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16 mayo 2018

Trump y Netanyahu, genocidas unidos


Trump y su gobierno, con Netanyahu y el suyo, han demostrado lo que son. Genocidas que continúan la acción de los presidentes precedentes de sus dos gobiernos, con el fin de hacer desaparecer Palestina y exterminar a los palestinos en su tierra.

El caso de Trump es patológico, al igual de los que le votaron, puesto que los estadounidenses que le llevaron a la presidencia sabían cómo era y lo que había anunciado que iba a hacer. No ha engañado a nadie, por desgracia.

Todas las medidas que Trump está llevando a cabo –recordemos que sólo lleva 16 meses en el cargo--, son parte de su programa electoral. ¡Que no se lleven ahora a engaño! Está cumpliendo con sus promesas, aunque éstas sean acciones criminales que ponen en peligro la débil estabilidad mundial.

No sería justo decir que Medio Oriente antes de estos dos presidentes era una balsa de aceite. Desde 1947, los palestinos han venido siendo expulsados, cuando no exterminados de su territorio, sin que esta expansión sionista haya acabado hoy.

Desgraciadamente, la influencia judía –influencia económica— en Estados Unidos es mayúscula, su poder hace que ningún presidente en los últimos setenta años haya escatimado esfuerzos en ayudar a su aliado israelí en su afán expansivo. Son ya 87 las resoluciones de la ONU incumplidas por Israel, a favor de Palestina, con la ayuda de USA, lo que dice mucho de la inoperancia de la ONU y del poder israelí.

Lo que ahora ocurre es que con Trump, un psicótico irremediable, la cuestión se está convirtiendo en algo todavía más grave. De momento, siguiendo el camino que le ha encomendado su amigo Netanyahu ha decidido romper el pacto nuclear con Irán, cuando no existe ninguna prueba de que el régimen iraní estuviera incumpliendo el acuerdo. Lo que ha añadido más inestabilidad a la zona, ya de por sí en situación muy crítica.

Pero no se ha conformado con eso. Para calentar más los ánimos, para jugar –éste sería el verbo que deberíamos utilizar por su infantilismo criminal— a demostrar su poder, como rey del mambo, ha decidido cambiar la embajada estadounidense de Tel-Aviv a Jerusalén, lo que ha roto, unilateralmente, el acuerdo con los palestinos y ha provocado graves manifestaciones contra este cambio.

Unas manifestaciones que han demostrado una vez más, la brutalidad de los policías y soldados israelíes, que sin haber sufrido ni una baja, han saldado la operación contra los manifestantes con sesenta muertos y dos mil setecientos heridos palestinos.

Y no hay ninguna crítica ni arrepentimiento por parte de Israel, al revés, el genocida Netanyahu ha declarado que las únicas acciones válidas en la zona son las letales. Eso sí sólo en una dirección.

Y es que no cabe duda, Israel, con la ayuda de Estados Unidos y la pasividad de la mayoría de los países –el único que ha criticado severamente este asesinato colectivo ha sido Macron—, está consiguiendo sus objetivos. Mantener a Estados Unidos en el cetro mundial y conseguir ser los virreyes de Oriente Medio, donde son los únicos que cuentan con la bomba atómica y el apoyo inestimable del país militar más poderoso del mundo.

Mientras tanto, hombres, mujeres y niños palestinos siguen siendo asesinados por intentar vivir en un pedazo de tierra cada vez más pequeño, más aislado, más vigilado y sin futuro. Eso sí, se comenta como algo posible otorgar el premio Nóbel de la Paz a Trump. No me extrañaría nada. Y es que, por desgracia, este es el mundo en que vivimos. Un mundo donde mandan el dinero y el poder militar. ¡Vaya mierda!

Salud y República

30 julio 2014

Gaza: campo de concentración y de exterminio

Hoy, Gaza se está convirtiendo en un campo de concentración. El campo de concentración y exterminio más grande del mundo. Un lugar donde cada vez los palestinos tienen menos espacio, donde continuamente se ataca y bombardea a la población civil, donde no se respetan los mínimos derechos humanos. Donde los invasores, con el aval poderoso de EE.UU., sólo piensa en acabar con los palestinos. Da igual sean civiles, mujeres o niños. El exterminio ha comenzado.

