11 abril 2010

No podrán detener la primavera

Claveles republicanos

Ayer se ha celebrado un acto de homenaje a las víctimas del franquismo en el cementerio del Este, en Madrid. Un acto que viene repitiéndose cada año, desde hace cuatro.

Os aseguro que es seguramente el acto más auténtico que se dedica a la memoria de nuestra gente. Lejos de alharacas, de flashes y del follón mediático, unos familiares organizan este homenaje de una forma sencilla, sin ruidos. No seríamos muchos los que allí estábamos, pero la emoción ha corrido a raudales. Mirar a los ojos de cualquiera de los presentes era ver lágrimas de reconocimiento y emoción.

Nada de odio o de rencor, como quieren ver aquellos que esconden nuestras víctimas con el manto del olvido. Sólo dignidad, cariño, recuerdo para los que defendieron nuestra República.

Allí han estado, Fernando Olmeda, Amparo Climent, Álvaro de Luna, José María Alfaya, Pilar Bardem, José Antonio Martín-Pallín, la entrañable Paquita y más… Gente que ha colaborado de forma altruista por una causa, por una verdadera causa justa. Al margen de gobiernos y políticos sin voluntad, ayer se ha devuelto, como cada año, con cariño y emoción la dignidad de esa gente, muchos de los cuales, hoy todavía siguen sin enterrar en cunetas desconocidas.

Entre canciones de Alfaya y poemas recitados y cantados de García Lorca y Miguel Hernández, escritos de Clara Campoamor y de Manuel Azaña, se acabó con un canto único, todos juntos: La Internacional.

De entre todo lo leído, quiero destacar esta carta de despedida, que Eugenio Mesón, líder de la Juventud Socialista Unificada, escribió el día anterior a su muerte, estando en capilla, a su mujer amada, Juana Doña, otra víctima que sufrió dieciocho años de cárcel. Y dice así:

¡Ánimo Juani querida! Estoy en capilla, aquí en la misma celda, Guillermo y Mingo. No llores, Aprieta el corazón como lo aprietan diariamente millares de muchachas soviéticas que pierden la ilusión personal de su vida en los territorios de la frontera soviética. Sé que eres valerosa, y sobre todo comunista.

Muero con la tranquilidad de haber sido feliz contigo y haber permanecido siempre fiel a tu cariño.

en la amistad, en el cariño de los amigos y en Kuki, encontrarás un bálsamo para curar la herida que hoy queda abierta tan profundamente en tu joven corazón. Ten la seguridad de que muero concentrado en un solo recuerdo, tu figura, la de nuestro querido hijito y la bandera del Partido, que se ofrece victoriosa en tiempos próximos.

Ayer nos decías que si queríamos flores enviadas por ti. Sí, llévalas allí, a la fosa común, donde caigan nuestros cuerpos, que es lo único que de nosotros pueden fusilar. Si llegas a tiempo, aunque esté frío dame un beso, ¿quieres? Yo ya me llevo la esperanza y ¡estoy más contentito!

A madre, Valia, Pepito, Cheli, Antoñín, Kuki, cúbreles de besos. No quiero lágrimas, ¡Acción, acción y acción!

Eso es lo que necesita la juventud y la clase obrera.

Para ti mis postreros besos, muñeca mía. ¡Que seas feliz!

Te quiere, Eugenio.

Cuando se terminó de leer la carta, la emoción contenida, saltó y los ojos acuosos abrieron sus compuertas. Eugenio Mesón fue compañero y amigo de mi madre Carmen Almazán, y siempre me habló de él como ejemplo de hombre honesto y comprometido. Le asesinaron esa madrugada, el tres de julio de 1941 con la complicidad de la noche oscura y en silencio, a los veinticinco años.

Y hoy como siempre, podrán cortar una, dos, tres, trece rosas y más, pero no podrán detener la primavera.

Salud y República

14 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Creo que sí, pocos, pero con l corazón muy calentito y creando música. Música nueva y republicana.

Ciberculturalia dijo...

Emocionante entrada, querido Rafa, que estos días cobra aún más importancia dada el atropello que se está cometiendo contra la "memoria histórica".

Impresionante la carta de Eugenio Mesón. Me ha emocionado.

Todo mi cariño. Besos

Jorge Sánchez dijo...

Excelente.

siempreconhistorias dijo...

Preciosa entrada, D. Rafael. Lloro con la carta de Eugenio Mesón, como lloré estos días con Los girasoles ciegos, como lloraré el miércoles en los actos que en esta reaccionaria ciudad los viejos y jóvenes republicanos hagan.
Gracias por los recuerdos.
Un abrazo,

Paco dijo...

Muy emotiva la carta de Eugenio Mesón.
un abrazo

Dean dijo...

Una entrada muy significativa, realmente hermosa y llena de esperanza. Que viva la primavera.
Un saludo.

Felipe dijo...

"Sí, llévalas allí, a la fosa común, donde caigan nuestros cuerpos, que es lo único que de nosotros pueden fusilar"

Tremendo Rafa.Sí,jamás podrán detener la primavera porque serán muchos la que la hagan brillar.

Emocionante entrada.

¡Salud y República!

Antonio Rodriguez dijo...

Que carta de despedida más emocionante y personalmente que buenos recuerdos guardo de Juana Doña, una mujer muy entrañable a la que conocí en el sindicato y en el PCE.
Salud, República y Socialismo

Dilaida dijo...

Una entrada muy emocionante.
Bicos

Venancio dijo...

Totalmente de acuerdo salvo en un detalle: nadie puede devolver la dignidad a quien nunca la ha perdido.
Simplemente se trata de reconocerla.

RGAlmazán dijo...

Sí, María Jesús, fue muy emotiva. Bicos.

Carmen, es una carta que pone los pelos de punta. Besos.

Jorge, gracias.

Izaskun, yo también me he emocionado. Besos.

Paco, lo es y mucho.

Dean, llegará no sólo la primavera meteorológica, también la republicana.

No podrán, Felipe, mas temprano que tarde se abrirán...

Antonio recuerdo un día que vino a Rivas Juana Doña y llevé a mi madre. No se veían desde hacía más de sesenta años. ¡Qué emoción!

Dilaida, bicos.

Venancio, bienvenido a Kabila. Y sí, para nosotros no hay duda, siempre han sido dignos. Hemos de hacer que se reconozca. Llevas razón.

Salud y República

Neogeminis dijo...

Una carta increíblemente optimista a pesar de las circunstancias!!!!...qué coraje elde ese muchacho!
Bien vale recordar su ejemplo.


un abrazo.

Mª Mercè dijo...

Qué valor en las palabras de Eugenio Mesón. No sé si yo hubiera tenido ese coraje.

De admirar, como casi todos los de su categoría.

Un abrazo, Rafa.

Maria Domingo Mesón dijo...

Hola, mi bisabuelo era Eugenio Mesón. Ahora estoy haciendo un importante trabajo sobre él y Juana, me gustaria contactar contigo, solo para hacer alguna pregunta, si no es molestia por supuesto.
Mi correo es maria.domingo1@gmail.com

Muchisimas gracias, y gracias por reconocer las palabras de mi bisabuelo, muy emotivas.