En primer lugar: Felicidades a mis amigos socialistas. Han ganado y han conseguido mejores resultados que hace cuatro años. ¡Qué más se puede pedir!
A continuación, disgusto por los resultados del PP, que aunque no ha ganado, algo que yo daba por supuesto, ha subido también cinco diputados. Lo que dice que la crispación va a seguir, lamentablemente.
En cuanto a Izquierda Unida, desastre total. Llamazares, dando ejemplo y cumpliendo con su deber democrático, ya ha tomado la decisión de no volver a presentarse como nuevo coordinador. ¡Adios Gaspar!
Quiero hablar de las causas del fracaso de IU. La

primera, sin duda, ha sido nuestras luchas intestinas, nuestras múltiples facciones, nuestro mirarnos el ombligo. La labor hecha por el grupo parlamentario, a mi modo de ver, buena, se ha visto eclipsada por las crisis generadas dentro de la organización. En vez de nuestras propuestas a la ciudadanía le han llegado nuestras constantes broncas. ¿Cuándo aprenderemos a saber dónde está el contrincante o el enemigo?
Pero, sin olvidar lo anterior, que ha de servirnos de autocrítica, hay que reconocer que las circunstancias también han jugado contra nosotros. Ese monstruo llamado bipartidismo (a quién le importa la pluralidad), que ha hecho que hayamos pasado desapercibidos en la campaña electoral todos menos los dos grandes partidos, unido a la llamada al voto útil, basado en el miedo a que ganara la derecha, que también ha hecho mella, y, por último, esa lamentable e injusta ley electoral que si en las elecciones anteriores había demostrado su sinrazón, en esta ha llegado a límites alarmantes, son razones de importancia capital.
La ley electoral merece capítulo aparte. Aquí quedan los datos:
PSOE votos: 11064000 --- diputados 169 --- votos x diputado: 65500PP votos: 10170000 --- diputados 153 --- votos x diputado: 66500IU votos: 963000 --- diputados 2 --- votos x diputado: 481500Como se ven, bastante elocuentes. Si en 2004 el resultado hacía que por cada diputado del PSOE o el PP, IU necesitara cuatro veces más votos, resulta que en 2008 la relación es de más de siete veces más votos. Un diputado a los grandes partidos les cuesta alrededor de 66.000 votos, a IU la friolera de 486.000, o sea más de siete veces que a los grandes; en esa proporción IU, con los votos que tiene, debería proporcionalmente tener en vez de dos, quince diputados. ¿Hay quien pueda decir que es justo que el voto de IU valga siete veces menos que el del PP o del PSOE?
Todos se llenan la boca de demócratas, de sentido de estado, de España, de ayudar a los débiles, pero ¿por qué mantienen una ley electoral tan injusta para IU?
¿No les da vergüenza a los grandes que sus votos “democráticos” valgan siete veces más que los de IU? Pero claro, sólo perjudica a IU y, al fin y al cabo, las cuestiones de principios se pueden diluir si afectan a otros, y más si esos otros son los chicos de Izquierda Unida, también llamados “los comunistas”.
En fin, empieza una nueva etapa donde IU, estará casi desaparecida de la vida parlamentaria, sin grupo y con sólo dos diputados. Más de uno se acordará de esta modesta coalición cuando el Partido Socialista aprueba leyes con CiU, pero no pasa nada, esta sociedad antropófaga se tragará todo; y
qué más da que éste no sea un Estado Laico, que nadie se ocupe del Sahara, que no se promulgue la ley de plazos del aborto, que nadie ponga en tela de juicio la Monarquía, que la economía siga su línea neoliberal, que no se hable de la eutanasia, que…Salud y República