Mostrando entradas con la etiqueta Diputaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diputaciones. Mostrar todas las entradas

03 mayo 2015

Alfonso Rus, otro pepero valenciano de traca

De traca y caloret. Por cierto, amiguísimo de Rita Barberá, aunque en las últimas declaraciones ya ha bajado el listón, la alcaldesa “gastaora” y, una vez descubierto el pastel, como buena avestruz agacha y entierra la cabeza. Y es que le han pillado con todo el carrito del helado a su amigo Alfonso Rus.

Una denuncia que ha interpuesto Izquierda Unida contiene audios donde se oye al interfecto, presidente de la diputación de Valencia y del PP en esa provincia, contar dinero de unas comisiones que recibe, entre otras lindezas que le delatan como un presunto ladrón (parece que en la denuncia se prueba que ha obtenido mordidas de casi un millón de euros).

Hoy una gran parte de los dirigentes peperos valencianos (más de cien están imputados y algunos en la cárcel) y sus correspondientes instituciones han trabajado para unos intereses muy claros, los suyos. Enriquecerse y favorecer a sus amiguetes. Conseguir beneficios y prebendas con el dinero público. La lista es tan larga que cualquiera podría, de memoria, dar diez nombres sonados, de corruptos o presuntos corruptos, que son personajes de primera fila.

Corrupción Valencia

Repartidos por las tres provincias, sin pudor se han dedicado a saquear las arcas públicas de la Comunidad. Ya se veía venir cuando en 1994, se descubrió que el presidente popular de Valencia, Vicente Sanz (el mismo cargo que Alfonso Rus en el organigrama pepero), dijo aquello de: “Estoy en política para forrarme”. Y desde entonces han sido muchos los que, cual si fuera una religión le han seguido con gran afán plutocrático.

Ya no se puede hablar de casos particulares, cuando se sobrepasa el centenar hay que hablar de una red mafiosa de cuatreros peperos cuya finalidad era muy clara: vaciar las arcas públicas en su propio beneficio.

Pues bien, además, el tipejo ha decidido aguantar hasta el final y, a pesar de que el PP le ha suspendido temporalmente de militancia, él sigue siendo presidente de la diputación y, lo que es más grave, candidato a alcalde pepero por Xátiva, lo que pone al PP al borde del precipicio en ese municipio valenciano, puesto que las listas, una vez oficializadas, no pueden ser cambiadas y podría ocurrir, que de no dimitir –y esa parece ser su decisión: mantenerse en sus cargos— el próximo alcalde del PP en Xátiva fuera un corrupto apartado del partido pero incluido como cabeza de lista por el mismo PP. ¡Más difícil todavía! ¡Viva el circo valenciano!

No valen más disimulos, votar hoy al PP, en Valencia, es votar al partido que ha provocado una corrupción generalizada, es hacerse corresponsable de esa mangancia. Así es que no queda otra, hay que sustituir a ese partido al que cada día le sale un sapo o una rana más en esa ciénaga insoportable en la que han convertido las instituciones de la Comunidad Valenciana.

Salud y República

26 julio 2014

Fabra: un político ejemplar que va a la cárcel

¿Te gusta la celda del abuelito?

Y es que los ejemplos del gran presidente Rajoy le han definido. Un presidente que ha dicho de Jaume Matas, que va a entrar en la cárcel ya, que había que gobernar como él; de Camps, al que le espera la Gürtel, que estaría siempre con él, delante, detrás –con perdón— o a un lado. O cómo no, del ínclito Carlos Fabra, del que sin pestañear afirmó que era un ciudadano y político ejemplar. ¡Vaya ojo!

Pues bien a Fabra le ha llegado su hora. Y eso que las penas son mínimas para lo que este tipejo ha estado chuleando al Estado, a su pueblo y a su propio partido a cambio de ganar elecciones, durante los últimos años.

Fabra condenado

Fabra es el prototipo de cacique mafioso. Desde su tatarabuelo (el agüelo Pantorrilles), hasta él mismo, pasando por su bisabuelo, abuelo, tíos y su padre– y ojito que su hija Andrea Fabra, la diputada del “que se jodan a los parados” quiere heredarle— han sido presidentes de la diputación de Castellón y han tejido una red clientelar capaz de perpetuarlos en el poder.

