Mostrando entradas con la etiqueta Convergencia Democrática. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Convergencia Democrática. Mostrar todas las entradas

20 julio 2016

Los independentistas pactan con Rajoy

¡La repanocha! Difícil poder ser más incoherentes en una votación. Se han peleado, han jurado y perjurado que son aceite y agua, que no se entenderían nunca. Independentistas y nacionalistas españoles parecían enemigos acérrimos y sin embargo…

Ahí les tienen, tanto el PNV como los Convergentes han votado a favor de la candidata del PP, como si tal cosa. Y ahí queda el PP, orgulloso –ahora--, de abrir el diálogo con los independentistas. Ésta es la vida parlamentaria de la derecha. Trilerías, mentiras y desvergüenzas.

La cabra... siempre tira al monte

Se ve que no ha pasado nada. Yo no sé si es que los independentistas son masoquistas o el PP se ha vuelto independentista. Por una silla parece que todo es posible. Hay que recordar que el PP tiene imputado a Homs, el mismo personaje que dirige el grupo que ha votado a favor del PP. ¿Hay quién entienda esta incoherencia?

Ya sé que tanto PNV como los Convergentes son de derecha, pero también es verdad que han dicho por activa y por pasiva que con este PP ni agua. Se ve que han debido tomar vino y se les ha nublado el voto.

Una vez visto este cambalache indigno, nos queda la pregunta del millón: ¿Por qué estos dos grupos independentistas han votado al grupo enemigo número uno del independentismo? ¡He aquí la cuestión!

Desde luego no creo que sean imbéciles ninguno de los tres grupos. El PP ha conseguido abrir una puerta en los independentistas y éstos han dado sus votos a cambio de algo. Fíjense como será la cosa que estos dos grupos lo siguen negando y sin embargo el PP, orgulloso, lo ha confirmado.

Les da vergüenza, mejor dicho no sé lo que les da, porque vergüenza no tienen. Lo del PP no tiene nombre porque su lucha más cerrada --con imputaciones y Tribunal Constitucional incluido--, ha sido en los últimos dos años contra el independentismo, y los de Convergencia y PNV para votar al PP tienen que haber conseguido importantes contraprestaciones, porque para ellos éste era su enemigo natural.

Siempre he creído que el PNV, independientemente de ser de derechas, era un grupo cabal, razonable, equilibrado. Pues me he equivocado. Sin duda ha perdido el norte. Porque hay cuestiones que implican perder la dignidad y, después de lo ocurrido, votar al PP es una de ellas. De los Convergentes mejor no hablar. Lo que han hecho es para que les retire su voto hasta el Tato, aunque vistas las tragaderas de los electores, me temo que no pasará nada.

De ahora en adelante puede pasar de todo. Incluido que voten estos dos grupos a Rajoy en la investidura, aunque ahora lo nieguen. ¿Es que tienen ahora más credibilidad que cuando decían que con el PP ni flores?

Estas son las incoherencias que hace que la estima de los ciudadanos a los políticos sea cada vez menor. Y con razón. Porque uno puede cambiar de criterio siempre que se explique y sea razonable. Lo que no es admisible es que se niegue lo que se vota, no se explique y además, con esa votación, se derrumbe la torre de argumentos que mantenía su coherencia. Y estos tres grupos los han conseguido con una simple votación. ¡Hay quién dé más!

Salud y República 

10 enero 2016

Catalunya en rebajas: Dos por el precio de uno

Hay ciertas cosas que se empiezan a entender. Y es que las rebajas están prohibidas hasta enero. He aquí la razón por la que el acuerdo catalán se ha ultimado en plena época de rebajas, y casi en el último minuto, y de penalti.

Porque la cosa tiene miga. Mas se va a paseo, es verdad, pero la CUP, que me perdonen, ha quedado hecha una mierda. Rebajada, diezmada y desnaturalizada.

