23 marzo 2011

La paz, ese bien escaso

Malos tiempos para la lírica. Tiempos en los que la guerra pega fuerte y sigue triunfando. Libia es sólo el exponente más visible en este momento. Pero ahí están, Israel, que sigue masacrando a Palestina, Yemen, cuyo presidente ya anuncia una guerra civil, Bahréin, donde una mayoría masacra a una minoría, Marruecos, cortando con violencia las manifestaciones populares y siguiendo con su política de fagocitación del pueblo saharaui, Sudán, Arabia Saudí y otras muchas guerras de gobiernos contra su pueblo que permanecen en el olvido, porque sus sátrapas sirven a los grandes.

Pueblos olvidados y monarcas bien pagados. Esa es la historia de este mundo. Una historia que no ha cambiado, que se ha movido al compás de la guerra, siendo la paz sólo paréntesis que juega a favor de los poderosos.

Hoy todavía estremece ver el monólogo de Chaplin en El Gran Dictador, ese alegado pacifista escrito hace setenta años y que sigue en vigor y demuestra que no hemos avanzado:

La paz es una cosa de ricos a costa de los pobres. Y no se buscan soluciones, sino intereses. Tristes intereses que se pagan con la vida de inocentes. Pero parece que el camino es ese. Un empeño diabólico, sobrevivir entre guerras, cuando lo lógico debería ser vivir en la paz.

Ha estallado la guerra, y después no vendrá la paz, sino la victoria. Una victoria que será interrumpida por más guerra. Triste destino de una humanidad que dice hacer guerras para vivir en paz.

Les dejo con Suheir Hammad, poeta americana de origen palestino que habla de las guerras y la paz.

Salud y República

16 comentarios:

Ciberculturalia dijo...

Querido, impresionante testimonio el de Suheir Hammad. Con tu permiso, por supuesto diciendo que lo he visto aquí, lo voy a poner en mi slide.

Efectivamente son malos tiempos para la lírica y cada vez veo con mayor nitidez cuanta hipocresía, cuánta manipulación existe por estos y aquellos lares.

Nos queda, cada uno a través de su legítima postura, denunciar aquello que nos es dificilmente tolerable.

Repito, me ha encantado las palabras de la poetisa. Gracias, estimado bloguero

Besos

Felipe dijo...

No conocía a Suheir Hammad.Sin duda,sus palabras no deben dejar indiferente a cualquier ser humano.
Es terriblemente hermoso, al igual que el discurso pacifista de Chaplin.

Saludos

FRANCI XAVIER MUÑOZ dijo...

Ha sido muy gratificante ver de nuevo el monólogo de Chaplin y, de hecho, me ha provocado el deseo de volver a ver "El gran dictador". Sin embargo, ni todos los pueblos son iguales ni todos los dictadores tienen el mismo poder. Eso es lo que marca la diferencia entre unos procesos revolucionarios y otros. A muchos les hubiera encantado que Francia y Reino Unido hubieran ayudado más y mejor, incluso con intervención, a la II Repúblcia española frente a la sublevación fascista. ¿Hubiera provocado eso una guerra? Sí. ¿Evitó la no intervención una guerra civil? No. ¿Se puede ser, hoy, pacifista, siempre y en todo lugar, a toda costa? Yo pienso que no, y que hay un abanico de situaciones. Que la comunidad internacional haya sido muy hipócrita con Gadafi y que se mueva más por intereses que por ideales no quita para reconocer que, en esta ocasión, sus intereses coinciden con los ideales de la mayoría de la población libia. Yo creo que erramos el análisis cuando opinamos en nombre de los libios. Creo que son ellos los que tienen que decidir si se les ayuda o no. Y creo que ya lo hicieron, con el asentimiento de la Liga Árabe. Un abrazo.

Dean dijo...

Tremendamente emocionantes los dos vídeos; el final del segundo es espectacular: no temas a lo que ha explotado, teme a lo que va a explotar.
Un saludo.

Dilaida dijo...

Efectivamente después de tantos años y todavía está vigente el Gran Dictador de Chaplín. Es que los humanos somos incapaces de aprender de nuestros errores y tarde o temprano siempre acabamos por devorarnos unos a otros.
No conocía a la poetisa y me han gustado mucho sus palabras.
Bicos

Pablo dijo...

Informaciones al detalle de todas las tramas de esta guerra en Voltairenet:

http://www.voltairenet.org/article169056.html

Más claro no se puede decir.
Habría que hacer algo más que lamentarse.

nexus. dijo...