Cada vez es más difícil la situación de los palestinos de Gaza, cada vez es más inexplicable la desvergüenza con la que la comunidad internacional mira hacia otro lado o trata de disimular pidiendo equidad en una atrocidad tan desproporcionada.

A pesar de la ONU (cada vez más ineficaz) y de sus resoluciones, el genocidio sigue produciéndose. Y lo que es más grave el Estado de Israel no parará hasta que no haya palestinos en Gaza, hasta haberlos echado o exterminado. Ese es el objetivo.

Bombardean y atacan escuelas, hospitales, centrales eléctricas. Bombardean y atacan edificios bajo protección de la ONU, a la que humillan, donde hay refugiados civiles. Amenazan con bombardearles sus casas y les hacen marcharse, sin saber dónde, con sus hijos y sus miserias, hacia el país de nunca-jamás.

Gaza campo de concentración y exterminio

AuschwitzSon ya más de 300.000 los palestinos que caminan errantes sin saber dónde ir, alejándose de los bombardeos para salvar sus vidas. Son casi dos millones los palestinos que se han quedado sin luz, al haber sido bombardeada la central que les suministraba energía. Son más de 1300 palestinos muertos y más de 7000 heridos fruto de esta operación bélica salvaje. De ellos, el 80% población civil. ¿Hay quién dé más?

Este crimen execrable habla de las distintas varas de medir. De como si el genocidio viene de los israelíes es porque deben defenderse, mientras que lo más grave contra los derechos humanos parece estar ocurriendo en Cuba y Venezuela. No, no hay excusa, los derechos humanos no pueden ser pisoteados en ningún lugar. Pero tampoco en Palestina, donde el gobierno israelí está cometiendo un genocidio continuo para conseguir sus propósitos sionistas.

Desgraciadamente poco puedo hacer pero al menos no quiero ser cómplice. No quiero callar ante este crimen contra la humanidad. Porque aunque me sienta impotente ante tan cruel atropello, quiero denunciarlo como lo que es: Un genocidio controlado.

Un día llegará, de seguir así, estoy seguro, en el que Gaza se visitará como hoy ocurre con Auschwitz y Treblinka, como el museo del horror, como la vergüenza israelí, como un lugar indeseable donde murieron miles de personas y muchos miles fueron condenados a la esclavitud y al desprecio constante, donde se condenará este genocidio y se expondrá como ejemplo de lo que fue una invasión cobarde, injusta e inhumana. Pero eso sí, ese día, también se recordará que los que en una ocasión fueron víctimas de un genocidio bestial, se convirtieron en verdugos criminales.

Salud y República

18 julio 2014

Los niños palestinos, blanco de aviones israelíes

Es difícil decir algo nuevo sobre este genocidio. Este asesinato continuado que desde hace 65 años Israel está cometiendo con los palestinos. Y aquí, por mucho que los virtuosos de la prensa escrita y televisiva se empeñen, no hay posible equiparación entre las partes. Porque hay muchas razones, y la más importante el número de muertos. ¡Y qué muertos!

Porque de los centenares de muertos que Israel ha provocado más del 50% son ciudadanos civiles que nada tiene que ver con Hamas. Y de ellos más del 30% niños. No hay posible equivalencia. Por poner un ejemplo significativo, en la operación Plomo fundido, de hace más de cinco años, hubo más de 1300 muertos en el lado palestino (de ellos cerca de mil civiles) y 14 muertos israelíes. ¿Cómo es posible llamar a esto guerra y no genocidio?

