01 junio 2008

La literatura como terapia de la política (XXXV)

La semana pasada la obra, que adivinó Adanero era de Cortázar, su título: Queremos tanto a Glenda. Uno de sus cuentos más famosos y más cortazarianos. Típica construcción anárquica de la historia donde son recurrentes sus temas más usados: los sueños, el tiempo, los gatos, los ritos, etc. Una vez más Cortázar nos hace ver que no hay nada más irreal que un día normal de nuestra vida cotidiana. Grandioso como siempre D. Julio nos sorprende como en todas sus obras con calidad y con constantes sorpresas que nos adelantan el devenir.

Grande, como pocos este escritor argentino tan unido a Europa. Fue tan solidario, humano y buena gente como escritor único.

Y ahora pasamos al párrafo del libro de la semana:

Ya está más lejos. Ha atravesado la fugaz ciudad nocturna tan apesadumbrada de iglesias cerradas y tabernas abiertas, de luces eléctricas oscilantes y de esos coches que se lanzan a toda velocidad en estas horas, por la confluencia de las grandes vías como conducidos por suicidas lúcidos, autos descapotables abiertos en las noches frías para que se vea la cabellera rubia de la mujer de precio o su estola de visón, autos plateados de marcas caras cerrados para que no se vea la máscara de la brutalidad ebria de los grandes, autos inmensos, potentísimos, con formas de elegantes cetáceos que caminan lentamente, contoneándose con lujuria tras otra que ha salido del bar de nombre famoso y que espera sólo que la noche se haga más cerrada para decidir sin esfuerzo de la portezuela de mandos automáticos, autos lanzados como proyectiles hacia un futuro de placer tangible.

Bueno, pues esto es todo, amigos. Que lo acierten bien.

Salud y República

Actualización: 1ª pista. 21.30h. El escritor nació en Marruecos y murió joven, a los cuarenta años.

10 comentarios:

Adanero dijo...

¡Huy que honor! He ingresado en la academia litero-terapéutica de Kabila. Pero sea justo, Almazán. Solo me corresponden la mitad de los laureles, me quedé en el autor.
Esta vez ni eso. Hala, que pasen Augusta, Babeuf y compañía. Bueno, con que pase Augusta será suficiente. Me temo.

Un saludo.

Gracchus Babeuf dijo...

Pues que pase augusta, que hoy no es mi día.

Selma dijo...

¿Ángel Vazquez Molina? Me temo que no, todo y nacer en Tánger..murió a los 50 y el estilo ...

Nada , otra vez será.

Un besito cariñoso rafa

Augusta II dijo...

El indiscutible pionero de la ruptura de la secuencia temporal...

Martín Santos y su Tiempo de Silencio...

¿Es o no es?

¿A qué huelen las nubes? ¡Tururururur!

Si no es, dímelo sin pudor, no te cortes. :)

Salu2!

Adanero dijo...

Como ha quedado claro antes, no tengo ni idea. Pero viendo la rotundidad de Augusta diga que si y punto.
ALmazán, en vista de los resultados no ha pensado en cambiar el título a esta sección y poner algo así como: "Pero que lista es mi niña". Se lo admitiríamos sin rechistar ante la evidencia de la sabiduría de Almazanita.

Un saludo.

Augusta II dijo...

Jajaja, oiga, que a lo mejor no es, ¿pero a que lo rotundo suena veraz?.

Buena noche.

RGAlmazán dijo...

¡Que barbaridad! Lo que trasnochan ustedes. Cuídénse que eso no es bueno.
Pues si que es listala niña. ¡Pasa algo D. Adanero!
Es Tiempo de silencio de L. Martín-Santos.

Salud y República

Gracchus Babeuf dijo...

No me puedo perdonar el no haberlo reconocido. Estoy castigado sin postre hasta la semana que viene.

Adanero dijo...

¡Qué barbaridad! Lo que madruga usted. Cuídese que eso no es bueno.
Que no, que no. No pasa nada, al contrario,que bien orgulloso puede estar usted de su retoña.
Augusta, no suelo usar tacos y menos en esta casa. Pero tu rotundidad no es que suene veraz, es que acojona (con perdón).

Un saludo.

fritus dijo...

jolines...para dos que tengo en la estantería de casa ( el de Graham Greene y éste, siempre llego tarde). Presumo que , este libro que era de lectura obligada en mis tiempos de bachillerato, Doña Augusta también lo tenía en la estantería de casa....