Está llegando. Llega ya. Euskadi será gobernada por el PSE y el PP. Es tanta la afinidad que tienen que en las dos reuniones que han mantenido han encontrado muchos puntos en común. Seguramente somos otros los que estábamos equivocados. Los que creíamos que había diferencias insalvables entre los dos partidos. Pero no, no es así. Basta ver esos ósculos amorosos entre ambos partidos.
Todavía no está cerrado el acuerdo, pero la voluntad de ambas partes es clara. Unirse como sea para desbancar al PNV. Ya me hubiera gustado que las urnas hubieran dado un resultado favorable a la izquierda y que la suma de sus votos diera una mayoría para gobernar. Pero claro, como eso no es posible y el fin es tomar el poder, cueste lo que cueste, el PSE no tiene otra que entregarse al PP. ¿O acaso hay alguien que cree que el PP no va a pedir nada a cambio? ¿Acaso hay alguien que piense que este pacto no va a repercutir en la política del gobierno de la nación?
Ahora se empiezan a descubrir las cartas. A la inexplicable amnesia que sufre el PSOE, olvidando quién es y que es capaz de hacer y decir el PP –y eso que han sido años de insultos y de enfrentamientos fuera y dentro del parlamento—, los socialistas están intentando ir más lejos y hacer un gran pacto con el PP para todo el estado, su propio portavoz en el congreso habla de la soledad en que se encuentran en este momento.
Resumiendo --que habrá más entradas sobre este tema--, el PSOE está estudiando, a pesar de todo lo que ha ocurrido y está ocurriendo, pactar con el PP para conseguir mayoría en el parlamento. Cabreado el PNV, cabreado CiU, con una política lejana a ERC y a IU, el partido socialista no ve otra que continuar su derechización hasta consumar un pacto antinatural. O sea que nos podríamos encontrar que lo de Euskadi no es un caso especial, además de incoherente, sino que forma parte de una estrategia donde la pinza del PSOE y el PP hagan que este país quede en una situación lamentable. Un acuerdo que no significa sino “el abrazo del oso” y que de producirse puede llevar a que el parlamento se quede con menos del diez por ciento de diputados como oposición –rodillo asegurado sin casi posibilidad de críticas-- y que haga que las próximas elecciones las gane la derecha, porque ¿qué sentido tendría votar a un PSOE que pacta con la derecha, cuando se puede hacer directamente al PP?
Salud y República