La novedad es que a pesar de que este politicastro que hasta ahora parecía gozar de impunidad, parece que se le ha acabado el chollo. Y, salvo que el Constitucional –cuestión muy improbable— lo impida o le den un indulto –tampoco parece que sea el caso— terminará en la cárcel. Eso sí con una mini-condena de cuatro años, poco para las fechorías que ha cometido.

Un tipo al que le ha tocado la lotería cinco veces. Que ha amenazada y amedrentado a la oposición cuando le criticaban. Que ha hecho de los plenos de la Diputación un circo, actuando con chulería, prepotencia y felonía. Que se empeñó en gastarse un dineral en un aeropuerto para las personas, y sin aviones. Que ha hecho que su causa se dilatara por continuas sustituciones y traslados de jueces.

Pues bien, Fabra será, salvo milagro, el duodécimo cargo del PP que ingrese en la cárcel por corrupción –y lo que te rondaré, morena—, pero desde luego, junto a Matas, Camps y Bárcenas representan el indeseable prototipo de peperos que ha estado rondando y robando durante los últimos años en este país llamado España.

Había que ver a “D. Carlo Fabra” alias “Corleone” riéndose de la oposición de forma grosera y caciquil, mientras gastaba el dinero de los contribuyentes a manos llenas, eso sí, defraudando a Hacienda para que el margen fuera mayor.

Había que ver a Rajoy, el rey pepero de reyes ponerle de ejemplo y afirmar sin el menor rubor que era un político y ciudadano ejemplar, mientras que se llenaba los bolsillos.

Y había que ver cómo le mostraba con orgullo descaro y sin rubor a su nieto el aeropuerto, sin aviones, recién inaugurado diciéndole: ¿Te gusta el aeropuerto del abuelito? Pues bien, ya puede ir haciéndole otra preguntita pertinente, en poco tiempo: ¿Te gusta la celda del abuelito? Y es que esta vez sí que se va a cumplir aquello de que: “A todo cerdo le llega su San Martín”. Por cierto, que otros peperos se vayan preparando que San Martín va a llegar a más de uno.

Sólo me queda agradecer a D. Mariano que haya sido tan sincero cuando ha defendido a Bárcenas, y ha puesto de ejemplo a Camps, Mata y Fabra. Ya sabemos quienes son los suyos. Y de Fabra podría decir que es “Uno de los nuestros”.

Salud y República

24 junio 2013

¿Es ésta la reforma esperada de la Administración?

El gobierno acaba de anunciar una reforma de la Administración. Desde luego no seré yo quién niegue la necesidad de que se reforme la Administración. Es más, lo he pedido en algunas entradas desde mi Kabila.

Sin embargo, como viene haciendo este gobierno, esta reforma deja bastante que desear, porque al igual que la gran mayoría de los cambios y destrozos que nos han ido clavando por medio de sus leyes, se trata de una reforma fundamentalmente ideológica y sectaria, ya que no responde a lo que necesita la ciudadanía, sino a lo que necesita el PP para mantenerse en el machito.

Aquí pueden ver los organismos que cambian o desaparecen. Es increíble la cantidad de entes de la Administración que poco dicen o que son desconocidos. Por lo tanto, no digo que muchos de ellos no sobren, seguramente es así, pero sin embargo me vienen serias dudas sobre si algunos deben ser eliminados, como el Instituto de la Juventud, por ejemplo.

Aunque lo más importante no es lo que se piensa cambiar sino lo que no se toca, de lo que no se habla. Y es que dentro de una reforma de la Administración hay que hablar también del Senado, de las Diputaciones y de los cargos de confianza. Si esto no se toca, la reforma se quedará en el chocolate del loro.

El Senado es un órgano muy importante jerárquicamente y a efectos de protocolo, no obstante es absolutamente nulo en cuanto a las funciones que realiza. Sirve para ralentizar las leyes, puesto que tienen que pasar por este organismo y sin embargo no tiene poder decisorio. Por lo tanto, o se reforma el Senado y se convierte en una verdadera cámara de las Autonomías o simplemente se elimina. Ya está bien de que su verdadera función sea la de cementerio de elefantes y criadero de posibles promesas. De suprimirse nos ahorraríamos más de 50 millones de euros, que no está mal para los tiempos que corren.

