06 diciembre 2010

La constitución herida

Nuestra Constitución cumple hoy 32 años. Aún recuerdo el interés y la expectación que en 1978 se vivía en vísperas del referéndum de su aprobación.

Manifiesto que personalmente voté en blanco, fundamentalmente por haber metido como Jefatura del Estado a la Monarquía y por la estructura autonómica que me parecía poco clara y farragosa, cuyo desarrollo podía ocasionar problemas.

Mis propuestas a estas dos cuestiones eran: referéndum para la aceptación de la Monarquía, y Estado Federal. De la primera ni se habló, pues hasta el Partido Comunista, acató al Rey, en aras, dicen, de conseguir una Constitución democrática. Sobre el federalismo se habló, pero no se pusieron de acuerdo y se optó por una fórmula más engorrosa en la práctica pero con la que los ponentes salían del paso.

La Constitución se aprobó ampliamente y desde luego, fue un paso adelante, aunque fuera a la pata coja, que nos permitía salir de la oscuridad y homologarnos con los países de nuestro entorno.

Hoy, treinta y dos años después, la Constitución Española no ha variado –salvo lo obligado por imperativo europeo— y nos encontramos con una Constitución que tiene grandes déficits democráticos.Constitución

Seguimos teniendo una Monarquía hereditaria en la Jefatura del Estado, que no votamos. Seguimos con el lío de la estructura territorial, que entiendo que podría superarse en un Estado Federal donde se asegurase el derecho de autodeterminación de los distintos pueblos que componen el Estado.

Y lo que lo hace más grave han quedado a la vista otros defectos que difícilmente se vieron en 1978, como son: La injusta y antidemocrática ley electoral (la circunscripción no puede ser la provincia como reza en la Constitución) que permite que unos votos dependiendo desde qué lugar o a qué partido se vota nos aleje alarmantemente del principio democrático, por excelencia: “Una persona, un voto”, y ha consolidado un bipartidismo, como forma de gobierno, donde sólo cabe la alternancia entre los dos grandes partidos con apoyos de algunos de corte autonómico, y desplazando a los otros partidos de carácter nacional más minoritarios, como puede ser Izquierda Unida.

También, ha quedado al descubierto la prescindibilidad de una de las dos cámaras consagradas en la Constitución, como es el Senado, cuya utilidad en nula y que de no recoger funciones verdaderas de estructura territorial, podría perfectamente dejar de existir, sin que la echáramos de menos y además nos permitiría un ahorro considerable.

Y, qué decir de la religión católica, que a pesar de que la Carta Magna habla de estado aconfesional, sigue hoy muy presente en la vida pública y se sufraga con dinero de todos los contribuyentes.

Habría que añadir, a lo anterior, el uso maquiavélico que se está haciendo de nuestra Constitución, donde derechos fundamentales son conculcados día a día, como el del trabajo o el de la vivienda.

Hoy podamos celebrar que hace treinta y dos años pasamos de unas leyes franquistas a una Ley de leyes de corte moderno y europeo. Un paso importante entonces. Una celebración agridulce hoy –más agria que dulce-- porque con el paso del tiempo hemos podido ver que está obsoleta, además de ser injusta e insolidaria en su aplicación democrática.

Casi todos los medios de comunicación y los partidos políticos harán hoy alabanzas a nuestra Constitución, halagándola y bendiciéndola, es lo que toca, lo políticamente correcto, pero resulta que esos mismos, como dice Cayo Lara, son los que la emplean de forma torticera, se la saltan o son incapaces de buscar salidas a estos déficits democráticos que existen.

La Constitución en su artículo 1, punto 2 declara que la soberanía recae en el pueblo. ¿Alguien podría afirmar que en cuestiones económicas son nuestro gobernantes los que han decidido libremente? ¿Acaso no han sido los Mercados los que, en cuestiones económicas, se han apoderado de la soberanía popular sin su consentimiento y con la aquiescencia de nuestro gobierno?

No sólo tiene carencias democráticas, sino que es una Constitución herida y necesita de una intervención urgente. Es necesario que sirva para devolver la ilusión a los ciudadanos, para eso hay que inyectarla también medidas de participación democrática, como facilitar las Iniciativas Legislativas Populares y los referéndums, haciéndoles vinculantes e introducir mecanismos que permitan cuestionar y revocar a los gobiernos desde la soberanía popular, como tienen otras Constituciones más modernas. Y acercar a los representantes del pueblo a sus votantes, hoy viven en una burbuja parlamentaria y parecen ajenos a los problemas reales de nuestra sociedad.

Este traje constitucional está abriéndose por las costuras. Hagamos las reformas necesarias antes de que se rompa en pedazos.

Salud y República

17 comentarios:

Montse dijo...

De acuerdo con todo lo que dices, Rafa. Han mitificado y endiosado a la Constitución, la han convertido en algo intocable. Pues no, la Constitución no es más que un instrumento que puede y debe ser mejorado. ¿Alguien aceptaría que en medicina se siguieran utilizando los mismos instrumentos que hace 32 años?, ¿o que los automóviles fueran como eran hace 32 años? ¿Por qué entonces se rasgan las vestiduras cada vez que alguien propone alguna modificación de la Constitución?

Un saludo reformista, Montse

Ciberculturalia dijo...

Hoy coincidimos en el tema elegido como no podía ser de otra manera. Como bien señalas, tenemos una Constitución herida a pesar de las alaracas que hoy políticos, periodistas e instituciones varias hagan celebrando su 32 cumpleaños.
Besos y a pesar de los pesares, buen día

Neogeminis dijo...

Una muy clara exposición de tu postura. Creo que siempre se debe ir actualizando las leyes -y la constitución en este caso- según sea el avance de la sociedad en que se contiene, sobre todo si llegan a ser tan evidentes los desajustes.