Es tanta la diferencia en poder militar y en apoyo internacional que da vergüenza escuchar a ciertos popes periodísticos defender lo indefendible, decir que Israel se tiene que defender. Como si defenderse fuera matar cien por uno, como si defenderse fuera seguir robando terreno a los palestinos para hacer asentamiento de nuevos colonos, seguir vejando a los palestinos que ven pisoteados sus derechos y están sometidos a todo tipo de control, incluso esclavista, para poder sobrevivir.

Palestina Stop bombing

Adolfo Pérez Esquivel y Rigoberta Menchú, premios Nobel de la Paz piden el fin de los bombardeos israelíes.

A pesar de que dentro de Israel se está pidiendo el fin de esta absurda matanza –así lo hace gran parte de la izquierda política y sindical—, y de que grandes personalidades han solicitado el fin de este ataque criminal, Israel sigue.

No tienen vergüenza y cuando matan civiles hablan de daños colaterales, olvidando que son personas, aunque para ellos sean basura. Y todo esto, habiéndose pasado Israel por el arco del triunfo varias resoluciones de la ONU.´

¿Alguien se imagina que ante los crímenes y extorsiones de ETA, España bombardeara Errentería, Hernani o San Sebastián?

Ayer, unos niños jugaban al fútbol en la playa hasta que Israel les identificó como enemigos peligrosos y blanco necesario, por lo que “no tuvo más remedio que bombardearles”. Cuatro niños muertos y uno muy grave. Pero no pasa nada. Para celebrarlo, el gobierno israelí ha iniciado la invasión de Gaza por tierra. Y hasta ahora, 20 muertos más, entre los cuales un bebé. Pero no pasa nada. Todo es normal. Al fin y al cabo los pobres israelíes sólo se defienden. Que vergüenza mirar a la comunidad internacional que calla, mira para otra parte o directamente ayuda a este Estado Terrorista.

Y no pararán, saben que tienen la fuerza aunque les falte la razón y eso les da suficiente empuje cobarde para seguir cometiendo atrocidades. Ellos tienen a USA y gran parte de los poderosos. Sólo acabará este desgraciado genocidio cuando hayan perpetuado la exterminación de los palestinos. Ese parece ser su objetivo. Parece mentira que hayan olvidado que en otros tiempos ellos fueron las víctimas y ahora actúen como verdugos.

Mientras tanto, Gaza es un río de sangre que todos los días riegan las armas israelíes. El infierno en vida. Una cárcel cada vez más estrecha y cada vez más castigada. Y así hasta el final. ¡Qué vergüenza ser parte de esta humanidad! Incapaz de tener la mínima sensibilidad y capaz de aprobar por acción o por omisión asesinatos colectivos de civiles, también de niños.

Salud y República

13 julio 2014

El Estado terrorista de Israel ataca de nuevo

Dicen que fue Hamas quien empezó. Es la versión israelí de los hechos. Y basta que lo diga Israel para que USA y las potencias occidentales clamen el “si-bwana” correspondiente. Todos a una, contra los palestinos.

Francamente no puedo creer a Israel, un estado que actúa con terror para apropiarse de la tierra en Palestina, para continuar asentándose en ella. Es suficiente darse cuenta de cómo se ha desarrollado la historia en los últimos setenta años. Este es el mapa de la vergüenza:

 historia-de-israel

De una vergüenza de la que todo Occidente es cómplice. Porque sólo con el apoyo de USA y de las potencias europeas ha podido ocurrir esta injusticia. Pero no pasa nada.

Otro episodio más. Un capítulo que se repite con demasiada frecuencia, con la suficiente frecuencia para tener amedrantados al pueblo palestino. Ataques sin conciencia, con impunidad, cada cierto tiempo. Operaciones militares que están calculadas y que buscan excusas para seguir manteniendo el terror en el territorio.

Por hacer una recopilación de los últimos diez años, recordemos la operación Días de Penitencia en 2004 con 71 muertos, después vino Lluvias de verano en 2006 con 450 muertos, más tarde Plomo fundido en 2008-2009 con 1300 víctimas mortales, allá en 2012 Pilar defensivo con 170 muertos, hasta llegar a Margen protector con más de 170 palestinos muertos en esta operación actual.

