09 junio 2009

Masacre en la Amazonía

De nuevo la codicia, el mercantilismo, el capitalismo se cobra vidas. El viernes pasado en Perú, policías peruanos equipados con armamento moderno atacaron a unos resistentes indígenas cuyas armas eran lanzas, para aplastar una protesta contra una ley que les expropia de su territorio –la Ley Forestal y de Fauna Silvestre y la Ley de Recursos Hídricos—, donde estas tribus están asentadas desde hace siglos, para obtener recursos y materias primas –petróleo, madera, oro, etc.— de esa zona de la Amazonía.

Esta ley se hizo sin consultar a los expropiados y exigiéndoles que abandones sus casas, pertenencias y su tierra para trasladarse a otra totalmente distinta.

Ante la negativa a abandonar sus tierras, los indígenas al mando de Alberto Pizango organizaron una protesta. Es entonces cuando el gobierno de Alán García, envió a 700 soldados para obligar a salir, por la fuerza, de sus lares a los indígenas. Según un periodista de Telesur, testigo presencial del hecho, fue el gobierno quien atacó primero por tierra y aire a los cinco mil indígenas que se encontraban manifestándose y obstaculizando el paso en la Curva del Diablo.

Una información que ha pasado casi desapercibida en los medios de comunicación de este país. Y me pregunto, ¿cuál sería la respuesta de estos medios si esta matanza hubiera ocurrido en Venezuela o Bolivia? ¿Qué dirían los grandes popes del periodismo español? Nos lo podemos imaginar. Lo que sí sabemos es que ante tal masacre en Perú, hoy, cuatro días después, las informaciones han sido mínimas y los comentarios se parecen a las notas de prensa del gobierno peruano.

Mientras tanto en Perú se habla de diez indígenas muertos y varios heridos. Todo el mundo sabe que están mintiendo, los muertos según ONG son varias decenas y hay también decenas de heridos graves. Por cierto que se ha descubierto que los policías están quemando cadáveres de indígenas para hacerlos desaparecer y así hacer bajar el número de los asesinado.

Así explica la situación el líder indígena Alberto Pizango

Al etnocentrismo del llamado primer mundo, se une el egoismo mercantilista propio del capitalismo, sacar de donde se pueda, explotar al máximo para obtener beneficio, sin importar el precio de una vida (menos aún si son indígenas).

Ollanta Humala, aquel que estuvo a punto de ganar las elecciones, ha puesto el grito en el cielo y está intentando que se investiguen los hechos.

La historia en Perú se vuelve a repetir y no es posible mirar hacia otro lado, si se ha conseguido que Fujimuri haya sido juzgado y condenado por los asesinatos de senderistas, Alán García no se puede ir de rositas.

A todo esto, lo único que se la ocurrido al presidente peruano, --por cierto perteneciente a la Internacional Socialista— es echar la culpa a los indígenas, mentir en el número de muertos y decir que Bolivia y Venezuela –se ve que deben ser sus enemigos acérrimos— son corresponsables de los hechos, todo esto sin aportar ninguna prueba.

Salud y República

Información recogida para elaborar esta entrada en: Sodepaz y en dos artículos del blog peruano de mi amigo Humberto (1) (2).

5 comentarios:

Carmen dijo...

Rafa un atropello intolerable. Si he seguido la noticia pero tan pegada a la mierda de nuestras elecciones que se me quedó ahí y muy bien dices que pocos medios dan la noticia y tal y como la dan por supuesto es a favor del orden establecido obviamente por el presidente. Gracias por no permitir que olvidemos un abuso más de poder con bastantes muertos en el camino.
Un beso

m.eugènia creus-piqué dijo...

Lo ví por TV, es una pena lo que hacen con esta gente.Un abrazo.

àngels dijo...

Hola, Rafa: a veces pienso que los blocs de la gente de izquierdas tenemos el deber de hacer de altavoz de los desheredados ante tanta injusticia y muerte... qué distinto pienso ahora de cuando empecé mi blog y pensé que sería un "divertimento"... Por suerte tienes --tenemos-- tus viernes para aliviar tensiones. ¿Te animas a venir el dia 17 a Castelldefels? Un beso, salud pública y República!

Nasser dijo...

Un Estado no reconoce la propiedad privada de los indios, la roba y se la da a sus amigos.

¿Qué tiene que ver esto con el capitalismo?
Sería capitalismo si el Estado reconociera y protegiera la propiedad privada de los indios, en lugar de expropiarla.

fritus dijo...

Don Rafa...ahora sí...me quedo helado de a donde puede llegar la barbarie en nombre de la pela...y sobretodo, me quedo alucinado del escaso o nulo tratamiento informativo del tema...Va a ser verdad eso tan salvaje de que hay gente para la que hay muertos de primera y de segunda división. Voy a informarme más sobre el tema. un abrazo.