Siempre creí en la coherencia de la CUP. A diferencia de Convergència siempre ha sido independentista y todo su camino ha sido coherente con su definición de anticapitalista. Y eso ha ocurrido hasta ahora. Porque, ¿cómo se puede entender que un partido anticapitalista se alíe con un partido burgués que ha extremado las desigualdades, que ha sometido a los más débiles a recortes que rozan lo insoportable y que ha supeditado su soberanía a la Troika que –que yo sepa— no tiene nada de catalana?


Pero es que ha ido más lejos. Es verdad que gracias a este pacto han conseguido que Mas se marche, aunque lo hace de forma sospechosa, colocando a un personaje de su confianza en la presidencia, poco conocido y del que no sabemos si será un verdadero presidente o una marioneta a la que pretenderá manejar. Y todo esto ¿a qué precio?

Esa es la cuestión. La CUP ha pagado un precio, a mi modo de ver, exageradísimo que le hace diluirse y renunciar –por mucho que digan— a lo que para mí, son sus premisas más fundamentales, las sociales y económicas que puedan hacer cambiar el ritmo de Catalunya.

Y es que este acuerdo se podría resumir en el título de este artículo: Dos por uno. Porque Mas se marcha pero a cambio se produce algo que no habíamos visto todavía y que a mi modo de ver desvirtúa la democracia, y cambia el deseo y el voto de los electores, porque resulta que dos diputados elegidos en la lista de la CUP (el 20%), por obra y gracia de un acuerdo posterior, pasan a formar parte de otro grupo: Junts Pel Si. Una maravilla, que se une al hecho de que otros dos diputados electos (deben ser los que no han visto bien esta jugada) serán sustituido por otros dos. Una obra de arte, un juego de magia. Nada por aquí, Mas por allá, dos que cambian y dos que se llevan…

Los que vivimos el Tamayazo conocimos y recordamos cómo dos diputados cambiaron el signo del gobierno en la CAM y nos colocaron a Espe Aguirre, el personaje más nefasto políticamente que ha pisado esta tierra. Pero, es que ahora, por mor de una independencia cuyo camino es dudoso, resulta que se pasan dos diputados de la CUP al grupo que lidera Convergència y consolidan una especie de transfuguismo (lo es desde el punto de vista de los electores) que refuerza a Junts pel si y le aseguran su mayoría durante la legislatura (pactada para gobernar durante dieciocho meses, fecha en la que debería terminar esta hoja de ruta).

Total, que para cargarse a Mas la CUP se ha cargado la esencia de la democracia y engorda al grupo de Junts Pel Si para que su camino sea fácil, transitable y libre de obstáculos. Un precio muy elevado en el que se renuncia a principios sociales en aras de un camino hacia una independencia incierta.

Y es que se está imponiendo la transversalidad. El objetivo para dos netos partidos de izquierda como son la CUP y Esquerra es la independencia. Que muchos catalanes lo estén pasando mal es algo secundario, algo que hoy se supedita a la posible independencia. ¡Viva la izquierda!

La solución, por mucho que unos y otros se enroquen en posturas opuestas, la virtud, está en el término medio. Ni ofuscaciones inmovilistas españolas, ni imposiciones nacionalistas catalanas. Lo único es dejar que opinen los catalanes. Una consulta sobre lo que quieren los catalanes es lo que se debe hacer. No usurpemos sus deseos. Yo no quiero que se independicen, pero de ninguna manera quiero que se les imponga ser algo que podrían no querer.

Estoy seguro de que un referendo sería la solución. Y además creo que ganarían los que no se quieren separar de España, pero claro para hacerlo es necesario creer en la democracia de forma inequívoca, sin ambages, y apostar por ella, con valentía. Algo que no están dispuestos a hacer los que se niegan a que los catalanes decidan su destino. Porque, como ha ocurrido en Canada o en Escocia, lo único que calma la sed de la independencia es votar y aceptar el resultado. Todo lo demás es aumentar el abismo que hoy separa a Tirios y Troyanos.


Salud y República

05 enero 2016

Mas y Rajoy, como dos gotas de agua

Los medios, por lo general, se empeñan en poner en dos trincheras opuestas a los dos políticos: Mas y Rajoy. Sin embargo, entre ambos, hay muchas más similitudes que diferencias. Es más, diría que hasta esas pequeñas diferencias se complementan entre sí.