Qué decir de las diputaciones provinciales. Incomprensible que sigan manteniéndose. Hoy sirven en gran parte para mantener a caciques con más poder, a veces, que los presidentes autonómicos de su comunidad, y que cuentan con presupuestos importantísimos con los que juegan a conjugar afinidades y crear redes clientelares. Además, los diputados no son elegidos por los ciudadanos, por lo que es difícil de explicar que sus competencias no pasen a las CC.AA. y se eliminen.

Cargos de confianza 2

Los cargos de confianza son otra de las cuestiones importantísimas que hay que reformar, dentro de la Administración. Hay que poner coto al número y no es posible que se pretenda eliminar cargos que son elegidos por la ciudadanía y, sin embargo, no haya unos límites de los cargos de confianza que se puedan elegir en los distintos estamentos. Es algo que hay que legislar. Por ejemplo, en el Ayuntamiento de Madrid hay 162 cargos de confianza, además de los altos cargos, que no son elegidos directamente.

Por último me gustaría hablar de los Tribunales de Cuentas. Se pretende eliminar los trece existentes en las CC.AA. y que sus funciones pasen al Tribunal de Cuentas del Estado. En fin, otra pirueta pepera, porque resulta que el Tribunal de Cuentas central está trabajando ahora con datos de 2008, lo que indica que lleva cinco años de retraso. Si tenemos en cuenta que los delitos que puedan cometer los partidos e instituciones prescriben a los cuatro años, resulta que su labor es absolutamente inútil. Si a esto se une que con la reforma pepera tendría trece autonomías más que controlar, lo lógico es pensar que el retraso sea mayor, salvo que se dote de recursos de los que hoy carece. De no ser así, este Tribunal quedará sepultado en el Cementerio de los Organismos inútiles, como ya lo está, acompañando a nuestro querido Senado.

En fin, volveré sobre esta reforma porque es amplia y todavía se han de aclarar ciertas cuestiones, pero desde luego sin resolver los problemas que tienen estos organismos comentados, sin poner coto a los cargos a dedo de las instituciones y sin que se provean recursos a entes importantes que hoy no funcionan, no se resolverán los problemas fundamentales, que no son sólo de carácter económico, sino también de recuperación democrática.

Salud y República

25 marzo 2013

Carlos Fabra: ¡Ya era hora!

Sí, así ha recibido el imputadísimo de Castellón la noticia de que se le ha abierto juicio oral. A lo que ha añadido: ¡Por fín, podré defenderme! Y es que el pobre ha estado indefenso durante largos años.

Quien visita esta bitácora sabe que probablemente este personaje detestable ha sido a quien más entradas le debo haber dedicado. Su caso ha merecido, bajo mi punto de vista, una intensa atención al parecerme el caso más claro de red mafiosa política, un caso de caciquismo decimonónico.

Un personaje que lleva burlándose de la justicia y de los ciudadanos durante más de doce años. Nueve jueces han pasado por el juzgado de Nules (Castellón)–dicen las malas lenguas que apartados por el susodicho— que han hecho eternizarse su causa, todavía no juzgada, habiendo conseguido que varios de los delitos de los que se le acusan hayan prescrito.

Un tipo que ha comprado voluntades de todo género, que “heredó” de sus antepasados la Diputación de Castellón –la cosa empezó con su tatarabuelo, ‘el agüelo Pantorrilles’ hace ciento cuarenta años— y cuya familia ha mantenido el poder político en la provincia desde 1874. Y del que sin embargo el gran Mariano dice que es un ciudadano ejemplar:

Este vídeo es de hace casi cinco años y todo ha seguido parado hasta ahora

El tal Fabra ha sido presidente de la diputación de Castellón desde 1995 hasta 2011. Y durante estos años sus “hazañas” se cuentan por decenas. Desde sus 94 cuentas bancarias encontradas, a las nueve veces que le ha tocado, pasando por sus obras consumadas inútiles, como el Aeropuerto de Castellón sin aviones, enfrentamientos y amenazas constantes a los periodistas y a la oposición (a los que llamó hijos de puta o prometió mearse en su sede), singular totalitarismo al utilizar la Diputación, han hecho que este hombre sea una rémora de otros tiempos, que sin embargo gracias a su caciquismo y a su red clientelar ha conseguido mantenerse en el poder durante 16 años, a pesar de que ha llegado a tener varias imputaciones por dieciocho delitos. Actualmente está acusado de cohecho, fraude fiscal y tráfico de influencias.