Nombres preciosos, operaciones militares de primera, en un juego elegante de yo-siempre-gano-porque-soy más-fuerte: crímenes contra la humanidad, porque con estas operaciones anunciadas y algunas anteriores se ha llegado a la cifra de más de 2000 palestinos muertos y más de 8000 heridos. En los últimos diez años.

De nuevo se echa la culpa a Hamas, a la que llaman organización terrorista. No digo que en un conflicto como éste esta organización sea pacífica o no muestre sus dientes e incluso sea terrorista. Pero, quién, con sentido común, puede decir que Israel no es un Estado que siembra constantemente el terror. Ese terror que viven día a día los palestinos, que ven cómo les van acorralando y dejándoles sin espacio vital. Y que, cada cierto tiempo, se ven atacados de forma miserable y sin ningún respeto por la población civil, donde los niños palestinos, al igual que mujeres y hombres, mueren para mayor gloria del sionismo.

Aunque hubiera empezado Hamas con el crimen execrable de tres jóvenes israelíes, no puede haber nadie sensible que pueda justificar una operación que ya lleva más de 120 muertos –la mayoría de ellos civiles, sin descartar niños—, y que está a punto de desencadenar una ofensiva por tierra que puede multiplicar las víctimas.

Y no, no valen excusas. Por muchos que lo diga este miserable gobierno israelí, por mucho que lo confirmen sus amigos estadounidenses, no se puede tomar la justicia del ojo por cien ojos. Ya está bien. Van más de cien muertos y encima amenazan con la invasión de Gaza por tierra. ¿Hasta cuándo va a seguir este Estado terrorista actuando con impunidad? ¿Cuándo sus amigos norteamericanos les dirán basta y dejarán de venderles armas que utilizan para matar palestinos?

He de decir que también en Israel hay gente que está en contra de estos ataques, así lo ha declarado el partido comunista israelí y algunos sindicatos, pero está claro que el gobierno israelí, que se sabe impune, no está dispuesto a parar hasta dejar bien claro esa superioridad bélica que le hace sembrar de cadáveres palestinos esa tierra que ellos también consideran sagrada.

Y no, mientras que sus amigos occidentales les apoyen no pararán hasta que poco a poco no queden palestinos en esa tierra, y si quedan que estén totalmente sometidos al estado sionista. Ese es su objetivo.

No les importa nada. Se saltan las disposiciones internacionales, no cumplen las resoluciones de la ONU, pero ellos saben que al lado de su amigo americano no pasa nada. Y así están las cosas.

La verdadera causa de esta operación no es vengar afrentas de Hamas, es simplemente tratar de romper el gobierno palestino en el que había entrado Hamas, y esa unión significa un peligro para los israelíes que quieren a los palestinos divididos para mejor utilización de su poder.

Mientras no exista un Estado Palestino aceptado por la Comunidad internacional y se cumplan las disposiciones internacionales Israel seguirá hasta el final, hasta que toda la tierra les pertenezca y hayan echado de allí a todos los palestinos.

Salud y República

09 agosto 2013

Israel juega al paripé de la paz

Ya me gustaría que hubiera, de verdad, unas conversaciones de paz. Ya quisiera que de una vez por todas se alcanzara la paz entre israelíes y palestinos. Pero la cosa está clara, de vez en cuando se habla de negociaciones como una actuación dramática, pero sin ninguna intención de que se lleven a buen puerto.

Israel, después de estar cometiendo constantes salvajadas y crímenes, por aquello de la opinión pública internacional y parecer que no es un Estado canalla, se aviene al paripé de aparentar conversaciones de paz con los palestinos. Un escenario teatral que, antes de empezar, ya se sabe cómo va a terminar.

Su superioridad militar y el apoyo de sus amigos yanquis hace que Israel pueda, en cualquier momento, imponer por la fuerza las más desvergonzadas medidas para ultrajar, violentar y mantener esa tortura constante sobre un pueblo desmantelado, invadido y a expensas de sus enemigos.

