He recibido estos dos últimos días, dos premios, otorgados por dos de vosotros. Ya he contestado a los interesados y agradecido los mismos. Sin embargo, esto me lleva a una reflexión que creo que he hecho en ocasiones anteriores.
No soy muy amante de los memes, aunque entiendo que, siempre que sean simpáticos y aporten información sobre uno mismo y ayude a que los demás le conozcan mejor, pueden cumplir su misión. Sin ser un apasionado, encuentro algunos de interés, otros menos.
En relación con los premios, no soy partidario de los mismos. Espero que los que me lo han otorgado ahora y en anteriores ocasiones, no se molesten. Voy a intentar explicar el porqué. Como a casi todos, esta vida nos obliga a elegir y por tanto, a discriminar constantemente. Es inevitable. Escoger entre distintas opciones en cualquier faceta es algo normal. Pues bien, hace ya un poco de tiempo que he decidido hacerlo lo menos posible. Sólo lo inevitable. Para mí los premios me producen desazón al seleccionar algunas bitácoras y dejar otras sin mencionar. Me parece injusto y sobre todo evitable. Por todo ello, prefiero no ser premiado y no tener que hacerlo entre vosotros.
El verdadero premio, y lo digo con toda sinceridad porque lo disfruto enormemente, es poder entrar en vuestros blogs, comentar de vez en cuando, que vosotros completéis mis entradas con vuestros comentarios. Ese es el verdadero galardón. No quiero ni necesito más. Con vuestra relación es suficiente. He encontrado, en quince meses de vida de esta bitácora, gente muy interesante y no lo digo por decir. He leído entradas magníficas, bien por su calidad literaria, por su oportunismo, por su humor, por su originalidad, por su sensibilidad, por tantas cosas. Casi todas las entradas me aportan algo. Ese es el verdadero premio.
Disfruto paseándome por todas vuestras casas, de algunas espero vuestras entradas con avidez, y descubriendo nuevas bitácoras interesantes, que esto no se queda así, que se hincha. Y en coherencia con mi objetivo: compartir con vosotros la blogosfera, os quiero presentar a seis nuevos descubrimientos que valen la pena:
El perro flaco: Una bitácora colectiva que trata los temas de actualidad con mucha originalidad. Que tiene una emisora de radio (mi medio favorito) y que reside en Vallekas, casi ná.
El desván de Luna: Luna Carmesí nos muestra cómo ve la vida desde un prisma sugerente y sensual.
El canto de la moneda: Donde Txatxangorri, un bloguero vasco, nos describe con complicidad los temas de actualidad que más le impactan.
Mi otro diario: Javier hace unas entradas cortas pero jugosas, como pocas.
Nueva era: Un joven, nacido el 14 de abril, preocupado por la política, la actualidad y
Desde El rincon de la memoria, esta bloguera joven, dulce, infatigable y sensible tiene el loable objetivo de que mantengamos activa laa memoria, recordándonos que hay personajes cuya vida ha sido un ejemplo de lucha y coherencia. Parte importante de nuestra memoria histórica.
¡Viva el aire fresco! No quiero amenazaros pero quedáis enlazados. No sé cómo, pero me apañaré para seguiros a todos, y seguir disfrutando con vosotros. Mientras dure, duró. Mientras disfrute, seguiré en
Salud y República