17 marzo 2009

Tragaderas Rajoy

Hay que ver como se las traga D. Mariano. Sin rechistar, en seco y en caliente. Con espinas y huesos. ¡Eso es faringe, señores! Las tragaderas mayores del Mundo Occidental.

Lleva tiempo tragando y tragando, deglutiendo y deglutiendo, y ahí le tienen ustedes aguantando el tipo. Y así, el buen hombre se traga lo que le echen.

Que hay una comisión informativa por escuchas ilegales en Madrid, él tragando con la presidenta, aunque sea una medicina con bomba dentro.

Que hay una investigación abierta por corrupción, el llamado caso Gürtel, y hay alcaldes, diputados y hasta un presidente de comunidad de su partido en el ajo, pues nada, ¡a tragar!rajoy, camps, aguirre

Qué el sastrecillo valiente, con nombre de torero, les descabella contando la verdad, pues lo que ocurre es que el sastre miente como un bellaco. Camps es un dirigente ejemplar, igual que Fabra. Pues eso, traguemos.

Que Manuel Cobo y Alfreto Prada, de su propio partido, se quejan por haber sido espiados y no haber sido escuchados en la comisión, no pasa nada, faltaría más: tragaderas.

Que Ana Mato viajó en un Jaguar regalado, sin saber ni cómo ni por qué lo consiguió su marido, no tiene importancia, ¡a tragar!

Que el monitor de pádel de Ignacio González (segundo de la C.A.M.) tiene información privilegiada para sacar tajadas de las futuras contratas de la C.A.M., pues nada, qué más da, tragando que es gerundio.

Lo peor de todo esto es que por esas tragaderas se puede colar algún bicho maligno y al salirle por el otro orificio, el ácido del veneno, le podría quemar la poltrona. Y que no diga que no le he avisado. Es peligroso tener tantas tragaderas.

Salud y República

p.d. el chiste que aparece esta sacado de aquí.

7 comentarios:

Antonio Rodriguez dijo...

Rajoy tiene unas tremendas tragaderas porque de lo contrario le empezarían a mover la poltrona, aunque a mi lo que más me preocupa son las ragaderas que tiene una parte de la ciudadania que a pesar de lo que está lloviendo sigue anclada en el voto de la derechona.
Salud, República y Socialismo

Naveganterojo dijo...

Lo de Rajoy no son tragaderas, su boquita esta mas abierta que los ojos del puente de Aranda.
Como dice Antonio Rodriguez, aya el con la mierda que traga, el problema es que parece que millones de nuestros conciudadanos estan abriendo la boquita como el Rajoy, y tragando la misma mierda que el.
Salud y republica

m.eugènia creus-piqué dijo...

Es tan gordo lo que está pasando en el PP que tendrían que dimitir todos, borrón y cuenta nueva empezando por la Espe.Besos.

daalla dijo...

Si luego lo pagara en las urnas, no me importaría toda la mierda que traga. Lo malo es que el sabor de esa mierda les seguirá gustando a muchos que tienen tantas tragaderas o más que él.
Además de tragaderas me parece que es corto de vista o que tiene ceguera selectiva.
Saludos.

RGAlmazán dijo...

Antonio, pues sí, los votantes del PP tienen muchas tragaderas.

Navengante, así es.

De acuerdo, Gèni. Un beso

Sí, Daalla, ojalá lo pagara en las urnas, aunque por experiencia parece que no.

Salud y República

fritus dijo...

Tragaderas Mariano...yo creo que el tipo debería replantearse lo de su plaza en excedencia de Registrador de la Propiedad, se gana mucha pasta, todo el curro te lo hacen los oficiales del registro, y, como dicen en mi tierra "t'estalvies maldecaps"...
Una cosa anecdotica que ha tenido todo este asunto de la mierda concentrada de nuestra derecha es lo del sastre del figurín fallero, el juncal y torerillo Don Francisco Camps ...en estos tiempos de pret- a- porter y ropa hecha en serie, aparecen de nuevo "las facturas del sastre2...como en los tiempos de la familia cebolleta de los tebeos de la bruguera...si es que hasta pa eso son mas antiguos que el rigodón.
un abrazo

Carmen dijo...

Pero es verdad que lo más preocupante y para mi incomprensible ya no son sus famosas tragaderas, que se las traen por cierto, sino que a pesar de ello siguen teniendo millones de seguidores. Si se les pudiera desenmascarar sería genial. Quizás poco a poco se consiga algo, lo digo por ser hoy optimista. Un abrazo