha ocurrido, pero, sin embargo, no ha robado una bicicleta. Porque si Rato lo hubiera hecho, ahora no estaría libre, le pasaría como a Adrián Manuel, un sevillano de 25 años que va a entrar en la cárcel por haber robado una bicicleta municipal. ¡Justicia ejemplar! No se puede ir por el mundo robando bicicletas.

Claro que si tienes un ejército de abogados, pagados con lo que has robado, y además el gobierno y toda su tropa, también la judicial –ya saben esa que está en vasos comunicantes con el ejecutivo— a tu lado, puede que no te condenen por haber estafado a miles de preferentistas, por haber engañado a miles de accionistas, por haber defraudado a Hacienda, por tener cuentas opacas con empresas fantasmas, por mantener cuentas en el extranjero –¡gran patriota!—, por lavar dinero negro, por cobrar 40.000 euros mensuales por misteriosas asesorías verbales cuando era vicepresidente del gobierno, por… tantas cosas más, y qué más da. Por hacer todas las fechorías económicas del mundo.

Y es que lo grave es robar una bicicleta. Lo demás, pequeñas triquiñuelas normales en una cleptocracia. Como ya sabe todo el mundo, las bicicletas son para el verano, y no se roban.

Salud y República

24 agosto 2015

Rato, el buen ladrón del PP

El PP, ese partido donde nacen presuntos corruptos y ladrones, como níscalos en noviembre, también tiene su ladrón bueno, su San Dimas, sólo que se llama Rodrigo Rato y no es precisamente un santo.

Y sí, el símil puede ser acertado. El PP hoy es un partido crucificado con razón. Por los electores, por los medios de comunicación, por los otros partidos. Es un ejemplo de corrupción y mentiras. Un nido de presuntos pájaros de cuenta que da susto. Un nicho lleno de fango donde algunos de sus militantes se perfuman. Una casa de latrocinio. Y los hay buenos y malos.

Uno de los ladrones malos, de los chulos, de los macarras, de los más importantes se llama Bárcenas, y es un ser odiado en el mismo PP, al que no reconocen como uno de los suyos a pesar de haberles servido, muy bien, y en efectivo. Le llaman de todo, e insisten en que este tipo, que fue tesorero y gerente del PP, durante más de quince años, es un ser detestable, un delincuente que actuaba por su cuenta y le declaran culpable. Para él no existe la presunción de inocencia.

Otro que tal baila es Granados. Francisco Granados, uno de los múltiples amigos de la Espe, salpicado de corrupción. Ese pillo que engañó a medio PP de Madrid mientras enriquecía a la otra mitad y a sus amigos del alma, y hacía declaraciones contra los corruptos del PP, portando el estandarte de la honestidad. Una joya. Bueno, pues éste es otro ladrón malo, otro a los que denuestan, a los que no pueden ver. Está perdido para la causa, quizá tendría que haber extendido más su red.

Sin embargo, hay un buen ladrón, uno que quiere salvarse del infierno de la cárcel. Uno al que nadie del PP se atreve a criticar, al que ningún pepero insulta, al que reciben en sus despachos, al que atienden sin rechistar, ese es el buen ladrón, el que quieren que se salve y a buen seguro que se salvará.

Rodrigo Rato se_bebe_tu_sangre

Mientras Bárcenas se ha chupado casi dos años en la cárcel, sin haber sido juzgado, y Granados duerme en una celda, Rato, a pesar de estar imputado de graves delitos, ahí sigue, hablando con sus amigos ministros –ahora se ha sabido que también habló con Montoro para que le ayudase a acogerse a la amnistía fiscal—, él mismo dice que tiene conversaciones con sus excompañeros del PP.

Y la verdad es que aunque muchos no lleguemos a comprenderlo, nadie del PP ha criticado severamente a Rodrigo Rato, a pesar de las preferentes, a pesar de hundir Bankia, a pesar de engañar a los accionistas, a pesar de haber defraudado a Hacienda, a pesar de tener dinero sin cotizar fuera de España. Bueno pues a pesar de los pesares Rato es todavía el modelo que hizo resurgir España, el salvador, el autor del milagro español. Un milagro basado en liberar la ley de suelo y provocar la burbuja inmobiliaria y en vender los pocos bienes jugosos públicos que tenía el Estado.