Es complicado, cada vez resulta mas complejo el analisis geopolítico en Oriente medio.
Si, desde luego la ya famosa "coalición" tiene con certeza ciertos intereses energéticos y económicos en Libia, pero no es menos cierto que si se sigue el guión al pie de la letra, es decir, una intervención "septica", concreta, breve y sin ocupación física del territorio, quizás y sólo quizás, el mundo se libre de uno de los multiples dictadores que lo pueblan.
O a lo mejor soy demasiado ingenuo.
Un saludo.
Salud y República!
Nexus.

Genín dijo...

Si, de guerra en guerra y tiro por que me toca...
Salud

Pablo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Pablo dijo...

Si has visto mi anterior mensaje, y has entendido lo que he querido decir respóndeme a esto:

Sabiendo que Cripto es = a oculto, y que este señor http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Chaplin es judío y comunista.

¿serán estos señores criptocomunistas?

http://www.youtube.com/watch?v=XlDv5uJmJ4I

Si crees que sí, ayúdales a todos ellos, ayudando a Voltairenet.org a averiguar quienes son los señores de la guerra.

Txema dijo...

Desgraciadamente son malos tiempos para la lírica y para muchas cosas más.
un abrazo

Pablo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
John Cornford dijo...

Es triste, tristísimo y de lamentar, que algo tan básico para la idiosincrasia de izquierdas como el internacionalismo y el antiimperialismo, sean hoy puestos en duda bajo parámetros propios del capitalismo más devorador. La solidaridad entre pueblos ha sido confundida hasta haberla confiscado quienes claman por las soluciones de fuerza. ¿Cómo puede ser que estemos discutiendo sobre la legitimidad de la guerra? Y sorprende que quienes estén a favor de la intervención armada, apadrinen de razón que sea la OTAN quien se encargue de llevar la justicia y la democracia allende nuestras fronteras. Y les basta con que a priori no se plantee más que el puro bombardeo, sin poner "un pie en suelo libio". No es menos cierto que podrán expoliar Libia sin tener siquiera que pisarla, pero antes, y no hace mucho, este tipo de intervenciones "de pacificación" que se decían, las comandaba la ONU y lo que se enviaban era Cascos Azules, el opuesto conceptual a la OTAN.

John Cornford dijo...

El ejemplo de la guerra civil clama al cielo por la absoluta ignoracia y desconocimiento de quienes lo enarbolan. Los facistas ayudaron a los nacionalistas, bien. La URSS ayudó a la República porque éstos estaban ABIERTAMENTE interviniendo, bien. ¿No hicieron nada las 'democracias'? Claro que sí: permitieron el paso por sus costas de envíos de armas a los sublevados, por el sur del Mediterráneo y por el Canal de la Mancha, en Francia fue paralizado el segundo mayor envío de armas desde la URSS en plena batalla del Ebro y en el mismo año de 1938 estos países firmaron el pacto que condenó definitivamente a la República española y de paso a la checoslovaca, el Pacto de Munich.
¿Cómo puede decirse que no hubo intervención? La Historia es una herramienta de lucha que puede legitimar ciertas posiciones, y muchos aquí están comprando gustosos la manipulación de la misma.

Neogeminis dijo...

Invertir en la paz debería ser nuestra principal preocupación. De allí que todo lo que se pueda aportar para su construcción y sustento es fundamental a la hora de pensar en el futuro.
Gracias por dar a conocer estos testimonios.
Un abrazo.

RGAlmazán dijo...

Carmen, sabía que os gustaría la poetisa. Dice verdades y sabe decirlas con emoción y veracidad. Besos.

Felipe, menos mal que nos queda la capacidad de emocionarnos y de sentir, porque con todo lo que ocurre podríamos haber perdido la sensibilidad.

FRANCI, yo no estoy de acuerdo, la liga árabe la componen en su mayoría pueblos dictatoriales, Arabia Saudí, Qatar, Emiratos, Argelia, Marruecos, muchos de ellos están salvando su culo al enviar al enemigo a otro lugar y ocuparles en otro caso.

Dean, si, tiene un final apoteósico.

Dilaida, ¡nos cuesta tanto aprender! Tropezamos tantas veces, en tantas cosas importantes, en la misma piedra, que al final nos sale un callo y ni lo notamos. Avanzamos poco y despacio, cuando no retrocedemos. Bicos.

Nexus, hasta ahora no conozco que haya existido una intervención séptica. De hecho, esta ya lleva unos cuantos civiles muertos y acaba de empezar. La guerra es la guerra.

Así es Genín, esto parece el juego de la guerra.

Txema, ¿cuánto durara esta pesadilla?

Sí, John, han cambiado los cascos azules de la ONU por los misiles de la OTAN, sin embargo les siguen llamando misiones de paz.

Totalmente de acuerdo, Mónica, la mejor inversión es la que se hace en la paz, y no vale aquello de que para conseguir la paz hay que ir a la guerra. Eso es trampa.

Salud y República