12 enero 2011

Los Mercados juegan al Palé

El Palé es ese juego que después pasó a llamarse Monopoly. Un juego de capitalismo salvaje donde para ganar, hay que ir arruinando a los demás jugadores. Todo se realiza comprando y vendiendo calles, casas, hoteles y con la ayuda de un dado y la pericia correspondiente, el jugador trata de hacerse con todas las propiedades y arruinar al resto. Cuando lo consigue, gana.

Como ustedes puedes apreciar, es un juego aleccionador, donde uno es mejor cuanto más destroce a los demás. Una maravilla. Eso sí, me faltaba decirlo, el dinero en el juego era de ficción. Menos mal.El palé

Pues miren ustedes, resulta que ese juego tan competitivo, insolidario y aberrante es justo el juego que están practicando los famosos “Mercados”, pero en este caso lo hacen con países. En vez de comprar o vender la calle Gran Vía, o la estación de Atocha, se compran y venden Grecia, Irlanda y para mí, que en pocos días, Portugal, y más tarde…

Y además estos lo hacen con dinero de verdad, aquí no hay bromas. Los denominados Mercados, desde las instituciones financieras atacan a un país con cierta debilidad económica, amenazan con que está al borde de la ruina, meten miedo, desinvierten, la bolsa del país se hunde, su valor como país desciende peligrosamente, y entonces deciden ayudar a ese país ¿y cuál es la ayuda a ese país? inyectar dinero a sus instituciones financieras, a cambio de que el gobierno de dicho país tome medidas drásticas de reducción del déficit público, medidas que soportarán las clases baja y media. Mientras, esos mismos mercados compran deuda pública, que el país afectado saca a subasta a unos intereses desorbitados.

Total, un negocio redondo, del que Los Mercados, con una desvergüenza desmedida y con ayuda de los gobiernos de los países afectados, sacan provechosos beneficios. Este es el juego de moda que, desde las altas esferas de las instituciones financieras, produce estas convulsiones que se están dando y seguirán, porque aquí la cosa está clara, estos desalmados no van a cesar hasta que alguien les ponga un obstáculo insalvable.

Utilizarán todas las armas, el miedo, en primer lugar, para, con la colaboración de los gobiernos sometidos, poder seguir dominando la economía mundial, a costa de hacer desaparecer el Estado del bienestar, que irán convirtiendo en un negocio privado, donde la salud y la educación, también, serán parte del pastel que les produce tanto beneficio..

No es nuevo, de estos tipos impresentables, sin escrúpulos, ya hablaba Serrat hace casi treinta años. Y sí, a mi también me pasa. Entre esos tipos y yo, hay algo personal.

Pero, ¿quién nos podrá librar de ellos? Sólo nosotros, unidos y movilizándonos podremos parar a estos canallas que se divierten jugando al palé y arruinando a los más débiles.

Salud y República

17 comentarios:

m.eugènia creus-piqué dijo...

UY que recuerdos con el juego del Palé cuando era jovencita, la cosa cambia cuando el juego se vuelve realidad, no entiendo de eso pero no hay nadie que pueda pararlo ? Un beso.

Juan Pardo dijo...

Las agencias de calificación son empresas privadas cuyos clientes son los bancos que a su vez se benefician de esta especulación. Si de verdad se quisiese solucionar el problema, ¿no se podría crear una agencia de calificación pública?, pongamos europea. ¿Que es eso de que los beneficiarios de las crisis, decidan cuando hay crisis y cuando no?.
Esta ronda la volveremos a pagar los mismos. Ahora que tengan cuidado a lo mejor no podemos pagar muchas más.

Ciberculturalia dijo...

Toda la razón: "unidos y movilizándonos". Es imprescindible.
Dicho esto, me ha producido añoranza porque el Palé, que no el Monopoly, me era un juego habitual. Pena que se haya hecho realidad.
Besos, hoy tempraneros

Txema dijo...

Oiga buen hombre, que yo he jugado al Monopoly, y he salido rana. Jajaja.

Bueno, en serio, yo también tengo algo personal con los mercados.

un abrazo

Dilaida dijo...

Nunca entendí como se le podía comprar a los niños o dejarlos jugar con un juego como ese, nunca me gustó, me parecía un entrenamiento a la avaricia.
Bicos

Txema dijo...

