27 junio 2016

Si quieres que sigamos robando: ¡vótanos! Si deseas que te sigamos mintiendo: ¡vótanos!…

…Si necesitas que te manipulemos: ¡vótanos! Si crees que la política sirve para forrarse: ¡vótanos! Si piensas que los refugiados son terroristas: ¡vótanos! Si sueñas con que sigan mandando desde Berlín: ¡vótanos! Si te apetece defraudar a Hacienda y no pagar impuestos: ¡vótanos! Si suspiras por la España Una, Grande y Libre: ¡vótanos! Si anhelas vivir en un Estado sin libertad: ¡vótanos! Si prefieres condiciones de trabajo leoninas para los trabajadores: ¡vótanos! ¡A qué esperas, sólo con nosotros lo conseguirás!

Este debería haber sido el alegado presentado por el PP a las elecciones, porque todo lo anterior, y aún mas, han sido sus grandes logros y seguirán siéndolo. Pero ahí está la democracia, aunque a veces no se entienda su resultado. La mayoría es la que manda. ¿Se equivoca la mayoría? Pues sí. Hay casos probados en los que la mayoría se ha equivocado, bien engañada, bien interesada o simplemente por error. Y la mayoría es la que manda.


Hay casos claros en la historia. Inexplicables pero claros. Las elecciones de ayer han mostrado la cara de muchos españoles, la de los que han ganado. Puede que sean masoquistas, puede que sean gente fácil de engañar, puede que les hayan metido el miedo en el cuerpo, puede que sean acólitos del poder. El caso es que han votado la opción que ninguno de los otros partidos quiere ver ni en pintura. Han votado una adhesión difícilmente explicable.

Pero eso no quiere decir que nos rindamos. Llevamos mucho tiempo esperando y, a pesar de las altas expectativas que teníamos, el resultado para una opción de izquierdas es una reconquista que llegará.

Es verdad que ha habido errores en la izquierda. Es cierto que en ocasiones nos ha faltado tacto y humildad, pero nadie podrá acusarnos de haber dicho siempre lo que pensábamos. Sin embargo, han podido más nuestros errores, y sobre todo la campaña del miedo que han llevado a cabo los otros tres partidos.

Nos han llamado comunistas, bolivarianos, extremistas. Todos nos han dicho de todo. Nos han acusado de apropiarnos de la socialdemocracia, justo lo que ellos (el PSOE), a pesar de su nombre, han abandonado hace mucho. Nos han colocado apellidos despectivos para meter miedo, han presentado falsas denuncias que los jueces han desechado. Pero aquí estamos.

Y vamos a seguir. Porque aunque lo de ayer es de difícil explicación, sabemos que esto tiene que seguir. Por todo lo que  hay que cambiar. Por todos los que necesitan que su vida cambie. Por todos los que ellos han machacado durante estos años. Por nuestra gente, por nuestros hijos. Hoy, tenemos la obligación de demostrar a esos que nos necesitan que, a pesar de todo, estamos aquí y velaremos por esos cambios necesarios, desde donde nos toque.

Porque nos podrán ganar a votos, con sus mentiras y sus entuertos, con sus engaños y exageraciones, con sus ataque constantes, pero también saben que no nos moverán y que no nos rendimos. Resistiremos para volver a intentarlo hasta conseguirlo.

Y lo vamos a hacer unidos, con una sonrisa y con la verdad por delante.
Cojamos fuerzas para luchar contra lo que nos espera.

Y llegará un día en que se abrirán las anchas alamedas… ¡No lo podrán evitar!

Salud y República

3 comentarios:

Emilio Manuel dijo...

Nos hemos comportado como las moscas, por mucho que les guste la mierda, es eso, mierda.

Saludos

Genín dijo...

jajajaja Si, está bien lo que dice Emilio, la mierda llena de moscas...jajaja
Salud

JAVI GUANARTEME dijo...

Estoy muy desilusionado, no se puede hacer autocrítica ni preguntar por lo que dudas porque nuestra gente esta estresada y te contesta muy mal. Me lo voy a pensar, pero estoy a punto de presentar mi solicitud de abandono de mi militancia en IU. Que no quiere decir que vote o no vote, sino que no me comprometo a apoyar a ningún partido polìtico. En algnos sitios estamos perdiendo los papeles. Saludos Rafa.