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01 febrero 2017

El PP sigue con su juguete preferido: Las Puertas Giratorias

No lo pueden evitar. Es un vicio. Y ya se sabe, la adicción es algo difícil de superar cuando se ha practicado durante largo tiempo. Ellos siguen a lo suyo. Ahora le ha tocado al exdirector de la Guardia Civil: Arsenio Fernández de Mesa, que, sin tener ninguna experiencia en el campo energético, acaba de ser nombrado consejero de Red Eléctrica, empresa donde el Estado posee el 20% de las acciones.

No se iba a quedar el pobre en la calle, en el paro, con todo lo que ha hecho a favor de su partido. Sería injusto, cuando las puertas giran, giran de verdad. Por eso, su amigo Rajoy le ha colocado, como agradecimiento de estar a su lado. Y qué mejor que pedírselo a su amigo Folgado –a quién él nombró presidente de Red Eléctrica--. Ese es su gran mérito. Ser amigo de Rajoy. Lo demás... Estos son algunos apuntes sobre su ‘magnífica gestión:

·        Para empezar fue ‘cadenero’ en su juventud. Su misión apalear con correa, cadenas y puños de hierro a los rojos de El Ferrol.
·        Más tarde, siendo delegado del gobierno en Galicia, se produjo el desastre del ‘Prestige’ y su gestión fue desastrosa, llegando a dar informaciones como: Probablemente el fuel no toque la costa gallega”; “El destino del fuel en el fondo del mar es convertirse en adoquín” o “Hay una cifra clara y es que la cantidad que se ha vertido no se sabe”.
·        Posteriormente, nombrado director general de la Guardia Civil, negó la utilización de pelotas de goma contra los inmigrantes en Ceuta en un incidente donde murieron quince subsaharianos, algo que tuvo que rectificar, ante claras evidencias, el ministro Fernández Díaz, sin que el susodicho Fernández de Mesa pidiera disculpas.
·        Por último, antes de irse encargo un retrato de su figura, vestido con uniforme de gala del siglo XIX y con medallas y condecoraciones, con el fin de quedar como ‘ejemplo’ de la Benemérita.


Bueno, pues a todos esos méritos, como cabía esperar, su amigo Rajoy, al igual que hizo con Trillo y con Soria –aunque a éste no le pudo colocar por la presión ciudadana— le ha ‘colocao’, que para eso están los amiguetes.

Gracias a este favor, el pobre recibirá 180.000 euros anuales, casi el doble de lo que ganaba como director de la Guardia Civil. Y es que se lo merece. No todo el mundo ha dado hostias a los rojos, ha ofrecido una gestión ‘tan brillante’ en el Prestige y ha pasado a la historia por sus frases antológicas. Y, tampoco cualquiera ordena disparar pelotas de goma contra los ‘peligrosos inmigrantes subsaharianos’, que como se sabe son activos terroristas.

En fin, como se pude observar, méritos suficientes para que Rajoy le echara una mano. Que para eso están los amigos, o acaso hay que recordar los amigos ejemplares de Rajoy: Rato, Bárcenas, Matas, Camps, Fabra, Barberá, Soria, Fernández Díaz, etc. y ahora Fernández de Mesa. Y es que con amigos de este calibre, Rajoy se encuentra en la gloria, en su propia salsa, sólo hay que recordar cómo los ha defendido y ayudado.

Y las puertas giratorias no paran de girar, mientras la factura de la luz sube y sube y sube. ¿Por qué será?

Salud y República

22 julio 2016

¡Cuidado!: Arsenio Fernández de Mesa puede ser ministro con Rajoy

Y dirán por qué. ¿Qué es lo que tiene el actual director general de la Guardia Civil, para que nos alarme que suene como ministro, bien de Interior o bien de Defensa, en un próximo gobierno de Rajoy?

Fácil, muy fácil. Este opusdeista es un individuo manchado por sus acciones. La última ha sido consentir, durante siete meses, que un guardia civil no fuera apartado del cuerpo a pesar de haber sido probado que había maltratado, torturado y violado a una compañera, además de haberla hecho abortar a la fuerza. Para él, no era una cuestión grave. Al final ha tenido que ceder y apartar al Guardia Civil de su cargo y abrir una investigación, aunque veremos cómo termina.

Pero, antes ya existían antecedentes de sus “delicadas” decisiones, como las devoluciones en caliente en Ceuta y Melilla o los disparos con pelotas de goma a subsaharianos en el mar que provocaron, ni más ni menos que quince muertos. Como se puede entender, una obra pía propia de alguien de la Obra. Todo ello en contra de las normas de la UE y del mínimo respeto a los derechos humanos. Un crimen permitido.

Aún hay más, este personaje antes de entrar en Alianza Popular, era cadenero. O sea falangista miembro de un grupo paramilitar, que al igual que los famosos guerrilleros de Cristo Rey, se dedicaba a amedrentar y apalear a demócratas, sindicalistas y rojos en general, en Ferrol durante los años 70, con una impunidad propia del franquismo.

Añadamos que era delegado del gobierno cuando el accidente del Prestige y que por toda respuesta a tamaño desastre declaró: “Hay una cifra clara, y es que la cantidad que se ha vertido no se sabe”. Magnífica reflexión que descubre la ineficacia del individuo y su despreocupación por el asunto.

Y, siendo diputado, en 1995, se produjo la guerra del fletán (un contencioso comercial con Canadá), a lo que este espécimen contestó invitando a que Felipe González hiciera uso de la Armada para atacar a Canadá, y como no lo hiciera, tachó al gobierno de débil por no intervenir contra el país norteamericano. Propio de los más profundos “impulsos imperiales”.

Bueno, pues aquí le tienen, este ínclito director de la Guardia 
Civil, de claros antecedentes fascistas –ya dice mucho que el PP le haya nombrado para tal puesto—, parece tener bastantes papeletas para ser ministro en el próximo gobierno. Y no es que me extrañe, porque el opusdeista Fernández Díaz, su jefe, ministro y correligionario en la Obra, ha demostrado con sus andanzas, su totalitarismo patológico, sin embargo, en una situación como la actual, donde el PP del rodillo ha pasado a ser el PP “amigable”, no sería admisible que se consintiera que un personaje como éste fuera nombrado ministro. Ya sé que Rajoy es capaz de esto y de mucho más, sin embargo, está en los grupos que le apoyen que lo consientan o no.

Poco más puedo hacer que denunciar el hecho. Anunciar que es posible que un tipo de pasado falangista, capaz de ignorar los derechos de la mujer, los derechos de los inmigrantes, además de haber demostrado una constante ineficacia, un criminal comportamiento y un desafiante totalitarismo en su gestión, pueda llegar a ser ministro. Sólo queda esperar que no ocurra. Y si sucede, al menos que sepamos con quién nos jugamos los cuartos. Amén.

Salud y República