11 octubre 2009

El artículo de la semana (10)

Esta semana he elegido un tema que ha representado una sorpresa de las mayores en el escenario internacional. La concesión del Premio Nobel de la Paz a Obama.

El artículo elegido, es de Atilio A. Boron, esta publicado en Rebelión y trata de los motivos que han podido llevar a nominar a Obama para tal galardón. Coincido con el contenido del artículo que además de bien escrito tiene un tono adecuado y razona suficientemente las conclusiones.

Y qué quieren que les diga, además de los motivos que da Atilio, a mí, que le den este premio al presidente de un país donde todavía impera la pena de muerte y a la que no ha hecho ninguna crítica, me parece una aberración.

Sin más, les dejo con el artículo:

Premio Consuelo (Premio Nobel de la paz a Obama)

En una insólita decisión el Comité Nóbel de Noruega puso fin a siete meses de búsqueda entre los 205 nominados para el Premio Nóbel de la Paz y se lo confirió a Barack Obama. En el camino quedó nuestra entrañable senadora colombiana Piedad Córdoba, cuyos esfuerzos en pro de la paz en su desgarrado país merecían con creces ser recompensados con el Premio adjudicado al presidente norteamericano. Este fue nominado, y no es un dato menor, cuando apenas se cumplían dos meses de su ingreso a la Casa Blanca. ¿Qué hizo por la paz mundial en ese breve plazo? Pronunciar lavados discursos y formular nebulosas exhortaciones. obama superman transform alex ross En cambio la senadora lleva años exponiendo su integridad física detrás de sus palabras y sus acciones a favor de la pacificación de Colombia. Pero el Comité noruego no lo entendió así y Piedad fue una vez más postergada. Mujer, negra, de izquierda, latinoamericana: demasiados defectos para los prudentes integrantes del Comité, siempre “políticamente correctos”, eternos “bienpensantes” que sólo por equivocación elegirían a un personaje público cuyas luchas por la paz no sean aceptables para el imperio. El Dalai Lama lo es; Piedad no. Para aquél el Premio; para ésta el ninguneo.

Por eso no sorprende que la decisión del Comité noruego haya provocado reacciones muy diversas en el sistema internacional: desde el estupor hasta una gigantesca risotada. Las declaraciones del presidente de ese órgano, Thorbjorn Jagland, no tienen desperdicio: “es importante para el Comité reconocer a las personas que están luchando y son idealistas, pero no podemos hacer eso todos los años. De vez en cuando debemos internarnos en el reino de la realpolitik. Al fin de cuentas es siempre una mezcla de idealismo y realpolitik lo que puede cambiar al mundo.” El problema con Obama es que su idealismo se queda en el plano de la retórica, mientras que en el mundo de la realpolitik sus iniciativas no podrían ser más antagónicas con la búsqueda de la paz en este mundo.

Según informa Robert Higgs, un especialista en presupuestos militares del Independent Institute de Oakland, California, la forma como Washington elabora el presupuesto de defensa oculta sistemáticamente su verdadero monto. Al analizar las cifras elevadas al Congreso por George W. Bush para el año fiscal 2007-2008 Higgs concluyó que ellas representaban poco más de la mitad de la cifra que sería efectivamente desembolsada, llegando por eso mismo a superar la barrera, impensable hasta ese entonces, de un billón de dólares. Es decir, de un millón de millones de dólares. Y esto es así porque, según Higgs, a la suma originalmente asignada al Pentágono es preciso sumar los gastos relacionados con la defensa que se ejecutan por fuera del Pentágono, los fondos extraordinarios demandados por las guerras de Irak y Afganistán, los intereses devengados por el endeudamiento en que incurre la Casa Blanca para afrontar estos gastos y los que se originan en la atención médica y psicológica de los 33.000 hombres y mujeres que sufrieron heridas durante las guerras de Estados Unidos y que requieren un abultado presupuesto de la Administración Nacional de Veteranos. Obama no ha hecho absolutamente nada para detener esta infernal máquina de muerte y destrucción; al contrario, bajo su gestión este presupuesto se incrementó, de modo que aquella barrera del billón de dólares ya quedó bien atrás. Por eso resulta sumamente irritante que cuando por boca de su Secretaria de Estado la Casa Blanca denuncia los “gastos desproporcionados en armamentos” en lugar de ver la viga que tiene en su propio ojo el blanco de sus críticas no sea otra que ¡la Venezuela bolivariana!

El flamante Premio Nóbel de la Paz aumentó el presupuesto para la guerra en Afganistán al paso que contempla incrementar el número de tropas desplegadas en ese país; sus tropas siguen ocupando Irak; no da señales de revisar la decisión de George Bush Jr. de activar la Cuarta Flota; avanza en un tratado todavía secreto con Álvaro Uribe para desplegar siete bases militares norteamericanas en Colombia, y se habla de cinco más que estarían a punto de confirmarse, con lo cual está preparando (o se convierte en cómplice) de una nueva escalada guerrerista en contra de América Latina; mantiene su embajador en Tegucigalpa, cuando prácticamente todos se marcharon, y de ese modo respalda a los golpistas hondureños; mantiene el bloqueo en contra de Cuba y ni se inmuta ante la injusta cárcel de los cinco cubanos encarcelados en Estados Unidos por luchar contra el terrorismo. Claro, el Comité noruego sufre periódicamente algunos desvaríos –no se sabe si ocasionados por su ignorancia de los asuntos mundiales, presiones oportunísticas o las delicias del acquavit noruego-, lo que se traduce en decisiones tan absurdas como la actual. Pero, si en su momento le concedieron el Premio Nóbel de la Paz a Henry Kissinger, correctamente definido por Gore Vidal como el mayor criminal de guerra que anda suelto por el mundo, ¿cómo se lo iban a negar a Obama, sobre todo después del desaire que sufriera a manos de Lula en Kopenhagen? La realpolitik exigía reparar inmediatamente ese error. Porque, al fin y al cabo, como lo declaró el propio presidente de Estados Unidos al enterarse de su premio, éste representa la “reafirmación del liderazgo norteamericano en nombre de las aspiraciones de los pueblos de todas las naciones.” Y, en un súbito ataque de “realismo”, los compañeros del Comité noruego pusieron su granito de arena para fortalecer la declinante hegemonía estadounidense en el sistema internacional. Se sospecha que por esta ayudita ellos también, en su momento, serán debidamente recompensados.

