27 mayo 2008

¡Cómo son los obreros!

Los trabajadores de la construcción han pedido la jornada continuada en verano en Sevilla con el fin, entre otras cuestiones, de evitar accidentes laborales debido a las condiciones atmosféricas de esta provincia. Como quiera que la patronal se niega, han decidido hacer uso de su derecho de huelga.

Pues bien, en el día en que se produce siete muertos por accidente laboral, hay un canalla, presidente de la Asociación Empresarial Sevillana de Constructores y Promotores de Obras (Gaesco), un tal Miguel Rus, que es capaz de decir que la culpa de los accidentes es por el exceso de consumo de alcohol y de drogas en las obras. Ya sabemos que si él se droga o se emborracha estará sentado en un sillón, mientras que el currante se juega la vida, una pequeña diferencia. Por cierto también se deben drogar los andamios y los encofrados como el de ayer en Valencia, donde murieron cuatro trabajadores en las obras del Nuevo Mestalla.

Hay muchos factores que pueden provocar accidentes laborales. Nadie duda de que en algún momento puedan producirse por excesos cometidos por los trabajadores. Sin embargo, decir lo que ha dicho este empresario es, no sólo ofensivo, sino que define muy bien a un sector del empresariado español, carca, insensible e interesado solamente en los beneficios.

No contar que las condiciones de trabajo influyen, es taparse los ojos interesadamente. El trabajo subcontratado, a destajo, en cadena, en situaciones extremas (con cuarenta grados a la sombra), son decisivos a la hora de que se produzcan accidentes laborales.

Si existen trabajadores que beben más de la cuenta y se drogan, no menos existen empresarios en las mismas circunstancias, como fruteros, banqueros o electricistas. Lo que, desde luego, casi no existen son medidas de control sobre la seguridad en las empresas. Tanto es así que estamos a la cabeza de accidentes laborales en Europa y que el propio Ministro de Trabajo acaba de anunciar como prioridad de la legislatura vigilar la seguridad en el trabajo, para lo que piensa crear nuevas plazas de inspectores de trabajo que controlen a las empresas (esperemos que sea cierto y en el menor tiempo posible).

Unos mil muertos anuales, diez mil heridos graves, más de cien mil accidentes de trabajo, un millón de trabajadores involucrados. Esto en un año. Una lacra, casi invisible, de la que casi nadie se preocupa y de la que los medios de comunicación, salvo en casos extremos (el de ayer, cuatro muertos en Valencia) tampoco se ocupan.

Y es que claro, seguramente todo viene de lo mismo, ya lo dice el empresario Rus, ellos deshaciéndose por cumplir las normas y los currantes drogándose y emborrachándose.

Salud y República

12 comentarios:

Freia dijo...

Rafa:
Sabía que el tema de tu entrada de hoy iba a ser éste. Espléndido artículo. Porque el tema es muy serio y todos parecen evitarlo o, lo que es peor, no importa. En ninguno de los dos debates de los candidatos a presidente de gobierno, escuché una sola palabra sobre la alta siniestralidad laboral en España, ni qué medidas se iban a adoptar, ni cuándo se va a tratar el asunto con rigor y a invertir en que se cumpla con la normativa. No interesa, no vende. Hay un goteo diario de muertes en el tajo y ni siquiera es noticia periodística. Otro tirón de orejas a los medios de comunicación, más interesados a veces en circos políticoss.
Acerca del comentario de "eso", pues te diré que me indignó. Una está muy acostumbrada a escuchar de todo, pero declaraciones como las de ayer creo que deberían tener consecuencias legales para el chulo que las pronunció. Tamaña desfachatez me saca siempre de quicio.
Un beso

Augusta II dijo...

Pobre Miguel Rus... Él intentando sacar su empresa p'alante, con todo el esfuerzo que supone, y los obreretes por ahí de fumetas y machacándosela sin piedad. Como decía mi abuela Carmen, "¡hay que joderse y apretar el culo para no peerse!"

Qué malas son las "drojas", señor Rus... A usted le quería yo ver poniendo ladrillos en vez de echándose su estimada siesta, ¡no te jode!.

DeRedes dijo...

Ni una cosa ni la otra y cada uno con su responsabilidad.
Es lo suficientemente serio, este asunto, como para no jugar con el. Los que estamos o estuvimos en el "ajo" sabemos que habría que tomar medidas muy serias con lo del consumo de alcohol, sobre todo, y otras substancias en el trabajo, y que los sindicatos no se mojan por que no es "popular" el tema.
Sin obviar que hay otros factores,.... !que también¡.... que también, y muy influyentes.

Y que conste que nunca querría darle la razón a Miguel Rus ni a ningún patrón.

Saludos.

Maripuchi dijo...