Estos dos mandatarios se han destacado por su crueldad en las medidas tomadas. Los recortes del Estado del Bienestar han sido, en ambos casos y en ambos territorios, muy similares y han llevado a Cataluña y a España a una pobreza y una desigualdad exorbitada.

Y qué decir de la corrupción. Si en el PP, personajes de primera magnitud, los tesoreros y muchos de sus dirigentes se han visto envueltos en tramas individuales y colectivas de corrupción, Convergencia no se ha quedado atrás, y tanto Rajoy como Mas han jugado un papel, como mínimo de corresponsabilidad política, sin que hayan pagado por ello. Los dos, a pesar de todo, siguen al frente de sus partidos, como si nada hubiera ocurrido.

Así es que, ambos líderes y ambos partidos, están unidos por la corrupción y los recortes. Han conseguido una desigualdad mayor que nunca. Y sin embargo parecen enemigos furibundos.


Lo que podría ser su gran diferencia, no deja de ser otra igualdad, eso sí, con un ámbito territorial distinto. Mientras que Rajoy se ha encerrado en un hermetismo nacional-español que le ha llevado a crear más nacionalistas catalanes que nunca, el gran Mas y su partido se han transformado, pasando de gran colaborador con el Estado Español con gobiernos del PSOE y el PP, a una querencia independentistas absoluta, lo que ha creado votantes del PP y de Ciudadanos (su marca blanca).

Que no nos engañen, son dos marcas con intereses complementarios. Creo que el deseo independentista de Esquerra o de la CUP es sincero, pero no creo que lo sea el de Convergencia, que históricamente ha mantenido gobiernos españoles sin el menor sonrojo y por un puñado de dádivas.

El PP y Convergència Democràtica (hoy Democràcia i Llibertad, o como quiera llamarse) son las dos caras de la misma moneda. Una moneda falsa que no hace sino ayudar a romper el país por ambos lados. Una lucha que tiene unos intereses electoralistas muy claros.

Y lo grave es que ambos partidos tienen una clac que les mantiene en el poder. Seguirán tirando cada uno de una parte de la cuerda para conseguir más electores, sin pensar que la resistencia de la cuerda no es infinita. Y luego, vendrán los lamentos.

No hay otra solución que, como dijo Iniciativa per Catalunya y Esquerra Unida hace ya tres años, y ahora Podemos, la celebración de un referendo donde el pueblo catalán exprese inequívocamente su deseo para su futuro. Todo lo demás, ganas de marear la perdiz y de conseguir, a corto plazo, réditos electoralistas.

Deseo, firmemente, que Catalunya siga formando parte de España, pero, de ninguna manera, en contra de lo que los catalanes quieran. Esa es la verdadera premisa. Lo que los catalanes deseen.

Estos dos personajes están amortizados, sin ellos no se podrá producir un cambio positivo. Lamentablemente, son una rémora, incluso para sus propios partidos, y sobre todo para este país. Si tuvieran dignidad lo que harían sería dimitir de forma inmediata, su historia les condena inexorablemente.

Dentro de poco, habrá, probablemente, elecciones en Catalunya, puede ser el comienzo de una nueva era. En España, es posible que ocurra igual. Un cambio definitivo está a la vuelta de la esquina. Apoyémoslo.


Salud y República

29 octubre 2015

Rajoy y Mas se apoyan en las campañas electorales

No. No hablo de un apoyo claro y diáfano. Se trata de un apoyo contrario a sus intereses que provoca la ayuda al otro, por sus equivocadas y viscerales decisiones políticas tomadas.

No tengo duda de que los tiempos han sido determinantes para que tanto el PP como Convergència y sus socios independentistas actuasen de una determinada forma.

