12 septiembre 2010

Ecuador y Guayasamín

En mi reciente viaje a Ecuador una de las grandes sorpresas ha sido descubrir a  Oswaldo Guayasamín en su propia salsa, en sus dos lugares preferidos, su casa --hoy hecha Museo— y su gran obra –murió antes de verla terminada—: La Capilla del Hombre, esa obra arquitectónica donde el pintor quiso recoger un sentido homenaje a su América Latina, desde México hasta la Patagonia.

Ya conocía a Guayasamín, aunque poco había visto de su obra en directo –sólo el mural del aeropuerto de Barajas—, y desde luego fue una gran sorpresa descubrirlo en Quito.

El Museo y la Capilla del Hombre se encuentran en el barrio de Bellavista, a poca distancia, una zona donde las viviendas se apoderan de la ladera de la montaña y las cuestas adoquinadas son de armas tomar.

El Museo es su antigua vivienda, mientras que la Capilla es una obra que dejó inacabada y a la que hay que añadir a sus pinturas un valor arquitectónico indudable. quito-tourist-attractions-capilla-del-hombre Se trata de una fortificación donde el centro está dominado por una pirámide que tiene una gran cúpula. Un espacioso jardín rodea la muralla y allí se pueden encontrar paneles pintados donde se refleja gran parte del pensamiento del pintor. Además hay también algunas esculturas que adornan el espacio. Bello y armonioso, este espacio que se abre según se adentro uno en él, sirve de lujoso continente de las obras del maestro.

Si alguien quiere ampliar conocimientos sobre Oswaldo Guayasamín basta que pinche aquí o aquí. Por mi parte sólo diré que me admira su mezcla de expresionismo e indigenismo y que la fuerza que tiene la ha volcado en un realismo social que refleja la dureza de la vida indígena con un marcado sentido psicológico en sus retratos, sus manos y sus figuras. Supo expresar como nadie la fuerza, el grito de los desposeídos. La mejor definición de su pintura la expresó él mismo:

"Mi pintura es para herir, para arañar y golpear en el corazón de la gente. Para mostrar lo que el Hombre hace en contra del Hombre".

Aquí les dejo con algunas fotos que saqué. Una modesta aportación personal --si desean ver su obra mejor fotografiada opten por buscarla en la red—; se trata de veintitrés fotografías de las que las ocho primeras son del Museo-casa y el resto de La Capilla del Hombre.

Salud y República

P.D.La foto de la Capilla del Hombre está sacada de la Red.

8 comentarios:

Felipe dijo...

Yo no lo conocía hasta hace poco y buscandoe en la red di con Eduardo Kingman,coétaneo suyo.A partir de ahí empecé a interesarme por la obra de Guayasamín.
Como dices su obra es el expresionismo indigena con una fuerza desagarradora.

La mayoría de sus cuadros son como una bofetada a la mirada.

Saludos

Selma dijo...

"Mi pintura es para herir, para arañar y golpear en el corazón de la gente. Para mostrar lo que el Hombre hace en contra del Hombre".

¡Y lo consigue! El Arte tiene mucho que decir y no todos los artistas son consciente de ello..

Me ha gustado viajar y visitar de tu mano este rincón del Mundo.
Un beso, Rafa.

Selma dijo...

ConscienteS.. grrr

Antonio Rodriguez dijo...

Yo no lo conocía y me ha sorprendido gratamente.
Bueno al menos ya has demostrado que has estado en Ecuador
Salud, República y Socialismo.

Neogeminis dijo...

Muchas gracias por este post. Es ver de cerca algo que nos está lejos, a la par que nos hace compartir algo de tus vivencias de viajero.
Un abrazo.

Genín dijo...

Yo lo concia muy poco, ahora, gracias a ti, un poquito mas.
Gracias.
Salud

Dilaida dijo...

Me encanta Guayasamín y disfruté mucho leyendo tu entrada. Gracias, Bicos

Ciberculturalia dijo...

Auqnue algo tuerta todavía, si puedo observar la calidad de tu reportaje. Tendremos que competir o desempatarnos en otro futuro proyecto viajero. Ya pensaremos, no?

Besos de una semi-accidentada