06 junio 2016

Hay que investigar las mamandurrias de Esperancita

Ahí la tienen ustedes, más chula que un ocho, más campechana que Juan Carlos, como si no fuera con ella. No está dispuesta a conjugar el verbo dimitir. Eso sí, acusa a los demás de recibir mamandurrias y, sin ninguna duda, podría ser nombrada la Condesita del Alto Mamoneo.

Mientras, sigue rodeada de porquería por todos los lados, siguen saliendo más cuestiones que la obligarán a dimitir y, sin duda, a ser imputada. Pero ella, no sabe, no contesta, y la fiscalía, de forma inexplicable, siguen sin encontrar motivos para investigarla, algo difícil de comprender.

Lo de la Púnica es de escándalo supremo. Cada día se van descubriendo más corruptelas que la cercan. Y qué decir de la Gürtel, donde Madrid ha quedado como la segunda comunidad, después de Valencia, y a poca distancia, manchada por esa trama mafiosa.

Se ha demostrado que el PP se ha financiado ilegalmente, lo que conlleva a haber jugado con ventaja en las elecciones celebradas, puesto que han sido pagadas, en gran parte, con dinero negro y por beneficiarios de servicios.

Por no hablar del Canal de Isabel II (empresa pública de la CAM), donde durante los mandatos de la condesa consorte y de su sucesor, González, se han enchufado a decenas de familiares y cargos peperos. Donde se han gastado millones de euros de dinero público para limpiar la imagen de dirigentes del PP. Donde la Fiscalía está investigando una desaparición de 15 millones de euros. Todo ello ha convertido a esta empresa en la cueva de Alí Babá.

Y, hoy, el no va más. Resulta que mientras la lideresa era presidenta de la CAM, era, a la vez, accionista de una empresa junto a su marido: Savial S.L. Pues bien, esta empresa a pesar de estar en quiebra técnica recibió unos créditos por tres millones del BSCH y de Caja Cataluña. Un crédito que sirvió para jugar en Bolsa. Y, además, recibió hasta el año 2014, subvenciones públicas por valor de cuatro millones de euros (una pequeña mamandurria).


O sea, una empresa dedicada a la ganadería y la agricultura cuyos propietarios son Aguirre y su marido (la lideresa dice que donó sus acciones a su marido en 2005, pero no ha presentado ninguna prueba de que ha sido así), casi en bancarrota, recibe préstamos de dos bancos importantes, en una situación financiera incomprensible y además recibe hasta 2014, subvenciones (eso que Aguirre llama mamandurrias cuando las reciben otros) por valor de cuatro millones de euros.

Claro que cuando le han pedido explicaciones a Espe Aguirre, ésta no ha querido contestar, aduciendo que es “machismo”. Incomprensible. Está claro que lo que recibe o ha recibido Aguirre y sus familiares no son mamandurrias, sino “justicia divina”. Ella desprecia y odia las mamandurrias, lo suyo es puro mamoneo.

Esta mujer, incomprensiblemente, todavía en la política activa, debería ser investigada sin dilación. No es posible que esté pasando por la política española con los escándalos que la rodean y algunos que la alcanzan de pleno, como el de la empresa Savial S.L.

Esperemos que la fiscalía actúe en consecuencia y esta señora que no quiere dar explicaciones de lo que hace y, sin embargo, insulta, levanta falsos testimonios, y criminaliza a los demás, deba explicarse ante un tribunal, que ya está bien de tomaduras de pelo.

La lideresa está más cerca de saltar por los aires de una vez, la política decente no puede permitir que personajes como ella sigan despreciando la democracia y riéndose de los ciudadanos. Hay motivos, más que suficientes, para que se vaya, y pague el daño que durante sus mandatos ha hecho a los madrileños. Y, que no se le olvide devolver el dinero de las mamandurrias que ella directamente, o familiares o amigos suyos, han recibido por ser quienes son.

Salud y República