21 abril 2008

Terrorismo laboral

Leo aquí con preocupación que en enero y febrero de este año ya van 165 personas muertas en accidentes laborales. Un 5,8% más que en 2007. Hablamos por ejemplo de 284.000 accidentes de trabajo y no he encontrado esta noticia en ninguna primera página de los periódicos de nivel nacional. En algunos viene, dentro, en la sección de economía o trabajo, escondida entre la hojarasca.

Es tremendo que nadie se alarme, que los gobernantes no lo marquen en su agenda, que los medios no le den importancia, que los sindicatos le den una importancia relativa, que los ciudadanos pasen del tema, que en definitiva parezca normal, que todos los años mueran mil trabajadores en accidentes de trabajo.

Me alegro muchísimo de que los accidentes de tráfico hayan tenido un descenso importante el año pasado y siga la tendencia. También creo imprescindible que se acabe con esa lacra insoportable que es la violencia machista. En ambos casos se ha visibilizado el problema, bien es verdad que con distinto éxito. Pero, ¿qué pasa con los accidentes laborales? ¿Qué ha de suceder para que los medios se preocupen del problema? ¿Por qué no se toman las medidas necesarias para paliar este crimen?

Sólo aparecen en primera página los grandes accidentes de trabajo o si los afectados por los accidentes de trabajo son militares. La gota diaria continua de muertos en accidentes de trabajo no es noticia, no preocupa ni a los gobernantes ni a los medios ni a la mayoría de la ciudadanía. Al menos no lo suficiente. No está en la agenda (como se dice ahora).

Mientras que se han tomado medidas preventivas y coercitivas que han hecho que el problema de los accidentes de tráfico cale en la población y haya disminuido; mientras que se han promulgado leyes y se actualiza el código penal para intentar evitar frenar esa salvaje atentado que es la violencia de género; mientras se toman todas las medidas para controlar y evitar atentados terroristas de ETA o de otro signo; los accidentes de trabajo se invisibilizan y cuando ocurren se toman como un precio más que debemos pagar por tener la gloriosa fortuna de pertenecer a este mundo libre y capitalista que nos aporta tanto bienestar.

Es verdad que hay casos en los que los trabajadores son los incumplidores de las normas de seguridad. Pero no es menos cierto que las condiciones de trabajo, subcontratado, a destajo, en cadena, son condiciones que, si no se regulan y normalizan, ayudan a la inseguridad. Y esto lo saben muy bien algunos empresarios preocupados por la productividad y el beneficio y despreocupados por las normas de seguridad.

No es la primera vez que en una empresa por no cumplir las normas de seguridad se han producido accidentes. Y me da la impresión de que no se penaliza suficientemente al empresario que, a sabiendas del riesgo que corren sus trabajadores, no se preocupa por evitarlo.

Comete terrorismo despiadado y asesino ETA y Al Qaeda, comete terrorismo de género el que perpetra violencia contra su pareja, comete terrorismo de tráfico el que con su forma de conducir pone en peligro a otros conductores. Porque terrorismo es imponer el terror, dominar por el terror. Y eso también ocurre en una parte importante de los accidentes laborales, que pueden ser evitables, por eso son perfectamente definibles como: Terrorismo Laboral.

Salud y República votar

10 comentarios:

mitxel dijo...

Son los sindicalistas agradecidos de este país los primeros en seguir hablando de "accidentes" laborales. ¿Qué decir entonces de los empresarios?
¿Alguien se imagina a un grupo feminista calificando de accidente de pareja o crimen pasional lo que no es sino violencia machista?

Antonio Rodriguez dijo...

Ya hemos hablado muchas veces de este tema y coincidimos casi al 100%.
Me parece que mientras a los empresarios le cueste menos pagar las multas por incumplir las normas de seguridad que cumplirlas, seguirán habiendo muchos accidentes laborales en este país. Y mientras no se ejemplarice con la cárcel a los empresarios que cometen delitos contra la seguridad de las personas, seguirá siendo alta la tasa de accidentes.
Y aunque los sindicatos pueden hacer mayor presión contra la siniestralidad laboral, quienes tienen el verdadero poder para reducir los accidentes son los gobiernos, que pueden endurecer la legislación, para que no le sea rentable al empresario los accidentes laborales y poner los medios humanos y materiales para que la Inspección Laboral sea efectiva: y los propios empresarios que deben tomar conciencia de que tienen la obligación de velar por la seguridad de los trabajadores.
Salud, República y Socialismo

Luna Carmesi dijo...

Un antiguo jefe de Mantenimiento fue defenestrado en mi empresa, arrinconado, ya no estaba de moda, ni el 'grupito' de moda con sus 53 años... lo pusieron de responsable de seguridad e higiene...
Arrinconado... toda una maniobra pensamos...
Dos años despues... el tipo se lo tomo muy en serio... y nos ha dado una lección a todos.
A veces te encuentras cosas positivas.

besos.

Anónimo dijo...

Desayuno todos los días en un bar del polígono industrial. Ahí no se como café con leche y crosissant, sino morcilla, huevos fritos con tocino y cosas por el estilo. Si vierais las copas de anís y el vino que se echa la gente al coleta para empejar, tal vez comprenderíais muchos accidentes.

txantxangorri dijo...

Tienes más razón que todos los santos juntos

¡qué más decir!

un abrazo

Selma dijo...

Buenos dias Rafa,
No solamente son victimas directas los trabajadores, sus propias familias quedan en el más absoluto desamparo por las mismas "sinrazones" de sus contratos, subcontratos de trabajo...

Un bneso cariñoso Rafa.

alfombril dijo...

Es cierto que hay poco castigo a las infracciones que se cometen tanto por tebajadores como por empresarios y poca inspección pero la temporalidad laboral es uno de las mayores causas de la siniestralidad laboral

m.eugènia creus-piqué dijo...

Pienso igual que Antonio, mientras las multas sean de reir no se conseguirá nada, es demasiado dinero para el empresario equipar a todos los trabajadores como correspondería, ¡ Que valor tienen!.

petonets

contestataria dijo...

mIRA, LA PREVENCION DE RIESGOS LABORALESse la toman a risa la mayoria de las empresas y de la Administración.En esta última los médicos se han hecho los dueños de la misma, pero no para desarrollarla sino para aumentar su poder y olvidan hacer PREVENCIÓN, esa es la palabra mágica, prevención en todos los puestos de trabajo, no hay que curar, hay que evitar tener que curar nada, porque el trabajo debe llevar aparejado los mínimos riesgos posibles.

Además el estilo de mando dictatorial que se ejerce por ejemplo en mi lugar de trabajo, que es un servicio de prevención, es tambien terrorismo, del más duro y ni siquiera podemos denunciarlo, porque nos la jugamos y no sabemos quien está implicado y aunque pidas ayuda, todos te olvidan.
Contestataria

alfombril dijo...

Muy bueno el comentario de Contestaria.

Quizás sea oportuno recordar aquí la huelga general de inmigrantes sin papeles y trabajadores atóctonos en precario que prepara el Sindicato Obrero de Inmigrantes y que ya está llevándose a cabo en otros lugares de Europa, especialmente en Francia. Estamos en el mismo barco y somos la mayoría.

¡Unámonos a ella!