Lo que está claro es que el PP siente una especie de síndrome Rato, por el cual, son capaces de perdonarle todas las fechorías que ha cometido, que no son pocas, y se han puesto como objetivo la salvación del buen ladrón. Están dispuestos a darlo todo, a saltarse los principios mínimos democráticos, a cualquier cosa con tal de salvar al salvador. Con tal de que no pise la cárcel. Y si hay que pisar rayas rojas, se pisan, y si hay que olvidarse de Montesquieu, olvidado queda. Y es que para ellos, Rodrigo Rato, es lo que Dimas fue para Cristo: El buen ladrón y hay que salvarle, como sea.

Salud y República

08 agosto 2015

Un Rato con el ministro del Interior

Lo de las mayúsculas no es un error. No todo el mundo puede pasar un rato con el ministro del Interior –yo desde luego no pediría esa audiencia ni en pintura, pero tampoco soy presunto corrupto—, porque es de suponer que el señor ministro, Jorge Fernández Díaz, –perdonen por lo de señor, es que no sé como llamar a este botarate— tiene una agenda oficial que difícilmente debería dejar hueco para recibir a presuntos delincuentes, a sinvergüenzas tramposos, a mentirosos, a defraudadores de Hacienda o a timadores de ciudadanos, a gente como Rodrigo Rato.

Bueno, pues Jorge Fernández Díaz, ya saben ese político que compagina la extrema dureza contra los inmigrantes y manifestantes con su condición de meapilas mayor del reino, se reunió hace unos días con su amigo Rodrigo Rato en el ministerio del Interior, durante dos horas. La reunión fue a petición de Rato, quien se ha negado, recientemente, a hablar con el juez, probablemente porque ya se lo dicho todo a su amigo Jorge.

Estos tipejos que tanto daño han hecho a la democracia –me refiero a los dos, al ministro y al presunto—, ayer se reunieron en un lugar público para hablar de no se sabe qué, aunque imaginamos que no fue de fútbol.

Rodrigo Rato y Jorge Fernandez

¿Alguien se imagina que todos los presuntos, los imputados, los acusados y los culpables pidieran una audiencia al ministro y éste se la diera? La cosa tiene guasa, mucha guasa. Ahora resulta que el ministro de la mordaza, del rechazo a la inmigración, de la aversión a los diferentes, le ha dedicado un rato a Rato. Un par de horitas donde el presunto le habrá llorado, le habrá recordado tiempos en los que mandaba, cuando juntos se reunían para decir que sí a la invasión de Irak que Aznar organizó. Le habrá pedido árnica, porque los jueces le tratan mal y no agradecen lo que él, el gran Rodrigo hizo por este país, arreglar la economía, aunque eso diera origen a la burbuja inmobiliaria. Son todos unos desagradecidos.

Es verdad que quizá engañó un poco con las cuentas de Bankia para salir a bolsa, pero ¿quién no?. Es verdad que no cortó lo de las preferentes, pero él no empezó, sólo se dejó ir. Es cierto que se acogió a la amnistía fiscal, pero ¿acaso ha sido el único? Pecados pequeños que sin duda debe perdonar un amiguete. Porque la UDEF (Unión central de Delincuencia Económica Fiscal), que es un cuerpo policial y la guardia civil dependen del ministro Fernández, le podían investigar, y eso no es justo, porque si hay alguna cosilla, hay que saber perdonar a los amigos. Además no lo hizo con mala intención, sólo fue por amor al dinero y el poder, y eso es tan humano y tan comprensible para el ministro, que seguramente le habrá comprendido y consolado.

Sin duda el ministro Fernández, parodiando a Rajoy, le habrá dicho: “Sé fuerte, Rodrigo”,  “haré lo posible, lo que esté en mis manos, aunque ya sabes que los jueces se están saliendo del tiesto y ya no nos hacen tanto caso…”

En fin, ya saben ustedes los amigos están para esto. Las leyes hay que cumplirlas, pero hay que ser flexibles, tampoco hay que ser tan exigentes cuando se trata de gente como Rodrigo, que tanto ha hecho por España… y por Suiza.

