18 agosto 2008

Cosas del fornicio

En el mes de agosto, mes de calor y vacaciones por excelencia, las noticias llamadas intranscendentes acaparan los periódicos. Dentro de las, mal llamadas, noticias secundarias, tienen un lugar predominante las que tocan el tema del sexo.

Pues sí, aquí hay dos ejemplos claros. El primero nos habla de una mujer despechada que habiendo encontrado, en su casa, la ropa interior de la amante de su marido y una caja de condones vacíos ha decidido vengarse. ¿Y cómo? dirán ustedes. ¿Echando al adultero de casa? ¿Yendo a buscar a la amante para tirarla de los pelos? ¿Marchándose de casa? Pues no. A las tres preguntas: no.

La buena señora ha sido mucho más original y ha decidido vengarse del adulterio denunciándolo, poniéndolo en evidencia, y ha puesto a la venta en eBay, ya saben la casa de subastar por Internet, las pruebas del delito al precio de 99 céntimos. No me dirán que no es original. O sea si tiene usted 99 céntimos y es un fetichista puede pujar por unas bragas, anónimas pero adúlteras, y una caja de preservativos vacíos para su colección. ¿Hay quien dé más?

El otro caso tiene que ver con la contaminación acústica. Nos quejamos del ruido de los coches, de los aviones, de los gritos en los bares, de las palomitas en el cine, pero yo nunca había oído que se hiciera tanta algarabía fornicando para que tuvieran que denunciarles los vecinos.

Resulta que la mujer tomaba el sol desnuda y él no podía resistir, y claro cuando llegaba a su casa y la veía, no perdía el tiempo. Una vez metidos en el ajo se desbocaban y los gemidos, susurros y jadeos se convertían en gritos y rugidos que asustaban al personal. Pues sí, el individuo en cuestión fue multado hace meses con quinientos euros y ahora un juez ha condenado al ínclito personaje a un alejamiento de la casa de su novia. No puede acercarse a menos de cien metros. Los vecinos parecen contentos, al final podrán descansar tranquilos y los decibelios volverán a su cauce. Y es que las exageraciones no son buenas ni en este caso.

Salud y República

12 comentarios:

SELMA dijo...

Si todas las contaminaciones acústicas fueran de este tipo...
;-)No será que les corroe la envidia a estos vecinos... En cuanto a 500 euros por un polvito de nada, no conozco las tarifas, pero algo carillo le salió al buen hombre...
De la primera, la verdad... Conociendo hasta donde puede llegar lo absurdo en cuanto a compras raras... es capaz de forrarse...

Un beso cariñoso Rafa, y sín subastar...

Anónimo dijo...

Saludos, Kabila

Hace unos meses me enviaron la foto de un recorte de prensa: un vecino llamó a la policía porque una mujer gritaba (supuestamente) "socorro". Cuando el novio de la supuesta víctima abrió en paños menores la puerta a las fuerzas del orden tuvo que explicarles (imagínate la escena)que la chica no gritaba a voz en cuello "socorro", sino "me corro".

fdo: Arturo (Madrid)

Freia dijo...

¡Jajajajajajaja!

Por tus dos enlaces y por la anécdota de anónimo.

RGAlmazán dijo...

Es verdad, querida Selma, yo creo que es envidia cochina. Así está el invento. Un beso.

Arturo, anónimo, es una anécdota estupenda y cachonda, mejora la entrada. Bienvenido y un saludo.

Querida Condesita, me alegro de que ría. Léale la entrada y la anécdota a nuestro amigo Fasolt, que seguro que se divertirá. Insisto en besar sus manos, aunque sea virtualmente, ¡ay!

Salud y República

Adanero dijo...

La cosa de la subasta ya va por los 303 dólares. Hay gente pa' tó.

Y lo de los vecinos no se si será cuestión de envidia, pero yo tuve que sufrir a unos y ni le cuento. En cualquier sitio y a cualquier hora. Unos fieras. Pero que esté uno en la cocina a media mañana intentando que le salga bien la besamel y oírles debajo, es para que se le quiten a uno las ganas de comerse las croquetas.

Un saludo.

m.eugènia creus-piqué dijo...

jajajajaj que buen post, me he reído a gusto,la que vende se va a forrar y los otros pobrecitos donde fornicarán ahora ? jajaja.

Antonio Rodriguez dijo...

Padre Almazán
Que no se quiere Vd. enterar que el quinto mandamiento no tiene solución. Pero desde luego entre liarse a tiros con los infieles y ponerles en evidencia, me parece mejor solución la segunda.
Y con respecto al segundo caso estoy con Selma que toda la contaminación acústica sea de esa índole, aunque joda al oyente, más por otra cosa que por el ruido. Por aquello de la bechamel que dice Ángel, no se piense Vd. otra cosa.
Salud, República y Socialismo

Freia dijo...

Efectivamente señor conde...

Va a ser la envidia...

RGAlmazán dijo...

Pero mi querido acólito Antonio, como se nota que usted no pasó de monaguillo. No es el quinto --el quinto es "no matar"--, es el sexto:
"No cometerás actos impuros". Los impíos siempre habéis confundido el hambre con las ganas de comer.
¡Hala! y a estudiar el Ripalda (o el Astete).
Salud y República

RGAlmazán dijo...

Querido Barón: No sé cómo no se le cortó a usted la bechamel y lo que haga falta. Me hubiera encantado tener vecinos así. Los hurras que les hubiera echado en la escalera.

Geni, me alegro de que te hayas reído, pero es que ya sabes que la cuestiones de... no tienen enmienda.
Un beso.

Salud y República

canuit dijo...

Yo es que tengo muy buenos vecinos y lo que me han dicho es que ponagamos la tele mas baja cuando vemos las pelis pornos con las parejas amigas.
Si ellos supieran.
El Canuit

fritus dijo...

Por fin un tema de interés público y no tanta política , leñe...

El tipo este que se dejó la caja de condones vacíos, ...¿ no ve el CSI?...pero si a hacer desaparecer las pruebas lo enseñan en primer curso de adulteros técnicos y puteros superiores.

Por lo que respecta a los de los que fornican en el balcón,...nosotros aquí en el hotel de enfrente tuvimos una pareja británica (de origen africano , negros, vamos...) que no pararon en toda la semana que estuvieron, pero no se nos ocurrió denunciarles...a mí lo único que se me ocurrió fue avisar a mi cuñao y a los italianos de abajo, y ahí estabamos todos, asomados a los balcones respectivos matando el rato, que eran ratitos ( que el tío, contra lo que dicen de los africanos,ni tan bien dotao ni no duraba mucho)...

Un abrazo