Sin embargo, de vez en cuando, el amigo americano les pide que no sean tan salvajes y guarden las formas, y ese es el momento en el que se avienen, de forma ficticia, a iniciar parlamentos de paz.

Claro está que, como siempre ocurre, apenas comienzan los encuentros, los israelíes empiezan a presionar para que se rompa la baraja. Porque eso es lo que han hecho. Acaban de dar luz verde a la construcción de 800 nuevas viviendas para colonos israelíes en territorio palestino que habría que sumar a 166 asentamientos más sin licencia. Como se puede ver, una buena y precisa forma de parlamentar sobre la paz.

Se repite la historia. Hace tres años Israel acabó con las conversaciones rompiendo la moratoria prometida de construcción de nuevas viviendas en territorio palestino.

Israel Palestina

Lo siguiente que ocurrirá está claro. Continuar construyendo en territorio ajeno para sus colonos, imponiéndolo por la fuerza, significa que están estirando la cuerda hasta que se rompa. Hoy, hay según la ONU, medio millón de colonos en territorios palestinos, como Jerusalén Oriental y Cisjordania. Y pretenden que Palestina siga tragando y el Estado sionista vaya extendiéndose hasta que les expulsen por completo de su territorio.

Mientras tanto –está todo acordado, sin duda— USA ha criticado esta situación, naturalmente, con la boca pequeña, puesto que sabe perfectamente que bastaría un amago suyo, una pequeña amenaza con cortarles la ayuda militar o con apoyar la creación del Estado de Palestina, para que Israel entrara por el aro. Pero, ni Obama, ni ningún presidente americano quiere enfrentarse al lobby judío estadounidense, porque podría significar una pérdida importante de financiación de campañas electorales, a cambio, simplemente, de obrar con justicia, algo que se las trae al pairo.

Al final ya verán como se las arreglan para que la culpa sea de los palestinos. Tanto los israelíes como los yanquis saldrán de ésta y pretenderán que parezca que ellos son los buenos.

El consejo de seguridad de la ONU, se reunirá y culpará de nuevo a Israel, proponiendo que dejen de invadir territorio palestino, pero que nadie se inquiete. Los americanos siempre ganan, para ello utilizarán su derecho de veto y punto final, o simplemente se pedirá a los sionistas que cumplan una resolución para que paren las construcciones nuevas, y ellos se las pasarán por el forro, como han hecho con todas las resoluciones de la ONU, dejándolas incumplidas sin que hayan sido castigados por ello, al revés.

Si no existiera el derecho de veto en la ONU, otro llago nos cantara. Porque esos países que dicen tener la esencia democrática, ser los adalides de los valores democráticos, resulta que son los que con su veto desprecian la esencia de la misma y evitan que los acuerdos mayoritarios se cumplan.

Ojalá que me equivoque y llegara la paz en Palestina, pero me temo que el final ya está escrito y consiste en seguir asediando y aplastando al pueblo palestino hasta despojarlos de su tierra, en una continua expansión sionista ilegal.

Salud y República

01 diciembre 2012

Israel invade, de nuevo, tierra palestina


Es lo que tiene estar apoyado por la gran potencia bélica del mundo. Los israelíes se sienten seguros. Saben que pueden hacer lo que quieran sin que nadie les tosa. El poder bélico que les han dado, y que les apoya desde fuera, les da esa absoluta superioridad y les permite, constantemente, someter a sus vecinos palestinos a las más vergonzosas de las ignominias.

Les han ido, imponiendo su estilo totalitario, quitando territorio, mermando sus derechos y aniquilando a su gente desde mediados del siglo pasado. Y les da igual que haya guerra o paz. En las guerras han siempre machacado a sus enemigos, con su poder armamentístico y con su apoyo estadounidense. Y les ha importado poco actuar como puros terroristas, bombardeando indiscriminadamente y haciendo que la población civil sufra las consecuencias de su afán sionista.