Y que conste que es sólo una suposición. Podría apostar que ha ido más allá en su comprensión. Porque recordemos que Fernández Díaz, hombre pío donde los haya, hombre de la Obra, sabe hacer de confesor y perdonar al prójimo, en el caso de que sea un amiguete. Así es que es muy posible que se concluya con que Rodrigo es un buen hombre, un gran patriota, y “pelillos a la mar”, al fin y al cabo, hay otros canallas de peor ralea, y Rato siempre ha mirado para España, aunque con un ojo puesto en Suiza.

Y ya saben ustedes, cuando Rajoy dijo que había un problema de comunicación, que había que tratarse más con la gente, que había que salir a la calle, que había que hablar con los ciudadanos, se refería a tener audiencias con gente corriente, como dedicar un rato a un tal Rato. Porque hay que hablar con el pueblo llano y el ministerio es el lugar adecuado.

No hay nada como hacer de Pilato, y si se puede liberar a Barrabas-Rato, se libera, al fin y al cabo, el otro –Bárcenas-- ya está crucificado.

Salud y República

15 abril 2015

Aquí te pillo y aquí está Rato

Son cosas del partido popular. Ese partido maravilloso que nunca ha tenido que ver con quienes anteayer eran sus héroes. Es entendible que quieran apartarse para no oler mal, pero eso denota una deslealtad, una traición propia de esta gente. Capaz de cargarse lo que sea y a quién sea con tal de mantenerse en el machito del poder.

Ayer fue Bárcenas. Un desconocido. Apenas había sido, entre gerente y tesorero, un alto cargo del partido durante 27 años. Y, sin embargo, cuando hablan de él, o no le nombran, o simplemente lo tratan como si hubiera pasado por Génova por casualidad.

Pues bien, hoy le toca a Rato. Ya han empezado las declaraciones. Desde Aguirre –esa que siempre presumió de que Rato era su amigo y un político ejemplar, otro más— a Floriano --este magnífico orador pepero cuyos méritos algún día saldrán a la luz—, ya están desembarazándose de Rato. No lo esperaban, fue un magnífico ministro pero…, tiene que dar explicaciones. Y le van alejando del partido como han hecho con “El Peinetas”, haciendo que su ligazón con el partido parezca cada vez más débil.

¿Dónde quedaron esos tiempos en los que Rato era el economista por excelencia, el que nos sacó de la crisis, el autor del milagro económico español de fin de siglo, el personaje más ponderado del PP, después de Aznar?

Hoy Rato es otro apestado, una vez que ha caído y ven que es imposible ayudarle, puesto que pueden terminar en la fosa con él, le abandonan y le ignoran, al igual que han hecho con Bárcenas.

rodrigo rato

Bueno pues, señores peperos, por si no lo recuerdan, Rato fue portavoz del PP en el Congreso cuando este partido estaba en la oposición, después, ministro de Economía – por cierto, maestro de Montoro—, luego, vicepresidente del gobierno de Aznar, más tarde, uno de los tres candidatos que Aznar eligió para sucederle, posteriormente fue nombrado, a petición del PP, director gerente del FMI, para terminar como Presidente en Caja Madrid y luego Bankia (también nombrado por el PP), donde, como se ha demostrado, desplegó todos sus conocimientos y armas como “economista consumado”.

Un ejemplo de político y economista que ha terminado de hundir a Bankia, continuando con su política de venta de preferentes y sacándola a bolsa con números trucados y falsos, al que se le ha tenido que inyectar 24.000 millones de euros de dinero público, o sea de todos nosotros.

Ahora mismo Rato está imputado por dos cuestiones, la salida a bolsa de Bankia con datos falsos y el uso indebido de las tarjetas black. Es difícil de explicar que se haya librado de la imputación por haber seguido vendiendo preferentes.

Bueno pues hoy sabemos que este personaje detestable recurrió a la amnistía fiscal que proclamó Montoro –justo igual que Bárcenas— y que además es uno de los 705 personajes a los que el fisco está investigando por posible blanqueo de capitales tras acogerse a la famosa amnistía.

Todo ello sin contar que también quedan dudas de los 6,5 millones que recibió del Banco Lazard, en el que trabajó durante menos de un año. Curioso que este banco actuase como asesor de Bankia en su salida a bolsa. ¿Casualidad o…?