Hoy, mantiene la continuidad de su imperio familiar con su hija Andrea Fabra, la diputada que dijo aquello tan bonito, a los parados: “que se jodan”. Aunque está en el congreso, parece que le espera pronto la herencia de la Diputación de Castellón.

Su hija, Andrea Fabra, heredera merecida de tal estirpe

Bueno pues el tal Don Vito, perdón quería decir Don Carlos, por fin se va a sentar en un banquillo, cosa que ha recibido con un “ya era hora”.

Pues que bien, justo lo mismo que pienso yo, lo único en lo que coincido: ¡Ya era hora! Porque ya está bien de que este cacique que tanto daño ha hecho a la política y a su provincia se pasee con chulería por Castellón sin que nunca le llegue la hora del juicio y continúe burlándose de los ciudadanos decentes. Ahora parece que sus días están contados, y si esta justicia se tiene por tal y llega hasta el final, Don Carlos, tendrá que ir a dar con sus huesos en la cárcel. Y ya va siendo hora, que lo que sobran en este país son corruptos y caciques.

Salud y República

16 febrero 2013

La Reforma Local del gobierno ataca a los ayuntamientos

Como es de prever, otra ley importante que los chicos peperos han sido incapaces de pactar. Otra vez la apisonadora pepera ha arrasado y, sin ningún acuerdo, el gobierno ha aprobado la reforma de la Ley de Bases de Régimen Local.

Una ley que afecta a todos los municipios y como tal debería haber sido pactada con los demás partidos, a los que les atañe directamente. Sin embargo, como viene sucediendo han impuesto su criterio. Un criterio en la línea más contraria a lo que se esperaba.

Es verdad que no reducirán el número de concejales. Sin embargo, el tope de 100.000 euros anuales como sueldo máximo del alcalde podría haberse reducido, pero está claro que lo han hecho a medida de Ana Botella puesto que es esa la cantidad que gana la alcaldesa de Madrid.

El hecho de que el 82% de los concejales no estén liberados y por lo tanto no reciban estipendio, no cambia casi nada, puesto que hoy, eso ocurre ya con el 80% de los concejales.

Las claves de esta reforma hay que buscarlas en la ideología y no en la economía. Ellos no creen en la gestión municipal de los ayuntamientos. En todo caso les interesan sólo los de mayor población y para gestionarlos desde empresas privadas. Por eso, han decidido quitarles competencias y en los de menos de 20.000 habitantes, si no son capaces de cumplir con el equilibrio financiero –las subvenciones serán menores— éstas pasarán a las diputaciones.

O sea, si había un grito popular y un reivindicación ciudadana casi unánime era que se redujeran los escalones de la Administración (hasta ahora había cuatro niveles: Ayuntamiento, Diputaciones, Autonomías y Administración central). Para ello, se pedía la eliminación de las Diputaciones provinciales. Bien, pues ellos no sólo no las eliminan sino que las refuerzan a costa de debilitar el escalón que está más cerca de los ciudadanos, los Ayuntamientos. Tristemente han vuelto a cometer otra pepería más, tratan de vaciar de competencias los ayuntamientos y de privatizar los servicios municipales. Hoy paga el pato el escalón más cercano al ciudadano. El único con el que se tiene un contacto directo.

Al contrario fomentan y desarrollan las diputaciones, regidas por políticos que directamente no son elegidos por los ciudadanos, mientras que deprecian a los municipios, cuyos representantes sí que lo son.

Quieren poner y quitar a su antojo. Y quieren quitar autonomía a los ayuntamientos y privatizar servicios que hoy son municipales. Por ejemplo, los interventores municipales no responderán ante el Alcalde, sino ante el Ministerio de Hacienda. montoro caricatura_kikelinOtra felonía neoliberal más.