Saludos.

Mª Mercè dijo...

¿Sabes que no recuerdo nada?
¿Será porque hacía 48 horas que había parido?

De todos modos, me informé y he/hemos estado viviendo, durante estos 32 años, con una Constitución que ya se le podría hacer un lavado de cara. Y como a la monarquía no nos la podemos "cargar", pues de momento ahí se queda (mantenidos con nuestros dineros).

Petons i abraçades!

María dijo...

Me pasa como a Mª Mercé, bregando con mi bebé recién nacido y no estaba yo para muchos saltos.
¿Casualidad? Mi hijo mayor nació el 21 de Noviembre del 75 y el pequeño en el 78, jajaja.

Besos

Txema dijo...

Yo también recuerdo el famoso referéndum trampa. Nos colaron la monarquía franquista, institucionalizaron la economía de mercado, hicieron un estado autónomico disparatado, entre otras cosas, como la Ley Electoral.

Mi oposición a todo esto (me abstuve) me costó salir de mala manera del PCE y años de oscuratismo por defender la República y el socialismo en la economía.

No tengo nada que celebrar y menos en estado de alarma con los militares fuera de sus cuarteles llamados por un gobierno para resolver un conflicto social.

saludos

Dean dijo...

Es el tema del día, pero bien merece la pena, ya que también lo he mencionado en mi blog, coincidencialmente; añado -como en el blog de Carmen-, que debemos seguir soñando con esa reforma.
Un saludo.

Basseta dijo...

Con otras palabras y a partir de otras experiencias vitales, mi entrada de hoy coincide bastante con la tuya. Además, te cito expresamente. Todo apunta a que compartimos muchos puntos de vista. Saludos desde la montaña alicantina.

Eastriver dijo...

Totalmente de acuerdo... Me apunto ese feliz sintagma del "uso maquiavélico" que se está haciendo de la constitución.

Coincido también, como supondrás, con el tema del Estado Federal que permitiría que muchos ciudadanos pudiesen sentirse cómodos. Lo que más incómodos hace estar a muchos es la nula voluntad de permitir la comodidad de todos.

belijerez dijo...

"..viven en una burbuja parlamentaria y parecen ajenos a los problemas reales de nuestra sociedad."

Desde mi punto de vista este es el mayor problema y todo porque el derecho al EMPLEO NO SE RESPETA. Ellós son los contratados por esta ETT-político-parlamentaria no tienen los problemas econímicos, vivienda, sanidad, etc que tienen la mayoría de los asalariados y los desempleados. Así que cada vez confio menos, porque además cuando entras en alguna organización político todo son desconfianzas, para lograr lo que ellos que buscan poder y nada más que poder.
Poder que le da está Constitución que sigue privilegiando a los mismos.

salud.

Antonio Rodriguez dijo...

Cuanta razón tiene Cayo Lara cuando denuncia el cinismo con que muchos políticos loan a la constitución en su aniversario pero luego la pisotean el resto del año.
Por un estado federal y republicano, reofmra de la constitución.
Salud, República y Socialismo

RGAlmazán dijo...

Montse, sí hay que cambiarla antes de que todo huela a podrido y no en Dinamarca. Besos.

Carmen, el tema estrella hoy es la Constitución, una constitución que hay que cambiar, pues está obsoleta o incompleta, y hay que hacer cumplir mucho de lo que dice. Besos.

Mónica, aquí sólo se habla de cambiar la Constitución para que la hija del príncipe pueda ser heredera. Vamos lo que debería importar un pepino. Besos.

Mercè no me extraña, en tu situación es normal que no te acuerdes, pero había una gran esperanza puesta en ella. Petons.

María, espero que las fechas no las hayas elegido aposta. Besos.

Txema, yo no estaba en el PCE, pero también me enfrenté a que cambiara la monarquía por un plato de lentejas (que ha resultado además medio podrido).

Dean, esperemos que el sueño se haga realidad, hoy sólo se habla de cambiarla por el tema de la herencia de la monarquía.

Basseta te leo y estoy convencido de que tenemos muchos puntos en común. Expresas muy bien lo que yo pienso en muchas ocasiones, hoy también.

Ramón, del Estado Federal, salvo IU, no habla nadie o se habla de autonomías con más o menos competencias o se habla de indenpendencia, pero casi nadie apoya el Estado Federal, y creo que es un error, si se hubiera adoptado bien, hoy no habría, o habría menos, problemas territoriales.

Belijerez, es así, se sientan a representarnos y se alejan de la vida que vivimos. Pero no estoy de acuerdo de que todos los políticos actúen igual. Hay excepciones claras. Un beso.

Antonio, así es, Cayo ha estado sembrado.

Salud y República

Felipe dijo...

Hoy coincides con Carmen y le digo lo que a ella

Estado laico,republicano y federal


Saludos

severino el sordo dijo...

Constitucion que sirve para unos pocos ,para otros papel mojado suscribo lo que dices Rafa pero dudo que se llegue a reformar,saludos.

Genín dijo...

Para devolvernos la ilusión, al menos a mi, habria que empezar de nuevo desde el principio, con una República y una nueva constitución, la pena es que no se pueda hacer sin políticos...
Salud

mariajesusparadela dijo...

Firmo.

Líster dijo...

Me abono a la III República. Han pasado ya tres décadas, desde la transición-"transacción" (libertades, a cambio impunidad) y la sensación es que, a estas alturas del viaje, todavía nos hayamos "en tránsito".

Ya va siendo hora de que, ciertos debates, como la forma de estado se normalicen y, desde la voluntad de las ciudadanas y los ciudadanos, podamos acercar la quimera a la utopía y la utopía al horizonte.

Salut i República

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