Como ven un ejemplo a seguir. Hoy es un juguete roto para el PP, se les ha caído de las manos. ¡Pobrecillos! Con lo que han presumido de Rato. Ahora les toca, destronarle, despedazarle y todo por el bien de unas elecciones próximas. A este, a pesar de haber estado muy cerca del gran pope Mariano, no le mandará ni tan siquiera un SMS para darle ánimos. Y es que no son tiempos para la lírica. En año electoral hasta estos peperos saben que no pueden tener tantas tragaderas. Aunque deberíamos recordar que a Rato nadie se ha atrevido a echarle del Partido Popular. Fue él mismo quién se dio de baja temporalmente y no por su gestión en Bankia, sino por el uso de su tarjeta black. O sea él todavía es militante del PP, aunque esté en excedencia.

En fin, otro episodio más de este partido que ha demostrado sus dos grandes aptitudes: su apego al dinero y al poder (como sea) y su desprecio por la mayoría de los ciudadano en favor de sus amiguetes.

Salud y República

21 octubre 2014

¿Y quién es Rato?

Me suena. Hoy preguntar por Rato en el Partido Popular es encontrar el vacío. Nadie sabe nada, ha sido calificado de apestado y nadie quiere nombrarle. Parece que no ha existido, que ha sido un sueño, mejor una pesadilla, pero al fin y al cabo, irreal.

Porque Rato, aunque ustedes no se lo crean –que son unos incrédulos—, no ha sido nadie. Casualmente fue vicepresidente económico con Aznar, por casualidad estuvo a punto de suceder a Aznar y llegar a ser presidente, sin querer fue nombrado presidente del Fondo Monetario Internacional y de carambola llegó a presidir  Caja Madrid-Bankia, sustituyendo al canalla Blesa.

Ahí tienen ustedes al presidente del gobierno que no le nombra, cuando ha sido junto a él vicepresidente con Aznar, ahora se ha convertido en el Innombrable. Al preguntarle por Rato a Rajoy contesta “… esa persona de la que usted me habla…” Igualito que con Bárcenas, otro innombrable.

rato caricatura kikelin

Y mientras que las demás organizaciones, tanto partidos como sindicatos o patronal han tomado acciones, han obligado a dimitir a sus propios sinvergüenzas de las tarjetas Black, en el PP nada de nada, ellos siguen sus ritmos, el ritmo de Rajoy, ese presidente que deja morir las cosas por sí mismas aunque cuando mueren han dejado infectado a todo su partido. Ese presidente que no toma acción, que no pronuncia el nombre de aquellos que hasta ayer eran sus amigos –p.e. Bárcenas o Rato—. Para empezar, el PP se han opuesto (por sexta vez) a formar una comisión de investigación del caso CajaMadrid-Bankia en el congreso. Por otro lado, han abierto un expediente a su gente implicada en este tema, pero de momento ahí siguen, esperando.

El caso de Rato es el más emblemático, por su pasado, por su prestigio, porque decían que fue el responsable del milagro español. Pero ya han encontrado una salida, dicen que ha dejado de ser un problema del PP, porque D. Rodrigo ha decidido suspender su militancia en el partido, de forma temporal. Así es que, ya lo saben, de este forma ya no pertenece al PP y por lo tanto se evita lo que era el quid de la cuestión, investigarle, expulsarle o no.

Es maravilloso ver a estos prohombres, patriotas de hojalata, trileros mayores del reino, insaciables chupopteros de gloria y pasta, como se van hundiendo en el barro que ellos mismos fabricaron. Aunque menos de lo que debían.

Rato Bankia 2

Porque cada vez que uno de estos carismáticos personajes caen bajo el yugo de la justicia se empieza a saber que la imputación es sólo la punta del iceberg. Ahora resulta que además de no saber todavía por qué Rodrigo Rato salto del FMI, nos enteramos de que recibió seis millones de euros de Inversiones Lazard --donde fue director gerente en 2008 y 2009—, curiosamente la misma empresa que asesoró a Caja Madrid sobre su salida a Bolsa y sobre la integración con Bancaja, por lo que cobraron más de 13 millones. ¿Pura casualidad? ¡Y una leche!