El PP eligió a conciencia el tiempo en el que tenía que tratar de vencer a su enemigo catalán. Y, equivocadamente, decidió promulgar una ley por la que el Tribunal Constitucional pasaba de ser un ente jurídico a un ente jurídico-policial con competencias punitivas. Como tampoco fue casual que, en plena campaña catalana, Mas fuera a declarar como imputado por la celebración de la consulta del 9-N. Ambas cuestiones hizo que a Mas se le percibiera como a un mártir y a Cataluña una tierra castigada, y gracias a Rajoy y sus muchachos crecieron los independentistas, provocándose lo contrario de lo que desde el PP se pretendía.

Ahora resulta que a Junts pels Sí –junto a las CUP-- se le ha ocurrido, sin ni siquiera haber elegido un president para su parlament, iniciar un proceso de independencia –a menos de dos meses de unas elecciones generales--, lo que Rajoy ha aprovechado para tomar la iniciativa y con su contraataque obtener una ventaja electoral.

Hay que ser miopes. O mejor ciegos. No entienden nada. Por mor de sus propia satisfacción han otorgado ventaja a su adversario. Y es que es fácil de entender que ambas decisiones políticas han creado más beneficios en el contrario que en el propio grupo.

¿Era tan difícil ver que la fecha para promulgar esa ley del Tribunal Constitucional o la de la imputación de Mas no era la más favorable? La reacción no se hizo esperar. Rajoy y sus chicos hicieron de Mas un mártir, con el consecuente beneficio para su formación.

Rajoy y Mas

Igualmente en el caso de la declaración de independencia, creo que era fácil haber esperado a enero, a que pasaran las próximas generales. Porque al haberlo hecho ahora hace que el PP obtenga, fuera de Catalunya, adhesiones de todos los que no quieren la independencia catalana, que son la gran mayoría. Cualquier decisión que tome Rajoy, dirá que lo hace en defensa de “la unidad de España” –de la que tanto se llena la boca— y seguro que le reportará réditos electorales. Con esta declaración el PP se encuentra como pez en el agua, como salvador de su España y serán muchos, por desgracia, los que se lo crean.

Parece como si estuvieran de acuerdo y se retroalimentaran el PP y los independentistas. Las decisiones de uno benefician al otro y viceversa. La torpeza de uno alimenta al otro y así sucesivamente.

No sé cómo acabará esto. Desde luego, la responsabilidad inicial fue del PP, que después de estar aprobado el Estatuto Catalán por los dos parlamentos y por los ciudadanos catalanes, lo llevó al Constitucional y lo manejó para que lo echara atrás. Y todo ello cuando había funcionado casi cuatro años sin que hubiera habido el mínimo incidente. Rajoy, después ya de presidente, ha sido incapaz de tratar de resolver esta situación, simplemente ha hablado siempre de la ley sin mover un dedo, sin tratar de solucionarlo políticamente. Como suele actuar, ha agachado la cabeza cual avestruz y ha tratado de que pase el problema y se pudra, sin mover un dedo. Lo que nos ha llevado a la situación actual. Todo ello agravado por Mas, el comandante del otro bando, que para tapar problemas de su gestión (corrupción y recortes) no ha dudado en elevar la tensión, en echar más leña al fuego, sin tratar tampoco de buscar una salida política.

Será difícil que esto se solucione con estos dos gerifaltes. Ni Mas ni Rajoy han estado a la altura de la situación, han sido una rémora. Esperemos que Rajoy no sea el próximo presidente del gobierno (que no gane las próximas elecciones) y que Mas no sea el próximo president de la Generalitat (que la CUP cumpla su promesa de no votarle en la investidura si sigue presentándose como candidato). Ese puede ser el primer paso para llegar a un acuerdo, que no debe pasar sino por un plebiscito donde el pueblo catalán manifieste su preferencia. Sólo dando paso a la democracia, sólo dejando que los catalanes decidan su propio destino será posible resolver el problema. No veo otra solución.

Salud y República

23 septiembre 2015

La reforma del Constitucional puede cargarse al Presidente del Gobierno

Tal cual. Tanto es el ansia del gobierno de acabar como sea con el afán de independencia del gobierno catalán que no repara en gastos y le vale cualquier cosa.

