21 septiembre 2011

Día del Alzheimer: No olvidemos a quienes no recuerdan

Hoy 21 de septiembre es el Día Mundial del Alzheimer. Un día para no olvidar a quienes no recuerdan.

Si hay una enfermedad inhumana y cruel es el Alzheimer. Es verdad que no se siente el dolor físico como en otras enfermedades, pero el dolor es humano, como lo son los recuerdos. Lo que no es humano es no tener memoria.

El Alzheimer te priva de algo tan necesario como la memoria. No tener memoria significa haber perdido tus referencias, no saber quién eres, ni quiénes son los que te rodean. No reconocer nada ni a nadie. Morir en vida. ¿Qué le queda a una persona sin memoria?

Es una enfermedad que te priva de lo más importante. De tu identidad. Una enfermedad que te aísla y te deja en manos de los demás, al perder tu autosuficiencia.

Los enfermos de Alzheimer te miran sin saber quién eres. Ofrecen su sonrisa de niño, sin saber por qué. Se fijan en el infinito intentando buscar lo que no encuentran. Son personas que necesitan cuidado, pero sobre todo comprensión, paciencia y cariño.

Hoy 21 de septiembre, se celebra el Día del Alzheimer, con el fin de concienciarnos, de dar a conocer cómo es esta enfermedad y que respuestas tiene. Desgraciadamente es una de las enfermedades que más afectan a las personas mayores. Son muchos los ancianos que la sufren, no los olvidemos.

No olvidemos a quienes ya no recuerdan.

Salud y República

9 comentarios:

Antònia Pons Valldosera dijo...

¿Quién no tiene algún familiar con esa terrible enfermedad?
¿Y quién sabe si de vez en cuando no se les abre una ventana y tienen un destello de los recuerdos perdidos?
Me parece una venganza cruel de los dioses si es que los hay.
Un abrazo.

Dean dijo...

Me parece una de las enfermedades más crueles, ya que después de caminar toda una vida, lo único que te quedan son los recuerdos, y que te quiten eso es peor que estar muerto.
Un saludo.

mariajesusparadela dijo...

Siempre tengo dudas:Me parece que quien sufre es la familia de evr a su mayor perdido y desmemoriado. Pero no estoy nada segura de que el que olvida sufra demasiado.
Si fuésemos capaces de asumir esas 21 veces que hay que decir que es un gorrión, con un abrazo...lo malo es que de un niño sabemos que aprenderá y del anciano entendemos que no será así. Quizá deberíamos comprender que no importa.
No lo sé.
También es terrible pensar que viajamos por el espacio y no somos capaces de curar la degeneración celular o cerebral.

Txema dijo...

Desgraciadamente la he vivido de forma muy cercana. Y, efectivamente, ver a alguien como va perdiendo por completo las referencias, que pierde la noción de todo y todos, es duro.

saludos

Antonio Rodriguez dijo...

Me parece la más terrible de las enfermedades, sobre todo porque se es consciente del deterioro que se se va sufriendo poco a poco.
Salud, República y Socialismo

Genín dijo...

Mientras no encuentren solución, yo SI que es una palabra de la que me quiero olvidar, pero no puedo, la tengo presente constantemente y me da susto!!!
Salud

Ciberculturalia dijo...

Sí, hoy hemos coincidido. Es un día especial. Para los enfermos de Alzhéimer y para todos aquellos ancianos que han perdido la consciencia y ya no reconocen. Un día algo triste.
Un beso

Isabel Romana dijo...

Sí es terrible. La he vivido de cerca y puedo decir que sufrimos mucho al verlos así y que ellos sufren ante su propia dificultad para comuicarse. Pero en mi experiencia he podido comprobar que estos enfermos no entienden las palabras o no pueden nombrar a la persona que tienen enfrente, pero que, al igual que los niños, responden a lo que se les ofrece. Tampoco un recién nacido sabe nada del mundo, pero percibe claramente el cariño y el maltrato, las palabras dulces, los besos y los azotes si se los dan. Nadie se pregunta por qué los padres besan a los hijos cuando éstos están muy lejos de saber - intelectualmente - qué cosa es un beso. ¿Por qué regatear los besos a un anciano con alzheimer creyendo que no entiende lo que hacemos? Esa es una creencia falsa. Hay todo un código afectivo que necesitamos poner en funcionamiento con las personas queridas que sufren esa enfermedad. Y no olvidar nunca que nos necesitan más que en ningún otro momento de su vida. Un abrazo.

RGAlmazán dijo...

Antònia, todos conocemos casos más o menos cercanos que nos hablan de esta enfermedad horrible. Petons

Dean, así es, es de las más crueles.

María Jesús, esto es como cuando se muere alguien, los que sufren son los que quedan pero el que está muerto y ni tan siquiera sufre es el difunto. Bicos.

Txeam, sí, es muy duro.

Antonio, primero se va perdiendo la conciencia y luego cuando está perdida ya no se es persona.

Genín, es que es para dar susto.

Carmen, un día que recuerda a los que no tienen recuerdos. Un beso.

Isabel, es verdad, son como niños y como tales responden a estímulos pero no almacenan experiencia. Llevas razón ese código afectivo no lo pierden y los sentimientos siguen ahí. Besos

Salud y República