Y la cosa no queda ahí, porque el Sr. Rato, mientras era presidente de Bankia, actuaba como asesor del banco turco Akbank, incumpliendo de esta manera la Ley de Cajas que exige dedicación exclusiva. Otra sinvergüencería más que denota la impunidad en la que vivían estos chorizos impresentables.

Es algo tremendo lo de esta gentuza. Dentro de su habitual forma de comportarse esta mañana los abogados del interfecto han tratado de regatear, sin conseguirlo, con el juez Andreu la fianza que le ha impuesto. Está claro que se les da mejor mendigar y robar que gestionar.

Lo más grave de esto es que vivimos en un continuo sobresalto. ¿Alguien sabe con qué nos sorprenderán mañana? Cada día se superan sin que nada cambie. Tampoco los que pagamos esta juerga, por desgracia.

Menos mal que siempre nos quedará esa imagen, esa sonrisa del gran Rato tocando la campanilla con alegría anunciando la salida a Bolsa de Bankia. Y es que la hiena Rato sabía que su sonrisa era proporcional al hundimiento que estaba provocando.

Salud y República

P.D. Esta mañana el juez Ruz ha imputado a Acebes por financiar a Libertad Digital con dinero de la caja B que denunció Bárcenas. A ver si al final se va a cumplir aquello de que a todos los cerdos les llega su san martín, aunque sea descafeinado y con retraso.

14 noviembre 2013

Con papel de fumar: Rodrigo Rato

Cualquiera diría que Rato no ha sido ministro de Economía, vicepresidente del gobierno, presidente del FMI, presidente de CajaMadrid y asesor preferente del Sr. Botín. Hace dos días, en su comparecencia en el Parlament de Catalunya, en la Comisión de investigación, o no sabía nada o era un mandao del Banco de España. Al fin y al cabo él se limitaba a cobrar un par de milloncejos al año.

Ya está bien. alguien tiene que poner coto a estos desalmados. Ya está bien de tomarnos el pelo. ¿Como es posible que estos sinvergüenzas que han contribuido a que este país esté hoy camino de la miseria, sin embargo, no se consideren responsables de nada? ¿Hasta dónde vamos a llegar?

rato caricatura kikelin

El hecho de encarcelar a Blesa lleva a imputar a un juez, por atrevido. Para imputar y enviar a la cárcel al presidente de la CAM, se han tardado cinco años, y ya ha salido, cuando han sido muchos los que se han forrado y han hundido este país. Y Rato, ya lo ven, saltando de parlamento en parlamento, soltando charlas sin aceptar ninguna responsabilidad. Lo raro es que no cobre por sus apariciones.

Lo grave es que encima extraña –acabo de escuchar críticas sobre algunas intervenciones-- que ciertos parlamentarios le apretaran las tuercas y le llegaran a lanzar epítetos merecidos. Aquí nos la cogemos con papel de fumar. Porque resulta que a un tipo que ha conseguido poner la guinda al hundimiento de Bankia, comenzado por su amigo Blesa, que mintió diciendo que había beneficios cuando había cuantiosas pérdidas, que decidió la salida a bolsa de Bankia , lleno de alegría, cuando eso llevó a los accionistas a la ruina, pues resulta que ahora no se le puede llamar gánster o sacarse un zapato como signo de desaprobación y repulsa. O, nominarle carroñero.

Pues bien, las críticas lanzadas por la oposición en el Parlament han hecho clamar al cielo a estos peperos y sus acólitos y monaguillos de los medios de comunicación. Las intervenciones de los grupos de ERC, de ICV y de la CUP han sido criticadas por decir que se ha insultado a Rato. Porque se le ha amenazado con una sandalia o se le ha llamado cosas lindas, como sinvergüenza, carroñero o gánster.

