24 agosto 2008

La literatura como terapia de la política (XLVII)

La obra de la semana pasada era: El lugar sin límites de José Donoso, lo adivino el conde Adanero. La obra más conocida del escritor chileno. Describe a unos personajes que estando lejos del bullicio urbano, encerrados en un prostíbulo dirigido por un travesti, viven una réplica de la vida.

Donoso fue periodista y escritor. Se le considera el mayor representante de la generación del realismo mágico de Chile. Fue un escritor comprometido y defensor de la legalidad vigente de Allende. Se exilió en España después del golpe de Pinochet. Tuve numerosos premios literarios y destacó como periodista articulista en la revista chilena Ercilla y en la mexicana Siempre.

Y ahora vamos con el retazo de hoy:

--Quizás podamos seguir juntos otros seis meses, un año... no se sabe. Pero al final es seguro que tendremos que separarnos. ¿Te das cuenta de lo solo que nos encontraremos? Cuando nos hayan cogido, no habrá nada, lo que se dice nada, que podamos hacer el uno por el otro. Sí confieso, te fusilarán, y si me niego a confesar, te fusilarán también. Nada de lo que yo pueda hacer o decir, o dejar de decir y hacer, serviría para aplazar tu muerte ni cinco minutos. Ninguno de nosotros dos sabrá siquiera si el otro vive o ha muerto. Sería inútil intentar nada. Lo único importante es que no nos traicionemos, aunque por ello no iban a variar las cosas.

--Si quieren que confesemos —replicó Julia— lo haremos. Todos confiesan siempre. Es imposible evitarlo. Te torturan.

--No me refiero a la confesión. Confesar no es traicionar. No importa lo que digas o hagas, sino los sentimientos. Si pueden obligarme a dejarte de amar... esa sería la verdadera traición.

Pues nada más. Sólo falta que participen y si es posible que acierte, seguro que sí.

Salud y República

10 comentarios:

Adanero dijo...

Por razones obvias hoy me abstengo de participar. Pero me quedo con la última frase del texto que nos deja usted. "Si pueden obligarme a dejarte de amar... esa sería la verdadera traición."
Bonito.

Un saludo.

Freia dijo...

Esta parece facilita...

Yo tenía.. a ver, 27 años más o menos, calculo... Ya sabe que las condesas andamos mal de memoria...
Y para que el señor conde (que no entiendo yo qué razones obvias aduce para abstenerse) no hable de tongos, diremos que

Orwell, George Orwell

Adanero dijo...

Vale vale, y yo 14 inviernos.
Esta vez no me haga hacer cuentas que luego se me enfada usted.
No diré las razones obvias por obvias, valga la rebuznancia.

Freia dijo...

¡¡¡ Almazanita... vuelve !!! y dale caña al conde... que está muy crecidito...

RGAlmazán dijo...

Sr. Conde de Adanero y Aguas del Pisuerga, oiga, o explica usted sus razones obvias que no se entienden o parecerá que usted se ha tirado el pisto como pareciendo que...

Sra. Condesita, usted sí que sabe y no como otros... Efectivamente es Orwell y su 1984.
Sigo insistiendo en besarle ambas manos y ponerse a sus pies. Y además un beso normal.
Por cierto, Almazanita estará de vuelta para jugar, la próxima semana, o sea que prepárense ustedes que vendrá con las pilar cargadas.

Salud y República
Salud y República

Freia dijo...

Pues a ver si hay suerte y yo, de mil amores, le doy el relevo encantada a la reina de la Sección Almazanera, porque eso significaría que el próximo domingo podría andar perdida por el cap Norfeu y alejada de cualquier cosa que se le parezca a un ordenador...

Gracchus Babeuf dijo...

Por una vez que vengo convencido, y llego tarde...

Yo tenía 21 añitos.

David dijo...

Yo la leí este año (con 16), para clase de Historia.

Adanero dijo...

Que alivio ver que entra alguien con 16 años, ya estaba empezando a sentirme asquerosamente joven entre esta gente.
Almazán, gracias por el título de Aguas del Pisuerga, pero aún no es fijo.
Las razones obvias es que no me parece bien acertar un día si y otro también, salvo que quien lo haga sea su augusta hija que tiene todo el derecho del mundo. Hay más gente que gusta de participar y suelen entrar más tarde que un servidor, así que creo que es justo que también tengan su oportunidad. Y creo que me estoy explicando de pena y la cosa va a quedar muy rara. Seguro.
Por cierto, si que se echa de menos a su retoño. La señora condesa no sabe meterse tan bien (o también) conmigo como lo hace la Almazanita.

Un saludo.

fritus dijo...

Joder...para una vez que he reconocido el fragmento enseguida, que sale un libro que me he leído , (y que para más Inri he visto la peli), llego tarde, ..es que tengo familia en casa ( Ibiza en agosto tiene estas cosas, la gente de la peninsula te viene a ver) y he estado todo el fin de semana desparecido.

Un abrazo a todos