Ya lo
entendíamos, pero ahora ha quedado totalmente al descubierto. Esta jueza que
primero encarceló a los Jordis, y luego a una parte del govern català es una
luz que guía los pasos del PP por la Audiencia Nacional. Y es que es muy
agradecida, y el PP la premia por su apoyo y afección a Rajoy y los suyos.
El fiscal
reprobado Maza, que ha sido el gran impulsor de las peticiones de cárcel para
todo lo que no se escudara bajo el nacionalismo español, ha encontrado su
aliada en la jueza de la Audiencia Nacional y juntos han llevado a cabo la
operación más sucia que se recuerda.
Y a cada
cual su premio. El fiscal que debió ser cesado y fue reprobado por el
Parlamento Español ha encontrado su mayor aliada anti-independentista en una
jueza que ha sido galardonada –las condecoraciones llevan asignadas una
prestación económica— en dos ocasiones, en el último año: en octubre de 2016,
le otorgaron la Cruz de Plata al Mérito de la Guardia Civil”, siendo ministro
Jorge Fernández Díaz (ministro reprobado), y la medalla al Mérito Policial en
septiembre de este año se la otorgó el Ministro del Interior, Juan Igancio
Zoido (otro ministro reprobado).
Pero la
cosa no se queda ahí, la jueza Lamela que ocupaba el cargo provisionalmente,
acaba de ser nombrada, entre varios candidatos, jueza titular con plaza fija en
la Audiencia Nacional. Otro premio, y van tres en poco más de un año, que el
gobierno pepero concede a su fiel aliada. En esta ocasión, ha sido propuesta por el ministro de Justicia, Rafael Català (curiosamente, otro ministro reprobado)
Los dos,
con sus servicios prestados, no desde luego a este país, al que con sus
decisiones están obstaculizando la solución con Cataluña, sino al Partido
Popular, al que sirven con un vasallaje indigno de un fiscal, aunque sea
nombrado por el gobierno y menos de una jueza de la Audiencia Nacional salvo
que…
Todo esto
no ha hecho sino calentar el ambiente con una decisión injusta, como es la de
dictar prisión preventiva a los Jordis y a ocho componentes del gobierno
catalán. Todo el mundo, pensaba hasta hace un mes que la prisión preventiva es
una medida muy extrema, por lo que significa encarcelar a personas antes de ser
condenados en firme. Y así trataron de explicarlo las élites políticas, muchas
de las que se llaman constitucionalistas hoy, para defender que, por ejemplo y
entre otros, no estuvieran en la cárcel Urdangarín y Rato. Pero claro, ha
vuelto a funcionar la ley del embudo.
Ayer
huelga. Todos estos días manifestaciones y concentraciones continuas en
Cataluña y un puñado más de independentistas que se convierten con fervor al
ver lo que hay al otro lado del espejo.
Basta ya de
un gobierno que no respeta la separación de poderes, basta ya de un gobierno
que se apoya en un partido acusado de corrupción y de ganar dopado las
elecciones. Basta ya de utilizar la represión y el miedo. Basta ya de soportar
a un partido que trata de solucionar judicialmente los problemas políticos.
Por cierto,
no quisiera dejar de señalar la incoherente actitud de un partido que se llama
de izquierdas, como el PSOE, y que de la mano de la derecha (el PP) y de la
extrema derecha (Ciudadanos) ha ayudado a aplicar el 155 y no es capaz de pedir
estas excarcelaciones injustas.
¡¡LIBERTAD PARA LOS JORDIS Y EL GOVERN
CATALÀ!!
Salud y
República