Pero yo me pregunto, ¿cómo pueden ofenderse los peperos y sus adláteres que han criticado, sobre todo a David Fernández de la CUP? Porque qué habría que llamar a quien:

  • da dinero a los bancos quitándoselo a los ciudadanos.
  • para ganar elecciones presenta un programa que luego, a sabiendas, incumple casi en su totalidad.
  • tiene una red de financiación ilegal para sustentar su partido y le permite presentarse con ventaja a las elecciones.
  • ha cobrado, además de su sueldo, sobres en dinero negro.
  • hace que la hipotética recuperación del país recaiga sobre los más débiles mientras se enriquecen los que más tienen.
  • cobardemente echan todas las culpas a su extesorero, como si ellos no le conocieran
  • se están cargando a marchas forzadas el Estado del Bienestar
  • han realizado una reforma laboral que deja en precariedad al 90% de los trabajadores, quita derechos que han costado décadas obtener y permite despedir a precios irrisorios.
  • ofende a los parados diciendo: “que se jodan” o asegurando que trabajan sin cotizar, o que simplemente son unos vagos
  • mantiene en sus puestos a gente arrogante, vanidosa, provocadora e ineficaz como Wert, Montoro o Botella.
  • permite, pudiéndolo evitar, que se desahucien, diariamente a decenas de familias.
  • mantiene a más de doscientos cargos públicos imputados en sus puestos

Y podría seguir. Espero que como ejemplo sea ilustrativo. Pues bien, a todos estos peperos farsantes, desvergonzados y trileros les ofende –no sólo a ellos, también a la mayoría de los medios de comunicación— que un diputado catalán del CUP se saque una sandalia y llame gánster a Rodrigo Rato. Como si este acto hubiera supuesto un agravio y no una verdad como un templo.

Y es que, ellos pueden hacer escraches –hace unos días alcaldes malagueños acosaron a Susana Díaz— mientras que critican los que con razón organizan los ciudadanos. Esta gente vive instalada en la ley del embudo, en otra realidad y hay que hacerles bajar de la luna, porque cuando se trata de los demás, ellos son implacables, pero si la crítica o el acto va contra ellos o alguno de los suyos –como Rato--, entonces se  la cogen con papel de fumar. Ya saben aquello de: ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el suyo.

No sé por qué se ha impuesto la moda de que ellos pueden decir –eufemismos-- y hacer lo que quieran, mientras que los demás deben ser políticamente correctos. Ya lo dijo el añorado Labordeta: A la mierda…

Salud y República

02 junio 2012

Y Rato pasaba por allí

Este iluminado, genio de la economía del ladrillo, tumba de Bankia, resulta que ahora no sabe, no contesta.

En un documento que entregó a los consejeros de Caja Madrid ayer (a pesar de los pesares y de haber dimitido de Bankia, sigue siendo, incomprensiblemente presidente de Caja Madrid), el tipo ha criticado que se haya inyectado dinero público, porque perjudica a los accionistas, al bajar el valor de las acciones en el cómputo del capital ampliado.

Además, ha dado a entender que el dinero público inyectado deja a Bankia en la mejor de las condiciones para competir, pues el ratio de cobertura del banco es mucho mayor que el de la mayoría de los bancos que no han sido intervenidos, por lo que juega con ventaja.

Y lo que pretende dejar claro con la cartita, Rato, son dos cosas. La primera que los problemas son anteriores a su llegada. Y entonces me surgen varias preguntas:

Si la situación era tan mala, ¿por qué aceptó? y ¿por qué tomó la decisión de la fusión de Caja Madrid y las otras cajas para formar Bankia, sabiendo que eso significaba la gran quiebra?

Que no venga con milongas. Cada palo que aguante su vela. Tiene una grave responsabilidad que nos ha costado a cada español, 500 euros. Hoy, gracias a Rato, Blesa y sus secuaces y compiches políticos (Aznar, Rajoy, Aguirre) somos 500 euros más pobres. Y desde luego el desencadenante de esta quiebra ha sido la fusión de las siete cajas, que se ha producido durante su reinado.

Rodrigo Rato  Bankia

En la carta de Rato, hay una parte en la que trata de exculparse. Tiene miedo y trata de echarle la mierda a los anteriores gestores. Sabe que las cosas están feas y que puede salir trasquilado. Él se encontró con la tostada y como pasaba por allí, se la comió. Nada dice de que durante estos dos años y cuatro meses ha cobrado como un rey (5 millones de euros) y que se ha ido con una indemnización de 1,2 millones de euros.

Además se ve que hay un afán de venganza al tratar de culpar al gobierno actual –parece que de Guindos es su enemigo interno—de solucionar el problema con dinero público y más del necesario. Recordemos que Rato es un hombre de partido, mientras que de el ministro es hombre de Rajoy.