Pues visto lo visto, Dilaida, puede que tengas razón.

Saludos

R.A.F.A.E.L. dijo...

Si por los de siempre fuese, privatizarían hasta el hecho de pestañear.

Como no nos movilicemos en serio, la que nos espera es buena.

¡Salud!

Daalla dijo...

Confieso que yo también jugué de pequeño al monopoly pero tampoco me ha dado luego por aplicar sus espantosas normas a la vida real. como serrat, también yo tengo algo personal con los mercados.
Salud y República

Anónimo dijo...

Usted compra deuda publica?

Felipe dijo...

Los llamados seres invisibles(Mercados)parece que no se entrenaron con el Monopoly sino que entraron a saco directamente sin entrenamiento.

Y,sí,entre estos avariciosos y yo hay algo personal.

La moviliazación y la presión es lo único que puede ahuyentarlos ya que los Gobiernos no tienen los redaños de poner coto a tanta avaricia.

Saludos

Encarni dijo...

Este verano leí a Pessoa en un relato corto que se titulaba 'El banquero Anarquista' yla verdad es que fue esclarecedor y lo recomiendo. Con bastante ironía viene a decir que en el capitalismo la anarquía sin control sirve para romper lo que ya está planteado. Esto que está sucediendo ahora con esta crisis (creada) sirve para romper lo que ya está creado y formar un otra 'cosa'.

Un saludo

Al escuchar la canción de Serrat me he acordado de esta otra pincha aqui

///HastaLaVictoriaSiempre\\\ dijo...

Me acuerdo de cuando yo jugaba al palé (aunque sólo jugué como mucho 10 veces, ya que yo no tenía este juego en casa), que conocí después del monopoli, aunque a mi el primero me gustaba más porque se jugaba con pesetas y salían calles de Madrid y Barcelona. Siempre acababa perdiendo y endeudada hasta las cejas xD. No se me ocurre una manera mejor de enseñarle a un niño en sus propias carnes qué es el capitalismo, creo que se pueden sacar cosas muy aleccionadoras de ese juego.

Txema dijo...

Maravilloso libro Encarni.

saludos

mariajesusparadela dijo...

Yo no sé a que esperamos.

Eastriver dijo...

A veces dudo de si es una alegoría perfecta o si el juego fue una premonición, lo mismo que algunas novelas, como la que ambos pensamos. Yo tampoco sé a qué esperamos... Bueno sí, sí sé. A pasarlas realmente canutas. Sólo somos capaces de unirnos cuando llueven sapos y tenemos la maldición bíblica en nuestras cabezas. Mientras tanto siempre tememos perder esa pizca de sosiego que aparentemente tenemos (luego no es tal, claro, porque las amenazas son sangrantes). Un abrazo.

Genín dijo...

Hoy escuché que parece que Europa está preparándose para crear un sistema de protección de los Mercados de mierda esos de los países con moneda única, veremos a ver si no son comprados con el dinero de los mercados y todo se queda en agua de borrajas...
Salud

RGAlmazán dijo...

Geni, yo también confieso que jugué al Palé, desde luego era pequeño y no me daba cuenta de lo que significaba.
Petons

Juan Pardo, esa sería una buena idea.

Carmen, es un juego inmoral y llevarlo a la realidad es de juzgado de guardia. Besos.

Txema, yo también, pero me he confesado y el señor cura me ha mandado ir a diez manifestaciones contra Los Mercados.

Dilaida, es verdad, un juego nada edificante. Bicos.

RAFAEL, la única salida es movilizarse, pero todos, porque si no, nos van a dejar en pelotas.

Daalla, era un juego bastante popular, pero hay que reconocer que como ejemplo de educación era un desastre.

Felipe, sí, entre estos canallas y nosotros hay algo muy personal.

Encarni, la canción está en la línea. Besos.

Hasta la Victoria, sí este juego puede mostrar toda la avaricia y competitividad que presenta el capitalismo.

María Jesús, yo tampoco. Bicos.

Ramón, cuanto más tardemos en unirnos, más difícil será que les podamos parar.

Genín, se oyen muchas cosas pero sólo se aplican las que permiten que Los Mercados hagan lo que quieren.

Salud y República