Por cierto, de las diputaciones ya hemos visto que no sólo no las eliminan, sino que las potencian. Y de otros órganos institucionales que no sirven para nada, nada dicen. Ahí está el Senado dispuesto a seguir siendo un cementerio de elefantes donde viven a cuerpo de rey, sin hacer nada útil.

Tampoco dicen nada sobre algo que también reclama la ciudadanía, el tope de número de puestos de confianza (en el Ayuntamiento de Madrid hay más de 200 y en la Comunidad Autónoma más de 600, por ejemplo) y sigue la bola.

Y es que quieren mantener el empleo inútil pero interesado y se olvidan del útil. Mientras sigue aumentando el paro, el número de personal que entra en la administración a dedo sigue siendo muy alto (fíjense en Carromero, por ejemplo, sin estudios, sin titulación, pero muchacho de confianza de Aguirre y es asesor en una Junta Municipal, ganando 50.000 euros).

Son necesarias reformas de la Administración, pero desde luego si van a seguir por este camino, mejor que lo dejen como está, que son capaces de crear más niveles. Ya están hablando de Mancomunidades de municipios y es para echarse a temblar.

Salud y República

29 junio 2011

Las diputaciones y el senado, ¿para qué?

Está claro que la España de 2011 poco tiene que ver con la de 1978, cuando se cuajó la Constitución. En aquel año se llegaron a ciertos acuerdos pactados entre franquistas y demócratas porque se trataba de pasar de un modelo dictatorial a un modelo democrático, y se pusieron en marcha diversas leyes y órganos que con el tiempo han demostrado su valía o su inutilidad.

Así es que ha llegado el momento de cambiar cuestiones que no han funcionado o que habiendo cumplido una misión son perfectamente sustituibles. Hoy, no hace falta decir que nos encontramos inmersos en una crisis económica que debería hacer revisar, también bajo el aspecto económico, la utilidad de ciertos entes.diputaciones Forges

Por ejemplo, las diputaciones. Es difícilmente entendible que en el Estado español existan cuatro niveles de poder institucional: municipio, provincia, autonomía y Estado. Ayuntamiento, diputaciones, comunidades autónomas y estado central son quienes detentan el poder. Las diputaciones (cabildos en las Islas Canarias, consejos insulares en Baleares o diputaciones forales en Euskadi) son las encargadas de administrar las provincias y existen en todas ellas, menos en las comunidades uniprovinciales, donde se asume esa función desde la comunidad autónoma.

Si las autonomías uniprovinciales no tienen diputación, es posible plantearse eliminarlas también en el resto. Sus funciones pueden, perfectamente, recaer en la Comunidad Autónoma pertinente, y así evitar un escalón más entre el municipio y la autonomía, que es absolutamente prescindible. Sin que se pueda hacer de forma inmediata, pues las funciones de las diputaciones están en marcha y habría que corregir la Constitución y algunos estatutos de autonomía, se puede ir trabajando para que estas diputaciones desaparezcan en las próximas elecciones autonómicas. Recordemos, además, que es el único órgano de los cuatro niveles que se elige indirectamente, de acuerdo con los resultados autonómicos. Es cuestión de prepararse. Su desaparición significaría una agilización del poder político.

Por otro lado, ya he hablado de la situación del Senado, en otras ocasiones. El Senado nació para ser una segunda cámara, el parlamento de representación territorial. Lo que ocurre es que en la situación actual no sirve para nada. El Senado no tiene poder decisorio, sólo sirve para retrasar la aplicación de las leyes, puesto que una vez emitida su decisión, la cámara de diputados es quien tiene la última palabra. Por lo tanto, o hacemos del Senado una verdadera cámara de representación territorial con poder decisorio, o lo eliminamos. No tiene ningún sentido que quede como está. Hoy, sólo les sirve a los partidos políticos de cementerio de elefantes y para colocar a la gente que no tienen cabida en órganos decisorios y se les premia con el Senado, a sabiendas de que no sirve para nada.

Hay muchas más cuestiones que corregir, pero sólo por estas dos valdría la pena cambiar la Constitución, agilizaríamos el Estado y ahorraríamos unos centenares de millones de euros, que sin duda hacen falta para nuestro maltrecho Estado del Bienestar.

Salud y República