En fin, que el pobre Rato dice no tener culpa, no habla de la fusión de las Cajas en Bankia y sí lo hace de que los problemas los heredó y de que la solución que se ha dado no le gusta, criticando al gobierno de su partido.

Además de culpable, un cobarde que trata de salvarse echando la culpa a los demás. Una alhaja, y es que Rato –aunque ustedes no se lo crean— pasaba por allí.

Salud y República

28 mayo 2012

¿Se sabrá alguna vez la verdad sobre Bankia?

Miren ustedes, esta pregunta parece tener una clara contestación, por desgracia: No.

La cuestión está meridianamente clara. El Partido Popular, con la excusa de la posible influencia mediática negativa, no quiere que su nombre se vea claramente en el epicentro del tsunami. Porque no hay ninguna duda de que la máxima responsabilidad es del PP, que ha visto a Caja Madrid y ahora a Bankia, como una entidad de su propiedad, donde hacía y deshacía desde los tiempos en que Aznar colocó a Blesa de presidente.

No hay nada más que una verdad. Por eso no quieren dar explicaciones, por eso se negarán a que se abra una comisión de investigación en el Congreso. Quieren defender sus miserias, no quieren que sus vergüenzas queden al aire. Esa es la razón, no hay otra, por mucho que Gallardón –el tipo que ha dejado el ayuntamiento de Madrid en ruinas— intente buscar excusas dilatorias estúpidas, impropias de una persona que se crea inteligente.

Hay que tener caradura como el vice de la CAM, Ignacio González, para seguir insistiendo en que la culpa de lo de Bankia es de Zapatero y MAFO. Después de todo lo que se está sabiendo, no queda duda de que este tipo, al que Aguirre quería colocar como presidente para controlar todavía más la entidad, trata de salvar sus muebles y los de la lideresa, quien es la máxima responsable política. MAFO debería haber controlado, pero quien la lió pardo fue Blesa y después Rato, bajo la supervisión política de Aguirre y Cía.

Y qué decir de la última mentira. Una detrás de otra. Ahora resulta hemos pasado de los 300 millones de euros de beneficios en Bankia, a 3000 millones de pérdidas. ¿Hay quién dé más? Si alguien se ha equivocado de esta forma, pasando de +300 a –3000 millones de euros, o es un inútil total o miente como un bellaco o, como ocurre en Bankia, las dos cosas a la vez

Rajoy-Bankia

Rato, un inútil total con aureola de genio, que potenció la burbuja inmobiliaria, dijo que la salida a bolsa de Bankia sólo era el principio de lo que tenía que llegar, y llevaba razón. Un profeta, lástima que no nos diga dónde terminará este culebrón. Hoy, se encuentra a la espera de un nuevo destino, para seguir haciendo caja, que es lo suyo, sin que comparezca por lo ocurrido.

El PP no tiene ninguna voluntad de dar explicaciones en el caso Bankia. Su apisonadora parlamentaria no dejará que en el Congreso –a pesar de la promesa de Rajoy de hacerle el centro de la vida política, otra mentira con mayúsculas— se den las explicaciones pertinentes.

Lo de Bankia ha sido un engaño continuado. Parece que el fiscal, puesto ahí por el PP y que ya ha dado muestras, con el caso Dívar, de por dónde va, no moverá un dedo para acusar a Bankia o a los responsables de su gestión de algún delito. 

Sin embargo, los accionistas no parecen pasar, es tanto lo que están perdiendo, que parece que están preparando una querella criminal. Esperemos que sea admitida, aunque la confianza en nuestros jueces nos haga dudar.

Y no sólo es cuestión de dinero. También es increíble cómo se están haciendo las cosas. Ahí tienen ustedes a la vicepresidenta sabelotodo, que no sabe gran cosa, diciendo el viernes por la mañana que Bankia devolverá todo el dinero público, y horas más tarde el presidente de la entidad dice que ni hablar del peluquín, que Santa Rita, Rita, Rita, lo que se da no se quita. Que se trata de una ampliación de capital, por lo que la opción es ‘revalorizar el banco’ –no la devolución del dinero-- y entonces recuperar su valor al vender de nuevo en el mercado estas acciones. Total, el cuento de la lechera. Y cada cual diciendo una cosa distinta. Moraleja: Están jugando con miles de millones de euros y no tienen ni puta idea de lo que están haciendo.