Salud y República

10 comentarios:

Naveganterojo dijo...

Ya que solo nos dejan el derecho a "la pataleta", esperemos que le sirva para que su conciencia reconozca los errores y le ayude a luchar por la paz en los paises en los que esta implicado su ejercito.
El primer paso seria logicamente mandar a las tropas a casa, el segundo negociaciones y mas negociaciones, y el tercero dejar de meter las narices en problemas ajenos y arreglar los suyos.
Un abrazo.
Salud y felicidad

Felipe dijo...

"Pero el Comité noruego no lo entendió así y Piedad fue una vez más postergada. Mujer, negra, de izquierda, latinoamericana: demasiados defectos para los prudentes integrantes del Comité"

Aquí está todo y muy bien explicado.

No hay más vuelta de hoja.

¡Buen día!

daalla dijo...

Jamás he esperado nada de este tipo de premios, entre los que incluyo nuestro P. de Asturias. Su concesión, como dice el autor del artículo, está supeditada a intereses espúreos, a lo potíticamente correcto, con lo que aunque en sus nominaciones siempre aparezcan personas que lo pueden merecer, éstas se quedan casi siempre al margen en aras de dárselo a quien sea más del agrado de los grupos de presión.
Esta vez se han pasado tres pueblos, pero así funciona la realpolitik.
Salud y República

mariajesusparadela dijo...

El último párrafo es redondo. No dan puntada sin nudo.

m.eugènia creus-piqué dijo...

No me parece para nada merecedor de este premio, como tu dices, antes que él hay muchas personas que se lo merecen, no se como lo han mirado esta gente.Besos.

Ciberculturalia dijo...

He leído el artículo y yo también lo suscribo al cien por cien. Ayer también hablaba yo de esa maravillosa candidatura que representaba Piedad Córdoba a la que a mi me hubiera encantado que le concedieran el Nobel porque lleva muchos años haciendo grandes esfuerzos por la paz.

Es increible lo ocurrido pero yo creo que le va a perjudicar más a Obama que beneficiarle. No solo por las reacciones que ha habido ya sino porque de ahora en adelante le van a mirar con una lupa mucho más fina.

De todas formas todo es una pura componenda, esa es la verdad.

Un beso

añil dijo...

Me siento alagada por tu respuesta en el blog de Maria Jesus.

Siento dentro de mi la necesidfad de tomar un camino similar al tuyo.
Por ahora me voy ordenando interiormente y eso me hace tener tambien en orden lo de fuera, pero sé que acabaré cambiando el dinero por tiempo en breve, en cierto modo ya lo he hecho.

Me gusta el añil, me gusta Marruecos, me gusta cómo ven ellos el tiempo . No he visitado Chaouen pero voy a ir en breve, dentro de unos meses (acepto sugerencias para vivirlo a fondo y no hacer una visita en plan turista).

El libro al que hago referencia es interesante y se lee en una tarde. Nunca me había planteado el tema del tiempo desde esa perspectiva y me ha gustado el descubrimiento. Es como esas cosas que sabes desde siempre pero que no habias pensado nunca.

Con tu permiso, volveré a visitarte de vez en cuando.

Saludos.

Neogeminis dijo...

Rafa:
queriéndome poner en la postura bienintencionada de considerar que, como he escuchado,se ha premiado "la esperanza" que abre el cambio de política que supuestamente Obama va a encarar, ese criterio no sería "realista", más bien, un "premio por anticipado".Me suena como premiar a un estudiante de enfermería por los enfermos que pudiera sanar a lo largo de su carrera. La verdad es que me ha resultado algo muy descabellado e inusual, además toda una injusticia hacia las personas que en verdad vienen luchando concretamente y a lo largo de mucho tiempo por la causa de la paz. Lo de presentar a la aspirante colombiana como
"Mujer, negra, de izquierda, latinoamericana: demasiados defectos para los prudentes integrantes del Comité", sinceramente no lo comparto. El que en su momento se lo hayan otorgado a Rigoberta Menchú demuestra que no son características inconvenientes para recibirlo, simplemente es otro el momento político internacional y los intereses juzgados como prioritarios.
Reitero que también me ha parecido infundada la premiación de Obama, básicamente porque no ha hecho nada que lo amerite.


Saludos!

Como siempre, muy interesante tu post.

Antonio Rodriguez dijo...

Son tantas las razones para que cualquier otro u otra mereciera el galardón que es incomprensible la designación de Obama. Pero en este Nobel es la política la circunstancia que más se valora sobre cualquier otra.
Salud República y Socialismo

Dean dijo...

Muy bueno el artículo que deja claro ante todo que los premios Nobel son una cuestión politizada y en este caso llevada a política barata. No me gusta Piedad Córdoba, hay otras miles de personas que han hecho más por la paz que esta señora, pero da igual priman otros intereses, es como en el fútbol, por eso no lo veo.
Un saludo.