04 junio 2016

El paro y la economía son algo más que números interesados

Es verdad que las cifras oficiales del paro hablan de que tenemos menos de 4.000.000 millones de parados. Es verdad que la bajada del paro es importante. Lástima que se olvide que hay algo más que números en los datos –personas-- y que hay otros datos que ensucian y amargan esa felicidad que los peperos quieren encontrar a toda costa, al inicio de una campaña electoral.

Porque la verdad les escuece. Sólo dicen lo que les interesa, sin importarles la situación real. Una situación difícilmente soportable, porque al escucharles, nada dicen de la estacionalidad, y se olvidan, intencionadamente, de que muchos de los que trabajan no llegan a final de mes, y que la tasa de cobertura del desempleo está en mínimos históricos y solo cubre al 52% de los parados, cuando en 2010 era del 81%.

Este gobierno no entiende, ni le interesa saber, que detrás de las cifras que ellos encuentran maravillosas, hay personas en condiciones indignas, cada vez hay más pobres.

Más del 95% de los contratos que se firman son precarios. Por no hablar de la desigualdad, que cada día que pasa supone una fractura mayor entre los ricos --cada vez lo son más-- y los pobres, que cada vez son más.

Cáritas, una organización dependiente de la Iglesia y por lo tanto poco sospechosa de ser de izquierdas, ha puesto los puntos sobre las íes en su informe anual. Y destacan entre sus afirmaciones, las siguientes:
  • A pesar del crecimiento económico, está aumentando la exclusión social
  • La desigualdad, la pobreza y el desempleo están creando una España a dos velocidades
  • Débil e insuficiente recuperación del empleo
  • Cada vez hay mayores diferencias entre el norte y el sur
  • Los ingresos de los hogares han caído un 10% de media durante la crisis
  • La pobreza aumenta de media un 9% al año
  • Una de cada seis personas que trabajan son pobres
  • La tasa de pobreza entre los trabajadores alcanza casi el 45%

Es más, Cáritas emplaza al gobierno que salga después del 26-J a crear un fondo de 10.000 millones de euros para proteger a los grupos sociales vulnerables.

Pero, como si nada. Ahí les tienen ustedes a D. Mariano, a la ministra Báñez (la peor ministra de trabajo que se recuerda) y a otros peperos, contentísimos por sus logros, felices por haber aumentado la pobreza y la desigualdad. Contentos por haber servido a los suyos, a los poderosos. Insensibles ante la mayoría de los ciudadanos y muy sensibles a ensalzar unos datos que como mucho se podrían calificar de menos malos, en su época.

En fin, ellos son así. En esto no engañan, están felices porque han conseguido lo que querían, poner España al servicio de los bancos alemanes, seguir ayudando a los bancos españoles (ahora podrán aumentar su capital 10.000 millones, de lo que deben por el impuesto de sociedades) y ampliar la desigualdad, por aquello de que la clase media estorba, sólo quieren que haya ricos (ellos y su gente) y pobres (el resto) que les trabajen o les sirvan.

Sólo hay una forma de cambiar esto, y es votando el 26-J a favor de la única alternativa posible, la que puede cambiar esta desvergüenza, Unidos Podemos. Todo lo demás, significará más sacrificios, más recortes, más desigualdad y más penuria para los más débiles.

Salud y República