Lo cierto es que es espeluznante lo que está pasando últimamente en el tajo...
Unos echan la pelota a los otros y así hasta el infinito.
Es necesario coger el toro por los cuernos de una vez...

Por cierto, soy apóstata. Por fin.

fritus dijo...

Sí amigo Rus...que tiempos nos ha tocado vivir que cualquier currante se puede permitir coca...dónde vamos a ir a parar.

Mientras las sanciones en muchos casos sean más leves que el beneficio que se pueda obtener escamoteando medidas de seguridad, seguiremos teniendo un problema.Tenemos una buena ley de seguridad laboral, para faltan dinero y medios( inspectores, actuaciones decididas de la administración) para regularizar las cosas.

Mientras los medios den mucho más pabulo a la muerte de un alpinista( con todos mis respetos para ese señor, pero hizo lo que en derecho penal se llama una "asunción voluntaria de riesgo")y las muertes de trabajadores sean cifras en un informe a fin de ejercicio.
Mientras en la clase empresarial española siga habiendo Ruses, pues seguiremos ostentando este triste recórd europeo.
Y no sigo que me enciendo...

Selma dijo...

Buenas tardes Rafa,

Seguimos y seguiremos sumando,me temo.
Como siempre Rafa, tu Entrada- denuncia llega al corazón y al mismo tiempo me llena de asco y de indignación de que sigan habiendo tantos Miguel Rus por este mundo nuestro...
Y me duele lo desamparadas que quedan las familias de estos trabajadores...

Un beso muy cariñoso y como siempre muy solidario Rafa, gracias por ello...

m.eugènia creus-piqué dijo...

Tremendo el trabajo de los obreros de la construcción en sitios donde el calor es asfixiante, comprendo muy bien que quieran hacer jornada intensiva y por la tarde descansar tranquilamente, se lo merecen, no se como pueden soportar el calor tan intenso poniendo tochos.Que hagan huelga de una vez !

Manuel Ortiz dijo...

También yo, como Freia, esperaba esta entrada tuya. Y te animo a seguir haciéndolo cuantas veces sea necesario. Tenemos delante un problema gravísimo y parece que, como en tantas ocasiones, miramos para otro lado. De manera que insiste en ello, que yo seguiré haciendo lo propio con mi cruzada medioambiental.

Esto no quita para que todos, nos guste más o menos, sepamos que sí hay gente que va muy puestecita en el curro. Pero, desde luego, no me vale como argumento general.

josemanuel dijo...

No pretendo hacer ningún paralelismo, pero siempre me ha parecido curioso cuanta importancia se da a los muertos por actos de terrorismo (persecución de los asesinos, inversiones apabullantes en medidas de seguridad, primera plana en todos los medios informativos...) y en cambio las muertes por "accidente laboral" no pasan de ser una estadística anual a la que parecemos resignados, si no es que ignoramos completamente. Tan solo son noticia cuando las muertes son más de tres en un mismo "accidente". ¿De verdad que para el Poder es la vida de su ciudadanía/su pueblo lo que realmente importa? ¿O es que hay muertes injustificables y otras muertes son necesarias como sacrificios en los altares del progreso y el beneficio empresarial?

Luna Carmesi dijo...

En segun que tipo de declaraciones y opiniones se identifican bien los amos de lo que deberia ser un empresario.
Si yo tuviera asalariados me cuidaria muy mucho de que no vinieran borrachos o drogados...
ES asi de simple... Otra cosa es la voluntad.

Bernardo Muñoz dijo...

Y eso que la cantidad de trabajadores que se dejan la piel en la carretera no computan en las estadísticas de accidentes laborales (las doblarían al menos)

Aunque es cierto que en algunas ocasiones los propios trabajadores hacen caso omiso de las medidas de seguridad, la obligación del empresario es exigir que se implementen, y la de las administraciones controlar que se cumplan de forma correcta.

Por tanto, no hay excusas.

El niño yuntero dijo...

Bueno, otro de los comentarios del director de Gaesco, es que eso de pedir 3 meses de jornada de verano no tiene que ver con la seguridad, sino con mejorar la calidad de vida (que desfachatez tienen estos obreros). Y algún otro individuo más ha comentado que lo mejor para eso es "cremita y agua isotónica". Agárrense.
Con declaraciones como estas podemos ver el tipo de empresarios que existen en el mundo de la construcción. Os lo digo desde dentro del sector.
Querer sacar pecho en la negociación con los sindicatos, pues se puede hacer, pero de esta manera se da una imagen lamentable.
Otra cosa son los accidentes laborales y sus causas, que son muchas, de los empresarios, los trabajadores, los plazos de la administración para inaugurar obras, los cargos intermedios, la educación de la gente, etc.
Desde aquí en Sevilla, la huelga se está siguiendo prácticamente al 100%. Esperemos que se saquen cosas positivas.