Y no es que quiera hablar de que muchas instituciones públicas, empresas, prensa pepera, bancos y demás abrazafarolas al servicio del PP se crean en la necesidad de salvar a España. Todo el mundo tiene el derecho de decir lo que piensa, tanto los que están a favor como los que están en contra de la secesión de Cataluña, pero lo que no parece acertado es que ahora, a días de unas elecciones toda la artillería pepera trate de intimidar como sea a los independentistas, en plena campaña electoral, cuando no han hecho nada por mediar y han apoyado el silencio y la cerrajón del gobierno central.

Pero este escrito va referido a una medida, la más grave, que está acometiendo el Partido Popular para parar a la marea catalanista. Y es que no todo vale, aunque parece que el PP cree que sí. Me refiero a la ley que está en trámite para reformar el Tribunal Constitucional.

Esta ley, que tiene enfrente a todos los grupos sin excepción, apoyada sólo por los peperos, pretende hacer del Tribunal Constitucional un ente ejecutivo, de forma que pueda obligar a cumplir las resoluciones que dictamine a los afectados. Y todo esta nueva ley se hace para castigar a Mas por posibles incumplimientos –como ya ha sucedido— de sentencias dictadas por este Tribunal. Están cambiando una ley fundamental sin ningún consenso y sin admitir ninguna enmienda, algo totalmente insólito.

La realidad es que ya están los Tribunales superiores para hacer cumplir estas resoluciones, pero claro no les basta, quieren que además de juez el Constitucional sea también policía, algo inédito en los países europeos que nos rodean.

Y todo esto lo hacen como si el PP hubiera sido siempre sumiso a las sentencias del Constitucional, cuando tres de sus ministerios (Sanidad, Empleo y Agricultura) han incumplido de forma clara sentencias que les obligaban a no invadir las competencias de distintas CC.AA. y que no han sido cumplidas.

O sea, no sólo Mas no cumple una sentencia de este Tribunal, tampoco el gobierno central lo hace, y la pregunta es: ¿Pretenden que ésta sea una ley embudo, donde se obligue a cumplirla a todos (sobre todo al gobierno catalán), menos al PP?

mafalda-democracia_1

Pero van tan lejos que en esta ley que reforma las competencias del Constitucional se puede llegar a destituir al Presidente del Gobierno. Algo gravísimo. Hasta ahora sólo había tres formas posibles de hacerlo, según la Constitución: Moción de censura, cuestión de confianza y nuevas elecciones.

Pues a partir de que se apruebe esta ley, el Tribunal Constitucional podrá cargarse a un Presidente de Comunidad o al del Gobierno sin pasar por el Parlamento, simplemente por el hecho de que no cumpla una de sus sentencias, algo que ya ha ocurrido, por ejemplo con el PP y con Convergencia.

Es de una gravedad tremenda, se podría dar el caso de que el Tribunal Constitucional se colocara por encima de la soberanía popular, algo inconcebible y más cuando los miembros de este Tribunal son elegidos por Partidos Políticos y en muchos casos no son ni tan siquiera jueces, o sea se trata de un órgano tan político como judicial.

En fin, el afán de meter miedo, de poner obstáculos a la posible secesión catalana, ha llevado al PP muy lejos, tan lejos que puede provocar situaciones que difícilmente tengan aval democrático. En el caso que estamos comentando se puede llegar a que un presidente elegido democráticamente sea apartado por el Tribunal Constitucional, saltándose la soberanía popular.

Esto es lo más parecido a un golpe de Estado que pretenden legalizar. Y es que el tema catalán les ha destruido las últimas neuronas y actúan como robots programados para acabar con el enemigo de cualquier manera.

Ya lo decía Maquiavelo: El fin justifica los medios. Y los peperos lo han aprendido a pie juntillas y lo quieren aplicar caiga quien caiga (a otros), aunque ello conlleve un deterioro democrático irrecuperable. ¡Y qué importancia tiene eso, si se consigue el fin previsto!

Salud y República