Ahora acaba de terminar una guerra corta donde se ha firmado una paz, al menos una tregua. Pues nada, ellos a lo suyo. Con la excusa de que allí los únicos que pueden tener un Estado son ellos y habiendo tenido que soportar que en la ONU se procediera al nombramiento de Palestina como Estado observador (no puede ser un Estado de pleno derecho debido al veto estadounidense), ahora han decidido seguir su guerra, esta vez sin armas, simplemente volviendo a invadir, a robar tierra palestina –cada vez más escasa-- para volver a construir tres mil casas para su gente, para sus colonos, en Cisjordania y Jerusalén Este.

No importa que haya resoluciones de la ONU, nada importa que sepan que están actuando de forma beligerante y provocando nuevas confrontaciones. Saben que sus aliados occidentales, sobre todo USA, no les va a abandonar. Están seguros que Obama, aunque ellos hubieran apostado por los republicanos, no puede oponerse al fuerte lobby judío norteamericano. Por eso, siguen a lo suyo. Robando territorio ajeno y matando sin piedad a quien les venga en gana, por el mero hecho de mantener el terror y así poder seguir machacando a su enemigo palestino.

Lástima que no recuerden su propia historia y quieran repetirla invirtiendo el orden de los pueblos. Ellos, un día sometidos y asesinados, hoy hacen justamente lo contrario, tratando de hacer desaparecer al pueblo palestino, sin rubor, sin conciencia, con esa constante locura sionista que desprecia todo lo que no sea judío.

Sé que hay israelíes en contra de su gobierno y de estas masacres, mi respeto para ellos, pero mi desprecio para todos aquellos israelíes y aliados que pretenden imponer por la fuerza un dominio que no les corresponde, sabiendo que ello lleve consigo muerte y destrucción de los otros.

Salud y República

29 agosto 2012

Los daños colaterales del ejército israelí

Presumen de que son el ejército “más moral” del mundo. Seguramente para cumplir con aquel refrán español que dice: “Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”. Porque si hay algo que es seguro que falta en el ejército israelí es la moral.

La ONG israelí “Breaking The Silence” que está compuesta por exsoldados israelíes ha denunciado las prácticas agresivas, bélicas y abusivas del ejército israelí en Cisjordania contra adultos y niños palestinos. Acusan al que fue su ejercito de verdaderas atrocidades.

Por ejemplo, de mantener el terror entre los palestinos, entrando dos o tres veces al día en las aldeas haciéndolo militarmente para mantener el terror (luego dicen que los terroristas son los palestinos), demostrándoles que están invadidos y que están sometidos a su poder.

Además les provocan con marchas militares, himnos israelíes, y si los niños o jóvenes les tiran piedras, no tienen el menor reparo de atacarles con botes de humo que disparan a su cuerpo o por ejemplo tiran bombas de sonido en lugares llenos de gente para atemorizarlos, como por ejemplo dentro de alguna mezquita.

Abusos ejército israelí

Otra de las hazañas de este “ejército moral” es la de partir las balas de gomas, con lo que consiguen que adquieran mayor velocidad y hagan más daño, sobre todo cuando las tiran desde diez metros y menos.

Esta ONG ha emitido un informe donde cuarenta y siete militares que formaron parte del ejército desde 2005 a 2011, de forma anónima, cuentan las atrocidades con las que los israelíes tratan a los palestinos, también a los niños y a los adultos.

En estas refriegas, organizadas para mantener el horror y el terror por los soldados, se toman prisioneros al azar, y en algunos casos se han producido heridos graves e incluso muertos entre los niños palestinos.

Cuando hacen prisioneros a niños se les esposa, se les tapa los ojos y se les deja durante horas encerrados en esa situación. Y esto, en muchos casos, sin que haya una denuncia contra ellos. Según este informe los niños pueden contar entre ocho y diez años, o menos, y estas salvajadas se cometen con el único objetivo de provocarlos y pasar el rato.

Un sargento en la reserva ante estas acusaciones contesta que ‘su misión es cazar a los malos’. Y todo lo demás son daños colaterales. Todo responde a la consigna de que los palestinos, incluidos niños, jóvenes y mujeres son todos culpables hasta que no se demuestre lo contrario. Como se puede advertir un principio “muy moral”.