Si el gobierno tuviera interés en arreglar el problema financiero estructural de este país, sería el primer interesado en que se analizara públicamente lo ocurrido, aunque sólo sea para poder sacar conclusiones entre todos y saber dónde deberían haber sonado las alarmas y no lo han hecho, y poner remedio.

Pero con tal de no verse más perjudicados, siguen escondiendo los datos, continúan sin un plan meditado y haciendo recaer en los ciudadanos sus errores y sus tropelías. ¿Dónde queda la transparencia de la que presumía Rajoy? ¡Viva la Pepa!, o mejor ¡Viva el PP!

Salud y República

P.D. Mientras tanto, la prima de riesgo en este momento está en 512 puntos (récord absoluto) y Bankia pierde más del 25%. Y el gobierno sin intención de investigar. Suma y sigue.

25 mayo 2012

Bankia: A nacionalizar tocan. ¡Es broma!

El plan de viabilidad del propio Bankia, que hará público el informe esta tarde, parece que pedirá 15.000 millones de euros para sanear la entidad, aparte de los 4.500 millones de dinero público que ya se le ha inyectado.

En total cerca de 20.000 millones de euros de ayuda. Hace pocos días el ministro de Guindos, hablaba de unos 15.000 millones, como ayuda máxima para todos los bancos. Está claro que este ministro debería hacer un curso acelerado de cálculo o de “decir la verdad”, que no sé que es peor, teniendo su responsabilidad.

Recordemos que han sido 10.000 millones de euros los que han recortado en la Sanidad y la Educación pública. Y esa cantidad que ha provocado sangre, sudor y lágrimas en los ciudadanos, se multiplica por dos para salvar un banco.

Ahora dicen que van a nacionalizar Bankia. El mismo ministro ha reconocido que es una contradicción: ser liberal y nacionalizar. Pero no se asusten, los liberales son así, aplauden las pautas del mercado y condenan lo público, pero eso sí, cuando lo necesitan, ahí están pidiendo que Papa Estado les saque las castañas del fuego.

Y no sufran, no se preocupen, el ministro no está enfermo. Eso de nacionalizar es una medida –la única— temporal. Ya saben el truco, cuando se hunde una empresa se le inyecta millones de dinero público –lo que haga falta, ha dicho el mismo ministro—, y luego, una vez saneada, se vende a precio ínfimo a los amiguetes para que la disfruten. De eso se trata. Recordemos el caso de Banesto, por ejemplo.

Así es que, Bankia será nacionalizado a su manera. Porque la verdadera nacionalización no es reflotarlo para ‘venderlo a precios mínimos’ a los amiguetes, sino para que sea un instrumento que ayude a fluir el crédito, que sirva de incentivo en estos momentos de crisis, que pueda ser la gasolina que le falta a nuestra economía. Pero no, no se preocupen, tratándose de liberales, la cosa no va por ahí. Se trata de sanearlo para que pueda seguir haciendo lo que hacía, o sea especular. Lo de nacionalizar es broma. Una broma pesada que nos cuesta un pastón a los contribuyentes.

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Mientras tanto, Aguirre, Rato, Blesa y demás responsables ahí están, se irán de rositas. Claro que la culpa se la echan al Banco de España, a MAFO. Y no seré yo, quien defienda a MAFO, pero lo cortés no quita lo valiente. No controlar es responsabilidad del Banco de España, haber hecho el agujero financiero es responsabilidad de los ejecutivos de Bankia y de quienes les han colocado ahí, contra viento y marea, como es el caso de Aguirre y Rajoy. Porque no nos olvidemos de que Bankia era el banco del PP, digan ahora, lo que digan.

Mientras, los paganinis seremos los mismos. Hablamos de unos 450 euros más por españolito. Eso es lo que nos está quitando Bankia. Y aquí paz y después gloria. ¿No pretenderá nadie que por unos ‘pequeños errores’ se haga pagar a la grandísima lideresa, o a alguno de sus protegidos?

Salud y República

P.D. Desde algunos componentes del 15M se ha lanzado una campaña que pretende que los banqueros paguen por sus felonías. Se ha empezado con Rato. Una campaña interesante que ojalá funcione.