Por otro lado, el tribunal superior de Haifa acaba de exculpar al ejército israelí de la muerte de la activista estadounidense Rachel Corrie, quien fue atropellada deliberadamente por una excavadora militar cuando Rachel trataba de parar el derrumbamiento de edificios palestinos donde se iban a instalar nuevos asentamientos israelíes, en Gaza.

Habría que ver qué hubieran dicho y hecho los EE.UU. si quien asesinó a esta activista de su nacionalidad, hubiera sido de otro país, por ejemplo de Irán. Pero está claro que la impunidad del gobierno y del ejército israelí es total, y siguen haciendo de su capa un sayo, actuando como terroristas de Estado e incumpliendo constantemente las disposiciones de la ONU y los más elementales derechos humanos.

Con papa yanqui de su lado, no hay quien les tosa y está claro que siguen impunemente haciendo lo que les viene en gana, sin que nadie intervenga para poner fin a “estos daños colaterales”.

Salud y República

24 septiembre 2011

Estoy con #Palestina194

Iba a escribir sobre Palestina, sobre la presentación de su candidatura en la ONU, sobre el veto inhumano y canalla de USA y sus acólitos, pero he encontrado este texto soberbio de mi amigo Yassin, en su recomendable blog El Cofre Damasquino, y lo copio puesto que es insuperable, y lo cuenta y dice mejor que yo podría hacerlo:
Sobre #Palestine194

Hay que reconocer que Mahmoud Abbas ha sorprendido a todos yendo hasta el final en su solicitud de reconocimiento de Palestina como Estado de Pleno Derecho en la ONU. La posibilidad de ceder ante las presiones de EEUU y la UE tenían un peso sacado de la historia de obediencia de la OLP a los mandatos de la “Comunidad Internacional” desde la firma de los acuerdos de Oslo, en especial desde la desaparición de Arafat.

Abbas ha solicitado formalmente el ingreso de Palestina en la desestructurada familia internacional. El rechazo de EEUU al reconocimiento de un Estado palestino sin el consentimiento (los políticamente correctos le llaman “acuerdo”) de Israel hace de este camino una misión casi imposible. A los palestinos se les prohibió luchar pese a estar ocupados por un ejército con un más que excelente armamento y más que penosa ética, también se les prohíbe ir por la vía política en busca de una ínfima parte de sus derechos. ¿Qué deben de hacer los palestinos para que la “Comunidad Internacional esté a gusto con ellos? ¿Morir en silencio?

La más que improbable consecución de la OLP de lo que hoy reclamó su jefe ante el mundo entero no sería, de suceder, una victoria para Palestina, más bien todo lo contrario. A lo que se aspiraba hoy era a conseguir el reconocimiento de un Estado sobre el 22% del territorio de la Palestina Histórica, sin una solución para los millones de refugiados palestinos en todo el mundo ni para sus derechos dentro de lo que sería reconocido como “Israel” definitivamente. La OLP ha ofrecido una causa del tamaño de 6 décadas de sufrimiento de un pueblo y de una nación robada a precio de saldo, y ni así se consigue que alguien se la compre.

La “Comunidad Internacional” (Es decir, EEUU, UE y el silencio cómplice ruso) se ha posicionado desde siempre del lado de Israel, y su vergonzosa postura hoy es una vuelta de tuerca más a lo que lleva décadas sucediendo. Los palestinos son los “desheredados” del mundo en este momento; Se les encierra bajo mil puertas y se les prohíbe que las arañen con sus desesperadas uñas. Las puertas o se abren solas o habrá que tirarlas abajo, es decir: INTIFADA.

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Un congresista estadounidense confesaba hace unos años: “Cuando el lobby judío nos exige tirarnos por la ventana, la pregunta no suele ser ¿Por qué?, sino ¿desde qué piso?”

Claro y conciso.

Salud y República